O Descaso político social…

Hoje repassando o filme e tudo o que esta conectado ao mesmo me fez refletir muito sobre o descaso politico social que vivemos na cidade de São Paulo.

Alias cidade essa, que nasci e cresci, vivi meus 30 anos la dentro em um bairro da zona leste, adorava aquele lugar, não menos só porque estou morando fora por assuntos profissionais e sociais, mas que levo no meu coração essa cidade.

O filme em si, não demonstra toda a sínteses do problema social, revalida o problema em si, mostra com orgulho os parâmetros sociais que um menor poderá encontrar ali nas periferias da cidade grande, os muros altos, prédios enormes, uma abismo social de grandes proporções.

A preocupação neo natal politica social, não atinge os corações políticos escolhidos pelo povo em ato de ditadura democrática, alias um apelo as associações em tela que por favor, exigam o fim do voto obrigatório direto que nada tem de democrático.

A realidade que assustava no passado, da minha infância truculenta e cheia de altos e baixos, continua em dias atuais, hoje o pai que vê o filho sendo criado nas mesmas condições sociais que ele teve um dia quando menor, paira pela cabeça do ser como será a cidade, no caos urbano, do futuro do neto, quando bem dizia o grupo de rock ira, sobre a questão do pai e filho quem é quem nessa atmosfera social cheia de preconceito e desvalores sociais, o abuso do poder politico, injustiça pura e nua, o alto flagelo no corpo do povo, a falta de descaso social dos políticos que um dia foram eleitos justamente para abastecer o povo de medidas sociais e sinceras.

O filme retratou bem essa fase do menor adolescente em risco e desproteção social, venho escrevendo muito a respeito, aliás os últimos 10 anos que vivo fora do pais, parece que as medidas preventivas  estão paradas no tempo e espaço urbano social politico.

Darei inicio ao doutorado e não tenho medo das atualizações sobre esse assunto, o medo é que, em 30 anos ou mais nada fora feito a respeito de medidas preventivas sociais em relação ao menor, o adolescente carece do social…

Passar por abusos sociais talvez seria considerado um trauma equiparado ao abuso físico, psicológico etc, o social seria tão importante como as outras áreas do conhecimento e o filme retrata com pinceladas atômicas o conteúdo do saber querer.

Uma frase que ecoa no meu intimo, não querendo falar nada mais sobre o filme em particular, mas a tal frase não sai da minha cabeça, quando um dos menores alunos de Lázaro Ramos vira pra ele e diz” você vai abandonar a gente como todos fizeram, você não liga pra gente”…???

Quem liga pro menino(a) agora? quem vai cuidar deles nos próximos 30 anos…

Obrigado.

Resumen del Trabajo de Investigación, “COMPORTAMIENTOS ANTISOCIALES Y RENDIMIENTO ACADÉMICO EN LA ESCUELA SECUNDARIA, EL EFECTO DE LAS VARIABLES SOCIO FAMILIARES”

COMPORTAMIENTOS ANTISOCIALES Y RENDIMIENTO ACADÉMICO EN LA ESCUELA SECUNDARIA, EL EFECTO DE LAS VARIABLES SOCIOFAMILIARES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Investigador/Alumno: Anderson Alves Ribeiro

prof.andersonalves@gmail.com

 

Tutora: María José Vázquez Figueiredo

 

Facultad de Ciencias Jurídicas y del Trabajo

Máster Universitario en Menores en Situación de Desprotección y Conflicto Social

Año académico 2014/2015

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El presente trabajo de investigación empírica, se divide en dos partes, la primera Parte Teórica, que nos revela la parte criminológica, social y política, por no hablar educacional del problema o fenómeno de la delincuencia juvenil.

 

En una segunda parte y mas extensa de la investigación, se denomina, Parte Empírica, donde se busca con la investigación, intentar relacionar conductas antisociales de los menores con futuras carreras criminales.

 

El grupo de menores que tuvimos la oportunidad de hacer la encuesta, son menores entre 12 y 17 años, de los cuales, 159 cursan, 1ª, 2ª y 3ª de la ESO, todos residentes en una ciudad al norte de España, que por motivos de confidencialidad, en el presente articulo, se llego a conclusión de no informar mas dados relevantes a identidad de los menores.

 

Inicialmente la investigación que se llevo a cabo con los menores fueran de clasificación causalidad y investigación, registrase una batería de preguntas con varias respuestas, tipo test, para evaluar conceptos cognitivos de los menores, en relación con sus grupos de iguales, familia, escuela, religión etc.

 

Fueran preguntas no de desarrollo, con la análisis de una psicóloga de la Universidad de Vigo, obtuvimos las respuestas en casi 3 meses de investigación, para llegar a una conclusión que no revela una situación preocupante, pero si un toque de atención.

 

La investigación, fuera resultado de un Master en Menores en situación de Desprotección y Conflicto Social de la Universidad de Vigo, realizado por este que os escribe, soy licenciado en Derecho, Brasil, Experto en Criminologia, Uned, Madrid, y prosigo con mis investigaciones en el ámbito social, y claro con énfasis en la Justicia/Criminología, relacionada con el menor.

 

La pregunta de mi tutora cuando me apunte para hacer ese trabajo de investigación en el ámbito psicológico, fue “que hace uno de derecho aquí en mi despacho”… la verdad que la respuesta ya tenia pero que con la película La educación prohibida, todo resulto mas fácil de explicárselo.

 

Resulta que mientras explicaba, hablaba de la película, que ya había visto cuando de su lanzamiento, hace mucho de ello entonces, pero que la curiosidad todavía sigue dentro de mi, y buscar una respuesta o un camino que pueda llevarme a la respuesta “de que porque un menor inicia en la carrera delictiva”.

 

Por mucho que pueda parecer extraño, en la película, la educación esta asociada a la política, que por su vez asociada al poder que por su vez asociada a la corrupción que por su vez con la delincuencia, pasa en el testimonio de los que ayudaran hacerla, así que, la película para mi fue de grande aportación sustancial en el inicio de mi busca.

 

En Reevo encontré apoyo, y veo que todos los compañeros que escriben artículos también, se nota en los nodo que están de alguna manera apoyado el proyecto de una educación alternativa a la que tenemos hoy, todas estas personas y instituciones son fruto de mi investigación que inicio de una manera tan simples como ver una película.

 

Con un breve resumo, seguiremos hablando de la investigación supra citada, me concentro en un momento muy peculiar de la investigación en la batería de preguntas, debería ser realizada por alguien con mas experiencia creo, pero no teníamos tiempo, así que fue yo hablar con ellos, estar delante de todos aquellos niños y niñas, de tan diferentes edades y nacionalidades en una misma aula, fue tan importante para mi, que la investigación tomo una connotación distinta de la que quería enfocar, tenia pensado en hablar mas de crimines etc., pero que con la parte empírica y la encuesta me detuve un momento para replantear y al final hablamos mas del ámbito psicológico y social de los menores encuestados.

 

 

-Muchas preguntas profesor decía uno, porque quieren saber se rezo con mi familia profesor?…

 

-Que no soy profesor.

 

Uno decía con voz fuerte y acento,

 

-Que no es profesor es educador…

 

Estar seguro que para algunos niños, o menores, la cuestión en diferenciar profesor y educador es estar casi siempre recluso en un centro de menores, sea lo régimen que sea, siempre estará estigmatizado de por vida, cuando en Brasil, los menores de centros bajan la cabeza para hablar y siempre dicen sin señor no señor como se estuviera en el ejercito, pienso y empiezo a replantear el fenómeno de la educación, como llegamos a eso?

 

Ya en la escuela no pasa eso, la conducta de los estudiantes es distinta, aunque pueda que entre ellos estén algún menor procedente de algún centro o que este cumpliendo alguna medida socio educativa, se nota entonces en seguida su “conducta” hacia los responsables, pero que no es algo común que siga con las misma postura que tenia antes.

 

 

La investigación centro, como ya comentad, en las particularidades y peculiaridades de los menores en relación a sus conductas sociales y familiares, bien como, sus aportaciones en el centro escolar y con sus grupos de iguales.

 

Reportando así, una encuesta que nos sirvió de apoyo para conclusiones como por ejemplo, se esta relacionada la conducta antisocial del estudiante con el fracaso escolar, con lares desestructurados, con familias rotas, o bien relacionada con familias procedentes de servicios sociales.

 

Las conclusiones están catalogadas por área de concentración, o sea, el informe final relaciona conductas antisociales de los menores estudiantes con el fracaso escolar, notas bajas, absentismo escolar, conductas negativas en el centro y en el aula, relaciona también familias rotas, pero que no puede relacionar la investigación es que se el menor con sus características personales puede o no iniciar en la carrera delictiva.

 

Así que, la conclusión básica de la investigación, que esta amparada pela literatura mas reciente, es que, el entorno modifica y estimula a ciertas conductas, y que grupos de iguales son formados por eso, menores con conductas iguales desafiantes a los mayores y abarcar menos responsabilidad de la que su edad les proporciona.

 

También se puede verificar que los menores con conductas negativas en su gran mayoría son menores que tiene muy poco estimulo hacia a los estudios, como por ejemplo, “para que me servirá estudiar todo eso se al final me voy a trabajar de lo que sea y no voy a necesitar.”

 

La investigación también concluí que menores que proviene de familias rotas no seguramente tienen más peores notas y conductas negativas, que tampoco los que tiene familia desestructuradas son merecedores del cartel negativo, sin hablar de los que vienen de otras localidades o países.

 

La investigación como ya informado, fue para obtener unas respuestas en relación a conducta antisocial del menor en ámbito escolar que en principio fue propuesto analizar también menores de centros de menores infractores y así comparar las dos encuestas, para que se pudiera analizar los menores de diferentes ámbitos con la misma edad y grado de escolaridad.

 

Pero no fue posible, por tiempo, pero seguiremos analizando dados y informaciones de otros estudios y cuando sea posible, algunas respuestas será compartida en el momento oportuno.

 

No descartando que esa investigación no se tendrá aquí, existen investigaciones que analizan menores en diferentes ámbitos, y que están publicados, pero la intención que tenia desde el principio fue analizar el menor en el ámbito escolar y hacer un comparativo con el ámbito social el medio que se socializa y con grupos de iguales, para que se pueda tener un grado de certeza de que el medio corrompe, que el grupo de iguales ejerce una influencia considerable y que la educación institucionalizada no esta de acuerdo con lo que de verdad los menores necesitan.

 

Así que, os ánimo a seguir estudiando, aprendiendo y la gran mayoría que esta en Reevo, educadores, pues que sigan educando y formando personas para mejora el futuro de todos, necesitamos personas de bien, no profesionales, necesitamos mas seres humanos comprometidos con el futuro del planeta y que sigan con unas pautas de positivismo y de buena fe.

 

 

Resulta que, la investigación no puede concluir por ciencia cierta que eses menores, aunque tengan mucho en contra de ellos, no se puede predecir se van o no cometer actos negativos en el curso de sus vidas juveniles.

 

 

No puede ninguna investigación concluir que los menores de cualquier centro educacional o correccional, pueda en el futuro estar ligado directa o indirectamente con el crimen, las teorías están para predecir, las investigaciones para informar, la escuela para formar.

 

No hace falta ser matemático para hacer cálculos, buena educación no quiere decir que el menor será un buen profesional, y que las mejores notas son capaces de predecir el brillante que uno puede llegar a ser.

La educación con libertad de pensar es la que de verdad los menores quieren y necesitan, la investigación no apunta para esa dirección, como relatado antes, el informe buscaba otra hipótesis de conducta antisocial dentro y fuera de la escuela, pero que, resulta prometedor en el futuro hacer una investigación en ámbito social para que escuelas alternativas también puedan entrar en la pesquisa de campo, para que se pudiera encontrar relación de bien estar entre ambas y asegurar que el entorno mas la familia todavía tiene un peso muy importante en las relaciones de aprendizaje.

 

Podría seguir hablando de la investigación o como la educación prohibida cambio mi vida, como los menores de la escuela de mi investigación o menores de muchos centros correccionales cambiaran mi vida, podría estar mucho rato aquí, pero os dejo una ultima frase.

 

Dejar pasar la oportunidad de aprender es cosa suya, pero dejar la oportunidad de hacer un niño feliz, es algo criminoso, ellos necesitan apoyo segundas o terceras oportunidades están aprendiendo, ellos quedaran aquí, necesitan aprender el buen camino, que solo tu podrás ofrecer.

 

No desanimes.

 

 

 

 

 

 

Anderson Alves Ribeiro

prof.andersonalves@gmail.com

 

Se necesitan la investigación completa no duden en enviarme un email.

“La estrategia de amedrentar. El poder, Una Bestia Magnifica. Michael Foucault.”

La estrategia de amedrentar

[Texto publicado en Le Nouvel Obseroateur, 1979.]

Si hoy no se fía, ayer tampoco. Me parecen muy poco convincentes los que dicen que hoy las libertades están cercena­das, que los derechos se desmoronan y que los espacios se estre­chan alrededor de cada uno de nosotros.

Apuesto que Ia justicia penal de hace veinte años o de hace un siglo no estaba mejor ordenada ni era mas respetuosa. Es inútil, para dramatizar el pre­sente, alargar sus sombras por las claridades imaginarias de un sol declinante.

Las transformaciones que ocurren bajo nuestros ojos y que a veces se nos escapan no deben llenarnos de nostalgia. Basta con tomarlas en serio: es decir, comprender adónde vamos y señalar lo que nos negamos a aceptar para el futuro.

En el asunto de los manifestantes del 23 de marzo1 no hay nada de ilegal ni de excepcional. Todo esta conforme a las reglas de procedimiento, a Ia legislación en vigor y a cierta “filosofia” de Ia practica. Todo, jay!

¿El procedimiento? Es el flagrante delito, es decir, Ia precipita­ción, Ia defensa insuficiente, el juicio apresurado; ya se ha dicho, y no hay que cansarse de decirlo. Pero el principia mismo del flagrante delito es grave y peligroso.

En efecto, uno de los prin­cipios fundamentales del derecho penal es que persecución y delito jamás deben estar en las mismas manos: quien sostiene la acusación no podría estar encargado del establecimiento de los hechos.

Ahora bien, el procedimiento de flagrante delito exige al ministerio fiscal suministrar bien atados, con el inculpado, los elementos que permitan al tribunal resolver. El acusador obra la verdad solo (o, mas bien, con la policía).

1 El 23 de marzo de 1979, los representantes de los seis mil quinientos obreros metah1rgicos de Longwy condenados al despido se manifesta­ron en las calles de Paris. La fuerza de esta manifestaci6n estaba Iigada en igual medida a los intereses electorales de Ia Confederación General del Trabajo [CGT] y del Partido Socialista, que Ia Confederaci6n Fran­ cesa Democrática del Trabajo [CFDT] se negaba a avalar. Aprovechan­ do esa grieta, militantes de extrema izquierda y tal ve algunos provoca­ dores rompieron varios escaparates de Ia plaza de Ia Opera al final de Ia manifestaci6n. De resultas, se produjeron numerosas detenciones de personas que afirmaban no haber participado en el saqueo. [N. del E.]

¿La regla quiere que la instrucción se haga con los elementos de cargo y de descargo? Aquí, nada de instrucción: solo quedan, pues, los elementos de cargo.

Pero ¿el delito no es flagrante, y evidentes las pruebas? Por que habría que instruir? Pues bien, aquí es donde el uso de la legislación antidesmanes, de por si bastante peligrosa, se torna muy temible. Esa legislación convierte en delito el mero hecho de participar en una manifestación en cuyo transcurso se cometen actos delictivos. Participar, es decir, estar presente, encontrarse en el Iugar, estar cerca… Quien no advertirá que, al aplicar el procedimiento de flagrante delito a una infracción definida de manera tan vaga, cualquiera, con tal de que haya pasado por allí, puede tener que comparecer ante el tribunal como “autor de des­manes”? La prueba: la policía lo ha visto y lo ha atrapado.

La ley antidesmanes permite a la policía fabricar al instante un “delito” y un “delincuente”, a los cuales el procedimiento de fla­grante delito impondrá el sello de una verdad sin discusión. Enormidad de la que los magistrados (Jean Daniel tuvo razón al señalarlo) son absolutamente conscientes. Pero que justifican por la “filosofía” que impregna cada vez mas la practica penal.

“Filosofía” muy simple, casi obvia: al sancionar las infracciones, la justicia se ufana de garantizar la “defensa de la sociedad”. Esta muy anti­gua idea está convirtiéndose -y esa es la novedad- en un principia concreto de funcionamiento. Del ultimo de los fiscales adjuntos al ministro de justicia, todos garantizan la “defensa social” y toman medidas en función de esos objetivos.

Lo cual tiene varias consecuencias. Y de peso.

  • La defensa de Ia sociedad se convierte en un principio funcional común a Ia policía, los fiscales, los magistra­dos instructores y los jueces. Los controles mutuos, los equilibrios y las indispensables divergencias entre los diferentes elementos de Ia institución se desdibujan en beneficio de una continuidad aceptada y reivindicada. Del hombre con casco y cachiporra al que juzga según su alma y su conciencia, todo el mundo, en un movi­miento solidario, se pone de acuerdo para cumplir un mismo papel.
  • Pero defender Ia sociedad contra que? Contra las infracciones? Sin duda. Contra los peligros, sobre todo. Son estos, los peligros, los que marcan Ia importancia relativa de las infracciones: gran peligro de una piedra arrojada, pequeño peligro de un gran fraude fiscal.

Y además: Ia infracción ha sido mal establecida? No importa, si detrás de esos hechos dudosos se perfila un peligro cierto. No existe Ia certeza de que un manifes­tante haya lanzado golpes? En todo caso, detrás de el estaba Ia manifestación, y mas alias, todas las venideras, y aun mas alias Ia violencia en general y el desempleo, e Italia y el “P-38”, y Ia Rote Arme Fraktion [Fracción del Ejercito Rojo]. La justicia debe reaccionar ante el peligro real, mas aun que ante el delito comprobado.

  • ¿Y como protegerse de el? Persiguiendo a los autores de infracciones reales? Si, tal vez, si fuera posible. Pero Ia estrategia de amedrentar es mas eficaz: infundir mie­do, tomar medidas ejemplificadoras, intimidar. Actuar, como se dice con términos tan expresivos, sobre Ia “población blanco”, que es móvil, disgregable, incierta, y que algún día podría llegar a ser inquietante: jóvenes desocupados, estudiantes universitarios, estudiantes secundarios, etc.

Además, que es lo que hay que proteger, entonces, en esta sociedad? Sin duda lo mas valioso, mas esencial y por tanto mas amenazado. y que puede ser mas esen­cial que el Estado, puesto que protege a Ia sociedad, que tanto lo necesita? Así, el papel de la justicia consiste en proteger al Estado contra peligros que, al amena­zarlo, amenazan a la sociedad que el mismo tiene la función de proteger.

Bien calzada queda entonces la justicia entre la sociedad y el Estado. Esa es su función, ese es su lugar, y no, como ella misma todavía dice, entre el derecho y el individuo.

Las escandalosas condenas de Desraisses, Duval y tantos otros no son “aberrantes”. Muestran con un efecto de aumento la trans­formación insidiosa en virtud de la cual la justicia penal está convirtiéndose en una “justicia funcional”. Una justicia de seguridad y protección.

Una justicia que, como tantas otras instituciones, tiene que administrar una sociedad, detectar lo que es peligroso para ella, alertarla acerca de sus propios peligros. Una justicia que se asigna la misión de velar por una población en vez de respetar a unos sujetos de derecho. El influjo del poder político ha aumentado? No lo se. Pero basta con que a través de las funciones de “protección social” se hayan impuesto con toda naturalidad imperativos de Estado.

Los inculpados de Longwy han sido puestos en libertad. Las penas dictadas a los de Paris se han agravado, salvo en un caso. Entonces, una de dos.

0 bien el “buen funcionamiento del conjunto” es el motivo de que se hayan tornado dos decisiones tan opuestas (laxismo con una población desempleada, severidad con grupos parisinos) . En ese caso, se comprueba que la justicia penal en su totalidad co­mienza a actuar ya no en función de la ley, sino en función de la protección social.

0 bien sucede que los magistrados no se ponen de acuerdo so­bre lo que significa defender la sociedad. 0 que algunos se niegan a desempeorar ese papel. Y, en ese caso, la justicia ha perdido su coherencia.

De uno u otro modo, estamos ante una gran crisis. Es preciso, pues, que sean liberados cuanto antes todos los que son victimas de esta situación insostenible. De no otorgarles el indulto, el presidente de la Republica mostrará que suscribe, sin atreverse a decirlo, una transformación de la justicia que se compra al precio de condenas injustas. Nadie puede al mismo tiempo respetar el dere­cho y sostenerlas. Y mucho menos el presidente de la Republica.

El poder, Una Bestia Magnifica. Michael Foucault.

“INTERVENCIÓN EN FAMILIAS CON MENORES EN SITUACIÓN DE RIESGO”

Análisis del texto:

Besada, L. & Puñal, Mª Elena. (2012) Intervención en familias con menores en situación de riesgo. Revista IPSE-ds (Intervención psicosocioeducativa

en la desadaptación social), Vol. 5, 47-69.

Pódese descargar de: http://www.webs.ulpgc.es/ipseds/index5.html

“INTERVENCIÓN EN FAMILIAS CON MENORES EN SITUACIÓN DE RIESGO”

Anderson Alves Ribeiro.

 

 

 

 

“La persona pierde el dominio de si misma y se ve sometida aun control externo que asume como propio” Foucault.

 

 

 

Introducción

En leneas generales el trabajo en cuestión nos orienta en el sentido de que, responsabilidades del Estado con su pueblo esta siendo delegada de alguna manera a los servicios sociales del municipio con la determinación de que cada comunidad sea legitima para resolver las cuestiones que se plantean.

No obstante, son los municipios, o bien, cada comunidad, legitima para legislar en materia de derechos sociales, que al final recae sobre las familias locales, que mas necesitan o estén mas afectadas por la crisis o recortes sociales.

Por otro lado, se argumenta, en el texto, la posibilidad de las familias ejercieren un mayor control sobre las cuestiones básicas y problemas que están involucrados, minimizar las dudas, orientar cada componente de la familia en la eventual intervención.

Además, las autoras, comentan y hacen hincapié de los distintos programas y ayudas, que en el caso de Galicia, están disponibles a las familias.

La probabilidad de éxito, las cuestiones con los trabajadores en general, que están directamente ligados con las familias del programa, hace parte también de las explicaciones de las autoras.

Por ultimo, un concepto básico de logros y resumen de los programas en relación con las familias que solicitan o bien las que son intervenidas por algún tipo de información.

Seguidamente, cabe narrar, que las familias y los trabajadores son un conjunto, o sea, para la debida realización del programa, menester, que se realice un conjunto entre los dos, para el éxito del programa, que esta relacionado con la adecuación de las familias, en su recuperación, organización, reeducación, facilitando así, o mejorando la calidad de vida de las familias que están en dicho programa.

Argumentación

 

La problemática esta, cuando, las familias que son intervenidas por solicitud propia, son sometidas a “programas” de orientación familiar, como por ejemplo, reeducación familiar, podría ser cualquier programa, pero la cuestión que argumenta las autoras, en leneas generalas es la importancia del espacio físico, psicológico y humano de cada familia.

Del mismo modo, que los programas en conjunto con las familias y trabajadores sociales, están directamente ligados, el estado de manera coercitiva, hace con que la autonomía de cada familia este mermada, por dicho programa.

Al establecer “normas” conjuntas, pre establecidas por conductor del programa social, que a su vez, tiene la operación económica en reflejo de estigma, no cabe otra decisión de que aceptar la familia el dicho programa.

Además, la familia una vez dentro del programa establecido por el estado, este se ve vinculado, si o si, y la practica coercitiva empieza.

La sutileza del estado, hace con que la familia no pueda plantearse cambiar de localidad, cambiar de hogar, cambiar el país etc., una vez vinculado al programa social, se termina la posibilidad de cambio.

Uno hace lo que el estado determina, involucrarse en el programa, que por su ves esta direccionado a las familias que necesitan cambio, y que en las ultimas de cambio, lo único que no se hace es el tan soñado cambio.

A pesar de que las familias, una vez ingresada en dicho programa, se vea aliviadas por el tema económico, que es la mas frecuente en días actuales, y están saliendo a flote, pero las ayudas son así en todas las comunidades.

Igualmente, son los trabajadores en conjunto con las familias, que creo, las autoras, narran muy bien la franja tenue, que roza entre trabajadores sociales en general y familias, en ámbito que uno determina lo que se debe hacer el otro obedece, para permanecer en el programa, como titulo de ordenes, que se cumpla el programa.

Otro aspecto importante del texto, es cando las autoras determinan la cantidad de “sentimiento” que podría esbozar un trabajador social, el cariño que se podría tener mientras se trabaja en el programa con las familias, pero la argumentación mas explicita, es la que determina el agente social, o sea, quien debe poner limites.

Es demasiado la cantidad de tareas que un agente social orienta a las familias?…el contacto con las familias podría ser menos o menor? Una solución, podría ser bien dividir los trabajadores en grupos, para que no estén mucho tiempo con la misma familia, o bien marcar puntos específicos de encuentros, etc.

No obstante, las autoras recomiendan también, que la determinación de las familias, su voluntad, la opinión de cada familia y sus miembro, debería ser levado en cuenta.

Advierte, las autoras, en el sentido de una posible anulación de opinión o frustración de los familiares total o parcial, mientras que el trabajador social, podría ser llevado a una dirección del programa donde toda la responsabilidad de la familia recaería sobre el trabajador social, siendo uno miembro directo de la familia.

Una posible anulación de cualquier miembro de la familia, podría generar, un problema mas en el futuro de las familias intervenidas y por supuesto, un mayor desgaste para el equipo de trabajadores que intervienen.

Las teorías de la frustración de Sutherland, y la teoría del control social de Hirschi, están en su pleno labor en condiciones como estas, exponer una familia o sus miembros a riegos como estos, podría llevar a la dinámica, de conductas anti sociales, que estaría fuera del alcance del agente social, detectar a tiempo.

La cuestión esta muy clara, la preocupación de las autoras, fue una parte del texto que mas me impacto.

Puesto que, se una familia que esta en proceso de intervención, por lo motivo que sea, uno o mas miembro de esa familia, podría estar sufriendo mas o menos, me pongo a pensar en una familia, un ejemplo, una típica familia, con 5 personas.

Todos en situación de desempleo, hijos en la escuela, necesitan comer y ejecutar todas las tareas de una familia normal, la intervención llega como una solución, económica, no nos engañemos, en cima el padre pierde o esta mermando su condición de “padre” por las circunstancias que podría llevar o estar llevando a cabo el trabajador social, teniendo en cuenta que esta haciendo su labor, que esta allí para ayudar, pero en que momento se desprende la pregunta, en que momento sabe el trabajador social que esta pasando la barrera, de ayudar y meterse en la familia de lleno…

En contacto con el texto, las argumentaciones, son muchas, la obra es rica en contenido y detalles, las orientaciones son claras, pero la cuestión que mas me preocupa, es contestar la pregunta, cuando sabe el trabajador que no es miembro de la familia?

Sabrá, el trabajador social, diferenciar la cuestión cuando del termino del supuesto programa.

La gran mayoría de las familias que acuden, por voluntad propia, a los servicios sociales, es por cuestión económica, no la totalidad, como bien explicita en el texto, existe las intervenciones de reeducación, plan de preservar la unidad familiar, abordar el concepto de resiliencia, situación de riesgo social y en distintos ámbitos.

Las familias que sufren una intervención sin la solicitud, podría manifestar, puede, por denuncia; de la comunidad, servicios sociales, escuelas, policía, etc.

A esas familias, creo que la labor, seria aun mas dramático, por se existe el pedido de ayuda ya tendría un particular trabajo el agente social, pero sin el debido permiso de las familias, que criterio podría tener un miembro de la familia en cuestión.

Que autoridad sobre su familia podría tener un miembro de la familia se el estado interviene la familia.

Se la comparación de la problemática de cada familia es llevada en juicio de tela, podría ser que se este hablando de intervenciones distintas, que necesite si o se es urgente, pero que la cuestión que suscitan las autoras es de extrema urgencia de aprendizaje y de interesante debate.

Intervenir o no, la cuestión es, pierde el miembro o todos de la familia, el derecho de elegir que hacer con su familia y con sus vidas…

 

Conclusión

El debate es prometedor, pero no podría terminar mi humilde texto, sin antes explicitar mi opinión.

Creo que, en la obra dejo muy clara el poder del estado en relación a las familias, desde Montesquieu, Rousseau, Max, Engels, Nietzsche, etc.

Podría seguir con los pensadores que a mi mas me gustan, entre otros mas, Martín Luther King Jr., Mahatma Gandhi, Malcon X, mucho son los autores que decían del poder del estado y muchas personas escucharan y pocos entenderán, Foucault, muchos son… en aulas del profesor, es la primera vez que veo de cerca un antropólogo…

Bueno sin mas, me gustaría dedicar las ultimas leneas, a comentar en conclusión que, la obra, es de extrema docencia, no habla solamente de los programas para ayudar las familias en términos sociales, no habla solamente de cuestiones sociales, programas para los miembros de la familia, ayudar cada uno con sus responsabilidades, no habla solo del compromiso de los trabajadores sociales, creo yo, habla también del poder del estado, del poder de cada familia, que es un estado independiente, de cada miembro que es un estado independiente, habla de la fuerza de cada familia de cada miembro, de que si se puede cambiar las cosas, ayunque la crisis económica este rozando la barbarie social, que los políticos se dedican cada día mas a no hacer políticas, y que cada uno que se re-invente, que cada ser humano sea mas humano, creo que habla el texto, de una dimensión de cosas que se puede hacer con su libertad, cada familia, cada miembro de cada comunidad de cada estado, independiente, con una única finalidad, ser libre, feliz y pertenecer.

Basta creer. Resiliencia.

Bibliografía

Faitic:

Besada, L. & Puñal, Mª Elena. (2012) Intervención en familias con menores en situación de riesgo. Revista IPSE-ds (Intervención psicosocioeducativa

en la desadaptación social), Vol. 5, 47-69.

Pódese descargar de: http://www.webs.ulpgc.es/ipseds/index5.html

Educación y castigo: El llamado “derecho de corrección”.

 Educación y castigo: El llamado “derecho de corrección”.

Anderson Alves Ribeiro, http://www.criminologiainvestigativa.wordpress.com

Borja Lorenzo Prieto, ailofdisgame@hotmail.com 

 

Resumen: En el presente trabajo se intentó averiguar las reales condiciones del derecho de corrección que se propone en el ordenamiento jurídico nacional, además de las reales sentencias que juzgan estos casos en la vida ordinaria. La realidad del texto legal supra comentado y las sentencias, no corroboran con la realidad efectiva de las personas, un derecho/deber de los padres, en vía jurídica se mezclan con el supuesto derecho/deber del menor. Creemos que el legislador, intento crear un vínculo positivo entre las dos versiones del derecho, pero que no logro entender la dinámica de la realidad familiar, deseamos todos que el derecho consuetudinario obre mejoras y el bon censo de las personas en juego construyan el derecho familiar con base en el amor.

Palabras clave: Derecho de corrección, menor, maltrato físico, familia, hijos, violencia ámbito familiar, exclusión de la punibilidad, cumplimiento de un deber.

Introducción.

El derecho de corrección de los padres sobre los hijos ha evolucionado considerablemente en los últimos años, han existido diversas reformas legislativas. La titularidad de la patria potestad, tiene como fin principal proteger a los menores desde el momento del nacimiento hasta que alcanzan plena capacidad de obrar, añadiendo el hecho de no perjudicar al embrión durante la gestación del mismo, ya sea por malos hábitos, consumo de sustancias toxicas y demás situaciones que pudieran alterar el desarrollo del embrión.

La persona o personas que ostenten la patria potestad deberán, según el Art. 154. 1 CC  “velar por sus hijos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral… los padres podrán, en el ejercicio de su potestad, recabar el auxilio de la autoridad”.

El hecho de corregir a un menor o persona, por norma general, implica cierto grado de violencia por parte de la persona que desea erradicar una actitud. Esta violencia no tiene por qué ser física directamente, sino que, se toman como algo normal las medidas de coacción (prohibir conectarse al ordenador), detención  ilegal (encerrarle en su habitación), tipificadas formalmente en el código penal, según los arts. 172, 620.2, 163 y 165. Claro está que en el CP también se verán reflejadas conductas físicas; de lesión o de maltrato de obra en los arts 147, 617.1 y 617.2.

Según el art. 20.7 CP se entiende que te exime el hecho de  si se estuviese cumpliendo un deber o ejercicio legítimo, como en este caso es el de educar, de la forma más conveniente posible.

Debemos entender el contenido del derecho de corrección y su mecanismo, para permitir comprender que los padres cumplan con sus responsabilidades de formar y educar adecuadamente a sus hijos, buscando siempre su bienestar y el respeto a su integridad física y moral.

       I.            Objeto del derecho de corrección.

Dentro del derecho de corrección diferenciamos por un lado los menores de edad no emancipados sujetos a la patria potestad, y por otro lado los sujetos activos, los padres, que ejercen la patria potestad, está fundada en una relación de filiación, cualquiera que sea su naturaleza (matrimonial, no matrimonial o adoptiva) más que un poder es una función establecida en beneficio de los hijos menores, ejercida por ambos progenitores de forma simultánea, cuyo contenido está formado más por deberes que por derechos.

La patria potestad tiene carácter social, transciende del ámbito privado y hace que su ejercicio se constituya en obligatorio, imprescriptible y con un carácter irrenunciable.

Los actos de violencia suelen dirigirse hacia las personas más vulnerables del entorno familiar. Los especialistas de la materia hacen referencia a tres grupos de víctimas bien diferenciadas: la mujer, el menor y el anciano. Estos tres grupos tienen protección penal mediante el artículo 153 CP, que señala como sujetos pasivos a “quien sea o haya sido su cónyuge o persona que esté o haya estado ligado de forma estable por análoga relación de afectividad, hijos propios o del cónyuge o conviviente, pupilos, ascendientes o incapaces que convivan o que se hallen sujetos a la potestad, tutela, curatela, acogimiento o guarda de hecho”.

Sin embargo, antes de abordar la relación entre el delito de violencia familiar y el derecho de corrección es preciso determinar si los diferentes actos aislados de violencia, bofetadas, azotes, amenazas, coacciones, que integran la nota de violencia habitual pueden estar amparados por el derecho de corrección.

Por tanto, en primer lugar, hay que adoptar una posición respecto a la justificación de un sólo acto de violencia para, posteriormente, determinar si es posible justificar el conjunto de esos actos, es decir, si el delito de malos tratos habituales en el ámbito familiar pudiese, en algunos casos, estar amparado por el derecho de corrección.

    II.            Límites del derecho de corrección.

Existen diferentes redacciones del Código Civil español, por lo tanto diferentes acordes entre la doctrina y juristas, entre los psicólogos y educadores sociales, que en un primer entendimiento, el artículo 154 reconocía a los sujetos pasivos “la facultad de corrección y de castigo dentro del ejercicio de la patria potestad”.

El derogado artículo 154 en su último párrafo establecía que los padres, en el ejercicio de su potestad podrán “corregir razonablemente y moderadamente a sus hijos” discrepando con algunos ordenamientos.

El entendimiento mayoritario era que tratar a los hijos con dureza excesiva supone un abuso o un exceso del derecho de corrección y que dicha actitud provocaría la privación de la patria potestad, por ser contrario a la concepción que recoge el Código Civil.

El artículo supra citado fue modificado por la Ley 54/2007, de Adopción Internacional, dejando la redacción de la siguiente manera “Los padres podrán, en el ejercicio de su potestad, recabar el auxilio de la autoridad” eliminando de esta forma, las contradicciones con el artículo 19 de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Nos cabe el entendimiento que antes la ley no daba protección a los padres en el sentido de que la violencia está amparada por un derecho de la patria potestad, no se legitimaba una agresión de un padre a un hijo, al igual que tampoco se hace ahora, pero que una corrección mediante un azote sea constitutivo de un delito de violencia domestica regulado en el artículo 153.2 Código Penal, es algo que la actual ley intenta dirimir.

Se cuestiona, aquí en el presente trabajo, conforme al art. 154 CC, que los padres tienen un derecho de corrección hacia sus hijos, encontrándose este en conexión con el deber de los menores en obedecer a sus padres recogido en el art. 155 CC.

Un planteamiento o bien algunas preguntas que el derecho actual debería responder, son, ¿Cuál debería ser el límite de corrección de los progenitores o tutores respecto de sus descendientes o personas tuteladas? ¿Existe en el ámbito de la patria potestad algún límite en cuanto al derecho de corrección? ¿Hasta qué punto el llamado derecho de corrección de los padres sobre sus hijos puede justificar una conducta? ¿Cuál es el punto de conexión entre el defecto y el exceso en la corrección de los menores? ¿Qué conductas son merecedoras de unas sanciones penales y cuáles no?

En sentencias que se publican en relación a ese contenido, no son pocas, y que aquí hago un paréntesis, para declarar que si existen sentencias, existen casos de violencia que salen a la luz deseando el amparo de la justicia, y algunas sentencias les exponemos a continuación.

Cabe destacar el ámbito penal, la L.O. 11/2003, reforma el Código Penal, elevando a delito lo que anteriormente se consideraba falta en cuanto al derecho de corrección dentro del ámbito familiar.

Posteriormente, la L.O. 1/2004, de medidas de protección integral contra la violencia de género, introduce una modificación dándole la actual regulación al art. 153 CP.

Tanto la doctrina como la jurisprudencia penal, antes de las reformas en materia de violencia doméstica, consideraban que el derecho de corrección no era aplicable al delito de violencia habitual, en el ámbito doméstico o familiar, recogido en el antiguo art. 153 C.P. y actual art. 173 del mismo, por tanto, la violencia habitual quedaba fuera del ámbito del “derecho de corrección”, ya que no persigue ninguna finalidad educativa.

El cambio en algunos aspectos de la ley o la no intervención del Derecho Penal puede fundamentarse de dos maneras distintas: como un problema que afecta a la tipicidad o como un problema que afecta a la antijuridicidad.

En efecto, para un sector de la doctrina algunas de esas lesiones son de tan escasa entidad que carecen de la mínima “significación social” para afectar al bien jurídico. Por tanto, para ese sector doctrinal, esas conductas paternas se excluirían del tipo en base al principio de insignificancia, ya que “la causa de exclusión del injusto penal que supone el privilegio educativo-corrector de los padres es la que mejor se ajusta a la considerable disminución del injusto de las conductas en casos de un castigo corporal moderado por un motivo fundado y con finalidad correctora educativa”.

Esto es, “unas simples bofetadas aisladas propinadas a los hijos, menores o incapaces por los titulares de la patria potestad, tutela o guarda” no supondrían la realización del tipo de malos tratos o de lesión.

Sin embargo, para la mayoría de la doctrina los actos aislados de violencia hacia los hijos con un fin educativo están prohibidos por el ordenamiento jurídico penal, pero pueden estar justificadas por el ejercicio legítimo de un derecho, en particular, por el derecho de corrección.

Si se utiliza violencia para corregir a los hijos no es posible negar la tipicidad cuando la propia Ley penal ha configurado un tipo que en su totalidad describe una conducta insignificante.

Un simple empujón, un golpe, una patada, o causar erosiones, aunque son conductas insignificantes (bagatelas), son típicas de la falta de lesiones o de malos tratos.

Además, el legislador considera que esa conducta tiene un mayor contenido de injusto si los sujetos (activo-pasivo) son “algunas de las personas a las que se refiere el artículo 153 CP”, ya que prevé una sanción más grave.

En estos casos entendemos que no se puede alegar el principio de insignificancia por las dos razones indicadas, porque el legislador considera que son dignos de protección penal conductas de escasa entidad al tipificar las conductas constitutivas de falta en el Libro III del Código Penal y, además, porque las lesiones causadas a un integrante del núcleo familiar contienen mayor contenido de injusto que las causadas a un extraño.

Por consiguiente, entendemos que alegar el principio de insignificancia para excluir la tipicidad de los daños causados a los hijos cuando son corregidos por sus padres no es acertado.

A nuestro juicio, la cuestión a tratar sería otra, en concreto: habrá que determinar si algunas conductas paternas, lesiones, amenazas, coacciones, malos tratos- constitutivas de infracción penal que se emplean en la corrección de los menores pueden estar justificadas por el ejercicio legítimo de un derecho, esto es, por el derecho de corrección.

Cabe colacionar aquí un argumento que bien explica el expuesto y nos orienta en algunos de los aspectos contradictorios de la ley en cuestión.

El argumento de Miguel Díaz y Garcia Conlledo en su artículo “La corrección de los padres a los hijos: consecuencia jurídico-penales de la reforma del art. 154 del Código Civil”:

“El art. 20.7* CP reconoce expresamente una causa de justificación que exime de pena al “que obre en cumplimiento de un deber o en el ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo”. Si bien aisladamente se ha defendido la existencia de un deber de corregir a los hijos o, más bien, de un derecho-deber, el proprio tenor del anterior art. 154cc, en que se basaba la existencia de ese deber, o en su caso, derecho de corrección, rezaba “podrán”, lo que no parece indicativo de un deber, sino más bien de una facultad de los padres (así además parecía indicarlo la inicial referencia a deberes y facultades y el contenido de los que se señalan posteriormente). Parece normal además que no se imponga a los padres, pues puede no ser necesario, el deber de acudir a la autoridad o de corregir razonable y moderadamente a sus hijos, si bien es verdad que la facultad se relaciona con el deber de educar a los hijos. En todo caso, parece claro que no existe ni ha existido un deber de corrección violenta.”

No va ser la última vez que iremos citar el autor arriba nombrado, es de importancia sus aportaciones, para el supuesto practico, además de su artículo no hace referencia con estudios corroborados en Alemania y España.

La cuestión no es fácil, tampoco el entendimiento jurídico nos hace más claro, además de que el entendimiento sea mayoritario en el sentido de que la violencia no genera educación, tampoco debe el derecho “quitar” el derecho/deber de los padres en cómo debe ser la educación prestada para sus hijos.

Además de la normal discusión, seguiremos añadiendo datos e informaciones jurídicas para una mejor comprensión.

La división doctrinal era en referencia al art. 617.2 C.P, una parte de la doctrina consideraba que esas conductas estaban amparadas por el derecho de corrección, aplicándose en este sentido el art. 20.7 C.P, “obrar en el ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo.”

De esta manera, se discutía que la violencia leve llevada a cabo de forma aislada y cuya finalidad era correctiva o bien educar, que debía amparase por el derecho de corrección, atendiendo en todo momento a los métodos utilizados para educar, porque si no, se llegaría a penalizar a los padres por una corrección no constitutiva de delito (eje.: un azote).

Por el contrario, y ahora viene la confusión, otra parte de la doctrina considera que aquellas conductas aisladas constitutivas de falta, (que ahora son crimen), forman parte del ius corrigendi, o el derecho de corrección, porque el sobrepasar los límites al establecidos por ley y la indefensión de los menores, no persigue fines educativos, ya que no es necesario un acto violento para la corrección de sus hijos.

Por tanto, no se aplicaba el art.20.7 C.P, entendiendo en tal sentido, un injustificado ejercicio del derecho de corrección, al considerar que hay un exceso por una falta de proporcionalidad, entre los hechos y los medios utilizados para la obtención de un resultado corrector.

En el caso del ejercicio del derecho de corrección de los padres es imprescindible que el interés superior sea el educativo en detrimento de otros intereses como la integridad o la libertad del hijo o tutelado, ya que si el fin educativo no es superior al que se vulnera no estarán justificadas las acciones típicas realizadas por el padre.

Esto es, no toda finalidad educativa justifica una infracción penal, únicamente cuando la “salvaguardia del correcto e integral desarrollo del menor” sea el interés preponderante.

Como bien describe el autor supra citado:

“En mi opinión, el problema se puede resolver satisfactoriamente acudiendo a la categoría de las causas de exclusión de la tipicidad penal, tal y como las concibe entre nosotros Luzon Peña. Este autor distingue, dentro de las causas de atipicidad en sentido estricto (es decir, aquellas que no incluyen las causas de justificación), aquellas que excluyen ya el tipo indiciario de aquellas otras que excluyen la tipicidad o el injusto penal, que son las que aquí nos interesa.”

Puede parecer o bien, es un poco fuera de lo normal, que leyes de protección del menor, este vinculadas o en constancia shock con los deberes de los padres.

Al parecer el legislador quiso limpiar las manos, por lo menos parece, retirando la parte final del precepto legal en discusión, para lograr que la violencia se detuviera.

Además se hacerlo, la retirada del precepto legal, adiciono al mismo, una parte que dejaría en el “aire” el entendimiento ajeno, o jurídico, como debería los padres educar sus hijos y como debería entender los juristas las acciones de educar con o sin violencia de los padres a los hijos.

El autor del artículo supra citado nos brinda con una ilustración de su texto, que nos enriquece el entendimiento, veamos:

“Pues bien, precisamente creo que lo que concurre en los supuestos de corrección violenta razonable y moderada es precisamente una causa de exclusión de la tipicidad. Enseguida veremos cuál y por qué. De este modo la conducta violenta corretora será (civilmente) antijurídica, pero no constituirá delito, con lo que se consigue la que parece ser la política deseable en la materia: se envía el mensaje de que están prohibida legalmente la violencia en la educación y, por lo tanto, debe realizarse una educación sin violencia, pero, a la vez, no se criminalizan en exceso las relaciones familiares.”

En otras palabras, educar si, pegar no, pero que se tiene que pegar, vale, pero no te pase, te estaremos vigilando…creo que es ese el mensaje del legislador que no supo lidiar con la contienda y paso la responsabilidad para lo judiciario al interpretar la norma, a os padres el deber de educar sin violencia, o moderada, y así estar, el Estado en contento con las políticas exteriores de carácter internacional.

Otra autora que nos ayudara en el presente trabajo, Carolina Bolea, en su artículo, “En los límites del derecho penal frente a la violencia doméstica y de género”, nos orienta en el sentido que el legislador o pretendió con la nueva aplicación del precepto legal en discusión, veamos.

“Todo ello nos lleva directamente a la cuestión de la discriminación positiva. En términos generales la discriminación positiva es adecuada cuando se trata de políticas dirigidas a mejorar la calidad de vida de grupos desfavorecidos. Se trata de intentar igualar la situación de quien está en desventaja. Ahora bien, en la ley integral se contienen medidas que comportan directamente un perjuicio para los hombres. En el ámbito de la justicia, y del derecho penal, no hay desequilibrio, de manera que cualquier medida que tienda a favorecer a un grupo de personas, supone el prejuicio directo para los que queden fuera. No es discriminación positiva sino una medida irrazonable la de castigar más idénticos comportamientos si el hombre es quien los realiza. E igualmente irrazonable es crear juzgados solo para mujeres, es decir, de cuantas ventajas no pueden beneficiarse los hombres pese a que se hallen en la misma situación objetiva.”

Es muy importante resaltar que la autora en su artículo expone una relación de violencia de genero realizada por hombre en relación a  la mujer y las cuestiones del hijo no se ve reflejada en lo narrado arriba, no en tanto es de curiosa labor que la justicia, como describe, es para todos y su “intención” es amparar a grupos más necesitados.

La jurisprudencia penal, posterior a la reformas del Código Penal, ha continuado entendiendo que no procede la causa de justificación del derecho de corrección, si hay lesiones, si se golpea con algún objeto, si existe una primera intervención médica, si no persigue el ánimo de corregir o educar, así como si hay desproporción o extralimitación.

La doctrina, casi de forma unánime, ha entendido que la corrección es un derecho-deber ligado al derecho-deber de educación. Es por ello, que los padres tienen que tener instrumentos y apoyos jurídicos para cumplir sus deberes y ejercitar sus derechos.

 III.            Ambigüedad del derecho de corrección.

Se reconoce cierta autoridad para criar a un hijo sin una interferencia inapropiada del uso de la fuerza, violencia, o aquella decisión o acción del padre que implique un riesgo en el niño.

De alguna manera, con las reformas civiles y penales lo que se ha intentado hacer es eliminar el derecho de corrección, no justificarlo para que no existan consecuencias jurídicas derivadas de estas actuaciones, y así a los padres se les permita amparase en un posible castigo físico al menor legalmente reconocido, pudiendo encontrarnos con actuaciones en el derecho de corrección que pueden considerarse un ilícito civil, pero ser ajustadas a Derecho en el ámbito penal.

Así mismo resulta difícil concluir que castigos violentos de los padres para los hijos, en virtud de una educación, o bien con la defensa de un derecho amparado por la patria potestad, no sea declarados como crimen, la educación no se fomenta con la violencia.

Como recordaba Rodríguez Devesa, “…este derecho no puede ejercitarse nunca inmoderadamente y no puede por menos de verse una falta de moderación en el hecho de que, a consecuencia de la corrección, la victima padezca una lesión o mutilación.”

Tenemos por tanto, unas normas que si se aplican en sentido estricto producen resultados absurdos o negativos y si no se aplican no se consigue la finalidad deseada por el legislador.

El derecho de corrección puede definirse como el derecho de los padres a castigar moderadamente a sus hijos menores de edad con un fin educativo en el ámbito de la relación familiar. Esta facultad de los padres, dentro de la función de educación, no es ilimitada, ya que debe ejercerse de manera responsable. Para calificar un castigo de moderado o de proporcionado es preciso atender a las normas sociales, culturales, el momento histórico y la edad del menor. Sobre la base de todos estos elementos, a nuestro juicio, las conductas constitutivas de delito nunca podrán tener la consideración de moderadas. Sin embargo, las conductas constitutivas de falta que sean consideradas en nuestro contexto social como medios idóneos para educar son moderados y, por tanto, pueden estar justificadas por el derecho de corrección. De no justificarse estas acciones de carácter leve se llegaría al absurdo de movilizar al Derecho Penal por cada bofetada motivada por un comportamiento incorrecto del menor.

Los actos leves de violencia en el ámbito doméstico realizado por un adulto hacia un menor de edad con un fin educativo, siempre que sean moderados o proporcionados, no pueden tenerse en cuenta para integrar la nota de habitualidad del delito del artículo 153 CP, estarán justificados por el derecho de corrección. Por este motivo, el delito de violencia habitual en el ámbito doméstico estará integrado por todos aquellos actos individuales de violencia sobre un menor de edad que no persigan el fin educativo o que, persiguiendo este fin, no sean moderados ni razonables.

En definitiva, si los actos individuales de violencia no están justificados deben integrar el delito del artículo 153 CP, pues, en este caso, son  acciones u omisiones gratuitas de violencia hacia un menor.

 IV.            ¿Qué dicen los Tribunales?

Una vez que el legislador estatal adopta en 2007 la decisión de suprimir la facultad o derecho de corrección de los padres, legalmente establecida en el artículo 154 del CC, se han reflejado consecuentemente en la jurisprudencia sobre el tema, que apunta a una vía cada vez más restrictiva hacia la violencia contra los menores.

La sentencia de la Audiencia Provincial de Jaén 10/2009, de 22 de enero, estima, queriendo establecer una clara diferenciación entre un acto violento, de escasa relevancia por su insignificancia, de aquellos otros que si tienen o ha de tener repercusión en el ámbito penal, que “…en el caso de autos no se trata de una simple bofetada, sino de varios actos de violencia, que aún motivados por una previa conducta agresiva del menor, dejan incluso huella en su cuerpo, lo que indica el uso de una fuerza superior al mero azote que por su intrascendencia, estimamos, no merecería tal reproche penal..”, continúa la misma sentencia en su FD segundo “…el simple hecho de golpear al niño ya incardina la conducta de la acusada en el tipo penal…los actos de la acusada fueron intencionados y no imprudentes o faltos de cuidado, por más que su objetivo fuera el de reprender al niño su conducta, constituyendo actos de agresión física…” “…En el caso de autos no puede apreciarse la concurrencia de tal eximente (la del artículo 20.7º del CP), pues debe convenirse que la facultad que contenía el artículo 154 in fine del CC hasta la reforma operada en virtud de la Ley 54/2007, de 28 de diciembre de Adopción Internacional que la suprime, se limitaba a la de corregir razonable y moderadamente a los hijos, manteniéndose únicamente la de recabar el auxilio de la autoridad, sin que pueda admitirse que alcanzara el castigo físico ni al uso de la violencia, pues corregir no equivale a agredir, maltratar o golpear.”

En la misma línea, se pronuncian otras sentencias, entre otras la Sentencia 31/2009 de la Audiencia Provincial de Ciudad Real (Sección 2ª) de 23 marzo “el derecho de corrección, que vemos ha sido incluso suprimido como tal derecho en el Código Civil, no autoriza ni alcanza la utilización del castigo físico, sin que el hecho de que en algunos supuestos de insignificancia de la acción, como un cachete o un simple azote o una simple bofetada sin intención alguna de producir un menoscabo físico por su levedad y que no causan lesión propinadas con intención de corregir un comportamiento insolente, violento o agresivo por parte del hijo menor que hace proporcionada tal acción, no merecen reproche penal,…justificándose la absolución en la impunidad del hecho por aplicación del principio de intervención mínima”.

    V.            Perspectiva socioeducativa.

Es muy común haber sido testigos de ciertas situaciones de castigo: la madre que le da una bofetada a su hijo intentando frenar su rabieta porque no le quiere comprar algo, el padre que zarandea a su hija cuando le ha visto pegar a otro niño, el adolescente al que se le “levanta la mano” por contestón.  El cachete o “quitarse la zapatilla” son escenas que, por desgracia, se hace cotidianas en nuestras vidas. Muchas personas de este país aceptan este grado de violencia para conseguir su propio fin de la forma más rápida y eficaz posible, pese a que tras el uso de estos tipos de castigo se pueda encontrar cierto resquemor en uno mismo por haberlo hecho.

Se debe tratar de educar sin violencia, desde el amor. Se sabe que mucha gente ha sufrido castigo físico alguna vez en su vida y no se le nota ningún tipo de trastorno por ello, pero el  riesgo de producir un daño emocional a los niños y niñas nos obliga, como padres y como sociedad, a buscar una alternativa. Es una alternativa basada en el amor, en el afecto, en dar lo mejor de nosotros mismos para que nuestros menores actúen en base a ese afecto. La educación desde la corrección por medio de castigos se ha trasmitido a través de las generaciones, pero eso no la hace válida.

Se puede equiparar esta situación al trato que se les daba a las mujeres hace unos años, que poco a poco este cambiando. Pero ese cambio es responsabilidad de la sociedad. Es esta la que debe de actuar y fundamentar el cambio desde el legislador hasta los ciudadanos, se debe cambiar esta metodología de enseñanza.

Existen variedad de justificaciones por parte de los progenitores/educadores por el cual ejercen este tipo de castigo: porque lo consideran oportuno para la educación de sus hijos, por descargar sus nervios, porque carecen de recursos suficientes para afrontar una situación o de estrategias para conseguir lo que quieren, porque no definen bien las situaciones sociales en las que las emiten, porque no se controlan emocionalmente…

La corrección de los menores por medio de estas medidas produce efectos negativos en el desarrollo de los niños y niñas. Enumerando alguno de ellos, podemos destacar: el daño a su autoestima, generando sensación de minusvalía y promoviendo expectativas negativas respecto a sí mismo; les enseña a ser víctimas. Hoy en día sabemos que no sólo no les hace más fuertes, sino más proclives a convertirse repetidamente en víctimas; la interferencia en sus procesos de aprendizaje y en el desarrollo de su inteligencia, sus sentidos y su emotividad; no aprende a razonar. Al excluir el diálogo y la reflexión, dificulta la capacidad para establecer relaciones causales entre su comportamiento y las consecuencias que de él se derivan; se crean sentimientos de soledad, tristeza y abandono; se cambia su forma de ver la vida, a una visión negativa de los demás y de la sociedad; se dificulta el vínculo paterno filial, lo cual impide la comunicación padres – hijos y daña los vínculos emocionales creados entre ambos; se les crea sentimientos de rabia; y, lo que para nosotros es lo peor, engendra más violencia. Enseña que la violencia es un modo adecuado para resolver los problemas

No solo los menores sufren, si no que en los padres se puede generar alguno de estos sentimientos: ansiedad y culpa, incluso cuando se considera correcta la aplicación de este tipo de castigo; aumenta la probabilidad de que los padres muestren comportamientos violentos en el futuro en otros contextos, con mayor frecuencia y más intensidad; y, aparece una necesidad de justificación ante sí mismo y ante la sociedad.

La familia es el eje principal por la cual se mueve el ser humano y resulta imposible que no existan efectos negativos en la sociedad debido a este tipo de educación, hablamos de que: el castigo físico aumenta y legitima ante las nuevas generaciones el uso de la violencia en la sociedad; genera una doble moral. En la cual a los menores se les puede pegar y a los adultos no; promueve modelos familiares quebrados, sin comunicación entre sus miembros, divididos, no integrados en la sociedad y en conflicto con la igualdad que defiende la democracia; se dificulta la protección de la infancia. Al tolerar estas prácticas, la sociedad queda deslegitimada ante los niños y niñas como un ámbito protector; y, se educan ciudadanos sumisos que han aprendido en sus primeros años de vida que ser víctima es una condición natural.

Educar es un proceso que tiene como objetivo formar a la persona, enseñarle a vivir y a convivir. Para ello, la educación contempla distintos aspectos: adquirir conocimientos, desarrollar valores, participar activamente en la comunidad, adquirir un criterio propio y responsabilizarse de las decisiones y comportamientos personales, enseñar a vivir sanamente, reconocer, comprender y saber expresar  emociones y afectos.

Somos seres sociales y, es por esto que las personas necesitamos disponer de una serie de normas que nos permitan vivir con los demás. Estas normas deben enseñarse desde que nacemos y deben ir fundamentándose con el paso del tiempo. A partir de ellas no sólo se regulan los comportamientos permitidos o censurados sino que se les ofrece a los niños una serie de elementos de contención que les permiten dar estabilidad y coherencia al mundo social en el que viven. Para un niño la figura de los progenitores o educadores son un elemento clave a seguir, con esto nos referimos a que los menores verán como algo “normal” toda aquello que vieron en su casa y si fueron educados mediante castigos psicológicos o físicos vejatorios posiblemente aprenderán de ello y según vayan creciendo utilizaran los mismos comportamientos en su vida, en su día a día.

En ocasiones se piensa que el castigo físico es necesario porque no hay otros procedimientos para generar disciplina, pero se sabe que no es así. Esto es un razonamiento equivocado. Hay  formas de enseñar normas mediante el amor, pero para esto hay que cultivarlo desde dentro, se necesita un mayor grado de paciencia y mejorar la autoestima para evitar caer en la fácil, cómoda y rápida solución que nos puede llegar a dar el castigo físico, sabemos que esto es algo difícil de conseguir y más aún en la sociedad en la que nos movemos en la que se busca el beneficio propio a la mayor brevedad posible, pero no nos damos cuenta de que nos reporta mayor satisfacción aquello por lo que tenemos que luchar para conseguirlo. La instrucción y el diálogo han de ser norma en las relaciones familiares. El educar puede exigir en algunos momentos la corrección, para formar hombres respetuosos, éticos y educados para una sociedad civilizada, pero no a través de la violencia. La solución podría encontrarse en la posibilidad de adoptar medidas alternativas, y así poner fin a la violencia o castigos de los padres mediante intervenciones de apoyo educativo, asesoramiento a familias, etc., y no solamente a través de medidas punitivas.

Una buena y clara reflexión del autor, Miguel Díaz y García Conlledo, en su artículo arriba narrado, nos orienta:

“En todo caso y partiendo de lo deseable de una educación sin violencia, dejo a modo de reflexión final la de si las correcciones violentas moderadas suponen para la educación de los hijos algo más grave que el tan frecuente (aparcamiento) de estos frente al televisor durante horas para que no den lata, o una educación ultra permisiva en que el menor no conoce límites a sus deseos de actuación y de posesión de bienes materiales, con la desaparición de un mínimo principio de autoridad y una filosofía que resalte la necesidad del esfuerzo para educarse.”

 VI.            Conclusión.

Sea cual sea la justificación que se dé al derecho de corrección, los efectos que produce son los mismos. El castigo físico hace daño a todos. La erradicación de este tipo de conducta es una obligación ética, jurídica y social. Enseña desde la perspectiva del miedo y la sumisión, mermando la capacidad de los niños y niñas para crecer como personas autónomas y responsables.

Pegan los hombres y las mujeres, las personas de distintos medios económicos o sociales. Las autoridades religiosas, políticas y judiciales se han mostrado a favor del castigo físico en distintas ocasiones. Esta aceptación social se refleja también en el lenguaje. Todos los idiomas tienen frases como “una torta a tiempo” o “un buen azote” que demuestran que se trata de un recurso que se da generalmente por bueno y no sólo a nivel popular. Los argumentos populares consideran que todos lo hemos vivido y no nos ha pasado nada, considerándolo como algo inherente a determinadas culturas. Ya mencionábamos antes la doble moralidad de que agredir a los adultos se considera un delito, pero hacerlo con los niños y niñas se acepta como un derecho de los padres, como una forma de legitimar su autoridad, de encauzar y “hacer fuertes” a sus hijos.

Afortunadamente, ante el castigo físico basta con la convicción y el compromiso de los padres de una generación para alterar de forma radical este panorama. Por ello es fundamental contar el apoyo de ciudadanos, padres y madres, miembros de asociaciones, ONGs, sindicatos u organizaciones políticas, de la sociedad en general.

La educación es un proceso evolutivo, es un hecho comprobado que desde que los primeros hommo sapiens poblaron la tierra tenían comportamientos violentos entre unos y otros, pero desde aquí creemos que la misma evolución ha de servirnos como justificación de que un cambio es posible. Erradicar la violencia de la televisión y medios de comunicación, en la cual muchas personas pasan las horas atrapados por la pantalla. Crear soluciones de los conflictos mediante la comunicación, sin la necesidad de continuar con las guerras. Nuestra educación es algo que va más allá de lo que podamos pensar, consiste en un cambio global, en donde no existan conflictos armados. Pero hasta entonces… los educadores han de adaptarse a las necesidades y capacidades de los niños y niñas en cada etapa. Entre los educadores y los niños y niñas no se deben establecer relaciones de poder, sino vínculos de respeto y promoción de la autonomía.

Save the children en una de sus campañas para erradicar el castigo físico nos dice:

“En nuestro país, que ha ratificado la Convención en 1990, obligándose a cumplir con lo establecido en la misma, el Código Penal sanciona explícitamente todo tipo de violencia ejercida contra los niños y niñas. Por tanto, se considera que el castigo físico no es legal. El Código Civil, sin embargo, no es lo suficientemente contundente al respecto.  La definición del castigo físico como delito que se encuentra en el Código Penal, es útil, pero no es lo más importante. Con vistas a dar una dimensión más educativa, que permita cambiar hábitos y actitudes, resulta fundamental que el Código Civil contemple la prohibición explícita del uso del castigo físico en la familia.”

La ley tiene en sí misma un efecto educativo, puesto que constituye aquello a lo que todos debemos aspirar, pero también, desde el derecho penal se da cabida a un sistema basado en la violencia, en la coacción. Los jóvenes pueden entender de este sistema, que un conflicto, mediante la violencia institucional puede ser resuelto. Su misión, por tanto, no es sólo castigar, sino educar y prevenir. Tenemos que ser capaces de enseñar desde el respeto y la convivencia. Un cambio en la legislación vigente es siempre fruto de un cambio en las actitudes de la sociedad, pero este cambio en la ley hace más fácil el cambio en las actitudes de todos los miembros de la sociedad.

Acabamos con una conocida cita de Juan Carlos Carmona:

“Si un niño vive con hostilidad, aprende a  pelear.

Si un niño vive con el ridículo, aprende a ser  tímido.

Si un niño vive avergonzado, aprende a  sentirse culpable.

Si un niño vive en la crítica, aprende a  condenar.

Si un niño vive en la tolerancia, aprende a  ser paciente.

Si un niño vive estimulado, aprende a tener  confianza.

Si un niño vive con equidad, aprende a ser  justo.

Si un niño vive en seguridad, aprende a tener  fe.

Si un niño vive con aprobación, aprende a  quererse a sí mismo.

Si un niño vive con aceptación y amistad,

¡aprende a encontrar el amor en el mundo!”

VII.            Bibliografía.

BOLDOVA PASAMAR, M. A: ¿queda algo en el derecho de corrección de los padres a los hijos en el ámbito penal? Revista de Derecho Penal y Criminología, 3ª Época, nº 5 (2011)

BOLEA BARDON, C: En los límites del derecho penal frente a la violencia doméstica y de género. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminológica. (2007)

DE TORRES PEREA, J. M: Reforma de los arts. 154 y 268 CC: El derecho del menor a una educación libre de toda medida de fuerza o violencia (1). Diario La Ley, Nº 6881, Sección Doctrina, 12 Feb. 2008, Año XXIX, Editorial LA LEY.

DIAZ Y GARCIA CONLLEDO, M: la corrección de los padres a hijos: consecuencias jurídico-penales de la reforme del art. 154 del Código Civil. Revista penal, nº 26. Julio (2006)

Pesquisa de internet: http://www.savethechildren.es/cen_doc.php

Los autores,

Anderson Alves Ribeiro, Licenciado en Derecho por la Unicsul, SP/ Brasil, Expert Universitario en Criminologia UNED, Madrid, España, creador del blog http://www.criminologiainvestigativa.wordpress.com

Borja Lorenzo Prieto, Educador Social y trabaja en un centro de acogida de menores,

Ambos son estudiantes del Máster Universitario en Menores en Situación de Desprotección y Conflicto Social en la Universidad de Vigo, Galicia, España

¿Perversión o autenticidad?

¿Perversión o autenticidad?

¿Los niños en la escuela estudian literatura porque están interesados en conocer las experiencias vitales de gente como Unamuno, Pla o Shakespeare o bien porque hay una asignatura que se llama así y hay que aprobar a través de exámenes?

Los jóvenes en la universidad ¿tienen ganas de desarrollarse  como personas a través de los estudios elegidos o solo de encontrar un trabajo que les permita vivir lo mejor posible?

Los políticos en las administraciones ¿quieren realmente dar un servicio a la gente o servirse del sistema para su propio beneficio?

Me temo que mucha gente hace las cosas para obtener algo a cambio. Es la sociedad perversa.

Estudiamos para aprobar los exámenes, trabajamos para ganar dinero y vivimos para lucir lo que conseguimos.

Los humanos a menudo somos seres desconectados y poco auténticos. No sabemos apreciar una puesta de sol si no la podemos convertir en dinero o en algo que enseñar a los demás como si fuera un mérito nuestro.

Al final nos centramos, como decía Fromm, mucho más en el tener que en el ser, y esto nos lleva a la neurosis continuada.

Es difícil desarrollar nuestra inteligencia creativa cuando hacemos las cosas sin pasión auténtica.

Algunas empresas llegan hasta el extremo de creer que las personas vivimos única y exclusivamente pendientes del dinero y establece un sistema de incentivos basado en la recompensa externa.

Se equivocan gravemente. El dinero y los incentivos son importantes, pero la motivación interna lo es mucho más.

Hay empresas que, desgraciadamente, piensan que serán más innovadores si pagan a la gente para ser más creativa.

Y centran todo su esfuerzo en ello, consiguiendo el mayor de los fracasos.

Los humanos no estamos aquí solo para ganar dinero. Queremos vaciarnos, crecer, hacer cosas grandes.

Queremos amar y ser amados. Queremos tener la sensación de que hacemos las cosas por pura voluntad, por puras ganas, y no porque alguien nos ofrece ganar mucho dinero.

Es la motivación intrínseca de la que habla Daniel Pink ( La sorprendente verdad sobre lo que nos motiva, de Daniel Pink, Planeta. Barcelona, 2010).

Nos hemos equivocado totalmente y hemos construido un mundo que es más un simulacro que otra cosas, como decía el insigne sociólogo francés Jean Baudrillard.

Un mundo donde la pornografía es más real que el sexo, donde la publicidad es más real que la realidad. Un mundo perverso.

Hay que encontrar caminos, y la creatividad es uno, que nos conecten de nuevo con nuestras pasiones internas.

Quizás no llegaremos del todo al final de este camino, pero al menos nos adentraremos en el bosque de nuestras ilusiones.

Como diría José Antonio Marina, una estrategia de inteligencia que no nos hace más felices y buenas personas es probablemente una estrategia idiota.

SENTIDO, OBJETIVO, RECONOCIMIENTO, IDENTIDAD, AUTONOMIA

SORIA

Un maestro budista, Oriol Pujol Borotau, nos enseña muchas cosas que se pueden aplicar perfectamente a la creatividad y la innovación.

Una de ellas es que, en la vida, hay que procurar hacer las cosas con ilusión y no por obligación.

Es una frase sencilla, pero sabemos nos es tan fácil de aplicar.

A veces, atraídos por el ansia de poseer bienes materiales, acabamos haciendo cosas que no nos gustan todo.

Y entonces desnaturalizamos nuestro verdadero ser. Nos convertimos en unos mercenarios que hacen cosas por dinero, fama o ansia de poder sobre los demás.

Pero ninguna de estas tres cosas procura automáticamente la felicidad.

Oriol Pujol nos enseñó también que “ la vida es un misterio a vivir, no un problema a resolver”

Efectivamente, nos afanamos en hacer de las cosas un problema cuando, muchas veces, lo único que hay que hacer es aprender a mirar la realidad como si fuera un gran misterio,

Queremos respuestas a nuestras preguntas, pero a veces no las hay. La mejor respuesta a muchas preguntas es la fascinación que provoca la ausencia de una respuesta clara y contundente.

En creatividad, este aspecto es clave. Debemos preguntarnos constantemente cosas, las respuestas ya vendrá…o no.

Pero el camino que de verdad importa es vivir la vida con alegría y con la convicción de que los misterios más profundos seguramente no podrán ser desvelados nunca.

Noche de estrellas;

¡oh, qué grande es el cielo!

¡qué inalcanzable!

 

Un astrónomo mira y estudia las estrellas,

El poeta mira y admira las estrellas,

Yo miro las mismas estrellas, son las mismas…

Depende de ti como y lo que hacer con las mismas condiciones.

 

Autor desconocido…o no.

“Características cualitativas y cuantitativas de la delincuencia actual de menores”

 ISSN: 2340-6046 9

 ”EL CRIMINALISTA DIGITAL. PAPELES DE CRIMINOLOGÍA – 3/2014”

ISSN: 2340-6046 Director: José María Suárez López Fecha de publicación: abril, 2014

Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología Sección de la Universidad de Granada

 

 

 

 

 

 

 

“Características cualitativas y cuantitativas de la delincuencia actual de menores”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mª Victoria Eugenia Hernández González. Licenciada en Derecho. Doctoranda en Programa de Derecho Penal y Política Criminal. Universidad de Granada. Técnico Superior. Dpto. Justicia Juvenil.

 

 

 

 

1. Introducción a informes delincuenciales.

De manera sucinta y de acuerdo con la estadística comparada oficial, fundamentalmente la elaborada por los correspondientes institutos policiales, de los países de nuestra área de cultura (países occidentales más industrializados) la delincuencia juvenil “in genere” se aproxima, en cuanto al volumen de los últimos años, al 15% de la delincuencia general total1.

Si bien, las estadísticas de algunas de esas naciones, como es el caso, por ejemplo, de Francia, ofrecen cifras apreciablemente mayores: 20 ó 22%.2 Por el contrario, otros países ofrecen estadísticas muy por debajo de la media. Las más bien escasas encuestas de “victimización” y los más escasos, aún, informes de “delincuencia autorrevelada”, apuntan igualmente a la notable participación de los menores en el campo de la actividad penalmente ilícita.

 Aunque también, aquí, la cifra negra, es muy alta3. El volumen de la delincuencia juvenil, hace referencia a su cantidad, comprendiendo criterios cuantitativos (densidad y concentración demográfica…); la orientación y la intensidad delictivas expresan, por el contrario, su calidad, ya que hacen referencia a los bienes, valores o intereses agredidos por el infractor y a la gravedad de la lesión; poniendo de manifiesto cuál es el peligro de tales delitos para la convivencia de una comunidad, al mismo tiempo que advierten a ésta sobre las disfunciones de sus formas de civilización y cultura capaces de desestructurarla más allá de lo estadísticamente “normal”4.

 No podemos olvidar que ésta clase de disfunciones se convierten siempre en estímulos o incitaciones criminógenos. Sobre todo, cuando los receptores son personas en proceso elemental de crecimiento biopsicológico y maduración en las relaciones5.

La infracción cometida y el modo de cometerlo apuntan siempre a las carencias afectivas, a la ausencia de los valores personales y sociales que afectan al infractor, así como a las privaciones socioeconómicas en que se ve envuelto. En ello, no está exenta de responsabilidad la sociedad concreta donde aquél habita.6

En España, durante la última década, dejando aparte la avalancha de entrada de jóvenes extranjeros en los últimos años, la delincuencia juvenil ha transcurrido, estadísticamente, sin especiales sobresaltos graves. En comparación con otros países política y socioeconómicamente afines al nuestro, es, según las estadísticas oficiales, matizadamente menor en cuanto a su volumen se refiere.

Efectivamente, y por ejemplo, en el año 2010, el número de detenidos fue de 212.000 dentro de la delincuencia en general. Los detenidos, dentro de la delincuencia juvenil, fueron, según las estadísticas policiales 27.117, para el mismo año.

 Conforme a estas cifras, pues, los delincuentes juveniles detenidos representarían alrededor del 12% de la delincuencia total.7. Ha de advertirse que es arriesgado y asimismo inidóneo tratar de deducir “ratios” representativos de la delincuencia juvenil, partiendo de la comparación entre el número de detenidos adultos y menores; ya que es mucho más frecuente que los menores actúen en grupo.

Ello puede conllevar, y de hecho conlleva, en consecuencia, que una única lesión jurídica producida al mismo sujeto pasivo (por ejemplo, contra la vida), al tener que ser imputada como tal (delito de homicidio) a cada uno de los codelincuentes, crezca más el número de delincuentes detenidos cuanto mayor sea el grupo de los mismos. Y todo ello, sin que el bien jurídico (aquí vida humana) haya sufrido más detrimento que si hubiese sido autor (o sujeto activo) una sola persona.

Ahora bien, si se tiene en cuenta que los delincuentes adultos actúan con mucha más frecuencia solos que los delincuentes menores, tendremos que, por el mismo volumen de bienes jurídicos quebrantados, habrá más delincuentes menores detenidos que delincuentes mayores de edad.

Este dato ha de tenerse en cuenta, pues, a la hora de medir la delincuencia juvenil cuando para ello se parta de comparar su magnitud de detenidos con la de adultos. Desde este punto de vista, es claro, que no se puede afirmar con seriedad, que por ejemplo, la delincuencia juvenil representa a un 10% de la delincuencia total porque esa sea la “ratio” respecto de detenidos menores y detenidos adultos.

Como mucho, podrá hablarse, en estos casos, de proporción de delincuentes, pero no de representatividad de la delincuencia como tal, ya que, en esta, cuenta y mucho, el número de veces que son quebrantados, objetivamente, los bienes jurídicos protegidos.

1 A este respecto: “Anuarios Estadísticos” del Ministerio del Interior (de España)

2 Sobre este particular puede verse: “Aspects de la criminalité el de la délinquance en France”, de estos últimos años, en publicación de “La Documentation francaise” (Paris). Estudios de prestigio de este país, como BORRICAND, J., ponen el acento, al analizar esta delincuencia, en el relevante número de sujetos activos detenidos. Y así afirma que: “cuantitativamente, las estadísticas ponen de manifiesto un acrecimiento sensible de este fenómeno.

3 Autores como QUELOZ,N., sostienen que algunos estudios, en este sentido, llevados a cabo en América del Norte y en algunos países de Europa occidental, revelan (“encuestas de autodenuncia”) que el 80% de los jóvenes de entre 12 y 18 años, requeridos a través de aquéllas, habían cometido alguno o algunos de los delitos insinuados.

4 Como ha escrito PICCA, G.: “El principio de la normalidad estadística de la criminalidad en toda sociedad, fue planteado desde 1892 por Durkheim. Esta observación fundamental da lugar a una consecuencia: el crimen no encuentra sus fuentes en causas excepcionales sino en la cultura de la sociedad en que se observa. En consecuencia, siempre debe analizarse el fenómeno criminal en relación con una cultura determinada en el tiempo, o en el espacio.

De ahí que el objeto de una crítica prioritaria por parte del criminólogo deban ser los valores y las normas propuestos por la sociedad e impuestos por el derecho”.

5 Precisamente, por este peculiar modo de ser y estar del menor se analiza la delincuencia juvenil como una parte especial o específica de la criminalidad. Por ello, estudiosos como G. STEFANI y G. LEVASSEUR han hecho observar que han de subrayarse las grandes diferencias que existen entre la delincuencia de adultos y la juvenil porque: “tanto en lo que concierne a las formas de la delincuencia como en su significación, tanto en sus causas como en su tratamiento…, la edad constituye una característica individualidad que hace evolucionar la capacidad física y psíquica en virtud en determinado tiempo que vive”. (“Criminologie et Science Pénitentiaire”, Edit. Dalloz, París, 1985, pp. 84 y 95.

6 Sobre este aspecto, por ejemplo: SCHNEIDER, H.J.: “Causas de la delincuencia infantil y juvenil”, en Revista de Derecho Penal y Criminología, 4 (1994) pp.800 y ss.

7 La fuente de estos datos: “Anuario Estadístico del Ministerio del Interior. Secretaría General Técnica, Madrid, 2010.

2. Entornos y factores de riesgo.

Los factores que se encuentran en la base del delinquir, según sociólogos, criminólogos, psicólogos y demás cultivadores de las ciencias de la conducta, se ajustan a diversos esquemas etiológicos donde en los mismos, encajan el origen de la delincuencia en general. En la actualidad, se acude a teorías psicobiológicas, psicomorales, psicosociales o interaccionistas y teorías del conflicto.

Teorías psicobiológicas: con estas teorías, se pretende situar el origen del paso del acto criminoso en la existencia de una pluralidad heterogénea de factores, de carácter genético, psicobiólogico y psicofisiológico, que incidiendo de forma aislada, o en convergencia, en el individuo afectado, le impulsan con mayor o menor fuerza a la acción y operación antisocial.

– Teorías psicomorales: según estas teorías, la delincuencia (o el delincuente como desencadenante de la misma) sería reflejo de la confirmación, en él, activada por elementos biofisiólogicos, psicológicos, sociológicos, morales o, por lo que es más probable, por la convergencia, en distinto grado, de todos los factores de una personalidad delincuencial. Personalidad estructurada a partir de un conjunto de características fundamentales, vertebradoras de la misma, operantes en grado superior a la media, y expresivas, por su tendencia, de valores contrarios a los de la comunidad. Estas particularidades estarían representadas sustancialmente, por el egocentrismo, la agresividad (negativa) y la indiferencia afectiva.8

8 Así, las características neutralizarían los frenos inhibitorios frente a las pulsiones antisociales de la persona infractora.

De modo complementario, bastaría, para que estas radicales características de personalidad, propias del acto antisocial, se proyectaran, de forma eficientemente concreta, en el mundo real, que el afectado por ellas poseyera un mínimo de “adaptación social” (habilidad y habilitación cognoscitiva y práctica del medio) y se encontrase, al mismo tiempo, con la ocasión propicia o inmediatamente provocante. (E. de Greeff, Hesnard, Mailloux, Pinatel, Favard,Cario)

– Teorías psicosociales o interaccionistas moderadas: desde la óptica de estas teorías, la delincuencia es fruto de la interacción entre estímulos individuales, sociales y situacionales. Prevaleciendo, en todo caso, los estímulos sociales y situacionales, de carácter destructor. Se impondrían, casi siempre, a determinados individuos, venciendo su escasa resistencia interior frente a aquéllos, por carecer de recursos personales adecuados (de valores de convivencia, de respeto al prójimo, de motivación…)9

9 Desde esta óptica, la criminalidad debe entenderse, por ejemplo, como un producto del aprendizaje (“asociación diferencial”), de SUTHERLAND), como aceptación de una cultura específica, acogedora de ideales antisociales e, incluso, antiéticos (COHEN. A), como fruto de ausencia o deficiente control social (HIRSCHI .T). Se habla de teorías interaccionistas moderadas, porque existen, también, teorías de neta orientación psicosocial tendentes a explicar la criminalidad desde postulados más o menos críticos, extremistas o radicalizados, aunque con diversa intensidad de tonos.

– Teorías del conflicto: para estas teorías, la delincuencia se desencadena impulsada por las contradicciones de las modernas sociedades, cultivadoras decididas de los valores del “tener” sobre los del “ser”, abonadoras de la llamada privación relativa, caldo de cultivo de inestabilidad social y hasta de revancha colectiva.10

10 Estas sociedades son propicias para engendrar frustración, resentimiento, agresividad, pasotismo; ingredientes, todos ellos, de delincuencia (delitos de lesiones, delitos contra la propiedad, delitos contra la salud pública (tráfico ilícito de drogas)… (PARSONS, T. MERTON; MILLER; MATZ; SONGER…)

Así todas las teorías mencionadas, afirman una serie de explicaciones en torno a la comprensión de la delincuencia.

3. Áreas contextuales criminógenas.

En el entorno del menor hay determinados contextos sociales e institucionales que generan destacadas disfunciones, impulsoras de la criminalidad o infracción juveniles:

– Área de la educación escolar: en este espacio existen, lagunas que impulsan a situaciones de marginación que, por sus motivaciones y exaltaciones, engendran reacciones de despecho social, agresividad y violencia. La escuela debería ir por delante de las “desviaciones sociales”, centrando, en cada momento, el ideal educativo, elaborable desde postulados humanistas. Sin embargo, acaece, lo contrario. La escuela se limita a transmitir los mensajes de la cultura ambiente.

– Área socioeconómica y de relaciones sociales: trabajos empíricos en torno a estas vertientes ponen de manifiesto cómo las precarias condiciones económicas familiares, el contexto inadecuado, las relaciones sociales, permanentemente distorsionantes con respecto al modelo considerable como “normal”, impide la aproximación a valores de realización personal y equilibrada y, por tanto, favorecedoras de una relativa inadaptación social de convivencia.

-Área de las relaciones laborales: existen menores, adolescentes y jóvenes laboralmente explotados, que son aceptados, incluso por sus familiares más próximos, tan solo como instrumentos de ingreso económico.

-Área de la marginación étnica: la persistencia de la marginación, alejamiento y separación por pertenencia a determinados grupos raciales: se ha venido afirmando por ejemplo, en Estados Unidos que el índice delictivo de las personas de raza negra sería de dos a cinco veces más alto que el referido a la población en general, exceptuando puertorriquenses y chicanos que delinquían, aproximadamente, con la frecuencia de los primeros.

-Área en el consumo de tóxicos: el entorno consumista y habitual de sustancias estupefacientes, psicotrópicas y otras relacionados con drogas tóxicas, proporciona un problema capital a la hora de abordar la cuestión de las drogas, que no es el de su relación con la delincuencia, sino indagar por qué, a pesar de sus trágicas secuelas, tanto personales como sociales múltiples, conocemos como generaciones de todas las clases sociales, de todos los países del mundo, se entregan a su consumo.

– Área de la política criminal infantil: los distintos agentes del “sistema penal” como es obvio, no tienen ninguna misión de estimular la delincuencia. Pero no es menos cierto que, en la medida en que actúen con cualidad disfuncional, se convierten o pueden convertirse en creadores de incentivos delincuenciales. Desde esta perspectiva, cabría, advertir a funcionarios y autoridades que han de tratar con menores, sea porque éstos han sido víctimas del delito o porque han sido sujetos activos de comportamientos ilícitos, que una inadecuada relación con estos ciudadanos, en pleno y forzoso período de desarrollo personal, estaría destinada a convertirse en criminológicamente negativa.

  1. Cuestión de la imputabilidad en los menores.

Constituye un tema en el que no ha existido aún suficiente debate doctrinal. Sólo cabe esbozar las líneas generales de la cuestión y dejar para el futuro la construcción de una teoría sobre cómo puede entenderse que un menor que ha cometido un delito o falta de los tipificados como tales en el código o en las leyes penales especiales y que no es culpable conforme a esas leyes penales, sin embargo, le es exigible una responsabilidad penal conforme a lo establecido en una ley especial, para lo cual si se considera que es culpable o imputable.

La imputabilidad no es un concepto incluido o definido por el derecho positivo y hay que acudir a la doctrina para llegar a la conclusión de que se trata de uno de los elementos integrantes de la culpabilidad, que, su vez, sigue siendo considerada, todavía hoy, un pilar básico de la existencia del delito, y ello, a pesar de la historia polémica sobre su necesidad y el contenido de su formulación dentro de la Teoría General del Delito.

La moderna doctrina viene a entender por imputabilidad “la posibilidad de conocer el sentido de los mandatos y prohibiciones del derecho y de actuar conforme a esa comprensión”, QUINTERO OLIVARES11 o “conjunto de las facultades mínimas requeridas para considerar a un sujeto culpable por haber hecho algo

11 QUINTERO OLIVARES, G., Curso de Derecho Penal. Parte General. Barcelona: Cedecs, 1996. pp. 416 y 417.

típico y antijurídico”, MUÑOZ CONDE12 y de ahí que al carecer los menores de esa capacidad o de esas facultades mínimas serían inimputables y en consecuencia, puedan ser declarados exentos de responsabilidad conforme a la legislación penal de adultos, tal como hace el Art. 19 del vigente código penalista, si bien pueden ser responsables puniblemente conforme a la ley que regule tal posibilidad.

12 MUÑOZ CONDE, F. Derecho Penal. Parte General. Valencia: Tirant lo Blanch, 1996, p. 397,

13 Ibid, pp. 382 y 383.

14 MOVILLA ÁLVAREZ, C., “Jurisdicción de menores y Constitución”. En: Los problemas del menor inadaptado y marginado socialmente, pp. 149 y ss.

15 GONZÁLEZ ZORRILLA, C., “Minoría de edad penal, inimputabilidad y responsabilidad”, en Documentación Jurídica. 37/40, Madrid: Ministerio de Justicia, 1983, pp. 163 a 176.

16 GARCÍA PABLOS, A., “Presupuestos criminológicos y político criminales de un modelo de responsabilidad de jóvenes y menores”, en Menores privados de libertad. Madrid: Escuela Judicial, Consejo General del Poder Judicial, pp. 251 y ss.

17 Ibid, Capítulo 1.2. MUÑOZ CONDE,13 entiende que los menores son inimputables aunque responsables del hecho delictivo cometido de una manera distinta y esa situación se justificaría por el hecho de que tienen un tratamiento penal diferenciado de los adultos. De ahí que diga que se trata de una irresponsabilidad relativa.

Hace algunos años MOVILLA ÁLVAREZ,14 entendió que la inimputabilidad se fundaba no tanto en la falta de capacidad de entender como en la de querer, en cuanto que ésta depende de la formación del carácter y de la personalidad del menor y destacó que existía “una falta de coherencia entre los principios y los resultados, dado que la solución a que se llega no es tanto una exención de responsabilidad sino una diferenciación de las medidas aplicables”.

GONZÁLEZ ZORRILLA,15 en un sugestivo trabajo efectuado en 1983, señaló que, desaparecido el antiguo criterio del discernimiento para delimitar la imputabilidad, resultaba dudoso admitir que todos los adolescentes y jóvenes menores de dieciséis años carecían de capacidad de motivación suficiente frente a las normas. Por otro lado, entendía que justificar que los jóvenes eran inimputables y que por ello quedaban al margen del derecho penal “no ha evitado en absoluto ni el castigo –a menudo mucho más duro que el que hubieran sufrido en caso de ser considerados imputables – ni los fenómenos de estigmatización y exclusión inherentes a la función penal”.

Cabe matizar que este trabajo fue escrito cuando todavía estaba en vigor la antigua Ley de Tribunales Tutelares de Menores, con todo el sistema que estableció, aunque las conclusiones a las que llegaba siguen estando vigentes, en cuanto reclamaba la existencia en nuestro país de un derecho penal juvenil en el que se estableciese la responsabilidad de los jóvenes para poder dotarles, a través de el, de un sistema de garantías y derechos.

GARCÍA PABLOS,16 ha defendido el abandono del “paradigma de la inimputabilidad”, puesto que debe reconocerse en el menor una capacidad elemental de responsabilidad, de asumir las consecuencias de sus actos, pero con la necesidad de que el sistema a través del cual se establezca, salga del derecho penal. Además, destaca que el modelo tutelar 17 utiliza la tesis de la inimputabilidad como “evasiva” o “subterfugio” para construir, después, para los menores una “modalidad sucedánea” de la respuesta penal, ya que no renuncia a los instrumentos represivos del derecho penal de adultos, ni a sus técnicas y actitudes.

La más reciente doctrina relativa a la Ley Orgánica de Responsabilidad Penal de los Menores ha venido a considerar que lo que supone en la práctica dicha ley es la bajada de la responsabilidad penal a los catorce años y que a partir de esa edad los menores son plenamente imputables, aunque ello tenga consecuencias penales diferentes.

La cuestión no es sosegada, requiriendo un desarrollo doctrinal y jurisprudencial ya que es evidente que la ley del menor optó en su día por una política criminal no suficientemente explicada en su Exposición de Motivos, tal como hubiese sido necesario.

 

  1. Conclusiones

Con esta publicación se pretende poner a disposición de los estudiosos y operadores de la justicia penal juvenil, el desarrollo del conjunto de factores y entornos que dan paso al acto antisocial.

No parece discutible afirmar que, para actuar de forma adecuada, sobre una realidad como la delincuencia de menores, se impone conocerla con el suficiente rigor. A ser posible, científicamente desde parámetros cuantitativos y cualitativos, es decir, conocimiento etiológico de la realidad. Así, es claro por qué, en un intento de conocer la delincuencia juvenil, es necesario hablar de causas, de sus causas, de factores propios y perfiles.

En el entorno del menor determinados contextos sociales e institucionales generan notables disfunciones, impulsoras de la criminalidad juvenil, como ocurre: en el campo de la educación escolar; en el área socioeconómica y de las relaciones sociales; en la persistencia de la marginación por pertenecer a determinados grupos étnicos; en el área de las relaciones laborales; en el campo de la política criminal infantil en la que los distintos agentes del sistema penal, no tienen obviamente ninguna misión de estimular la delincuencia: pero no es menos cierto que, en la medida en que actúen de forma disfuncional, se convierten, o pueden convertirse con fundamento, en creadores de incentivos delincuenciales y en el entorno consumista de sustancias psicotrópicas relacionadas con drogas tóxicas.

Del conjunto de factores descritos, no inciden todos, ni de la misma manera, en cada uno de los agentes o sujetos activos del delito. El estudio de los diferentes elementos es imprescindible para conocer el contexto de referencia en que deben desenvolverse el análisis de las causas de infracción penal. Y es que el fenómeno de la delincuencia solo puede describirse y comprenderse desde la doble vertiente sincronizada de lo individual y social. No cabe olvidar aquí, que la sociedad es parte negativamente afectada por el delito, pero tampoco, que incide también como parte activa del mismo.

Las estadísticas deben pasar por un proceso correcto de evaluación, adoptándose para ello precauciones en la elaboración, en los criterios de los datos, para juzgar de manera equilibrada los números absolutos, para lo cual se ha de estimar de forma previa e ineludible: si todos los hechos cuantificados han de estimarse como infracciones delictivas, si están depuradas de posibles y probables denuncias falsas, control policial sobre los distintos sectores de la delincuencia, aplicabilidad de métodos operativos diversos, realización de encuestas de victimización y de autodenuncia, para aproximarse a la cifra negra, e igualmente analizar el volumen de la población de menores considerados sujetos activos de los delitos cuantificados en la estadística. Es la mejor opción para ofrecer juicios rigurosos estadísticos y detallados.

En definitiva y razonable es, que como premisa se ha de tomar conciencia permanente tanto por parte de los controles formales como informales de que para, hacer frente a la delincuencia, y especialmente a la delincuencia actual juvenil, es preciso conocer sus factores endógenos y exógenos para poder impedirlos convenientemente.

Las políticas criminales que considero proporcionadas y eficaces al tratamiento actual de las infracciones en menores serían aquellas orientadas a la recuperación personal y social del menor, rechazando plenamente las informadas en postulados represivos y retribucionistas.

BIBLIOGRAFÍA

BERNUZ BENEITEZ, M.J. ´´La Justicia de Menores. Referencia especial a la situación actual en España”. En: Los derechos de los niños: perspectivas sociales, políticas y jurídicas. Madrid: Dykinson, 2007. Bonilla Correa, J. A. La responsabilidad civil ante un ilícito penal cometido por un menor: aspectos. Valencia: Tirant lo Blanch, 2009.

CANTARERO BANDRÉS, R. Delincuencia juvenil y sociedad en transformación: derecho penal y procesal de menores. Madrid: Montecorvo, 1988.

COY, E y Martínez, M.C. Desviación social. Una aproximación a la teoría y a la intervención. Murcia: Universidad, 1998.

DE LA TORRE MARTINEZ, J. “Hacia un nuevo modelo de derecho penal de menores”. Veintiuno: revista de pensamiento y cultura. Nº. 49, 2001, pp. 35-44.

Fernández Molina, E. “Panorama actual de la delincuencia juvenil”, En: Giménez-Salinas COLOMER, E, Justicia de menores, una justicia mayor”. Madrid: CGPJ, 2000

HERRERO HERRERO, C. Delincuencia de menores tratamientos criminológicos y jurídicos. Madrid: Dykinson, 2005.

NEUMAN, E. “Droga y criminología”. México: Siglo XIX, 1984.

PLATT, A., Los salvadores del niño o la invención de la delincuencia, México: Siglo XXI, 1982.

RIOS MARTÍN, J.C. El menor infractor ante la ley penal. Granada: Comares, 1993.

─ Niños y jóvenes criminales. Granada: Comares, 1995.

SAINZ-CANTERO CAPARROS, Mª Belén. Políticas jurídicas para el menor. Granada: Comares, 2010

VÁZQUEZ GONZÁLEZ, C. Delincuencia juvenil. Consideraciones penales y criminológicas. Madrid: Colex 2003.

“Funciones de l…

“Funciones de la Criminología” Vale la pena recordar…

Funciones de la Criminología

 

 

 

 

La función básica de la Criminología consiste en informar a la sociedad y a los poderes públicos sobre el delito, el delincuente, la víctima y el control social, aportando un núcleo de conocimientos más seguros y contrastados que permita comprender científicamente el problema criminal, prevenirlo e intervenir con eficacia y de modo positivo en el hombre delincuente.

La investigación criminológica, en cuanto, actividad científica, reduce al máximo el intuicionismo y el subjetivismo, sometiendo el problema delictivo a un análisis riguroso, con técnicas empíricas.

Su metodología interdisciplinaria permite, además, coordinar los conocimientos obtenidos sectorialmente en los distintos campos del saber por los respectivos especialistas, eliminando contradicciones y colmando las inevitables lagunas.

Ofrece, pues, un diagnostico cualificado y de conjunto sobre el hecho criminal.

Conviene, sin embargo, desvirtuar algunos tópicos sobre el saber científico criminológico, pues ofrece una imagen tergiversada de la Criminología como ciencia, de la aportación que esta puede brindar y de su propia función.

La criminología, como ciencia, no puede aportar un saber absoluto, seguro y definitivo sobre el problema criminal, sino un saber relativo, limitado, provisional sobre el mismo.

La experiencia demuestra que con el tiempo y el progreso las teorías se superan, las concepciones otrora más acreditadas caen en el olvido y devienen obsoletas.

La criminología aspira a conocer y explicar la realidad con pretensiones de objetividad, busca la verdad y el progreso. Pero como dice Popper refiriéndose a este último, el progreso constituye una “búsqueda sin fin”.*

 

“Criminología, Una Introducción a sus Fundamentos Teóricos, Antonio Garcia-Pablos de Molina.

*POPPER, K.R. Conjeturas y Refutaciones. El desarrollo del conocimiento científico, (4ed), Barcelona (Paidos), 2001, (trad. N. Minguez), pags. 13 y ss. Cfr. SERRANO MAILLO, A., Introducción a la Criminología, cit pag. 45, nota 125.

“Prevención del Crimen Mediante el Diseño Ambiental”, Jeffery, C. Ray, Steven P. Lab.

La prevención del delito mediante el diseño ambiental ( CPTED ) es un enfoque multidisciplinario para la disuasión criminal comportamiento a través del diseño ambiental . Estrategias CPTED se basan en la capacidad de influir en las decisiones de delincuentes que preceden a los actos delictivos. 

En términos generales, la mayoría de las implementaciones de CPTED se producen únicamente dentro de la urbanización, medio ambiente construido .

Específicamente alterar el diseño físico de las comunidades en las que los seres humanos viven y se reúnen con el fin de disuadir la actividad delictiva es el principal objetivo de CPTED.

Principios CPTED de diseño afectan a elementos del entorno construido que van desde la pequeña escala (como el uso estratégico de los arbustos y otra vegetación) para los objetivos globales, incluyendo la forma de construcción de un barrio urbano de todo y la cantidad de oportunidades para los “ojos en la calle “.

CPTED fue acuñado y formulado originalmente por el criminólogo C. Ray Jeffery. Un enfoque más limitado, denominado espacio de defensa , se desarrolló al mismo tiempo por el arquitectoOscar Newman. 

Ambos hombres construidas sobre el trabajo previo de Elizabeth Wood , Jane Jacobs y Schlomo Ángel. El libro de Jeffery, “Prevención del Crimen Mediante el Diseño Ambiental” salió en 1971, pero su trabajo fue ignorado durante los años 1970.

 El libro de Newman, “Zona de Defensa: – La prevención del delito mediante el diseño urbano “se publicó en 1972. Sus principios fueron adoptados extensamente, pero con un éxito desigual. El enfoque espacio defendible se revisó posteriormente con enfoques entorno construido adicionales soportados por CPTED. 

Newman representó esto como CPTED y acreditado Jeffery como el creador del término CPTED. Enfoque de espacio de defensa mejorada CPTED de Newman disfrutó de un éxito más amplio y dio lugar a un nuevo examen de la obra de Jeffery. Jeffery siguió ampliando los aspectos multidisciplinarios del enfoque, los avances que él publicó, con el último publicado en 1990.

El modelo Jeffery CPTED es más completo que el modelo de Newman CPTED, que se limita al entorno construido. Se desarrollaron modelos posteriores de CPTED basado en el Modelo de Newman, con Crowe es el más popular.

A partir de 2004 , CPTED se entiende popularmente para referirse estrictamente a los modelos tipo de Newman / Crowe, con el modelo Jeffery tratada más como enfoque multidisciplinario para la prevención del delito, que incorpora la biología y la psicología, una situación aceptada incluso por el propio Jeffery. (Robinson, 1996). 

Una revisión de CPTED, iniciado en 1997, denominada segunda generación CPTED, se adapta a CPTED delincuente individualidad, además de la indicación de que el trabajo de Jeffery no es considerado popular ser ya parte de CPTED.

1960 

En la década de 1960 Elizabeth Wood desarrolló directrices para abordar la seguridad cuestiones mientras se trabaja con la Autoridad de Vivienda de Chicago , haciendo énfasis en las características de diseño que apoyarían surveillability natural. 

Sus directrices nunca fueron implementadas pero estimularon algunas de las ideas originales que llevaron a CPTED.

Libro de Jane Jacobs, La muerte y la vida de las grandes ciudades de América (1961) argumenta que la diversidad y la vitalidad urbana estaban siendo destruidos por los planificadores urbanos y los de renovación urbana estrategias. 

Ella estaba desafiando los principios básicos de la planificación urbana de la época: que los barrios deben ser aislados unos de otros, para que un vacío de la calle es más segura que una concurrida unidad, para que el coche representa un avance sobre la peatonal . 

Un editor de Architectural Forum revista (1952-1964), ella no tenía ningún entrenamiento formal en la planificación urbana, pero su obra surgió como un texto fundacional para una nueva forma de ver las ciudades. 

Ella sintió que el camino ciudades estaban siendo diseñados y construidos significó que el público en general no podría desarrollar el marco social necesario para la auto-vigilancia efectiva. 

Señaló que las nuevas formas de diseño urbano se rompieron muchos de los controles tradicionales sobre el comportamiento criminal, por ejemplo, la capacidad de los residentes para ver la calle y la presencia de personas que utilizan la calle de noche y de día. Sugirió que la falta de “patria potestad” en el entorno promovido crimen . 

Jacobs desarrolló el concepto de que la delincuencia florece cuando las personas no interactúan de manera significativa con sus vecinos. En Muerte y vida , Jacobs enumeró los tres atributos que se necesitan para hacer una caja fuerte calle de la ciudad: una demarcación clara de privado y espacio público ; diversidad de uso, y un alto nivel de uso peatonal de las aceras .

Schlomo Ángel fue uno de los pioneros de CPTED y estudió con planificador señalado Christopher Alexander . Angel Ph.D. tesis, Desalentar Crimen Mediante el Urbanismo , (1968) fue un estudio de la delincuencia callejera en Oakland , CA. 

En él se afirma “El ambiente físico puede ejercer una influencia directa en la configuración de delitos por delinear los territorios, la reducción o el aumento de la accesibilidad mediante la creación o eliminación de las fronteras y las redes de circulación y facilitando la vigilancia de la ciudadanía y de la policía “. 

Afirmó que crimen fue inversamente relacionada con el nivel de actividad en la calle, y que el comercial entorno tira fue particularmente vulnerables a la delincuencia, ya que se diluían la actividad, por lo que es más fácil para las personas a cometer el crimen callejero. 

Ángel desarrolló y publicó conceptos de CPTED en 1970 en trabajo apoyado y ampliamente distribuida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (Luedtke, 1970).

1970 

La prevención del delito mediante el diseño ambiental frase (CPTED) fue utilizado por primera vez por C. Ray Jeffery, un criminólogo de la Universidad Estatal de Florida . 

La frase comenzó a ganar aceptación después de la publicación de su libro del mismo nombre de 1971.

El trabajo de Jeffery se basaba en los preceptos de la experimental psicología representado en el aprendizaje moderna teoría . (Jeffery y Zahm, 1993:329) concepto CPTED de Jeffery surgió de sus experiencias con un proyecto de rehabilitación en Washington, DC, que intentó controlar el ambiente escolar de los menores en la zona. Arraigado profundamente en la teoría del aprendizaje psicológico de BF Skinner , el enfoque CPTED de Jeffery destacó el papel del entorno físico en el desarrollo de experiencias placenteras y dolorosas para el delincuente que tendría la capacidad de alterar los resultados conductuales. Su modelo original CPTED fue un modelo de estímulo-respuesta (SR) postulando que el organismo aprendió de castigos y refuerzos en el medio ambiente. Jeffery “enfatizó recompensas materiales … y el uso del entorno físico para controlar el comportamiento” (Jeffery y Zahm, 1993:330). La idea importante aquí es que mediante la eliminación de los refuerzos para el crimen, no se produciría. (Robinson, 1996)

Una contribución a menudo pasado por alto de Jeffery en su libro 1971 está perfilando cuatro factores críticos en la prevención del delito que han resistido la prueba del tiempo.

Estos son los grados en que se puede manipular la oportunidad para que se produzca un crimen, la motivación para el crimen que se produzca, el riesgo para el delincuente, si se produce el delito, y la historia del delincuente que podría considerar la posibilidad de cometer el crimen. 

Los tres primeros de estos son de la voluntad de la víctima potencial, mientras que el último no lo es.

Por razones que han recibido poca atención, el trabajo de Jeffery fue ignorado durante los años 1970. La propia explicación de Jeffrey es que, en un momento en que el mundo quería diseñar soluciones prescriptivas, su obra presenta una teoría comprensiva y la utilizó para identificar una amplia gama de funciones de prevención del delito que debe impulsar los estándares de diseño y de gestión.

Al mismo tiempo que gran parte de Jeffery teórica trabajo fue Oscar Newman y George Rand empírica estudio de la conexión de la delincuencia y el medio ambiente llevada a cabo a principios de 1970.

Como arquitecto, Newman hace hincapié en las características específicas de diseño, un énfasis que faltan en la obra de Jeffery. De Newman “Zona de Defensa -. Prevención del Delito a través del Diseño Urbano (1972) incluye un amplio debate sobre la delincuencia relacionada con la forma física de la vivienda sobre la base de análisis de datos sobre la delincuencia de la ciudad de Nueva York la vivienda pública “defendible Espacio” ha cambiado la naturaleza de la prevención del delito y del medio ambiente diseño de campo y dentro de los dos años de su publicación financiamiento federal sustancial se puso a disposición para demostrar y estudiar conceptos espacio defendible.

Según lo establecido por Newman, espacio defendible debe contener dos componentes. En primer lugar, un espacio defendible debe permitir a la gente ver y ser visto de forma continua. 

En última instancia, esto disminuye los residentes temen porque saben que un delincuente potencial fácilmente se puede observar, identificado, y en consecuencia, aprehendido. 

En segundo lugar, las personas deben estar dispuestas a intervenir o denunciar delitos cuando se produzca. Al aumentar la sensación de seguridad en los lugares donde viven y trabajan las personas, se alienta a las personas a tomar el control de las áreas y asumir un papel de la propiedad. 

Cuando las personas se sienten seguras en su vecindario que son más propensos a interactuar unos con otros e intervenir cuando se produce el delito. Éstas siguen siendo fundamentales para la mayoría de las implementaciones de CPTED a partir de 2004.

En 1977, la segunda edición de Jeffery de Prevención del Crimen Mediante el Diseño Ambiental amplió su enfoque teórico para abrazar un proceso más complejo modelo de comportamiento en el que los entornos físicos variables, comportamiento delincuente como individuos y el comportamiento de los miembros individuales de la población en general tienen influencias recíprocas entre sí.

Esto sentó las bases para Jeffery para desarrollar un modelo de comportamiento dirigido a la predicción de los efectos de la modificación tanto del entorno externo y el ambiente interno de los delincuentes individuales.

1980 

Por la década de 1980, las prescripciones espacio defendible de la década de 1970 se determinó que la eficacia mixta. Trabajaron mejores residenciales ajustes, sobre todo en los lugares donde los residentes estaban relativamente libres de responder a las señales para aumentar la interacción social. 

Se observaron defendibles herramientas de diseño de espacio para ser marginalmente eficaz en entornos institucionales y comerciales. Como resultado, Newman y otros se trasladaron a mejorar el espacio defendible, la adición de características basadas CPTED. 

También desempeñara aspectos menos eficaces de espacio defendible. Las contribuciones al avance de CPTED en la década de 1980 fueron:

  • El ” ventanas rotas teoría “, presentada por James Q. Wilson y George L. Kelling en 1982, exploró el impacto que el deterioro visible y el abandono en los barrios tienen en el comportamiento. Mantenimiento de la vivienda se añadió como una estrategia CPTED a la par con la vigilancia, control de acceso y la territorialidad. La teoría de las ventanas rotas puede ir de la mano con CPTED. Crimen se siente atraído por las zonas que no son atendidos o abandonados. CPTED añade un orgullo de sentimiento de propiedad de la comunidad. Sin más “ventanas rotas” en ciertos barrios, la delincuencia seguirá disminuyendo y finalmente se caigan por completo.
  • Académicos canadienses Patricia y Paul Brantingham publicados Criminología Ambiental en 1981. Según los autores, un crimen tiene lugar cuando todos los elementos esenciales están presentes. Estos elementos consisten en: una ley, un delincuente, un blanco, y un lugar. Se caracterizan estos como “las cuatro dimensiones de la delincuencia”, con la criminología ambiental el estudio de la última de las cuatro dimensiones.
  • Criminólogos británicos Ronald Clark y Patricia Mayhew desarrollaron su enfoque de “prevención situacional del delito”: la reducción de la oportunidad de ofender al mejorar el diseño y la gestión del medio ambiente.
  • El criminólogo Timoteo Crowe desarrolló sus programas de capacitación CPTED.

1990 

Criminología: Un Enfoque Interdisciplinario (1990), fue contribución final de Jeffery de CPTED. El modelo Jeffery CPTED evolucionó a uno que asume que:

El medio ambiente no influye en el comportamiento directamente, sino sólo a través del cerebro. Cualquier modelo de prevención de la delincuencia debe incluir tanto el cerebro como el entorno físico. … Debido a que el criterio contenido en el modelo CPTED de Jeffery es hoy en día sobre la base de muchos campos, incluyendo el conocimiento científico de las ciencias cerebrales modernas, un enfoque en la prevención del delito sólo ambiental externa es inadecuada, ya que no tiene en cuenta toda otra dimensión de CPTED – es decir, el interior medio ambiente. (Robinson, 1996)

Prevención del Crimen Mediante el Diseño Ambiental (1991) por el criminólogo Tim Crowe proporciona una base sólida para CPTED para seguir adelante con el resto de la década de 1990.

De 1994 a 2002, Sparta Consulting Corporation dirigido por Severin Sorensen, CPP logró mayor asistencia del Gobierno de los EE.UU. CPTED técnica y programa de formación titulado Prevención del Crimen Mediante el Diseño Ambiental (CPTED) en el Programa de Formación Asistencia de Vivienda y Técnica Pública, financiado por el Departamento de la Vivienda EE.UU. y Desarrollo Urbano. 

Durante este período Sorensen trabajó con Ronald V. Clarke y el equipo Sparta para desarrollar un nuevo plan de estudios que utiliza CPTED Prevención Situacional del Delito como una base teórica subyacente a las medidas CPTED. Un plan de estudios fue desarrollado y entrenado a grupos de interés en materia de vivienda pública y subsidiada, y las evaluaciones de seguimiento CPTED se llevaron a cabo en varios lugares. 

El Sparta dirigió proyectos CPTED mostraron reducciones estadísticas en auto reportado delitos FBI UCR Parte I entre 17% a 76%, dependiendo del conjunto de medidas de CPTED empleadas en la delincuencia de alta específica, los ajustes de bajos ingresos en los Estados Unidos.

En 1996, Oscar Newman publicó una actualización de su CPTED anterior funciona, titulado Creación de Defensa Espacial, Instituto para el Análisis de Diseño de la Comunidad, la Oficina de Planificación e Investigación para el Desarrollo (PDR), el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de EE.UU. (HUD).

En 1997, un artículo de Greg Saville y Gerry Cleveland, segunda generación CPTED, exhortó a los profesionales CPTED a considerar los orígenes de la ecología social, originales de CPTED, incluyendo aspectos sociales y psicológicos más allá del entorno construido.

2000 

A partir de 2004, elementos del enfoque CPTED han ganado una amplia aceptación internacional debido a los intentos de hacer cumplir la ley para abrazarla. El término “medio ambiente” CPTED se utiliza comúnmente para referirse al entorno exterior del lugar. 

La intención de Jeffrey que CPTED también abrazar el ambiente interno del infractor parece haberse perdido, incluso en aquellos que promueven la expansión de CPTED para incluir la ecología social y la psicología bajo la bandera de segunda generación CPTED.

 

Estrategias para el entorno construido

Estrategias CPTED se basan en la capacidad de influir en las decisiones de delincuentes que preceden a los actos delictivos. La investigación sobre el comportamiento criminal muestra que la decisión de ofender o no ofender está más influenciada por las señales de la percepción del riesgo de ser atrapados por las señales que puedan recompensar o facilidad de entrada. 

La certeza de ser atrapado es la disuasión principal para los delincuentes no es la severidad del castigo por lo que al aumentar la certeza de ser capturado, acciones criminales disminuirá. 

Estrategias coherentes con esta investigación, basados ​​CPTED destacan la mejora de la percepción del riesgo de detección y aprehensión.

En consonancia con la aplicación generalizada de las directrices espacio defendible en la década de 1970, la mayoría de las implementaciones de CPTED a partir de 2004 se basan únicamente en la teoría de que el diseño y el uso eficaz del entorno construido pueden reducir el crimen, reducir el miedo a la delincuencia, y mejorar la calidad de vida. Implementaciones Built environment de CPTED intenten disuadir delincuentes de cometer delitos mediante la manipulación del ambiente construido en los que esos delitos proceden de u ocurren. Los seis conceptos principales según Moffat son territorialidad, vigilancia, control de acceso, image / mantenimiento, soporte la actividad y el endurecimiento de destino. 

La aplicación de todas estas estrategias es clave cuando se trata de prevenir el delito en cualquier crimen de la vecindad montado o no.

Las estrategias de vigilancia y control de acceso naturales limitan la oportunidad para el crimen. Refuerzo Territorial promueve el control social a través de una variedad de measures Image / mantenimiento y apoyo de actividad proporcionan a la comunidad tranquilidad y la posibilidad de detener el crimen por sí mismos. 

Estrategias de endurecimiento Target completan todas estas técnicas para resolver el crimen en un paso final.

VIGILANCIA NATURAL 

Vigilancia Natural aumenta la amenaza de aprehensión tomando medidas para aumentar la percepción de que las personas se pueden ver. Vigilancia natural se produce mediante el diseño de la colocación de las características físicas, las actividades y las personas de tal manera que se maximice la visibilidad y fomentar la interacción social positiva entre los usuarios legítimos del sector privado y el espacio público . 

Delincuentes potenciales sienten un mayor escrutinio y limitaciones en sus rutas de escape.

  • Calles de Diseño para aumentar el tráfico de peatones y bicicletas
  • Coloque las ventanas con vistas a las aceras y estacionamientos.
  • Deja cortinas de la ventana abierta.
  • Utilice pasar el tráfico vehicular como un activo de vigilancia.
  • Crear diseños de paisaje que proporcionan la vigilancia, especialmente en la proximidad de los puntos de entrada designados y puntos oportunistas de entrada.
  • Utilice el menor, menos la vista limitante valla apropiado para la situación.
  • Utilice meteorológicas transparentes antesalas en las entradas del edificio.
  • Al crear el diseño de iluminación , evitar las luces mal colocadas que crean puntos ciegos para los observadores potenciales y áreas críticas. Asegurarse de posibles áreas problemáticas están bien iluminadas: caminos, escaleras, entradas / salidas, áreas de estacionamiento, cajeros automáticos, cabinas telefónicas, buzones, paradas de autobús, zonas de juegos infantiles, áreas de recreación, piscinas, lavaderos, áreas de almacenamiento, contenedor de basura y áreas de reciclaje, etc.
  • Evitar demasiado brillante iluminación de seguridad que crea el resplandor cegador y / o sombras profundas, lo que dificulta la visión de los observadores potenciales. Ojos adaptarse a la iluminación nocturna y tienen problemas para adaptarse a las graves disparidades de iluminación. El uso de luces de baja intensidad a menudo requiere más aparatos.
  • Utilice blindado o corte luminarias para controlar el deslumbramiento.
  • Coloque la iluminación a lo largo de caminos y otras áreas de uso peatonal a alturas adecuadas para la iluminación de los rostros de las personas en el espacio (y de identificar los rostros de los posibles atacantes).
  • La utilización de calles curvas con múltiples puntos de vista a múltiples casas entrances así como dificultando la ruta de escape a seguir.

Medidas de vigilancia naturales pueden ser complementadas con medidas mecánicas y de organización. Por ejemplo, un circuito cerrado de televisión (CCTV) cámaras se pueden añadir en las zonas donde la vigilancia ventana no está disponible.

CONTROL DE ACCESO NATURAL 

Control de acceso natural limita la oportunidad para el crimen, tomando medidas para diferenciar claramente entre espacio público y espacio privado. Al colocar selectivamente las entradas y salidas, la esgrima, la iluminación y el paisaje para limitar el acceso o el control de flujo, control de acceso natural ocurre.

  • Utilice una sola, claramente identificable, punto de entrada
  • Utilice estructuras para desviar personas a las áreas de recepción
  • Incorporar laberinto entradas en públicos sanitarios . Esto evita el aislamiento que se produce por una antesala o el sistema de doble puerta de entrada
  • Utilice, arbustos espinosos bajos debajo de las ventanas a nivel del suelo. Utilice plantas espinosas senderismo o escalada junto a las cercas para disuadir intrusos.
  • Eliminar las características de diseño que proporcionan acceso a los techos o pisos superiores
  • En el patio delantero, utilice a nivel de la cintura, de tipo piquete vallas a lo largo de las líneas de propiedad residencial para controlar el acceso, fomentar la vigilancia.
  • Utilice una puerta de bloqueo entre patios frontales y traseros.
  • Utilice-nivel de los hombros, de tipo abierto cerca a lo largo de líneas laterales de los inmuebles residenciales entre patios laterales y se extiende hasta entre patios traseros. Deben ser lo suficientemente comprometido con paisajismo para promover la interacción social entre los vecinos.
  • El uso de alta esgrima sustancial, cerrado (por ejemplo, de obra) entre un patio y una pista pública en lugar de un muro que bloquea la vista desde todos los ángulos.

Control de acceso natural se utiliza para complementar las medidas de control de acceso mecánicos y operacionales, tales como el endurecimiento de destino .

REFUERZO TERRITORIAL NATURAL 

Refuerzo Territorial promueve el control social a través de una mayor definición del espacio y la mejora de la preocupación propia. Un entorno diseñado para delinear claramente el espacio privado hace dos cosas. 

En primer lugar, se crea un sentido de pertenencia. Los propietarios tienen un gran interés y son más propensos a desafiar a los intrusos o reportarlos a la policía. En segundo lugar, el sentido del espacio propiedad crea un ambiente donde “extraños” o “intrusos” se destacan y son más fáciles de identificar. 

Mediante el uso de los edificios, cercas, pavimento, señales, iluminación y el paisaje para expresar la propiedad y definir el espacio público, semipúblico y privado, refuerzo territorial natural ocurre. 

Además, estos objetivos pueden ser alcanzados por la asignación de espacio para los usuarios designados en lugares no asignada previamente.

  • Locales mantienen y paisajismo de tal manera que se comunica una presencia alerta y activo que ocupa el espacio.
  • Proporcionar los árboles en las zonas residenciales. Resultados de la investigación indican que, contrariamente a la visión tradicional de la comunidad del orden público, los espacios residenciales al aire libre con más árboles se ven como mucho más atractivo, más seguro, y más probable que se utilicen sean espacios similares sin árboles.
  • Restringir las actividades privadas a las áreas privadas definidas.
  • Pantalla de señalización del sistema de seguridad en los puntos de acceso.
  • Evite malla ciclón y alambre de púas valla de relleno, ya que comunica la ausencia de una presencia física y una reducción en el riesgo de ser detectado.
  • La colocación de comodidades como asientos o refrescos en las zonas comunes en un entorno comercial o institucional ayuda a atraer a un mayor número de usuarios deseados.
  • Programación de actividades en las zonas comunes aumenta el uso adecuado, atrae a más personas y aumenta la percepción de que estas áreas se controlan.
  • Las luces del sensor de movimiento de todos los puntos de entrada a la residencia.

Medidas de refuerzo Territoriales hacen que el usuario normal se sienta seguro y hacer que el delincuente potencial tanto de un riesgo sustancial de aprehensión o escrutinio. 

Cuando las personas se enorgullecen de lo que tienen y van a las medidas adecuadas para proteger sus pertenencias, el crimen es disuadido de esas zonas porque ahora hace más de un desafío.

 Los delincuentes no quieren que su trabajo sea difícil, si era difícil que no lo harían. Cuanto más difícil es cometer un crimen en ciertas áreas, se producirá menos crimen.

OTROS CPTED ELEMENTOS 

Aspectos de mantenimiento y apoyo de la actividad CPTED se tocaron en la anterior, pero a menudo se tratan por separado, ya que no son elementos de diseño físico dentro del entorno construido.

Mantenimiento 

El mantenimiento es una expresión de la propiedad de los bienes. Deterioro indica un menor control por los usuarios previstos de un sitio e indicar una mayor tolerancia a la enfermedad. 

La teoría de las ventanas rotas es una herramienta valiosa en la comprensión de la importancia del mantenimiento en la disuasión de la delincuencia. Broken partidarios de la teoría de Windows admiten una tolerancia cero  enfoque para mantenimiento de la propiedad, la observación de que la presencia de una ventana rota seducirá a los vándalos a romper más ventanas de los alrededores. 

Las ventanas más pronto rotos son fijos, menos probable es que tales actos de vandalismo se producirá en el futuro. Vandalismo cae en la categoría de las ventanas rotas también. 

Cuanto más rápido el graffiti es pintar encima, el menos probable es repetir porque nadie vio lo que se ha hecho. Tener una imagen positiva en la comunidad muestra un sentido de orgullo y autoestima que nadie te puede quitar el dueño de la propiedad.

Actividad de Apoyo 

Apoyar la actividad aumenta el uso de un entorno construido para las actividades de seguros, con la intención de aumentar el riesgo de detección de actividades criminales e indeseables. 

La vigilancia natural por los usuarios previstos es informal y no existe un plan específico para las personas a tener en cuenta la actividad criminal.

 Mediante la colocación de signos como precaución niños jugando y signos de ciertas actividades en la zona, los ciudadanos de esa zona estarán más involucrados en lo que está sucediendo alrededor de ellos. 

Ellos estarán más sintonizados con quién está y quién no se supone que debe estar allí y lo que parece sospechosa en el día a día la vida.

 

Eficacia y crítica 

 

Estrategias CPTED son más exitosas cuando incomodan al usuario final la menor y cuando el proceso de diseño CPTED se basa en los esfuerzos combinados de los diseñadores ambientales , administradores de tierras, activistas comunitarios y profesionales de la ley. 

Las estrategias mencionadas anteriormente no pueden cumplirse sin la ayuda de la comunidad y requiere de toda la comunidad en el lugar para hacer el ambiente un lugar más seguro para vivir. Un meta-análisis de componentes múltiples iniciativas CPTED en los Estados Unidos han encontrado que han disminuido los robos entre el 30 y el 84% (Casteel y Peek-Asa, 2000). [ 1 ] [ 2 ]

En términos de eficacia, un título más preciso para la estrategia sería delito la disuasión mediante el diseño ambiental. La investigación demuestra que los delincuentes no pueden ser, literalmente, impidió la comisión de delitos mediante el uso de CPTED. 

CPTED se basa en los cambios en el entorno físico que hará que un delincuente a tomar ciertas decisiones de comportamiento. 

Estos cambios se hacen a mano con el fin de fomentar el comportamiento, y por lo tanto en lugar de disuadir de manera concluyente “prevenir” la conducta.

Más allá del atractivo de ser rentable en la reducción de la incidencia de la delincuencia, CPTED típicamente reduce los costes generales de la prevención de la delincuencia. 

Montaje posterior de un entorno existente para satisfacer CPTED a veces puede ser costoso, pero cuando se incorpora en la fase de diseño original de la planificación de las instalaciones, el costo de diseñar a principios CPTED son a menudo más bajos que con los métodos tradicionales. 

Los costos operativos son más bajos también, como CPTED diseños de iluminación puede el uso de energía significativamente menor. Agregando a la atracción de la CPTED es que disminuye la responsabilidad. 

A veces todo el estilo de la calle debe ser cambiado y los edificios tienen que estar al codificar con más ventanas y cambiar sus puntos de vista y el acceso a otras áreas alrededor del edificio como el aparcamiento o el frente de la tienda. 

No todas estas estrategias se van a detener a los criminales de hacer lo que mejor saben hacer. Esos criminales que están bajo la influencia de drogas o alcohol ni siquiera se dará cuenta el medio ambiente que los rodea, mientras que están cometiendo crímenes. 

Vigilancia, una cerca, y casas que daban hacia las puertas delanteras otras casas ‘no cruzarían la mente criminal en absoluto si bajo la influencia de cualquier sustancia. No todos los espacios se pueden hacer defendibles también. 

Las condiciones sociales y los aspectos físicos de la zona no pueden permitir que existan estas estrategias CPTED en ciertos lugares. Atlas dice que si podemos hacer que las casas y los barrios defendibles entonces los criminales, como los traficantes de drogas pueden hacer su casa y luego llevar a cabo tales crímenes serán aún más fácil (Atlas 1991).

Parnaby (2006) 

Un estudio canadiense de CPTED, donde 25 personas fueron entrevistadas consideran practicantes profesionales y simpatizantes del modelo CPTED. Muchos de los que reciben CPTED acreditación son ex policías o empleados en el sector de la seguridad privada. 

El análisis por Parnaby cuestiona los principios rectores de CPTED, lo que implica que los supuestos son un tanto simplista. La investigación de Parnaby descubrió que los profesionales de CPTED constantemente influenciados por la noción de “peligro inmediato”, lo que sugiere que si una zona tiene un ambiente inseguro o defectos identificables que se fueron no fijadas, el resultado inevitablemente daría lugar a algún tipo de actividad criminal.

  • En primer lugar, los profesionales de CPTED ver las causas del crimen de una sola dimensión, debido a la utilización del lenguaje como la certeza en oposición a la hora de predecir la probabilidad del delito, lo que se traduce en el crimen causado por ambientes mal diseñados. Tales métodos podrían conducir a otros programas que se pasan por alto.
  • En segundo lugar, pensar de esta manera separa a las personas en dos grupos: ciudadanos responsables y criminales. La separación de las “buenas” personas y los “malos”, según Parnaby, probablemente está establecido en los estereotipos sociales sobre la base de lo que la gente piensa acerca de la raza, nivel socioeconómico y género, no definir con precisión quién o qué es la amenaza legítima. Como resultado, se convierte en una exclusión de ciertos tipos de personas de ciertos barrios.
  • Por último, Parnaby aborda las maneras en las que los profesionales de CPTED cuerda a sus clientes a convertirse en participantes dispuestos. Hicieron parecer que es la gestión de riesgos era la responsabilidad moral, ética y cívica de un individuo. El problema aquí es que se convirtió en la opinión de que los gobiernos no cuentan con los recursos disponibles para gestionar el riesgo de la delincuencia por completo, afirmando que la seguridad personal es también la responsabilidad de un individuo. Por lo tanto, este enfoque puede conducir a vigilantismo.

Hay cuatro principales obstáculos para la adopción de CPTED.

El primero es la falta de conocimiento de CPTED por diseñadores ambientales, administradores de tierras, y los miembros individuales de la comunidad. Por esta razón, la asignación de recursos sustanciales a los programas educativos de la comunidad a menudo se requiere.

 Ya que la idea es todavía nueva y nadie sabe realmente si el cambio del medio ambiente realmente detiene el crimen, la gente es reacia a que sus fondos apoyan esta teoría no-probado.

El segundo obstáculo importante es la resistencia al cambio. Muchos se resisten específicamente el tipo de planificación cooperativa que se requiere para utilizar CPTED. 

Más allá de eso, los escépticos rechazan los precedentes históricos y de investigación que apoyan la validez de los conceptos de CPTED.

El tercer obstáculo es la percepción de que CPTED pretende ser una panacea para los delitos que se utilizará para desplazar a otros enfoques más tradicionales en lugar de una herramienta pequeña, pero importante, complementario para disuadir el comportamiento delincuente.

El cuarto obstáculo es que muchas zonas urbanizadas existentes no fueron diseñadas con CPTED en mente, y la modificación sería costoso, políticamente difíciles, o que requieren cambios significativos en algunas áreas del entorno construido existente.

 

  • Notas:

 

  1. ^ Casteel, Carri y Corinne Peek-Asa. 2000. “La eficacia de la prevención del delito mediante el diseño ambiental (CPTED) en la reducción de robos.” American Journal of Preventive Medicine 18 (4S): 99-115.
  2. Salta hacia arriba^ Morrison, A. 2007. Vista Alternativa Violencia papel y el Delito en América Latina, el Banco Mundial el papel Solución. ” [1] “
  3. Salta hacia arriba^ # O’Grady, W. (2011). Crimen en contexto canadiense: Debates y controversias. (2 ª ed.) ON: Oxford University Press.

 

Referencia:

 

  • Angel, Schlomo. (1968). Desalentar Crimen Mediante el Urbanismo . (Documento No. 75).Berkeley, CA: Centro de Planificación y Estudios de Desarrollo, Universidad de California en Berkeley.
  • Atlas, Randall (Ed). (2008). Seguridad siglo 21 y CPTED: Proyectos para la Protección de Infraestructuras Críticas y Prevención del Delito, CRC Press, Taylor & Francis Ltd.
  • Atlas, R. (1991), “El otro lado del espacio defendible”, Gestión de la seguridad, Marzo, pp 63-6
  • Crowe, Tim. (2000). Prevención del Crimen Mediante el Diseño Ambiental . 2 ª edición. Boston:. Butterworth – HeinMan ISBN 0-7506-7198-X
  • Jacobs, Jane . (1961). La muerte y la vida de las grandes ciudades . Nueva York:. Random HouseISBN 0-679-60047-7
  • Jeffery, C. Ray. (1971). Prevención del Crimen Mediante el Diseño Ambiental . Beverly Hills, CA: Sage Publications.
  • Jeffery, C. Ray. (1977). Prevención del Crimen Mediante el Diseño Ambiental . Beverly Hills, CA: Sage Publications.
  • Jeffery, C. Ray. . (1990) Criminología: un enfoque interdisciplinario . Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall.
  • Luedtke, Gerald and Associates. . (1970) Crime and the City física: Técnicas de Diseño Barrio de Reducción del Crimen . Washington DC: Departamento de Justicia de EE.UU..
  • Moffat, R. (1983), “La prevención del delito mediante el diseño ambiental – una perspectiva de gestión”, Canadian Journal of Criminology, vol. 25 No. 4, pp 19-31.
  • Newman, Oscar. . (1972) Zona de Defensa: Prevención del Crimen Mediante el Diseño Urbano .Nueva York:. Macmillan ISBN 0-02-000750-7
  • Newman, Oscar. (1996). ] http://www.huduser.org/publications/pdf/def.pdf Creación defendible Espacio], Instituto para el Análisis de Diseño de la Comunidad, la Oficina de Planificación e Investigación para el Desarrollo (PDR), el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) de EE.UU., Washington, DC.
  • O’Grady, W. (2011). Crimen en contexto canadiense: Debates y controversias. (2 ª ed.) ON: Oxford University Press.
  • Robinson, Matthew B. (1996). ” El desarrollo teórico de ‘CPTED’ : 25 años de respuestas a C. Ray Jeffery “. Aparece en: Los avances en la teoría criminológica, vol. 8. Url último acceso el 6 de mayo de 2006.

Saskatoon, City of (2010). Crecimiento seguro y CPTED en Saskatoon. Disponible en línea

  • Sorensen, Severin; Hayes, John G; Walsh Ellen W, y Marina Myhre, (1995, 1997, 1998, ediciones 2000) Prevención del Crimen Mediante el Diseño Ambiental (CPTED): Workbook, (Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, Seguridad Comunitaria y EE.UU. División de Conservación, Washington, DC).
  • Wood, Elizabeth. (1961). Diseño de la cubierta: una teoría social . Nueva York: Vivienda y Ordenación del Asesor de Ciudadanos de Nueva York.
  • Wood, Elizabeth. (1967). Aspectos Sociales de Vivienda en Desarrollo Urbano . ST/SOA/71, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, Naciones Unidas, Nueva York.

Enlaces Externos:

Secured by Design (UK).

Sobre Criminologia Investigativa.

Criminologia Investigativa  surgiu a partir de uma idéia social, na qual realizando um TCC em 2004, obtive a experiência  de trabalhar com jovens carentes de uma determinada localidade de Sao Paulo/ Brasil, onde estudos realizados com base no E.C.A. Estatuto da Criança e Adolescente, e Direitos do menor, foram  a “chave” e o incentivo ímpar para a criaçao desse Blog. E conjuntamente com a Criminologia, e as mais diversas teorías, foram criados tais artigos que com base na Justiça do menor e a não observação da lesgislação correta pelos devidos responsáveis, fora formada uma ideia singular.

 

Expert em Criminologia desde 2007 pela UNED, Madrid, Espanha e Licenciado em Direiro pela Unicsul, Sao Paulo/ Brasil, e  sob a responsabilidade de Anderson Alves Ribeiro, especializado em criminologia, possui como principal atuação a área criminal e especial atenção aos Direitos Humanos e Da Criança e do Adolescente, realizando um trabalho personalizado, com observância cuidadosa às especificidades e particularidades de cada caso e as devidas teorias, em respeito às necessidades de elaborar uma teoría chave para erradicar tal conflito. O crime e o abuso infantil possui, ainda, extensão nas áreas de direito Internacional, Extranjería, Tributário, sob responsabilidade e com a colaboraçao de profissionais especializados e altamente qualificados em cada área de interrese  sob a otica da criminología.

 

Com esse blog, venho tentanto alertar de modo pacífico as autoridades responsáveis , para a devida busca e apoio, aos menores carentes que em estado criminógeno, estão tentando buscar meios ilícitos para sobreviverem nesse mundo em que as oportunidades nao existem se você não as cria, abusos constantes da legislação são observadas na pele desses menores que quando não conseguem  uma saída viável ao mundo capitalista que os rodeam, estao inceridos no mundo do crime muitas vezes por falta de opção legal.

 

Criminologia Investigativa aos olhos do seu criador e com o apoio dos colaboradores tenta buscar a melhor teoría para um conflito que parece estar radicalmente insserido em nossa comunidade através do crime, muitas vezes brutal e sufocante, que em dias atuais deixa toda a  comunidade de um país em perfeito estado de guerra.

 

Não obstante, com tamanha tarefa e com um arduo caminho adiante, não há duvida que em questao de teorías o único caminho é o trabalho empirico, somente o caminho do bem e do amor será possível para  buscar uma solução para ese conflito.

 

Acredito que o apoio correto e com  parceiros adequados, estarão interessados em mudar essa realidade e que essa jornada, em busca de uma teoría final, seja de uma vez a nova condiçao de vida, com condições dignas e uma vida que todos merecem.

 

Respeito ao cliente, seriedade à causa e estudo constante são os compromissos assumidos por este profissional, que atua de forma séria e que busca uma justiça digna para todos.

 

Bem vindo a Criminologia Investigativa!

  

 

Criminología Investigativa surgió de un contexto social, donde la realización de un TCC en 2004 ,obtuve la oportunidad y experiencia de trabajar con los jóvenes desfavorecidos en una localidad en particular Sao Paulo / Brasil, donde los estudios basados ​​en ECA, Estatuto del Niño y del Adolescente , y derechos del niño, eran la “clave ” y el incentivo para la creación de este Blog . Y junto con la Criminología , y varias teorías se han creado,  artículos sobre la base de la justicia y la no observación de una legislación correcta con la responsabilidad correspondiente, formado una idea singular .

 

Experto en Criminología desde el año 2007 por la UNED , Madrid, España , y licenciado en Derecho por la UNICSUL , Sao Paulo / Brasil, y bajo la responsabilidad de Anderson Alves Ribeiro , especializado en criminología, tiene como principal actividad la atención penal y especial para los derechos humanos y de los niño y del Adolecente, con un  trabajo personalizado , con especial respecto a las particularidades de cada caso y las teorías apropiadas , con respecto a las necesidades de desarrollo de una clave de la teoría a la erradicación de tales conflictos. La delincuencia y el abuso infantil también ha ampliado las áreas de Derecho Internacional , Extranjería , Impuestos, bajo la responsabilidad y con la colaboración de personal especializado y altamente calificado en cada área bajo la Ética de la criminología .

 

Con este blog, he estado tratando de advertir pacíficamente las autoridades encargadas de la búsqueda y el apoyo adecuado a los niños necesitados en ese estado criminógeno están tratando de buscar medios ilegales para sobrevivir en este mundo donde no existen oportunidades si no los crea , abusos en la legislación se observan en la piel de estos pequeños cuando no se puede hacer nada en el mundo capitalista que os rodean , están inseridos en el mundo del crimen a menudo por falta de opción legal .

 

Criminología Investigativa a los ojos de su creador y el apoyo de los colegas, tratan de buscar la mejor teoría para un conflicto que parece radicalmente inserido en nuestra comunidad a través de la delincuencia , a menudo brutal y asfixiante , que hoy sale a toda la comunidad de un país en perfecto estado de guerra.

 

Sin embargo , con una correcta tarea y arduo trabajo por delante , no hay duda de que las teorías y el trabajo empírico en cuestión son la única forma de que se lograra el camino de la paz, justicia y bondad por parte de y para todos, y el amor será clave para buscar una solución a ese conflicto.

 

Yo creo que con  el apoyo adecuado y con los socios adecuados , será posible cambiar esta realidad y este viaje en busca de una teoría final , es  la nueva condición de vida, y una vida digna que todos merecen .

 

El respeto al cliente , debido a la gravedad del problema a erradicar, y el estudio constante son compromisos de este profesional, comprometido en una seria y digna tarea, que busca una justicia para todos.

 

Bienvenido a la Criminología Investigación !