O Descaso político social…

Hoje repassando o filme e tudo o que esta conectado ao mesmo me fez refletir muito sobre o descaso politico social que vivemos na cidade de São Paulo.

Alias cidade essa, que nasci e cresci, vivi meus 30 anos la dentro em um bairro da zona leste, adorava aquele lugar, não menos só porque estou morando fora por assuntos profissionais e sociais, mas que levo no meu coração essa cidade.

O filme em si, não demonstra toda a sínteses do problema social, revalida o problema em si, mostra com orgulho os parâmetros sociais que um menor poderá encontrar ali nas periferias da cidade grande, os muros altos, prédios enormes, uma abismo social de grandes proporções.

A preocupação neo natal politica social, não atinge os corações políticos escolhidos pelo povo em ato de ditadura democrática, alias um apelo as associações em tela que por favor, exigam o fim do voto obrigatório direto que nada tem de democrático.

A realidade que assustava no passado, da minha infância truculenta e cheia de altos e baixos, continua em dias atuais, hoje o pai que vê o filho sendo criado nas mesmas condições sociais que ele teve um dia quando menor, paira pela cabeça do ser como será a cidade, no caos urbano, do futuro do neto, quando bem dizia o grupo de rock ira, sobre a questão do pai e filho quem é quem nessa atmosfera social cheia de preconceito e desvalores sociais, o abuso do poder politico, injustiça pura e nua, o alto flagelo no corpo do povo, a falta de descaso social dos políticos que um dia foram eleitos justamente para abastecer o povo de medidas sociais e sinceras.

O filme retratou bem essa fase do menor adolescente em risco e desproteção social, venho escrevendo muito a respeito, aliás os últimos 10 anos que vivo fora do pais, parece que as medidas preventivas  estão paradas no tempo e espaço urbano social politico.

Darei inicio ao doutorado e não tenho medo das atualizações sobre esse assunto, o medo é que, em 30 anos ou mais nada fora feito a respeito de medidas preventivas sociais em relação ao menor, o adolescente carece do social…

Passar por abusos sociais talvez seria considerado um trauma equiparado ao abuso físico, psicológico etc, o social seria tão importante como as outras áreas do conhecimento e o filme retrata com pinceladas atômicas o conteúdo do saber querer.

Uma frase que ecoa no meu intimo, não querendo falar nada mais sobre o filme em particular, mas a tal frase não sai da minha cabeça, quando um dos menores alunos de Lázaro Ramos vira pra ele e diz” você vai abandonar a gente como todos fizeram, você não liga pra gente”…???

Quem liga pro menino(a) agora? quem vai cuidar deles nos próximos 30 anos…

Obrigado.

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Resumen del Trabajo de Investigación, “COMPORTAMIENTOS ANTISOCIALES Y RENDIMIENTO ACADÉMICO EN LA ESCUELA SECUNDARIA, EL EFECTO DE LAS VARIABLES SOCIO FAMILIARES”

COMPORTAMIENTOS ANTISOCIALES Y RENDIMIENTO ACADÉMICO EN LA ESCUELA SECUNDARIA, EL EFECTO DE LAS VARIABLES SOCIOFAMILIARES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Investigador/Alumno: Anderson Alves Ribeiro

prof.andersonalves@gmail.com

 

Tutora: María José Vázquez Figueiredo

 

Facultad de Ciencias Jurídicas y del Trabajo

Máster Universitario en Menores en Situación de Desprotección y Conflicto Social

Año académico 2014/2015

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El presente trabajo de investigación empírica, se divide en dos partes, la primera Parte Teórica, que nos revela la parte criminológica, social y política, por no hablar educacional del problema o fenómeno de la delincuencia juvenil.

 

En una segunda parte y mas extensa de la investigación, se denomina, Parte Empírica, donde se busca con la investigación, intentar relacionar conductas antisociales de los menores con futuras carreras criminales.

 

El grupo de menores que tuvimos la oportunidad de hacer la encuesta, son menores entre 12 y 17 años, de los cuales, 159 cursan, 1ª, 2ª y 3ª de la ESO, todos residentes en una ciudad al norte de España, que por motivos de confidencialidad, en el presente articulo, se llego a conclusión de no informar mas dados relevantes a identidad de los menores.

 

Inicialmente la investigación que se llevo a cabo con los menores fueran de clasificación causalidad y investigación, registrase una batería de preguntas con varias respuestas, tipo test, para evaluar conceptos cognitivos de los menores, en relación con sus grupos de iguales, familia, escuela, religión etc.

 

Fueran preguntas no de desarrollo, con la análisis de una psicóloga de la Universidad de Vigo, obtuvimos las respuestas en casi 3 meses de investigación, para llegar a una conclusión que no revela una situación preocupante, pero si un toque de atención.

 

La investigación, fuera resultado de un Master en Menores en situación de Desprotección y Conflicto Social de la Universidad de Vigo, realizado por este que os escribe, soy licenciado en Derecho, Brasil, Experto en Criminologia, Uned, Madrid, y prosigo con mis investigaciones en el ámbito social, y claro con énfasis en la Justicia/Criminología, relacionada con el menor.

 

La pregunta de mi tutora cuando me apunte para hacer ese trabajo de investigación en el ámbito psicológico, fue “que hace uno de derecho aquí en mi despacho”… la verdad que la respuesta ya tenia pero que con la película La educación prohibida, todo resulto mas fácil de explicárselo.

 

Resulta que mientras explicaba, hablaba de la película, que ya había visto cuando de su lanzamiento, hace mucho de ello entonces, pero que la curiosidad todavía sigue dentro de mi, y buscar una respuesta o un camino que pueda llevarme a la respuesta “de que porque un menor inicia en la carrera delictiva”.

 

Por mucho que pueda parecer extraño, en la película, la educación esta asociada a la política, que por su vez asociada al poder que por su vez asociada a la corrupción que por su vez con la delincuencia, pasa en el testimonio de los que ayudaran hacerla, así que, la película para mi fue de grande aportación sustancial en el inicio de mi busca.

 

En Reevo encontré apoyo, y veo que todos los compañeros que escriben artículos también, se nota en los nodo que están de alguna manera apoyado el proyecto de una educación alternativa a la que tenemos hoy, todas estas personas y instituciones son fruto de mi investigación que inicio de una manera tan simples como ver una película.

 

Con un breve resumo, seguiremos hablando de la investigación supra citada, me concentro en un momento muy peculiar de la investigación en la batería de preguntas, debería ser realizada por alguien con mas experiencia creo, pero no teníamos tiempo, así que fue yo hablar con ellos, estar delante de todos aquellos niños y niñas, de tan diferentes edades y nacionalidades en una misma aula, fue tan importante para mi, que la investigación tomo una connotación distinta de la que quería enfocar, tenia pensado en hablar mas de crimines etc., pero que con la parte empírica y la encuesta me detuve un momento para replantear y al final hablamos mas del ámbito psicológico y social de los menores encuestados.

 

 

-Muchas preguntas profesor decía uno, porque quieren saber se rezo con mi familia profesor?…

 

-Que no soy profesor.

 

Uno decía con voz fuerte y acento,

 

-Que no es profesor es educador…

 

Estar seguro que para algunos niños, o menores, la cuestión en diferenciar profesor y educador es estar casi siempre recluso en un centro de menores, sea lo régimen que sea, siempre estará estigmatizado de por vida, cuando en Brasil, los menores de centros bajan la cabeza para hablar y siempre dicen sin señor no señor como se estuviera en el ejercito, pienso y empiezo a replantear el fenómeno de la educación, como llegamos a eso?

 

Ya en la escuela no pasa eso, la conducta de los estudiantes es distinta, aunque pueda que entre ellos estén algún menor procedente de algún centro o que este cumpliendo alguna medida socio educativa, se nota entonces en seguida su “conducta” hacia los responsables, pero que no es algo común que siga con las misma postura que tenia antes.

 

 

La investigación centro, como ya comentad, en las particularidades y peculiaridades de los menores en relación a sus conductas sociales y familiares, bien como, sus aportaciones en el centro escolar y con sus grupos de iguales.

 

Reportando así, una encuesta que nos sirvió de apoyo para conclusiones como por ejemplo, se esta relacionada la conducta antisocial del estudiante con el fracaso escolar, con lares desestructurados, con familias rotas, o bien relacionada con familias procedentes de servicios sociales.

 

Las conclusiones están catalogadas por área de concentración, o sea, el informe final relaciona conductas antisociales de los menores estudiantes con el fracaso escolar, notas bajas, absentismo escolar, conductas negativas en el centro y en el aula, relaciona también familias rotas, pero que no puede relacionar la investigación es que se el menor con sus características personales puede o no iniciar en la carrera delictiva.

 

Así que, la conclusión básica de la investigación, que esta amparada pela literatura mas reciente, es que, el entorno modifica y estimula a ciertas conductas, y que grupos de iguales son formados por eso, menores con conductas iguales desafiantes a los mayores y abarcar menos responsabilidad de la que su edad les proporciona.

 

También se puede verificar que los menores con conductas negativas en su gran mayoría son menores que tiene muy poco estimulo hacia a los estudios, como por ejemplo, “para que me servirá estudiar todo eso se al final me voy a trabajar de lo que sea y no voy a necesitar.”

 

La investigación también concluí que menores que proviene de familias rotas no seguramente tienen más peores notas y conductas negativas, que tampoco los que tiene familia desestructuradas son merecedores del cartel negativo, sin hablar de los que vienen de otras localidades o países.

 

La investigación como ya informado, fue para obtener unas respuestas en relación a conducta antisocial del menor en ámbito escolar que en principio fue propuesto analizar también menores de centros de menores infractores y así comparar las dos encuestas, para que se pudiera analizar los menores de diferentes ámbitos con la misma edad y grado de escolaridad.

 

Pero no fue posible, por tiempo, pero seguiremos analizando dados y informaciones de otros estudios y cuando sea posible, algunas respuestas será compartida en el momento oportuno.

 

No descartando que esa investigación no se tendrá aquí, existen investigaciones que analizan menores en diferentes ámbitos, y que están publicados, pero la intención que tenia desde el principio fue analizar el menor en el ámbito escolar y hacer un comparativo con el ámbito social el medio que se socializa y con grupos de iguales, para que se pueda tener un grado de certeza de que el medio corrompe, que el grupo de iguales ejerce una influencia considerable y que la educación institucionalizada no esta de acuerdo con lo que de verdad los menores necesitan.

 

Así que, os ánimo a seguir estudiando, aprendiendo y la gran mayoría que esta en Reevo, educadores, pues que sigan educando y formando personas para mejora el futuro de todos, necesitamos personas de bien, no profesionales, necesitamos mas seres humanos comprometidos con el futuro del planeta y que sigan con unas pautas de positivismo y de buena fe.

 

 

Resulta que, la investigación no puede concluir por ciencia cierta que eses menores, aunque tengan mucho en contra de ellos, no se puede predecir se van o no cometer actos negativos en el curso de sus vidas juveniles.

 

 

No puede ninguna investigación concluir que los menores de cualquier centro educacional o correccional, pueda en el futuro estar ligado directa o indirectamente con el crimen, las teorías están para predecir, las investigaciones para informar, la escuela para formar.

 

No hace falta ser matemático para hacer cálculos, buena educación no quiere decir que el menor será un buen profesional, y que las mejores notas son capaces de predecir el brillante que uno puede llegar a ser.

La educación con libertad de pensar es la que de verdad los menores quieren y necesitan, la investigación no apunta para esa dirección, como relatado antes, el informe buscaba otra hipótesis de conducta antisocial dentro y fuera de la escuela, pero que, resulta prometedor en el futuro hacer una investigación en ámbito social para que escuelas alternativas también puedan entrar en la pesquisa de campo, para que se pudiera encontrar relación de bien estar entre ambas y asegurar que el entorno mas la familia todavía tiene un peso muy importante en las relaciones de aprendizaje.

 

Podría seguir hablando de la investigación o como la educación prohibida cambio mi vida, como los menores de la escuela de mi investigación o menores de muchos centros correccionales cambiaran mi vida, podría estar mucho rato aquí, pero os dejo una ultima frase.

 

Dejar pasar la oportunidad de aprender es cosa suya, pero dejar la oportunidad de hacer un niño feliz, es algo criminoso, ellos necesitan apoyo segundas o terceras oportunidades están aprendiendo, ellos quedaran aquí, necesitan aprender el buen camino, que solo tu podrás ofrecer.

 

No desanimes.

 

 

 

 

 

 

Anderson Alves Ribeiro

prof.andersonalves@gmail.com

 

Se necesitan la investigación completa no duden en enviarme un email.

“La mediación en el ámbito escolar”

Master en Menores en Situación de Desprotección y Conflicto Social.

Carrasco, S., Villà, R., Ponferrada, M. e Casañas, E. (2011) Capítulo 8. La mediación en el ámbito escolar. En Casanovas, P., Magre, J. e Lauroba, Mª. E. (Dirs.), Libro Blanco de la Mediación en Cataluña (pp. 497-578). Barcelona: Departament de Justícia de la Generalitat de Catalunya / Obra Social “laCaixa”.

Anderson Alves Ribeiro.

“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.” Benjamín Franklin.

En líneas generales las autoras del presente trabajo orienta que la mediación escolar nace en la década de los 60 en EUA, y que después en UK finalmente llegando en España los años 90.

Precisamente fue en el País Vasco se inicio una temática a respecto del tema, en concreto con menores infractores.

La mediación escolar no estaba basada en la investigación empírica, y si en el tipo psicopedagógico pre disposición del proceso de mediación escolar en su momento.

La historia una vez reconocida verifica que es posible cambiar el método de investigación, lo que propuso las autoras en el presente trabajo, en Barcelona opera algunas de las modificaciones que se plantean mas urgentes, como por ejemplo la posibilidad de mas voz para los menores.

Además, la mediación escolar viene con un respaldo positivo, teniendo en cuenta que la mediación propiamente dicha es algo novedoso y muy que prometedor, las autoras recabaran informaciones complejas, en su momento, y que al final sirvió de estimulo para futuras investigaciones.

La denominada justicia restaurativa, en el ámbito escolar, como bien se caracterizo, no es de todo posible, una de las quejas de las autoras, el ámbito de la educación desde muy pronto se establece unas reglas de mando y obediencia de la cual no es usual cambiar el “poder” de manos a sin por así.

Las autoras se depararan con algunas dificultades también en el computo de las encuestas, algunas escuelas simplemente no contestaran, y algunas no hicieran el trabajo propuesto y otras simplemente adoptaran como una medida de apoyo secundario al programa de la escuela, otras pocas determinaran como apoyo social y no escolar.

Dejando a si, un lapso temporal en la investigación que no desanimo las autoras mucho menos, que sirvió de impulso para determinar que la mediación escolar o bien la justicia restaurativa es bienvenida en el ámbito escolar.

COMENTARIOS

La resolución de conflictos desde hace mucho tiempo, en el ámbito escolar, siempre tenia algunas consecuencias claves para un determinado desenlace, suponía desde una conversa amistosa con el profesor/director del centro o bien quedar sin el tiempo de merienda etc., hasta que se llamara tus padres.

Esa ultima medida, ningún niño(a), querría para su respetado currículo, era demasiado, era muy triste ver tus padres pasaren en la sala del director, y tu esperando al lado de fuera la resolución del caso, era una espera eterna, era una angustia, como las pelis de miedo…interminable.

Pero, como comentaba antes, creo que en días actuales la mediación escolar tiene un futuro prometedor, teniendo en cuenta la posibilidad de explicación de las partes involucradas en el echo, la posibilidad de una resolución amistosa y favorable para todos.

El caso concreto, del acuerdo mutuo entre todos, el centro, el profesor, los alumnos etc., menester se hace, la referencia de las autoras, que la mediación escolar, traspasa los muros de la escuela, así cabria decir que una mediación es positiva hasta para los que no estén en el presente momento de la conversación.

Valoración y aportación positiva en todos los sentidos, los menores tiene la posibilidad de arreglar sus diferencias o problemas, cuestiones pertinentes al centro en el ámbito escolar, y demás particularidades que juzgaren necesaria. Pero la principal, creo, es el poder de decidir y ser escuchado en momento oportuno.

Como comentan en su trabajo, las autoras así describen: “…difundir buenas practicas, fomentar las relaciones positivas, fomentar la resolución pacifica de conflictos, partiendo de la relación escolar y formar para la convivencia y prevenir las conductas problemáticas”

Insta detectar también, una particularidad en las palabras de las autoras, prevenir, fomentar, conductas, son y están asociadas a la resolución en área de mediación escolar, son algunos de los temas mas importantes en la educación el ser humano y que las autoras bien hace referencia y puntualizan como cuestiones importantes.

Pero el pormenor no se termina con el encuentro de las palabras y sus descripciones, menester hace referencia, en la investigación que, encontraran problemas también en conductas de los profesores y directores de algunos centros.

Nadie quiere perder el poder, entonces así se veo bloqueada el algunas escuelas el proyecto de iniciar la medicación escolar, teniendo en cuenta que el tal “poder” de decisión y sanciones ahora podría estar en manos de los alumnos, padres y colectivos asociados al ámbito de la educación.

La mediación escolar se concreta en resolver los posibles conflictos que comportan la disrupción de la convivencia en una comunidad, en ese caso, la escolar, tan claro que para resolver las cuestiones, temeraria seria dejar en manos de desconocidos al posible factor generador de tal conflicto.

El profesorado, unos 44%, cree que la mediación es una manera integrada en si estructura disciplinaria, aplican como alternativa a algunas sanciones, (leves), impuesta a los menores.

Los profesores, de algunas escuelas, están seguros que con la mediación escolar pierden el “poder” que tiene ya poco, en relación a los alumnos.

Podríamos estar aquí intentando averiguar lo que es que querría decir la autora con la palabra poder que dijo los profesores en las encuestas de evaluación del método de la mediación escolar, pero que la critica me corresponde en el presente trabajo, quiero pensar que ejerce un “poder” a los chicos el profesor que no tiene ninguna idea de enseñanza.

Me temo que mucho hacen los educadores en ámbito escolar, ahora mas efectivo es en el ámbito social, una ves que los chicos tienen una mayor responsabilidad en la actualidad, sufren mas en el sentido del progreso capitalista, mercantilista y social, cabra al profesorado cambiar la estratagema en consolidar la educación la mediación y las futuras tecnologías.

Un pequeño porcentaje de los profesores piensan que la mediación escolar es algo que para los alumnos podría ser evaluado como aprendizaje y para la gran mayoría de los educadores, el tiempo que se resta a la practica de la mediación no puede ser otro que el tiempo libre de los alumnos, en otras palabras, las materias escolares son ácima de todo mas importantes.

Resolviendo los esquemas del trabajo y llegando en sede de conclusiones, destacar que la formación por parte del profesorado podría ser exigida por lo menos un 50% del computo de los profesores del centro, y que los alumnos podrían también por el mismo proceso de enseñanza y exigirles que sea por lo menos optativas a partir de los 10 años.

Que el procedimiento de mediación escolar fuera de competencia nacional, exigido pero no de carácter obligatorio, en algún de los años escolares.

Los conflictos actuales son distintos de los anteriores, en el pasado se resolvía de una manera peculiar, no ortodoxa, pero que no se debe confundir, la actualidad plegada de matices publicitarias y del capitalismo enfermo social, termina por consagrar a los chicos como elementos del medio…la inmigración, el acoso escolar, las diferencias de etnia, las minorías, violencia entre menores, entre parejas, racismo y muchas otras son reflejo del mundo transformador que se establece todos los días y que el coadyuvante menor en ámbito escolar termina por sufrir todas las expectativas.

Podría destacar que el elenco de relaciones antisociales arriba descrito no es precursor tampoco esta destinado al ámbito escolar, pero que la interacción del medio social, bien estar, familiar escolar, son la suma de necesidades que el menor debería estar cubierto, por lo menos no que corresponde al amor.

“Eu tive um sonho, sonhava com a liberdade entre os homens, e acabei acordando” AAR.

Bibliografía

Carrasco, S., Villà, R., Ponferrada, M. e Casañas, E. (2011) Capítulo 8. La mediación en el ámbito escolar. En Casanovas, P., Magre, J. e Lauroba, Mª. E. (Dirs.), Libro Blanco de la Mediación en Cataluña (pp. 497-578). Barcelona: Departament de Justícia de la Generalitat de Catalunya / Obra Social “laCaixa”.

 

“INTERVENCIÓN EN FAMILIAS CON MENORES EN SITUACIÓN DE RIESGO”

Análisis del texto:

Besada, L. & Puñal, Mª Elena. (2012) Intervención en familias con menores en situación de riesgo. Revista IPSE-ds (Intervención psicosocioeducativa

en la desadaptación social), Vol. 5, 47-69.

Pódese descargar de: http://www.webs.ulpgc.es/ipseds/index5.html

“INTERVENCIÓN EN FAMILIAS CON MENORES EN SITUACIÓN DE RIESGO”

Anderson Alves Ribeiro.

 

 

 

 

“La persona pierde el dominio de si misma y se ve sometida aun control externo que asume como propio” Foucault.

 

 

 

Introducción

En leneas generales el trabajo en cuestión nos orienta en el sentido de que, responsabilidades del Estado con su pueblo esta siendo delegada de alguna manera a los servicios sociales del municipio con la determinación de que cada comunidad sea legitima para resolver las cuestiones que se plantean.

No obstante, son los municipios, o bien, cada comunidad, legitima para legislar en materia de derechos sociales, que al final recae sobre las familias locales, que mas necesitan o estén mas afectadas por la crisis o recortes sociales.

Por otro lado, se argumenta, en el texto, la posibilidad de las familias ejercieren un mayor control sobre las cuestiones básicas y problemas que están involucrados, minimizar las dudas, orientar cada componente de la familia en la eventual intervención.

Además, las autoras, comentan y hacen hincapié de los distintos programas y ayudas, que en el caso de Galicia, están disponibles a las familias.

La probabilidad de éxito, las cuestiones con los trabajadores en general, que están directamente ligados con las familias del programa, hace parte también de las explicaciones de las autoras.

Por ultimo, un concepto básico de logros y resumen de los programas en relación con las familias que solicitan o bien las que son intervenidas por algún tipo de información.

Seguidamente, cabe narrar, que las familias y los trabajadores son un conjunto, o sea, para la debida realización del programa, menester, que se realice un conjunto entre los dos, para el éxito del programa, que esta relacionado con la adecuación de las familias, en su recuperación, organización, reeducación, facilitando así, o mejorando la calidad de vida de las familias que están en dicho programa.

Argumentación

 

La problemática esta, cuando, las familias que son intervenidas por solicitud propia, son sometidas a “programas” de orientación familiar, como por ejemplo, reeducación familiar, podría ser cualquier programa, pero la cuestión que argumenta las autoras, en leneas generalas es la importancia del espacio físico, psicológico y humano de cada familia.

Del mismo modo, que los programas en conjunto con las familias y trabajadores sociales, están directamente ligados, el estado de manera coercitiva, hace con que la autonomía de cada familia este mermada, por dicho programa.

Al establecer “normas” conjuntas, pre establecidas por conductor del programa social, que a su vez, tiene la operación económica en reflejo de estigma, no cabe otra decisión de que aceptar la familia el dicho programa.

Además, la familia una vez dentro del programa establecido por el estado, este se ve vinculado, si o si, y la practica coercitiva empieza.

La sutileza del estado, hace con que la familia no pueda plantearse cambiar de localidad, cambiar de hogar, cambiar el país etc., una vez vinculado al programa social, se termina la posibilidad de cambio.

Uno hace lo que el estado determina, involucrarse en el programa, que por su ves esta direccionado a las familias que necesitan cambio, y que en las ultimas de cambio, lo único que no se hace es el tan soñado cambio.

A pesar de que las familias, una vez ingresada en dicho programa, se vea aliviadas por el tema económico, que es la mas frecuente en días actuales, y están saliendo a flote, pero las ayudas son así en todas las comunidades.

Igualmente, son los trabajadores en conjunto con las familias, que creo, las autoras, narran muy bien la franja tenue, que roza entre trabajadores sociales en general y familias, en ámbito que uno determina lo que se debe hacer el otro obedece, para permanecer en el programa, como titulo de ordenes, que se cumpla el programa.

Otro aspecto importante del texto, es cando las autoras determinan la cantidad de “sentimiento” que podría esbozar un trabajador social, el cariño que se podría tener mientras se trabaja en el programa con las familias, pero la argumentación mas explicita, es la que determina el agente social, o sea, quien debe poner limites.

Es demasiado la cantidad de tareas que un agente social orienta a las familias?…el contacto con las familias podría ser menos o menor? Una solución, podría ser bien dividir los trabajadores en grupos, para que no estén mucho tiempo con la misma familia, o bien marcar puntos específicos de encuentros, etc.

No obstante, las autoras recomiendan también, que la determinación de las familias, su voluntad, la opinión de cada familia y sus miembro, debería ser levado en cuenta.

Advierte, las autoras, en el sentido de una posible anulación de opinión o frustración de los familiares total o parcial, mientras que el trabajador social, podría ser llevado a una dirección del programa donde toda la responsabilidad de la familia recaería sobre el trabajador social, siendo uno miembro directo de la familia.

Una posible anulación de cualquier miembro de la familia, podría generar, un problema mas en el futuro de las familias intervenidas y por supuesto, un mayor desgaste para el equipo de trabajadores que intervienen.

Las teorías de la frustración de Sutherland, y la teoría del control social de Hirschi, están en su pleno labor en condiciones como estas, exponer una familia o sus miembros a riegos como estos, podría llevar a la dinámica, de conductas anti sociales, que estaría fuera del alcance del agente social, detectar a tiempo.

La cuestión esta muy clara, la preocupación de las autoras, fue una parte del texto que mas me impacto.

Puesto que, se una familia que esta en proceso de intervención, por lo motivo que sea, uno o mas miembro de esa familia, podría estar sufriendo mas o menos, me pongo a pensar en una familia, un ejemplo, una típica familia, con 5 personas.

Todos en situación de desempleo, hijos en la escuela, necesitan comer y ejecutar todas las tareas de una familia normal, la intervención llega como una solución, económica, no nos engañemos, en cima el padre pierde o esta mermando su condición de “padre” por las circunstancias que podría llevar o estar llevando a cabo el trabajador social, teniendo en cuenta que esta haciendo su labor, que esta allí para ayudar, pero en que momento se desprende la pregunta, en que momento sabe el trabajador social que esta pasando la barrera, de ayudar y meterse en la familia de lleno…

En contacto con el texto, las argumentaciones, son muchas, la obra es rica en contenido y detalles, las orientaciones son claras, pero la cuestión que mas me preocupa, es contestar la pregunta, cuando sabe el trabajador que no es miembro de la familia?

Sabrá, el trabajador social, diferenciar la cuestión cuando del termino del supuesto programa.

La gran mayoría de las familias que acuden, por voluntad propia, a los servicios sociales, es por cuestión económica, no la totalidad, como bien explicita en el texto, existe las intervenciones de reeducación, plan de preservar la unidad familiar, abordar el concepto de resiliencia, situación de riesgo social y en distintos ámbitos.

Las familias que sufren una intervención sin la solicitud, podría manifestar, puede, por denuncia; de la comunidad, servicios sociales, escuelas, policía, etc.

A esas familias, creo que la labor, seria aun mas dramático, por se existe el pedido de ayuda ya tendría un particular trabajo el agente social, pero sin el debido permiso de las familias, que criterio podría tener un miembro de la familia en cuestión.

Que autoridad sobre su familia podría tener un miembro de la familia se el estado interviene la familia.

Se la comparación de la problemática de cada familia es llevada en juicio de tela, podría ser que se este hablando de intervenciones distintas, que necesite si o se es urgente, pero que la cuestión que suscitan las autoras es de extrema urgencia de aprendizaje y de interesante debate.

Intervenir o no, la cuestión es, pierde el miembro o todos de la familia, el derecho de elegir que hacer con su familia y con sus vidas…

 

Conclusión

El debate es prometedor, pero no podría terminar mi humilde texto, sin antes explicitar mi opinión.

Creo que, en la obra dejo muy clara el poder del estado en relación a las familias, desde Montesquieu, Rousseau, Max, Engels, Nietzsche, etc.

Podría seguir con los pensadores que a mi mas me gustan, entre otros mas, Martín Luther King Jr., Mahatma Gandhi, Malcon X, mucho son los autores que decían del poder del estado y muchas personas escucharan y pocos entenderán, Foucault, muchos son… en aulas del profesor, es la primera vez que veo de cerca un antropólogo…

Bueno sin mas, me gustaría dedicar las ultimas leneas, a comentar en conclusión que, la obra, es de extrema docencia, no habla solamente de los programas para ayudar las familias en términos sociales, no habla solamente de cuestiones sociales, programas para los miembros de la familia, ayudar cada uno con sus responsabilidades, no habla solo del compromiso de los trabajadores sociales, creo yo, habla también del poder del estado, del poder de cada familia, que es un estado independiente, de cada miembro que es un estado independiente, habla de la fuerza de cada familia de cada miembro, de que si se puede cambiar las cosas, ayunque la crisis económica este rozando la barbarie social, que los políticos se dedican cada día mas a no hacer políticas, y que cada uno que se re-invente, que cada ser humano sea mas humano, creo que habla el texto, de una dimensión de cosas que se puede hacer con su libertad, cada familia, cada miembro de cada comunidad de cada estado, independiente, con una única finalidad, ser libre, feliz y pertenecer.

Basta creer. Resiliencia.

Bibliografía

Faitic:

Besada, L. & Puñal, Mª Elena. (2012) Intervención en familias con menores en situación de riesgo. Revista IPSE-ds (Intervención psicosocioeducativa

en la desadaptación social), Vol. 5, 47-69.

Pódese descargar de: http://www.webs.ulpgc.es/ipseds/index5.html

México incrementa la expulsión de centroamericanos

México ha roto dos récords migratorios en 2014. Por primera vez en más de 60 años, los mexicanos no son la nacionalidad más deportada de EE UU, según el centro de estudios sociales Pew Research Center, que no detalla cuál la ha superado. También ha sido el año en que México ha deportado a más centroamericanos: la cifra de ciudadanos de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua expulsados vía terrestre de los pasos fronterizos del sur del país creció un 35% en los primeros 11 meses de 2014 respecto a todo el año anterior, según las autoridades guatemaltecas.

La inusitada alza de inmigrantes sin papeles en EE UU de nacionalidad distinta de la mexicana responde, según el Pew Research Center, al dramático aumento de menores no acompañados provenientes de Centroamérica que intentaron cruzar la frontera durante 2014. Cerca de 52.000 niños salvadoreños, hondureños y guatemaltecos fueron detenidos en las zonas fronterizas, más del doble que el año anterior, lo que desató una crisis humanitaria sin precedentes.

La caída de mexicanos deportados desde EE UU es drástica. Mientras en 2007 fueron casi 800.000 los detenidos por la Patrulla Fronteriza, en 2014 solo hubo 229.000. Para hallar una cifra menor hay que remontarse a 1970, cuando fueron repatriados 219.000 mexicanos.

Los ciudadanos de países como Honduras o Guatemala huyen de la pobreza a través de México hacia la tierra prometida en EE UU, pero también escapan de los países con los mayores índices de violencia del mundo. Honduras, por ejemplo, tiene una tasa de homicidios de 90,4 por cada 100.000 habitantes.

Cerca de 52.000 niños salvadoreños, hondureños y guatemaltecos fueron detenidos en las zonas fronterizas

La cifra duplica el segundo país del continente, Venezuela, que suma 82 por cada 100.000. Las dos principales economías de Latinoamérica, Brasil y México, tienen una tasa de 25,2 y 21,5, respectivamente. Para que la Organización Mundial de la Salud declare una epidemia los fallecimientos por una causa concreta deben superar los 10 por cada 100.000 personas.

En el intento de atajar la migración de centroamericanos hacia EE UU, el Gobierno mexicano anunció el Plan Frontera Sur.

El Plan Frontera Sur, anunciado en julio pasado por el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, y su homólogo guatemalteco, Otto Pérez Molina, busca proteger la seguridad de los viajeros, explicaron entonces. México y Guatemala comparten una frontera de unos mil kilómetros.

Frontera Sur contempla dos programas, el reparto de tarjetas de visitante regional y trabajador fronterizo, existentes desde 2008, el fortalecimiento de la seguridad en los cruces y “evitar que los migrantes pongan en riesgo su integridad al usar un tren que es de carga y no de pasajeros”.

El tren es conocido como La Bestia, que cruza el territorio mexicano y que expone a sus viajeros a terribles riesgos no solo por su inseguridad técnica, sino por las mafias que operan a través de su largo camino.

La masacre de 72 inmigrantes centroamericanos en San Fernando,en el Estado de Tamaulipas, abrió los ojos ante la terrible situación de los inmigrantes que cruzan México para intentar llegar a EE UU. El hallazgo de fosas en la zona ha levantado las sospechas de que la práctica no ha variado mucho. En 2014, el Ejército mexicano informó de por lo menos cuatro operaciones de rescate de inmigrantes en poder de los cárteles del narcotráfico.

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Periodista mexicana. Lectora compulsiva. Adicta a redes sociales. Curiosa profesional.

¿Cómo educar a los niños para que puedan cambiar el mundo?

Pablo Muzás Ergüín

«Si el optimismo, el emprendimiento o la importancia de las redes de relaciones se enseñaran en los colegios, proporcionaríamos a los niños un activo de trascendental importancia para sus vidas». Tras una dilatada carrera como ejecutivo y formador en habilidades directivas, Pablo Muzás funda InspiraKIDS en 2012 con la visión de inculcar a sus hijos competencias y valores relacionados con la inteligencia emocional y el desarrollo motivacional que les ayuden en su trayectoria personal.

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¿Qué sentido tiene aprender algo de memoria cuando ya está disponible en un libro o en Internet?¿No tendría más sentido dedicar el tiempo en las escuelas a que el alumno reflexione y aporte sus visiones propias sobre el tema u objeto de estudio?¿Estamos haciendo algo para formar a los niños como personas, para que sepan relacionarse o desarrollar su creatividad?¿Estamos fomentando el talento innato de cada individuo?¿Son motivadores para el aprendizaje los actuales sistemas de evaluación?

Estas son sólo algunas de las preguntas que surgen cuando nos planteamos si la educación está caminando en la dirección correcta. Y es que el gran dilema del sistema educativo actual radica principalmente en una cuestión de objetivos.

Cuando me dirigía hace unos meses a presentar en un centro educativo el Método OREOH, su director me decía que aunque le parecía un recurso muy interesante no disponía del tiempo para aplicarlo, ya que su centro se enfocaba íntegramente a que sus alumnos obtuvieran unas notas promedio altas, que facilitaran el posterior acceso a la Universidad. Un posicionamiento que primaba la obtención de una determinada puntuación frente a la oportunidad del aprendizaje en sí mismo, que me hizo pensar sobre cuáles debían ser las metas de la enseñanza obligatoria.

En mi libro Inspirando esos locos bajitos cito en el prólogo a la Madre Montserrat del Pozo. Esta innovadora religiosa de las Madres Misioneras de Nazaret establece este ambicioso como genial objetivo para la educación:

«hay que inculcar en los niños la seguridad de que ellos pueden cambiar el mundo» 

Si compartimos este objetivo para la educación de nuestros hijos entenderemos fácilmente que lo enseñado en las escuelas no debe centrarse únicamente en la transmisión de conocimientos en las áreas tradicionales, conocidas en el mundo anglosajón como STEM (Science, Technology, Engineering & Mathematics), sino que debería también aportar competencias emocionales, relacionales y aptitudes creativas y emprendedoras, que serán fundamentales para que el niño pueda adaptarse con éxito a un entorno complejo, diverso y cambiante.

Relacionado: ¿Por qué es importante fomentar la creatividad en las escuelas?

Un objetivo más ambicioso, que incluiría el compromiso para lograr que el niño o niña pueda explotar su potencial en aquellas capacidades que conforman su talento propio, se trataría, no sólo de educar sino también de inspirar; todo un reto para los docentes, que desemboca en una meta mucho más ambiciosa. Un nuevo contexto en el que adquieran especial relevancia teorías como las de las inteligencias múltiples, el aprendizaje por proyectos, la enseñanza personalizada, el trabajo cooperativo, la incorporación de la tecnología o los nuevos formatos de aula.

Si damos por bueno este nuevo escenario de contemplar la educación como una herramienta para el cambio, tendremos mucho más claro hacia dónde tiene que caminar la educación. Si queremos cambiar nuestra sociedad, tenemos que hacerlo a través de los más pequeños. Una vía lenta pero eficaz, que requiere nuestro compromiso a largo plazo, quizá la única posible.

Como tan certeramente lo describía Nelson Mandela, «la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo» y nuestra responsabilidad en este cambio debemos ejercerla cada día desde las escuelas y en nuestras propias casas.

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Educación y castigo: El llamado “derecho de corrección”.

 Educación y castigo: El llamado “derecho de corrección”.

Anderson Alves Ribeiro, http://www.criminologiainvestigativa.wordpress.com

Borja Lorenzo Prieto, ailofdisgame@hotmail.com 

 

Resumen: En el presente trabajo se intentó averiguar las reales condiciones del derecho de corrección que se propone en el ordenamiento jurídico nacional, además de las reales sentencias que juzgan estos casos en la vida ordinaria. La realidad del texto legal supra comentado y las sentencias, no corroboran con la realidad efectiva de las personas, un derecho/deber de los padres, en vía jurídica se mezclan con el supuesto derecho/deber del menor. Creemos que el legislador, intento crear un vínculo positivo entre las dos versiones del derecho, pero que no logro entender la dinámica de la realidad familiar, deseamos todos que el derecho consuetudinario obre mejoras y el bon censo de las personas en juego construyan el derecho familiar con base en el amor.

Palabras clave: Derecho de corrección, menor, maltrato físico, familia, hijos, violencia ámbito familiar, exclusión de la punibilidad, cumplimiento de un deber.

Introducción.

El derecho de corrección de los padres sobre los hijos ha evolucionado considerablemente en los últimos años, han existido diversas reformas legislativas. La titularidad de la patria potestad, tiene como fin principal proteger a los menores desde el momento del nacimiento hasta que alcanzan plena capacidad de obrar, añadiendo el hecho de no perjudicar al embrión durante la gestación del mismo, ya sea por malos hábitos, consumo de sustancias toxicas y demás situaciones que pudieran alterar el desarrollo del embrión.

La persona o personas que ostenten la patria potestad deberán, según el Art. 154. 1 CC  “velar por sus hijos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral… los padres podrán, en el ejercicio de su potestad, recabar el auxilio de la autoridad”.

El hecho de corregir a un menor o persona, por norma general, implica cierto grado de violencia por parte de la persona que desea erradicar una actitud. Esta violencia no tiene por qué ser física directamente, sino que, se toman como algo normal las medidas de coacción (prohibir conectarse al ordenador), detención  ilegal (encerrarle en su habitación), tipificadas formalmente en el código penal, según los arts. 172, 620.2, 163 y 165. Claro está que en el CP también se verán reflejadas conductas físicas; de lesión o de maltrato de obra en los arts 147, 617.1 y 617.2.

Según el art. 20.7 CP se entiende que te exime el hecho de  si se estuviese cumpliendo un deber o ejercicio legítimo, como en este caso es el de educar, de la forma más conveniente posible.

Debemos entender el contenido del derecho de corrección y su mecanismo, para permitir comprender que los padres cumplan con sus responsabilidades de formar y educar adecuadamente a sus hijos, buscando siempre su bienestar y el respeto a su integridad física y moral.

       I.            Objeto del derecho de corrección.

Dentro del derecho de corrección diferenciamos por un lado los menores de edad no emancipados sujetos a la patria potestad, y por otro lado los sujetos activos, los padres, que ejercen la patria potestad, está fundada en una relación de filiación, cualquiera que sea su naturaleza (matrimonial, no matrimonial o adoptiva) más que un poder es una función establecida en beneficio de los hijos menores, ejercida por ambos progenitores de forma simultánea, cuyo contenido está formado más por deberes que por derechos.

La patria potestad tiene carácter social, transciende del ámbito privado y hace que su ejercicio se constituya en obligatorio, imprescriptible y con un carácter irrenunciable.

Los actos de violencia suelen dirigirse hacia las personas más vulnerables del entorno familiar. Los especialistas de la materia hacen referencia a tres grupos de víctimas bien diferenciadas: la mujer, el menor y el anciano. Estos tres grupos tienen protección penal mediante el artículo 153 CP, que señala como sujetos pasivos a “quien sea o haya sido su cónyuge o persona que esté o haya estado ligado de forma estable por análoga relación de afectividad, hijos propios o del cónyuge o conviviente, pupilos, ascendientes o incapaces que convivan o que se hallen sujetos a la potestad, tutela, curatela, acogimiento o guarda de hecho”.

Sin embargo, antes de abordar la relación entre el delito de violencia familiar y el derecho de corrección es preciso determinar si los diferentes actos aislados de violencia, bofetadas, azotes, amenazas, coacciones, que integran la nota de violencia habitual pueden estar amparados por el derecho de corrección.

Por tanto, en primer lugar, hay que adoptar una posición respecto a la justificación de un sólo acto de violencia para, posteriormente, determinar si es posible justificar el conjunto de esos actos, es decir, si el delito de malos tratos habituales en el ámbito familiar pudiese, en algunos casos, estar amparado por el derecho de corrección.

    II.            Límites del derecho de corrección.

Existen diferentes redacciones del Código Civil español, por lo tanto diferentes acordes entre la doctrina y juristas, entre los psicólogos y educadores sociales, que en un primer entendimiento, el artículo 154 reconocía a los sujetos pasivos “la facultad de corrección y de castigo dentro del ejercicio de la patria potestad”.

El derogado artículo 154 en su último párrafo establecía que los padres, en el ejercicio de su potestad podrán “corregir razonablemente y moderadamente a sus hijos” discrepando con algunos ordenamientos.

El entendimiento mayoritario era que tratar a los hijos con dureza excesiva supone un abuso o un exceso del derecho de corrección y que dicha actitud provocaría la privación de la patria potestad, por ser contrario a la concepción que recoge el Código Civil.

El artículo supra citado fue modificado por la Ley 54/2007, de Adopción Internacional, dejando la redacción de la siguiente manera “Los padres podrán, en el ejercicio de su potestad, recabar el auxilio de la autoridad” eliminando de esta forma, las contradicciones con el artículo 19 de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Nos cabe el entendimiento que antes la ley no daba protección a los padres en el sentido de que la violencia está amparada por un derecho de la patria potestad, no se legitimaba una agresión de un padre a un hijo, al igual que tampoco se hace ahora, pero que una corrección mediante un azote sea constitutivo de un delito de violencia domestica regulado en el artículo 153.2 Código Penal, es algo que la actual ley intenta dirimir.

Se cuestiona, aquí en el presente trabajo, conforme al art. 154 CC, que los padres tienen un derecho de corrección hacia sus hijos, encontrándose este en conexión con el deber de los menores en obedecer a sus padres recogido en el art. 155 CC.

Un planteamiento o bien algunas preguntas que el derecho actual debería responder, son, ¿Cuál debería ser el límite de corrección de los progenitores o tutores respecto de sus descendientes o personas tuteladas? ¿Existe en el ámbito de la patria potestad algún límite en cuanto al derecho de corrección? ¿Hasta qué punto el llamado derecho de corrección de los padres sobre sus hijos puede justificar una conducta? ¿Cuál es el punto de conexión entre el defecto y el exceso en la corrección de los menores? ¿Qué conductas son merecedoras de unas sanciones penales y cuáles no?

En sentencias que se publican en relación a ese contenido, no son pocas, y que aquí hago un paréntesis, para declarar que si existen sentencias, existen casos de violencia que salen a la luz deseando el amparo de la justicia, y algunas sentencias les exponemos a continuación.

Cabe destacar el ámbito penal, la L.O. 11/2003, reforma el Código Penal, elevando a delito lo que anteriormente se consideraba falta en cuanto al derecho de corrección dentro del ámbito familiar.

Posteriormente, la L.O. 1/2004, de medidas de protección integral contra la violencia de género, introduce una modificación dándole la actual regulación al art. 153 CP.

Tanto la doctrina como la jurisprudencia penal, antes de las reformas en materia de violencia doméstica, consideraban que el derecho de corrección no era aplicable al delito de violencia habitual, en el ámbito doméstico o familiar, recogido en el antiguo art. 153 C.P. y actual art. 173 del mismo, por tanto, la violencia habitual quedaba fuera del ámbito del “derecho de corrección”, ya que no persigue ninguna finalidad educativa.

El cambio en algunos aspectos de la ley o la no intervención del Derecho Penal puede fundamentarse de dos maneras distintas: como un problema que afecta a la tipicidad o como un problema que afecta a la antijuridicidad.

En efecto, para un sector de la doctrina algunas de esas lesiones son de tan escasa entidad que carecen de la mínima “significación social” para afectar al bien jurídico. Por tanto, para ese sector doctrinal, esas conductas paternas se excluirían del tipo en base al principio de insignificancia, ya que “la causa de exclusión del injusto penal que supone el privilegio educativo-corrector de los padres es la que mejor se ajusta a la considerable disminución del injusto de las conductas en casos de un castigo corporal moderado por un motivo fundado y con finalidad correctora educativa”.

Esto es, “unas simples bofetadas aisladas propinadas a los hijos, menores o incapaces por los titulares de la patria potestad, tutela o guarda” no supondrían la realización del tipo de malos tratos o de lesión.

Sin embargo, para la mayoría de la doctrina los actos aislados de violencia hacia los hijos con un fin educativo están prohibidos por el ordenamiento jurídico penal, pero pueden estar justificadas por el ejercicio legítimo de un derecho, en particular, por el derecho de corrección.

Si se utiliza violencia para corregir a los hijos no es posible negar la tipicidad cuando la propia Ley penal ha configurado un tipo que en su totalidad describe una conducta insignificante.

Un simple empujón, un golpe, una patada, o causar erosiones, aunque son conductas insignificantes (bagatelas), son típicas de la falta de lesiones o de malos tratos.

Además, el legislador considera que esa conducta tiene un mayor contenido de injusto si los sujetos (activo-pasivo) son “algunas de las personas a las que se refiere el artículo 153 CP”, ya que prevé una sanción más grave.

En estos casos entendemos que no se puede alegar el principio de insignificancia por las dos razones indicadas, porque el legislador considera que son dignos de protección penal conductas de escasa entidad al tipificar las conductas constitutivas de falta en el Libro III del Código Penal y, además, porque las lesiones causadas a un integrante del núcleo familiar contienen mayor contenido de injusto que las causadas a un extraño.

Por consiguiente, entendemos que alegar el principio de insignificancia para excluir la tipicidad de los daños causados a los hijos cuando son corregidos por sus padres no es acertado.

A nuestro juicio, la cuestión a tratar sería otra, en concreto: habrá que determinar si algunas conductas paternas, lesiones, amenazas, coacciones, malos tratos- constitutivas de infracción penal que se emplean en la corrección de los menores pueden estar justificadas por el ejercicio legítimo de un derecho, esto es, por el derecho de corrección.

Cabe colacionar aquí un argumento que bien explica el expuesto y nos orienta en algunos de los aspectos contradictorios de la ley en cuestión.

El argumento de Miguel Díaz y Garcia Conlledo en su artículo “La corrección de los padres a los hijos: consecuencia jurídico-penales de la reforma del art. 154 del Código Civil”:

“El art. 20.7* CP reconoce expresamente una causa de justificación que exime de pena al “que obre en cumplimiento de un deber o en el ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo”. Si bien aisladamente se ha defendido la existencia de un deber de corregir a los hijos o, más bien, de un derecho-deber, el proprio tenor del anterior art. 154cc, en que se basaba la existencia de ese deber, o en su caso, derecho de corrección, rezaba “podrán”, lo que no parece indicativo de un deber, sino más bien de una facultad de los padres (así además parecía indicarlo la inicial referencia a deberes y facultades y el contenido de los que se señalan posteriormente). Parece normal además que no se imponga a los padres, pues puede no ser necesario, el deber de acudir a la autoridad o de corregir razonable y moderadamente a sus hijos, si bien es verdad que la facultad se relaciona con el deber de educar a los hijos. En todo caso, parece claro que no existe ni ha existido un deber de corrección violenta.”

No va ser la última vez que iremos citar el autor arriba nombrado, es de importancia sus aportaciones, para el supuesto practico, además de su artículo no hace referencia con estudios corroborados en Alemania y España.

La cuestión no es fácil, tampoco el entendimiento jurídico nos hace más claro, además de que el entendimiento sea mayoritario en el sentido de que la violencia no genera educación, tampoco debe el derecho “quitar” el derecho/deber de los padres en cómo debe ser la educación prestada para sus hijos.

Además de la normal discusión, seguiremos añadiendo datos e informaciones jurídicas para una mejor comprensión.

La división doctrinal era en referencia al art. 617.2 C.P, una parte de la doctrina consideraba que esas conductas estaban amparadas por el derecho de corrección, aplicándose en este sentido el art. 20.7 C.P, “obrar en el ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo.”

De esta manera, se discutía que la violencia leve llevada a cabo de forma aislada y cuya finalidad era correctiva o bien educar, que debía amparase por el derecho de corrección, atendiendo en todo momento a los métodos utilizados para educar, porque si no, se llegaría a penalizar a los padres por una corrección no constitutiva de delito (eje.: un azote).

Por el contrario, y ahora viene la confusión, otra parte de la doctrina considera que aquellas conductas aisladas constitutivas de falta, (que ahora son crimen), forman parte del ius corrigendi, o el derecho de corrección, porque el sobrepasar los límites al establecidos por ley y la indefensión de los menores, no persigue fines educativos, ya que no es necesario un acto violento para la corrección de sus hijos.

Por tanto, no se aplicaba el art.20.7 C.P, entendiendo en tal sentido, un injustificado ejercicio del derecho de corrección, al considerar que hay un exceso por una falta de proporcionalidad, entre los hechos y los medios utilizados para la obtención de un resultado corrector.

En el caso del ejercicio del derecho de corrección de los padres es imprescindible que el interés superior sea el educativo en detrimento de otros intereses como la integridad o la libertad del hijo o tutelado, ya que si el fin educativo no es superior al que se vulnera no estarán justificadas las acciones típicas realizadas por el padre.

Esto es, no toda finalidad educativa justifica una infracción penal, únicamente cuando la “salvaguardia del correcto e integral desarrollo del menor” sea el interés preponderante.

Como bien describe el autor supra citado:

“En mi opinión, el problema se puede resolver satisfactoriamente acudiendo a la categoría de las causas de exclusión de la tipicidad penal, tal y como las concibe entre nosotros Luzon Peña. Este autor distingue, dentro de las causas de atipicidad en sentido estricto (es decir, aquellas que no incluyen las causas de justificación), aquellas que excluyen ya el tipo indiciario de aquellas otras que excluyen la tipicidad o el injusto penal, que son las que aquí nos interesa.”

Puede parecer o bien, es un poco fuera de lo normal, que leyes de protección del menor, este vinculadas o en constancia shock con los deberes de los padres.

Al parecer el legislador quiso limpiar las manos, por lo menos parece, retirando la parte final del precepto legal en discusión, para lograr que la violencia se detuviera.

Además se hacerlo, la retirada del precepto legal, adiciono al mismo, una parte que dejaría en el “aire” el entendimiento ajeno, o jurídico, como debería los padres educar sus hijos y como debería entender los juristas las acciones de educar con o sin violencia de los padres a los hijos.

El autor del artículo supra citado nos brinda con una ilustración de su texto, que nos enriquece el entendimiento, veamos:

“Pues bien, precisamente creo que lo que concurre en los supuestos de corrección violenta razonable y moderada es precisamente una causa de exclusión de la tipicidad. Enseguida veremos cuál y por qué. De este modo la conducta violenta corretora será (civilmente) antijurídica, pero no constituirá delito, con lo que se consigue la que parece ser la política deseable en la materia: se envía el mensaje de que están prohibida legalmente la violencia en la educación y, por lo tanto, debe realizarse una educación sin violencia, pero, a la vez, no se criminalizan en exceso las relaciones familiares.”

En otras palabras, educar si, pegar no, pero que se tiene que pegar, vale, pero no te pase, te estaremos vigilando…creo que es ese el mensaje del legislador que no supo lidiar con la contienda y paso la responsabilidad para lo judiciario al interpretar la norma, a os padres el deber de educar sin violencia, o moderada, y así estar, el Estado en contento con las políticas exteriores de carácter internacional.

Otra autora que nos ayudara en el presente trabajo, Carolina Bolea, en su artículo, “En los límites del derecho penal frente a la violencia doméstica y de género”, nos orienta en el sentido que el legislador o pretendió con la nueva aplicación del precepto legal en discusión, veamos.

“Todo ello nos lleva directamente a la cuestión de la discriminación positiva. En términos generales la discriminación positiva es adecuada cuando se trata de políticas dirigidas a mejorar la calidad de vida de grupos desfavorecidos. Se trata de intentar igualar la situación de quien está en desventaja. Ahora bien, en la ley integral se contienen medidas que comportan directamente un perjuicio para los hombres. En el ámbito de la justicia, y del derecho penal, no hay desequilibrio, de manera que cualquier medida que tienda a favorecer a un grupo de personas, supone el prejuicio directo para los que queden fuera. No es discriminación positiva sino una medida irrazonable la de castigar más idénticos comportamientos si el hombre es quien los realiza. E igualmente irrazonable es crear juzgados solo para mujeres, es decir, de cuantas ventajas no pueden beneficiarse los hombres pese a que se hallen en la misma situación objetiva.”

Es muy importante resaltar que la autora en su artículo expone una relación de violencia de genero realizada por hombre en relación a  la mujer y las cuestiones del hijo no se ve reflejada en lo narrado arriba, no en tanto es de curiosa labor que la justicia, como describe, es para todos y su “intención” es amparar a grupos más necesitados.

La jurisprudencia penal, posterior a la reformas del Código Penal, ha continuado entendiendo que no procede la causa de justificación del derecho de corrección, si hay lesiones, si se golpea con algún objeto, si existe una primera intervención médica, si no persigue el ánimo de corregir o educar, así como si hay desproporción o extralimitación.

La doctrina, casi de forma unánime, ha entendido que la corrección es un derecho-deber ligado al derecho-deber de educación. Es por ello, que los padres tienen que tener instrumentos y apoyos jurídicos para cumplir sus deberes y ejercitar sus derechos.

 III.            Ambigüedad del derecho de corrección.

Se reconoce cierta autoridad para criar a un hijo sin una interferencia inapropiada del uso de la fuerza, violencia, o aquella decisión o acción del padre que implique un riesgo en el niño.

De alguna manera, con las reformas civiles y penales lo que se ha intentado hacer es eliminar el derecho de corrección, no justificarlo para que no existan consecuencias jurídicas derivadas de estas actuaciones, y así a los padres se les permita amparase en un posible castigo físico al menor legalmente reconocido, pudiendo encontrarnos con actuaciones en el derecho de corrección que pueden considerarse un ilícito civil, pero ser ajustadas a Derecho en el ámbito penal.

Así mismo resulta difícil concluir que castigos violentos de los padres para los hijos, en virtud de una educación, o bien con la defensa de un derecho amparado por la patria potestad, no sea declarados como crimen, la educación no se fomenta con la violencia.

Como recordaba Rodríguez Devesa, “…este derecho no puede ejercitarse nunca inmoderadamente y no puede por menos de verse una falta de moderación en el hecho de que, a consecuencia de la corrección, la victima padezca una lesión o mutilación.”

Tenemos por tanto, unas normas que si se aplican en sentido estricto producen resultados absurdos o negativos y si no se aplican no se consigue la finalidad deseada por el legislador.

El derecho de corrección puede definirse como el derecho de los padres a castigar moderadamente a sus hijos menores de edad con un fin educativo en el ámbito de la relación familiar. Esta facultad de los padres, dentro de la función de educación, no es ilimitada, ya que debe ejercerse de manera responsable. Para calificar un castigo de moderado o de proporcionado es preciso atender a las normas sociales, culturales, el momento histórico y la edad del menor. Sobre la base de todos estos elementos, a nuestro juicio, las conductas constitutivas de delito nunca podrán tener la consideración de moderadas. Sin embargo, las conductas constitutivas de falta que sean consideradas en nuestro contexto social como medios idóneos para educar son moderados y, por tanto, pueden estar justificadas por el derecho de corrección. De no justificarse estas acciones de carácter leve se llegaría al absurdo de movilizar al Derecho Penal por cada bofetada motivada por un comportamiento incorrecto del menor.

Los actos leves de violencia en el ámbito doméstico realizado por un adulto hacia un menor de edad con un fin educativo, siempre que sean moderados o proporcionados, no pueden tenerse en cuenta para integrar la nota de habitualidad del delito del artículo 153 CP, estarán justificados por el derecho de corrección. Por este motivo, el delito de violencia habitual en el ámbito doméstico estará integrado por todos aquellos actos individuales de violencia sobre un menor de edad que no persigan el fin educativo o que, persiguiendo este fin, no sean moderados ni razonables.

En definitiva, si los actos individuales de violencia no están justificados deben integrar el delito del artículo 153 CP, pues, en este caso, son  acciones u omisiones gratuitas de violencia hacia un menor.

 IV.            ¿Qué dicen los Tribunales?

Una vez que el legislador estatal adopta en 2007 la decisión de suprimir la facultad o derecho de corrección de los padres, legalmente establecida en el artículo 154 del CC, se han reflejado consecuentemente en la jurisprudencia sobre el tema, que apunta a una vía cada vez más restrictiva hacia la violencia contra los menores.

La sentencia de la Audiencia Provincial de Jaén 10/2009, de 22 de enero, estima, queriendo establecer una clara diferenciación entre un acto violento, de escasa relevancia por su insignificancia, de aquellos otros que si tienen o ha de tener repercusión en el ámbito penal, que “…en el caso de autos no se trata de una simple bofetada, sino de varios actos de violencia, que aún motivados por una previa conducta agresiva del menor, dejan incluso huella en su cuerpo, lo que indica el uso de una fuerza superior al mero azote que por su intrascendencia, estimamos, no merecería tal reproche penal..”, continúa la misma sentencia en su FD segundo “…el simple hecho de golpear al niño ya incardina la conducta de la acusada en el tipo penal…los actos de la acusada fueron intencionados y no imprudentes o faltos de cuidado, por más que su objetivo fuera el de reprender al niño su conducta, constituyendo actos de agresión física…” “…En el caso de autos no puede apreciarse la concurrencia de tal eximente (la del artículo 20.7º del CP), pues debe convenirse que la facultad que contenía el artículo 154 in fine del CC hasta la reforma operada en virtud de la Ley 54/2007, de 28 de diciembre de Adopción Internacional que la suprime, se limitaba a la de corregir razonable y moderadamente a los hijos, manteniéndose únicamente la de recabar el auxilio de la autoridad, sin que pueda admitirse que alcanzara el castigo físico ni al uso de la violencia, pues corregir no equivale a agredir, maltratar o golpear.”

En la misma línea, se pronuncian otras sentencias, entre otras la Sentencia 31/2009 de la Audiencia Provincial de Ciudad Real (Sección 2ª) de 23 marzo “el derecho de corrección, que vemos ha sido incluso suprimido como tal derecho en el Código Civil, no autoriza ni alcanza la utilización del castigo físico, sin que el hecho de que en algunos supuestos de insignificancia de la acción, como un cachete o un simple azote o una simple bofetada sin intención alguna de producir un menoscabo físico por su levedad y que no causan lesión propinadas con intención de corregir un comportamiento insolente, violento o agresivo por parte del hijo menor que hace proporcionada tal acción, no merecen reproche penal,…justificándose la absolución en la impunidad del hecho por aplicación del principio de intervención mínima”.

    V.            Perspectiva socioeducativa.

Es muy común haber sido testigos de ciertas situaciones de castigo: la madre que le da una bofetada a su hijo intentando frenar su rabieta porque no le quiere comprar algo, el padre que zarandea a su hija cuando le ha visto pegar a otro niño, el adolescente al que se le “levanta la mano” por contestón.  El cachete o “quitarse la zapatilla” son escenas que, por desgracia, se hace cotidianas en nuestras vidas. Muchas personas de este país aceptan este grado de violencia para conseguir su propio fin de la forma más rápida y eficaz posible, pese a que tras el uso de estos tipos de castigo se pueda encontrar cierto resquemor en uno mismo por haberlo hecho.

Se debe tratar de educar sin violencia, desde el amor. Se sabe que mucha gente ha sufrido castigo físico alguna vez en su vida y no se le nota ningún tipo de trastorno por ello, pero el  riesgo de producir un daño emocional a los niños y niñas nos obliga, como padres y como sociedad, a buscar una alternativa. Es una alternativa basada en el amor, en el afecto, en dar lo mejor de nosotros mismos para que nuestros menores actúen en base a ese afecto. La educación desde la corrección por medio de castigos se ha trasmitido a través de las generaciones, pero eso no la hace válida.

Se puede equiparar esta situación al trato que se les daba a las mujeres hace unos años, que poco a poco este cambiando. Pero ese cambio es responsabilidad de la sociedad. Es esta la que debe de actuar y fundamentar el cambio desde el legislador hasta los ciudadanos, se debe cambiar esta metodología de enseñanza.

Existen variedad de justificaciones por parte de los progenitores/educadores por el cual ejercen este tipo de castigo: porque lo consideran oportuno para la educación de sus hijos, por descargar sus nervios, porque carecen de recursos suficientes para afrontar una situación o de estrategias para conseguir lo que quieren, porque no definen bien las situaciones sociales en las que las emiten, porque no se controlan emocionalmente…

La corrección de los menores por medio de estas medidas produce efectos negativos en el desarrollo de los niños y niñas. Enumerando alguno de ellos, podemos destacar: el daño a su autoestima, generando sensación de minusvalía y promoviendo expectativas negativas respecto a sí mismo; les enseña a ser víctimas. Hoy en día sabemos que no sólo no les hace más fuertes, sino más proclives a convertirse repetidamente en víctimas; la interferencia en sus procesos de aprendizaje y en el desarrollo de su inteligencia, sus sentidos y su emotividad; no aprende a razonar. Al excluir el diálogo y la reflexión, dificulta la capacidad para establecer relaciones causales entre su comportamiento y las consecuencias que de él se derivan; se crean sentimientos de soledad, tristeza y abandono; se cambia su forma de ver la vida, a una visión negativa de los demás y de la sociedad; se dificulta el vínculo paterno filial, lo cual impide la comunicación padres – hijos y daña los vínculos emocionales creados entre ambos; se les crea sentimientos de rabia; y, lo que para nosotros es lo peor, engendra más violencia. Enseña que la violencia es un modo adecuado para resolver los problemas

No solo los menores sufren, si no que en los padres se puede generar alguno de estos sentimientos: ansiedad y culpa, incluso cuando se considera correcta la aplicación de este tipo de castigo; aumenta la probabilidad de que los padres muestren comportamientos violentos en el futuro en otros contextos, con mayor frecuencia y más intensidad; y, aparece una necesidad de justificación ante sí mismo y ante la sociedad.

La familia es el eje principal por la cual se mueve el ser humano y resulta imposible que no existan efectos negativos en la sociedad debido a este tipo de educación, hablamos de que: el castigo físico aumenta y legitima ante las nuevas generaciones el uso de la violencia en la sociedad; genera una doble moral. En la cual a los menores se les puede pegar y a los adultos no; promueve modelos familiares quebrados, sin comunicación entre sus miembros, divididos, no integrados en la sociedad y en conflicto con la igualdad que defiende la democracia; se dificulta la protección de la infancia. Al tolerar estas prácticas, la sociedad queda deslegitimada ante los niños y niñas como un ámbito protector; y, se educan ciudadanos sumisos que han aprendido en sus primeros años de vida que ser víctima es una condición natural.

Educar es un proceso que tiene como objetivo formar a la persona, enseñarle a vivir y a convivir. Para ello, la educación contempla distintos aspectos: adquirir conocimientos, desarrollar valores, participar activamente en la comunidad, adquirir un criterio propio y responsabilizarse de las decisiones y comportamientos personales, enseñar a vivir sanamente, reconocer, comprender y saber expresar  emociones y afectos.

Somos seres sociales y, es por esto que las personas necesitamos disponer de una serie de normas que nos permitan vivir con los demás. Estas normas deben enseñarse desde que nacemos y deben ir fundamentándose con el paso del tiempo. A partir de ellas no sólo se regulan los comportamientos permitidos o censurados sino que se les ofrece a los niños una serie de elementos de contención que les permiten dar estabilidad y coherencia al mundo social en el que viven. Para un niño la figura de los progenitores o educadores son un elemento clave a seguir, con esto nos referimos a que los menores verán como algo “normal” toda aquello que vieron en su casa y si fueron educados mediante castigos psicológicos o físicos vejatorios posiblemente aprenderán de ello y según vayan creciendo utilizaran los mismos comportamientos en su vida, en su día a día.

En ocasiones se piensa que el castigo físico es necesario porque no hay otros procedimientos para generar disciplina, pero se sabe que no es así. Esto es un razonamiento equivocado. Hay  formas de enseñar normas mediante el amor, pero para esto hay que cultivarlo desde dentro, se necesita un mayor grado de paciencia y mejorar la autoestima para evitar caer en la fácil, cómoda y rápida solución que nos puede llegar a dar el castigo físico, sabemos que esto es algo difícil de conseguir y más aún en la sociedad en la que nos movemos en la que se busca el beneficio propio a la mayor brevedad posible, pero no nos damos cuenta de que nos reporta mayor satisfacción aquello por lo que tenemos que luchar para conseguirlo. La instrucción y el diálogo han de ser norma en las relaciones familiares. El educar puede exigir en algunos momentos la corrección, para formar hombres respetuosos, éticos y educados para una sociedad civilizada, pero no a través de la violencia. La solución podría encontrarse en la posibilidad de adoptar medidas alternativas, y así poner fin a la violencia o castigos de los padres mediante intervenciones de apoyo educativo, asesoramiento a familias, etc., y no solamente a través de medidas punitivas.

Una buena y clara reflexión del autor, Miguel Díaz y García Conlledo, en su artículo arriba narrado, nos orienta:

“En todo caso y partiendo de lo deseable de una educación sin violencia, dejo a modo de reflexión final la de si las correcciones violentas moderadas suponen para la educación de los hijos algo más grave que el tan frecuente (aparcamiento) de estos frente al televisor durante horas para que no den lata, o una educación ultra permisiva en que el menor no conoce límites a sus deseos de actuación y de posesión de bienes materiales, con la desaparición de un mínimo principio de autoridad y una filosofía que resalte la necesidad del esfuerzo para educarse.”

 VI.            Conclusión.

Sea cual sea la justificación que se dé al derecho de corrección, los efectos que produce son los mismos. El castigo físico hace daño a todos. La erradicación de este tipo de conducta es una obligación ética, jurídica y social. Enseña desde la perspectiva del miedo y la sumisión, mermando la capacidad de los niños y niñas para crecer como personas autónomas y responsables.

Pegan los hombres y las mujeres, las personas de distintos medios económicos o sociales. Las autoridades religiosas, políticas y judiciales se han mostrado a favor del castigo físico en distintas ocasiones. Esta aceptación social se refleja también en el lenguaje. Todos los idiomas tienen frases como “una torta a tiempo” o “un buen azote” que demuestran que se trata de un recurso que se da generalmente por bueno y no sólo a nivel popular. Los argumentos populares consideran que todos lo hemos vivido y no nos ha pasado nada, considerándolo como algo inherente a determinadas culturas. Ya mencionábamos antes la doble moralidad de que agredir a los adultos se considera un delito, pero hacerlo con los niños y niñas se acepta como un derecho de los padres, como una forma de legitimar su autoridad, de encauzar y “hacer fuertes” a sus hijos.

Afortunadamente, ante el castigo físico basta con la convicción y el compromiso de los padres de una generación para alterar de forma radical este panorama. Por ello es fundamental contar el apoyo de ciudadanos, padres y madres, miembros de asociaciones, ONGs, sindicatos u organizaciones políticas, de la sociedad en general.

La educación es un proceso evolutivo, es un hecho comprobado que desde que los primeros hommo sapiens poblaron la tierra tenían comportamientos violentos entre unos y otros, pero desde aquí creemos que la misma evolución ha de servirnos como justificación de que un cambio es posible. Erradicar la violencia de la televisión y medios de comunicación, en la cual muchas personas pasan las horas atrapados por la pantalla. Crear soluciones de los conflictos mediante la comunicación, sin la necesidad de continuar con las guerras. Nuestra educación es algo que va más allá de lo que podamos pensar, consiste en un cambio global, en donde no existan conflictos armados. Pero hasta entonces… los educadores han de adaptarse a las necesidades y capacidades de los niños y niñas en cada etapa. Entre los educadores y los niños y niñas no se deben establecer relaciones de poder, sino vínculos de respeto y promoción de la autonomía.

Save the children en una de sus campañas para erradicar el castigo físico nos dice:

“En nuestro país, que ha ratificado la Convención en 1990, obligándose a cumplir con lo establecido en la misma, el Código Penal sanciona explícitamente todo tipo de violencia ejercida contra los niños y niñas. Por tanto, se considera que el castigo físico no es legal. El Código Civil, sin embargo, no es lo suficientemente contundente al respecto.  La definición del castigo físico como delito que se encuentra en el Código Penal, es útil, pero no es lo más importante. Con vistas a dar una dimensión más educativa, que permita cambiar hábitos y actitudes, resulta fundamental que el Código Civil contemple la prohibición explícita del uso del castigo físico en la familia.”

La ley tiene en sí misma un efecto educativo, puesto que constituye aquello a lo que todos debemos aspirar, pero también, desde el derecho penal se da cabida a un sistema basado en la violencia, en la coacción. Los jóvenes pueden entender de este sistema, que un conflicto, mediante la violencia institucional puede ser resuelto. Su misión, por tanto, no es sólo castigar, sino educar y prevenir. Tenemos que ser capaces de enseñar desde el respeto y la convivencia. Un cambio en la legislación vigente es siempre fruto de un cambio en las actitudes de la sociedad, pero este cambio en la ley hace más fácil el cambio en las actitudes de todos los miembros de la sociedad.

Acabamos con una conocida cita de Juan Carlos Carmona:

“Si un niño vive con hostilidad, aprende a  pelear.

Si un niño vive con el ridículo, aprende a ser  tímido.

Si un niño vive avergonzado, aprende a  sentirse culpable.

Si un niño vive en la crítica, aprende a  condenar.

Si un niño vive en la tolerancia, aprende a  ser paciente.

Si un niño vive estimulado, aprende a tener  confianza.

Si un niño vive con equidad, aprende a ser  justo.

Si un niño vive en seguridad, aprende a tener  fe.

Si un niño vive con aprobación, aprende a  quererse a sí mismo.

Si un niño vive con aceptación y amistad,

¡aprende a encontrar el amor en el mundo!”

VII.            Bibliografía.

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DIAZ Y GARCIA CONLLEDO, M: la corrección de los padres a hijos: consecuencias jurídico-penales de la reforme del art. 154 del Código Civil. Revista penal, nº 26. Julio (2006)

Pesquisa de internet: http://www.savethechildren.es/cen_doc.php

Los autores,

Anderson Alves Ribeiro, Licenciado en Derecho por la Unicsul, SP/ Brasil, Expert Universitario en Criminologia UNED, Madrid, España, creador del blog http://www.criminologiainvestigativa.wordpress.com

Borja Lorenzo Prieto, Educador Social y trabaja en un centro de acogida de menores,

Ambos son estudiantes del Máster Universitario en Menores en Situación de Desprotección y Conflicto Social en la Universidad de Vigo, Galicia, España

“Características cualitativas y cuantitativas de la delincuencia actual de menores”

 ISSN: 2340-6046 9

 ”EL CRIMINALISTA DIGITAL. PAPELES DE CRIMINOLOGÍA – 3/2014”

ISSN: 2340-6046 Director: José María Suárez López Fecha de publicación: abril, 2014

Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología Sección de la Universidad de Granada

 

 

 

 

 

 

 

“Características cualitativas y cuantitativas de la delincuencia actual de menores”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mª Victoria Eugenia Hernández González. Licenciada en Derecho. Doctoranda en Programa de Derecho Penal y Política Criminal. Universidad de Granada. Técnico Superior. Dpto. Justicia Juvenil.

 

 

 

 

1. Introducción a informes delincuenciales.

De manera sucinta y de acuerdo con la estadística comparada oficial, fundamentalmente la elaborada por los correspondientes institutos policiales, de los países de nuestra área de cultura (países occidentales más industrializados) la delincuencia juvenil “in genere” se aproxima, en cuanto al volumen de los últimos años, al 15% de la delincuencia general total1.

Si bien, las estadísticas de algunas de esas naciones, como es el caso, por ejemplo, de Francia, ofrecen cifras apreciablemente mayores: 20 ó 22%.2 Por el contrario, otros países ofrecen estadísticas muy por debajo de la media. Las más bien escasas encuestas de “victimización” y los más escasos, aún, informes de “delincuencia autorrevelada”, apuntan igualmente a la notable participación de los menores en el campo de la actividad penalmente ilícita.

 Aunque también, aquí, la cifra negra, es muy alta3. El volumen de la delincuencia juvenil, hace referencia a su cantidad, comprendiendo criterios cuantitativos (densidad y concentración demográfica…); la orientación y la intensidad delictivas expresan, por el contrario, su calidad, ya que hacen referencia a los bienes, valores o intereses agredidos por el infractor y a la gravedad de la lesión; poniendo de manifiesto cuál es el peligro de tales delitos para la convivencia de una comunidad, al mismo tiempo que advierten a ésta sobre las disfunciones de sus formas de civilización y cultura capaces de desestructurarla más allá de lo estadísticamente “normal”4.

 No podemos olvidar que ésta clase de disfunciones se convierten siempre en estímulos o incitaciones criminógenos. Sobre todo, cuando los receptores son personas en proceso elemental de crecimiento biopsicológico y maduración en las relaciones5.

La infracción cometida y el modo de cometerlo apuntan siempre a las carencias afectivas, a la ausencia de los valores personales y sociales que afectan al infractor, así como a las privaciones socioeconómicas en que se ve envuelto. En ello, no está exenta de responsabilidad la sociedad concreta donde aquél habita.6

En España, durante la última década, dejando aparte la avalancha de entrada de jóvenes extranjeros en los últimos años, la delincuencia juvenil ha transcurrido, estadísticamente, sin especiales sobresaltos graves. En comparación con otros países política y socioeconómicamente afines al nuestro, es, según las estadísticas oficiales, matizadamente menor en cuanto a su volumen se refiere.

Efectivamente, y por ejemplo, en el año 2010, el número de detenidos fue de 212.000 dentro de la delincuencia en general. Los detenidos, dentro de la delincuencia juvenil, fueron, según las estadísticas policiales 27.117, para el mismo año.

 Conforme a estas cifras, pues, los delincuentes juveniles detenidos representarían alrededor del 12% de la delincuencia total.7. Ha de advertirse que es arriesgado y asimismo inidóneo tratar de deducir “ratios” representativos de la delincuencia juvenil, partiendo de la comparación entre el número de detenidos adultos y menores; ya que es mucho más frecuente que los menores actúen en grupo.

Ello puede conllevar, y de hecho conlleva, en consecuencia, que una única lesión jurídica producida al mismo sujeto pasivo (por ejemplo, contra la vida), al tener que ser imputada como tal (delito de homicidio) a cada uno de los codelincuentes, crezca más el número de delincuentes detenidos cuanto mayor sea el grupo de los mismos. Y todo ello, sin que el bien jurídico (aquí vida humana) haya sufrido más detrimento que si hubiese sido autor (o sujeto activo) una sola persona.

Ahora bien, si se tiene en cuenta que los delincuentes adultos actúan con mucha más frecuencia solos que los delincuentes menores, tendremos que, por el mismo volumen de bienes jurídicos quebrantados, habrá más delincuentes menores detenidos que delincuentes mayores de edad.

Este dato ha de tenerse en cuenta, pues, a la hora de medir la delincuencia juvenil cuando para ello se parta de comparar su magnitud de detenidos con la de adultos. Desde este punto de vista, es claro, que no se puede afirmar con seriedad, que por ejemplo, la delincuencia juvenil representa a un 10% de la delincuencia total porque esa sea la “ratio” respecto de detenidos menores y detenidos adultos.

Como mucho, podrá hablarse, en estos casos, de proporción de delincuentes, pero no de representatividad de la delincuencia como tal, ya que, en esta, cuenta y mucho, el número de veces que son quebrantados, objetivamente, los bienes jurídicos protegidos.

1 A este respecto: “Anuarios Estadísticos” del Ministerio del Interior (de España)

2 Sobre este particular puede verse: “Aspects de la criminalité el de la délinquance en France”, de estos últimos años, en publicación de “La Documentation francaise” (Paris). Estudios de prestigio de este país, como BORRICAND, J., ponen el acento, al analizar esta delincuencia, en el relevante número de sujetos activos detenidos. Y así afirma que: “cuantitativamente, las estadísticas ponen de manifiesto un acrecimiento sensible de este fenómeno.

3 Autores como QUELOZ,N., sostienen que algunos estudios, en este sentido, llevados a cabo en América del Norte y en algunos países de Europa occidental, revelan (“encuestas de autodenuncia”) que el 80% de los jóvenes de entre 12 y 18 años, requeridos a través de aquéllas, habían cometido alguno o algunos de los delitos insinuados.

4 Como ha escrito PICCA, G.: “El principio de la normalidad estadística de la criminalidad en toda sociedad, fue planteado desde 1892 por Durkheim. Esta observación fundamental da lugar a una consecuencia: el crimen no encuentra sus fuentes en causas excepcionales sino en la cultura de la sociedad en que se observa. En consecuencia, siempre debe analizarse el fenómeno criminal en relación con una cultura determinada en el tiempo, o en el espacio.

De ahí que el objeto de una crítica prioritaria por parte del criminólogo deban ser los valores y las normas propuestos por la sociedad e impuestos por el derecho”.

5 Precisamente, por este peculiar modo de ser y estar del menor se analiza la delincuencia juvenil como una parte especial o específica de la criminalidad. Por ello, estudiosos como G. STEFANI y G. LEVASSEUR han hecho observar que han de subrayarse las grandes diferencias que existen entre la delincuencia de adultos y la juvenil porque: “tanto en lo que concierne a las formas de la delincuencia como en su significación, tanto en sus causas como en su tratamiento…, la edad constituye una característica individualidad que hace evolucionar la capacidad física y psíquica en virtud en determinado tiempo que vive”. (“Criminologie et Science Pénitentiaire”, Edit. Dalloz, París, 1985, pp. 84 y 95.

6 Sobre este aspecto, por ejemplo: SCHNEIDER, H.J.: “Causas de la delincuencia infantil y juvenil”, en Revista de Derecho Penal y Criminología, 4 (1994) pp.800 y ss.

7 La fuente de estos datos: “Anuario Estadístico del Ministerio del Interior. Secretaría General Técnica, Madrid, 2010.

2. Entornos y factores de riesgo.

Los factores que se encuentran en la base del delinquir, según sociólogos, criminólogos, psicólogos y demás cultivadores de las ciencias de la conducta, se ajustan a diversos esquemas etiológicos donde en los mismos, encajan el origen de la delincuencia en general. En la actualidad, se acude a teorías psicobiológicas, psicomorales, psicosociales o interaccionistas y teorías del conflicto.

Teorías psicobiológicas: con estas teorías, se pretende situar el origen del paso del acto criminoso en la existencia de una pluralidad heterogénea de factores, de carácter genético, psicobiólogico y psicofisiológico, que incidiendo de forma aislada, o en convergencia, en el individuo afectado, le impulsan con mayor o menor fuerza a la acción y operación antisocial.

– Teorías psicomorales: según estas teorías, la delincuencia (o el delincuente como desencadenante de la misma) sería reflejo de la confirmación, en él, activada por elementos biofisiólogicos, psicológicos, sociológicos, morales o, por lo que es más probable, por la convergencia, en distinto grado, de todos los factores de una personalidad delincuencial. Personalidad estructurada a partir de un conjunto de características fundamentales, vertebradoras de la misma, operantes en grado superior a la media, y expresivas, por su tendencia, de valores contrarios a los de la comunidad. Estas particularidades estarían representadas sustancialmente, por el egocentrismo, la agresividad (negativa) y la indiferencia afectiva.8

8 Así, las características neutralizarían los frenos inhibitorios frente a las pulsiones antisociales de la persona infractora.

De modo complementario, bastaría, para que estas radicales características de personalidad, propias del acto antisocial, se proyectaran, de forma eficientemente concreta, en el mundo real, que el afectado por ellas poseyera un mínimo de “adaptación social” (habilidad y habilitación cognoscitiva y práctica del medio) y se encontrase, al mismo tiempo, con la ocasión propicia o inmediatamente provocante. (E. de Greeff, Hesnard, Mailloux, Pinatel, Favard,Cario)

– Teorías psicosociales o interaccionistas moderadas: desde la óptica de estas teorías, la delincuencia es fruto de la interacción entre estímulos individuales, sociales y situacionales. Prevaleciendo, en todo caso, los estímulos sociales y situacionales, de carácter destructor. Se impondrían, casi siempre, a determinados individuos, venciendo su escasa resistencia interior frente a aquéllos, por carecer de recursos personales adecuados (de valores de convivencia, de respeto al prójimo, de motivación…)9

9 Desde esta óptica, la criminalidad debe entenderse, por ejemplo, como un producto del aprendizaje (“asociación diferencial”), de SUTHERLAND), como aceptación de una cultura específica, acogedora de ideales antisociales e, incluso, antiéticos (COHEN. A), como fruto de ausencia o deficiente control social (HIRSCHI .T). Se habla de teorías interaccionistas moderadas, porque existen, también, teorías de neta orientación psicosocial tendentes a explicar la criminalidad desde postulados más o menos críticos, extremistas o radicalizados, aunque con diversa intensidad de tonos.

– Teorías del conflicto: para estas teorías, la delincuencia se desencadena impulsada por las contradicciones de las modernas sociedades, cultivadoras decididas de los valores del “tener” sobre los del “ser”, abonadoras de la llamada privación relativa, caldo de cultivo de inestabilidad social y hasta de revancha colectiva.10

10 Estas sociedades son propicias para engendrar frustración, resentimiento, agresividad, pasotismo; ingredientes, todos ellos, de delincuencia (delitos de lesiones, delitos contra la propiedad, delitos contra la salud pública (tráfico ilícito de drogas)… (PARSONS, T. MERTON; MILLER; MATZ; SONGER…)

Así todas las teorías mencionadas, afirman una serie de explicaciones en torno a la comprensión de la delincuencia.

3. Áreas contextuales criminógenas.

En el entorno del menor hay determinados contextos sociales e institucionales que generan destacadas disfunciones, impulsoras de la criminalidad o infracción juveniles:

– Área de la educación escolar: en este espacio existen, lagunas que impulsan a situaciones de marginación que, por sus motivaciones y exaltaciones, engendran reacciones de despecho social, agresividad y violencia. La escuela debería ir por delante de las “desviaciones sociales”, centrando, en cada momento, el ideal educativo, elaborable desde postulados humanistas. Sin embargo, acaece, lo contrario. La escuela se limita a transmitir los mensajes de la cultura ambiente.

– Área socioeconómica y de relaciones sociales: trabajos empíricos en torno a estas vertientes ponen de manifiesto cómo las precarias condiciones económicas familiares, el contexto inadecuado, las relaciones sociales, permanentemente distorsionantes con respecto al modelo considerable como “normal”, impide la aproximación a valores de realización personal y equilibrada y, por tanto, favorecedoras de una relativa inadaptación social de convivencia.

-Área de las relaciones laborales: existen menores, adolescentes y jóvenes laboralmente explotados, que son aceptados, incluso por sus familiares más próximos, tan solo como instrumentos de ingreso económico.

-Área de la marginación étnica: la persistencia de la marginación, alejamiento y separación por pertenencia a determinados grupos raciales: se ha venido afirmando por ejemplo, en Estados Unidos que el índice delictivo de las personas de raza negra sería de dos a cinco veces más alto que el referido a la población en general, exceptuando puertorriquenses y chicanos que delinquían, aproximadamente, con la frecuencia de los primeros.

-Área en el consumo de tóxicos: el entorno consumista y habitual de sustancias estupefacientes, psicotrópicas y otras relacionados con drogas tóxicas, proporciona un problema capital a la hora de abordar la cuestión de las drogas, que no es el de su relación con la delincuencia, sino indagar por qué, a pesar de sus trágicas secuelas, tanto personales como sociales múltiples, conocemos como generaciones de todas las clases sociales, de todos los países del mundo, se entregan a su consumo.

– Área de la política criminal infantil: los distintos agentes del “sistema penal” como es obvio, no tienen ninguna misión de estimular la delincuencia. Pero no es menos cierto que, en la medida en que actúen con cualidad disfuncional, se convierten o pueden convertirse en creadores de incentivos delincuenciales. Desde esta perspectiva, cabría, advertir a funcionarios y autoridades que han de tratar con menores, sea porque éstos han sido víctimas del delito o porque han sido sujetos activos de comportamientos ilícitos, que una inadecuada relación con estos ciudadanos, en pleno y forzoso período de desarrollo personal, estaría destinada a convertirse en criminológicamente negativa.

  1. Cuestión de la imputabilidad en los menores.

Constituye un tema en el que no ha existido aún suficiente debate doctrinal. Sólo cabe esbozar las líneas generales de la cuestión y dejar para el futuro la construcción de una teoría sobre cómo puede entenderse que un menor que ha cometido un delito o falta de los tipificados como tales en el código o en las leyes penales especiales y que no es culpable conforme a esas leyes penales, sin embargo, le es exigible una responsabilidad penal conforme a lo establecido en una ley especial, para lo cual si se considera que es culpable o imputable.

La imputabilidad no es un concepto incluido o definido por el derecho positivo y hay que acudir a la doctrina para llegar a la conclusión de que se trata de uno de los elementos integrantes de la culpabilidad, que, su vez, sigue siendo considerada, todavía hoy, un pilar básico de la existencia del delito, y ello, a pesar de la historia polémica sobre su necesidad y el contenido de su formulación dentro de la Teoría General del Delito.

La moderna doctrina viene a entender por imputabilidad “la posibilidad de conocer el sentido de los mandatos y prohibiciones del derecho y de actuar conforme a esa comprensión”, QUINTERO OLIVARES11 o “conjunto de las facultades mínimas requeridas para considerar a un sujeto culpable por haber hecho algo

11 QUINTERO OLIVARES, G., Curso de Derecho Penal. Parte General. Barcelona: Cedecs, 1996. pp. 416 y 417.

típico y antijurídico”, MUÑOZ CONDE12 y de ahí que al carecer los menores de esa capacidad o de esas facultades mínimas serían inimputables y en consecuencia, puedan ser declarados exentos de responsabilidad conforme a la legislación penal de adultos, tal como hace el Art. 19 del vigente código penalista, si bien pueden ser responsables puniblemente conforme a la ley que regule tal posibilidad.

12 MUÑOZ CONDE, F. Derecho Penal. Parte General. Valencia: Tirant lo Blanch, 1996, p. 397,

13 Ibid, pp. 382 y 383.

14 MOVILLA ÁLVAREZ, C., “Jurisdicción de menores y Constitución”. En: Los problemas del menor inadaptado y marginado socialmente, pp. 149 y ss.

15 GONZÁLEZ ZORRILLA, C., “Minoría de edad penal, inimputabilidad y responsabilidad”, en Documentación Jurídica. 37/40, Madrid: Ministerio de Justicia, 1983, pp. 163 a 176.

16 GARCÍA PABLOS, A., “Presupuestos criminológicos y político criminales de un modelo de responsabilidad de jóvenes y menores”, en Menores privados de libertad. Madrid: Escuela Judicial, Consejo General del Poder Judicial, pp. 251 y ss.

17 Ibid, Capítulo 1.2. MUÑOZ CONDE,13 entiende que los menores son inimputables aunque responsables del hecho delictivo cometido de una manera distinta y esa situación se justificaría por el hecho de que tienen un tratamiento penal diferenciado de los adultos. De ahí que diga que se trata de una irresponsabilidad relativa.

Hace algunos años MOVILLA ÁLVAREZ,14 entendió que la inimputabilidad se fundaba no tanto en la falta de capacidad de entender como en la de querer, en cuanto que ésta depende de la formación del carácter y de la personalidad del menor y destacó que existía “una falta de coherencia entre los principios y los resultados, dado que la solución a que se llega no es tanto una exención de responsabilidad sino una diferenciación de las medidas aplicables”.

GONZÁLEZ ZORRILLA,15 en un sugestivo trabajo efectuado en 1983, señaló que, desaparecido el antiguo criterio del discernimiento para delimitar la imputabilidad, resultaba dudoso admitir que todos los adolescentes y jóvenes menores de dieciséis años carecían de capacidad de motivación suficiente frente a las normas. Por otro lado, entendía que justificar que los jóvenes eran inimputables y que por ello quedaban al margen del derecho penal “no ha evitado en absoluto ni el castigo –a menudo mucho más duro que el que hubieran sufrido en caso de ser considerados imputables – ni los fenómenos de estigmatización y exclusión inherentes a la función penal”.

Cabe matizar que este trabajo fue escrito cuando todavía estaba en vigor la antigua Ley de Tribunales Tutelares de Menores, con todo el sistema que estableció, aunque las conclusiones a las que llegaba siguen estando vigentes, en cuanto reclamaba la existencia en nuestro país de un derecho penal juvenil en el que se estableciese la responsabilidad de los jóvenes para poder dotarles, a través de el, de un sistema de garantías y derechos.

GARCÍA PABLOS,16 ha defendido el abandono del “paradigma de la inimputabilidad”, puesto que debe reconocerse en el menor una capacidad elemental de responsabilidad, de asumir las consecuencias de sus actos, pero con la necesidad de que el sistema a través del cual se establezca, salga del derecho penal. Además, destaca que el modelo tutelar 17 utiliza la tesis de la inimputabilidad como “evasiva” o “subterfugio” para construir, después, para los menores una “modalidad sucedánea” de la respuesta penal, ya que no renuncia a los instrumentos represivos del derecho penal de adultos, ni a sus técnicas y actitudes.

La más reciente doctrina relativa a la Ley Orgánica de Responsabilidad Penal de los Menores ha venido a considerar que lo que supone en la práctica dicha ley es la bajada de la responsabilidad penal a los catorce años y que a partir de esa edad los menores son plenamente imputables, aunque ello tenga consecuencias penales diferentes.

La cuestión no es sosegada, requiriendo un desarrollo doctrinal y jurisprudencial ya que es evidente que la ley del menor optó en su día por una política criminal no suficientemente explicada en su Exposición de Motivos, tal como hubiese sido necesario.

 

  1. Conclusiones

Con esta publicación se pretende poner a disposición de los estudiosos y operadores de la justicia penal juvenil, el desarrollo del conjunto de factores y entornos que dan paso al acto antisocial.

No parece discutible afirmar que, para actuar de forma adecuada, sobre una realidad como la delincuencia de menores, se impone conocerla con el suficiente rigor. A ser posible, científicamente desde parámetros cuantitativos y cualitativos, es decir, conocimiento etiológico de la realidad. Así, es claro por qué, en un intento de conocer la delincuencia juvenil, es necesario hablar de causas, de sus causas, de factores propios y perfiles.

En el entorno del menor determinados contextos sociales e institucionales generan notables disfunciones, impulsoras de la criminalidad juvenil, como ocurre: en el campo de la educación escolar; en el área socioeconómica y de las relaciones sociales; en la persistencia de la marginación por pertenecer a determinados grupos étnicos; en el área de las relaciones laborales; en el campo de la política criminal infantil en la que los distintos agentes del sistema penal, no tienen obviamente ninguna misión de estimular la delincuencia: pero no es menos cierto que, en la medida en que actúen de forma disfuncional, se convierten, o pueden convertirse con fundamento, en creadores de incentivos delincuenciales y en el entorno consumista de sustancias psicotrópicas relacionadas con drogas tóxicas.

Del conjunto de factores descritos, no inciden todos, ni de la misma manera, en cada uno de los agentes o sujetos activos del delito. El estudio de los diferentes elementos es imprescindible para conocer el contexto de referencia en que deben desenvolverse el análisis de las causas de infracción penal. Y es que el fenómeno de la delincuencia solo puede describirse y comprenderse desde la doble vertiente sincronizada de lo individual y social. No cabe olvidar aquí, que la sociedad es parte negativamente afectada por el delito, pero tampoco, que incide también como parte activa del mismo.

Las estadísticas deben pasar por un proceso correcto de evaluación, adoptándose para ello precauciones en la elaboración, en los criterios de los datos, para juzgar de manera equilibrada los números absolutos, para lo cual se ha de estimar de forma previa e ineludible: si todos los hechos cuantificados han de estimarse como infracciones delictivas, si están depuradas de posibles y probables denuncias falsas, control policial sobre los distintos sectores de la delincuencia, aplicabilidad de métodos operativos diversos, realización de encuestas de victimización y de autodenuncia, para aproximarse a la cifra negra, e igualmente analizar el volumen de la población de menores considerados sujetos activos de los delitos cuantificados en la estadística. Es la mejor opción para ofrecer juicios rigurosos estadísticos y detallados.

En definitiva y razonable es, que como premisa se ha de tomar conciencia permanente tanto por parte de los controles formales como informales de que para, hacer frente a la delincuencia, y especialmente a la delincuencia actual juvenil, es preciso conocer sus factores endógenos y exógenos para poder impedirlos convenientemente.

Las políticas criminales que considero proporcionadas y eficaces al tratamiento actual de las infracciones en menores serían aquellas orientadas a la recuperación personal y social del menor, rechazando plenamente las informadas en postulados represivos y retribucionistas.

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Aspectos Criminológicos en relación a los Problemas con los Jóvenes, Emigrantes y su Población Carcelaria, España.

Aspectos Criminológicos en relación a los Problemas con los Jóvenes, Emigrantes y su Población Carcelaria, España.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El autor, Anderson Alves Ribeiro, criminólogo, residente, en Palma de Mallorca, España, Licenciado en Derecho Unicsul Brasil, São Paulo, Experto Universitario en Criminología pela Uned Madrid, España, autor do proyectosvoluntario como “Bom de Bola Bom de Escola” en 2003 e 2004 en Brasil,“ ONG Plugados na Educação” “AABB asociación amigos do Brasil en Baleares”, participa de proyectos relacionados con los menores en Brasil y España, desarrolla investigaciones relacionados con la Criminología actual, en el blog  www.criminologiainvestigativa.wordpress.com prof.andersonalves@gmail.com.

 

 

 

El presente trabajo nos orienta una urgencia en obtener nuevas teorías para los crímenes juveniles, a punto de estallar una ola de crímenes en el futuro, que hoy son jóvenes, a mañana podrá ser un adulto.

 

No obstante, una lectura del trabajo nos recomienda que los menores que hoy están desatendidos por sus familias y el estado, podrán en el futuro lograr un status de criminoso.

Además, con estudios realizados en algunos países, se observa que la indiferencia la falta de oportunidad podrá generar una conducta negativa, evidenciando una carrera hacia el crimen.

 

 

 

 

 

Sumário

 

 

 

 

 

 

 

 

1)     Introducción;

 

2)     La Teoría del Controle Social;

 

3)     Historia de la Criminología – El Controle Social;

 

4)     Porque no Delinquimos?;

 

5)     La Teoría de la Anomia para Durkheim;

 

6)     Delincuencia violenta y emigración: Un marco para la metodología histórico – comparativa.

 

7)     Da Oportunidade;

 

8)     Conclusión;

 

9)     Bibliografia.

 

                                                           Introducción

Desde hacía mucho tiempo la criminología tiene como principal objetivo el entendimiento del ser humano con relación a su acción delictiva, que corresponde al mal que hace en su comunidad.

A diferencia del sentido común entiende que, como la Criminología no contiene ningún estudio directo del campo de las ciencias naturales, sino indirectamente, y esa área no afectada del hombre la razón humana es el objeto directo de estudio de esta ciencia.

Por último, pero no menos importante, los objetos secundarios del estudio de esta ciencia es el estudio de la acción del ser negativo y su praxis más allá de las posibles causas de esta conducta final.

Después de discutir brevemente el objeto de esta ciencia, es imprescindible hacer hincapié en que no hay que confundir con otras asignaturas y ciencias que también estudian en la misma dirección.

La comprensión de cómo funciona la ciencia y la comprobación de sus metas de estudio, sabemos que el mismo se analizan por separado los eventos sociales de la intervención humana negativa.

Seguimos la intención de estudiarlo y, por lo tanto, establezco una distinción didáctico, direccionamiento (I) Ciencia y Criminología (II) Criminología Filosófica.

La criminología científica puede ser entendido como: causa criminología, es decir, que el tema es determinar las causas de por físicos, químicos, biológicos, psicológicos, psiquiátricos, entornos sociales, económicos, políticos, históricos, y por lo tanto, acción humana negativa.

Insertado todavía en Criminología científica, cuyo estudio crítico Penal es la evaluación de una zona y/o la motivación de las teorías criminológicas, la eficacia criminológica en las diferentes áreas de la política criminal en lo que respecta a lo joven y, por último, las teorías criminológicas, que tiene por objeto formular examinar históricamente y fortalecer las teorías criminológicas del pasado en actuales momentos.

En cuanto a la Criminología filosófica, que también tiene su división y sus enseñanzas, puede ser entendido como: La Metafísica mundana, que es una forma de estudiar la realidad: el ser y la acción negativa. Después de la moral, (axiología), Epistemología (metodología del conocimiento).

Después de dividir correctamente las áreas de manera didáctica en las que esta ciencia nos plantea sus conocimientos, para entender el presente estudio, es importante aclarar los detalles de la última parte de la división, la historia de las teorías de la criminología en el campo probado y utilizado por este investigador, la investigación empírica llevada a cabo por una institución en Brasil y, por último, la reflexión sobre las políticas innovadores para el delito.

Por lo tanto, iniciar un trabajo de investigación sobre algún tema criminológico, es sin duda un desafío.

Además, si bien es una área independiente la criminología, interesante citar un fragmento de una obra de psicología en la que el autor encuentra una relación entre la disciplina y la criminología.

¿La criminología es una ciencia antigua en sus dichos y anotaciones? No se trata, sino más bien la psicología más antigua… y la unión entre las dos ciencias que hace que hoy en día se pueda tener un material mejor elaborado y mientras que muchos nuevos contenidos están disponibles para las teorías futuras.

Contrastar datos criminológicos sobre un tema en la actualidad es de suma importancia, pero tampoco es fácil, pero para un gran trabajo en la forma de teoría, es necesario una base empírica de campo, incluso porque estamos en las calles, en los peores lugares del mundo y nos enfrentamos al mundo real, y ver las infinitas oportunidades que la juventud de hoy en día pueda tener para ingresar en el mundo del crimen.

Por otra parte, una de las obras citadas en este artículo, me guía hacia una teoría criminológica, para que sea real es necesario llevar a cabo una investigación empírica, abierta y, al mismo tiempo, detallado, una observación del mundo real, el mundo de la delincuencia en los jóvenes, social, familiar y escolar.

Como se ha mencionado anteriormente, cabe mencionar el trabajo de la psicología, que buscamos no sólo la realidad de la autonomía de la criminología, sino cómo las dos asignaturas son de suma importancia para las teorías de desarrollo futuro y los estudios para nuestros jóvenes.

Es una nota de ese autor que tiene la necesidad de exponer cómo las dos disciplinas juntas, nos enseñan que la sociedad siempre tiene la posibilidad y el deber de “limpiar la casa”, es decir, tiene la clave para resolver los conflictos, dudas y detalles de los cuales están presentes en una sociedad en la que vivimos y vivimos hoy en día, donde la tasa de violencia crece cada vez más.

El libro “El Alma está en el Cerebro”, el autor Eduardo Punset, nos muestra:

“Sociedad y Neurología: El Debate Abierto”

En la siguiente manera: “La Dra. Manuela Martínez, experto en violencia de género, admite que, obviamente, “el maltrato fisico durante un periodo en el que el cerebro del niño o la niña se está desarrollando, le afectara necesariamente, puesto que va a alterar el desarrollo de estructuras cerebrales o el desarrollo de sinapsis, los niveles de neurotransmisores, etc. Eso quiere decir que el cerebro puede desarrollarse de forma no óptima, pero eso no quiere decir, en mi opinión, que ese niño vaya a ser un delincuente o vaya a ser un asesino, ni mucho menos”

Y continúa: En vista de la Dra. Manuela Martínez, la agresión o la violencia no es un comportamiento que se observa, por razones fisiológicas, pero por razones sociales:

 “La agresividad o la violencia es un comportamiento social. Tú necesitas estar con los demás, has aprendido unos juegos sociales, tu adquieres un rol en cada contexto. Obviamente, si tu cerebro te funciona bien en cada contexto, te comportas adecuadamente y no vas a ser un individuo delincuente o criminal; si tu cerebro funciona mal, puedes salirte del rol que se adjudica…Eso es obvio. Pero siempre se trata de un contexto determinado “

Sin duda, las notas son de gran valor para la criminología, que nos ha enseñado a probar teorías existentes que el contacto social, es sin duda, la clave para muchas preguntas, tales como, ¿por qué no delinquimos?

El autor español sigue con esa “llave”, basada en la criminología, sino con las actitudes en su campo de investigación.

Siguiendo los argumentos de la Dra. Manuela, también psicóloga, Belén Martínez, señala en la misma obra, otro hecho interesante relacionado con los estándares del aprendizaje y de la conducta. “Yo no diría que la violencia este íntimamente relacionada con la biología, sino con el modo en que se construyen los esquemas cuando el sujeto aun es un niño. La seguridad de niño es básica: si en esa etapa en la que se esta construyendo un esquema del mundo y de sus relaciones, se maltrata al bebe o al niño, se le atiende de un modo inadecuado, abandonándolo o abusando de él, el niño aprende o desarrolla esquemas o patrones por los que el mundo se convierte en un lugar hostil, en un lugar malo, negativo, donde realmente solamente hay dos opciones: ser victima o ser agresor. Es fácil entender como un niño que ha sufrido determinadas experiencias de maltrato, con el tiempo desarrolla esquemas negativos sobre el mundo y sobre la vida, y tiende a comportarse en muchas ocasiones de un modo violento”.

Por todo ello narrado y expuesto, es necesario aprender de las relaciones de la sociedad y de la familia, sin embargo, la socialización en ciertas etapas de nuestra vida orienta el niño para que sea un hombre decidido del futuro.

Además, al contrario de la ciencia, la psicología, no podemos estar equivocados al creer que la criminología es una parte de ella, pero  que sin es una ciencia autónoma que desarrolla teorías  empíricas para entender los crímenes.

Antes de entrar en el contenido de este trabajo, es extremadamente importante  narrar las necesidades actuales, pero con otros datos básicos para el análisis de la situación del criminal, que a lo largo dese trabajo tendremos oportunidad de evaluar.

La Teoría del Control Social

Menester que se convierte en una parte de la obra del autor Criminología, Soares Orlando (Law Library Freitas Bastos, p. 42), “La criminología es la ciencia causal-explicativo sobre todo preventiva, cuyo objetivo es ofrecer estrategias a través de modelos operativos, por lo que reducir al mínimo los factores estimulantes de la delincuencia, así como el empleo de las tácticas que emplean factores inhibidores de la delincuencia”.

Sin embargo, la teoría del control social de Hirschi, así como de la frustración de Agnew y la teoría de Sutherland, la asociación diferencial, más conocido como aprendizaje social que se ha mejorado en el futuro por Akers, la más conocida de Sutherland es de los delitos de cuello blanco de color caqui (practicada por los militares), corroboran los datos anteriores hemos señalado que las teorías antiguas se explican más a los ojos de los tiempos actuales.

En la obra “Introducción a la criminología”, del Profesor y Criminólogo Alfonso Serrano Maíllo, nos relata que la teoría de Hirschi y sus colegas nos han dejado muchas conclusiones, han acelerado el futuro criminal en ese momento, pero sin embargo, hoy en día, no podemos decir que tenemos todas las soluciones a los problemas de que se trata la criminología.

Por otra parte, cabe destacar que esta teoría merece su reconocimiento en la historia de la criminología, no por haber hecho un trabajo empírico grande pero porqué con tal punto de partida hemos sido capaces de explicar hoy en día algunos delincuentes y su modus operandi.

Historia de la Criminología – Control Social

Para esta teoría, creada por Hirschi en los años “60” fueron investigados en los barrios que fueron pobladas por inmigrantes italianos que en el futuro se formaban las mafias italianas.

Es increíble la historia y las formas en las que podemos observar los alrededores del mundo de la delincuencia y sus variables. En el mismo año la obra ya citada, Hirschi y sus colegas investigaron en Chicago que la teoría del control social era aplicable en esa comunidad y sus alrededores, Sutherland con la teoría de cuello blanco y de color caqui, así como  la teoría de Agnew Aprendizaje y bajo control, a la vez que tomó lo que se considera hoy en día como las tres principales causas de la delincuencia en el mundo capitalista en el que vivimos.

Delincuencia no es producida por cualquier elemento de la naturaleza externa o interna, como la frustración o el aprendizaje de ciertas técnicas y valores, si no que es la tendencia natural del ser humano en cuestión de oportunidad, que debemos preguntar por qué delinquimos y sí, por qué no delinquimos?

Durante este mismo período los investigadores de Chicago, quienes observaron la relación de oportunidades X crimen, en esta comunidad, fueron causados debido a la participación de agentes de un Estado, permaneciendo aislados del resto del mundo, los emigrantes.

Por lo tanto, la criminología es estudiar el agente, sus comportamientos negativos, sus variables y las posibles causas de la delincuencia, así como el factor criminógeno, delito añadido a la conducta antisocial de los delincuentes y Hirschi y sus colegas observaron de cerca el control social y sin duda, uno de los mártires de las grandes teorías en la práctica criminal.

A continuación un psiquiatra reconocido en Brasil y en el extranjero, cuyo trabajo es conocido por todos, nos dice:

“No se puede negar el mérito de los estudios psicoanalíticos en demostrar que las acciones humanas, incluida la delincuencia, obedece a las motivaciones inconscientes, y que las raíces de estas motivaciones provienen de experiencias de la primera infancia”. Ensayo Psicología Criminal, (La prueba Árbol y el Delito), Luiz Angelo Oro, ed Zahar, 1969, 2ed.

Y nos siguen afirmando que la infancia son los verdaderos frutos primero en el factor criminológico que vivimos hoy en día, a pesar de la llamada educación temprana, la educación, es decir que los niños reciban la moralidad o la educación básica que es responsable de las actitudes antis-sociales. Considere lo siguiente:

“Por lo tanto, la falta de una educación adecuada desde el principio del desarrollo humano es la llave maestra que puede abrir, en la edad adulta, las puertas de la cárcel. La reacción de los factores ambientales en el individuo presenta una importancia relativa. “Prueba de Psicología Criminal, (Árbol pruebas y el Delito), Luiz Angelo Oro, ed Zahar, 1969, 2ed.

Corrobora la opinión del autor, así como algunos criminólogos que en una sociedad mal formado y mal educado, sin duda, los criminales se formaran, pero las raíces de una sociedad positiva con cuidados para una vida normal entre todos es, sin duda, la educación.

Esta investigación, a su vez, por medios empíricos desarrolla una labor de análisis, para promover la investigación social y demostrar que se debe plantear una teoría, que con la falta de oportunidades y la falta de amor por nuestro prójimo, sin duda, será capaz de desarrollar en los próximos años la teoría criminológica más explicativo sobre el delito y el delincuente.

Así que podemos analizar, quien comete un delito, para él, no existe un vínculo entre el individuo y la sociedad.

“La teoría del control social asume que los hechos delictivos ocurren cuando el vínculo del individuo con la sociedad es débil o roto” Hirschi, 1916:16.

Seguimos con la obra “Introducción a la criminología” autor y profesor Alfonso Serrano Maíllo, en la que encontramos cuatro elementos que según Hirschi, es el vínculo esencial para la comisión del acto delictivo: la adicción, la entrega, participación y creencias.

Para tales elementos el autor nos enseña que “La esencia de la internalización de las normas (…) se encuentra en la unión del individuo a otro” Hirschi 1969, 18.

Hirschi también nos muestra en su teoría de que la oportunidad de los jóvenes de hoy es igual que ayer, para el delito, pero las oportunidades para seguir una conducta positiva hacia la sociedad y para sí mismos es infinitamente más grande que ayer.

Muchos jóvenes no tienen mucho tiempo para dedicarse a actividades delictivas incluso pensar en ello: la participación en el mundo social activo, por lo tanto, son las actividades de diversa naturaleza, por ejemplo, en el caso de las actividades escolares y extraescolares, los deportes, ocio y participación en trabajos con la comunidad… Constituyen además elemento de la fianza a la sociedad. Hirschi,  212-222 1968, el mismo 1969: 21-22 y 191. “Es más grande y más intensa la participación del individuo en actividades de este tipo, pero será difícil que delinca, según nuestro autor”.

Un joven corrompido por la mala conducta o el comentario negativo que se suma al aprendizaje es, sin duda, la ruptura de un enlace de su sociedad con ello, no estar vinculado con su sociedad se debe al hecho de que un día se encontró con la posibilidad de sentirse excluido por las políticas de protección de un Estado que está obligado a reservar su tiempo para desarrollar políticas para todos.

¿Por qué no delinquimos?

“Quiero decir, que las teorías del control social, que controla la caída impiden a lo joven en el mundo de la delincuencia que puede ser interna o externa. Así, por ejemplo, la primera puede incluir un bien, cree en altos niveles o autocontrol, los segundos, la vigilancia en la familia o en la escuela de su grupo primario “Introducción a la criminología, autor. Alfonso Serrano Maíllo, ED: Dykinson, 4 ª ed, 2006.

Quiero decir que en Durkhein a Hirschi, los puntos son los mismos, pero la oportunidad de cambiar y la influencia es mayor para los jóvenes, que para los autores son distintas en algunos puntos.

La oportunidad se basa en tener un futuro mejor mirando siempre hacia adelante hacia su entorno y especialmente en el futuro.

La oportunidad de cometer un delito siempre estará ahí, para todos, pero la mejor oportunidad del futuro, no siempre.

Sobre el caso de la familia, la investigación contemporánea destacó la importancia para la explicación de los hechos, aunque no es tan decisivo como a veces se piensa.

“(…) Pero a veces reconocer que las variables referidas a la escuela o en parejas tiene una influencia mucho mayor, como puede ser diferencias entre los distintos subgrupos de variables familiares en calidad de raza”. Alfonso Serrano Maíllo, ED: Dykinson, 4 ª ed, 2006”.

En el mismo libro ya mencionado, en su página 362, el autor señala que: “La teoría clásica de control, pero se sabe que el actual Hirschi en 1969, es la que nos referimos en el capítulo 2. Esta teoría tuvo un impacto impresionante, sigue inspirando hoy a algunos investigadores y, de hecho, mantiene algún apoyo empírico “Introducción a la criminología la, autor. Alfonso Serrano Maíllo, ED: Dykinson, 4 ª ed, 2006.

Estoy seguro de que esta teoría nos enseña a mejorar la calidad de vida de los jóvenes, que nos guía a los problemas reales de la sociedad en que vivimos y sobre todo que nos indica el verdadero orden social, que es mejorar nuestro entorno con la calidad de vida de todos los sectores sociales, mejores empleos e igualdad de oportunidades para que los jóvenes tengan una oportunidad hoy, y no una pena que cumplir en el futuro.

Tenemos la oportunidad de ofrecer a los jóvenes de hoy un futuro mejor, los mismos niños que no tienen ninguna ayuda del Estado, ahora podemos trabajar más en el social voluntario y auxiliar el prójimo, podemos vivir más con nuestros hijos y la familia, y hablar más de la moral y ética, porque todos somos como una gran familia y vivimos en el mismo planeta y en la misma sociedad, y lo mejor para ello es vivir en paz, sin crimen.

La clave para el delito es asegurar que el criminal cumpla con su pena y la clave para el futuro de la gente es que la criminología nos ayude con la aplicación efectiva de las leyes y teorías que nos ayudaran en el futuro.

La teoría de la anomia a Durkhein

 

“En particular, Durkhein quería explicar el comportamiento humano que no sólo depende de la libre voluntad, a menos que sea en parte determinado por fuerzas que escapan a su control y que había incluido una naturaleza social, es decir, independiente de su persona. La tesis es que hay fuerzas sociales que influyen en el comportamiento humano “Introducción a la criminología la, autor. Alfonso Serrano Maíllo, ED: Dykinson, 4 ª ed, 2006.

Explicar el criminal, en sus diversas maneras de la práctica delictiva, y como determinar sus claves criminógenas no es el caso ahora, y será el tema de discusión a lo largo de la obra.

Entonces, hay que destacar que la sociedad es la responsable de la creación de sus propios criminales que en Durkhein sugiere, es clave para generar y propagar el individuo la oportunidad que necesita para cometer un crimen, la victimología pura.

Como llamamos, por ejemplo, el exterior que el individuo analiza… el momento oportuno para actuar.

Hirschi exterioriza de una manera más contundente a la hora de culpar a una sociedad como la nuestra, la bancarrota de hecho se ve muy bien para argumentar que la oportunidad que se crea para la práctica delictiva, una sociedad fallida, un apolítica ambigua o bien políticos que no son, atrevería decir, una sociedad que no está.

Pero aun así, Durkhein, habla de una sociedad que tiene su parte de culpa, la sociedad en forma de Estado, que incluye todos de una manera u otra.

“El malestar que sufrimos (…) es un testigo, no sólo es una miseria económica crecido, pero una alarmante miseria moral” Durkhein 1897: 434; vid. Asímismo y en general, 323-358. Introducción a la criminología, autor. Alfonso Serrano Maíllo, ED: Dykinson, 4 ª ed, 2006.

Pero depende de la criminología hacer las observaciones, y encajar las políticas de seguridad del Estado, prácticas de ayuda en la condena y en las ejecuciones penales, de este modo articular objetivos y actividades de las cuales los acusados serán rehabilitados, para un nuevo convivio en sociedad.

Como se hace aquí, España, los jueces son asistidos por los criminólogos capacitados, expertos en criminología, por qué no es simplemente castigar, porque después de cumplir la pena que nos enfrentamos de nuevo con el mismo proceso de la delincuencia.

Las teorías y asesoramiento en criminología en el Europa, parte directamente de la justicia penal y civil, y con apoyo de expertos en criminología, que en contacto directo con el acusado y el tiempo de privación de libertad que se ejecuta a través de programas en los establecimientos carcelario, orientan su pena con bases criminológicas, para que puedan ser reinsertados.

Además que la criminología, aquí y en los 28 países que integran la Unión Europea, es una ciencia autónoma, y existen cursos universitarios, MBA, cursos de doctorado y especialización, que da derecho al estudiante o profesional en su zona y el pleno ejercicio de la actividad, además de desarrollar actividades en diversas áreas como la criminología social, el descubrimiento de la ciencia es un enlace para el nuevo siglo de la nueva era, para mejorar el estudio de los criminales y sus teorías en el mundo.

En resumen, no es la criminología parte de otra disciplina, ni una recomendación de cualquier asignatura o sus extensiones, es una ciencia que tiene sus características únicas, que hacen que sea una ciencia y debe ser tratada como tal.

No menos importante, pero  después de aclaraciones acerca de la nueva tendencia con cambios positivos que generaría puestos de trabajo y políticas sociales que sirven mucho para producir una vida feliz para todos, pero especialmente para embarcarse en una nueva era de la moralidad y el conocimiento de que nos privaran hace muchos años, y ahora podemos tomar la dirección verdadera de este fenómeno social.

Sin más para el tema que se discutió anteriormente, el autor y profesor Marcelo F. Aebi, en su obra, nos enseña que la delincuencia y la inmigración son dos temas de suma importancia merecedores de respeto.

La emigración y la delincuencia violenta: Un marco para la metodología histórico-comparativa

“(…) Creemos el actual debate europeo sobre las minorías étnicas deben dejar de lado las discusiones sobre las diferencias culturales estéricos y tendría que concentrarse en la búsqueda de estrategias para mejorar la calidad de vida de las minorías y evitar la consolidación de los barrios sólo por ellos. El camino es largo, porque el simple hecho de hablar de inmigrantes de segunda y tercera generación en lugar de hablar de ciudadanos reflejan el fracaso de las sociedades europeas occidentales para que se integren”

Las notas que se suman al de Hirschi en Chigaco, EE.UU., donde nació su teoría en los años 60, de la teoría del control social, en que el análisis de las palabras del profesor Marcelo nos dice que en este siglo, el comienzo de un nuevo mundo de la tecnología el hombre avanzado ya no tiene los mismos temores y conflictos internos.

Estamos frente a un enfrentamiento en el tema universal de la emigración y los crímenes o simplemente una teoría nacida en Chicago, vienen resurgiendo por países de todo el mundo.

Contrariamente a lo que se dice en las sociedades burguesas del mundo nuevo, la emigración que se entiende por desarrollo, que la emigración se entienda por un fenómeno social, para el viejo continente es llamado “fuga de cerebro”.

Vale la pena aclarar algunas dudas sobre el narrado – que quiero decir con “fuga de cerebro” son entonces universitarios, con cursos universitarios, doctorado, MBA, expertos, licenciados, es decir, que ven una oportunidad para el progreso de sus estudios o tesis en Europa, a través de numerosas oportunidades, y en el caso de Brasil, como los mexicanos en los EE.UU., están todos documentados, como turistas y después del tiempo especificado por la ley viran indocumentados, el llamado “sin papeles” los indocumentados, en la terminología correcta.

Por supuesto, Brasil, que exporta sus “cerebros” para el mundo es menos del 1% en relación con otros países tales como África, China y Japón y otros vecinos de las Américas, llegando al absurdo de enviar hasta el 50% de sus universitarios

Después de aclarar algunas cuestiones acerca de la inmigración, con base en datos de una encuesta realizada en 2008 por Guillermo de la Dehesa, titulado como (Entender la Inmigracón ed: Alianza, 2008), que luego narrara temas criminológicos de interés.

Otra duda es, que tiene que ver con la inmigración, la delincuencia y la criminología ¡Todo! continuando con las notas del profesor Marcelo, la Universidad de Educación a Distancia de Madrid, UNED, los mismos informes en su libro, no sólo cómo las autoridades traten a los emigrantes, sino también cómo la política aquí y en 28 países se ven limitados por la convivencia entre inmigrantes y lugareños.

Por lo tanto, el profesor relata que tratar a un ser humano con tantas reglas y protección de las diferencias migrantes restringe el progreso de la vida en igualdad de condiciones y se compara con la forma de vida de los extranjeros de Chicago en los años 60, es decir, una vez emigrado emigrante siempre.

En cuanto a la delincuencia, la legislación penal de Italia y Francia, adoptaron el mismo sistema que los EE.UU. ha estado en vigor desde el 11S, es decir, si se le acercara por la policía a un inmigrante sin documentación que no acredite su legal instancia de estos países, puede el policía: el policía está obligado a someterse a una catalogación como un criminal, explicando que estos países tal conducta es considerada como un delito.

Esperando el proceso de extradición en régimen de incomunicación y encarcelados en la vida real, por lo que será entregado a la coexistencia de otros tipos de delincuentes de manera diferente, en determinados países.

Tales políticas son parte del derecho penal de la Unión Europea, pero pronto estará en todo mundo, por la alta tasa de emigración de estos países.

En un último argumento, me gustaría de destacar los procedimientos que son utilizados en los países de la UE en materia de emigración con relación a la Ley Penal, que, sin duda, son argumentos, de que ocurre hoy en día en muchos países de Europa y del mundo, la explotación de los seres humanos en sus diversas formas.

Pero vale la pena señalar también que, este debate pueda ser tema de un nuevo trabajo de investigación.

Por lo tanto, el crimen y la inmigración es un tema de enfoque amplio y disipar las dudas son de mucha importancia.

La teoría del control social nos enseña que la primera razón es que este crimen se caracteriza por un lugar específico, pero en vista de sus propios problemas sociales de un barrio.

Por lo tanto Hirschi y el profesor Marcelo, nos muestran que la emigración de Chicago por las mafias de la época de mediados de los 60, corroboran con el entonces narrado por el profesor Marcelo, donde está condicionado hoy la emigración a vivir en ciertos barrios ya habitados por sus familiares que llegaron primero o personas de la misma nacionalidad y así se demuestra desde los años 60 y aún hoy la oportunidad de vivir a un barrio en particular sin grandes posibilidades de supervivencia, posiblemente, puede ser un barrio con grandes posibilidades de ser lugar criminógeno.

Pero no hay que confundir la teoría de Hirschi, y la teoría del Profesor Marcelo, donde el punto de partida puede ser el mismo, barrio con un mayor control de una nacionalidad en particular, que se llaman mafias, los barrios con inmigrantes procedentes de diferentes países del mundo que adaptan estilo la cultura local y sacar conclusiones que todos los inmigrantes son delincuentes por vivir separados nos es de todo correcto.

Ejemplos en Brasil son los barrios de las grandes ciudades, sin posibilidades ni recursos, la falta de escuelas, de ocio, salud y otros contenidos sociales, la población local en su minoría tiene la opción del delito u actitudes negativas hacia la vida social y territorial local.

A continuación se analiza un trabajo de campo realizado en Fundaçao Casa, ex FEBEM de São Paulo – Brasil, que es clave para el narrado anteriormente, ya que las políticas de los gobiernos que no actúan como deben en localidades marginadas, construye centros como los analizados abajo.

Las preguntas formuladas por los trabajadores de la institución en la pantalla (y las preguntas son de las mismas responsabilidades), y luego los comentarios expuestos en los informes de los expertos que han trabajado en esta investigación de la Fundación.

Kohlberg habla de la tridimensionalidad de la acción moral y la realidad de la oscilación y los puntos binarios en sus estudios que pueden diferenciar las seis figuras morales como la salud moral sabio, santo y lo liberador moral patología, tirano escéptico, cínico.

Investigación en la Fundación Casa – FEBEM, Field Research.**

Es con la frase del libro, Test Psicología Criminal, que empiezo el tema de tal importancia:

“La privación de amor en la infancia puede encurtir en el desarrollo de la personalidad en la total indiferencia, aversión y hasta el odio de otros, facilitando la entrada más tarde a la delincuencia”.

La Oportunidad

“La primera persona que después de acercarse al suelo y dijo:” Esta tierra es mía ‘y encontró gente simple como para creerle, fue el verdadero fundador de la sociedad civilizada. “

 

“Ten cuidado al escuchar el impostor, te perderán si olvidáis que los frutos son para todos y que la tierra no es de nadie” El origen de la desigualdad: la Propiedad. “Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres, parte 2, Tecnos, Madrid, 1987, Historias de Filósofos angeles”.

De acuerdo con el tema actual demuestra la oportunidad que los autores reconocen, es el factor determinante entre el criminal y el acto en sí.

Sin embargo, la oportunidad de practicar el delito no es más que un momento en el que el agente de la práctica de una conducta delictiva descrita en el tipo y asegura que todos sus deseos se cumplan.

Por otra parte, el criminal sabe cuándo practicar, la oportunidad aparece, sino que también sufren la influencia del entorno en el que viven y su bajo control, sumada  a una posible falta de oportunidades laborales, sociales, etc.

La última oportunidad que ahora comento, me gustaría hablar algo sobre el tema, porque creo que el factor determinante para la practicar del crimen es precisamente la falta de oportunidad, para una vida mejor, sin que con sus actos de ascender en la vida social sea la práctica del crimen.

Por lo tanto, no es sólo el Estado y la sociedad, pero sobre todo la manera en que influye la familia, la escuela y el grupo de amigos, la responsabilidad que uno aspira para formar el prototipo de moralidad y buena conducta, tenemos gente buena y capaz de formar opiniones sobre el correcto o incorrecto y moralmente diciendo sobre el bien y el mal.

Tendremos muchas teorías sobre el tema, uno de ellos es exactamente la oportunidad, en la que, de acuerdo con los estudios realizados por los investigadores (JJ García y Muñoz Navas E. Collado, encuesta de 2004, extraído de la Internet, Conducta adolescentes daño antisociales: psicosociales teorías explicativas) formó una teoría cuyo nombre De La desigualdad de Oportunidad, que nos enseña, en cierto sentido, una combinación de las teorías de la anomia y la Asociación Diferencial y también la subcultura. Cloward y Ohlin, admitir la existencia de profundas desigualdades entre las diferentes clases sociales en vez de ascender legítimamente los objetivos culturales y socialmente aceptado por una sociedad de sufrimiento.

Los miembros del Estado, son para servir un pueblo legítimo, pero al contrario, ejercen por medios de la depresión social y TV, daños a toda una sociedad, que para alcanzar sus objetivos son capaces de hacer valer el acto criminal.

La falta de oportunidades cuando autores como Durkhein Hirschi nos dicen en sus últimos años de investigación, que las personas tienen la oportunidad de la construcción de una sociedad mejor, pero que el pensamiento productivo y objetivos comunes no son de todo igualitario de oportunidades para todos.

Las oportunidades para aquellos que son de color o estatus social diferenciado, son un reto discriminatorio, bien como agregar de manera política algunos y no todos, con medidas sociales para un colectivo no sería la mejor manera de incluir todo, ayudar un determinado grupo de personas no es social y sin una manera de argumentar quu el gobierno hace o trabaja para el social general.

Una sociedad que carece de oportunidades para todos, sin duda, tendrá que asumir las consecuencias de un alto porcentaje de delincuentes que viven en la misma sociedad, que es el caso de Brasil, Sao Paulo.

En asociación con una tasa de desigualdad tan profunda y clara a los ojos normales, sería una utopía creer que un día un gobierno pueda hacer algo, no porque no quiera, sino porque no habrá más oportunidad para hacerlo. Contradictorio.

 

“Por lo tanto, la clave para una ofensiva que está teniendo lugar en la competencia de estos dos elementos, un sujeto con un bajo auto-control que cumpla con la oportunidad de cometer un crimen, eso no produce sólo la suma de dos términos de fórmula, si no, una interacción entre ellos. ” Introducción a la criminología, autor. Alfonso Serrano Maíllo, ED: Dykinson, 4 ª ed, 2006.

Dado por el ahora expuesto el autor nos enseña que la oportunidad de cometer un delito es la suma de los efectos externos o la interacción de la voluntad del agente, es decir, su mera interacción, sería suficiente para práctica del delito.

Los estudios realizados por Freud y otros psicólogos y psiquiatras a lo largo de nuestra historia, incluso los profesionales criminales en sus diversos campos de estudio y de investigación en conjunto, no sólo llegaran a una conclusión con el fin de que si el agente es criminal o no equipado con un bajo control en el momento de ejecución de un crimen.

El presente estudio no quiere adoptar alguna o otra tesis de algún autor, pero sólo adoptar la teoría de que las oportunidades o la falta de ella es sin duda una de las condiciones hasta la fecha que ha dado resultados y sus frutos adecuados.

Lo que buscamos, criminólogos, en general, es descubrir lo que hace, el  pensamiento,…del agente criminal…, manipular objetos o planes, correr riesgos, o incluso delinquir para su condición social.

¿Por qué hay personas que viven en situaciones de riesgo, no estudian, viven en sitios criminógenos, o tienen aún menos posibilidades de que muchos delincuentes y no cometen ningún delito?, los jóvenes que viven en diversas condiciones infrahumanas en todo el mundo sin tener éxito, aunque sobrevivan con mucho esfuerzo, algunos siguen estudiando para  lograr algún futuro mejor, incluso tener familia, tal vez no el sueño, pero tener una vida digna de respeto y admiración.

En este sentido, las historias de superación en todo el mundo muestran, en São Paulo grande, o Colombia, Perú, Venezuela, Argentina, África, Irán, etc y todos los países cuya legislación es falsa y discriminatoria, cuya sociedad es hipócrita, cuya legislatura penal tiene un único fundamento, enviar las personas a las cárceles de prisión por más tiempo posible, sin la preocupación de rehabilitar.

La falta de oportunidad narrado anteriormente, es sin duda la causa principal de la delincuencia en una sociedad que estigmatiza, marca, manipula, castiga, que discrimina, que no permite el ascenso de los menos favorecidos que se cumplan sus objetivos básicos, que no podrá contar con ciudadanos de bien para el futuro, es como una empresa en quiebra.

El reincidente es más costoso para el Estado, tenemos que pagar más impuestos para que se hagan otras cárceles, pero ahora de “máxima” seguridad, estos mismos reincidentes, en el futuro serán múltiples reincidentes, que generan para el Estado un coste abusivo, que podría la criminología direccionarles para un convivio social mejorado, y con los mismos impuestos construir mas escuelas y hospitales, generando un mejor uso del dinero público.

¿Por qué no construir escuelas, hospitales, centros de desarrollo del estudiante, centro para los cursos profesionales o centros culturales, con todo ese dinero podríamos dormir mejor, sí, ese dinero estaría mejor invertido.

En una encuesta realizada hace 56 años, hasta 2006, los economistas e investigadores, Dean Yang, Oded Stark, Helmenstein, Tegorov Yuri, Dustmann, y sus colegas encontraron que para tener un país verdaderamente democrático se necesita ser debidamente educado.

Corrobora lo narrado que el bajo control y la falta de oportunidad para tener una vida mejor es la interacción de oportunidad para la practica de un delito, con la versatilidad, es fundamental destacar este precepto que, ahora iremos analizar, el poder que tiene el agente y su inteligencia en el pensamiento para constituir un crimen hasta el momento de la ejecución.

Gottfredson y Hirschi los autores señalan: “la naturaleza de las personas que tienden a ser bastante involucrado en el mundo de la delincuencia, el hecho es que ellos ya saben que los delincuentes tienden a ser más versátil:. La prueba de la versatilidad de los delincuentes es aterrador) Introducción a la criminología, autor. Alfonso Serrano Maíllo, ED: Dykinson, 4 ª ed, 2006”.

Sobre la base de los pensamientos expuestos anteriormente, hay que incluir temas de la criminología radical, porque el mundo marxista aporta una gran ayuda para tentar entender la clave que tanto el capitalismo como el socialismo puede canalizar el hombre hacia al crimen, onde Baratta nosrelata en el libro el autor MarceloF. Aebi temas en el libro de Criminología, ed. Dykinson, 2008, con tamaña destreza y elucidación.

Aquí, entonces, vemos la posibilidad de que la práctica de un crimen – de acuerdo con Max y Engels, son la interacción de las fuerzas capitalistas mundiales que impone a la sociedad, tales como las llamadas “regla cruel”, donde el ciudadano se ve perjudicado y se le obliga a cumplir.

 

El autor Alfonso Serrano Maíllo, Introducción a la criminología, nos orienta en el sentido de que tenemos que estudiar más sobre el tema, ya que el criminólogo puede ser un mero espectador o buscar alternativas, del aprendizaje de nuevas teorías y nuevos logros para el futuro.

“El Estado moderno (…)  no es más que la organización que la sociedad burguesa para sostener las condiciones generales externas del modo capitalista de producción de los trabajadores contra los ataques de los capitalistas individuales” Engels (1894): 189. Yo MarceloF. Aebi temas en la obra de Criminología, ed. Dykinson, 2008.

 

Siguiendo el razonamiento de Engels, el profesor Bonger añade: “El capitalismo está en la base de la delincuencia mediante la promoción del egoísmo, que a su vez lleva a la gente a crear tendencias y llevar a cabo actos de su propio beneficio, en este caso , ofender “Bonger, 1916:. 381-398, sobre todo el 401 y 405. MarceloF. Aebi temas en la obra de Criminología, ed. Dykinson, 2008.

Una gran oportunidad para practicar un crimen y el primer empujón es el capitalismo, antes de su crimen económico estructural en la forma de exploración de uno mismo, que refleja la desigualdad en la sociedad con menos recursos.

Un razonamiento empírico de Aniyar de Castro, la gran criminólogo de América del Sur viene y nos dice:

“El delito es un instrumento de las élites que usa los estereotipos de clase baja como delincuentes, mientras que la eliminación de los actos dañinos de la primera – la delincuencia de cuello blanco y el crimen caqui, cometidos por los militares queden impunes” Aniyar de Castro, 1977: 57-60 y 89, el mismo 1981: 14-15; el mismo, 1992: 224; David, 1979: 95.

Se convirtió bastante clara la exposición de la investigadora, ya que cuando se trata de personas políticas o militares, o incluso con ciertas influencias, tales crímenes y sus actos siempre quedan impunes, o las maniobras de los políticos para ayudar ellos mismos o por la cantidad de abogados corruptos que el dinero sucio se pueden comprar.

Sin embargo, tenemos más de una base suficiente para demostrar que el capitalismo deprime a las personas, las guiara algunas hacia la práctica delictiva, sobre todo los jóvenes, junto con una política extremadamente favorable a los ricos, haciendo así que el potencial total de los jóvenes de hoy se mantengan en una real oportunidad para iniciar una ” carrera “en el mundo criminal.

La delincuencia juvenil sigue desenfrenada por Max:

“La clave para la comprensión de una sociedad nace de las condiciones que los individuos cumplan para encontrar con su subsistencia física, o sea, los medios y relaciones de producción material” Introducción a la criminología.

De acuerdo con Edwards en su teoría marxista estructural, las tres fracciones que comenta Max, están, en las buenas condiciones que los jóvenes de hoy han utilizan para que en le futuro no se vean involucrados en la vida del crimen, porque la carga de responsabilidad de los padres en relación con su trabajo educacional, hoy en día, está repartido con el Estado, Escuela, y sub grupos.

Además se advirtió a lo largo de la obra Introducción a la criminología, que la familia es la clave de la educación de los niños y sus actividades, así como los grupos o subgrupos de vigilancia y por lo tanto la escuela.

Según Max y otros investigadores, la familia tiene el poder de educar y decidir la mejor manera posible cuando se trata de enseñanzas morales, analizando el contexto es claro desde el punto de vista criminológico preguntar, el por qué en un lugar criminógeno, algunos delinquen y otros no, sin duda, estar dentro del ambiente familiar positivo es una de las claves, de ahí la preocupación que se genera, según algunos investigadores, con los grupos, (familia, amigos) subgrupos (amigos con las mismas características) y la escuela.

Para la segunda y no menos importante, la escuela, finalmente, estos grupos se llaman así por tener una enorme carga de la moral y aprendizaje dentro del mundo del joven y de forma segura rodean el mundo de los jóvenes, los sub grupos se parecen a él, o sea, son grupo de iguales, drogas, ocio, misma sinapsis, bajo control, enfermedad psicológicas, trastornos físicos y mentales, etc la delincuencia, o incluso la organización criminal.

Y la escuela juega un papel muy importante en este caso, ya que tiene la responsabilidad de cuidar a estos niños y formar parte de las actividades escolares, o incluso a tiempo parcial vacantes que tienen estos estudiantes.

Por último, como consecuencia, menos tiempo libre será más fácil de controlar y organizar la vida moral de los jóvenes, la diferencia es que con una mala política social para las muchas clases sociales, el suministro de delincuentes en las calles son potencialmente más contundentes y llevara a cabo la conocida teoría de Sutherland y Coen, la del aprendizado.

Conclusión

Los pensadores y todos los precursores de las más antiguas religiones y todos los estudiosos del área penal, criminólogos y sus teorías más generales, los profesionales de la salud mental, y todos los que de alguna manera trabajan en este ámbito de la delincuencia.

Tenemos todos, ahora un único objetivo, aunque con sus diversas teorías, pero con un propósito más grande, lo del análisis del ser, el maltrato infantil, y la falta de oportunidades sociales y la falta de educación moral del ser, el relación a los jóvenes.

Finalmente, los datos, informaciones y estadísticas de que este trabajo apunta, creo que ningún gobierno social este orgulloso de tener en sus políticas, la diferencia es que estos “números” se hacen más grandes con el tiempo y el descuido y la falta de ayuda por parte del Estado que son más altos, son clave para que siga asi.

Esperar que alguien nos ayude… que el Estado pueda intervenir en situaciones como el paro juvenil, mas leyes para la educación y medidas de inserción laboral y social,  juega un pale muy importante.

La criminología es una ciencia que debería aportar más en relación a estos argumentos y problemas criminógenos en un futuro cercano, para encontrar una teoría en la que podemos apoyarnos y demostrar que el problema de la delincuencia que hoy es la suma de puntos objetivo, ya sea por la falta de educación o políticas sociales, la oportunidad para progresar en la vida, en un Estado fallido para un Estado comprensivo.

Por otra parte, este trabajo en materia criminológica que se concluye, opta por la investigación de una teoría explicativa: que el ser criminal de hoy que convivio con los abusos del poder de un Estado desigual, donde el poder de querer ganar y transponer el prójimo siempre estar por encima de los demás y la práctica de crímenes corruptos que terminan con la tranquilidad de los demás, es la disolución del ser inmoral, pervertido, y que ahora puede disfrutar de la mezquindad, pero que no hoy se transformó en criminal pero un día fue un ser humano de bien y valor moral.

Texto N º 53 “El hombre es libre”

 

  “El hombre es libre, sin este consejo, cuadernos, preceptos, prohibiciones, premios y castigos serían en vano.”

 

“Para poner en evidencia esta libertad, hay que señalar que ciertos seres actúan sin juicio, por ejemplo, la piedra que cae, y lo mismo ocurre con todos los seres privados de la facultad de conocer.

 

Otros actúan según la apreciación, pero esto no es gratuito, al igual que con los animales: al observar un lobo, una oveja sabe discernimiento natural, pero no solitario, tienes que escapar: en efecto este juicio es la expresión de un instinto natural y no una operación sintética.

 

Y lo mismo pasa con los animales más exigentes. Pero el hombre actúa con juicio, porque es el poder de saber cómo se calcula que debe huir o perseguir algo, y puesto que dicha sentencia no es en realidad un instinto natural, sino un acto de síntesis que proceden de la razón, el hombre funciona de acuerdo con una sentencia que es libre de ser capaz de diversificar su acción.

 

En hecho, respetar la cuota *, la razón puede hacer cosas opuestas, como prueba de los argumentos dialécticos de los razonamientos retóricos.

 

Sin embargo, las acciones particulares son contingentes en un sentido: lo que el juicio racional puede ser evaluado de manera diferente y no ser determinado por un solo punto de vista, en consecuencia, es necesario que el hombre este dotado de libre albedrío desde el momento en que este dotado de la razón”.

 

* Cuota: No es necesario decir que la indiscriminada no puede ser.

 

“Santo Tomás de Aquino, su teología, I, c.83 A1, editor católico, BAC, Madrid, 1947>, Historias de los Fisolofos”.

 

“Nadie es una isla, completa en si misma; cada hombre es un trozo del continente, una parte de la tierra; si el mar se lleva una porción, toda Europa queda disminuida, como si llevara un promontorio, o una casa de uno de tus amigos, o la suya propia; la muerte de cualquier hombre me disminuí, porque soy parte de la Humanidad; y por tanto, nunca mandes preguntar por quién dobla la campana; dobla por ti.”

 

A partir de esta última frase, el escritor Ernest Heminghway sí publicó el libro titulado “¿Por Quien Doblas las Campanas?” Intersecciones cuarto de Criminología teórica (Acción, Elección racional y teoría etiológica) Alfonso Serrano Maíllo editores, autores varios

*nota, el trabjo de pesquisa de la Fundaçao Casa no esta en el presente trabajo por adecuación de normas de pesquisa.

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