“Historia Del Pensamiento Criminológico”

“Historia Del Pensamiento Criminológico”

El positivismo criminológico profesa una concepción clasista y discriminatoria del orden social, imbuida de prejuicios y acorde con el mito de la “diversidad” del delicuente. Un pasaje de FERRI parece ilustrativo al efecto:

“…la sociedad no es homogénea e igual en todas sus partes, sino, por el contrario, un organismo en el cual, como en el cuerpo anima, coexisten tejidos de diversa estructura u sensibilidad…; nosotros podemos distinguir en las relaciones de la sociología criminal las clases en tres categorias: la clase más elevada, que no delinque pporque es natural y orgánicamente honrada por efecto del sentido moral, de los sentimientos religiosos y sin otra sanción que la de su conciencia o de la opinión pública, obrando así, como nota SPENCER, solamente por costumbre adquírida o transmitida hereditariamente. Esta categoria, para la qual el Código Penal es perfectmente inútil, desgraciadamente es la menos numerosa de la sociedad. Otra clase más baja está compuesta de individuos refractarios a todo sentimiento de honradez, porque, privados de toda educación, en lucha constante y empeñada por la existencia, heredan de sus padres y transmiten a sus descendientes, por el matrimonio con otros individuos delicuentes, una organización anormal que representa, como veremos, un verdadero atavismo a las razas salvajes. De esta clase se recluta en su mayor parte el contigente de los criminales natos, contra los cuales las penas, como amenaza legislativa, son perfectamente inútiles, porque, estos hombres, que no tienen un sentido moral que les haga conocer los riesgos naturales inherentes al delito, consideran las penas como peligro de igual entidad que los que acompañan a los oficios honrados. Por último, que otra clase social de individuos que no han nacido para el delito, pero que no son honrados a toda prueba, que vacilan entre el vicio y la virtud, que no están desprovistos del sentido moral, que tienen alguna educación y cultura y para los cuales las penas pueden ser un motivo psicológico verdaderamente eficaz. Precisamente esta clase es la  que da un numeroso contingente de delincuentes de ocasión, contra los cuales las penas son de alguna utilidad, especialmente cuando su aplicación está inspirada en principios cientificos de disciplina penitenciaria y cuando son ayudadas por una eficaz prevención social de las ocasiones de delinquir.”

“Los nuevos Horizontes”, cit. págs 250 a 252. Los subrayados son míos. “Criminología, autor, Antonio García-Pablos de Molina.

Anúncios

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair / Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair / Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair / Alterar )

Foto do Google+

Você está comentando utilizando sua conta Google+. Sair / Alterar )

Conectando a %s