“La inmigración brasileña en la estructura socioeconómica de España”

DOCUMENTOS
DEL OBSERVATORIO
PERMANENTE DE LA INMIGRACIÓN
27
La inmigración brasileña
en la estructura socioeconómica
de España
Carlota Solé
Leonardo Cavalcanti
Sònia Parella

La inmigración brasileña
en la estructura
socioeconómica
de España
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La inmigración brasileña en la estructura
socioeconómica de España
Carlota Solé
Leonardo Cavalcanti
Sònia Parella

Con la colaboración:
Dr. Nicolás Lorite, Maria Badet, Alisa Petroff y Marc Sabadí.
Investigadores que han colaborado en la realización del trabajo de campo: Diogo Lopes,
Tatiana Pedrosa, Flávio Carvalho, Elza Rodrigues, Sergio García,
María Cristina Romero Rodríguez, Adriana Lopes y Júlia Petrus.

PRESENTACIÓN 9
PRESENTACIÓN
En el siglo XXI, el siglo de la movilidad, los países están en permanente transformación. Los términos se entrecruzan en la era global y los Estados que habían sido históricamente países de inmigración hoy también lo son de tránsito y de emigración. Este es el caso de Brasil, donde en las últimas décadas se han visto incrementados los flujos migratorios hacia el exterior.
En los últimos 30 años se estiman en tres millones los ciudadanos brasileños que han salido de su país. España, con una corta pero intensa historia en inmigración, ha sido uno de los principales destinos europeos donde hacer realidad sus nuevos proyectos.
Precisamente por tratarse de flujos recientes, y a pesar de que hay muchas investigaciones y publicaciones dedicadas al estudio de colectivos inmigrantes en nuestro país, muy pocas han indagado sobre las características y particularidades de los brasileños asentados en España. Con este estudio, el Observatorio Permanente de la Inmigración pretende cubrir parte de esa laguna que existe en la literatura sobre inmigración.
Este libro refleja cómo son y cómo viven los ciudadanos brasileños en España y qué particularidades tiene este fenómeno migratorio. Así, se analizan las características de los proyectos empresariales llevados a cabo por este colectivo, que destacan por su heterogeneidad y creciente diversidad. El estudio también hace hincapié en la imagen que los medios de comunicación proyectan de los inmigrantes brasileños afincados en España, o en el importante papel que desempeñan las redes migratorias en la decisión de emigrar y en el futuro de estos ciudadanos residentes ya en nuestro país.
No es posible referirse a este proyecto sin destacar el intenso trabajo que ha hecho el equipo de investigación, liderado por Carlota Solé, Leonardo Cavalcanti y Sònia Parella,
10 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
y agradecer la valiosa colaboración de todas las personas entrevistadas y las instituciones que han colaborado, sin cuya generosa participación no habría sido posible llevar a cabo esta investigación.
Anna Terrón i Cusí
Secretaria de Estado de Inmigración y Emigración
Presidenta del Observatorio Permanente de la Inmigración
ÍNDICE 11
ÍNDICE
Presentación…………………………………………………………………………………………………………… 9
Introducción…………………………………………………………………………………………………………… 15
1. Las edades del fenómeno migratorio en Brasil…………………………………………………….. 23
1.1. Introducción…………………………………………………………………………………………… 25
1.2. Primera edad: Brasil como país de inmigración…………………………………………….. 26
1.3. Segunda edad: la migración interna……………………………………………………………. 31
1.4. Tercera edad: la emigración………………………………………………………………………. 34
1.5. La cuarta edad. La diversificación de los flujos migratorios y la reubicación
de Brasil en el escenario internacional: entre el BRIC, la nueva inmigración
y la exportación de emigrantes…………………………………………………………………… 46
2. La inmigración brasileña en España: una aproximación cuantitativa a partirde las fuentes estadísticas oficiales…………………………………………………………………….. 49
2.1. Introducción…………………………………………………………………………………………… 51
2.2. Entradas de nacionales brasileños en España……………………………………………….. 51
2.3. Evolución de la población brasileña residente en España……………………………….. 53
2.3.1. Características sociodemográficas de la población brasileña residente
en España…………………………………………………………………………………….. 62
2.3.2. Acceso a la nacionalidad, pautas de matrimonios mixtos y nacimientos….. 68
2.3.3. Estudiantes brasileños residentes en España………………………………………. 72
2.3.4. La población brasileña reclusa…………………………………………………………. 79
2.4. La inserción laboral de los brasileños en España…………………………………………… 80
3. Los proyectos migratorios de los brasileños en España………………………………………… 93
3.1. Introducción…………………………………………………………………………………………… 95
3.2. El contexto macro-estructural de los proyectos migratorios…………………………… 96
3.2.1. Algunos ejemplos de proyectos migratorios……………………………………….. 100
3.3. Las regiones de origen……………………………………………………………………………… 103
3.4. Las redes migratorias y su papel en la decisión de migrar………………………………… 113
12 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
3.4.1. Entre Itapuranga y Artesa de Segre. Un ejemplo emblemático de la lógica
y funcionamiento de las migraciones contemporáneas…………………………. 115
3.4.2. Los espacios y límites de las redes……………………………………………………… 118
4. Un acercamiento cualitativo a la inserción de los brasileños en el mercado
de trabajo español………………………………………………………………………………………… 121
4.1. Introducción…………………………………………………………………………………………. 123
4.2. Los sectores laborales de los brasileños en España………………………………………. 125
4.3. Los trabajos por cuenta ajena de los sectores 1 (trabajos de reproducción social),
2 (trabajos no manuales de rutina) y 3 (trabajos manuales) ejercidos
por inmigrantes cualificados…………………………………………………………………….. 128
4.4. La inserción laboral de los brasileños sin cualificación y/o recursos de clase
en los sectores 1 (trabajos de reproducción social), 2 (trabajos no manuales
de rutina) y 3 (trabajos manuales)…………………………………………………………….. 134
4.5. Los trabajos cualificados en el sector 4 (asalariados en actividades cualificadas). 140
4.6. El empresariado brasileño en España………………………………………………………… 145
4.6.1. Un acercamiento a las causas que conducen al empresariado inmigrante.. 146
4.6.2. Algunas características del empresariado brasileño en España.
El caso de Madrid…………………………………………………………………………. 150
4.6.3. Origen del negocio y las vinculaciones entre el negocio y el entorno familiar 153
5. Una aproximación cualitativa a las trayectorias laborales de las mujeres brasileñas
que residen en España…………………………………………………………………………………… 161
5.1. Introducción…………………………………………………………………………………………. 163
5.2. Factores estructurales que inciden en la ocupabilidad y en la movilidad laboral
de la mujer inmigrante…………………………………………………………………………….. 166
5.2.1. La feminización de los flujos migratorios en España en el contexto
de la “globalización del cuidado”…………………………………………………….. 167
5.2.2. El “marco interpretativo” de las políticas migratorias y laborales en
España. Las “mujeres inmigrantes” como fuerza de trabajo invisible
y marginal……………………………………………………………………………………. 171
5.2.3. Los prejuicios y estereotipos sociales en relación a las mujeres
inmigrantes en general y brasileñas en particular………………………………… 174
5.3. La trayectoria laboral de las mujeres inmigrantes brasileñas desde la interacción
entre los factores estructurales y las características individuales que definen
su experiencia migratoria………………………………………………………………………… 176
5.3.1. Las trayectorias laborales dentro del trabajo doméstico asalariadoy el trabajo sexual………………………………………………………………………….. 177
5.3.2. Las trayectorias laborales en los servicios poco cualificados…………………. 180
5.3.3. Las trayectorias laborales hacia empleos cualificados o hacia el autoempleo. 182
5.4. A modo de síntesis………………………………………………………………………………… 186
ÍNDICE 13
6. Tratamiento mediático de la inmigración brasileña en España………………………………. 189
6.1. Introducción…………………………………………………………………………………………. 191
6.2. Las diferentes miradas de los medios………………………………………………………… 192
6.3. Presencia informativa……………………………………………………………………………… 193
6.4. Temáticas relacionadas con la inmigración de Brasil…………………………………….. 194
6.5. Fuentes informativas………………………………………………………………………………. 197
6.6. Tratamiento de género…………………………………………………………………………… 199
6.7. Inmigrantes brasileñas y prostitución………………………………………………………… 202
6.8. El caso de la polémica en los aeropuertos de Brasil y España………………………… 206
6.9. Conclusiones……………………………………………………………………………………….. 209
A modo de conclusión……………………………………………………………………………………………… 211
BIBLIOGRAFÍA……………………………………………………………………………………………………….. 221
ANEXOS………………………………………………………………………………………………………………… 267
1. Índice de tablas……………………………………………………………………………………………….. 269
2. Índice de gráficos…………………………………………………………………………………………….. 272
3. Índice de mapas………………………………………………………………………………………………. 274
4. Índice de figuras………………………………………………………………………………………………. 274
5. Índice de cuadros…………………………………………………………………………………………….. 274
6. Índice de imágenes…………………………………………………………………………………………… 274

INTRODUCCIÓN

INTRODUCCIÓN 17
INTRODUCCIÓN
La presente investigación analiza el flujo migratorio procedente de Brasil hacia España. Se trata de un acercamiento a un colectivo que, según las cifras del Padrón Municipal, constituye uno de los grupos nacionales que más ha crecido en los últimos años. Un flujo migratorio que, como muestra el estudio, presenta particularidades significativas y se conforma según pautas migratorias distintas a las identificadas para otros colectivos de migrantes que han sido más estudiados (como los ecuatorianos o los marroquíes, por ejemplo). La escasez de investigaciones empíricas sobre la realidad de la migración brasileña en España justifica la conveniencia de llevar a cabo un estudio de estas características, que permita obtener un mayor conocimiento de la realidad social de estos recientes integrantes de la «España inmigrante» (Cachón, 2009) y sobre sus dinámicas de incorporación laboral y social en España.
Esta investigación se enmarca además en un contexto de importancia creciente de Brasil en el panorama internacional como economía y sociedad emergente. La necesidad de afrontar la paradoja que supone la emigración de brasileños y brasileñas desde una sociedad en auge económico hacia otros países en recesión, como España, es un elemento contextual que está presente a lo largo de la presente investigación. Brasil se incluye en el grupo de países BRIC (Brasil, Rusia, India y China), países emergentes en la arena internacional tanto económica como políticamente. En la actualidad, Brasil se sitúa entre las 10 economías más potentes del planeta, es el cuarto país favorito para invertir, detrás de China, Estados Unidos y la India1. Atrae inversiones en el sector petrolífero, del automóvil y la construcción. Se prevé que en 2016, según el Banco Mundial, sea la quinta economía
1 Las reformas económicas estructurales iniciadas bajo el gobierno de Fernando Cardoso en los años noventa tienen sus frutos bajo el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva.
18 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
del mundo. De hecho, actualmente Brasil es el primer colectivo latinoamericano en cuanto a número de turistas que visitan España y el segundo de todo el continente americano, después de Estados Unidos.
Al igual que otros países, los movimientos migratorios interiores e internacionales han sido constantes a lo largo de la historia de Brasil. Hasta los años sesenta, aproximadamente, ha sido país de destino de europeos y asiáticos. Tras sucesivas crisis económicas, a partir de los años ochenta, son los brasileños y las brasileñas los que emigran hacia los Estados Unidos de América, Europa y Japón. La emigración de brasileños hacia España se produce —mayoritariamente— a lo largo de la última década del siglo XX.
En la actualidad, el crecimiento y desarrollo económico y social del país se traduce en movimientos migratorios en ambas direcciones. Brasil es tanto emisor como receptor de población migrante. Siguen existiendo las profundas desigualdades sociales en cuanto a niveles de ingresos, oportunidades de acceso a la educación, acceso a los servicios sanitarios y hábitat. Persisten la exclusión social, la injusticia social y el racismo en una economía situada entre las 10 economías más potentes del mundo. Brasil es un país dividido y de fuertes contrastes. Las expectativas de una vida mejor, la falta de oportunidades para acceder a los recursos o para lograr la movilidad ocupacional y social ascendente, mueven a muchos brasileños a emigrar. Se calcula que en las últimas tres décadas se ha producido la emigración de unos tres millones de brasileños, según datos del Ministerio de Relaciones Exteriores. Los flujos migratorios que suponen la entrada de Brasil en el escenario internacional como país emisor de emigrantes se orientan principalmente tanto hacia Estados Unidos y Canadá como hacia países europeos (principalmente a Portugal, Inglaterra, España, Italia y Suiza), zonas fronterizas —como es el caso de Paraguay— y Japón, especialmente de personas descendientes de japoneses.
La presente investigación tiene tres objetivos generales:
• Elaborar una composición sociodemográfica de las y los migrantes brasileños que residen en España, así como identificar sus patrones de asentamiento, incorporación laboral y concentración espacial.
• Tras identificar los principales rasgos del colectivo y sus especificidades, indagar a través de qué estrategias se concretan las diferentes formas de inserción de la inmigración brasileña en el mercado de trabajo español, tanto la incorporación en calidad de asalariados en actividades por cuenta ajena como en iniciativas emprendedoras.
• Analizar desde una perspectiva de género los itinerarios laborales de las mujeres migrantes brasileñas teniendo en cuenta la influencia tanto de los factores estructurales como de las características individuales de las trabajadoras a la hora de diseñar sus propias estrategias como agentes activos.
INTRODUCCIÓN 19
En cuanto al planteamiento metodológico del estudio, se trata de una «aproximación multimétodo». Combina, por un lado, una aproximación cuantitativa, a partir tanto de los datos recogidos en registros y estadísticas oficiales como de datos de producción propia. Por otro lado, se ha llevado a cabo una aproximación cualitativa mediante entrevistas en profundidad, que ha permitido la descripción y comprensión interpretativa de los proyectos migratorios y las trayectorias laborales de las y los migrantes2.
El estudio cuantitativo comprende tres tipos de datos:
• Una explotación de las fuentes estadísticas sobre los extranjeros y residentes brasileños en España. Los resultados de esta primera fase permiten enmarcar de forma global el proceso migratorio de los brasileños y sus principales características sociodemográficas.
Un análisis del registro consular de los brasileños inscritos en la jurisdicción de los consulados de Madrid y de Barcelona3. La información derivada de los registros consulares ha permitido el acceso a datos inéditos referidos a las zonas de origen de las y los inmigrantes brasileños que residen en España.
Elaboración de un censo de todas las iniciativas empresariales de los inmigrantes brasileños en la ciudad de Madrid durante el primer semestre del año 2009. Para ello, además de identificar los negocios, se ha recogido información de los empresarios y sus emprendimientos a través de un cuestionario, cuyo análisis se aproxima a los principales perfiles de los emprendedores brasileños y a las características de sus negocios.
Una vez concluida la parte cuantitativa del estudio, la investigación aborda los patrones de incorporación socioeconómica de las y los migrantes brasileños, a través de un trabajo de campo cualitativo realizado en las ciudades de Madrid y Barcelona, las zonas urbanas donde se concentra un mayor número de inmigrantes brasileños. A través del uso de la técnica de la entrevista en profundidad, se captan y analizan las percepciones, experiencias, estrategias y proyectos de los migrantes brasileños en España. La muestra de 40 personas entrevistadas, representativa en términos de tipicidad, está formada por un grupo heterogéneo de inmigrantes brasileños, que incluye a hombres y mujeres residentes en diferentes distritos de Madrid
2 La investigación y su posterior análisis – tanto la parte cuantitativa, como la cualitativa – fueron llevadas a cabo durante los años 2008 y 2009.
3 La jurisdicción consular de Brasil en España está dividida en dos consulados generales, Madrid y Barcelona. La jurisdicción de Madrid está compuesta por: Albacete, Almería, Asturias, Ávila, Badajoz, Burgos, Cáceres, Cádiz, Canarias (Fuerteventura, La Palma, Gran Canaria, Lanzarote, Tenerife, Gomera, Hierro), Cantabria, Ceuta, Ciudad Real, Córdoba, Cuenca, Gomera, Granada, Guadalajara, Huelva, Jaén, La Coruña, León, Lugo, Madrid, Málaga, Melilla, Orense, Palencia, Pontevedra, Salamanca, Segovia, Sevilla, Soria, Toledo, Valladolid y Zamora. La jurisdicción de Barcelona compone Álava, Alicante, Andorra, Baleares (Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera), Barcelona, Castellón, Gerona, Guipúzcoa, Huesca, La Rioja, Lérida, Murcia, Navarra, Tarragona, Teruel, Valencia, Vizcaya, Zaragoza y Principado de Andorra.
20 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
y Barcelona, con distintos momentos de llegada a España, con ocupaciones e itinerarios laborales variados y con diversidad tanto de orígenes sociales como de zonas de procedencia en Brasil.
El primer capítulo del libro contextualiza el fenómeno migratorio en Brasil. Desde una exhaustiva revisión bibliográfica, el texto muestra cuáles han sido las coyunturas sociales, políticas y económicas que explican el proceso a partir del cual Brasil ha pasado de ser un país de inmigración a convertirse en un país de emigrantes.
El segundo capítulo analiza el perfil sociodemográfico de la inmigración brasileña en España a partir de las fuentes oficiales disponibles.
Tras obtener el perfil socioeconómico de la migración brasileña en España, el tercer capítulo ofrece un acercamiento a las zonas de origen de los inmigrantes brasileños y a las motivaciones y expectativas que determinan sus proyectos migratorios. La preeminencia de las redes migratorias, integradas por otros familiares y connacionales, ilustra el papel clave que estas juegan tanto a la hora de tomar la decisión de emigrar, como en el momento de entrar a España, en la elección del lugar concreto de destino o en el tipo de incorporación laboral.
El cuarto capítulo ofrece un análisis de las entrevistas en profundidad a inmigrantes brasileños con el fin de clasificar los principales itinerarios laborales que siguen estas personas en España, caracterizados en términos generales por su heterogeneidad y creciente diversificación. La segunda parte del capítulo se centra en las iniciativas emprendedoras de la inmigración brasileña, a través de la explotación estadística de los datos obtenidos en un censo de negocios que ha realizado este equipo de investigación en la ciudad de Madrid.
El quinto capítulo examina los proyectos migratorios y los patrones de incorporación laboral de las mujeres brasileñas residentes en España desde una perspectiva de género e interseccional. Partiendo de los determinantes estructurales que influyen en las posiciones laborales que ocupan las mujeres inmigradas y sus oportunidades de movilidad laboral (política migratoria, segmentación del mercado de trabajo, etc.), el capítulo describe los itinerarios laborales de las migrantes brasileñas. La interpretación de dichos itinerarios combina la influencia de los condicionantes estructurales y las características individuales de estas trabajadoras.
Finalmente, el sexto capítulo, elaborado por Nicolás Lorite y Maria Badet, investigadores del MIGRACOM4, presenta el análisis sobre la imagen del colectivo brasileño que se proyecta desde los medios de comunicación en España. Se abordan los criterios principales de los mensajes informativos televisivos sobre la migración brasileña desde las vertientes cualitativa y cuantitativa, con el fin
4 Grupo de estudio en Migraciones y Medios de Comunicación, ubicado en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAB y dirigido por el Dr. Nicolás Lorite.
INTRODUCCIÓN 21
de comprender cuáles son las temáticas con las que se asocia el proceso migratorio brasileño, así como el tratamiento e implicación que se otorga a los protagonistas de las noticias.
Este estudio no hubiera sido posible sin la generosa colaboración de todas y todos los entrevistados e informantes estratégicos que amablemente han aceptado nuestra aproximación a su realidad cotidiana. La investigación no se habría desarrollado sin la contribución eficiente del Observatorio Permanente de la Inmigración del Ministerio de Trabajo e Inmigración. Asimismo, expresamos nuestros agradecimientos al Consulado General de Brasil en Barcelona —especialmente al cónsul general, embajador Marco César Meira Naslausky y al cónsul adjunto Milton Coutinho— y al consulado general de Brasil en Madrid —al embajador Gelson Fonseca— por su efectiva colaboración y por su sensibilidad hacia la investigación social. También agradecemos a todas las asociaciones, empresas y fundaciones, en especial a la Fundación Cultural Hispano-Brasileña (FCHB), por su desinteresada contribución a la realización del presente estudio. Por último, expresamos nuestra gratitud a todos los investigadores e investigadoras que han participado a lo largo de todo el proceso, especialmente a Alisa Petroff y a Marc Sabadí por su dedicación en su trabajo de documentación, análisis y edición de los datos. A todas y a todos nuestro más sincero agradecimiento.

LAS EDADES
DEL FENÓMENO
MIGRATORIO EN BRASIL

LAS EDADES DEL FENÓMENO MIGRATORIO EN BRASIL 25
1. LAS EDADES DEL FENÓMENO
MIGRATORIO EN BRASIL
1.1. Introducción
Escoger la terminología «edades» para contextualizar de forma panorámica la migración de Brasil permite «fotografiar» un fenómeno que ya tiene más de dos siglos de existencia, que se ha caracterizado por su dinamismo y que ha tomado diferentes formas a lo largo de su historia. Un proceso que ha pasado por diferentes «edades», por diferentes «generaciones» y «modos de generación», por hacer eco de las expresiones de Sayad (2001). Además, hablar en términos de «edades» permite pensar en crecimiento, cambios continuos y paulatinos, así como en fin de etapas y desarrollo de nuevos ciclos. Con ello, podemos historicizar los «lugares difíciles» (Bourdieu, 1997) del heterogéneo fenómeno migratorio de Brasil.
La primera parte de este capítulo aborda la denominada «primera edad», que se caracteriza por el predominio de diversos flujos de inmigración hacia este país. En concreto, las inmigraciones comprendidas en el periodo que se extiende entre el siglo XIX y el XX y cuyos contingentes destacan por la diversidad de sus procedencias. Una inmigración que responde a unos factores estructurales y políticos muy peculiares de su época.
En segundo lugar, se examina la dinámica de la migración interna en Brasil. Una migración que en el inicio del siglo XX se caracteriza por la movilidad del campo hacia la ciudad dentro del ámbito provincial, y que pasa a ser interprovincial e interregional a partir de la segunda mitad del siglo XX, como consecuencia de la gran expansión urbana de Brasil y de los cambios estructurales de la sociedad brasileña.
En tercer lugar, en las últimas décadas del siglo XX, Brasil experimenta cambios profundos en lo que se refiere a las migraciones internacionales. Efectivamente, hasta la década de 1960 Brasil
26 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
fue un importante punto de destino para un gran número de europeos y asiáticos y se convirtió en un país fuertemente influido por el fenómeno de la inmigración, pero a partir de la década de 1980, se asistió a un cambio de rumbo. Las sucesivas crisis económicas de las últimas décadas del siglo XX, las omnipresentes migraciones afectivas5 y la pérdida de poder adquisitivo de las clases medias favorecen que en pocos años Brasil pase a ser un país emisor de emigrantes.
Por último, en la cuarta edad, se observa cómo la emigración de brasileñas y brasileños — un fenómeno en crecimiento— tiende a diversificarse en cuanto a lugares de orígenes y puntos de destino. El significativo número de brasileños que emigran en las últimas décadas contrasta con las cifras del inicio del siglo XX, cuando Brasil era una tierra soñada para una gran variedad de personas. Sin lugar a dudas, se trata de un cambio de perspectiva en el movimiento de población de este país.
El examen y caracterización de estas «edades» permite contextualizar de forma longitudinal el fenómeno migratorio de Brasil. Además, posibilita la identificación de las bases diacrónicas y sincrónicas de la experiencia migratoria del colectivo estudiado, así como conocer las principales referencias sobre las investigaciones sobre las y los inmigrantes brasileños en otros espacios geográficos. Todo ello va a proporcionar las herramientas para entender de forma dinámica y contextualizada la inmigración de las y los brasileños en España.
1.2. Primera edad: Brasil como país de inmigración
Brasil, desde el inicio de su colonización, siempre se define como un país marcado notoriamente por la presencia de colectivos extranjeros. Sin embargo, en las primeras décadas del siglo XIX, el fenómeno de la inmigración empieza a diversificarse en Brasil, ante las nuevas experiencias de la inmigración libre que implican la llegada de otros grupos de personas que se distinguen del portugués colonial y del esclavo africano6.
Durante la época de las llamadas «grandes migraciones europeas», en los siglos XIX y XX, Brasil se erige en importante país de destino de miles de personas. El rápido desarrollo de la llamada «cultura del café», la industrialización y la urbanización —todos ellos procesos asociados a importantes reformas y políticas institucionales, como el fin de la esclavitud y el establecimiento
5 En España, por ejemplo, el colectivo brasileño es el que contrae más matrimonios con nacionales españoles. Las mujeres brasileñas son, con diferencia, el colectivo de extranjeras que más casamientos registra con españoles, como podemos apreciar con más detalles a lo largo del segundo capítulo.
6 Entre el periodo entre 1550 y 1850 cerca de tres millones de africanos fueron forzados a trabajar en Brasil como esclavos en la agricultura (principalmente en la «monocultura» de la caña de azúcar) y en la extracción del oro. Para mejor comprender el proceso de formación del Brasil colonial y el papel del esclavo en este periodo, consultar Freyre (1969).
LAS EDADES DEL FENÓMENO MIGRATORIO EN BRASIL 27
de un régimen republicano descentralizado— crean condiciones atractivas para el incentivo del flujo inmigratorio.7
En el siglo XIX, a partir de la revolución industrial, y en el siglo XX, con las guerras y los grandes cambios económicos y políticos, Europa y Asia pasan por un momento de intensa emigración o movilización de la población, por lo que un gran número de personas dejan sus países en busca de mejores condiciones de supervivencia. Brasil, junto con Argentina y Estados Unidos, son los principales destinos que acogen un volumen significativo de dichos inmigrantes. En el caso de Brasil, los inmigrantes que llegan al país se incorporan como trabajadores libres que sustituyen a los esclavos en los cultivos del café. Se estima que sólo en el periodo entre 1890 y 1899 migran a Brasil cerca de 1,2 millones personas, la mayoría de ellas procedentes de Europa (Bassanezi, 1995).
Los motivos para la salida de tantos trabajadores tienen que ver con factores coyunturales tanto en Europa como en Brasil. Los cambios sociodemográficos de la población europea, la expansión del capitalismo y la mecanización de las actividades agrícolas sin duda determinan la salida de muchas personas de varias regiones europeas. La migración oceánica es vista como una alternativa para solucionar dichos cambios en la estructura productiva. El desarrollo y los bajos costes del transporte marítimo facilitan una migración oceánica, para la que se utilizan navíos con capacidad para transportar un gran número de migrantes.
Por otro lado, en el contexto de Brasil, en el siglo XIX se prohíbe oficialmente el sistema esclavista8. Es en este periodo que una conjunción de factores —tales como las presiones externas, la revolución industrial y los movimientos abolicionistas— determinan la liberación de los esclavos. Con la abolición, se concede a los negros la igualdad civil. Aunque la transformación legal del esclavo a hombre libre es algo súbito, el cambio de ex esclavo a trabajador o a emprendedor libre transcurre de forma lenta. El fin de la llegada de esclavos y la lenta incorporación de los ex esclavos a la producción industrial intensifica la demanda de trabajadores extranjeros.
De acuerdo con Fernandes (1965), la desagregación del régimen esclavista y señorial opera en Brasil sin que, con la destitución de los antiguos agentes del trabajo esclavo, se les otorgara la asistencia y garantías necesarias para proteger su transición hacia el sistema del trabajo libre. Los latifundistas son eximidos de la responsabilidad de la manutención y la seguridad de los
7 Desde un punto de vista de política interna, hubo diversos motivos que generaron la inmigración, como por ejemplo el proyecto de colonización agrícola que tenía entre otros objetivos poblar algunas partes del territorio, dada su escasa densidad demográfica. Esto se hizo en función de antiguos problemas de fronteras, especialmente con Argentina, puesto que para gobernar un territorio era necesario que existiese gente en el mismo. Además, había una gran cantidad de tierra que todavía estaba sin ninguna producción.
8 El día 13 de mayo de 1888, en la ciudad de Río de Janeiro, se firmaba la conocida lei áurea, que terminaba con la esclavitud en Brasil, después de pasados casi cuatro siglos de régimen esclavista.
28 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
liberados, sin que el Estado, la Iglesia u otras instituciones dominantes en la época asuman la responsabilidad de prepararlos para el nuevo régimen de organización de la vida y del trabajo. Sin ningún tipo de política para incorporar los esclavos a las nuevas formas de producción, el «liberado» se ve convertido, de forma breve y abrupta, en señor de sí mismo, convirtiéndose en responsable de su persona y sin disponer de los medios materiales y morales para realizar esta proeza en el marco de una economía competitiva.
Además, la llegada de inmigrantes europeos se contempla como la solución eficaz para las aspiraciones de los gobernantes y de la clase dominante de la época, pues no sólo permite resolver la falta de mano de obra de la emergente industria y en la agricultura —con la finalización de la esclavitud se necesita más mano de obra agrícola—, sino que también facilita el proceso de “blanqueamiento” de la población mestiza9.
Con la abolición de la esclavitud empieza en Brasil un periodo de cambios sociales, políticos y económicos que agilizan la modernización del país. No obstante, estos avances no alcanzan de la misma manera a la población negra. Según Fernandes (1965), la lucha más ardua del negro después de la abolición es la conquista de un lugar para poder participar de modo legítimo en la sociedad nacional.
Estos factores históricos, tanto los referentes a la situación de Brasil como de Europa, y especialmente las cuestiones de interés ideológico, político y económico de los países involucrados implican que el número de inmigrantes provenientes de Europa aumente de forma considerable. Además, hasta aproximadamente 1930, existen subsidios del gobierno brasileño a los migrantes, ya sea bajo la forma de ayudas para los pasajes o bien mediante la cesión de pequeñas parcelas de tierras para cultivo.
Según Levy (1974), se registran cuatro momentos principales en la historia de la inmigración en Brasil:
• El primero está influenciado por la llamada «cultura del café», por las políticas de subsidios y por la entrada masiva de inmigrantes, en su mayoría alemanes e italianos.
• El segundo se caracteriza por el encarecimiento del café, el aumento de la inmigración de portugueses y españoles, así como por los primeros contingentes de japoneses.
El tercero se refiere a la llegada de aquellas personas categorizadas en las estadísticas como «otros» (polacos, rusos, rumanos, judíos, etc.), que también forman parte del flujo inmigratorio, aunque suponen un volumen mucho menor.
9 La discriminación racial era tan evidente que incluso en el decreto número 528 (de 06/01/1909, arts. 1 y 8, h, BMTIC, Río de Janeiro, Departamento de Estatística e Publicidade, 1935), sólo se permitía la entrada de asiáticos y africanos en caso de contar con una autorización especial del Congreso Nacional. Sobre el intento de «blanquear» la población, véase Damatta (1987).
LAS EDADES DEL FENÓMENO MIGRATORIO EN BRASIL 29
Un cuarto y último momento alude a la segunda mitad del siglo XX —al periodo durante el cual las leyes de inmigración son más flexibles— con una presencia significativa de inmigrantes especializados en los diferentes polígonos industriales.
De ese modo, el grueso de la inmigración en Brasil está formado básicamente por europeos, que constituyen un intenso flujo migratorio, tal y como demuestran la Tabla y el Gráfico siguientes:
Llegados a este punto, hay que destacar el histórico, denso y continuo flujo entre España y Brasil10. Los españoles constituyen el tercer grupo en la historia de la inmigración de Brasil, tras la migración procedente de Portugal e Italia. Según los datos de la embajada de España
10 De hecho, los españoles llegaron a Brasil antes que los portugueses, puesto que de acuerdo con Guimarães y Vainfas (2000) los primeros navegadores que reconocieron parte de la costa que en el futuro se llamaría Brasil fueron los castellanos Vicente de Pizón y Diego de Lepe que, en 1499, navegaron en el litoral que actualmente se conoce como Ceará, Piauí, Maranhao, Pará y Amapá y llegaron incluso al corazón del Amazonas.
TABLA 1
ENTRADA DE INMIGRANTES EUROPEOS – PERIODO 1861-1930
Década
Número de inmigrantes
1861-1870
95.000
1871-1880
215.000
1881-1890
530.000
1891-1900
1.125.000
1901-1910
670.000
1911-1920
795.000
1921-1930
835.000
Fuente: Elaboración propia a partir de Merrick & Graham (1981: 59).
GRÁFICO 1
ENTRADA DE INMIGRANTES – PERIODO 1861-1930
1
.200.0001.000.000800.000600.000400.000200.00001861-1870 1891-1900 1871-1880 1901-1910 1911-1920 1921-1930 Número deinmigrantes 1881-1890
Fuente: Elaboración propia a partir de Merrick & Graham (1981: 59).
30 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
en Brasilia11, se calcula que en la actualidad residen en Brasil unos 15 millones de descendientes de españoles12. Al contrario de otros colectivos, como los italianos, alemanes, portugueses y japoneses —que han sido objeto de numerosos y amplios estudios—, la inmigración española ha recibido escasa atención por parte de investigaciones científicas.
Además de los escasos estudios sobre la migración española hacia Brasil, hay que tener en cuenta que tampoco se visibilizan otros aspectos del colectivo español en Brasil, como puede ser el culinario, las fiestas religiosas de santos típicamente españoles u otras manifestaciones culturales, a diferencia de lo que sí ha ocurrido para otros colectivos —como es el caso de los italianos, los japoneses y los alemanes, por ejemplo— (Guimarães y Vainfas, 2000).
La cercanía con el idioma portugués, especialmente para los españoles procedentes de Galicia, los años de dictadura en España, la difícil construcción de la idea del estado-nación español y el “aportuguesamiento” de los apellidos españoles explican en buena medida la ausencia del colectivo español en el discurso de la inmigración en Brasil —al menos en términos comparativos con otros colectivos— (Guimarães y Vainfas, 2000).
La mayoría de los inmigrantes españoles se concentran en las provincias de São Paulo, Río de Janeiro, Bahía, Minas Gerais, Río Grande do Sul y Paraná. Se identifican dos periodos principales de entrada de inmigrantes españoles en Brasil: la primera etapa comprende desde finales del
11 Datos de la Embajada de España en Brasilia, consultar en http://www.maec.es/subwebs/Embajadas/Brasilia/es/MenuPpal/NotaPaisBrasil/Paginas/notapais_brasil.aspx, último acceso el 7 de julio de 2011.
12 Datos del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España, consultar en http://www.maec.es/es/Menupal/Paises/arbolpaises/Brasil/notapaís, último acceso el 15 de febrero de 2008.
GRÁFICO 2
ESPAÑOLES EN BRASIL – PERIODO 1890-1940
0
20.00040.00060.00080.000100.000120.000140.000160.000180.0001820-1890FuentesbrasileñasFuentes1891-19001901-19101911-19201921-19301931-1940españolas
Fuente: Brasil: 500 años de povoamento, Río de Janeiro: IBGE, 2000.
LAS EDADES DEL FENÓMENO MIGRATORIO EN BRASIL 31
siglo XIX y principios del XX hasta más o menos la década de 1930. Se trata de una inmigración eminentemente agrícola y financiada por los gobiernos de las provincias con cultivo de café.
El segundo periodo empieza durante la segunda mitad del siglo XX y concluye a mediados de los años setenta. Esta etapa migratoria coincide con el proceso de urbanización e industrialización de Brasil y está integrada por inmigrantes especializados que se insertan económicamente en los grandes polígonos industriales y se instalan en las grandes urbes brasileñas (Sánchez Albornoz, 1980; Diegues Júnior, 1960; Meijide Pardo 1985; De Souza Martins 2001; Guimarães y Vainfas, 2000 y Pinto do Carmo, 1973).
Grosso modo, no hemos identificado vínculos o una notoria red migratoria entre la inmigración española en Brasil y la de los brasileños en España, salvo el caso de algunos inmigrantes que son descendientes de españoles y que han tenido acceso a la nacionalidad española. Por lo tanto, la influencia de esta pionera inmigración no es un factor importante a la hora de explicar la elección de España como un destino preferente para las y los inmigrantes brasileños durante los últimos años.
En líneas generales, podemos afirmar que cada corriente migratoria, europea o asiática presenta unas características propias que definen su grupo, formando su historia particular y su evolución en un espacio y un tiempo determinados. Cada colectivo de emigrantes que llega a tierras brasileñas tiene su propia importancia en la historia de la inmigración de este país, contribuyendo a su construcción como Estado-nación. Su aportación cultural tiene su principal expresión en la actual diversidad que caracteriza a la sociedad brasileña, en los bailes, en la riqueza culinaria, en la vestimenta, en la religión o en las diversas formas de hacer y pensar. Sus descendientes, muchas veces de tercera o cuarta generación, se sienten brasileños con características singulares y propias que responden a sus «otros orígenes».
A partir de la década de 1970 se produce una brusca reducción de las corrientes migratorias hacia Brasil, por lo que se registran niveles muy bajos de llegada de nuevos inmigrantes. De acuerdo con Patarra y Baeninger (1995), si en 1920 la inmigración afecta al 5% de la población del país, en 1980 representa sólo el 0,77%. Al contrario, se pasa a constatar la progresiva salida de brasileñas y brasileños, tema que abordaremos en los próximos apartados de este capítulo.
1.3. Segunda edad: la migración interna
En el inicio del siglo XX empieza a registrarse la movilidad interna en Brasil, una migración que se caracteriza en su primer momento básicamente por movimientos desde el campo a la ciudad, de forma intraprovincial. De acuerdo con los datos de Brito (2005), en 1920 la población de Brasil era de 27,5 millones de habitantes y sólo un 17% de esta población residía en las ciudades —es decir, 4,6 millones de personas—. Sin embargo, el acelerado proceso de urba06
32 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
nización y crecimiento de la población provoca que los brasileños que residen en las ciudades pasen a ser 138 millones de personas en la segunda mitad del siglo XX. Según Brito y Souza (2006), gran parte de este crecimiento demográfico se debe al intenso flujo migratorio rural-urbano. De acuerdo con estos autores, entre 1960 y 1980 se calcula que se trasladan del campo a la ciudad más de 43 millones de personas.
Como respuesta a la existencia de los latifundios, heredados del periodo colonial, se intensifica el éxodo rural, de tal modo que en la actualidad el 70% de los brasileños reside en las grandes urbes13. La migración hacia las ciudades empieza a ser masiva y transcurre sin una política de planificación urbana. En un periodo de pocos años, el país pasa de tener una vida económica y política en torno a las actividades rurales, a concentrar buena parte de su actividad en las urbes. Así, las grandes capitales son el retrato del crecimiento desordenado que sufren las ciudades brasileñas en el siglo XX. En Brasil, entre 1920 y 1960 la población urbana aumenta 10 veces, según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE)14.
En las últimas décadas del siglo XX, la concentración espacial o el desarrollo de una economía eminentemente urbana, con procesos de industrialización concentrados en provincias como Río de Janeiro y, especialmente, São Paulo, contribuye a la intensificación de los desequilibrios regionales y sociales. Tales desequilibrios impulsan las migraciones internas, primeramente del campo a la ciudad y, posteriormente, del norte y nordeste al sur y sudeste del país, especialmente hacia las ciudades de São Paulo y Río de Janeiro.
Se trata de una migración interna que pasa de ser básicamente intraprovincial a interprovincial e interregional a partir de la segunda mitad del siglo XX, como consecuencia de los desequilibrios regionales y sociales que protagoniza la sociedad brasileña. La concentración de recursos públicos y de inversión en procesos de industrialización masiva en las ciudades del sur y sudeste del país favorecen el considerable aumento de la migración interna. Durante la segunda mitad del siglo XX y hasta la década de los ochenta, la migración desde el norte-nordeste hacia el sur-sudeste es un proceso que garantiza la movilidad social de muchos trabajadores, dadas las profundas desigualdades regionales existentes.
En este mismo sentido, Singer (1978) apunta que las migraciones interregionales en Brasil pueden ser entendidas como resultado de un conjunto de factores y causas estructurales. La ausencia de una política justa de redistribución de los recursos entre las regiones del país genera
13 La presencia urbana de la población no es una característica exclusiva de Brasil. Según los datos del informe del Instituto Nacional de Estudios Demográficos (INED) de Francia (publicado en la revista Population et societés: Véron, Jacques (2007) «La moitié de la population mondiale vit en ville». Population et societés, n.o 435), en el actual contexto de Europa tres cuartas partes de su población residen en ciudades.
14 Datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas, consultar en http://www1.ibge.gov.br/cens acceso el 15 de febrero de 2009.
LAS EDADES DEL FENÓMENO MIGRATORIO EN BRASIL 33
zonas muy industrializadas en el sur y sudeste del país, que pasa a necesitar y a «reclutar» a un gran número de inmigrantes internos y extranjeros.
Así, la acelerada urbanización y la industrialización impulsan el crecimiento de las ciudades y, como consecuencia del aumento de los espacios urbanos —especialmente en la segunda mitad del siglo XX—, la fuerte migración interna. Estos procesos consolidan la clase media y provocan el surgimiento del proletariado urbano, lo que supone profundas alteraciones en los modos de existencia de la vida social brasileña.
Este periodo de la historia, conocido por el paso del orden agrario hacia el orden urbano-industrial, está fuertemente marcado por la confrontación entre las estructuras sociales conservadoras y las más modernas. El acelerado proceso de urbanización de Brasil se erige como una mutación de un Brasil agrícola y «arcaico» a un país industrializado y eminentemente urbano.
Sin embargo, a partir de mediados de la década de los ochenta, las migraciones internas se estancan. Las sucesivas crisis económicas que afectan directamente a los grandes aglomerados de producción durante los años ochenta, la reestructuración del sistema productivo, el paso de una industrialización fordista a una postfordista y la continua pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores de las grandes líneas de montaje son factores que favorecen el estancamiento de las migraciones internas.
De acuerdo con Brito (2006), la migración interna en la actualidad se ha convertido en una «actividad-riesgo» en Brasil. Si en el pasado suponía una estrategia para lograr la movilidad social, ahora ya no garantiza procesos de movilidad ascendente15. En este mismo sentido, Patarra y Baeninger (1996) constatan el estancamiento de las migraciones internas, al no constituir un camino seguro hacia la movilidad ocupacional. En la actualidad, este movimiento es prácticamente imposible. Este estancamiento de las migraciones internas coincide con el inicio de las emigraciones de brasileños a otros países. Si internamente ya no había garantías de movilidad social, la migración al extranjero se convierte en una solución que hasta el momento se había garantizado dentro de las fronteras nacionales.
Así, la emigración deja al descubierto las profundas desigualdades sociales presentes en este país, que son puestas en evidencia por los emigrantes cuando toman la decisión de dejar Brasil. En Brasil, se constatan profundas desigualdades que van desde el nivel de ingresos hasta disponer de los servicios de sanidad, pasando por las oportunidades de acceso a la educación y por el trato diferenciado debido al color de la piel. Además, cabe señalar que pese a las transformacio15
Un ejemplo paradigmático de este fenómeno es la figura de Lula da Silva. Originario de una familia humilde del noroeste del país, emigra con su madre y hermanos a São Paulo, donde trabaja como metalúrgico, sindicalista y político hasta convertirse en presidente de Brasil, como se puede apreciar con detalle en la película Lula, o filho do Brasil de Fábio Barreto.
34 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
nes y los avances que se producen entre finales del siglo XX e inicios del XXI, en la actualidad la sociedad brasileña aún no ha conseguido superar la herencia de una profunda desigualdad. La fuerte exclusión social es una lacra en un país que posee una distribución de la renta de las menos equitativas del mundo16. Y, aunque Brasil está situado entre las 10 mayores economías del mundo, la desproporción en la distribución interna de la riqueza revela una situación mucho más grave de injusticia social. Mientras sigue habiendo mucha pobreza en este país, Brasil «es el segundo mercado mundial de las plumas estilográficas Montblanc y el noveno comprador de deportivos Ferrari y las tiendas Armani de São Paulo venden más que las de Nueva York» (Galeano, 2002: 20). Por consiguiente, se trata de un país dividido por grandes desigualdades sociales.
Este cuadro social hace de Brasil un país marcado por duros contrastes. Muchas personas se ven obligadas a abandonarlo por la falta de oportunidades para garantizar acceso a diferentes recursos y a la movilidad social, como veremos de forma más detallada en el siguiente apartado.
1.4. Tercera edad: la emigración
A finales del siglo XX comienza a descender el número de extranjeros que llega a Brasil, las migraciones internas se estancan y empiezan a evolucionar los flujos emigratorios hacia otros países. Es precisamente a partir de mediados de la década de los ochenta que los movimientos migratorios internacionales cambian de rumbo en este país17. Este periodo es conocido en América Latina como “la década perdida” —expresión muy utilizada por los economistas latinoamericanos para caracterizar la década de 1980—, como una etapa en la que se produce un gran descenso de los indicadores económicos debido a las sucesivas crisis económicas que afectan a los países latinoamericanos y que generan un aumento considerable de la pobreza (Sales, 1998). En esta década se agudiza el abismo social en cuanto a acceso a los recursos,
16 Según los datos del IPEA (Instituto de Investigación de Economía Aplicada), disponible en http://www.ipea.com.br/desiguald, acceso el 24 de mayo de 2009.
17 Los autores pioneros de la emigración brasileña, como por ejemplo Sales (1995), Margolis (1990), Patarra (1996) y Feldman-Bianco (1999), entre otros, coinciden en que a mediados de los años ochenta es cuando se inicia la emigración en Brasil. Sin embargo, existen algunos procesos emigratorios que son anteriores a este periodo. Según Siqueira (2006), ya en la década de 1960 en la región del Vale do Río Doce (en la provincia de Minas Gerais) se observan algunos flujos migratorios hacia Estados Unidos, especialmente a partir de vínculos personales generados con americanos que trabajaban en industrias de la región. Por otra parte, hay un gran número de exiliados a partir de 1964, año en el que tiene lugar el golpe militar en Brasil. Según Gaspari (2002), el gobierno dictatorial militar promulgó un acto institucional que abolía la constitución federal y permitía la suspensión de los derechos políticos. Las prisiones, la clandestinidad y el exilio pasan a ser el destino de quienes eran contrarios al nuevo régimen. Personas destacadas de la vida política y cultural de Brasil fueron detenidas, exiliadas (como, por ejemplo, Chico Buarque, Caetano Veloso, Gilberto Gil, Miguel Arraes, Fernando Henrique Cardoso, Luiz Inácio Lula da Silva) y/o sometidas a torturas, en condición de presos políticos; otros fueron asesinados.
LAS EDADES DEL FENÓMENO MIGRATORIO EN BRASIL 35
junto con una inflación galopante, aumento del desempleo y pérdida de poder adquisitivo de las clases medias.
De acuerdo con Margolis (1994), todos estos factores estructurales de la economía brasileña en la década de 1980 son determinantes para que una clase media, cada vez más debilitada, sitúe el punto de mira en el extranjero, especialmente en los Estados Unidos. Así, la emigración se inicia como una alternativa para mantener los recursos de la clase media y garantizar algunos capitales de clase, como la educación superior o el nivel de ingresos, entre otros, amenazados por la continuada crisis económica del país.
Así, en este nuevo contexto, Brasil entra en el marco de los países exportadores de mano de obra emigrante. Un fenómeno creciente que, según los datos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil18, en las últimas tres décadas, ha provocado la emigración de cerca de tres millones de brasileños.
De acuerdo con Póvoa Neto (2006), este fenómeno relativamente reciente representa una discontinuidad histórica en un país acostumbrado a concebirse a sí mismo como tierra de oportunidades para extranjeros. Todo lo contrario, la representación social que existe en torno a un país de emigración tiende a asociarse, dentro de las coordenadas del orden geopolítico contemporáneo, a países con falta de calidad de vida y con graves problemas de orden social, político y económico.
18 Datos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, consultar en http://www.brasileirosnomundo.mre.gov.br/pt-br/, acceso el 15 de noviembre de 2009.
TABLA 2
BRASILEÑOS EN DIFERENTES REGIONES DEL MUNDO. AÑO 2008. MILES DE PERSONAS
Fuente: Elaboración propia a partir del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, septiembre de 2009.
Región
Numero total de brasileños en la región
Total
3.040.993
América del Norte
1.325.100
Europa
816.257
América del Sur
513.800
Asia
289.557
África
36.852
Oriente próximo
31.890
Oceanía
22.500
América Central
5.037
36 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Estados Unidos constituye sin lugar a dudas el primer y más tradicional destino de la emigración brasileña. Es a partir de este flujo migratorio que Brasil se visibiliza a nivel internacional como un país caracterizado por la emigración. Son muchos los estereotipos y las imágenes que son repetidas ad nauseaum a través de telenovelas, reportajes, películas entre otras, que conciben el flujo emigratorio de las y los brasileños como un «problema»19.
A través de diferentes discursos académicos, políticos y mediáticos, la población brasileña se hace visible como «flujo migratorio» que contribuye a la consolidación de la inmigración latinoamericana en Estados Unidos, en algunos países de Europa y en Japón. La emigración de brasileños ya está plenamente reconocida por la academia en Brasil. Son muchos los artículos, monográficos, tesis y libros sobre esta temática20.
A partir de la segunda mitad de la década de 1980, el discurso mediático sobre la emigración de brasileños empieza a circular en los medios de comunicación más importantes del país. De acuerdo con Sales (1994), es a partir de esta época que las noticias sobre brasileños y brasileñas a los que se les ha impedido la entrada en Estados Unidos o sobre los llamados inmigrantes «clandestinos» afloran en los guiones de los medios de comunicación de Brasil. Además, los medios también se hacen eco de las primeras cifras que atestiguan que al final de los años ochenta ya hay un millón de brasileños en el extranjero, en su mayoría en los Estados Unidos.
Póvoa Neto (2006), en su estudio sobre la imagen que tiene la prensa brasileña sobre la emigración, constata que los medios de comunicación de Brasil han consolidado la imagen de este país como expulsor de mano de obra. Las zonas geográficas de residencia de emigrantes más comentadas por la prensa son: Estados Unidos, Japón, Portugal, Reino Unido y España. A la hora de abordar la emigración brasileña, los principales temas tratados por los medios son:
• Condiciones de vida y trabajo de la población brasileña en el extranjero;
• remesas de inmigrantes;
• detención, prisión, deportación de brasileños por problemas de documentación o por cruce irregular de fronteras;
19 Como ejemplos emblemáticos están la telenovela América (emitida del 14 de marzo al 5 de noviembre de 2005) de la mayor cadena de televisión brasileña (Rede Globo) que retrata la vida de los inmigrantes brasileños en Estados Unidos. La película luso-brasileña Terra estrangeira del director Walter Sales (1995), que retrata la emigración de algunos jóvenes brasileños en Portugal. Y, por último, la película recién estrenada Jean Charles de Henrique Goldman (2009) sobre el famoso caso del electricista brasileño asesinado por la Policía Metropolitana inglesa en la estación de metro de Stockwell, en Londres, el 22 de julio de 2005, al ser confundido con Husein Osman, un terrorista islamista.
20 En un esfuerzo de síntesis y mapeo de toda esta producción, los trabajos de Assis y Sasaki (2001) y Margolis (2008) dan cuenta de la diversidad temática y de la heterogeneidad de enfoques a la hora de abordar el colectivo brasileño en Estados Unidos, algunos países de Europa (Portugal, Italia, Inglaterra y España), Japón, Australia y en los países de fronteras (Argentina, Bolivia, Venezuela, Surinam y Guayana Francesa).
LAS EDADES DEL FENÓMENO MIGRATORIO EN BRASIL 37
• involucramiento de brasileños en tráfico de seres humanos, explotación sexual o prostitución;
• otros temas más generales asociados a los brasileños en el exterior.
El discurso político también da cuenta de la existencia de este «Brasil emigrante». La posibilidad del voto emigrante en las elecciones presidenciales obliga a los principales partidos políticos a desarrollar líneas de trabajo sobre esta temática en el seno de sus estructuras. Un ejemplo emblemático son los núcleos del Partido de los Trabajadores en el extranjero, que organizan sucesivos encuentros de sus núcleos en Bélgica, Dinamarca, España, Estados Unidos, Inglaterra y Portugal21.
El propio gobierno brasileño se moviliza —a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores— para lograr mantener un diálogo permanente con los diferentes colectivos de brasileños en el extranjero. La organización y financiación en los últimos cuatro años de dos encuentros en Río de Janeiro con representantes de las comunidades brasileñas de todo el mundo se puede interpretar en clave de reconocimiento de esta nueva evidencia, además de la voluntad de repensar la gestión del Estado más allá de las fronteras nacionales22.
Entre los destinos más representativos de este Brasil emigrante, América del Norte alberga el mayor número de brasileños en el extranjero. De los 1.325.100 brasileños que viven en esta región, más de un millón (1.280.000) se concentra en los Estados Unidos de América.
Estados Unidos es el destino más numeroso y representativo de la emigración de brasileños. Los estudios sobre este flujo surgen a finales de la década de los ochenta e inicio de los noventa. Son pioneros los textos de Margolis (1989; 1992), Bicalho (1989), Sales (1992) y Goza (1992). En ellos se intenta aclarar quiénes son los nuevos emigrantes brasileños que parten hacia el
21 Para más detalles sobre la organización del PT en el extranjero consultar http://www.pt.org.br/portalpt/secretarias/relacoes-internacionais-13.html.
22 Para más información sobre los encuentros de los brasileños en el mundo, consultar http://www.brasileirosnomundo.mre.gov.br/pt-br/.
TABLA 3
INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN AMÉRICA DEL NORTE. AÑO 2008. MILES DE PERSONAS
Países de América del Norte
Numero total de brasileños por país
Total
1.325.100
Estados Unidos
1.280.000
Canadá
26.300
México
18.800
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos proporcionados por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, septiembre de 2009.
38 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
extranjero, cuáles son sus motivaciones para emigrar, los principales lugares de destino, las relaciones establecidas con la sociedad receptora y las principales ciudades y regiones de las que proceden.
Margolis (1994), investigadora preocupada por comprender y revelar las características de la emigración brasileña, realiza un amplio estudio sobre dicho colectivo residente en Nueva York. Esta migración se caracteriza durante este periodo por su alta temporalidad/circularidad, lo que
la autora denomina «migración yo-yo». A su vez, Sales (1995), a partir de sus investigaciones
23.
23 La jurisdicción consular de Brasil en Estados Unidos está dividida en nueve consulados generales: Consulado general en Atlanta (Georgia, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Alabama, Tennessee y Missisipi); Consulado general en Boston (Massachusetts, Maine, New Hampshire, Rhode Island y Vermont); Consulado general en Chicago (Illinois, Indiana, Iowa, Michigan, Minnesota, Missouri, Nebraska, North Dakota, South Dakota y Wisconsin); Consulado general en Houston (Arkansas, Colorado, Kansas, Louisiana, New Mexico, Oklahoma y Texas); Consulado general en Los Ángeles (Arizona, Hawai, Idaho, Montana, Nevada, Utah, Wyoming y en California, los condados de Imperial, Kern, Los Ángeles, Orange, Riverside, San Bernardino, San Diego, San Luis Obispo, Santa Bárbara, Ventura e islas norteamericanas en Pacífico (Johnston, Midway, Wake, Howland, Jarvis y Baker, Palmira y Kingman)); Consulado general en Miami (Florida, Estado Libre Asociado de Puerto Rico e Islas Vírgenes norteamericanas); Consulado general en Nueva York (Connecticut, Delaware, New Jersey, New York, Pensylvania y el Archipiélago de las Bermudas-protectorado británico); Consulado general en San Francisco (Alaska, Oregón, Washington y en el Estado de California los condados no cubiertos por el Consulado general en Los Ángeles); Consulado general en Washington (Distrito de Columbia, Estados de Kentucky, Maryland, Ohio, Virginia, West Virginia y bases norteamericanas, excepto Guam, bajo jurisdicción del sector consular de la Embajada en Manila).
TABLA 4
INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESTADOS UNIDOS, SEGÚN JURISDICCIÓN CONSULAR23.AÑO 2008. MILES DE PERSONAS
Fuente: Elaboración propia a partir del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, septiembre de 2009.
Brasileños por jurisdicción consular
Numero total de brasileños por jurisdicción consular
Total
1.280.000
Boston
350.000
Nueva York
350.000
Miami
300.000
Atlanta
80.000
Los Ángeles
52.000
Houston
50.000
San Francisco
45.000
Chicago
27.000
Washington
26.000
LAS EDADES DEL FENÓMENO MIGRATORIO EN BRASIL 39
en la ciudad de Boston, presenta otro tipo de inmigrante brasileño que asume un carácter cada vez más permanente. Sus estudios emiten datos sobre los perfiles de los brasileños que residen en dicha ciudad:
«Son en general brasileños jóvenes, provenientes de la clase media, con nivel medio de escolaridad y que trabajan principalmente en servicios de baja cualificación, en los bares y restaurantes de aquella región. Se unen así al empleo ejercido por los trabajadores inmigrantes ilegales que los antecedieron en este tipo de mercado de trabajo. El inmigrante brasileño en los Estados Unidos, que en los inicios del flujo migratorio hacia aquel país, hacia mediados de los años ochenta, sólo pensaba en juntar dinero para después establecerse en su país, parece ser hoy más realista en relación con su condición de extranjero que se fue para quedarse, como tantos otros del resto de sus hermanos latinos» (Sales, 1995: 8).
Estados Unidos, a pesar de haber aumentado el control de las fronteras en general, todavía constituye el destino más importante de los emigrantes brasileños. Los 1.280.000 brasileños residentes en Estados Unidos están concentrados principalmente en las ciudades de Boston (350.000), Miami (300.000) y Nueva York (350.000).
Otro perfil tradicional de la emigración brasileña —simultáneo al flujo migratorio americano— son los brasileños descendientes de japoneses que emigran hacia Japón, los llamados dekasseguis24 —se estima que son unos 280.000, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil (véase Tabla 5)—. El desplazamiento hacia este país se diferencia de otros flujos, al estar protagonizado, en su mayor parte, por hijos y nietos de ex emigrantes japoneses que se trasladaron a Brasil a inicios del siglo XX. Esta cuestión racial y étnica es un punto muy significativo, puesto que los que emigran lo hacen bajo circunstancias legales y económicas muy específicas (Rossini, 1998).
Un aspecto a considerar respecto a los dekasseguis es que se trata de una emigración promovida por el propio gobierno japonés. La dificultad de conseguir la documentación para residir y trabajar casi no existe en Japón, a diferencia de otros destinos en los que se debe lidiar con el problema de la «irregularidad». La mayoría de los dekasseguis viajan con una oferta laboral bajo el brazo y con un tiempo previamente delimitado de permanencia y regreso (Sasaki, 1995).
El contingente de brasileños en Japón se hace más visible a partir de la década de 1990, cuando los empresarios japoneses necesitados de mano de obra empiezan a presionar al gobierno japonés para cambiar la legislación sobre inmigración. Los descendientes japoneses se presentan como una solución intermedia, puesto que son socialmente representados desde el imaginario japonés como «semejantes» física y culturalmente. Con la reforma legislativa de la política in24
La palabra japonesa dekasseguis es un término utilizado para definir a las personas de Japón que trabajan fuera del sitio de residencia.
40 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
migratoria, el gobierno facilita la entrada de modo legal de los dekasseguis para que trabajen en Japón como inmigrantes (Rossini, 1998).
Para poder explicar esta política de apertura de puertas del gobierno japonés a los dekasseguis brasileños, Kawamura (2001) hace la siguiente reflexión:
«¿Por qué Japón buscó trabajadores en una región tan lejana como América Latina, cuando estaba rodeado de una mano de obra disponible y barata en otros países asiáticos? Esta pregunta me lleva a pensar que, por detrás de la migración de brasileños hacia aquel país, hay un fundamento no sólo económico y tecnológico, sino también étnico-cultural discriminatorio, en el sentido de una estricta inclusión de descendientes japoneses y, en consecuencia, de la exclusión de los “otros” inmigrantes de la sociedad japonesa». (Kawamura, 2001: 395).
En este escenario, a partir de la década de los noventa, aumenta de modo acelerado la cantidad de dekasseguis en Japón. Un flujo que se origina hacia la mitad de los años ochenta y que ha ido aumentando considerablemente debido a las facilidades legislativas y a la creciente acentuación de la crisis económica en Brasil (Sasaki, 2009). La producción bibliográfica sobre los dekasseguis brasileños en Japón empieza a ser visible en la primera mitad de los años noventa. Los trabajos
TABLA 5
INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ASIA. AÑO 2008. MILES DE PERSONAS
Fuente: Elaboración propia a partir de datos proporcionados por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, septiembre de 2009.
Países de Asia
Numero total de brasileños por país
Total
289.557
China
5.700
Corea del Sur
518
Filipinas
300
India
704
Indonesia
220
Japón
280.000
Kazajistán
30
Malasia
200
Pakistán
15
Singapur
640
Sri Lanka
26
Tailandia
200
Taiwán
650
Timor Oriental
315
Vietnam
39
LAS EDADES DEL FENÓMENO MIGRATORIO EN BRASIL 41
de Rossini (1992), Kawamura (2002) y Sasaki (1995), entre otros, intentan aportar más datos sobre este proceso.
Por otro lado, en Europa destacan los 180.000 en el Reino Unido; 137.600 en Portugal; 125.000 en España; 89.000 en Alemania; 70.000 en Italia y 60.000 en Francia (véase Tabla 6). En el continente europeo se da la peculiaridad de que muchos inmigrantes tienen la facilidad de contar con el pasaporte de los padres y abuelos que en otro momento emigraron hacia Brasil; sin olvidar la ausencia de visa de turistas para las personas procedentes de Brasil en el espacio Schengen. Se trata de una emigración muy diversa, donde se constata la existencia de perfiles altamente cualificados, profesionales liberales —como es el caso del gran número de dentistas en Portugal—, así como de un gran contingente de trabajadores en el sector servicios.
TABLA 6
INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN EUROPA. AÑO 2008. MILES DE PERSONAS
Fuente: Elaboración propia a partir del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, septiembre de 2009.
Países de Europa
Numero total de brasileños por país
Total
816.257
Alemania
89.000
Austria
3.000
Bélgica
42.000
Bulgaria
70
Croacia
170
Dinamarca
3.000
Eslovenia
32
España
125.000
Finlandia
508
Francia
60.000
Grecia
5.100
Hungría
230
Irlanda
15.000
Italia
70.000
Noruega
4.100
Países Bajos
17.600
Polonia
336
Portugal
137.600
Reino Unido
180.000
República Checa
347
Rumania
110
Rusia
400
Serbia
60
Suecia
5.000
Suiza
57.500
Ucrania
80
El Vaticano
14
42 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Entre los países de Europa, Portugal representa uno de los lugares preferidos por la emigración brasileña. Es también el país donde el colectivo está más visibilizado desde los discursos locales. Sin lugar a dudas, es el destino más tradicional y uno de los más numerosos de Europa. Si en el pasado hubo una importante emigración de portugueses a Brasil, actualmente se da el mismo proceso en sentido inverso.
La presencia, cada vez más visible, de las y los inmigrantes brasileños (o brazucas)25 en la sociedad lusa ha despertado el interés de investigadores de diversas áreas26, que han realizado importantes estudios tanto de portugueses en Brasil como de brasileños en Portugal. Tales investigaciones han permitido analizar las antiguas imágenes y las reconstrucciones identitarias que se dan en el presente. En este sentido, Feldman-Bianco (1996) observa que si la inmigración portuguesa había sido una presencia constante en las ciudades brasileñas, en la actualidad el camino se ha invertido, y para un gran contingente de emigrantes brasileños, Portugal se convierte en el destino preferente.
Debido a la fuerte vinculación histórica y a los convenios mutuos existentes entre ambos países, la emigración de brasileños hacia Portugal también presenta un carácter distintivo. Dentro de este grupo también se pueden identificar numerosos emigrantes cualificados que poseen una especialidad propia: dentistas, ingenieros, publicitarios y arquitectos, entre otros. El hecho de que Portugal esté insertado en la Unión Europea ha motivado a muchos profesionales a elegir este país como puerta de entrada a otros países de Europa. La atracción que ejerce la posibilidad de una mayor movilidad y de nuevas oportunidades de desarrollo en la Unión Europea han influido en la elección de Portugal como primer destino, tanto por la facilidad lingüística como por los acuerdos entre las clases profesionales de ambos países (Feldman-Bianco, 1996).
Por otro lado, en Sudamérica la emigración brasileña se dirige fundamentalmente a los países fronterizos. Esto ocurre así, especialmente, en Paraguay (300.000), Argentina (49.500) y Uruguay (32.200). El caso más numeroso y emblemático de esta regiones de frontera con Brasil está conformado por migrantes que trabajan en la agricultura de Paraguay, los llamados coloquialmente brasiguayos (Alves, 1990).
25 Según Machado (2002), brazuca es la categoría social existente en Portugal para designar a los inmigrantes brasileños. Según el contexto y quién hable, el término puede ser entendido como un modo de afirmación de la identidad o como una expresión peyorativa y prejuiciosa.
26 Como, por ejemplo, los estudios llevados a cabo por diferentes investigadores del Centro de Estudios de Migraciones Internacionales (CEMI) de la Universidad de Campinas (UNICAMP), que es un núcleo interdisciplinar de investigaciones comparadas sobre migraciones internacionales y un espacio de reflexión sobre identidades, globalización, Estado y nación, cultura y política.
LAS EDADES DEL FENÓMENO MIGRATORIO EN BRASIL 43
Por otra parte, se registra una reducida cantidad de brasileños que residen en diferentes países de Oceanía, de América Central, del continente africano y de Oriente Próximo.
A modo de síntesis, la población brasileña que reside actualmente en el extranjero conforma un total aproximado de tres millones de personas provenientes de diferentes zonas de Brasil, que han elegido otros países como residencia temporal o permanente. Aunque a la hora de abordar las migraciones internacionales actuales las cifras son siempre inexactas, los datos presentados a lo largo de este capítulo nos permiten constatar la nueva configuración de la emigración brasileña y su progresivo crecimiento y diversificación en cuanto a número de migrantes, perfiles y lugares de destino.
Asimismo, el aumento de los flujos migratorios brasileños hacia otros países en las décadas de los años ochenta y noventa ha focalizado la atención de un gran número de científicos sociales interesados en esta temática. Si en la década de los ochenta la emigración brasileña es objeto de estudio de escasas investigaciones, a partir de los noventa empieza a ganar fuerza dentro de la academia. En la actual década la producción teórica sobre la emigración brasileña se consolida. Además se constata un aumento significativo de investigaciones y publicaciones sobre los brasileños en el extranjero.
TABLA 7
INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN AMÉRICA DEL SUR. AÑO 2008. MILES DE PERSONAS
Fuente: Elaboración propia a partir del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, septiembre de 2009.
Países de América del Sur
Numero total de brasileños por país en América del Sur
Total
513.800
Argentina
49.500
Bolivia
23.800
Chile
9.200
Colombia
1.800
Ecuador
800
Guayana Francesa
19.000
Guyana
5.000
Paraguay
300.000
Perú
4.500
Surinam
20.000
Uruguay
32.200
Venezuela
48.000
44 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
TOTAL
96.279
Países de África
Numero total de brasileños por país en África
Total África
36.852
Angola
30.000
Argelia
36
Benín
8
Botsuana
26
Cabo Verde
350
Camerún
50
Costa de Marfil
180
Egipto
362
Etiopía
26
Gabón
65
Ghana
20
Guinea
40
Guinea Bissau
300
Guinea Ecuatorial
100
Kenia
130
Libia
300
Marruecos
110
Mozambique
2.700
Namibia
51
Nigeria
312
República D. Congo
80
Santo Tomé y Príncipe
30
Senegal
220
Sudáfrica
1.160
Sudán
6
Tanzania
30
Togo
15
Túnez
47
Zambia
69
Zimbabue
29
TABLA 8
BRASILEÑOS EN ÁFRICA, ORIENTE MEDIO, AMÉRICA CENTRAL Y OCEANÍA. AÑO 2008. MILES DE PERSONAS
LAS EDADES DEL FENÓMENO MIGRATORIO EN BRASIL 45
Fuente: Elaboración propia a partir del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, septiembre de 2009.
Países de Oriente Medio
Numero total de brasileños por país en Oriente Medio
Total Oriente Medio
31.890
Arabia Saudí
686
Armenia
8
Emiratos Árabes
1.200
Irán
86
Iraq
11
Israel
20.000
Jordania
1.300
Kuwait
290
Líbano
5.000
Qatar
500
Siria
2.480
Turquía
329
Países de América Central
Numero total de brasileños por país en América Central
Total América Central
5.037
Antigua y Barbuda
8
Bahamas
250
Barbados
37
Belize
48
Costa Rica
226
Cuba
1.000
El Salvador
375
Guatemala
380
Haití
70
Honduras
500
Jamaica
150
Nicaragua
220
Panamá
811
República Dominicana
750
Santa Lucía
9
Trinidad y Tobago
203
Países de Oceanía
Numero total de brasileños por país en Oceanía
Total Oceanía
22.500
Australia
18.400
Nueva Zelanda
4.100
TABLA 8 (CONTINUACIÓN)
BRASILEÑOS EN ÁFRICA, ORIENTE MEDIO, AMÉRICA CENTRAL Y OCEANÍA. AÑO 2008. MILES DE PERSONAS
46 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
1.5. La cuarta edad. La diversificación de los flujos migratorios y la reubicación de Brasil en el escenario internacional: entre el BRIC, la nueva inmigración y la exportación de emigrantes
Los estudios presentados en los anteriores apartados nos llevan a considerar que uno de los vectores de la historia reciente de Brasil es el cambio de dirección del fenómeno migratorio. Los datos ratifican que Brasil es actualmente un país de emigración. El saldo migratorio es negativo. Mientras hay cerca de un millón de extranjeros en Brasil, hay tres millones de brasileños en otros países. Con España este saldo también es negativo. Mientras hay cerca de 125.000 brasileños en España, el número de españoles residentes en Brasil asciende a 72.097, según los datos de julio de 2009 del Censo Electoral de Españoles Residentes en el Extranjero (CERA)27. Así, los datos confirman esta caracterización de Brasil como país de emigración.
Ahora bien, aunque el país se caracteriza por la emigración, a partir de la actual década se ha incrementado el número de trabajadores extranjeros en Brasil, como por ejemplo el caso de los bolivianos28 (Silva, 2003). De acuerdo con Baeninger (2009), a mediados de esta década la inmigración en Brasil incrementó, especialmente en provincias como São Paulo y Río de Janeiro.
El fenómeno migratorio en Brasil es un ejemplo de que las migraciones son cada vez más complejas. En los últimos años hemos visto cómo países tradicionalmente de emigración se han convertido en zonas de inmigración. Otras áreas del planeta pasan a ser lugares de tránsito. Algunos países han visto cómo en sus ciudades y provincias ha crecido la llamada «cultura de la emigración», en la que la alternativa de supervivencia para muchos de sus ciudadanos está en la emigración, además de que sus PIB dependen directamente de las remesas de los emigrantes.
El caso de Brasil conjuga diferentes procesos a la vez. De ser un país de inmigración, pasa a ser un país de emigración y en la actualidad sigue siendo una sociedad emisora, pero que a la vez también recibe extranjeros. Además, el país ha cambiado su posición en la geopolítica y en la economía global en los últimos años. Se sitúa entre las 10 mayores economías del planeta29 y
27 Entre las provincias en que más residen españoles destacan los 46.388 de São Paulo, 15.360 en Río de Janeiro, 5.698 en Salvador de Bahía y 1.687 en Brasilia. http://www.ine.es/censoe/censo_cerrado/index.html.
28 En el segundo semestre de 2009 el gobierno brasileño llevó a cabo un proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes en el que regularizó cerca de 40.000 extranjeros de diferentes nacionalidades. Entre los principales colectivos regularizados se encuentran: 16.000 bolivianos, 5.400 chinos, 4.600 peruanos, 4.100 paraguayos y 1.100 coreanos. Para más información sobre el número de extranjeros en Brasil y sobre el proceso de regularización, consultar http://www.dpf.gov.br/.
29 Sólo la ciudad de São Paulo —que tiene la segunda mayor flota de helicópteros del mundo sólo detrás de Nueva York— su Producto Interior Bruto, 102.400 millones de dólares, supera la riqueza generada por 22 estados de los Estados Unidos de América, entre ellos Hawai, Georgia y New Hampshire, analizados individualmente, según una investigación de la Federación del Comercio del Estado de São Paulo (FECOMERCIO).
LAS EDADES DEL FENÓMENO MIGRATORIO EN BRASIL 47
según las previsiones del Banco Mundial será la quinta en 201630. Junto con Rusia, India y China, Brasil forma parte del llamado grupo BRIC, con rasgos comunes como una gran población, un territorio con dimensiones continentales y estratégicas y una enorme cantidad de recursos naturales. Asimismo, todos ellos cuentan con economías emergentes y en pujante crecimiento (Sachs, 2003).
De este modo, no estamos hablando del clásico proceso migratorio, en el que las personas se mueven de un país pobre a otro muy rico. Se trata de un país emisor de mano de obra emigrante que será anfitrión del Mundial de Fútbol de 2014 y organizará los Juegos Olímpicos de 2016; va a construir el primer tren de alta velocidad del continente y está realizando enormes inversiones en infraestructuras, vivienda, educación y protección social. Sin embargo, Brasil no es capaz de garantizar movilidad social a sus ciudadanos dentro de sus fronteras.
Además, Brasil tiene unos amplios y voluminosos intercambios económicos con España. Los centenares de empresas españolas radicadas en suelo brasileño convierten a España en el segundo inversor extranjero en Brasil31, tras Estados Unidos. Un país que no sólo genera flujos migratorios hacia España, sino que buena parte de los resultados de algunas empresas españolas que cotizan en Bolsa, como Santander y Telefónica (que pesan en torno al 22,5% y al 22% en el Ibex), OHL o Abengoa provienen de Brasil. Además, Brasil es el país que cuenta con un mayor número de representantes en el Latibex, el mercado español de empresas latinoamericanas, con 16 de sus 33 compañías. Asimismo, Santander Brasil, que supone por tamaño el 24% del grupo Santander, va a ser soporte principal de los resultados y del crecimiento a largo plazo del grupo cántabro (González, 2009).
Cabe señalar que el fenómeno migratorio en Brasil y su actual panorama económico ponen de manifiesto que las perspectivas únicamente económicas resultan débiles para explicar los actuales desplazamientos de personas entre países. No cabe duda que las migraciones implican un desplazamiento a partir de lógicas económicas, pero también entre diferentes espacios sociales, políticos y culturales.
Así, las hipótesis económicas tradicionales, tal como las que señalan las diferencias económicas entre países expulsores y receptores de mano de obra, ya no son suficientes a la hora de explicar la complejidad del fenómeno migratorio. A lo largo de los capítulos 3 y 4 veremos cómo este enfoque no permite entender en toda su complejidad las lógicas de la emigración de brasileños hacia España. En estos capítulos se analizan con más detalle todos los factores que motivan este flujo migratorio hacia España.
30 Datos del Banco Mundial, consultar en http://econ.worldbank.org.
31 La inversión en Brasil absorbe el 33% de toda la inversión española en Latinoamérica en términos brutos y el 28% en términos netos.

LA INMIGRACIÓN
BRASILEÑA EN ESPAÑA:
UNA APROXIMACIÓN
CUANTITATIVA
A PARTIR DE LAS
FUENTES ESTADÍSTICAS
OFICIALES

LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 51
2. LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA:
UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA
A PARTIR DE LAS FUENTES
ESTADÍSTICAS OFICIALES
2.1. Introducción
Este capítulo presenta un análisis cuantitativo de la inmigración brasileña en España a partir de las fuentes oficiales disponibles (registros y encuestas). Los datos y resultados que a continuación se detallan permiten enmarcar el proceso migratorio de los brasileños, desde el análisis de sus principales características sociodemográficas y desde una aproximación longitudinal. Conocer adecuadamente cuáles son los principales rasgos socioeconómicos de este flujo migratorio nos permite extraer los perfiles representativos en términos de tipicidad que orientarán la segunda parte del estudio, que se recoge en los capítulos 3, 4 y 5: el análisis cualitativo de los proyectos migratorios y las diferentes pautas de inserción del inmigrante brasileño en la estructura socioeconómica de España, desde la aproximación a sus discursos, proyectos y estrategias.
2.2. Entradas de nacionales brasileños en España
Según la Encuesta de Movimiento Turístico en Fronteras (FRONTUR), como se muestra en la Tabla 9, un total de 308.000 residentes en Brasil visitan España en 2007 en calidad de turistas. De ese modo, Brasil ocupa la posición 21 en cuanto a número de turistas en territorio español y es el primero en el ranking si sólo consideramos los países latinoamericanos.
Asimismo, el número de turistas procedentes de Brasil se ha triplicado en los últimos cinco años, pasando de 102.000 en el año 2002 a 308.000 en el año 2007. Estos datos permiten constatar la
52 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
TABLA 9
TURISTAS INTERNACIONALES EN ESPAÑA POR PAÍS DE RESIDENCIA. AÑO 2007. MILES DE PERSONAS
Fuente: Elaboración propia a partir de FRONTUR (Encuesta de Movimientos Turísticos en Fronteras) (Instituto de Estudios Turísticos (IET)).
País
Número turistas
Total
59.192
Alemania
10.047
Austria
515
Bélgica
1.681
Dinamarca
933
Finlandia
517
Francia
9.331
Grecia
73
Irlanda
1.633
Italia
3.633
Luxemburgo
117
Noruega
863
Países Bajos
2.448
Portugal
2.364
Reino Unido
16.271
Rusia
445
Suecia
1.137
Suiza
1.388
Otros Europa
1.771
Argentina
218
Brasil
308
Canadá
167
Chile
65
Estados Unidos
1.124
México
205
Venezuela
147
Otros América
303
Japón
365
Resto Mundo
1.123
TABLA 10
TURISTAS EN ESPAÑA RESIDENTES EN BRASIL. AÑOS 2002-2007
Fuente: Elaboración propia a partir de FRONTUR (IET).
Año
2002
2003
2004
2005
2006
2007
Número brasileños
102.000
146.000
184.000
222.000
257.000
308.000
Variación interanual %

43,14
26,03
20,65
15,77
19,84
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 53
importancia del turismo brasileño en España en términos absolutos y, especialmente, el intenso crecimiento que éste ha experimentado en los últimos años tal y como queda reflejado en la Tabla 10.
2.3. Evolución de la población brasileña residente en España
En 1997, los brasileños con autorización de residencia en España, tal como muestra la Tabla 11, suman poco menos de 5.700 efectivos. No obstante, a partir de 1997, el crecimiento de los residentes regulares procedentes de este país empieza a ser considerable y alcanza la cifra de 10.034 brasileños en 2001. A lo largo de la primera década del sigo XXI, el número de inmigrantes brasileños con autorización de residencia aumenta progresivamente y el periodo 2005-2006 es el de mayor incremento (se pasa de 17.524 a 26.868 residentes).
Si comparamos estos datos con los principales colectivos latinoamericanos en España, percibimos que el incremento de residentes brasileños se ha producido relativamente tarde (a partir del año 1997) y de manera más regular y constante que para otros colectivos. A diferencia de los ecuatorianos, que entran principalmente durante el periodo 2001-2005, y los bolivianos —sobre todo a partir del año 2004—, el volumen de entradas de brasileños año tras año perfila un flujo más progresivo.
32
A 1 de enero del año 2009 hay 47.229 brasileños con autorización de residencia en el territorio español. Este dato supone que si tomamos como referencia el año 1997, la población brasileña regular se ha multiplicado por ocho durante sólo 12 años. La distribución de esta población por comunidades autónomas y por provincias en el año 2009 —véase la Tabla 12— muestra que la comunidad con mayor número de brasileños con autorización de residencia es Cataluña (10.160), seguida de la Comunidad de Madrid (6.675) y Galicia (5.472). En cuanto a la distribución territorial por provincias, en consonancia con lo anteriormente dicho, Barcelona (7.046) y Madrid (6.675) constituyen los destinos preferidos. La Coruña (2.056) y Pontevedra (1.992) ocupan la tercera y cuarta posición, respectivamente, aunque a una considerable distancia de las dos primeras provincias.
32 Las nacionalidades con las cuales se compara Brasil son: Argentina, Bolivia, Colombia y Ecuador. El criterio que se ha seguido para seleccionar estas nacionalidades sudamericanas es el número de empadronados, ya que éstas son, en valor absoluto, las nacionalidades latinoamericanas con más empadronados en España. Además, la elección de Bolivia responde a que el tempo migratorio hacia España es muy similar al de Brasil, por cuanto las migraciones bolivianas y brasileñas presentan notables coincidencias en el ritmo y el periodo de llegada a España.
Año
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
Argentina
18.246
17.118
17.007
16.290
16.610
20.412
27.937
43.347
56.193
82.412
86.921
96.055
97.277
variación interanual
–0,06
–0,01
–1,06
–4,22
1,96
22,89
36,87
55,16
29,64
46,66
5,47
10,51
1,27
Bolivia
955
999
1.148
1.283
1.748
3.344
4.995
7.053
11.467
50.738
52.587
69.109
85.427
variación interanual
0,05
0,15
12,98
11,76
36,24
91,30
49,37
41,20
62,58
342,47
3,64
31,42
23,61
Brasil
5.694
6.263
7.012
8.120
10.034
10.910
12.902
14.598
17.524
26.866
30.242
39.170
47.229
variación interanual
0,10
0,12
10,68
15,80
23,57
8,73
18,26
13,15
20,04
53,31
12,57
29,52
20,57
Colombia
7.865
8.412
10.412
13.627
24.702
48.710
71.238
107.459
137.369
204.348
225.504
254.301
274.832
variación interanual
0,07
0,24
19,21
30,88
81,27
97,19
46,25
50,85
27,83
48,76
10,35
12,77
8,07
Ecuador
2.913
4.112
7.046
12.933
30.878
84.699
115.301
174.289
221.549
357.065
376.233
395.808
421.527
variación interanual
0,41
0,71
41,64
83,55
138,75
174,30
36,13
51,16
27,12
61,17
5,37
5,20
6,50
TABLA 11
EVOLUCIÓN DE EXTRANJEROS BRASILEÑOS CON AUTORIZACIÓN DE RESIDENCIA. AÑOS 1997-2009. COMPARATIVA CON NACIONALIDADES LATINOAMERICANAS MÁS DESTACADAS32
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 1996 a 2008 (Observatorio Permanente de la Inmigración (OPI)).
Nota: Datos a 1 de enero de cada año.
54 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
A 1 de enero del año 2009 hay 47.229 brasileños con autorización de residencia en el territorio español. Este dato supone que si tomamos como referencia el año 1997, la población brasileña regular se ha multiplicado por ocho durante sólo 12 años. La distribución de esta población por comunidades autónomas y por provincias en el año 2009 —véase la Tabla 12— muestra que la comunidad con mayor número de brasileños con autorización de residencia es Cataluña (10.160), seguida de la Comunidad de Madrid (6.675) y Galicia (5.472). En cuanto a la distribución territorial por provincias, en consonancia con lo anteriormente dicho, Barcelona (7.046) y Madrid (6.675) constituyen los destinos preferidos. La Coruña (2.056) y Pontevedra (1.992) ocupan la tercera y cuarta posición, respectivamente, aunque a una considerable distancia de las dos primeras provincias.
Sin embargo, si retrocedemos al año 1997, se aprecia que los brasileños se acumulaban por aquel entonces en mayor medida en la Comunidad de Madrid (1.412) y Cataluña (1.339). Estas dos comunidades suman en 1997 casi la mitad de la totalidad de los nacionales de Brasil. Se detecta una cierta tendencia a la dispersión de los residentes brasileños en el conjunto del territorio español, así como una pérdida de la importancia relativa de Madrid, que pasa de albergar el 24,8% de los brasileños a representar sólo el 14,1%, a lo largo de un poco más de un decenio (periodo comprendido entre 1997 y 2009).
Esta distribución desigual de la población brasileña en el territorio se aprecia en el Mapa 1, donde se observa que las provincias con mayor número de residentes brasileños son las que se han mencionado con anterioridad.
MAPA 1
EXTRANJEROS BRASILEÑOS CON AUTORIZACIÓN DE RESIDENCIA EN VIGOR.
DISTRIBUCIÓN PROVINCIAL. 1-1-2008
Fuente: Elaboración propia a partir del Anuario Estadístico de Inmigración 2007 (OPI).
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 55
TABLA 12
DISTRIBUCIÓN POR COMUNIDAD AUTÓNOMA Y PROVINCIA DE RESIDENCIA DE LOS BRASILEÑOS CON AUTORIZACIÓN DE RESIDENCIA EN VIGOR. AÑOS 1997-2009
Año
1997
1998
1999
2000
2001
2002
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
TOTAL
5.694
100,00
6.263
100,00
7.012
100,00
8.120
100,00
10.034
100,00
10.910
100,00
ANDALUCÍA
516
9,06
609
9,72
682
9,73
789
9,72
1.056
10,52
1.089
9,98
Almería
50
0,88
47
0,75
49
0,70
50
0,62
95
0,95
90
0,82
Cádiz
66
1,16
127
2,03
156
2,22
155
1,91
140
1,40
148
1,36
Córdoba
63
1,11
35
0,56
30
0,43
40
0,49
71
0,71
71
0,65
Granada
67
1,18
75
1,20
90
1,28
105
1,29
138
1,38
143
1,31
Huelva
19
0,33
21
0,34
26
0,37
31
0,38
48
0,48
35
0,32
Jaén
12
0,21
14
0,22
24
0,34
29
0,36
29
0,29
42
0,38
Málaga
164
2,88
191
3,05
211
3,01
273
3,36
363
3,62
390
3,57
Sevilla
75
1,32
99
1,58
96
1,37
106
1,31
172
1,71
170
1,56
ARAGÓN
92
1,62
130
2,08
150
2,14
162
2,00
238
2,37
298
2,73
Huesca
12
0,21
8
0,13
18
0,26
21
0,26
22
0,22
22
0,20
Teruel
13
0,23
26
0,42
34
0,48
33
0,41
50
0,50
59
0,54
Zaragoza
67
1,18
96
1,53
98
1,40
108
1,33
166
1,65
217
1,99
ASTURIAS
101
1,77
126
2,01
156
2,22
160
1,97
283
2,82
231
2,12
BALEARES
193
3,39
218
3,48
266
3,79
273
3,36
340
3,39
336
3,08
CANARIAS
296
5,20
290
4,63
309
4,41
333
4,10
432
4,31
469
4,30
Las Palmas
101
1,77
110
1,76
125
1,78
162
2,00
221
2,20
242
2,22
Tenerife
131
2,30
180
2,87
184
2,62
171
2,11
211
2,10
227
2,08
CANTABRIA
64
1,12
91
1,45
93
1,33
116
1,43
178
1,77
171
1,57
CASTILLA Y LEÓN
216
3,79
250
3,99
331
4,72
423
5,21
505
5,03
611
5,60
Ávila
13
0,23
13
0,21
20
0,29
26
0,32
19
0,19
25
0,23
Burgos
43
0,76
52
0,83
75
1,07
92
1,13
109
1,09
127
1,16
León
55
0,97
83
1,33
95
1,35
112
1,38
133
1,33
150
1,37
Palencia
0
0,00
3
0,05
4
0,06
12
0,15
16
0,16
22
0,20
Salamanca
39
0,68
26
0,42
34
0,48
46
0,57
70
0,70
85
0,78
Segovia
10
0,18
16
0,26
21
0,30
23
0,28
31
0,31
36
0,33
Soria
16
0,28
17
0,27
26
0,37
28
0,34
28
0,28
35
0,32
Valladolid
26
0,46
23
0,37
36
0,51
69
0,85
78
0,78
104
0,95
Zamora
14
0,25
17
0,27
20
0,29
15
0,18
21
0,21
27
0,25
CASTILLA-LA MANCHA
51
0,90
57
0,91
66
0,94
70
0,86
110
1,10
134
1,23
Albacete
6
0,11
6
0,10
8
0,11
14
0,17
17
0,17
20
0,18
Ciudad Real
7
0,12
7
0,11
7
0,10
6
0,07
11
0,11
11
0,10
Cuenca
6
0,11
8
0,13
7
0,10
6
0,07
11
0,11
11
0,10
Guadalajara
18
0,32
20
0,32
23
0,33
22
0,27
35
0,35
47
0,43
Toledo
14
0,25
16
0,26
21
0,30
22
0,27
36
0,36
45
0,41
CATALUÑA
1.339
23,52
1.143
18,25
1.265
18,04
1.612
19,85
1.987
19,80
2.401
22,01
Barcelona
1.158
20,34
981
15,66
1.055
15,05
1.323
16,29
1.519
15,14
1.789
16,40
Gerona
75
1,32
44
0,70
78
1,11
109
1,34
175
1,74
257
2,36
Lérida
23
0,40
36
0,57
37
0,53
56
0,69
120
1,20
169
1,55
Tarragona
83
1,46
82
1,31
95
1,35
124
1,53
173
1,72
186
1,70
COM.VALENCIANA
468
8,22
519
8,29
565
8,06
686
8,45
977
9,74
862
7,90
Alicante
162
2,85
158
2,52
161
2,30
195
2,40
316
3,15
286
2,62
Castellón
104
1,83
141
2,25
153
2,18
161
1,98
214
2,13
205
1,88
Valencia
202
3,55
220
3,51
251
3,58
330
4,06
447
4,45
371
3,40
EXTREMADURA
36
0,63
53
0,85
65
0,93
82
1,01
153
1,52
189
1,73
Badajoz
25
0,44
33
0,53
43
0,61
60
0,74
113
1,13
156
1,43
Cáceres
11
0,19
20
0,32
22
0,31
22
0,27
40
0,40
33
0,30
GALICIA
489
8,59
604
9,64
651
9,28
764
9,41
918
9,15
945
8,66
La Coruña
174
3,06
206
3,29
209
2,98
283
3,49
337
3,36
324
2,97
Lugo
28
0,49
54
0,86
61
0,87
68
0,84
92
0,92
96
0,88
Orense
57
1,00
75
1,20
83
1,18
75
0,92
108
1,08
121
1,11
Pontevedra
230
4,04
269
4,30
298
4,25
338
4,16
381
3,80
404
3,70
MADRID
1.412
24,80
1.337
21,35
1.567
22,35
1.507
18,56
1.532
15,27
1.954
17,91
MURCIA
53
0,93
54
0,86
63
0,90
75
0,92
83
0,83
101
0,93
NAVARRA
60
1,05
103
1,64
120
1,71
171
2,11
259
2,58
185
1,70
PAÍS VASCO
268
4,71
500
7,98
516
7,36
772
9,51
894
8,91
845
7,75
Álava
61
1,07
231
3,69
238
3,39
402
4,95
406
4,05
350
3,21
Guipúzcoa
67
1,18
85
1,36
86
1,23
92
1,13
100
1,00
106
0,97
Vizcaya
140
2,46
184
2,94
192
2,74
278
3,42
388
3,87
389
3,57
LA RIOJA
12
0,21
22
0,35
18
0,26
50
0,62
70
0,70
87
0,80
CEUTA
1
0,02
8
0,13
7
0,10
2
0,02
1
0,01


MELILLA

0,00
3
0,05
4
0,06
2
0,02
0
0,00
1
0,01
NO CONSTA
91
1,60
146
2,33
118
1,68
71
0,87
18
0,18
1
0,01
56 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
TABLA 12 (Continuación)
DISTRIBUCIÓN POR COMUNIDAD AUTÓNOMA Y PROVINCIA DE RESIDENCIA DE LOS BRASILEÑOS CON AUTORIZACIÓN DE RESIDENCIA EN VIGOR. AÑOS 1997-2009
Año
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
TOTAL
12.902
100,00
14.598
100,00
17.524
100,00
26.866
100,00
30.242
100,00
39.170
100,00
47.229
100,00
ANDALUCÍA
1.235
9,57
1.440
9,86
1.621
9,25
2.536
9,44
2.817
9,31
3.694
9,43
4.320
9,15
Almería
84
0,65
125
0,86
143
0,82
270
1,00
296
0,98
369
0,94
435
0,92
Cádiz
164
1,27
182
1,25
209
1,19
287
1,07
309
1,02
365
0,93
420
0,89
Córdoba
71
0,55
80
0,55
86
0,49
116
0,43
130
0,43
179
0,46
235
0,50
Granada
168
1,30
197
1,35
232
1,32
320
1,19
379
1,25
451
1,15
572
1,21
Huelva
40
0,31
40
0,27
49
0,28
99
0,37
142
0,47
179
0,46
239
0,51
Jaén
43
0,33
50
0,34
58
0,33
85
0,32
91
0,30
113
0,29
120
0,25
Málaga
469
3,64
545
3,73
562
3,21
974
3,63
966
3,19
1.358
3,47
1.293
2,74
Sevilla
197
1,53
221
1,51
282
1,61
385
1,43
504
1,67
680
1,74
1.006
2,13
ARAGÓN
285
2,21
369
2,53
504
2,88
776
2,89
930
3,08
1.217
3,11
1.486
3,15
Huesca
27
0,21
27
0,18
51
0,29
76
0,28
87
0,29
114
0,29
130
0,28
Teruel
53
0,41
75
0,51
95
0,54
140
0,52
179
0,59
214
0,55
277
0,59
Zaragoza
205
1,59
267
1,83
358
2,04
560
2,08
664
2,20
889
2,27
1.079
2,28
ASTURIAS
347
2,69
294
2,01
482
2,75
749
2,79
967
3,20
1.185
3,03
1.526
3,23
BALEARES
505
3,91
562
3,85
689
3,93
1.055
3,93
1.178
3,90
1.401
3,58
1.689
3,58
CANARIAS
537
4,16
626
4,29
698
3,98
1.096
4,08
1.265
4,18
1.549
3,95
1.724
3,65
Las Palmas
266
2,06
296
2,03
337
1,92
471
1,75
523
1,73
693
1,77
754
1,60
Tenerife
271
2,10
330
2,26
361
2,06
625
2,33
742
2,45
856
2,19
970
2,05
CANTABRIA
220
1,71
266
1,82
290
1,65
395
1,47
462
1,53
606
1,55
783
1,66
CASTILLA Y LEÓN
639
4,95
727
4,98
890
5,08
1.461
5,44
1.882
6,22
2.601
6,64
3.139
6,65
Ávila
24
0,19
24
0,16
22
0,13
41
0,15
58
0,19
98
0,25
127
0,27
Burgos
131
1,02
139
0,95
163
0,93
263
0,98
319
1,05
436
1,11
541
1,15
León
153
1,19
156
1,07
222
1,27
317
1,18
411
1,36
491
1,25
595
1,26
Palencia
22
0,17
34
0,23
37
0,21
59
0,22
85
0,28
105
0,27
130
0,28
Salamanca
86
0,67
105
0,72
115
0,66
199
0,74
238
0,79
321
0,82
405
0,86
Segovia
40
0,31
49
0,34
60
0,34
113
0,42
149
0,49
204
0,52
233
0,49
Soria
37
0,29
41
0,28
56
0,32
75
0,28
88
0,29
120
0,31
125
0,26
Valladolid
113
0,88
148
1,01
173
0,99
340
1,27
455
1,50
703
1,79
816
1,73
Zamora
33
0,26
31
0,21
42
0,24
54
0,20
79
0,26
123
0,31
167
0,35
CASTILLA-LA MANCHA
137
1,06
213
1,46
291
1,66
447
1,66
557
1,84
709
1,81
926
1,96
Albacete
21
0,16
40
0,27
68
0,39
92
0,34
122
0,40
142
0,36
195
0,41
Ciudad Real
19
0,15
23
0,16
39
0,22
76
0,28
93
0,31
111
0,28
134
0,28
Cuenca
9
0,07
13
0,09
13
0,07
30
0,11
31
0,10
47
0,12
71
0,15
Guadalajara
47
0,36
80
0,55
100
0,57
142
0,53
184
0,61
232
0,59
298
0,63
Toledo
41
0,32
57
0,39
71
0,41
107
0,40
127
0,42
177
0,45
228
0,48
CATALUÑA
2.679
20,76
3.028
20,74
3.685
21,03
5.544
20,64
6.128
20,26
8.259
21,09
10.160
21,51
Barcelona
2.027
15,71
2.169
14,86
2.551
14,56
3.727
13,87
4.220
13,95
5.535
14,13
7.046
14,92
Gerona
237
1,84
326
2,23
410
2,34
671
2,50
614
2,03
996
2,54
1.051
2,23
Lérida
180
1,40
259
1,77
370
2,11
589
2,19
669
2,21
819
2,09
1.009
2,14
Tarragona
235
1,82
274
1,88
354
2,02
557
2,07
625
2,07
909
2,32
1.054
2,23
COM.VALENCIANA
1.287
9,98
1.400
9,59
1.687
9,63
2.372
8,83
2.753
9,10
3.290
8,40
3.626
7,68
Alicante
504
3,91
489
3,35
573
3,27
828
3,08
991
3,28
1.092
2,79
1.187
2,51
Castellón
221
1,71
317
2,17
404
2,31
560
2,08
630
2,08
782
2,00
877
1,86
Valencia
562
4,36
594
4,07
710
4,05
984
3,66
1.132
3,74
1.416
3,62
1.562
3,31
EXTREMADURA
215
1,67
302
2,07
309
1,76
549
2,04
618
2,04
716
1,83
868
1,84
Badajoz
182
1,41
248
1,70
242
1,38
442
1,65
500
1,65
565
1,44
677
1,43
Cáceres
33
0,26
54
0,37
67
0,38
107
0,40
118
0,39
151
0,39
191
0,40
GALICIA
993
7,70
1.217
8,34
1.523
8,69
2.605
9,70
3.168
10,48
4.241
10,83
5.472
11,59
La Coruña
354
2,74
428
2,93
550
3,14
902
3,36
1.111
3,67
1.530
3,91
2.056
4,35
Lugo
95
0,74
119
0,82
141
0,80
316
1,18
382
1,26
518
1,32
591
1,25
Orense
125
0,97
146
1,00
178
1,02
319
1,19
413
1,37
613
1,56
833
1,76
Pontevedra
419
3,25
524
3,59
654
3,73
1.068
3,98
1.262
4,17
1.580
4,03
1.992
4,22
MADRID
2.174
16,85
2.520
17,26
2.793
15,94
4.453
16,57
4.333
14,33
5.737
14,65
6.675
14,13
MURCIA
173
1,34
158
1,08
243
1,39
390
1,45
506
1,67
649
1,66
808
1,71
NAVARRA
309
2,39
308
2,11
248
1,42
446
1,66
498
1,65
656
1,67
836
1,77
PAÍS VASCO
1.054
8,17
1.043
7,14
1.300
7,42
1.747
6,50
1.873
6,19
2.206
5,63
2.537
5,37
Álava
446
3,46
366
2,51
484
2,76
504
1,88
523
1,73
583
1,49
677
1,43
Guipúzcoa
136
1,05
149
1,02
188
1,07
348
1,30
399
1,32
525
1,34
637
1,35
Vizcaya
472
3,66
528
3,62
628
3,58
895
3,33
951
3,14
1.098
2,80
1.223
2,59
LA RIOJA
101
0,78
122
0,84
156
0,89
202
0,75
236
0,78
306
0,78
371
0,79
CEUTA
1
0,01


0,00


1
0,00
2
0,01
4
0,01
MELILLA
0,00


1
0,01
1
0,00
3
0,01
5
0,01
9
0,02
NO CONSTA
10
0,08
3
0,02
14
0,08
42
0,16
67
0,22
141
0,36
270
0,57
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 1996 a 2008 (OPI).
Nota: Datos a 1 de enero de cada año.
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 57
Por otra parte, para un análisis más aproximado a la realidad de la migración brasileña en España, es necesario tomar en consideración no sólo las personas residentes que cuentan con autorización de residencia, sino también la totalidad de los empadronados de dicha nacionalidad33. Las Tablas 13.1 y 13.2 muestran el incremento continuado de empadronados procedentes de Brasil a lo largo del primer decenio del siglo XXI. La cifra de empadronados es considerablemente más elevada que la de las personas con autorización de residencia. El año de mayor incremento relativo es el año 2004-2005, al pasar de 37.995 a 54.115 empadronados brasileños. Tal y como muestra la Tabla 13.2, la mayor tasa de crecimiento asciende a 42,4% y se produce a lo largo del año 2005. En enero del año 2008, un total de 116.548 nacionales de Brasil están empadronados en los diferentes municipios de España, lo que significa que se ha sextuplicado la cifra existente en el año 2001.
33 El Padrón es la fuente disponible que se aproxima de forma más fiable al número total de personas residentes en territorio español, especialmente a partir del año 2000, cuando la ley de extranjería (Ley Orgánica 4/2000) establece que los extranjeros «irregulares» que se empadronen en su municipio tienen derecho a la educación y a la asistencia sanitaria. No obstante, y a pesar del requerimiento de renovación bienal del padrón y de las depuraciones de la estadística del padrón, pueden existir duplicidades en esta estadística. El motivo de tales duplicidades es la movilidad de los inmigrantes entre municipios españoles. Si los extranjeros no se dan de baja de la ciudad de la que se van, computan doblemente en su antigua y nueva residencia, al menos durante un tiempo. Por otra parte, no existe una absoluta fiabilidad de que la totalidad de las personas inmigrantes extranjeras se empadronen.
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
Argentina
37.625
66.296
128.757
157.323
152.975
150.252
141.159
147.382
140.443
Bolivia
6.594
13.427
28.128
51.673
97.947
139.802
200.496
242.296
227.145
Brasil
17.302
24.036
31.751
37.995
54.115
72.441
90.161
116.548
124.737
Colombia
86.927
190.226
242.540
246.243
271.239
265.141
261.542
284.581
292.971
Ecuador
137.185
255.350
382.169
463.737
497.799
461.310
427.099
427.718
413.715
TABLA 13.1
EVOLUCIÓN DE EXTRANJEROS BRASILEÑOS EMPADRONADOS. AÑOS 2001-2009
Fuente: Elaboración propia a partir de Explotación Estadística del Padrón Municipal (INE).
Nota: Datos de 2009 provisionales.
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
Argentina

76,20
94,22
22,19
–2,76
–1,78
–6,05
4,41
Bolivia

103,62
109,49
83,71
89,55
42,73
43,41
20,85
Brasil

38,92
32,10
19,67
42,43
33,86
24,46
29,27
Colombia

118,83
27,50
1,53
10,15
–2,25
–1,36
8,81
Ecuador

86,14
49,66
21,34
7,35
–7,33
–7,42
0,14
TABLA 13.2
TASAS DE CRECIMIENTO DE LOS EXTRANJEROS BRASILEÑOS EMPADRONADOS. AÑOS 2001-2008
Fuente: Elaboración propia a partir de Explotación Estadística del Padrón Municipal (INE).
58 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Asimismo, de las dos tablas anteriores se desprende que la comunidad brasileña, a pesar de ser numéricamente considerable, es relativamente pequeña si la comparamos con las principales comunidades latinoamericanas residentes en España: Ecuador, Colombia, Bolivia y Argentina.
En cuanto a la distribución de la inmigración brasileña por el territorio español que recoge la Tabla 14, los brasileños empadronados, al igual que se ha mostrado para los brasileños con autorización de residencia, se concentran en el año 2008 principalmente en Cataluña (22,1%) y la Comunidad de Madrid (20,1%) y, aunque en menor medida, también en Andalucía, Comunidad Valenciana y Galicia, con un 9,7%, un 9,6% y un 9,1%, respectivamente. En el año 2001, en tercera posición detrás de Madrid y Cataluña, se sitúa la Comunidad Valenciana, con un 11,08% del total de brasileños empadronados en España.
A nivel provincial, las destinaciones con mayor número de empadronados son Madrid (23.453) y Barcelona (17.351). A gran distancia le siguen Valencia (4.901) y Málaga (4.715). A diferencia de los brasileños con autorización de residencia, que han mostrado una pauta de progresiva dispersión dentro del territorio español, los datos relativos a brasileños empadronados no permiten observar cambios destacados en las pautas de distribución a lo largo del periodo estudiado.
Si comparamos la distribución territorial de los extranjeros brasileños con la de otras nacionalidades latinoamericanas, tal como muestra la Tabla 15, se confirma de nuevo un patrón que apunta hacia una mayor dispersión por el territorio que la que muestran otros colectivos. Asimismo, merece ser destacada la mayor presencia relativa de brasileños en Castilla-La Mancha y sobre todo en Galicia, atribuible a su proximidad con Portugal —país que cuenta con una importante comunidad brasileña.
Por otra parte, es necesario tener en cuenta que a lo largo de este capítulo se presenta la variable «nacionalidad» para referirnos a los extranjeros brasileños residentes en España. El motivo principal de esta elección guarda relación con la disponibilidad de las fuentes que suelen desagregar los datos por nacionalidad y no por país de nacimiento. Sin embargo, hay que matizar, tal y como muestra la Tabla 16, que el total de extranjeros con nacionalidad brasileña empadronados en España suma 116.548 efectivos; mientras que si consideramos los empadronados cuyo país de nacimiento es Brasil, se alcanza la cifra de 142.149. De ese modo, existe una diferencia de 25.601 personas, que podría atribuirse, en buena parte, a personas nacidas en Brasil que han adquirido otra nacionalidad, principalmente la española (22.940) y en menor medida también italiana y portuguesa34.
34 Brasil ha sido un importante receptor de inmigración europea a lo largo del siglo XX. Tal y como se describe en el capítulo referente a la contextualización, Brasil ha sido, junto con Argentina, uno de los principales países receptores de inmigrantes en el contexto latinoamericano.
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 59
Año
2001
2008
Total
%
Total
%
TOTAL
17.078
100,00
116.548
100,00
ANDALUCÍA
1.517
8,88
11.331
9,72
Almería
112
0,66
1.108
0,95
Cádiz
189
1,11
1.043
0,89
Córdoba
119
0,70
515
0,44
Granada
157
0,92
1.027
0,88
Huelva
62
0,36
815
0,70
Jaén
25
0,15
203
0,17
Málaga
577
3,38
4.715
4,05
Sevilla
276
1,62
1.905
1,63
ARAGÓN
369
2,16
2.339
2,01
Huesca
28
0,16
261
0,22
Teruel
35
0,20
314
0,27
Zaragoza
306
1,79
1.764
1,51
ASTURIAS
372
2,18
2.870
2,46
BALEARES
628
3,68
4.053
3,48
CANARIAS
668
3,91
3.369
2,89
Las Palmas
323
1,89
1.676
1,44
Tenerife
345
2,02
1.693
1,45
CANTABRIA
238
1,39
1.606
1,38
CASTILLA Y LEÓN
675
3,95
6.333
5,43
Ávila
21
0,12
160
0,14
Burgos
141
0,83
1.165
1,00
León
155
0,91
1.053
0,90
Palencia
16
0,09
271
0,23
Salamanca
157
0,92
844
0,72
Segovia
30
0,18
406
0,35
Soria
35
0,20
211
0,18
Valladolid
94
0,55
2.030
1,74
Zamora
26
0,15
193
0,17
CASTILLA-LA MANCHA
202
1,18
1.944
1,67
Albacete
30
0,18
305
0,26
Ciudad Real
42
0,25
292
0,25
Cuenca
17
0,10
137
0,12
Guadalajara
61
0,36
609
0,52
Toledo
52
0,30
601
0,52
CATALUÑA
3.242
18,98
25.746
22,09
Barcelona
2.525
14,79
17.351
14,89
Gerona
287
1,68
3.083
2,65
Lérida
156
0,91
2.001
1,72
Tarragona
274
1,60
3.311
2,84
COM. VALENCIANA
1.892
11,08
11.218
9,63
Alicante
715
4,19
3.944
3,38
Castellón
362
2,12
2.373
2,04
Valencia
815
4,77
4.901
4,21
EXTREMADURA
271
1,59
2.006
1,72
Badajoz
223
1,31
1.637
1,40
Cáceres
48
0,28
369
0,32
GALICIA
1.473
8,63
10.574
9,07
La Coruña
567
3,32
4.008
3,44
Lugo
119
0,70
1.218
1,05
Orense
226
1,32
1.339
1,15
Pontevedra
561
3,28
4.009
3,44
MADRID
3.371
19,74
23.453
20,12
MURCIA
239
1,40
2.240
1,92
NAVARRA
392
2,30
1.707
1,46
PAÍS VASCO
1.404
8,22
5.125
4,40
Álava
506
2,96
1.084
0,93
Guipúzcoa
255
1,49
1.362
1,17
Vizcaya
643
3,77
2.679
2,30
LA RIOJA
116
0,68
626
0,54
CEUTA
6
0,04
4
0,00
MELILLA
1
0,01
4
0,00
TABLA 14
DISTRIBUCIÓN POR COMUNIDAD AUTÓNOMA Y PROVINCIA DE RESIDENCIA
DE LOS EXTRANJEROS BRASILEÑOS EMPADRONADOS. AÑOS 2001 Y 2008
Fuente: Elaboración propia a partir de Explotación Estadística del Padrón Municipal (INE).
60 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
TABLA 15
DISTRIBUCIÓN POR COMUNIDAD AUTÓNOMA Y PROVINCIA DE RESIDENCIA DE LOS BRASILEÑOS
EMPADRONADOS. COMPARATIVA CON LAS NACIONALIDADES LATINOAMERICANAS MÁS DESTACADAS. AÑO 2008
Fuente: Elaboración propia a partir de Explotación Estadística del Padrón Municipal (INE).
Argentina
Bolivia
Brasil
Colombia
Ecuador
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
TOTAL
147.382
100,00
242.496
100,00
116.548
100,00
284.581
100,00
427.718
100,00
ANDALUCÍA
26.127
17,73
22.357
9,22
11.331
9,72
21.265
7,47
23.412
5,47
Almería
4.011
2,72
2.023
0,83
1.108
0,95
2.837
1,00
6.947
1,62
Cádiz
1.382
0,94
3.576
1,47
1.043
0,89
1.416
0,50
683
0,16
Córdoba
459
0,31
604
0,25
515
0,44
1.438
0,51
2.154
0,50
Granada
3.343
2,27
4.450
1,84
1.027
0,88
2.207
0,78
2.472
0,58
Huelva
362
0,25
743
0,31
815
0,70
1.374
0,48
1.115
0,26
Jaén
286
0,19
594
0,24
203
0,17
985
0,35
1.118
0,26
Málaga
14.638
9,93
5.175
2,13
4.715
4,05
6.931
2,44
5.324
1,24
Sevilla
1.646
1,12
5.192
2,14
1.905
1,63
4.077
1,43
3.599
0,84
ARAGÓN
2.245
1,52
1.230
0,51
2.339
2,01
7.264
2,55
11.521
2,69
Huesca
548
0,37
397
0,16
261
0,22
1.115
0,39
1.131
0,26
Teruel
352
0,24
106
0,04
314
0,27
967
0,34
312
0,07
Zaragoza
1.345
0,91
727
0,30
1.764
1,51
5.182
1,82
10.078
2,36
ASTURIAS
1.533
1,04
539
0,22
2.870
2,46
3.026
1,06
4.114
0,96
BALEARES
12.328
8,36
8.298
3,42
4.053
3,48
9.965
3,50
13.538
3,17
CANARIAS
10.159
6,89
4.508
1,86
3.369
2,89
21.798
7,66
6.012
1,41
Las Palmas
5.123
3,48
1.587
0,65
1.676
1,44
15.318
5,38
4.335
1,01
Tenerife
5.036
3,42
2.921
1,20
1.693
1,45
6.480
2,28
1.677
0,39
CANTABRIA
936
0,64
619
0,26
1.606
1,38
3.960
1,39
2.084
0,49
CASTILLA Y LEÓN
2.551
1,73
4.310
1,78
6.333
5,43
10.934
3,84
8.894
2,08
Ávila
237
0,16
683
0,28
160
0,14
744
0,26
481
0,11
Burgos
371
0,25
483
0,20
1.165
1,00
2.113
0,74
2.735
0,64
León
554
0,38
146
0,06
1.053
0,90
2.685
0,94
878
0,21
Palencia
103
0,07
113
0,05
271
0,23
662
0,23
276
0,06
Salamanca
374
0,25
943
0,39
844
0,72
1.052
0,37
526
0,12
Segovia
177
0,12
199
0,08
406
0,35
1.120
0,39
804
0,19
Soria
111
0,08
763
0,31
211
0,18
320
0,11
1.358
0,32
Valladolid
487
0,33
845
0,35
2.030
1,74
1.850
0,65
1.524
0,36
Zamora
137
0,09
135
0,06
193
0,17
388
0,14
312
0,07
CASTILLA-LA MANCHA
2.862
1,94
9.631
3,97
1.944
1,67
11.912
4,19
13.863
3,24
Albacete
524
0,36
3.940
1,62
305
0,26
2.376
0,83
2.182
0,51
Ciudad Real
497
0,34
2.814
1,16
292
0,25
2.524
0,89
2.423
0,57
Cuenca
217
0,15
431
0,18
137
0,12
959
0,34
1.509
0,35
Guadalajara
540
0,37
390
0,16
609
0,52
1.845
0,65
2.178
0,51
Toledo
1.084
0,74
2.056
0,85
601
0,52
4.208
1,48
5.571
1,30
CATALUÑA
35.234
23,91
60.801
25,07
25.746
22,09
46.287
16,26
80.994
18,94
Barcelona
25.108
17,04
51.504
21,24
17.351
14,89
31.801
11,17
71.556
16,73
Gerona
4.610
3,13
4.588
1,89
3.083
2,65
4.539
1,59
3.316
0,78
Lérida
1.030
0,70
1.752
0,72
2.001
1,72
3.054
1,07
1.617
0,38
Tarragona
4.486
3,04
2.957
1,22
3.311
2,84
6.893
2,42
4.505
1,05
COM. VALENCIANA
21.315
14,46
30.859
12,73
11.218
9,63
44.157
15,52
52.866
12,36
Alicante
11.451
7,77
6.672
2,75
3.944
3,38
20.667
7,26
23.997
5,61
Castellón
1.388
0,94
189
0,08
2.373
2,04
4.507
1,58
2.285
0,53
Valencia
8.476
5,75
23.998
9,90
4.901
4,21
18.983
6,67
26.584
6,22
EXTREMADURA
721
0,49
1.009
0,42
2.006
1,72
1.562
0,55
895
0,21
Badajoz
337
0,23
564
0,23
1.637
1,40
978
0,34
531
0,12
Cáceres
384
0,26
445
0,18
369
0,32
584
0,21
364
0,09
GALICIA
5.148
3,49
1.499
0,62
10.574
9,07
8.289
2,91
1.454
0,34
La Coruña
2.088
1,42
570
0,24
4.008
3,44
3.113
1,09
567
0,13
Lugo
369
0,25
137
0,06
1.218
1,05
1.249
0,44
130
0,03
Orense
365
0,25
104
0,04
1.339
1,15
996
0,35
235
0,05
Pontevedra
2.326
1,58
688
0,28
4.009
3,44
2.931
1,03
522
0,12
MADRID
19.131
12,98
58.055
23,94
23.453
20,12
67.390
23,68
138.667
32,42
MURCIA
2.433
1,65
20.739
8,55
2.240
1,92
6.810
2,39
47.437
11,09
NAVARRA
931
0,63
3.496
1,44
1.707
1,46
4.494
1,58
11.499
2,69
PAÍS VASCO
3.011
2,04
11.898
4,91
5.125
4,40
12.159
4,27
7.561
1,77
Álava
438
0,30
621
0,26
1.084
0,93
2.885
1,01
1.225
0,29
Guipúzcoa
1.409
0,96
1.371
0,57
1.362
1,17
2.543
0,89
2.989
0,70
Vizcaya
1.164
0,79
9.906
4,09
2.679
2,30
6.731
2,37
3.347
0,78
LA RIOJA
686
0,47
2.638
1,09
626
0,54
3.257
1,14
2.869
0,67
CEUTA
16
0,01
7
0,00
4
0,00
27
0,01
13
0,00
MELILLA
15
0,01
3
0,00
4
0,00
25
0,01
25
0,01
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 61
La Tabla 17 muestra una estimación de los extranjeros brasileños en situación irregular que residen en el territorio español. Asumimos que una elevada proporción de los inmigrantes se empadrona en su municipio de residencia básicamente para poder recibir asistencia médica y/o acceso a los servicios educativos. De ese modo, siendo conscientes de que esa cifra no es equivalente a la totalidad de la población real, equiparamos a los empadronados al conjunto de los brasileños residentes en territorio español. Si a esta cifra le restamos las personas nacionalizadas y las personas residentes con autorización de residencia, el resultado sería una estimación de los extranjeros brasileños en situación de irregularidad. A fecha de enero de 2008, la estimación de ciudadanos brasileños irregulares en España es de 76.378 personas. Esta cifra supone un 66,4% del total de empadronados; en otras palabras, estimamos que casi dos tercios de los brasileños en territorio español no han regularizado su situación.
TABLA 16
BRASILEÑOS EMPADRONADOS EN MUNICIPIOS ESPAÑOLES SEGÚN NACIONALIDAD
Y PAÍS DE NACIMIENTO. AÑO 2008
Fuente: Elaboración propia a partir de Explotación Estadística del Padrón Municipal (INE).
Empadronados en España
Número
Nacionalidad brasileña
116.548
Nacidos en Brasil
142.149
Nacidos en Brasil con nacionalidad brasileña
114.022
Nacidos en Brasil con nacionalidad española
22.940
Nacidos en Brasil con nacionalidad no española
5.187
Nacidos en Brasil con nacionalidad italiana
2.289
Nacidos en Brasil con nacionalidad portuguesa
1.603
Padrón
Nacionalizados
Residentes
Estimación irregulares
% irregularidad
Argentina
147.382
2.293
96.055
51.327
34,83
Bolivia
242.296
289
69.109
173.187
71,48
Brasil
116.548
695
39.170
77.378
66,39
Colombia
284.581
7.334
254.301
30.280
10,64
Ecuador
427.718
10.031
395.808
31.910
7,46
TABLA 17
TABLA COMPARATIVA (PADRÓN, NACIONALIZADOS, RESIDENTES,
ESTIMACIÓN IRREGULARES). AÑO 2008
Fuente: Elaboración propia a partir de Explotación Estadística del Padrón Municipal (INE) (Padrón) y Anuario Estadístico de Inmigración 2007 (OPI) (Nacionalizados y Residentes).
62 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Si comparamos estas cifras con otras nacionalidades latinoamericanas (véase la Tabla 17), se observa que sólo Bolivia presenta una tasa más alta de irregularidad. Las otras nacionalidades, en cambio, cuentan con tasas ostensiblemente menores. Tal diferencia se debe, en parte, a que los flujos migratorios de ecuatorianos, argentinos y colombianos han entrado con anterioridad. Los brasileños y bolivianos, en cambio, constituyen flujos migratorios más recientes, que no han podido acogerse a los últimos procesos de regularización.
La regularización extraordinaria que tiene lugar entre los meses de febrero y mayo del año 2005 es especialmente determinante a la hora de explicar tales diferencias en las tasas de irregularidad. En virtud de esta regularización, 578.375 trabajadores extranjeros emergen de la economía sumergida. Uno de los requisitos para acceder a este proceso es, precisamente, documentar haber estado empadronado mínimo seis meses en el territorio español. En este sentido, como se ha observado en las primeras tablas de este capítulo, la mayoría de los inmigrantes brasileños en España llega a partir de 2005, por lo que el grueso principal de estos inmigrantes no ha podido beneficiarse de dicha regularización.
Dadas las condiciones geográficas y la ausencia de requerimiento de visado, el turismo constituye una de las principales «puertas de entrada» para brasileños con proyectos migratorios en España (u otros países europeos) que no disponen de otras vías legales alternativas y que devienen «irregulares» en cuanto se expira su visado de turistas.
2.3.1. Características sociodemográficas de la población brasileña residente en España
Otro de los rasgos definitorios de la inmigración brasileña es su elevada feminización. Tal y como muestra la Tabla 18, a enero del año 2008 el 40% de los brasileños en España son varones. No obstante, si nos atenemos a las cifras de personas empadronadas en el año 2001, se observa que el porcentaje de mujeres era aún mayor (casi un 70%). Este dato permite concluir que, pese a la marcada feminización del colectivo brasileño, se da una tendencia a la masculinización a lo largo de los años o, lo que es lo mismo, que el número de varones brasileños empadronados en España crece más rápidamente que el de las mujeres. Al igual que ha sucedido en otros colectivos inicialmente muy feminizados, la tendencia a medio plazo es a la paridad entre sexos, en la medida en que se van culminando procesos de migración conjunta a través de los procesos de reagrupación familiar.
En el año 2008, la tasa de feminidad, a pesar de ser alta en todas las comunidades autónomas y provincias (ninguna cuenta con más varones que mujeres), difiere significativamente de una a otra. Las provincias que superan el porcentaje de 70% de mujeres son: Ávila (73,5%), Soria (74,5%), La Rioja (73,3%) y Ceuta (75%). Por otra parte, las menos feminizadas son, por este orden: Burgos, con paridad entre sexos (50%); Madrid, con 53,3% y Tarragona, 54,9%. En términos generales, las comunidades autónomas con mayor número de inmigrantes brasileños, excepto Galicia, son al mismo tiempo las que presentan mayor equilibrio entre varones y mujeres.
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 63
TABLA 18
DISTRIBUCIÓN POR COMUNIDAD AUTÓNOMA, PROVINCIA DE RESIDENCIA
Y SEXO DE LOS BRASILEÑOS EMPADRONADOS. AÑOS 2001-2008
2001
2002
2003
2004
Total
% mujeres
Total
% mujeres
Total
% mujeres
Total
% mujeres
TOTAL
17.078
69,22
23.719
68,52
31.270
67,22
37.448
66,26
ANDALUCÍA
1.517
70,07
2.056
69,80
2.833
68,44
3.386
66,42
Almería
112
75,00
155
73,55
223
65,47
341
63,64
Cádiz
189
66,14
264
65,15
349
66,76
354
67,80
Córdoba
119
64,71
146
63,70
203
64,53
184
68,48
Granada
157
74,52
226
72,57
310
70,32
356
69,94
Huelva
62
64,52
86
66,28
128
73,44
159
68,55
Jaén
25
72,00
42
78,57
71
74,65
80
65,00
Málaga
577
69,15
772
69,17
1.087
67,43
1.391
63,70
Sevilla
276
73,55
365
73,42
462
71,65
521
71,02
ARAGÓN
369
74,25
607
73,97
747
75,37
995
73,67
Huesca
28
78,57
55
83,64
73
89,04
96
85,42
Teruel
35
80,00
74
72,97
84
78,57
102
75,49
Zaragoza
306
73,20
478
73,01
590
73,22
797
72,02
ASTURIAS
372
80,38
537
82,87
712
82,72
936
81,52
BALEARES
628
68,95
856
68,46
1.147
67,65
1.309
66,46
CANARIAS
668
65,27
892
63,23
1.208
62,50
1.337
62,00
Las Palmas
323
64,09
406
62,81
541
62,85
594
61,11
Tenerife
345
66,38
486
63,58
667
62,22
743
62,72
CANTABRIA
238
81,93
304
79,93
381
75,33
455
72,75
CASTILLA Y LEÓN
675
75,11
1.006
74,55
1.410
72,48
1.811
72,23
Ávila
21
66,67
35
57,14
43
48,84
54
57,41
Burgos
141
82,98
214
79,91
260
76,92
335
77,01
León
155
74,19
194
74,23
250
79,20
302
80,46
Palencia
16
75,00
36
88,89
60
86,67
87
85,06
Salamanca
157
59,87
221
60,63
342
56,43
432
59,72
Segovia
30
80,00
57
73,68
98
73,47
116
76,72
Soria
35
91,43
47
87,23
58
84,48
75
81,33
Valladolid
94
86,17
172
82,56
260
78,46
367
69,75
Zamora
26
69,23
30
80,00
39
84,62
43
88,37
CASTILLA-LA MANCHA
202
76,73
305
75,41
408
71,81
562
68,68
Albacete
30
73,33
43
81,40
59
64,41
88
51,14
Ciudad Real
42
76,19
56
82,14
83
80,72
107
76,64
Cuenca
17
88,24
23
86,96
23
86,96
33
96,97
Guadalajara
61
75,41
105
66,67
137
62,04
190
66,84
Toledo
52
76,92
78
75,64
106
78,30
144
69,44
CATALUÑA
3.242
64,81
4.689
64,56
6.598
63,70
8.113
63,81
Barcelona
2.525
62,69
3.595
63,12
5.061
62,66
6.001
62,67
Gerona
287
72,47
419
69,21
559
66,91
712
66,01
Lérida
156
81,41
289
75,78
433
71,59
644
71,89
Tarragona
274
66,79
386
64,51
545
63,85
756
63,89
COM. VALENCIANA
1.892
73,57
2.704
72,67
3.425
70,63
3.886
67,55
Alicante
715
72,45
1.034
70,60
1.312
68,67
1.483
65,00
Castellón
362
77,07
514
76,65
677
74,30
779
69,58
Valencia
815
73,01
1.156
72,75
1.436
70,68
1.624
68,90
EXTREMADURA
271
78,60
426
78,17
621
77,29
766
76,24
Badajoz
223
79,82
355
78,59
504
77,58
632
76,90
Cáceres
48
72,92
71
76,06
117
76,07
134
73,13
GALICIA
1.473
70,60
1.899
69,35
2.457
68,13
3.069
68,82
La Coruña
567
73,37
744
70,83
952
71,22
1.107
73,17
Lugo
119
72,27
159
69,18
190
65,79
288
65,63
Orense
226
74,78
279
78,49
364
79,12
506
81,03
Pontevedra
561
65,78
717
64,30
951
61,30
1.168
60,19
MADRID
3.371
61,79
4.559
60,54
5.899
59,45
6.971
57,61
MURCIA
239
71,97
345
74,20
498
71,89
666
69,07
NAVARRA
392
78,06
509
75,64
595
73,45
656
72,56
PAÍS VASCO
1.404
74,72
1.855
73,91
2.114
72,99
2.269
74,31
Álava
506
60,28
676
58,58
712
58,99
576
64,24
Guipúzcoa
255
78,82
311
79,42
383
75,98
509
73,28
Vizcaya
643
84,45
868
83,87
1.019
81,65
1.184
79,65
LA RIOJA
116
83,62
159
81,76
210
80,95
259
79,54
CEUTA
6
50,00
10
50,00
6
50,00
0
0,00
MELILLA
1
100,00
1
100,00
1
100,00
2
50,00
64 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
TABLA 18 (Continuación)
DISTRIBUCIÓN POR COMUNIDAD AUTÓNOMA, PROVINCIA DE RESIDENCIA
Y SEXO DE LOS BRASILEÑOS EMPADRONADOS. AÑOS 2001-2008
Fuente: Elaboración propia a partir de Explotación Estadística del Padrón Municipal (INE).
2005
2006
2007
2008
Total
% mujeres
Total
% mujeres
Total
% mujeres
Total
% mujeres
TOTAL
54.115
64,04
72.441
62,24
90.161
60,56
116.548
59,67
ANDALUCÍA
5.016
64,13
6.863
60,95
8.689
58,55
11.331
58,73
Almería
520
62,50
718
61,56
918
55,56
1.108
55,14
Cádiz
496
66,13
651
64,36
806
62,16
1.043
61,65
Córdoba
260
67,31
282
66,31
371
66,04
515
67,38
Granada
483
67,70
588
63,27
744
60,89
1.027
59,40
Huelva
233
67,81
343
64,72
544
57,35
815
55,46
Jaén
120
65,83
152
67,11
160
71,25
203
67,00
Málaga
2.145
60,19
3.029
56,32
3.761
55,17
4.715
56,69
Sevilla
759
70,36
1.100
66,64
1.385
63,32
1.905
62,10
ARAGÓN
1.408
71,24
1.678
69,49
1.982
68,42
2.339
67,42
Huesca
141
81,56
178
80,34
186
74,73
261
70,50
Teruel
179
75,98
266
73,68
300
72,00
314
69,43
Zaragoza
1.088
69,12
1.234
67,02
1.496
66,91
1.764
66,61
ASTURIAS
1.388
78,03
1.894
75,45
2.238
73,73
2.870
71,53
BALEARES
1.886
64,32
2.263
62,97
3.035
61,12
4.053
60,97
CANARIAS
1.925
60,57
2.318
60,09
2.720
59,78
3.369
60,17
Las Palmas
837
61,05
1.024
60,84
1.299
59,12
1.676
59,61
Tenerife
1.088
60,20
1.294
59,51
1.421
60,38
1.693
60,72
CANTABRIA
693
75,47
978
75,97
1.217
73,29
1.606
69,80
CASTILLA Y LEÓN
2.762
69,51
3.943
66,07
4.697
63,27
6.333
60,27
Ávila
77
64,94
108
70,37
123
66,67
160
63,75
Burgos
473
74,84
694
71,76
828
71,98
1.165
67,90
León
442
79,41
664
77,56
844
70,62
1.053
68,47
Palencia
126
83,33
168
78,57
227
69,60
271
66,42
Salamanca
583
60,21
718
58,36
622
59,81
844
57,58
Segovia
179
63,69
259
56,37
333
62,76
406
57,64
Soria
113
83,19
148
81,76
186
71,51
211
73,46
Valladolid
679
62,89
1.046
57,07
1.372
52,19
2.030
50,05
Zamora
90
82,22
138
73,19
162
67,90
193
68,39
CASTILLA-LA MANCHA
804
64,80
1.099
64,79
1.406
63,94
1.944
63,48
Albacete
139
50,36
167
57,49
235
54,89
305
60,66
Ciudad Real
149
73,83
209
74,16
230
72,61
292
67,81
Cuenca
51
78,43
64
76,56
83
75,90
137
74,45
Guadalajara
245
62,86
350
59,43
465
58,71
609
57,96
Toledo
220
66,82
309
66,02
393
67,94
601
65,89
CATALUÑA
11.735
61,43
16.328
59,44
20.194
57,97
25.746
56,92
Barcelona
8.410
60,48
11.596
58,68
13.768
57,52
17.351
56,89
Gerona
1.145
61,48
1.703
58,13
2.341
57,20
3.083
56,11
Lérida
1.003
69,69
1.319
67,55
1.653
64,19
2.001
61,77
Tarragona
1.177
61,17
1.710
59,65
2.432
56,99
3.311
54,88
COM. VALENCIANA
5.291
65,21
7.198
61,14
8.693
59,77
11.218
58,99
Alicante
1.980
63,08
2.628
58,56
3.093
58,58
3.944
58,01
Castellón
1.076
65,06
1.485
61,01
1.871
58,69
2.373
57,73
Valencia
2.235
67,16
3.085
63,40
3.729
61,30
4.901
60,40
EXTREMADURA
1.096
74,27
1.435
72,68
1.691
69,19
2.006
68,69
Badajoz
884
74,21
1.167
72,66
1.414
68,74
1.637
68,05
Cáceres
212
74,53
268
72,76
277
71,48
369
71,54
GALICIA
4.662
69,13
6.443
68,46
8.236
67,10
10.574
65,55
La Coruña
1.624
73,46
2.231
70,95
2.961
68,46
4.008
66,32
Lugo
497
70,82
761
70,83
953
71,04
1.218
69,05
Orense
745
79,06
1.047
78,13
1.147
75,85
1.339
72,67
Pontevedra
1.796
60,63
2.404
61,19
3.175
61,48
4.009
61,34
MADRID
10.172
54,94
13.293
53,91
17.556
52,81
23.453
53,26
MURCIA
954
64,78
1.288
63,51
1.602
62,86
2.240
61,38
NAVARRA
883
70,22
1.138
70,56
1.343
69,84
1.707
67,66
PAÍS VASCO
3.047
71,64
3.790
71,19
4.320
70,12
5.125
68,80
Álava
789
57,54
816
59,93
861
64,23
1.084
62,73
Guipúzcoa
683
73,50
912
72,48
1.122
68,81
1.362
69,24
Vizcaya
1.575
77,90
2.062
75,07
2.337
72,91
2.679
71,03
LA RIOJA
392
77,81
492
78,46
539
76,99
626
73,32
CEUTA
0
0,00
0
0,00
1
100,00
4
75,00
MELILLA
1
0,00
0
0,00
2
100,00
4
100,00
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 65
MAPA 2
VARONES CON NACIONALIDAD BRASILEÑA EMPADRONADOS POR PROVINCIA. AÑO 2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Explotación Estadística del Padrón Municipal (INE).
MAPA 3
MUJERES CON NACIONALIDAD BRASILEÑA EMPADRONADAS POR PROVINCIA. AÑO 2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Explotación Estadística del Padrón Municipal (INE).
66 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Tal como vemos en los Mapas 2 y 3, las pautas de distribución de los empadronados brasileños son ligeramente diferentes en función de su sexo. En este sentido, cabe destacar la existencia de una mayor concentración de mujeres en las provincias de Galicia y una mayor concentración de hombres en las provincias de la Comunidad Valenciana, especialmente en Valencia y Alicante.
Si se incorpora la estructura por edades en el análisis, la Tabla 19.1 muestra que la mayoría de los inmigrantes brasileños en España son jóvenes. El 71,8% son menores de 35 años y el 87,7% se encuentra en edad laboral35. Esta característica es un rasgo común de los inmigrantes de todas las nacionalidades y, especialmente, de los procedentes de los países no comunitarios. Especialmente importante en cuanto a volumen de efectivos es la franja de edad comprendida entre los 20-34 años, que en el año 2008 concentraba el 54,3% del total de brasileños empadronados.
35 Los intervalos trabajados en las fuentes estadísticas disponibles no permiten la comparación exacta de la edad laboral, que sería de 16 a 65 años. Sin embargo, los datos se refieren a un intervalo parecido, el de 15 a 64 años.
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
España
%
Total
17.078
100,00
23.719
100,00
31.270
100,00
37.448
100,00
54.115
100,00
72.441
100,00
90.161
100,00
116.548
100,00
46.157.822
100,00
0-4
502
2,94
702
2,96
880
2,81
1.097
2,93
1.519
2,81
2.119
2,93
2.835
3,14
3.977
3,41
2.339.646
5,18
05-09
800
4,68
1.164
4,91
1.547
4,95
1.848
4,93
2.369
4,38
2.899
4,00
3.735
4,14
4.914
4,22
2.180.874
4,82
10-14
950
5,56
1.257
5,30
1.657
5,30
1.882
5,03
2.444
4,52
3.054
4,22
3.948
4,38
5.401
4,63
2.135.369
4,72
15-19
1.002
5,87
1.316
5,55
1.660
5,31
1.906
5,09
2.703
4,99
3.349
4,62
4.292
4,76
5.720
4,91
2.354.504
5,21
20-24
1.924
11,27
3.013
12,70
4.031
12,89
5.145
13,74
7.820
14,45
11.288
15,58
13.767
15,27
16.944
14,54
2.839.138
6,28
25-29
3.092
18,11
4.467
18,83
6.125
19,59
7.862
20,99
11.740
21,69
16.157
22,30
20.260
22,47
25.980
22,29
3.714.625
8,22
30-34
3.044
17,82
4.191
17,67
5.584
17,86
6.730
17,97
9.720
17,96
12.984
17,92
15.868
17,60
20.374
17,48
4.136.460
9,15
35-39
2.315
13,56
3.094
13,04
4.005
12,81
4.529
12,09
6.436
11,89
8.451
11,67
10.442
11,58
13.506
11,59
3.914.570
8,66
40-44
1.456
8,53
1.945
8,20
2.428
7,76
2.790
7,45
4.123
7,62
5.463
7,54
6.836
7,58
8.816
7,56
3.728.828
8,25
45-49
830
4,86
1.077
4,54
1.428
4,57
1.590
4,25
2.403
4,44
3.220
4,44
4.004
4,44
5.291
4,54
3.353.450
7,42
50-54
458
2,68
603
2,54
763
2,44
839
2,24
1.203
2,22
1.654
2,28
2.156
2,39
2.858
2,45
2.870.373
6,35
55-59
261
1,53
341
1,44
459
1,47
503
1,34
701
1,30
866
1,20
1.024
1,14
1.429
1,23
2.584.456
5,72
60-64
168
0,98
211
0,89
282
0,90
313
0,84
390
0,72
403
0,56
462
0,51
667
0,57
2.372.604
5,25
65-69
89
0,52
124
0,52
166
0,53
172
0,46
237
0,44
261
0,36
257
0,29
348
0,30
1.848.880
4,09
70-74
74
0,43
84
0,35
107
0,34
103
0,28
148
0,27
130
0,18
150
0,17
169
0,15
1.956.942
4,33
75-79*
112
0,66
129
0,54
69
0,22
63
0,17
71
0,13
74
0,10
70
0,08
91
0,08
1.703.318
3,77
80-84




44
0,14
38
0,10
49
0,09
42
0,06
40
0,04
48
0,04
1.185.745
2,62
85 y más




35
0,11
38
0,10
39
0,07
27
0,04
15
0,02
15
0,01
938.040
2,08
TABLA 19.1
EVOLUCIÓN DE BRASILEÑOS EMPADRONADOS POR GRUPO DE EDAD. AÑOS 2001-2008
Fuente: Elaboración propia a partir de Explotación Estadística del Padrón Municipal (INE).
* Para años 2001 y 2002, 75 y más.
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 67
Por otra parte, del análisis longitudinal se desprende que a medida que pasan los años se tiende al aumento de la proporción de jóvenes de edades comprendidas entre 20 y 30 años. Esta rejuvenecida estructura por edades contrasta con la envejecida pirámide de población del total de los españoles (véase la última columna de la Tabla 19.1).
Si atendemos a los datos que cruzan el sexo con la edad (Tabla 19.2), se observa que las mujeres brasileñas se concentran en los mismos tramos de edad que los hombres (de 20 a 39 años). Sin embargo, en el año 2008 se detecta una mayor proporción de menores varones que de menores mujeres, así como un mayor porcentaje de mujeres jóvenes (entre 20 y 34 años) que varones pertenecientes a esta franja de edad. No obstante, estas diferencias son más acusadas en el año 2001, cuando el 39,7% de las mujeres se situaba en edades comprendidas entre los 25 y 34 años; mientras que sólo el 28,4% de los varones brasileños inmigrados se ubicaba dentro de este mismo intervalo de edad. Por consiguiente, a lo largo de los años estudiados puede concluirse que los varones adultos jóvenes han sido el grupo que ha experimentado un mayor ritmo de crecimiento.
TABLA 19.2
EXTRANJEROS BRASILEÑOS EMPADRONADOS POR GRUPO DE EDAD Y SEXO. AÑOS 2001 Y 2008
Fuente: Elaboración propia a partir de Explotación Estadística del Padrón Municipal (INE).
* Para año 2001, 75 y más.
Total
2001
2008
Mujeres
%
Varones
%
Mujeres
%
Varones
%
11.975
100,00
5.328
100,00
69.550
100,00
46.998
100,00
0-4
161
1,34
169
3,17
1.949
2,83
2.028
4,36
05-09
388
3,24
386
7,24
2.478
3,60
2.436
5,24
10-14
472
3,94
483
9,07
2.663
3,87
2.738
5,89
15-19
546
4,56
494
9,27
2.974
4,32
2.746
5,90
20-24
1.355
11,32
613
11,51
9.653
14,01
7.291
15,68
25-29
2.418
20,19
739
13,87
15.664
22,74
10.316
22,18
30-34
2.337
19,52
773
14,51
12.807
18,59
7.567
16,27
35-39
1.717
14,34
686
12,88
8.572
12,44
4.934
10,61
40-44
1.050
8,77
449
8,43
5.575
8,09
3.241
6,97
45-49
644
5,38
225
4,22
3.351
4,86
1.940
4,17
50-54
349
2,91
129
2,42
1.893
2,75
965
2,08
55-59
199
1,66
68
1,28
992
1,44
437
0,94
60-64
129
1,08
37
0,69
479
0,70
188
0,40
65-69
74
0,62
20
0,38
260
0,38
88
0,19
70-74
54
0,45
24
0,45
124
0,18
45
0,10
75-79*
80
0,67
32
0,60
69
0,10
22
0,05
80-84




36
0,05
12
0,03
85 y más




11
0,02
4
0,01
68 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
En cuanto al nivel educativo de los inmigrantes brasileños, la única fuente disponible que recoge este dato es antigua, ya que se trata del Censo de Población y Viviendas del año 2001. No obstante, constituye el único registro que permite aproximarnos al panorama educativo de los brasileños en España. De la Tabla 20 se desprende que el 65,2% de los brasileños tiene, como mínimo, estudios secundarios y el 15% estudios superiores. Estas cifras superan tanto al conjunto de los extranjeros (58,2% con estudios secundarios o más y 12,4% con estudios superiores) como al total de censados, que incluye a los españoles (51,0% y 11,4%, respectivamente). Si los comparamos con otras nacionalidades latinoamericanas, los brasileños presentan la menor tasa de analfabetos (con tan sólo el 5,5%) y únicamente son superados por los argentinos en cuanto al porcentaje de estudios superiores. Estos datos revelan, sin duda, el elevado nivel de estudios medio de los brasileños que residen en España.
2.3.2. Acceso a la nacionalidad, pautas de matrimonios mixtos y nacimientos
En el año 2007 un total de 695 nacionales brasileños adquieren la nacionalidad española. En valores absolutos, se trata de una cifra reducida si la comparamos con la de otros colectivos que
TABLA 20
NIVEL DE ESTUDIOS DE LOS EXTRANJEROS BRASILEÑOS. COMPARATIVA
CON PRINCIPALES NACIONALIDADES LATINOAMERICANAS. AÑO 2001
Fuente: Censo de Población y Viviendas 2001 (INE).
TOTAL
Analfabetos
Sin estudios
Primer grado
Segundo grado
Tercer grado
Total extranjeros
1.548.941
132.393
194.582
320.235
709.534
192.197
100,00
8,55
12,56
20,67
45,81
12,41
Total población
40.595.861
3.367.527
6.091.107
10.062.613
16.438.313
4.636.301
100,00
8,30
15,00
24,79
40,49
11,42
Argentina
47.274
3.400
3.826
7.718
23.413
8.917
%
100,00
7,19
8,09
16,33
49,53
18,86
Bolivia
11.122
851
1.153
2.016
5.768
1.334
%
100,00
7,65
10,37
18,13
51,86
11,99
Brasil
18.146
1.007
1.680
3.629
9.111
2.719
%
100,00
5,55
9,26
20,00
50,21
14,98
Colombia
158.164
11.611
16.856
31.974
81.602
16.121
%
100,00
7,34
10,66
20,22
51,59
10,19
Ecuador
213.965
15.152
24.619
48.988
108.742
16.464
%
100,00
7,08
11,51
22,90
50,82
7,69
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 69
han protagonizado mayor número de nacionalizaciones (Ecuador, con 10.031 y Colombia, con 7.334). El acceso a la nacionalidad española puede concederse por distintas vías. La Tabla 21 muestra cómo la gran mayoría (el 64,7%) la adquiere por residencia continuada de dos años en territorio español. Otra vía importante de nacionalización son los matrimonios con ciudadanos españoles. Durante el año 2007, 227 ciudadanos brasileños acceden a la nacionalidad al casarse con un ciudadano español, lo que supone el 32,7% del total de las concesiones de nacionalidad. Si tomamos como referencia los principales colectivos latinoamericanos, los brasileños son los que consiguen en mayor medida la nacionalidad por la vía del matrimonio. Sólo los argentinos acceden a la nacionalidad por vía matrimonial en un porcentaje comparable a los brasileños, aunque sensiblemente menor (24,5%). Puesto que la mayor parte de las personas beneficiarias de estas concesiones son mujeres para el caso de Brasil, puede afirmarse que las mujeres brasileñas son el colectivo que en mayor medida opta a la nacionalidad a través del matrimonio con un español.
En lo que concierne a las pautas matrimoniales, la Tabla 22 muestra que las personas originarias de Brasil se casan con bastante frecuencia con españoles. Cabe destacar, en este sentido, que las mujeres brasileñas son las extranjeras que presentan mayor número de matrimonios con hombres españoles. Un total de 2.193 mujeres brasileñas ha contraído matrimonio con hombres españoles a lo largo del año 2007. En segundo lugar, a notable distancia, se sitúa Colombia, con 1.583 matrimonios mixtos con españoles. Los hombres brasileños también se casan con españolas, aunque se trata de una pauta que se da en menor medida que para sus homólogas (un total de 344 varones se ha casado con una española a lo largo del año 2007). Los varones brasileños constituyen la undécima nacionalidad en el ranking de número de matrimonios con españolas.
TABLA 21
ACCESO A LA NACIONALIDAD ESPAÑOLA DE LOS NACIONALES BRASILEÑOS. COMPARATIVA
CON LAS NACIONALIDADES LATINOAMERICANAS MÁS DESTACADAS. AÑO 2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2007 (OPI).
Total
2 años
10 años
Nacido en España
Matrimonio
Otro motivo
«No consta»
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
Argentina
2293
100,00
1462
63,76
9
0,39
4
0,17
561
24,47
255
11,12
2
Bolivia
289
100,00
256
88,58
1
0,35
6
2,08
25
8,65
1
0,35

Brasil
695
100,00
450
64,75
4
0,58
6
0,86
227
32,66
5
0,72
3
Colombia
7334
100,00
6537
89,13
4
0,05
16
0,22
742
10,12
27
0,37
8
Ecuador
10031
100,00
9713
96,83
6
0,06
126
1,26
177
1,76
5
0,05
4
70 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Sin lugar a dudas, el elevado número de matrimonios mixtos de los brasileños apunta a una baja endogamia. Un total de 2.588 mujeres y de 560 varones brasileños contraen matrimonio en España en el año 2007 (ver Tabla 23). Tanto varones como mujeres se casan en España principalmente con españoles (y españolas). Son 2.193 las extranjeras brasileñas que se casan con un ciudadano español en 2007. Tal como muestra la misma tabla, un total de 149 brasileñas se ha casado con compatriotas y un total de 81 ha contraído matrimonio con varones portugueses. Por otra parte, de los 550 nacionales brasileños que han contraído matrimonio en España durante el año 2007, 344 lo han hecho con una mujer española y 149 con una mujer brasileña. El resto de nacionalidades se sitúa a mucha distancia en lo que concierne al número de matrimonios. Por consiguiente, de los datos se deduce que tanto las brasileñas como los brasileños se casan preferentemente con españoles y españolas, así como también con sus compatriotas.
TABLA 22
MATRIMONIOS DE ESPAÑOLES CON CÓNYUGE EXTRANJERO POR SEXO
Y PAÍS DE NACIONALIDAD DEL CÓNYUGE. AÑO 2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Movimiento Natural de la Población (INE).
Nacionalidad esposo
Matrimonios
Nacionalidad esposa
Matrimonios
Total matrimonios
10.659
Total matrimonios
15.395
Marruecos
1.364
Brasil
2.193
Argentina
779
Colombia
1.593
Nigeria
725
Marruecos
921
Colombia
627
Ecuador
834
Reino Unido
472
Rusia
795
Italia
466
Rep. Dominicana
754
Rep. Dominicana
446
Venezuela
672
Cuba
379
Argentina
727
Francia
360
Cuba
507
Alemania
359
Paraguay
507
Brasil
344
Bolivia
470
Venezuela
331
México
404
Ecuador
314
Perú
375
Rumanía
286
Nigeria
285
Portugal
262
Ucrania
281
Pakistán
243
Chile
236
Otras nacionalidades
2.902
Otras nacionalidades
3.841
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 71
Otro indicador sociodemográfico de interés es el número de nacimientos de madre brasileña. En el año 2007, tal como muestra la Tabla 24, el número de nacimientos de madre brasileña fue 2.625. Asimismo, Brasil es la séptima nacionalidad en lo que concierne al número de hijos nacidos durante el año 2007. Los hijos de brasileñas suponen casi el 3% del total de nacimientos de madres extranjeras en España. De todos modos, estos nacimientos no alcanzan en términos absolutos las cifras de los colectivos que más hijos por mujer tienen en España (tales como Nigeria, con 10,8, Argelia con 10,7, Marruecos con 9,7 y China con 7,7).
TABLA 23
EXTRANJEROS DE NACIONALIDAD BRASILEÑA QUE HAN CONTRAÍDO MATRIMONIO
EN ESPAÑA, SEGÚN SEXO Y NACIONALIDAD DEL CÓNYUGE. AÑO 2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Movimiento Natural de la Población (INE).
Nacionalidad esposo
Matrimonios
Nacionalidad esposa
Matrimonios
Total de matrimonios
2.588
Total de matrimonios
560
España
2.193
España
344
Brasil
149
Brasil
149
Portugal
81
Italia
7
Italia
27
Colombia
6
Alemania
17
Ecuador
5
Ecuador
17
Bolivia
5
Francia
15
Alemania
4
Colombia
13
Reino Unido
4
Reino Unido
13
Perú
4
Rumanía
7
Portugal
3
Uruguay
5
Francia
3
Países Bajos
4
Paraguay
3
Polonia
4
Dinamarca
2
Marruecos
4
Polonia
2
Bélgica
3
Uruguay
1
Bulgaria
3
Países Bajos
1
Argentina
3
Bélgica
1
Bolivia
3
Argentina
1
Irlanda
2
Venezuela
1
Otras nacionalidades
122
Otras nacionalidades
66
72 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Del análisis de la Tabla 24 se desprende que los 2.625 nacidos de madres brasileñas suponen 4,8 niños por 100 mujeres a lo largo del año 2007. Si contrastamos esta ratio con los 2,4 niños por 100 mujeres españolas, se advierte que la natalidad de las mujeres brasileñas es considerablemente más alta, aunque se sitúa lejos de los 10,8 y 10,7 hijos por 100 mujeres que presentan países como Nigeria y Argelia, respectivamente.
2.3.3. Estudiantes brasileños residentes en España
Cuando nos referimos a estudiantes extranjeros, se trata de personas cuya llegada a España tiene como fin el cursar o ampliar estudios o bien realizar trabajos de investigación o formación,
Nacionalidad madre
Total nacimientos
Porcentaje total nacimientos madre extranjera
Hijos por 100 mujeres
Total madre extranjera
93.486
100,00

Marruecos
20.058
21,46
9,66
Rumanía
11.498
12,30
4,62
Ecuador
9.300
9,95
4,24
Bolivia
6.442
6,89
5,70
Colombia
5.088
5,44
3,45
China
3.671
3,93
7,74
Brasil
2. 625
2,81
4,81
Argentina
2.542
2,72
3,62
Perú
2.052
2,19
3,83
Reino Unido
1.677
1,79
1,08
Bulgaria
1.669
1,79
2,99
República Dominicana
1.614
1,73
4,19
Paraguay
1.533
1,64
5,02
Nigeria
1.346
1,44
10,84
Argelia
1.331
1,42
10,70
Italia
1.209
1,29
2,19
Portugal
1.178
1,26
3,06
Francia
1.174
1,26
2,34
Rusia
1.137
1,22
4,26
Polonia
1.114
1,19
3,92
Otras nacionalidades
15.228
16,29

Nacimientos madre española
491.183

2,40
TABLA 24
HIJOS NACIDOS DE MADRE EXTRANJERA EN ESPAÑA. AÑO 2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Movimiento Natural de la Población (INE).
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 73
no remunerados laboralmente, en cualquier centro docente o científico español36. Las tarjetas de autorización de estancia por estudios se expiden a estudiantes extranjeros cuya residencia en España tenga por objeto la realización de estudios o trabajos de investigación y a sus familiares, mientras duren dichos estudios. El número de autorizaciones de estancia por estudios vigentes a 31 de diciembre de 2008 asciende a 41.881 (ver Tabla 25), de las cuales 39.772 corresponden a estudiantes (95,0%) y el resto a familiares (5,0%). Sin lugar a dudas, además de los condicionantes que tienen que ver con los países de origen, un elemento clave en el incremento de estos perfiles de estudiantes, la mayor parte jóvenes, es el continuo descenso de matriculados en los centros de Educación Superior en España, por razones fundamentalmente demográficas.
Según los datos del informe Datos y Cifras del Sistema Universitario. Curso 2006/2007, realizado por el Consejo de Coordinación Universitaria del Ministerio de Ciencia e Innovación, el perfil de estudiantes extranjeros en la universidad ha evolucionado en los 10 últimos años y se ha producido una reducción de alumnado de origen europeo (se pasa del 52,8% en el curso 1995-1996, al 41,9% en 2005-2006), con el consiguiente incremento de alumnado procedente del resto de continentes, especialmente de América del Sur (el porcentaje se incrementa desde 17,2% en 1995-1996 a 25,9% en el curso 2005-2006). La presencia de alumnado extranjero, sin embargo, es mucho mayor en tercer ciclo, donde suponen casi el 21% del total de matriculados en el curso 2005-2006 (en el curso 1995/1996 sólo suponían el 6,2%). Según nacionalidad, los colectivos mayoritarios son el mexicano y el colombiano (ambos representan casi el 30% del total), seguidos por el brasileño, marroquí, estadounidense, peruano, chileno, venezolano y argentino.
Así pues, un sector importante a considerar dentro del colectivo brasileño son los estudiantes que cursan estudios superiores en España. Como podemos ver en la Tabla 25, los brasileños con autorización de estancia por estudios en España ascienden a 3.273 efectivos en el año 2008, cifra que supone un 7,81% del total de los extranjeros con autorización por estudios. Hay que tener en cuenta que 223 titulares de este permiso son familiares de los estudiantes, a los que acompañan durante su estancia en España. Si se analizan las otras nacionalidades que aparecen en la Tabla 25, sólo México y Colombia, con 5.272 y 4.799 autorizaciones por estudios, respectivamente, superan a Brasil.
36 Para la concesión de dicho visado, se exige al potencial estudiante, por regla general: que acredite su admisión en el centro docente español correspondiente, demostrar la suficiente capacidad económica para su manutención en España durante el tiempo que duren sus estudios sin tener que trabajar, así como un seguro médico que cubra el tiempo de la estancia y el denominado “certificado de antecedentes penales” o “pasado judicial”.
74 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Asimismo, si atendemos a los de estudiantes brasileños en España según sexo (Tabla 26), para el año 2008 hay un total de 1.359 hombres y 1.914 mujeres (un 59,7%). Si observamos su evolución a lo largo de los años se aprecia, en primer lugar, que el número de estudiantes aumenta progresivamente durante la década 1998-2008 (exceptuando el último año, en el que se produce un estancamiento). En segundo lugar, cabe remarcar que la ratio hombre/mujer es, en el año 1998, similar a la actual, y se mantiene estable a lo largo del periodo estudiado. En este sentido, cabe comentar que los colectivos latinoamericanos que menos estudiantes aportan son precisamente los más masculinizados: tal es el caso de nacionalidades como Ecuador o Bolivia.
TABLA 25
EXTRANJEROS CON AUTORIZACIÓN DE ESTANCIA POR ESTUDIOS EN VIGOR
SEGÚN NACIONALIDAD Y SOLICITANTE. AÑO 2008
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2008 (OPI).
Nota: Datos a 1 de enero
Total
Estudiante
Familiar
% horizontal
Total
% vertical
Estudiante
Familiar
Total
41.881
100,00
39.772
2.109
94,96
5,04
México
5.272
12,59
4.876
396
92,49
7,51
Colombia
4.799
11,46
4.599
200
95,83
4,17
Brasil
3.273
7,81
3.050
223
93,19
6,81
Estados Unidos
3.272
7,81
3.209
63
98,07
1,93
Marruecos
2.678
6,39
2.652
26
99,03
0,97
China
2.500
5,97
2.487
13
99,48
0,52
Perú
2.129
5,08
2.046
83
96,10
3,90
Venezuela
2.085
4,98
1.861
224
89,26
10,74
Chile
2.036
4,86
1.739
297
85,41
14,59
República Dominicana
1.267
3,03
1.245
22
98,26
1,74
Argentina
1.064
2,54
996
68
93,61
6,39
Japón
699
1,67
674
25
96,42
3,58
Guinea Ecuatorial
667
1,59
665
2
99,70
0,30
Rusia
663
1,58
641
22
96,68
3,32
Bolivia
662
1,58
634
28
95,77
4,23
Cuba
577
1,38
563
14
97,57
2,43
Ecuador
535
1,28
521
14
97,38
2,62
Otros África
500
1,19
462
38
92,40
7,60
Corea del Sur
460
1,10
420
40
91,30
8,70
Turquía
442
1,06
439
3
99,32
0,68
India
407
0,97
401
6
98,53
1,47
Resto de países
5.894
14,07
5.592
302
94,88
5,12
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 75
Durante el curso 2004-2005, un total de 322 alumnos brasileños estudiaron en universidades españolas. En su mayoría son mujeres (55,3%). Por lo que al tipo de estudios se refiere, se matriculan sobre todo en carreras de la rama de Ciencias Sociales o Jurídicas (150). La segunda rama en número de matriculados es Ciencias de la Salud, con 70 efectivos. En tercera posición se sitúan las carreras técnicas, con 56 matriculados. Sólo 14 brasileños se matriculan en estudios vinculados a Ciencias Experimentales. Esta distribución se asimila a la de los nacionales de otros países latinoamericanos que están estudiando en universidades españolas. Si comparamos los datos con otros grupos nacionales, se desprende que, en términos relativos, la tasa de matriculación en carreras de la rama de Humanidades es relativamente baja para los brasileños, así como la de enseñanzas técnicas. Por el contrario, los estudios vinculados a Ciencias de la Salud están representados en mayor medida por los estudiantes brasileños.
TABLA 26
EXTRANJEROS CON AUTORIZACIÓN DE ESTANCIA POR ESTUDIOS EN VIGOR SEGÚN
SEXO Y NACIONALIDAD. AÑOS 1998-2008
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2008 (OPI).
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
Ambos sexos
Argentina
951
1.229
1.297
1.317
2.065
2.349
1.944
1.222
1.076
1.112
1.064
Bolivia
127
192
223
227
240
342
481
503
500
631
662
Brasil
1.074
1.515
1.559
1.599
1.248
1.646
2.091
2.116
2.527
3.336
3.273
Colombia
1.327
2.009
2.383
2.421
2.812
3.797
4.113
3.077
3.605
4.598
4.799
Ecuador
319
403
391
394
341
451
598
605
564
557
535
Varones
Argentina
454
611
637
646
1.013
1.108
882
568
485
519
480
Bolivia
81
96
117
120
127
181
244
264
252
314
326
Brasil
505
670
694
714
568
734
906
930
1.075
1.347
1.359
Colombia
692
1.006
1.162
1.181
1.356
1.860
2.000
1.546
1.740
2.137
2.230
Ecuador
171
218
240
241
188
257
314
341
323
297
293
Mujeres
Argentina
494
618
660
671
1.052
1.241
1.062
654
591
593
584
Bolivia
45
95
106
107
113
161
237
239
248
317
336
Brasil
563
842
864
884
680
912
1.184
1.186
1.452
1.989
1.914
Colombia
626
1.001
1.219
1.238
1.456
1.937
2.113
1.531
1.865
2.461
2.569
Ecuador
148
185
151
153
152
193
284
264
241
260
242
76 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
TABLA 27
ALUMNADO EXTRANJERO BRASILEÑO MATRICULADO EN ENSEÑANZAS UNIVERSITARIAS
DE 1.er Y 2.º CICLO, POR SEXO Y ÁREA DE CONOCIMIENTO. CURSO 2004-2005
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2006 (OPI).
Nota: El motivo de que en esta tabla y en el Gráfico 3 figuren solamente datos referentes a los años 2004/2005 se debe al hecho de que 2006 fue el año en que el Anuario Estadístico de Inmigración dejó de publicar esta información.
Total
Sexo
Rama
Mujeres
% Mujeres
Humanidades
C.C.
Experimentales
CC.
de la Salud
CC. Soc. y Jurídicas
Enseñanzas Técnicas
Total
20.645
11.495
55,68
2.686
1.012
3.135
8.800
5.012
Marruecos
3.329
1.609
48,33
130
139
1.260
533
1.267
Italia
1.323
677
51,17
243
59
107
596
318
Cuba
1.301
739
56,80
112
64
106
698
321
Francia
1.261
726
57,57
268
49
82
503
359
Argentina
1.190
707
59,41
203
71
80
654
182
Alemania
1.114
636
57,09
259
67
70
478
240
Perú
863
467
54,11
72
35
109
416
231
Portugal
744
453
60,89
40
25
402
188
89
Ecuador
576
309
53,65
20
27
35
293
201
Méjico
574
303
52,79
100
33
24
323
94
Venezuela
572
307
53,67
48
26
51
288
159
Andorra
555
299
53,87
50
31
36
322
116
Rumanía
444
340
76,58
87
23
35
239
60
Reino Unido
393
237
60,31
104
32
33
151
73
Estados Unidos
361
196
54,29
73
23
45
155
65
Colombia
336
164
48,81
42
13
23
190
68
Brasil
322
178
55,28
32
14
70
150
56
Bulgaria
310
220
70,97
44
15
16
193
42
Chile
304
182
59,87
30
17
68
131
58
Polonia
303
215
70,96
122
10
16
106
49
Resto nacionalidades
4.470
2.531
56,62
607
239
467
2.193
964
GRÁFICO 3
ALUMNADO EXTRANJERO BRASILEÑO MATRICULADO EN ENSEÑANZAS UNIVERSITARIAS
DE 1.er Y 2.º CICLO. CURSO 2004-2005
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2006 (OPI).
Humanidades C. C. Experimentales C. C. de la Salud C. C. Soc. y Jurídicas Enseñanzas Técnicas24%13%5%15%43%
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 77
A lo largo del año 2006 (ver Tabla 28), 319 brasileños homologan sus estudios no universitarios en España. Esta cifra supone el 1,4% del total de convalidaciones de títulos extranjeros que tienen lugar durante el año 2006 en territorio español. De nuevo, la mayoría de los brasileños que consiguen homologar su título son mujeres (68,6%). Tal como muestra la Tabla 28 la abrumadora mayoría de los títulos no universitarios homologados corresponde a enseñanzas de carácter general (un 93,7%). Tan sólo se dan 17 equiparaciones de títulos de Formación Profesional y un total de tres relativas a estudios artísticos, de idiomas y de deportes.
Total
Sexo
Estudios
Mujeres
Varones
Carácter general
Enseñanzas de FP
Arte, Idiomas y Deportes
Total
%
vertical
Total
%
horizontal
Total
%
horizontal
Total
%
horizontal
Total
%
horizontal
Total
%
horizontal
Total
22.716
100,00
13.069
57,53
9.647
42,47
20.633
90,83
1.776
7,82
307
1,35
Colombia
1.863
8,45
1.163
62,43
700
37,57
1.641
88,08
206
11,06
16
0,86
Ecuador
1.738
7,88
1.012
58,23
726
41,77
1.704
98,04
34
1,96
0
0,00
Perú
1.669
7,57
935
56,02
734
43,98
1.576
94,43
87
5,21
6
0,36
Argentina
1.561
7,08
929
59,51
632
40,49
1.283
82,19
247
15,82
31
1,99
Marruecos
1.078
4,89
405
37,57
673
62,43
1.029
95,45
49
4,55
0
0,00
Rumanía
932
4,23
690
74,03
242
25,97
851
91,31
76
8,15
5
0,54
Italia
922
4,18
493
53,47
429
46,53
819
88,83
88
9,54
15
1,63
Venezuela
619
2,81
363
58,64
256
41,36
596
96,28
19
3,07
4
0,65
Francia
413
1,87
248
60,05
165
39,95
372
90,07
37
8,96
4
0,97
Méjico
397
1,80
191
48,11
206
51,89
386
97,23
4
1,01
7
1,76
Uruguay
383
1,74
239
62,40
144
37,60
303
79,11
73
19,06
7
1,83
Alemania
380
1,72
234
61,58
146
38,42
337
88,68
36
9,47
7
1,84
Chile
349
1,58
166
47,56
183
52,44
311
89,11
35
10,03
3
0,86
Bolivia
338
1,53
210
62,13
128
37,87
331
97,93
6
1,78
1
0,30
Brasil
319
1,45
219
68,65
100
31,35
299
93,73
17
5,33
3
0,94
Portugal
306
1,39
196
64,05
110
35,95
300
98,04
4
1,31
2
0,65
Bulgaria
303
1,37
193
63,70
110
36,30
242
79,87
47
15,51
14
4,62
Cuba
293
1,33
182
62,12
111
37,88
196
66,89
67
22,87
30
10,24
Rusia
202
0,92
159
78,71
43
21,29
145
71,78
39
19,31
18
8,91
TABLA 28
RESOLUCIONES FAVORABLES DE HOMOLOGACIÓN DE TÍTULOS EXTRANJEROS DE ENSEÑANZAS
NO UNIVERSITARIAS SEGÚN NACIONALIDAD, SEXO Y TIPO DE ESTUDIOS. AÑO 2006
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2007 (OPI).
78 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
De manera análoga, durante el año 2006, 175 títulos universitarios de brasileños son homologados en España. Esta cifra supone el 1,5% del total de equiparaciones de títulos extranjeros durante este año. Tal como revela la Tabla 29, casi el 66% de estos títulos se homologan a mujeres.
Si se observan las características de los 175 títulos universitarios brasileños homologados en el año 2006, puede comprobarse que la gran mayoría (76,6%) corresponde a títulos de licenciado, ingeniero o arquitecto. Por otra parte, un 20,6% son de diplomado, arquitecto o ingeniero
TABLA 29
RESOLUCIONES FAVORABLES DE HOMOLOGACIÓN DE TÍTULOS EXTRANJEROS
DE ENSEÑANZAS UNIVERSITARIAS SEGÚN NACIONALIDAD, SEXO Y CICLO. AÑO 2006
Total
Sexo
Ciclo
Mujeres
Varones
Doctor
Arquitecto,
Ingeniero
y Licenciado
Arquitecto Técnico, Ingeniero Técnico
y Diplomado
Total
%
vertical
Total
%
horizontal
Total
%
horizontal
Total
%
horizontal
Total
%
horizontal
Total
%
horizontal
Total
12.317
100,00
7.183
58,32
5.134
41,68
394
3,20
8.919
72,41
3.004
24,39
Colombia
1.528
12,66
911
59,62
617
40,38
3
0,20
1.131
74,02
394
25,79
Argentina
1.361
11,28
770
56,58
591
43,42
12
0,88
1.092
80,24
257
18,88
Perú
1.274
10,56
695
54,55
579
45,45
0
0,00
947
74,33
327
25,67
Italia
720
5,97
383
53,19
337
46,81
15
2,08
574
79,72
131
18,19
Venezuela
690
5,72
438
63,48
252
36,52
4
0,58
499
72,32
187
27,10
Rumanía
505
4,18
420
83,17
85
16,83
0
0,00
204
40,40
301
59,60
Cuba
471
3,90
248
52,65
223
47,35
6
1,27
369
78,34
96
20,38
Méjico
459
3,80
235
51,20
224
48,80
0
0,00
438
95,42
21
4,58
Portugal
272
2,25
153
56,25
119
43,75
2
0,74
239
87,87
31
11,40
Ecuador
255
2,11
167
65,49
88
34,51
0
0,00
153
60,00
102
40,00
Chile
237
1,96
125
52,74
112
47,26
1
0,42
171
72,15
65
27,43
Bolivia
201
1,67
107
53,23
94
46,77
0
0,00
174
86,57
27
13,43
Francia
187
1,55
129
68,98
58
31,02
8
4,28
140
74,87
39
20,86
Brasil
175
1,45
115
65,71
60
34,29
5
2,86
134
76,57
36
20,57
Uruguay
174
1,44
116
66,67
58
33,33
0
0,00
128
73,56
46
26,44
Alemania
146
1,21
74
50,68
72
49,32
11
7,53
120
82,19
15
10,27
Rusia
146
1,21
127
86,99
19
13,01
11
7,53
102
69,86
33
22,60
Bulgaria
140
1,16
110
78,57
30
21,43
1
0,71
51
36,43
88
62,86
Ucrania
111
0,92
83
74,77
28
25,23
1
0,90
75
67,57
35
31,53
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2007 (OPI).
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 79
técnico. Sólo el 2,9% son títulos de doctor. Brasil ocupa el decimocuarto lugar en cuanto a homologación de títulos universitarios, y Colombia, Argentina y Perú son los países que ocupan, respectivamente, las primeras posiciones en cuanto a número de títulos homologados.
2.3.4. La población brasileña reclusa
Tal como muestra la Tabla 30, Brasil es la duodécima nacionalidad en cuanto a número de presos en los centros penitenciarios españoles. Marruecos ocupa el primer lugar, con 4.598 efectivos, seguido de Rumanía y Colombia, con 2.332 y 2.118, respectivamente. Los reclusos brasileños suman 376 efectivos y representan el 2% del total de los extranjeros presos.
La evolución temporal que aparece en la Tabla 31.2 (2004 a 2007) muestra que el número de presos brasileños se ha incrementado en un 88,9% durante un periodo de cuatro años (pasando de 199 a 376 efectivos). Si desagregamos los datos por sexo, la cifra de 132 reclusas brasileñas en el año 2007 representa el 7% del total de mujeres extranjeras que se encuentran en centros penitenciarios en España; mientras que los 224 varones brasileños suponen sólo el 1,4% del total de hombres extranjeros en prisión.
TABLA 30
EXTRANJEROS RECLUSOS EN CENTROS PENITENCIARIOS ESPAÑOLES POR NACIONALIDAD. AÑO 2007
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de ACAIP (Asociación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias) procedentes del Ministerio de Interior.
Total
%
Total extranjeros
19.209
100,00
Marruecos
4.598
23,93
Rumania
2.332
12,14
Colombia
2.118
11,03
Argelia
1.071
5,58
Ecuador
691
3,60
R. Dominicana
651
3,39
Venezuela
576
3,00
Bolivia
505
2,63
Portugal
446
2,32
Nigeria
435
2,26
Francia
410
2,13
Brasil
376
1,96
Argentina
329
1,70
Italia
288
1,50
México
260
1,30
Resto nacionalidades
4.123
21,46
80 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
2.4. La inserción laboral de los brasileños en España
Este apartado ofrece un diagnóstico sobre la situación laboral de los extranjeros brasileños en España. Tal y como se ha mencionado en el Anexo 1 se utilizan los datos sobre trabajadores extranjeros afiliados a la Seguridad Social que publica periódicamente el Ministerio de Trabajo e Inmigración. Sin embargo, cabe mencionar la limitación de esta fuente, por cuanto no permite identificar a los trabajadores que trabajan en la economía sumergida. Esto es especialmente relevante para el caso de las personas en situación irregular, cuya única posibilidad de obtener ingresos económicos es a través de su incorporación en el mercado de trabajo sin contar con un contrato laboral (Recio, Parella, Pajares, Sabadí, 2007).
Una aproximación alternativa a la realidad de los trabajadores no dados de alta en la Seguridad Social es la EPA (Encuesta de Población Activa), si bien hay que tener en cuenta que se trata de una encuesta y no de un registro (a diferencia de los datos de la Seguridad Social). Desafortunadamente, no contamos con un suficiente número de extranjeros brasileños en la muestra para poTABLA
31.1
RECLUSOS BRASILEÑOS EN CENTROS PENITENCIARIOS ESPAÑOLES POR SEXO. AÑO 2007
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de ACAIP.
TABLA 31.2
RECLUSOS BRASILEÑOS EN CENTROS PENITENCIARIOS ESPAÑOLES. AÑOS 2004-2007
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de ACAIP.
Total
% sobre total reclusos extranjeros
Enero 2004
199
1,53
Diciembre 2004
237
1,61
2005
165
1,05
2006
337
1,95
2007
376
1,96
Incremento 2004-2007
177
% incremento
88,94
Total
% sobre total reclusos extranjeros
Total
376
1,96
Varones
224
1,41
Mujeres
132
6,98
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 81
der obtener datos estadísticamente significativos. Por consiguiente, nuestro análisis se sustenta únicamente en los datos de altas en la Seguridad Social, a pesar de las limitaciones ya explicitadas.
Por otra parte, la equivalencia entre altas a la Seguridad Social y número de trabajadores no es exacta, ya que los trabajadores pluriempleados o las personas que se dan de baja y vuelven a darse de alta en otro empleo cuentan con más de un registro de alta en la Seguridad Social, a pesar de tratarse de la misma persona. Sin embargo, esta situación afecta a menos del 3%, por lo que en términos generales podemos equiparar cada alta a un solo individuo.
Los trabajadores afiliados a la Seguridad Social de nacionalidad brasileña ascienden a 19.075 efectivos en enero del año 2007. No obstante, si remontamos nuestro análisis al año 2001, la cifra es ostensiblemente menor. Tal como muestra la Tabla 32, en esa fecha sólo 3.406 extranjeros brasileños trabajan en la economía formal española. Este significativo incremento ha sido gradual hasta 2005, año en el que tiene lugar la regularización extraordinaria de trabajadores extranjeros. En virtud de esta regularización, numerosos inmigrantes que nutren las filas de la economía sumergida española consiguen legalizar su situación, entre ellos algunas trabajadoras y trabajadores brasileños (se pasa de 8.422 afiliados a 16.952 entre el año 2005 y 2006).
En lo referente al sexo de los afiliados, de nuevo el número de mujeres es superior al de varones. No obstante, tal como ya se ha destacado para el caso de los datos relativos a personas residentes, la tendencia a medio plazo apunta hacia una progresiva paridad entre sexos. En este sentido, mientras que en el año 2001 un 64,1% de los afiliados brasileños son mujeres, a enero del año 2007 este porcentaje se reduce en casi cinco puntos (59,9%).
TABLA 32
EXTRANJEROS BRASILEÑOS AFILIADOS A LA SEGURIDAD SOCIAL POR SEXO. AÑOS 2001-2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2000 a 2006 (OPI).
Nota: Datos a enero de cada año.
Total
Varones
Mujeres
Total
%
Total
%
Total
%
2007
19.075
100,00
7.656
40,14
11.419
59,86
2006
16.952
100,00
6.604
38,96
10.347
61,04
2005
8.422
100,00
3.127
37,13
5.295
62,87
2004
6.881
100,00
2.396
34,82
4.485
65,18
2003
6.308
100,00
2.172
34,43
4.136
65,57
2002
4.738
100,00
1.602
33,81
3.136
66,19
2001
3.406
100,00
1.222
35,88
2.184
64,12
82 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Otro factor a estudiar es la antigüedad de los trabajadores brasileños, es decir, el año en que se dan de alta en la Seguridad Social por primera vez. La Tabla 33 muestra que hasta el año 1990 sólo 96 brasileños trabajan legalmente. Posteriormente, durante toda la década de los noventa se dan de alta un total de 1.311 trabajadores. A lo largo de los primeros años del siglo XXI, el crecimiento de altas ha sido progresivamente mayor y se ha alcanzado un total de 3.684 altas en el año 2006.
Si comparamos estos datos con los de otras nacionalidades latinoamericanas vemos, en primer lugar, que la inmigración brasileña es tardía, ya que su afiliación a la Seguridad Social antes del año 1990 es numéricamente insignificante (sólo 96 afiliados). Asimismo, se trata de unas pautas de afiliación con un crecimiento continuado y regular, a diferencia de otros colectivos que combinan periodos de gran crecimiento seguidos de otros de estancamiento. Finalmente, hay que tener muy en cuenta el impacto que la regularización del año 2005 tiene para todos los grupos. En el caso de Brasil, 6.193 trabajadores se dan de alta ese año.
Como muestra la Tabla 34, los trabajadores brasileños regularizados se concentran principalmente en Cataluña (23%) y en la Comunidad de Madrid (20,1%). Ambas comunidades aglutinan el 43,1% del total de afiliados. A nivel provincial, son de nuevo las provincias de Madrid (20,1%) y Barcelona (16,4%) las que reúnen el mayor número de brasileños afiliados. Aunque con cifras considerablemente menores, Málaga (3,7%), Pontevedra (3,7%) y Valencia (3,6%) albergan también importantes contingentes de trabajadores brasileños en situación de alta laboral.
TABLA 33
AFILIADOS A LA SEGURIDAD SOCIAL POR PERIODO DE ALTA INICIAL EN LA SEGURIDAD SOCIAL. COMPARACIÓN EXTRANJEROS BRASILEÑOS CON OTRAS NACIONALIDADES. ENERO 2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2006 (OPI).
Total
Periodo de alta inicial en la Seguridad Social
Hasta 1990
Desde 1991 hasta 1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
Del 1 al 11 de
enero de 2007
Argentina
57.804
565
2.681
1.594
3.744
8.388
7.414
8.129
18.680
6.365
244
Bolivia
46.089
20
302
883
1.740
4.337
4.251
5.777
23.412
5.123
244
Brasil
19.075
96
1.311
1.031
1.316
1.769
1.363
2.143
6.193
3.684
169
Colombia
143.311
146
2.517
10.611
23.215
36.418
9.797
12.578
31.059
16.244
726
Ecuador
277.675
39
3.958
26.545
52.118
67.132
28.093
15.649
69.023
14.597
521
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 83
Total
%
TOTAL
19.075
100,00
ANDALUCÍA
1.663
8,72
Almería
172
0,90
Cádiz
128
0,67
Córdoba
66
0,35
Granada
187
0,98
Huelva
74
0,39
Jaén
50
0,26
Málaga
714
3,74
Sevilla
272
1,43
ARAGÓN
552
2,89
Huesca
59
0,31
Teruel
119
0,62
Zaragoza
374
1,96
ASTURIAS
436
2,29
BALEARES
688
3,61
CANARIAS
807
4,23
Las Palmas
323
1,69
Tenerife
484
2,54
CANTABRIA
193
1,01
CASTILLA Y LEÓN
1.014
5,32
Ávila
50
0,26
Burgos
160
0,84
León
193
1,01
Palencia
44
0,23
Salamanca
115
0,60
Segovia
115
0,60
Soria
44
0,23
Valladolid
256
1,34
Zamora
37
0,19
CASTILLA-LA MANCHA
339
1,78
Albacete
74
0,39
Ciudad Real
57
0,30
Cuenca
15
0,08
Guadalajara
102
0,53
Toledo
91
0,48
CATALUÑA
4.389
23,01
Barcelona
3.137
16,45
Gerona
463
2,43
Lérida
404
2,12
Tarragona
385
2,02
COM. VALENCIANA
1.652
8,66
Alicante
536
2,81
Castellón
429
2,25
Valencia
687
3,60
EXTREMADURA
279
1,46
Badajoz
218
1,14
Cáceres
61
0,32
GALICIA
1.703
8,93
La Coruña
582
3,05
Lugo
228
1,20
Orense
183
0,96
Pontevedra
710
3,72
MADRID
3.835
20,10
MURCIA
352
1,85
NAVARRA
296
1,55
PAÍS VASCO
767
4,02
Álava
206
1,08
Guipúzcoa
211
1,11
Vizcaya
350
1,83
LA RIOJA
105
0,55
CEUTA
1
0,01
MELILLA
3
0,02
NO CONSTA
1
0,01
TABLA 34
EXTRANJEROS BRASILEÑOS AFILIADOS A LA SEGURIDAD SOCIAL
POR COMUNIDAD AUTÓNOMA Y PROVINCIA. ENERO 2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2006 (OPI).
84 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Atendiendo al régimen de afiliación, a enero del año 2007 (ver Tabla 35), el 75,7% de los brasileños afiliados pertenece al Régimen General de la Seguridad Social, el 16% al Régimen de Empleados del Hogar, el 7,1% son trabajadores autónomos y un 1,2% trabaja en empleos del Régimen Especial Agrario. Sin embargo, estos porcentajes se han modificado a lo largo de los años y se asiste a un progresivo incremento de la proporción de afiliados al Régimen General. En el año 2001, la proporción de trabajadores brasileños autónomos era significativamente mayor y alcanzó el 15,8%. El Régimen General aglutinaba en el año 2001 el 67,3% de los trabajadores.
Si comparamos estos datos con otras nacionalidades latinoamericanas, se aprecia que el porcentaje de trabajadores autónomos brasileños es relativamente alto. Sólo los argentinos, con un 10%, superan a los brasileños en cuanto a proclividad hacia el autoempleo. En lo referente a los empleados del hogar, el porcentaje del 16% es similar al que presentan otros colectivos como los colombianos y los ecuatorianos; si bien es casi 10 puntos superior al de los argentinos (6,4%) y se sitúa muy por debajo de la marcada concentración en el empleo doméstico que presentan colectivos de llegada reciente, como los bolivianos (30% del total de afiliados).
TABLA 35
EXTRANJEROS BRASILEÑOS AFILIADOS A LA SEGURIDAD SOCIAL POR RÉGIMEN
DE AFILIACIÓN. AÑOS 2001-2007
Total
Régimen de Seguridad Social
Régimen
General
R.E. Trabajadores Autónomos
R.E. Agrario
R.E. Empleados
de Hogar
R.E. Trabajadores
del Mar
R.E. Minería
del Carbón
2007
19.075
14.439
1.344
235
3.050
7
0
%
100,00
75,70
7,05
1,23
15,99
0,04
0,00
2006
16.952
11.853
1.100
244
3.746
9
0
%
100,00
69,92
6,49
1,44
22,10
0,05
0,00
2005
8.422
6.413
966
139
898
6
0
%
100,00
76,15
11,47
1,65
10,66
0,07
0,00
2004
6.881
5.110
831
118
816
6
0
%
100,00
74,26
12,08
1,71
11,86
0,09
0,00
2003
6.308
4.489
769
93
952
5
0
%
100,00
71,16
12,19
1,47
15,09
0,08
0,00
2002
4.738
3.293
659
78
706
2
0
%
100,00
69,50
13,91
1,65
14,90
0,04
0,00
2001
3.406
2.291
538
68
508
1
0
%
100,00
67,26
15,80
2,00
14,91
0,03
0,00
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2000 a 2006 (OPI).
Nota: Datos a enero de cada año.
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 85
El régimen de afiliación a la Seguridad Social varía considerablemente por sexo (Tabla 37). El Régimen Especial de Empleados del Hogar es el que está más claramente feminizado. Mientras que sólo el 3,6% de los varones brasileños está afiliado en este régimen especial, lo está el 24,3% de las mujeres brasileñas, lo que supone una tasa de feminización del 91%. En el año 2002 el porcentaje era similar: un 21,3% de las mujeres cotizaba en este régimen frente a sólo el 3,3% de los hombres. A lo largo del periodo 2002-2004, se aprecia un ligero descenso del porcentaje en dicho régimen en beneficio del Régimen General. Sin embargo, la regularización extraordinaria del año 2005 provoca la emergencia de las trabajadoras del hogar, que se encontraban en situación irregular: en el año 2006, un 32,6% de las mujeres afiliadas cotizaba en el Régimen Especial de Empleados de Hogar.
Debe diferenciarse entre trabajador autónomo y trabajador por cuenta propia (autoempleado), por cuanto se trata de dos indicadores que a veces erróneamente se equiparan y pueden dar lugar a confusión. La Tabla 38 muestra el número de trabajadores brasileños por dependencia laboral. De dicha tabla se desprende que el 86,8% trabaja por cuenta ajena y sólo el 13,2% por cuenta propia. Los trabajadores autónomos en términos absolutos suponen una cifra inferior a la del total de trabajadores por cuenta propia, tal y como ponen de manifiesto los datos recogidos en las Tablas 37 y 38. Esta diferencia se explica por el hecho de que la Seguridad Social incluye como trabajadores por cuenta propia no sólo a los trabajadores autónomos, sino también a los trabajadores domésticos que trabajan por su cuenta y cotizan a la Seguridad Social (servicio
TABLA 36
EXTRANJEROS BRASILEÑOS AFILIADOS A LA SEGURIDAD SOCIAL POR RÉGIMEN DE AFILIACIÓN.
COMPARACIÓN CON OTRAS NACIONALIDADES. ENERO 2007
Total
Régimen de Seguridad Social
Régimen
General
R.E. Trabajadores Autónomos
R.E. Agrario
R.E. Empleados de Hogar
R.E. Trabajadores del Mar
R.E. Minería
del Carbón
Argentina
57.804
47.770
5.805
487
3.704
37
1
%
100,00
82,64
10,04
0,84
6,41
0,06
0,00
Bolivia
46.089
28.364
432
3.362
13.928
3
0
%
100,00
61,54
0,94
7,29
30,22
0,01
0,00
Brasil
19.075
14.439
1.344
235
3.050
7
0
%
100,00
75,70
7,05
1,23
15,99
0,04
0,00
Colombia
143.311
112.189
5.065
2.708
23.299
49
1
%
100,00
78,28
3,53
1,89
16,26
0,03
0,00
Ecuador
277.675
206.567
4.903
21.779
44.383
39
4
%
100,00
74,39
1,77
7,84
15,98
0,01
0,00
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2006 (OPI).
86 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
doméstico discontinuo), así como también a los trabajadores agrícolas que se encuentran en la misma situación. En consecuencia, las cifras de trabajadores por cuenta propia van a ser necesariamente superiores a las de trabajadores que cotizan en el régimen de autónomos. Por ese motivo, el porcentaje del total de trabajadores brasileños por cuenta propia (13,2%) es más de 6 puntos superior al porcentaje de autónomos (7%).
Como vemos en la Tabla 38, el porcentaje de trabajadores brasileños por cuenta propia ha variado progresivamente a lo largo del periodo 2003-2007. La tendencia muestra una reducción del porcentaje de este tipo de trabajadores a causa del gran aumento de los trabajadores por cuenta ajena. Además, Brasil se sitúa a la cabeza del ranking de nacionalidades latinoamericanas más destacadas en lo que a porcentaje de trabajadores por cuenta propia se refiere. Este porcentaje sólo es ligeramente superado por Argentina (con un 13,6%), nacionalidad que destaca, al igual que ya sucedía en el caso de los autónomos, por su alto porcentaje de trabajadores por cuenta propia.
TABLA 37
RÉGIMEN DE AFILIACIÓN EN LA SEGURIDAD SOCIAL DE LOS EXTRANJEROS BRASILEÑOS
POR SEXO. EVOLUCIÓN AÑOS 2003-2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2002 a 2006 (OPI).
Nota: Datos a enero de cada año.
Sexo
Total
Régimen de Seguridad Social
Régimen
General
R.E. Trabajadores Autónomos
R.E. Agrario
R.E. Empleados de Hogar
R.E. Trabajadores del Mar
2007
mujeres
11.419
7.615
905
122
2.776
1
%
100,00
66,69
7,93
1,07
24,31
0,01
hombres
7.656
6.824
439
113
274
6
%
100,00
89,13
5,73
1,48
3,58
0,08
tasa feminización

52,74
67,34
51,91
91,02
14,29
2006
mujeres
10.347
6.115
737
115
3.376
4
%
100,00
59,10
7,12
1,11
32,63
0,04
varones
6.604
5.738
363
129
369
5
%
100,00
86,89
5,50
1,95
5,59
0,08
2005
mujeres
5.295
3.732
656
74
830
3
%
100,00
70,48
12,39
1,40
15,68
0,06
varones
3.127
2.681
310
65
68
3
%
100,00
85,74
9,91
2,08
2,17
0,10
2004
mujeres
4.485
3.078
571
75
759
2
%
100,00
68,63
12,73
1,67
16,92
0,04
varones
2.396
2.032
260
43
57
4
%
100,00
84,81
10,85
1,79
2,38
0,17
2003
mujeres
4.136
2.655
534
65
881
1
%
100,00
64,19
12,91
1,57
21,30
0,02
varones
2.172
1.834
235
28
71
4
%
100,00
84,44
10,82
1,29
3,27
0,18
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 87
Por otra parte, si atendemos a la categoría ocupacional de los brasileños en alta laboral, se observa que son las categorías menos cualificadas las que concentran a la mayoría de los trabajadores (ver Tabla 39). Oficiales de 1.a, 2.a, 3.a, especialistas y peones son categorías que se corresponden con el 69,2% del total de trabajadores afiliados procedentes de este país. Por otra parte, las ocupaciones con alta calificación (las relativas a las categorías de ingenieros, licenciados, ingenieros técnicos, peritos, jefes administrativos y de taller), sólo emplean a un 6,4% de los trabajadores afiliados con la nacionalidad brasileña.
Sin embargo, si comparamos estos datos con el del total de trabajadores extranjeros (Tabla 39), se pone de manifiesto que los trabajadores brasileños destacan por su alto porcentaje de empleos en el grupo de auxiliares administrativos (12,4%, comparado con 8,7% para el total de
Total
Cuenta Ajena
Cuenta Propia
Nacionalidad
Argentina
57.804
49.953
7.851
%
100,00
86,42
13,58
Bolivia
46.089
41.210
4.879
%
100,00
89,41
10,59
Brasil
19.075
16.561
2.514
%
100,00
86,82
13,18
Colombia
143.311
128.719
14.592
%
100,00
89,82
10,18
Ecuador
277.675
257.881
19.794
%
100,00
92,87
7,13
Año
2007
19.075
16.561
2.514
%
100,00
86,82
13,18
2006
16.952
14.430
2.522
%
100,00
85,12
14,88
2005
8.422
7.171
1.251
%
100,00
85,15
14,85
2004
6.881
5.786
1.095
%
100,00
84,09
15,91
2003
6.308
5.252
1.056
%
100,00
83,26
16,74
TABLA 38
TRABAJADORES EXTRANJEROS EN ALTA LABORAL EN LA SEGURIDAD SOCIAL
POR DEPENDENCIA LABORAL. COMPARATIVA CON LAS NACIONALIDADES LATINOAMERICANAS
MÁS DESTACADAS. AÑOS 2003-2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2002 a 2006 (OPI).
Nota: Datos a enero de cada año.
88 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
extranjeros), jefes administrativos y de taller (2,4% comparado con 1,6%, respectivamente), oficiales administrativos (6,9% frente a 5%) y ocupan en menor medida posiciones de peón (28,1% frente a 33,2%). De ello se desprende que las ocupaciones de los brasileños son más cualificadas que la media de los trabajadores extranjeros, ya que presentan porcentajes más altos en las categorías vinculadas a oficios de mayor cualificación.
Si proseguimos el análisis de las categorías considerando el sexo de los trabajadores afiliados, se observan destacadas diferencias (Tabla 40). En primer lugar, las mujeres brasileñas ocupan en el año 2006 en mayor medida las posiciones vinculadas a trabajos de oficina, bien sea dentro la categoría de auxiliares administrativos (con un 18,1% respecto a un 6%) o bien dentro de oficiales administrativos (9% respecto a 4,5%.) Asimismo, las mujeres trabajan de peón en menor medida que los hombres brasileños (26,2% respecto a 30,1%) y de oficiales de 1.a y 2.a (13,7% frente a 29,5%). Aunque, por otra parte, se constata a partir de los datos que los oficios de mando y alta cualificación están destinados en mayor medida a los hombres: los ingenieros, licenciados, técnicos, peritos y jefes administrativos y de taller ocupan al 7,6% de los hombres y tan sólo al 5,3% de las mujeres afiliadas.
TABLA 39
TRABAJADORES EXTRANJEROS BRASILEÑOS EN ALTA LABORAL EN LA SEGURIDAD SOCIAL
EN EL RÉGIMEN GENERAL O EN EL R. E. DE LA MINERÍA DEL CARBÓN POR GRUPO DE COTIZACIÓN. AÑOS 2004-2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2003 a 2006 (OPI).
Nota: Datos a enero de cada año.
Total
Ingenieros
y
licenciados
Ingenieros técnicos. Peritos
Jefes
Administrativos
y de taller
Ayudantes no
titulados
Oficiales adminis-trativos
Sub-alternos
Auxiliares adminis-trativos
Oficiales de
1ª y 2ª
Oficiales de 3ª
y espe-cialistas
Peones
Trabajadores menores de 18 años
No
consta
2007
14.439
427
145
352
316
990
402
1.793
3.057
2.889
4.053
13
2
%
100,00
2,96
1,00
2,44
2,19
6,86
2,78
12,42
21,17
20,01
28,07
0,09
0,01
% total
extranjeros
100,00
2,93
1,18
1,56
1,51
5,03
2,77
8,70
24,07
18,96
33,15
0,12
2006
11.853
334
131
283
275
772
312
1.492
2.242
2.373
3.628
10
1
%
100,00
2,82
1,11
2,39
2,32
6,51
2,63
12,59
18,92
20,02
30,61
0,08
2005
6.413
250
85
189
147
518
158
880
1.187
1.230
1.759
9
1
%
100,00
3,90
1,33
2,95
2,29
8,08
2,46
13,72
18,51
19,18
27,43
0,14
0,02
2004
5.110
232
73
158
127
425
129
732
900
939
1.389
5
1
%
100,00
4,54
1,43
3,09
2,49
8,32
2,52
14,33
17,62
18,38
27,19
0,10
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 89
Si comparamos el grupo de cotización de los afiliados brasileños con otras nacionalidades latinoamericanas, vemos, tal y como sucedía al comparar los datos con el total de trabajadores extranjeros, que el porcentaje de peones es relativamente bajo. Solamente Argentina presenta un porcentaje menor (19,3%). Además, el porcentaje de oficios cualificados (3% de ingenieros y licenciados) también destaca sobre el resto de nacionalidades (con la excepción de Argentina, que cuenta con un 5,2% de ingenieros y licenciados). Lo mismo sucede para las ocupaciones de tipo administrativo.
Total
Ingenieros y licenciados
Ingenieros técnicos. Peritos
Jefes
Administrativos y de taller
Ayudantes no
titulados
Oficiales adminis-trativos
Sub-alternos
Auxiliares adminis-trativos
Oficiales de
1ª y 2ª
Oficiales
de 3ª
y espe-cialistas
Peones
Trabajadores menores de 18 años
No
consta
Hombres
2007
6824
238
89
193
141
307
153
412
2013
1212
2055
10
1
%
100
3,49
1,30
2,83
2,07
4,50
2,24
6,04
29,50
17,76
30,11
0,15
0,01
2006
5738
187
83
173
123
248
114
339
1436
1011
2015
9
%
100
3,26
1,45
3,01
2,14
4,32
1,99
5,91
25,03
17,62
35,12
0,16
2005
2681
138
48
105
72
156
55
196
696
225
762
8
%
100
5,15
1,79
3,92
2,69
5,82
2,05
7,31
25,96
8,39
28,42
0,30
0,00
2004
2032
127
44
94
68
122
48
165
524
298
539
3
%
100
6,25
2,17
4,63
3,35
6,00
2,36
8,12
25,79
14,67
26,53
0,15
Mujeres
2007
7615
189
56
159
175
683
249
1381
1044
1677
1998
3
1
%
100
2,48
0,74
2,09
2,30
8,97
3,27
18,14
13,71
22,02
26,24
0,04
0,01
2006
6115
147
48
110
152
524
198
1153
806
1362
1613
1
1
%
100
2,40
0,78
1,80
2,49
8,57
3,24
18,86
13,18
22,27
26,38
0,02
0,02
2005
3732
112
37
84
75
362
103
684
491
785
997
1
1
%
100
3,00
0,99
2,25
2,01
9,70
2,76
18,33
13,16
21,03
26,71
0,03
0,03
2004
3078
105
29
64
59
303
81
567
376
641
850
2
1
%
100
3,41
0,94
2,08
1,92
9,84
2,63
18,42
12,22
20,83
27,62
0,06
0,03
TABLA 40
TRABAJADORES EXTRANJEROS BRASILEÑOS EN ALTA LABORAL EN LA SEGURIDAD SOCIAL EN EL RÉGIMEN GENERAL O EN EL R. E. DE LA MINERÍA DEL CARBÓN POR SEXO Y GRUPO
DE COTIZACIÓN. AÑOS 2004-2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2003 a 2006 (OPI).
Nota: Datos a enero de cada año.
90 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Finalmente, para estudiar la movilidad laboral de los brasileños, procedemos al análisis de los datos que recogen en qué momento se han dado de alta en el trabajo actual y los cambios de municipio que se han registrado.
La Tabla 42 muestra que la mayoría de los trabajadores brasileños (60,0%) se han dado de alta del trabajo que tienen en el año 2007, a lo largo del año 2006. Este dato podría apuntar un elevado grado de temporalidad de los puestos ocupados, aunque también puede reflejar su llegada reciente a España. Las cifras son muy similares a las de los colombianos (60,2%) y bolivianos (59,1%). Tan sólo un 6,7% de los contratos que los brasileños tienen en el año 2007 han sido firmados antes del año 2004. Esta alta temporalidad es una característica estructural del mercado laboral español y se acentúa para los trabajadores extranjeros.
Una forma complementaria de inferir la movilidad ocupacional es analizando la movilidad de domicilio a través de las altas y bajas del padrón municipal. La Tabla 43 muestra los movimientos de los brasileños dentro de los municipios de España. Un total de 15.274 ha registrado un
Total
Ingenieros
y
licenciados
Ingenieros técnicos. Peritos
Jefes
Administra-tivos
y de taller
Ayudantes no
titulados
Oficiales adminis-trativos
Sub-alternos
Auxiliares adminis-trativos
Oficiales
de
1ª y 2ª
Oficiales de 3ª
y espe-cialistas
Peones
Trabajadores menores de 18 años
No consta
Argentina
47.771
2.505
834
1.351
1.370
4.928
1.493
7.560
10.689
7.772
9.221
42
6
%
100,00
5,24
1,75
2,83
2,87
10,32
3,13
15,83
22,38
16,27
19,30
0,09
0,01
Bolivia
28.364
220
57
85
314
573
897
1.915
7.277
5.374
11.643
4
5
%
100,00
0,78
0,20
0,30
1,11
2,02
3,16
6,75
25,66
18,95
41,05
0,01
0,02
Brasil
14.439
427
145
352
316
990
402
1.793
3.057
2.889
4.053
13
2
%
100,00
2,96
1,00
2,44
2,19
6,86
2,78
12,42
21,17
20,01
28,07
0,09
0,01
Colombia
112.190
1.585
694
981
1.716
5.099
3.921
12.522
25.119
23.025
37.371
148
9
%
100,00
1,41
0,62
0,87
1,53
4,54
3,49
11,16
22,39
20,52
33,31
0,13
0,01
Ecuador
206.571
604
276
600
1.955
4.939
6.055
16.235
51.203
41.916
82.609
142
37
%
100,00
0,29
0,13
0,29
0,95
2,39
2,93
7,86
24,79
20,29
39,99
0,07
0,02
TABLA 41
TRABAJADORES EXTRANJEROS BRASILEÑOS EN ALTA LABORAL EN LA SEGURIDAD SOCIAL EN EL
RÉGIMEN GENERAL O EN EL R. E. DE LA MINERÍA DEL CARBÓN POR GRUPO DE COTIZACIÓN.
COMPARATIVA CON LAS NACIONALIDADES LATINOAMERICANAS MÁS DESTACADAS. ENERO 2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2006 (OPI).
LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN CUANTITATIVA A PARTIR DE LAS FUENTES ESTADÍSTICAS OFICIALES 91
Total
Periodo de alta actual en la Seguridad Social
Hasta 1990
Desde 1991 hasta 1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
Del 1 al 11
de enero de 2007
Argentina
57.804
68
627
230
463
1.132
2.156
4.233
13.252
32.586
3.057
%
100,00
0,12
1,08
0,40
0,80
1,96
3,73
7,32
22,93
56,37
5,29
Bolivia
46.089
1
35
33
88
314
343
1.018
13.846
27.245
3.166
%
100,00
0,00
0,08
0,07
0,19
0,68
0,74
2,21
30,04
59,11
6,87
Brasil
19.075
9
175
138
201
343
417
850
4.244
11.448
1.250
%
100,00
0,05
0,92
0,72
1,05
1,80
2,19
4,46
22,25
60,02
6,55
Colombia
143.311
12
238
375
1.015
3.456
3.921
8.296
30.711
86.261
9.026
%
100,00
0,01
0,17
0,26
0,71
2,41
2,74
5,79
21,43
60,19
6,30
Ecuador
277.675
2
203
885
3.483
7.735
8.272
15.424
66.922
156.149
18.600
%
100,00
0,00
0,07
0,32
1,25
2,79
2,98
5,55
24,10
56,23
6,70
TABLA 42
TRABAJADORES EXTRANJEROS BRASILEÑOS EN ALTA LABORAL EN LA SEGURIDAD SOCIAL
SEGÚN PERIODO DE ALTA ACTUAL. COMPARATIVA CON LAS NACIONALIDADES
LATINOAMERICANAS MÁS DESTACADAS. ENERO 2007
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2006 (OPI).
cambio de municipio durante el año 2008. Esta cifra supone un 13,1% del total de brasileños en España. A pesar de que un cambio de municipio no implica forzosamente un cambio de puesto de trabajo, se trata de una movilidad intermunicipal considerablemente alta.
Por otra parte, un cambio de provincia sí que aumenta las probabilidades de reflejar un cambio de puesto de trabajo. La movilidad interprovincial afecta a 8.676 brasileños en 2008, lo que supone un 7,4% del total de empadronados de esta nacionalidad. Barcelona (2.347) y Madrid (2.324) son las provincias que han registrado más cambios de municipios, tanto en lo que concierne a altas como a bajas.
Reiteramos el hecho de que la escasez de datos a la hora de abordar la incorporación laboral de la población brasileña en España obliga a restringir nuestro análisis a los brasileños afiliados a la Seguridad Social. No obstante, anteriormente se ha estimado el número de brasileños en situación irregular que podrían estar residiendo en España. Esta cifra, con todas las limitaciones metodológicas ya mencionadas, asciende a cerca de 76.000 efectivos. Es probable que estas
92 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
personas en situación irregular desarrollen actividades laborales en la economía sumergida, tal y como se va analizar en los próximos capítulos a partir del análisis del trabajo de campo cualitativo.
TABLA 43
EXTRANJEROS BRASILEÑOS EMPADRONADOS QUE CAMBIARON DE MUNICIPIO EN EL AÑO 2008
Fuente: Estadística de Variaciones Residenciales 2008 (INE).
Total
De la misma provincia
De otras provincias
Total
15.274
8.676
6.598
Álava
103
14
89
Albacete
32
2
30
Alicante/Alacant
388
199
189
Almería
102
41
61
Asturias
475
242
233
Ávila
18
5
13
Badajoz
186
92
94
Balears (Illes)
564
331
233
Barcelona
2.347
1.746
601
Burgos
181
65
116
Cáceres
64
21
43
Cádiz
159
73
86
Cantabria
266
124
142
Castellón/Castelló
263
143
120
Ciudad Real
54
12
42
Córdoba
81
29
52
Coruña (A)
791
485
306
Cuenca
34
6
28
Girona
364
219
145
Granada
190
106
84
Guadalajara
133
41
92
Guipúzcoa
206
103
103
Huelva
80
30
50
Huesca
31
9
22
Jaén
26
11
15
León
144
72
72
Lleida
215
94
121
Lugo
173
88
85
Madrid
2.324
1.585
739
Málaga
565
335
230
Murcia
337
133
204
Navarra
331
184
147
Ourense
226
91
135
Palencia
51
13
38
Palmas (Las)
204
101
103
Pontevedra
480
256
224
Rioja (La)
110
37
73
Salamanca
85
31
54
Sta. Cruz de Tenerife
231
152
79
Segovia
54
28
26
Sevilla
366
174
192
Soria
24
10
14
Tarragona
408
224
184
Teruel
48
21
27
Toledo
189
28
161
Valencia/València
691
384
307
Valladolid
181
89
92
Vizcaya
473
319
154
Zamora
48
13
35
Zaragoza
174
65
109
Ceuta
1
0
1
Melilla
3
0
3
LOS PROYECTOS
MIGRATORIOS DE LOS
BRASILEÑOS EN ESPAÑA

LOS PROYECTOS MIGRATORIOS DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA 95
3. LOS PROYECTOS MIGRATORIOS
DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA
3.1. Introducción
Los datos recogidos en el trabajo de campo evidencian la existencia de un «lugar común» en todos los proyectos migratorios de las personas estudiadas: su extremada heterogeneidad. Si bien es cierto que los distintos grupos de inmigrantes residentes en España son heterogéneos, los proyectos migratorios del colectivo brasileño se sustentan en una notoria diversidad en cuanto a origen social, nivel educativo, formación académica, inserción en el mercado laboral, etc.
Así, la profunda desigualdad social y heterogeneidad presente en los contextos de origen de un Brasil de diferentes “Brasis” —haciendo alusión a Da Matta (1986)— están también presentes en España. Por consiguiente, el colectivo brasileño no puede ser considerado como un grupo social claramente delimitado, estático y autónomo, ya que en un contexto de progresiva globalización de los procesos económicos y socioculturales, los grupos humanos se articulan cada vez más a través de esferas «translocales», generando creativamente espacios «glocales» (Castells, 1996).
En líneas generales, podemos afirmar que la emigración de brasileños hacia España se produce en dos etapas diferenciadas. La primera, iniciada a mediados de la década de los noventa hasta principios de la primera década del siglo XXI, incluye principalmente una inmigración joven, urbana, muy especializada, con una buena formación escolar y con proyectos migratorios construidos con el objetivo de capitalizarse cultural, social, laboral, económicamente, entre otros.
96 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Ya a partir de mediados de la década pasada, alrededor de los años 2004-2006, el flujo migratorio se complejiza y se añade un tipo de inmigración brasileña distinta. Se trata de un perfil que busca cualquier tipo de trabajo en el «mercado de trabajo para inmigrantes», con el objetivo de acumular el máximo posible de dinero para enviar a sus contrapartes en Brasil. Son personas originarias del campo, trabajadores de la construcción en las grandes urbes, empleadas domésticas, profesionales de la hostelería y un largo etcétera.
A partir de las entrevistas en profundidad y del trabajo de campo realizado, este capítulo presenta diferentes aspectos de la inmigración brasileña en España, en cuanto a: proyecto migratorio, zonas de origen y las características de las redes migratorias.
3.2. El contexto macro-estructural de los proyectos migratorios
A la hora de interpretar los motivos por los que las personas entrevistadas han optado por la emigración, suele darse una combinación de condiciones estructurales macro y micro, determinantes familiares y de entorno, motivaciones personales y aspiraciones de mejora económica y social, reafirmada por imágenes preconcebidas sobre la emigración y sus resultados positivos.
Las entrevistas demuestran que los proyectos migratorios de la mayor parte de los entrevistados pueden dividirse conceptualmente en dos tiempos históricos marcados. En primer lugar, están los inmigrantes que han llegado desde la mitad de los años noventa hasta los inicios de la primera década del siglo XXI. Se trata de una inmigración formada en su mayoría por proyectos migratorios que no necesariamente responden a factores estrictamente económicos. Más bien se trata de proyectos protagonizados, principalmente, por personas de clase media que buscan mantener o ampliar sus capitales de clase.
En segundo lugar, desde mediados de 2004 hasta la actualidad se empieza a visibilizar otro tipo de proyecto migratorio. Al patrón anteriormente descrito se añade una inmigración que encaja perfectamente con el perfil de la migración económica. Muchos informantes que emigran durante este periodo admiten haber tomado esta decisión para mejorar su situación financiera y por la falta de oportunidades ocupacionales en sus localidades de origen.
Es justamente durante la presente década que España pasa a ser uno de los destinos predilectos para los emigrantes brasileños que se dirigen al continente europeo. La configuración de España como miembro de la Unión Europea en 1986 y su consiguiente afianzamiento geopolítico promueve una mayor, y cada vez más creciente, afluencia de inmigrantes procedentes fundamentalmente de África, América Latina y de la «Europa del Este», que consolidan la imagen de este país como receptor de extranjeros no comunitarios. Los brasileños progresivamente van formando parte del tejido migratorio en España.
LOS PROYECTOS MIGRATORIOS DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA 97
Asimismo, la hasta entonces continua demanda de mano de obra en determinados sectores de la economía española —como por ejemplo la construcción, la agricultura y la hostelería—, el progresivo desarrollo económico, así como la diversificación del mercado laboral y la baja tasa de natalidad son algunos de los elementos que convierten a España en un país atractivo para los diversos flujos migratorios (Pajares, 1998; Arango, 1999; Solé e Izquierdo, 2006).
La consolidación de España como país de inmigración, junto con la puesta en marcha de políticas restrictivas que dificultan la entrada de inmigrantes en los destinos tradicionales de la emigración brasileña37 —como es el caso de los Estados Unidos, Reino Unido y de algunos países centroeuropeos38— aumentan el atractivo de España para las personas procedentes de Brasil. Silva (2009) constata que algunos brasileños eligen España tras diversos intentos frustrados de entrar en Estados Unidos o Inglaterra.
En el caso concreto de Estados Unidos, algunas autoras como Sales (1995), Margolis (1992) y Assis (2001) estudian el importante flujo de personas procedentes del sur y sureste de Brasil que emigran a Estados Unidos a través de la frontera mexicana, por medio de los coyotes. El aumento del control en la frontera México-Estados Unidos hace que esta travesía cada vez sea más cara y peligrosa. Además, Estados Unidos presiona al gobierno mexicano para exigir la visa de turista a los ciudadanos brasileños39.
Las dificultades de la emigración hacia Estados Unidos —y la reducción de los flujos vía México—, la creciente devaluación del dólar en relación a los reales brasileños, el fortalecimiento del euro y el aumento del control de las fronteras aeroportuarias de Inglaterra, hacen de España una alternativa viable para los proyectos de muchos inmigrantes. Además, los brasileños no necesitan de visado de turista para entrar en el territorio de los países que conforman el espacio
37 La información sobre los destinos tradicionales de la emigración brasileña puede ser consultada con más detalles en el capítulo 1.
38 Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, han aumentado sucesivamente las restricciones en políticas de inmigración y asilo en este país. Según Izquierdo (2003), tras el derribo de las Torres Gemelas también se agudizan las limitaciones en la política de inmigración en Europa. En este sentido el autor afirma: «Es corriente la opinión según la cual, los atentados llevados a cabo el 11 de septiembre en Estados Unidos de Norteamérica harán girar las tendencias en política migratoria. En efecto, todo apunta a que del lento y costoso consenso que iba alcanzándose en la Unión Europea respecto de la conveniencia de llevar una política de aceptación e incluso promoción de la inmigración (política de liberalización) se va a pasar a una política más restrictiva y basada en el argumento de la seguridad interna y exterior. El giro se plasmará en un control acrecido de las fronteras, una mayor presión policial sobre los extranjeros que ya viven en el interior de los países de la UE y un aumento de la información sobre la inmigración. En suma mayor vigilancia, menor libertad y una información más precisa y de mejor calidad» (Izquierdo, 2003: 14).
39 A partir del 23 de octubre de 2005, México pasa a exigir la visa a todos los ciudadanos brasileños para ingresar en territorio mexicano como turistas. Como medida de reciprocidad internacional, Brasil también pasa a exigir visa a los ciudadanos mexicanos.
98 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Schengen. A todo esto se añade el factor económico, ya que el viaje a España puede resultar mucho más barato y menos arriesgado que otros destinos. Los siguientes relatos aclaran mejor las cuestiones presentadas:
«Primero había pensado ir a Estados Unidos. Tengo familiares en Boston. Pero sólo el coyote eran 10.000 euros, más el vuelo hasta México y otros gastos y el peligro era todo muy caro. Podría pedir prestado a otras personas pero es mucho y ¿para qué?… El dólar está bajo. En Brasil vale menos que el euro. Mejor venir a un país europeo. Y España está guay, no es tan pobre como Portugal y hay trabajo. Con la crisis está difícil, pero hay trabajo». (Carmen)
«Antes de venir para España intenté entrar en Inglaterra. Tengo muchos amigos en Londres… Compré un paquete turístico y cogí el avión. Tenía mucho miedo durante todo el viaje. Estaba muy cansado porque salí de Curitiba hasta São Paulo en autobús. Ya llegué a Sao Paulo cansado del viaje en bus. Me fui al aeropuerto. El vuelo retrasó mucho porque había huelga de trabajadores. Fatal. Claro, cuando llegué a Londres estaba agotado. En la frontera de Londres dije que iba hacer turismo. Empezaron a hacer un montón de preguntas. Hasta me han preguntado cosas específicas de algunos monumentos… Pero yo estaba tan cansado que ya no sabía contestar bien. Y no me dejaron entrar. Volví a Brasil muy triste. Estaba agotado. Me sentía un fracasado total. Unos años más tarde a través de un amigo decidí venir a España. Todo fue más fácil y mucho más barato». (Joel)
Por otro lado, el trabajo de campo de esta investigación también permite identificar un flujo migratorio brasileño procedente de Portugal. Por su ubicación geográfica y sus semejanzas lingüísticas, históricas y culturales, Portugal se convierte en la principal puerta de entrada de los brasileños a Europa40. Además, representa un destino clásico de los brasileños dentro del contexto europeo. Muchos proyectos migratorios tanto hacia España como hacia otros países europeos incluyen una «escala» en el país luso. Sin embargo, algunos proyectos han sido gestionados una vez que el inmigrante ya reside en Portugal. Los testimonios siguientes ilustran la migración brasileña vía Portugal.
«Siempre quise vivir en Inglaterra, pero tenía mucho miedo de entrar vía Londres sólo con el pasaporte brasileño. Como mi abuelo es portugués y mi padre tiene pasaporte portugués, fui primero a Portugal para sacar mi pasaporte de forma más rápida y también para sentir un poco cómo es la vida en Europa. En Brasil la gente tiene muchas
40 Sólo la compañía de aviación portuguesa TAP tiene un total de siete vuelos diarios entre Brasil-Europa vía Lisboa u Oporto. Entre las principales ciudades de Brasil con vuelos diarios y directos (Europa-Brasil-Europa) operado por TAP están: Río de Janeiro, São Paulo, Recife, Fortaleza, Brasilia, Salvador y Natal.
LOS PROYECTOS MIGRATORIOS DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA 99
fantasías sobre Europa, que si es la cuna de la civilización, del notable desarrollo… pero la cosa no es tan diferente de Brasil. Y vi esto cuando estaba en Portugal. Trabajé cuatro meses como ayudante de cocina y te soy sincero, vi cosas en Europa que son mucho peores que en Brasil… Después al final no he ido a Londres. Y me vine a España. Pero hacer una escala en Portugal fue importante para desmitificar los mitos sobre Europa». (Paulinho)
«Ya en Brasil tenía un familiar en Portugal y un amigo en Madrid. Mi intención primera era ir directamente a Madrid, pero me daba miedo por no conocer el idioma y en teoría es mejor fiarse de un familiar que de un amigo. Entonces pensé que sería mejor primero pasar un tiempo en Portugal. Viví en Lisboa por dos años. Trabajé, junté dinero y empecé a pensar que ya era hora de salir de Lisboa. Los sueldos son bajos. Y hablé con este amigo que estaba en Madrid y él me dijo que había trabajo. Y me vine». (Joao)
Los relatos de los inmigrantes confirman que Portugal es un país donde se realiza un «rito de paso» de algunos proyectos migratorios de brasileños hacia Europa. La cercanía física con España, la semejanza lingüística entre el portugués y el español, la ausencia de frontera entre ambos países y las diferencias salariales entre estos dos Estados de la Unión Europea41 motivan el flujo de brasileños de Portugal hacia España.
Como hemos podido apreciar en el capítulo 2, la inmigración brasileña en España presenta un crecimiento constante, continuo y relativamente tardío. Tardía también ha sido la visibilización de la inmigración brasileña en los discursos políticos, mediáticos e incluso académicos sobre la «inmigración». Esta visibilización coincide con la denegación de un mayor número de turistas —algunos de ellos futuros inmigrantes— de origen brasileño en España: sólo en 2008 se impide la entrada a 2.500 personas. Si bien es cierto que en 2009 esta cifra disminuye un 24%, los turistas brasileños siguen siendo uno de los colectivos que tiene más dificultad para entrar a España.
Tales restricciones a los brasileños en las fronteras aeroportuarias originan en el año 2008 un conflicto diplomático entre España y Brasil, conocido como el «caso Barajas»42. Sin embargo, para comprender el trasfondo del «caso Barajas», hay que considerar que el conflicto no implica a un turista cualquiera con la intención final de quedarse en España, sino de Patrícia Magalhaes, una estudiante de física —hija de un catedrático de una de las universidades más prestigiosas del país: la Universidad de São Paulo (USP)— que viaja a Europa únicamente para presentar un
41 Mientras el salario mínimo interprofesional (SMI) en España es de 20,80 €/día, 624 €/mes y 8.736 €/año (14 pagas anuales), en Portugal el salario mínimo mensual es de 426,00 euros. Es importante matizar que las condiciones económicas no explican del todo el flujo migratorio. Sólo a título de ejemplo, en Francia, el salario mínimo es de
1.321,02 € brutos al mes y hay menos inmigrantes brasileños en Francia que en España o Portugal.
42 Para consultar más detalles y datos sobre el conflicto diplomático conocido como «caso Bajaras», véase el capítulo 6 del presente documento.
100 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
trabajo de física en un congreso internacional. Durante su conexión en Madrid, la primera frontera del territorio Schengen de su vuelo, se le deniega la entrada. Mientras permanece retenida en el aeropuerto pone en marcha sus «recursos de clase» y consigue visibilidad en los mass media brasileños, lo que provoca una inmediata reacción del gobierno. Por lo tanto, irónicamente, el ejemplo más emblemático de la visibilidad de la inmigración brasileña en España lo protagoniza una persona que no cuenta con un proyecto migratorio.
En definitiva, los proyectos migratorios de los brasileños hacia España se dan en etapas distintas y están caracterizados por perfiles altamente diferenciados. Factores como clase social y zonas de origen son determinantes, como veremos a lo largo de este capítulo.
3.2.1. Algunos ejemplos de proyectos migratorios
Incluimos a continuación algunos ejemplos que ilustran el perfil heterogéneo del colectivo de inmigrantes brasileños en diferentes contextos urbanos en España:
Odete, 37 años, técnica en contabilidad, originaria de Ji-Paraná (ciudad del Estado de Rondonia), madre de tres hijos, llega a Barcelona en el año 2004. Nunca ha salido de su Estado, ni ha cogido un avión antes. La empresa donde trabaja realiza una reducción de plantilla y Odete pierde su empleo. Dadas las dificultades para encontrar otro empleo, los problemas con su ex marido, y las palabras de una amiga que vive y trabaja en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona), Odete decide abandonar Brasil. Sabe que el trabajo no es fácil en Santa Coloma, pero limpiando casas puede llegar a cobrar 1.000 euros al mes. Así que deja a sus hijos con su madre y viaja a Barcelona.
«Llegué sólo con la visa de turista y traté de buscar trabajo. Ya sabía que lo más fácil era limpiar casas. (…) Encontré trabajo como interna, me pagaban poco. Bueno, a lo mejor no tan poco, 700, pero como no gastaba con comida y alojamiento estaba bien. Y si además sumo lo que cobraba extra en los finales de semana, cobraba al total en torno a 1.000 euros». (Odete)
Vilma, 50 años, formada en ballet clásico, madre de dos hijos y propietaria de un pequeño comercio en Salvador de Bahía. Llega a Ibiza en el año 2004. Con los hijos ya en la universidad y descontenta con su tienda, decide emigrar a España, ya que una amiga suya en Ibiza le comenta que hay muchas posibilidades de encontrar un buen trabajo y «la vida es divertida». Negocia con sus hijos la decisión de emigrar y «entrar en contacto con otra cultura».
Mauro, 38 años, electricista procedente de Minas Gerais, casado y padre de dos hijas. Emigra a Portugal a través de un primo que está allí. Una vez en Lisboa conoce un com08
LOS PROYECTOS MIGRATORIOS DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA 101
pañero de trabajo también de Brasil, Carlos, con un familiar trabajando en Madrid. A partir de este contacto, ambos empiezan a comparar las posibles ganancias en el sector de la construcción entre Portugal y España. Deciden emigrar juntos a Madrid en 2006.
«Mi intención inicial era ir a Estados Unidos, pero es muy difícil entrar. Antes era más fácil. Era posible ir por México, pero ahora no. También necesitas de visa para entrar en México. Las cosas estaban difíciles en Brasil. Decidí ir a Portugal, pero se cobra muy poco. Aquí en la construcción se cobra mucho. Casi no hay diferencia de salarios entre un ingeniero y un oficial de primera». (Mauro)
Joelma, 29 años, de São Paulo, licenciada en derecho. Mientras estudia en la universidad ya realiza trabajos sexuales para personas de clase social alta. Posteriormente, trabaja en Río de Janeiro como prostituta de lujo, pero a través de una amiga trabajadora de este sector en Barcelona decide en el año 2005 probar suerte en la prostitución de lujo en Barcelona.
«En Brasil siempre trabajé con la prostitución de lujo (…) No me gusta trabajar para pobres. Cobraba muy bien en Brasil, pero aquí cobro en euro y con el cambio de moneda cada hora de trabajo representa tres veces más que en Brasil». (Joelma)
Gilson, originario de Porto Alegre y licenciado en arquitectura. Recién finalizados los estudios de grado y sin perspectivas de trabajo en su ciudad de origen, decide viajar a Barcelona en el año 2002, motivado por las características arquitectónicas de esta ciudad. Piensa trabajar en lo que sea para reunir el suficiente dinero con el que sufragar «un curso de postgrado y poder disfrutar un poco de la ciudad, de la arquitectura y de la rica cultura europea».
Marta, 53 años, originaria de Goiás, madre de ocho hijos y ama de casa. Con una hija casada en Lleida (Cataluña), Marta viaja a esta ciudad con la idea de cuidar de su nieto. Una vez en Lleida, además de cuidar de su nieto, también pasa a trabajar en el servicio doméstico asalariado.
«En principio vine sólo para ver mi nieta en Lleida. Pero me quedé un mes y otro mes. Y de ahí que mi hija conseguió un trabajo y me dijo: “mami, aquí usted puede cobrar más que en Brasil y además la quiero cerca de mí. La niña no está bien y yo tampoco. Necesito de tu apoyo”». (Marta)
Heleno, 27 años, actor y militante del movimiento por la igualdad de derechos de los transexuales en Río de Janeiro. Anhela actuar en el extranjero y opta por desplazarse a Madrid, al ser una ciudad en la que existen numerosos grupos relacionados con el teatro y con los derechos de los transexuales.
102 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
«Madrid es una ciudad muy desarrollada en cuanto a la defensa de las libertades sexuales. Tener un barrio como Chueca es algo impensable en Brasil. Mi intención de estar aquí es aprender un poco de esta experiencia y quizás algún día vuelva a Brasil para intentar hacer políticas públicas con este tema. Todavía hay mucho prejuicio en Brasil y necesitamos de un revolución, como lo que ha pasado aquí». (Heleno)
Junior, 35 años, padre de familia con tres hijos, vive en Porto Velho. Dueño de un pequeño establecimiento comercial, ejerce también de pastor en una iglesia pentecostal. Los negocios no le van bien, de modo que decide vender todas sus propiedades para hacer realidad su sueño: «llevar la palabra de Dios en tierras extranjeras». Deja a su mujer y a sus tres hijos con la promesa de que cuando las cosas estén bien en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona), regresará a Brasil o bien abrirá una iglesia en Santa Coloma y reagrupará a su familia.
Estos siete inmigrantes, Odete, Vilma, Mauro, Joelma, Gilson, Marta, Heleno y Junior, los hemos tomado como ejemplos de la diversidad de los proyectos migratorios de los brasileños en España. Personas con biografías sociales, económicas, regionales y culturales muy distintas, que sintetizan algunos de los heterogéneos proyectos de la inmigración brasileña. Aunque es muy difícil sistematizar y generalizar los proyectos de los migrantes, podemos afirmar que la mayoría toma forma de red migratoria, tal cual veremos con más detalles en los siguientes apartados.
La situación económica y la pertenencia a una clase social específica determinan en gran parte el carácter de los proyectos migratorios y la vinculación a sus redes migratorias. En el caso de las personas procedentes de los sectores económicos más bajos de la sociedad, la decisión migratoria se construye como una estrategia familiar de subsistencia. A mediados de la actual década se han incrementado los proyectos migratorios de este estrato económico.
Por otro lado, en el caso de emigrantes pertenecientes a las clases medias, la migración no se limita a ser fundamentalmente de subsistencia familiar, sino que se dan también proyectos individuales/familiares cuyo objetivo final es mantener o ampliar el capital de clase —como, por ejemplo, algunos proyectos que persiguen lograr ingresos para costear la educación altamente cualificada de los hijos—. Así lo han evidenciado muchos de nuestros entrevistados de clase media y media-alta, que muestran que los recursos de clase del migrante pueden jugar un papel destacado a la hora de concretar el proyecto migratorio, sobre todo a medio y a largo plazo.
LOS PROYECTOS MIGRATORIOS DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA 103
3.3. Las regiones de origen
La inmigración brasileña en España procede de diferentes regiones de Brasil43. Sin embargo, en otros destinos internacionales de la emigración brasileña la diversidad de zonas de origen no es muy acentuada. Algunas autoras como Sales (1995), Assis (2001), Siqueira (2007) constatan que en el contexto americano se da una fuerte concentración de inmigrantes procedentes del sur y sureste del país, especialmente del estado de Minas Gerais —principalmente de las zonas cercanas a la ciudad de Governador Valadares—. Por el contrario, en el caso español, la diversidad de lugares de origen es muy acusada, aunque se constata una presencia significativa de inmigrantes procedentes de Rondonia (especialmente de la ciudad de Ji-Paraná) y de las provincias de Goiás y Paraná. Sin olvidar una importante presencia de personas procedentes de los estados más poblados: São Paulo y Minas Gerais.
Al constatar la extrema dificultad de conseguir datos de las zonas de origen a través de las bases de datos al uso —tanto españolas, como brasileñas— el presente estudio se enriquece con dos fuentes muy distintas. Por un lado, a partir de la explotación estadística de los datos del registro consular del Consulado General de Brasil en Madrid, analizados de forma longitudinal44. Por otro lado, se generan datos cuantitativos propios a través de la aplicación de un cuestionario en el Consulado General de Brasil en Barcelona a las personas que reciben asistencia consular entre octubre de 2008 y abril de 200945. Aunque en términos absolutos los números son inferiores a las cifras del Padrón Municipal46 —presentadas en el Capítulo 2—, ambos registros dan cuenta de la diversidad de orígenes.
43 Brasil es una república federal formada por la unión de 26 estados federados y por el Distrito Federal. Está dividido en cinco regiones que están formadas por los siguientes estados: Región Norte (Acre, Amapá, Amazonas, Pará, Rondonia, Roraima y Tocantins); Región Nordeste (Alagoas, Bahía, Ceará, Maranhao, Paraíba, Pernambuco, Piauí, Rio Grande do Norte y Sergipe); Región Centro-Oeste (Distrito Federal, Goiás, Mato Grosso y Mato Grosso do Sul); Región Sureste (Espírito Santo, Minas Gerais, Río de Janeiro y São Paulo); Región Sur (Paraná, Río Grande do Sul y Santa Catarina).
44 Todas las personas de nacionalidad brasileña que solicitan servicios al consulado son invitadas a rellenar un registro consular. Este registro es un cuestionario con preguntas sobre datos sociodemográficos, perfil laboral y trayectoria migratoria. Se trata de una base de datos exclusiva del consulado y no nace ningún tipo de discriminación entre las personas que cuentan con autorización de residencia y trabajo y las que no. El Consulado General de Madrid presta servicios a los brasileños y ciudadanos extranjeros residentes en la jurisdicción consular que incluye las siguientes comunidades autónomas: Andalucía, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Ceuta, Mellilla, Extremadura, Galicia y Madrid.
45 Un cuestionario con datos sociodemográficos fue aplicado a todas las personas que solicitaron trámites y servicios en el Consulado General de Brasil en Barcelona, durante el periodo de octubre de 2008 a abril de 2009. Este consulado en Barcelona es parte integrante de la Red Consular Oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil y presta servicios a los brasileños y ciudadanos extranjeros residentes en la jurisdicción consular que incluye las siguientes comunidades autónomas: Aragón, Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana, La Rioja, Murcia, Navarra, País Vasco, así como los residentes en el Principado de Andorra.
46 La razón de tanta desproporción en los datos es que no todos los inmigrantes están registrados en el Consulado. Pero la mayoría de los inmigrantes están empadronados, ya que el padrón (con independencia de cuál sea la situación jurídica del inmigrante) es un documento obligatorio para acceder a los servicios sociales básicos del Estado, como son la asistencia sanitaria o la escolarización de los hijos.
104 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Los datos del Consulado General de Madrid (véanse Tabla 44 y Gráfico 4) confirman la heterogeneidad de origen como la tónica predominante de la inmigración brasileña en España, así como son consistentes con el aumento considerable de la inmigración brasileña a partir de mediados de la actual década.
TABLA 44
EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA SEGÚN REGIONES DE PROCEDENCIA.
MADRID. AÑOS 2002-2008
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Madrid.
Nota: El Consulado General de Brasil en Madrid es parte integrante de la Red Consular Oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil y presta servicios a los brasileños y ciudadanos extranjeros residentes en la jurisdicción consular que incluye las siguientes Comunidades Autónomas: Andalucía, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Castilla la Mancha, Ceuta/Mellilla, Extremadura, Galicia, Madrid.
Regiones
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
Total
Total
1.470
1.543
1.748
1.205
1.656
2.674
3.548
13.844
Norte
64
61
83
61
98
209
263
839
Nordeste
319
224
218
186
284
462
518
2.211
Centro-Oeste
133
184
253
183
265
476
711
2.205
Sureste
608
599
681
452
639
981
1.249
5.209
Sur
306
450
480
300
348
502
722
3.108
NS/NC
40
25
33
23
22
44
85
272
GRÁFICO 4
EVOLUCIÓN DEL TOTAL DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA. MADRID. AÑOS 2002-2008
05001000150020002500300035004000Total2002200320042005200620072008
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Madrid.
LOS PROYECTOS MIGRATORIOS DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA 105
Si comparamos estas cifras referentes a Madrid con el número de personas que solicitan asistencia consular en el Consulado General de Brasil en Barcelona (véanse Tabla 45 y Gráfico 5) entre octubre de 2008 y abril de 2009, también se observa que la diversidad en cuanto a regiones de origen es muy acentuada.
TABLA 45
DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA SEGÚN REGIONES DE PROCEDENCIA. BARCELONA
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Barcelona.
Regiones
Números absolutos
% sobre el total
Total
2.117
100,00
Norte
276
13,04
Nordeste
345
16,30
Centro-Oeste
526
24,85
Sureste
681
32,17
Sur
289
13,65
GRÁFICO 5
DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA SEGÚN REGIONES DE PROCEDENCIA. BARCELONA
13%16%25%32%14%NorteNordesteCentro-OesteSuresteSur
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Barcelona.
106 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Hemos observado en el trabajo de campo que la mayoría de las personas provenientes de la Región Norte de Brasil llegan a España durante la segunda etapa de la inmigración y con un perfil de migrante económico. En algunos casos se trata de personas que nunca antes han salido de su ciudad de origen, que proceden en su mayoría de pequeñas y medianas ciudades (como es el caso de la ciudad de Ji-Paraná en el Estado de Rondonia o Itapuranga en el Estado de Goiás)47, todas ellas marcadas por importantes desigualdades sociales. El testimonio de Odete es bastante ilustrador al respecto.
«Aquí en España hay mucha gente de Ji-Paraná. Creo que la mitad o más de la ciudad vive aquí. Creo que hay más gente de Ji-Paraná aquí que allá… Todo por los euritos, porque cuando haces el cambio de euro a real cobras tres veces más que en Brasil. ¿Quién no quiere cobrar tres veces más? Sé que no es fácil vivir lejos de la casa de uno, pero nos acostumbramos. Poco a poco vamos trayendo familiares y amigos y formamos nuestra pequeña comunidad. Montamos una iglesia y listo, adiós soledad. Creo que en Ji-Paraná todo el mundo quiere venir a España. Básicamente por los salarios. Es cobrar más. Y aquí hay mucha gente conocida que facilita mucho la vida. Esto de estar en tierras extranjeras sin amigos o familia no es bueno. Lo bueno es cuando tienes personas que te apoyen a tu lado. Esto sí es importante». (Odete)
47 Para consultar los indicadores de las desigualdades regionales en Brasil, veáse http://www.ipea.com.br, último acceso el 20 de diciembre de 2009.
GRÁFICO 6
EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA SEGÚN LAS PRINCIPALES PROVINCIAS
DE PROCEDENCIA DE LA REGIÓN NORTE. MADRID
050100150200250300TocantinsRondoniaParáAmazonas2002200320042005200620072008
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Madrid.
LOS PROYECTOS MIGRATORIOS DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA 107
Los inmigrantes de la Región Norte (véanse Gráficos 6 y 7) son fundamentalmente personas originarias del Estado de Rondonia. El análisis longitudinal muestra que a lo largo de la presente década la inmigración procedente de Rondonia, juntamente con los inmigrantes del Estado de Tocantins, ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años.
Además, son las personas procedentes de estas dos localidades las que más han solicitado asistencia consular en Barcelona entre octubre de 2008 y abril de 2009 del total de inmigrantes de la Región Norte.
Ahora bien, si bien los datos indican que las personas procedentes de Tocantins ocupan una posición destacada en el ranking de los estados de la Región Norte, nuestro trabajo de campo permite matizar esta información. Hemos detectado que muchas personas registradas como procedentes de Tocantins en realidad vivían en Goiás48.
48 Tocantins es uno de los más jóvenes estados de la República Federativa de Brasil, fundado el 5 de octubre de 1988. Es un estado colindante con Goiás. Parte de lo que era el norte de Goiás pertenece actualmente a Tocantins. Sigue habiendo mucha migración y flujos comerciales entre ambos estados. Para conocer más sobre el proceso de formación de Tocantins, consultar Parente (1999).
GRÁFICO 7
DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA SEGÚN ESTADOS DE PROCEDENCIA
DE LA REGIÓN NORTE. BARCELONA
19,6%18,1%18,5%43,8%RondoniaParáTocantinsOtros
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Barcelona.
108 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Sin lugar a dudas, el Estado de Goiás concentra la mayor parte de los inmigrantes procedentes del Centro-Oeste (véase Gráfico 8). Además de considerar el número absoluto de personas registradas como originarias de este estado, si añadimos los inmigrantes que rellenan la ficha del registro consular como natural de Tocantins, pero que en realidad residen de forma habitual en Goiás, este número puede subir de forma considerable. A pesar de esta matización, el número absoluto de personas procedentes de Goiás sigue siendo el colectivo que prevalece en el registro del Consulado General de Madrid.
La tendencia se mantiene en el Consulado General de Brasil en Barcelona (véase Gráfico 9), por cuanto las personas procedentes de Goiás, dentro del colectivo de la Región Centro-Oeste son las que más demandan asistencia consular durante el periodo de octubre de 2008 a abril de 2009.
De esta forma, se puede apreciar —en los datos presentados anteriormente— que Goiás es uno de los estados de la federación que cuenta con un mayor número de inmigrantes registrados en los consulados generales de Barcelona y Madrid, una inmigración reciente que parte de redes migratorias muy diferenciadas, conforme vamos a mostrar a lo largo de este capítulo.
Por otra parte, en los estados que conforman la Región Sur de Brasil, Paraná es el estado con mayor número de inmigrantes inscritos en el registro del Consulado de Madrid, muy por enciGRÁFICO
8
DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA SEGÚN ESTADOS DE PROCEDENCIA
DE LA REGIÓN DEL CENTRO-OESTE. MADRID
7,1%62,7%15,4%14,8%Distrito FederalGoiásMato GrossoMato Grosso do Sul
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Madrid.
LOS PROYECTOS MIGRATORIOS DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA 109
ma de sus vecinos (Río Grande do Sul y Santa Catarina)49. Además, las personas provenientes de Paraná son las que en mayor medida solicitan asistencia consular en el Consulado General de Barcelona durante el periodo de octubre del año 2008 a abril del año 2009, conforme los gráficos siguientes:
Dentro de la Región Nordeste, los estados de Bahía y Pernambuco cuentan con un mayor número de inmigrantes inscritos en el Consulado General de Brasil en Madrid. Del mismo modo, las personas procedentes de estos dos estados encabezan la lista de inmigrantes de la Región Nordeste que más reciben asistencia consular en el Consulado General de Barcelona durante el periodo de octubre de 2008 a abril de 2009.
Por último, la Región Sureste, con sus poblados estados de Sao Paulo50, Minas Gerais y Río de Janeiro, aglutina en términos absolutos al mayor número de personas inscritas en los registros del
49 Muchos inmigrantes procedentes de estos estados cuentan con doble nacionalidad —especialmente italiana— puesto que es una de las regiones del país con más presencia de descendientes de italianos.
50 La región metropolitana de São Paulo, con una población estimada de 19.955.000 habitantes en 2009, es la octava área urbana más grande del mundo. Consultar en http://www.demographia.com/db-worldua2015.pdf, último acesso el 20 de diciembre de 2009.
GRÁFICO 9
DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA SEGÚN ESTADOS DE PROCEDENCIA
DE LA REGIÓN DEL CENTRO-OESTE. BARCELONA
7,8%69,8%13,7%8,7%Distrito FederalGoiásMato GrossoMato Grosso do Sul
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Barcelona.
110 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
GRÁFICO 10
DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA, SEGÚN ESTADOS DE PROCEDENCIA
DE LA REGIÓN DEL SUR. MADRID
77,3%14,0%8,6%ParanáRío Grande do SulSanta Catarina
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Madrid.
GRÁFICO 11
DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA SEGÚN ESTADOS DE PROCEDENCIA
DE LA REGIÓN DEL SUR. BARCELONA
63,0%25,3%11,8%ParanáRío Grande do SulSanta Catarina
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Barcelona.
LOS PROYECTOS MIGRATORIOS DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA 111
GRÁFICO 12
DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA SEGÚN ESTADOS DE PROCEDENCIA
DE LA REGIÓN NORDESTE. MADRID
35,4%21,2%14,2%10,4%18,9%BahíaPernambucoMaranhaoCearáOtros
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Madrid.
GRÁFICO 13
DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA SEGÚN ESTADOS DE PROCEDENCIA
DE LA REGIÓN NORDESTE. BARCELONA
38,8%18,0%10,7%10,1%22,3%BahíaPernambucoMaranhaoCearáOtros
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Barcelona.
112 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
GRÁFICO 14
DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA, SEGÚN ESTADOS DE PROCEDENCIA
DE LA REGIÓN SURESTE. MADRID
48,3%26,5%18,4%6,9%Sao PauloMinas GeraisRío de JaneiroEspírito Santo
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Madrid.
GRÁFICO 15
DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN BRASILEÑA, SEGÚN ESTADOS DE PROCEDENCIA
DE LA REGIÓN SURESTE. BARCELONA
46,1%31,0%16,3%6,6%Sao PauloMinas GeraisRío de JaneiroEspírito Santo
Fuente: Elaboración propia en base a datos de asistencia consular a brasileños entre octubre de 2008 y abril de 2009 en el Consulado General de Barcelona.
LOS PROYECTOS MIGRATORIOS DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA 113
Consulado General de Madrid51. La misma tendencia se mantiene cuando se analiza la asistencia consular en el Consulado General de Barcelona durante el periodo de octubre de 2008 a abril de 2009.
A modo de recapitulación, es importante resaltar que, a partir de mediados de la actual década, se constata un incremento de personas procedentes de la Región Norte y Centro-Oeste. Rondonia y Goiás son los estados que, respectivamente, cuentan con mayor número de inmigrantes en España. Aunque en números absolutos el Sureste sigue liderando el ranking de inmigrantes, en términos de impactos en origen y destino, uniformidad y composición de las redes migratorias, las personas procedentes del Norte y Centro-Oeste destacan en el contexto de la inmigración brasileña en España. Son precisamente estas regiones las que han incrementado de forma acentuada los proyectos familiares cuyo principal objetivo es lograr los medios necesarios para la supervivencia familiar.
3.4. Las redes migratorias y su papel en la decisión de migrar
El estudio y conceptualización de las redes migratorias surge como una nueva perspectiva teórico-explicativa que busca traspasar las limitaciones de los enfoques clásicos que tratan de explicar las migraciones como un fenómeno preponderantemente económico. El enfoque de las redes migratorias permite un nexo entre los condicionantes macroestructurales y las microrrelaciones presentes en los fenómenos migratorios. No se trata de un concepto nuevo, puesto que Radcliffe Brown (1952) es uno de los primeros autores que insiste en la importancia de analizar la «red de relaciones existentes entre los individuos implicados en una determinada sociedad» (Radcliffe Brown, 1952: 218).
Uno de los aspectos destacables de esta perspectiva teórico-explicativa es que pone en entredicho muchas de las hipótesis económicas tradicionales sobre los flujos migratorios, tales como las que señalan las migraciones como un resultado de las diferencias económicas entre países expulsores y receptores de mano de obra. Por el contrario, de acuerdo con Martínez Veiga (1997), las redes migratorias se perpetúan a sí mismas con una cierta independencia de las condiciones históricas, sociales y económicas concretas, tanto de la sociedad receptora como de la emisora. De esta forma, aunque las condiciones económicas o de empleo en la sociedad receptora empeoren o se deterioren, el proceso migratorio puede mantener la misma tendencia incluso en términos absolutos (Martínez Veiga, 1997: 153).
En el caso de la inmigración brasileña que reside en Europa, se observa que los condicionantes económicos por sí solos no explican este flujo. En países donde el salario mínimo interprofesio51
Al igual que las personas procedentes de la Región Sur, los inmigrantes oriundos del sureste también cuentan con un importante número de personas con doble nacionalidad (española, italiana, portuguesa, alemana, entre otras), por cuanto esta región concentra un gran número de descendientes de las migraciones europeas de los siglos XIX y XX.
114 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
nal está muy por encima de la media europea, como es el caso de Países Bajos, Luxemburgo, Bélgica, Alemania y Francia52, residen muchos menos brasileños que en países donde los sueldos son más bajos, como por ejemplo Portugal, España e Italia. El testimonio de los siguientes inmigrantes da cuenta de cómo los flujos migratorios se rigen más por la información que circula a través de las redes migratorias que por decisiones que tengan que ver con las condiciones macroeconómicas referidas a la sociedad de destino.
«Antes de venir ya sabía que en Alemania o Holanda la gente cobra más que en España o Portugal. Pero qué voy hacer yo solo en Alemania sin conocer a nadie. Entre el frío, el idioma, la soledad, me deprimiría. Además no sería nada fácil encontrar trabajo… Cuando decidí venir a España ya tenía familiares aquí y fue mucho más fácil. Hasta para encontrar trabajo». (José)
«Tenía muchas deudas en Brasil, lo que cobraba ya no daba para pagar una buena escuela para los niños. No tenía perspectiva. Hablé con una amiga que vivía en Barcelona que me dijo que para trabajo de limpieza siempre había. No dudé. Le dije que me ayudara a salir del país. Ella me explicó todo con los mínimos detalles: lo que tenía que decir en la frontera para entrar, me ayudó con el piso y hasta me buscó trabajo». (Cristina)
Esta constatación concuerda con los trabajos de Gurak y Caces (1998: 79), cuando afirman que las redes poseen un conjunto de funciones esenciales en el proyecto migratorio, entre las que destacan: mediar en la selección de los lugares de destino y de origen; atenuar el peso que tienen sobre los emigrantes, los costes y la ruptura vital que supone la migración; dar forma al volumen y la importancia de la migración; salvaguardar sus vínculos con los de origen; condicionar la integración de los inmigrantes en la sociedad de destino; servir como canales de información, suministrar estructuras normativas y establecer, hasta cierto punto, quiénes son los que emigran dentro de las comunidades y de las familias.
La organización en forma de red de los migrantes contemporáneos está en sintonía con el fenómeno de interconexión de las culturas a escala global. En este sentido, Castells (1999) describe la coyuntura planetaria actual como una sociedad interconectada a través de distintas redes. De acuerdo con este autor, la revolución de la tecnología de la información y la reestructuración del capitalismo introducen una nueva forma de sociedad: la sociedad en red. Esta sociedad se caracteriza tanto por la globalización de actividades económicas decisivas desde el punto de vista estratégico, como por su organización en forma de redes (Castells, 1999: 17).
52 En estos países, el salario mínimo interprofesional está situado alrededor de los 1.400 euros, mientras que en otros países con una fuerte presencia de brasileños como son Portugal, España e Italia, no supera los 700 euros. Para más información sobre el salario mínimo interprofesional en los países de Europa consultar la base de datos de Eurostat, en http://epp.eurostat.ec.europa.eu/portal/page/portal/statistics/themes, último acceso el 20 de diciembre de 2009.
LOS PROYECTOS MIGRATORIOS DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA 115
Los inmigrantes participan de modo intenso en la dinámica de estas sociedades en red. Las redes migratorias son clave a la hora de explicar tanto la génesis como el mantenimiento de las migraciones internacionales contemporáneas a la vez que permiten adoptar también la perspectiva familiar y no atenerse únicamente al individuo como unidad de análisis.
Por lo tanto, las redes migratorias pueden ser definidas como lazos interpersonales que conectan migrantes y no migrantes tanto en las áreas de origen como en las de destino, según los vínculos familiares, de amistad o comunitarios. Estas redes reducen el coste y los riesgos del desplazamiento de los migrantes potenciales —lo que incrementa la disposición a emigrar— y constituyen una forma de capital social que los inmigrantes pueden utilizar para acceder al empleo en las sociedades de destino y para facilitar la subsistencia de los que permanecen en las sociedades de origen (Massey et al., 1993). A través de las redes migratorias se canalizan la información y los apoyos materiales que familiares, amigos o conciudadanos ofrecen al potencial emigrante y que confieren al proceso migratorio una dinámica interna relativamente independiente de las condiciones políticas, sociales y económicas de los países de origen y de destino (Boyd, 1989; Malgesini y Giménez, 2000: 57).
3.4.1. Entre Itapuranga y Artesa de Segre. Un ejemplo emblemático de la lógica y funcionamiento de las migraciones contemporáneas
El análisis cuantitativo de la inmigración brasileña en Cataluña —tal cual hemos examinado en el capítulo 2— muestra las cifras de un pequeño municipio de la provincia de Lérida: Artesa de Segre, con un 23% de la población extranjera de esta localidad formada por personas de nacionalidad brasileña, un dato que se desvía del comportamiento habitual del colectivo, que tiende a emigrar a zonas urbanas y a dispersarse por el territorio.
El trabajo de campo cualitativo ha sido clave para entender por qué en un pequeño municipio rural de poco más de 4.000 habitantes, ubicado en el interior de Cataluña y con pocas conexiones de transporte a Barcelona o Lérida, los brasileños comparten con los rumanos las primeras posiciones en el ranking total de extranjeros. Según una de nuestras entrevistadas «en Artesa hay más brasileños que catalanes. Digo brasileños por decir algo, porque la mayoría de la gente que vive por esta zona es de Goiás» (Rosangela).
Prácticamente la totalidad del colectivo que reside en Artesa de Segre procede del Estado de Goiás. En concreto, de una pequeña localidad, también rural, en el interior de este estado: Itapuranga. Se trata de un municipio de poco más de 20.000 habitantes, con una estructura productiva fuertemente dependiente de la agricultura y del ganado. Al profundizar en el trabajo de campo, hemos constatado que las personas procedentes de esta localidad, Itapuranga, no sólo
116 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
tienen una presencia destacada en Artesa de Segre, sino también en otras localidades rurales de Lérida, como por ejemplo, en el municipio de Tremp.
El caso de Artesa de Segre es muy significativo y emblemático de la dinámica de las redes migratorias. Hemos tenido la oportunidad de entrevistar a la primera brasileña que llega a Artesa de Segre y que inicia la red: Marta. Casada y madre de ocho hijos en Itapuranga, viaja a Lleida a mediados de 1999 para cuidar de su nieto, puesto que su hija pequeña de 19 años, casada con un catalán, necesita la ayuda de su madre.
«En principio vine sólo para ver mi nieta en Lleida. Pero me quedé un mes y otro mes. Y de ahí que mi hija consiguió un trabajo y me dijo: “mami, aquí usted puede cobrar más que en Brasil y además la quiero cerca de mí. La niña no está bien y yo tampoco. Necesito de tu apoyo”. En esta época mi hija estaba con depresión, estaba muy mal. Esta depresión empezó cuando ella se quedó embarazada. Entonces cogí el teléfono y llamé a mi marido para explicarle la situación y él me dijo: “Si la cosa está como está es mejor que te quedes”. Pero tenía una nietita bajo mis cuidados en Brasil. Y otro nieto pequeño también. Y todos vivían en mi casa. Y pensé “¿Dios mío, y ahora, cómo me quedo? Me quedaré, pero estaré pensando en Brasil”. Pero decidí quedarme. Trabajé dos meses en un restaurante en Lleida. Pero cuando llegó el invierno el restaurante cerró. Y el dueño me dijo: “Ah, Marta, no puedo mantener tu trabajo durante el invierno, sólo por muy poquitas horas en el fin de semana.” Y entonces le dije: “no, por pocas horas no, porque tengo que enviar dinero para mi familia en Brasil. Y empecé a buscar trabajos en otros lados”». (Marta)
Ya con la idea de permanecer «una temporada más», Marta decide buscar trabajo en las agencias de empleo. Allí le ofrecen la posibilidad de trabajar como doméstica interna en la casa de los propietarios de una importante fábrica de muebles de Lérida situada en Artesa de Segre.
«Me ofrecieron un trabajo como interna en la casa de la propietaria de la fábrica. Es una de las mayores fábricas de muebles de la región. Entonces esperé para hablar con la propietaria. Cuando ella empezó a hablar conmigo me dijo: “Você me gustó”. Entonces le dije: “está bien” Y ella dijo: “¿Podrías empezar mañana?” Y le dije: “Puedo” y vine. Cuando llegué a Artesa no conocía a nadie. Todo era raro, diferente. Todo lo que veía resultaba raro». (Marta)
Tras un tiempo trabajando como interna en esta casa, Marta consigue los permisos de residencia y trabajo. Como protestante devotamente practicante de una iglesia pentecostal en Brasil, Marta pregunta a sus jefes si puede traer a un miembro de su iglesia que ya reside en Valencia para trabajar en la fábrica.
«Expliqué a mi jefe. Entonces él me preguntó: “¿Marta, este chico es conocido de su familia?” Y le dije que sí, que es muy amigo de la familia, de mis hijas y es muy creyente.
LOS PROYECTOS MIGRATORIOS DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA 117
Y él me dijo: “si este chico es amigo de la familia, dile que puede venir. Dile que venga que mañana ya hay trabajo”. Y vino y empezó a trabajar en la fábrica. Para mi fue muy importante porque tenía una persona de la iglesia cerquita de mi casa». (Marta)
Después de traer al amigo, y consciente en ese momento de la elevada demanda de mano de obra en la fábrica, Marta trata de instrumentalizar la experiencia migratoria para mejorar la posición económica y social de su familia. Consigue trabajo en la fábrica para su marido, sus ocho hijos y para una decena de feligreses de su iglesia que se trasladan a Artesa de Segre desde Itapuranga-Brasil.
«Entonces pregunté si podría traer mi familia. Y ella me dijo: “Marta, puedes traer todos sus hijos”. Y arregló los papeles para poder traer a mis hijos. Primero vino mi marido con todos los papeles en regla y con el contracto indefinido. Mi hija que vivía en Lleida también vino trabajar en la fábrica. Con el tiempo ya tenía toda mi familia y muchos amigos de la familia también». (Marta)
Tanto la actividad laboral de Marta en la casa de los dueños de la fábrica y su papel de constructora de la red le ha supuesto ser reconocida por todos sus connacionales de Itapuranga como la compatriota de más prestigio de Artesa de Segre. Este lugar social de pionera de la migración y «madre» de todos los brasileños de Itapuranga que residen en Artesa de Segre también significa el inicio de una red migratoria que continúa evolucionando, diversificándose y creciendo.
«Al final he dado oportunidad para toda la familia y amigos de Itapuranga. Después todos también iban trayendo sus familiares y amigos. Y cada uno fue buscando trabajo y tratando de se organizar aquí en Artesa. Pero todo eso empecé yo. Mi propia jefa un día me dijo: “Marta, tu eres la pionera. Tú eres muy importante para todos los brasileños aquí. Tu eres la madre de todos”». (Marta)
Inicialmente, la red está muy centrada en los familiares y amigos de Marta, especialmente los feligreses de la iglesia. Sin embargo, desde el momento que la fábrica de muebles ya no tiene capacidad para emplear a más personal, las personas que van llegando buscan trabajo en pequeños tallares y fincas cercanas a Artesa de Segre. Por otra parte, la comunidad pronto funda una iglesia que consigue construir a partir de un almacén alquilado para oficiar cultos en portugués, que también sirve como punto de encuentro para obtener información sobre los nuevos trabajos. No obstante, en la medida que la red migratoria aumenta, empiezan a llegar personas que no son creyentes pentecostales y que van trazando nuevas redes, con características, trayectorias y lugares sociales y ocupacionales muy diferenciados.
Si bien la mayoría de entrevistados en Artesa de Segre han apuntado como principal causa de su emigración los factores materiales —falta de empleo, ganar más dinero, etc.— son las redes migratorias las que permiten entender que el deseo de emigrar llegue a consumarse en un
118 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
momento dado. Han sido muchos los entrevistados que han iniciado el proyecto migratorio al contar con uno o varios parientes o amigos en Artesa de Segre. Así, constatamos una vez más que las redes migratorias fomentan la emigración, en tanto que proveen los recursos y facilitan todo tipo de ayuda a los potenciales migrantes.
El caso de la inmigración brasileña en Artesa de Segre es paradigmático e ilustra de modo general el papel que juegan las redes migratorias a la hora de promover y gestionar los proyectos migratorios. En las migraciones contemporáneas son cada vez más escasas las decisiones unipersonales a la hora de decidir dejar el país. Son proyectos colectivos que no pasan necesariamente por un análisis económico y político del país de destino. A través de las redes se concreta la decisión de emigrar: el cuándo, el dónde y a menudo también el cómo.
En las grandes ciudades, como Barcelona o Madrid, las redes son mucho más diversas y difíciles de ser reconstruidas de forma tan ilustrativa como en el caso de Artesa de Segre. Sin embargo, en los híbridos y heterogéneos contextos urbanos, las redes migratorias también juegan un papel clave y determinante en los más diferenciados proyectos de los brasileños y de los inmigrantes en general.
3.4.2. Los espacios y límites de las redes
Portes (1995) constata que las redes migratorias comportan un cierto carácter de «obligatoriedad», puesto que no auxiliar a compañeros o familiares en sus proyectos migratorios puede provocar una sanción del grupo de pertenencia y un retraimiento en las relaciones sociales. Como hemos ilustrado anteriormente, la gestación del proyecto migratorio no surge de manera fortuita, ni tampoco se lleva a cabo de modo precipitado. Hemos corroborado que, detrás de cada proyecto, y con independencia de cuál haya sido el método empleado por los emigrantes para conseguir recursos, existe una larga etapa de gestación y maduración, a la que sigue una detallada preparación y reflexiva organización. Todo esto se trenza en el complejo juego de las redes migratorias.
En este sentido, hemos observado el caso de los brasileños que llegan a España a través de diversas redes migratorias que les posibilitan la entrada, la vivienda, trabajo y, en general, les proporcionan estrategias para mejorar la calidad de vida. Hemos detectado diferentes tipos de redes en el seno del colectivo: las familiares (incluyendo la familia extensa), las de amistades, las amorosas, las religiosas (principalmente de las iglesias evangelistas) y las profesionales, entre otras.
Sin embargo, un elemento muy presente y que traspasa cada una de las estructuras de las diferenciadas redes son las relaciones de clase social. Más allá de la ayuda en la gestación del proyecto migratorio, las redes también cumplen una función esencial a la hora de ubicar al inmigrante en sus relaciones de clase dentro de la sociedad receptora. El papel que juegan las
LOS PROYECTOS MIGRATORIOS DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA 119
diferentes redes migratorias para brindar la ayuda necesaria durante los primeros meses está profundamente marcado por el capital de clase.
Los entramados de las redes migratorias facilitan la resolución de temas que son de suma importancia para la propia subsistencia, tales como dónde vivir, en qué trabajar, con qué mantenerse, cómo solucionar problemas relacionados con la documentación, etc. Del mismo modo, también son útiles para entender todo un conjunto de elementos de índole cultural, que consisten fundamentalmente en descifrar los códigos, las costumbres, los valores y los símbolos propios de la nueva realidad en la que se asientan.
La información trasmitida a través de las redes migratorias, tanto en la sociedad de origen como en la de destino, está limitada por estructuras de orden legal y por las relaciones de poder ejercidas por aquéllos que lo detentan, al tener acceso a determinada información y contactos en la sociedad de destino. Por ello, podemos afirmar que los juegos de poder que se establecen en el entretejido de las redes limitan la eficacia de las mismas, así como también lo hacen los intereses económicos.
Esto nos remite a las observaciones de Wolf (1966), que señala la importancia de percibir que coexisten distintos tipos de estructuras de poder, que cohabitan en paralelo a las instituciones económicas y políticas del Estado53. Las personas que controlan la información en las redes pueden obstaculizar la horizontalidad y democratización de la misma, puesto que ésta tiene un valor económico, simbólico y social.
Cuando esto sucede, hemos observado que los brasileños buscan desmarcarse de sus redes originarias y crean nuevas redes en el lugar de destino a partir de los vínculos de amistades con autóctonos o extranjeros en general. Este es el caso de algunos informantes que llegaron a Barcelona a través de una iglesia evangelista.
«Cuando llegué aquí el pastor me fue buscar en el aeropuerto. Ya en Brasil entré en contacto con los hermanos de la iglesia que me ayudaron con todo. Me prestaron el dinero para el pasaje y para pagar la reserva del hotel. Y he podido pagar todo. Aquí hasta trabajo me han conseguido. Dios es grande, aleluya, gracias a Dios hoy tengo trabajo y puedo pagar una buena escuela para mis hijos en Brasil». (Josefa)
Los vínculos y las redes basadas en la relación de amistad constituyen un aspecto relevante en la vivencia de los inmigrantes, según Rivers (1971), conforman una auténtica institución social que se caracteriza por su horizontalidad; a diferencia de otros vínculos, cuyas normas se establecen desde una jerarquía, como puede ser el caso de las relaciones de parentesco.
53 Según este autor, existen tres tipos distintos de categorías no institucionales que funcionan de modo paralelo: las relaciones de parentesco, las de amistad y las de patronazgo (Wolf, 1996).
120 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Como todas las redes de relaciones, la amistad también impone un conjunto de obligaciones que deben ser cumplidas por las personas involucradas en ella, como por ejemplo: la simpatía, la confianza, la fidelidad, el respeto, etc. Además, en su elección entran en juego los gustos particulares y el acceso a determinados recursos sociales y culturales. Sin embargo, Boissevain y Mitchell (1987) observan que, al mismo tiempo que este tipo de vínculos se caracteriza por su reciprocidad como norma principal, también puede reflejar actitudes totalmente desinteresadas. Así, la relación de amistad se convierte en su principal medio para establecer vínculos más densos y sólidos como alternativa a la red familiar. No solamente se trata de una fuente de recursos materiales y sociales; sino de un soporte emocional que es fundamental para afrontar los obstáculos del nuevo entorno.
«Aquí en Barcelona los amigos son como una gran familia. Cuando vine hacía muy poco que había me separado de mi marido, estaba todavía con el dolor de la separación. La dificultad con el idioma, los trabajos difíciles, la dificultad de encontrar un buen espacio para vivir, etc. Entré en una depresión profunda. Estaba sola, no tenía familiares. Lo que me salvó fueron los amigos. Si no fuera por los amigos no sé que podría haber pasado. Por eso que te digo que los amigos son todo. Es como una gran familia y si no sabes cuidar bien de tus amigos puedes pasar muy mal como inmigrante en España». (Sara)
Por otra parte, según Portes (1995: 34), las adversidades que afrontan los inmigrantes en la sociedad de destino son el principal motivo para que se genere una actitud de solidaridad en forma de red. Así, este autor observa la importancia de las redes en el contexto de la inmigración, puesto que frente a la condición social de inmigrante y a la permanente discriminación de los autóctonos, las redes se convierten en un recurso fundamental para consolidar los proyectos migratorios.
También hemos observado que en el seno de las redes del colectivo estudiado están presentes de forma ambigua la solidaridad y la competencia por intereses variados. Sin embargo, hay situaciones en las que la solidaridad y el interés propio se complementan sin que uno invalide necesariamente al otro.
En definitiva, el estudio de la inmigración brasileña en España confirma que la decisión de emigrar, en general, suele ir unida a un conjunto de factores que se desarrollan de acuerdo con las circunstancias que conforman el entorno del emigrante y con el papel que juegan las redes migratorias en esta decisión. Así, observamos que detrás de los variados proyectos migratorios de los brasileños que residen en España existen diferentes recursos, como por ejemplo el capital de clase, que actúan de modo dinámico y decisivo en la construcción, orientación, duración y gestión de dichos proyectos.
UN ACERCAMIENTO
CUALITATIVO
A LA INSERCIÓN
DE LOS BRASILEÑOS
EN EL MERCADO
DE TRABAJO ESPAÑOL

UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 123
4. UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO
A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS
EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL
4.1. Introducción
Los inmigrantes brasileños se insertan en el mercado laboral español inmersos en los profundos cambios que están caracterizando el trabajo en las sociedades contemporáneas. Según Castells (1999), con el llamado nuevo capitalismo, la concepción del trabajo ha adquirido nuevas formas y se han establecido otros modos de organizar las relaciones laborales. En lugar de desempeñar una misma labor a lo largo de su vida y de mantener una trayectoria previsible de fidelidad a una empresa a cambio de un puesto seguro, en la actualidad, los trabajadores deben afrontar la gran flexibilidad de un mercado laboral que posee unas organizaciones estructuralmente dinámicas, caracterizadas por constantes e inadvertidas transformaciones.
El desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación, el transporte y la información en la denominada «sociedad del conocimiento» (Castells, 1999) posibilita que los cambios y avances se produzcan de forma acelerada y diaria, permitiendo que una persona que trabaja, por ejemplo, en la pequeña ciudad de Itapuranga, tenga simultáneamente relaciones laborales con personas e instituciones en Artesa de Segre o en Barcelona. Además, este dinamismo promueve que los trabajadores ya no estén arraigados a un determinado lugar geográfico. La producción está globalizada y la tecnología de la información y el transporte se han abaratado, lo que facilita cada vez más el movimiento de capitales y personas a través de las fronteras nacionales. Las comunicaciones rápidas por satélite, internet, fax, televisión, etc. erosionan
124 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
los límites geográficos de las comunidades culturales que antes estaban rígidamente establecidos54.
Al tiempo que se despliegan los procesos mencionados, aumentan considerablemente las bolsas de pobreza y las desigualdades sociales a escala también mundial. Sennett (2009), en su estudio con trabajadores de niveles medios de Wall Street, constata que en la década de 1970 un ejecutivo cobraba en torno a 30 veces más que un trabajador medio de una gran empresa. En la actualidad, un ejecutivo en la misma empresa cobra 400 veces más que un trabajador medio.
Este panorama internacional nos permite observar algunas cuestiones que Marx (1968) ya había caracterizado como propias de la llamada «alienación objetiva» (Entfremdung) del trabajo, en la que el trabajador percibe como extraños y hostiles los productos históricos de su labor, sean las mercancías, las leyes o las estructuras económicas. Además, el trabajador se convierte en una mercancía que resulta tanto más barata cuanto más produce. La mercantilización de la vida social es tal que la persona, en tanto que fuerza de trabajo, queda reducida a una mercancía que se puede comprar o vender, tal y como nos advierte el propio Marx:
«(En una época) En la que todo cuanto los hombres habían venido considerando inalienable ha devenido objeto de cambio, de trueque. Es la época donde incluso cosas que hasta entonces únicamente se trasmitían pero nunca se intercambiaban, que se daban pero nunca se vendían, que se lograban pero nunca se compraban —virtud, amor, convicciones, saber, conciencia, etc.— la época en la que, para decirlo con una sola palabra, todo se ha convertido en materia de comercio. Es la época de la corrupción general, de la venalidad universal, o, para usar la terminología económica, el tiempo en que todo objeto, sea físico o moral, es llevado al mercado como valor comercial para ser tasado en su más exacto valor.» (Marx, 1976: 22, el paréntesis es nuestro).
En los estudios de Sennet (2000), se analiza con considerable perspicacia y cuantiosa información el contraste entre dos ámbitos de trabajo radicalmente distintos: el antiguo, ya en vías de desaparición, definible como un mundo compuesto de organizaciones jerárquicas rígidas, donde se espera de los trabajadores una actitud estable y rutinaria. Y el nuevo contexto, ca54
Un proceso que afecta la formación de las identidades en la actualidad, y nos permite contemplar «el pasaje de las identidades modernas a otras que podríamos nombrar, aunque el término sea cada vez más incómodo, como posmodernas. Las identidades modernas eran territoriales y casi siempre monolingüísticas. En cambio, las identidades posmodernas son transterritoriales y multilingüísticas. Se estructuran menos desde la lógica de los Estados que de los mercados; en vez de basarse en las comunicaciones orales y escritas que cubrían espacios personalizados y se efectuaban a través de interacciones próximas, operan mediante la producción industrial de cultura, su comunicación tecnológica y el consumo diferido y segmentado de los bienes. La clásica definición socioespacial de identidad, referida a un territorio particular, necesita complementarse con una definición sociocomunicacional» (García Canclini, 1995: 30-31).
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 125
racterizado por nuevos riesgos y por empresas en permanente cambio, que valora la extrema flexibilidad y los objetivos a corto plazo por parte de sus trabajadores.
En esta nueva configuración del trabajo, observamos cada día los efectos de las sucesivas crisis que impulsan un mercado laboral muy fraccionado, con progresivas bolsas de desempleados y una predisposición continua a la contratación temporal y al aumento de la economía sumergida.55 Dentro de este contexto laboral en que «all that is solid melts into air» —por hacer eco de una famosa expresión de Marx (1976)— los inmigrantes constituyen el colectivo de trabajadores más desprotegidos, dada su propia condición social de «inmigrantes»56.
Entender las características contemporáneas del trabajo es clave para interpretar los flujos migratorios. De acuerdo con Sayad (1998: 23), «un inmigrante es esencialmente una fuerza de trabajo —ya que es el trabajo el que da “nacimiento” al mismo, el que lo hace existir, la razón por la que es justificada su estancia, o por el contrario, la que determina su “muerte”—; en tanto fuerza de trabajo, es provisoria, temporaria, en tránsito».
4.2. Los sectores laborales de los brasileños en España
A lo largo del trabajo de campo hemos observado que en el colectivo brasileño —de forma más acentuada que en otros colectivos57— predomina la pluralidad en términos de cualificación profesional, estrategias de incorporación en el mercado de trabajo, perfiles profesionales, experiencia laboral, entre otras. Así, observamos trayectorias profesionales que van desde arquitectos a albañiles; de profesionales liberales a ayudantes de cocina; de trabajadoras sexuales a empleadas domésticas; de curas a travestis; de empresarias a dependientas; de músicos a teleoperadores; de informáticos a profesores de capoeira y un extendido etcétera. De este modo, a pesar de que existen aspectos comunes en el seno del colectivo, este grupo de inmigrantes posee una gran heterogeneidad y desigualdad a la hora de incorporarse al mercado de trabajo español.
Para poder sistematizar la información recogida en el trabajo de campo hemos elaborado una agrupación de los principales sectores laborales de los brasileños en España. Esta agrupación constituye un esfuerzo clasificatorio de la inserción de los brasileños en el mercado de trabajo.
55 Evidentemente, este análisis general sobre el trabajo se debe asentar en un razonamiento histórico más profundo sobre las estructuras sociales y políticas, terreno en el que no podemos adentrarnos en este estudio.
56 De acuerdo con Delgado (1996:8), «es obvio que ni “inmigrante”, ni “minoría cultural”, ni “minoría étnica” son categorías objetivas, sino etiquetas al servicio de la estigmatización, atributos denegatorios aplicados con la finalidad de señalar la presencia de alguien que es “el diferente”, que es “el otro”, en un contexto (urbano) en el cual todo mundo es, de hecho, diferente y otro.» (paréntesis añadido).
57 Para más detalles sobre estudios monográficos de otros colectivos en España, véanse los trabajos de Bernabé Lopez (2000), Pedone (2002), Escrivá (1997) y Pajares (2006).
126 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Se trata de ilustrar, en términos de representatividad tipológica —no estadística—, los sectores y los rasgos de las ocupaciones laborales de los inmigrantes brasileños en el contexto español. De la agrupación se desprenden variables explicativas que contribuyen a entender la inmigración de este colectivo en España, como veremos a lo largo del presente capítulo.
58
58 La inclusión del trabajo sexual como una trayectoria laboral representativa en términos de tipicidad para una parte de los flujos migratorios procedentes de Brasil hacia destinos como España o Italia, ha sido ampliamente documentada por autoras como Messias (2001); Oliveira (2006); Mayorga (2006); Piscitelli (2007, 2008a, 2008b).
Sector
Principales ocupaciones de los brasileños en España
SECTOR 1 – Trabajos de reproducción social
Trabajo doméstico asalariado (interno y por horas), trabajo sexual (prostitución masculina, femenina y transexuales)58 y otros trabajos de reproducción social (cuidado de ancianos, niños, etc.).
SECTOR 2 – Trabajos no manuales de rutina
Dependienta de tiendas, relaciones públicas, asistencia sanitaria, operador de sonido o de imagen, gerente, empleado bancario, secretario, digitador, auxiliar de oficina, recepcionista, agente inmobiliario, representante comercial, vendedor, técnico sanitario, técnico en artes gráficas, trabajador agrícola, administrativo, conservación, vigilancia y limpieza de edificios, empleado de bares, restaurantes, servicios de hospedaje, camarero, cocinero, empleado de servicios de transporte, servicios de mantenimiento, entre otros.
SECTOR 3 – Trabajadores manuales
Construcción e industria (combinando diversos niveles de cualificación).
SECTOR 4 – Asalariados en actividades cualificadas
Trabajadores cualificados en el sector público o en la empresa privada: médicos, enfermeros, dentistas, psicólogos, terapeutas ocupacionales, veterinarios, gestor de proyectos sociales, editores, profesores, investigadores, sociólogos, antropólogos, nutricionistas, fisioterapeutas, biólogos, biomédicos, químicos, farmacéuticos, comunicadores audiovisuales, periodistas, publicistas, ingenieros, arquitectos, diseñadores, informáticos, contables, abogados, coreógrafos, músicos, actores, bailarines, artistas plásticos, atletas profesionales y técnicos en deportes, pilotos de aeronaves, comisarios de bordo y religiosos, entre otros.
SECTOR 5 – Autoempleados
Personas autoempleadas como autónomos, profesionales liberales (con titulación requerida) y en actividades sin titulación requerida (emprendedores).
CUADRO 1
TIPOLOGÍA DE LOS SECTORES LABORALES DE LOS BRASILEÑOS EN ESPAÑA
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del registro consular del Consulado General de Madrid entre los años 2002-2008
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 127
A partir de la explotación estadística de los datos del registro consular del Consulado General de Madrid —entre los años 2002-2008—, se constata un predominio de ocupaciones laborales entre los sectores 1, 2 y 3 conforme a la tabla y gráfico siguientes:
TABLA 46
DISTRIBUCIÓN DE LOS SECTORES LABORALES DE LOS INMIGRANTES BRASILEÑOS
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del registro consular del Consulado General de Madrid entre los años 2002-2008.
* Como el trabajo sexual no está reconocido como actividad laboral en España, esta actividad no figura en los datos del consulado.
Total
100,00%
N
13.844
Sector 1 Trabajos de reproducción social (excepto trabajos sexuales)*
21,20%
Sector 2 Trabajos no manuales de rutina
27,90%
Sector 3 Trabajadores manuales
6,20%
Sector 4 Asalariados en actividades cualificadas
9,50%
Sector 5 Autoempleados
2,10%
Estudiantes
13,40%
No contesta
16,20%
Otros (jubilado, ama de casa…)
3,50%
GRÁFICO 16
SECTORES LABORALES DE LOS BRASILEÑOS
21,2%27,9%6,2%9,5%2,1%13,4%16,2%3,5%Perfil 1 (sólo trabajo doméstico)Perfil 2 Trab. no manuales de rutinaPerfil 3 Trabajadores manualesPerfil 4 Asalariados en actividades calificadasPerfil 5 AutoempleadosEstudiantesNo contestaOtros (jubilado, ama de casa…)
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del Consulado General de Madrid.
128 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Tal como veremos a lo largo de este capítulo, los datos del consulado general de Madrid se pueden tomar como patrones del conjunto de España. Además, es factible que una parte de las personas que figuran como «no contesta» puedan estar vinculadas al trabajo sexual. Así, el trabajo de reproducción social (sector 1), los trabajos no manuales de rutina (sector 2) y los trabajos manuales (sector 4) aglutinan casi la mitad de los inmigrantes brasileños registrados en el consulado y probablemente en toda España.
A gran distancia numérica de estos tres sectores se encuentra el sector 4, que incluye a los brasileños que realizan actividades que exigen una alta cualificación profesional. Por último, se encuentran los trabajadores autónomos y las personas que han montado una empresa (sector 5). Es importante matizar que el dinamismo del mercado laboral hace que inmigrantes que se dedican al sector 2 pasen al sector 5 como estrategia de movilidad ocupacional; así como que personas que tienen un perfil profesional del sector 4 estén desarrollando actividades profesionales del sector 1 ó 3, conforme veremos en los próximos apartados.
4.3. Los trabajos por cuenta ajena de los sectores 1 (trabajos de reproducción social), 2 (trabajos no manuales de rutina) y 3 (trabajos manuales) ejercidos por inmigrantes cualificados
En las entrevistas sociobiográficas a personas que ejercen actividades relacionadas con estos tres sectores se detecta que muchos de los informantes cuentan con formación profesional, aunque a la hora de incorporarse al mercado de trabajo español descienden en la escala laboral y, por ende, social. De acuerdo con Malgesini (1998), los inmigrantes entran en el mundo del trabajo de las ciudades europeas en una posición inicial inferior respecto a su grado de especialización, sus cualificaciones y títulos académicos o su experiencia laboral previa.
Nuestro estudio sobre la inserción laboral de los brasileños muestra que los inmigrantes cualificados y/o de clase media empleados en los sectores 1, 2 y 3 encuentran dificultades a la hora de insertarse en el mercado laboral. Esta realidad contrasta crudamente con sus expectativas previas en Brasil. La mayoría de las personas entrevistadas poseen una formación técnica y/o profesional más alta de la necesaria para ejercer sus actividades profesionales en España, por lo que sufren una inconsistencia de estatus que implica que sus conocimientos anteriores no sean tomados en consideración a la hora de incorporarse en el mercado de trabajo.
«En Brasil ya tenía un curso superior de mecánico y mucha experiencia, pero aquí no sirve de nada. Dicen que hay que homologar, que no se puede probar la experiencia profesional y un montón de bla, bla, bla… y es muy difícil conseguir trabajo en el área. Hay que trabajar en la obra, en la cocina o donde sea, pero en tu campo es muy difícil.» (Joaquim)
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 129
«Tengo una licenciatura como profesor de educación física. Pero es muy difícil trabajar como profesor aquí. Primero hay que homologar el título en el INEF, después te dicen que hay que hacer un motón de asignaturas, después cuando tienes todo en regla no te contratan pues dicen que los padres se fían más de los de aquí que los de fuera. O trabajas con suerte como monitor en un gimnasio o terminas trabajando como camarero o en alguna cocina o como paleta. Es triste y duro pero es así. Y todavía dicen que aquí es Europa y muy civilizado. Mentira. Nos dicen que hay que abrirse al mundo, pero sólo de la boca para fuera o cuando quieren instalar sus empresas en otros países. En la práctica cada uno busca su interés y punto final. Todo lo demás es un cuento que van vendiendo por el mundo.» (Sergio)
El abismo inicial entre el estatus ocupacional en el país de origen y la situación laboral en la sociedad de destino es un lugar común para muchos inmigrantes de estos sectores. Los trabajos realizados no se ajustan ni a la formación ni a la ocupación desempeñada en el lugar de origen. Sin embargo, las deudas contraídas para llevar a cabo el proyecto migratorio, el envío de remesas, la presión familiar y los gastos básicos cotidianos empujan a muchos inmigrantes a mantener ocupaciones que no son acordes con su estatus o posición de clase en la localidad de origen. Así, muchos inmigrantes entrevistados vivencian en mayor o menor medida experiencias de movilidad ocupacional descendente y, por tanto, de «inconsistencia de estatus».
Algunos estudios, como los de Colectivo Ioé (1998), Cachón (2002) e Izquierdo (2002), muestran que en el contexto español existe un elevado índice de inconsistencia de estatus entre la población inmigrante en general. Así, son muchos los inmigrantes que están ocupados en puestos de trabajos que en sus localidades de origen están profundamente desvalorizados en el imaginario social y que jamás ejercerían en la sociedad de emigración. Sin embargo, a partir de un cálculo racional, este declive de estatus social y ocupacional del país de origen puede verse recompensado por el nivel de ingresos en España, especialmente en sectores como la construcción, la hostelería o el trabajo sexual, conforme indican los siguientes relatos:
«Aquí trabajo fregando platos en la cocina de un restaurante, cosa que nunca haría en Brasil. Tengo el grado de turismo y jamás haría esto en Brasil. Está muy mal visto trabajar fregando platos. Pero aquí es diferente. Primero que poca gente te conoce y segundo que el sueldo compensa. Además practico otros idiomas. Cuando me preguntan en Brasil digo que trabajo con turismo o algo así. Nunca digo lo que hago, porque la gente podría decir que para estar fregando platos es mejor está allá. Pero pienso diferente. Lo que cobro aquí no es tan fácil cobrar en Brasil. Por un lado sé que es difícil estar todo el día limpiando platos, pero por otro con lo que uno cobra está muy bien.» (Geraldo)
130 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
«Sé que no es nada fácil estar limpiando casa de otras personas o cuidando de hijos de otras mujeres, cuando tengo mis hijos y mi propia casa. Lo duro es tener conocimiento y escuchar tonterías de algunas mujeres de aquí que son incultas. Me gustaría trabajar de maestra, pues fue lo que estudié, pero no es nada fácil. Es muy difícil. Pero una maestra en escuela pública en Brasil cobra muy poco. Aquí como doméstica cobro más que maestra en una pública en Brasil y puedo enviar mucho dinero a mis hijos. No sé hasta cuándo aguantaré.» (Consuelo)
Un elemento clave que promueve la aceptación de una situación más precaria y una movilidad social descendente en el espacio de la sociedad de destino es la duradera provisionalidad que marcan los proyectos migratorios. Esta condición provisoria se observa en ambas sociedades, tanto en la de emigración como en la de inmigración, que otorga al «e/in-migrante» un carácter provisional de su condición, que es sostenido más allá de su permanencia de hecho y/o de derecho. En el país de destino esta percepción de provisionalidad se alimenta desde el tratamiento jurídico que recibe el inmigrante, lo cual se ve reflejado tanto en los permisos de trabajo y residencia de validez limitada, como también en la posibilidad de expulsión inmediata para los que no gozan de dichos permisos. Por otro lado, en la sociedad de emigración, la familia acepta la ausencia a cambio de recuperar la presencia física en un hipotético futuro no muy lejano.
Podemos observar que en ambas sociedades involucradas en el proceso de la migración se tolera la consecución del proyecto migratorio bajo la perspectiva de que éste sea definitivamente provisorio, de modo que su carácter definitivo no es reconocido como tal. Su propia condición de «inmigrante» constituye un estado ambiguo que oscila entre la transitoriedad que le es atribuida, y lo permanente de su proyecto migratorio. Esta doble condición incita al inmigrante a percibir su propia migración como algo temporal; lo que le permite estar ocupando constantemente puestos de trabajos precarios y provisorios.
«Como la idea es quedar por poco tiempo, voy haciendo de todo un poco. Me acuerdo que el año pasado en sólo un semestre tuve tres trabajos diferentes. Muy difícil. Y trabajos basuras. Pero bueno, estoy aquí para juntar dinero y poder volver con algo ahorrado. Por el momento voy tirando con lo que sea.» (Pedrinho)
Otro elemento, profundamente vinculado al anterior y clave a la hora de analizar la «inconsistencia de estatus», es la situación jurídica de algunos inmigrantes. El hecho de estar indocumentados —lo que significa cometer una falta administrativa por carecer de autorización de residencia y trabajo— les sitúa en una posición especialmente vulnerable. Los inmigrantes en esta situación logran subsistir a través de trabajos fugaces no reconocidos. Su labor suele corresponderse con actividades secundarias en las que la arbitrariedad, inestabilidad y preca09
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 131
riedad conforman una coyuntura que les resulta cotidianamente hostil. A esto se agrega —en el caso de los recién llegados— el desconocimiento de las redes de empleo de la ciudad, la dificultad con el idioma, la insuficiencia de los recursos sociales, etc.; lo que origina las primeras frustraciones al acceder al mercado de trabajo en España. Así, los inmigrantes que no tienen permisos de residencia y trabajo pueden ocupar tareas que están situadas en la parte más baja de la estructura ocupacional y se encuentran en una posición vulnerable a la explotación laboral dentro de la economía sumergida.
«Es muy difícil estar en un país que no es el tuyo, hablar otra lengua y todo eso. Pero lo peor de verdad es no tener papeles. Es horrible. No te contratan y cuando contratan quieren pagar lo que les dan la gana. Incluso una vez trabajé tres meses en una obra y el cabrón del encargado nunca me pagó. Cuando le dije una cuantas verdades, me dijo que si yo estuviera tan enfadado que le hiciera una denuncia en la policía. Casi que le doy un tortazo. Un cabronazo. Es muy difícil. Muchos no respetan los derechos humanos. Otro día vi por la tele que un boliviano en Valencia que trabajaba en una panadería sin papeles perdió el brazo en el trabajo. El cabrón de su jefe le abandonó en la puerta del hospital y tiró su brazo en la basura y le dijo que no dijera nada a los médicos que había trabajado para él. Parece surrealista, pero es así. Cuando no tienes papeles todo es muy difícil. Te explotan y no tienen consciencia.» (Lucas)
Sin embargo, hemos constatado que las personas que consiguen transitar de la irregularidad a la regularidad no necesariamente acceden a puestos de trabajo acordes a su formación. Los llamados «papeles» no tienen en realidad el poder «mágico» de garantizar mejoras materiales y puestos de trabajo cualificados. Según nuestros entrevistados, la variable «tiempo de permanencia» y la «densidad de las redes migratorias» influyen mucho más en el incremento de oportunidades laborales que el hecho de contar con los «papeles». Esto es especialmente evidente para el caso de los inmigrantes con doble nacionalidad que llegan a España con todos los «papeles» en regla; así como para las personas que a pesar de haber homologado sus titulaciones siguen sin poder ejercer sus profesiones.
Los brasileños ocupados en los sectores 1, 2 y 3 que poseen formación profesional y/o capital de clase reproducen trayectorias laborales muy en la línea del modelo en forma de U («U-shaped») propuesto por Chiswick, Liang Lee, Miller (2002). Se trata de itinerarios ocupacionales que en un primer momento se someten a un declive en el estatus ocupacional inicial en comparación con su estatus en el país de origen, tal cual ilustra la siguiente figura:
132 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Tras las experiencias de movilidad descendente inherente a la condición social del inmigrante, y ya al límite con el «nivel de aceptación» de un trabajo muy por debajo de su formación, muchos brasileños intentan completar la curva en forma de «U» para reconquistar su posición inicial. El factor tiempo de residencia (con conocimiento del entorno social, laboral y de los canales de información), unido a las redes sociales (con la población autóctona, extranjeros en general y entre connacionales) y la obtención de los «papeles» (para los que estaban en situación irregular) es decisivo a la hora de recobrar el estatus en el país de origen o de conseguir una movilidad social ascendente significativa.
«Cuando llegué no tenía papeles, no conocía a nadie. Tuve que hacer muchos trabajos duros. Pensé en desistir. Tirar la toalla y volver a Brasil. Pero poco a poco las cosas fueron mejorando… Después que conseguí los papeles y como la familia de mi novio que es de aquí conoce a mucha gente, fueron me presentando y así se abrieron muchas puertas.» (Rosa)
«En el inicio fue difícil, empecé distribuyendo publicidad. Me pagaban 3 euros la hora y cargaba 1500 folders. Además también hacía limpieza en casa… y también de manicure…Después conseguí un trabajo de camarera de 23 horas hasta las 5 horas… cobraba 100 euros la noche. Pero no vine aquí para eso, vine para estudiar y tener un mejor trabajo…Después que terminé mi formación conseguí un trabajo en La Caixa. No es grande cosa
FIGURA 1
PERFILES «U-SHAPED» DE LOS INMIGRANTES BRASILEÑOS
Fuente: Elaboración propia a partir de Chiswick, Liang Lee, Miller (2002)
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 133
trabajar en un banco, pero por lo menos no tengo que hacer trabajos duros… Hay mucha discriminación con los inmigrantes. Me siento discriminada por ser negra y por ser inmigrante. No por mis compañeros de trabajo, pero por algunos clientes. Otro día en el banco un cliente preguntó a un compañero de trabajo y yo escuché: ¿La Caixa también contrata negros?» (Karina)
Por el contrario, también hemos observado trayectorias que no siguen un recorrido en forma de «U», al no conseguir recuperar su posición inicial. Se constata, en estos casos, una inmovilidad que se traduce en el mantenimiento de la pérdida del estatus, reproduciendo así trayectorias en forma de «L» («L-shaped»).
Asimismo, como hemos señalado anteriormente, esta pérdida de estatus no supone necesariamente ingresos inferiores. Más bien todo lo contrario, ya que en algunos casos se constata un importante incremento en comparación con la situación ocupacional en origen. Además de permitir la aceptación por parte del inmigrante de este declive ocupacional, los ingresos también proporcionan —a través del ahorro— un importante capital económico para poder realizar inversiones importantes en el país de origen. Se trata de personas que, por diferentes motivos, no han podido superar las imposiciones estructurales y coyunturales relativas a la situación de «inmigrante». En estos casos, el proyecto de retorno a Brasil o un nuevo proyecto migratorio a otro país están muy presentes en el discurso de los informantes.
FIGURA 2
PERFILES «L-SHAPED» DE LOS INMIGRANTES BRASILEÑOS
Fuente: Elaboración propia a partir de Chiswick, Liang Lee, Miller (2005)
134 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
«Es muy difícil conseguir un buen trabajo. Ya intenté de todo, pero nada. Es muy difícil. Ya estoy viendo cómo poder montar algo en Brasil. Aquí no hay futuro. Lo único que está bien aquí es poder ganar en euro. Pero para vivir mismo y poder crecer es en Brasil. Así que tenga lo que quiero me vuelvo y no me quedo ningún día más.» (Dario)
«Aquí no me quedaré mucho tiempo. Cuando pueda me iré a Estados Unidos. Siempre tuve ganas de ir a Estados Unidos, pero era muy caro y difícil. Pero ahora que tengo euros y ya viví la experiencia de estar fuera de Brasil nada es difícil. En Estados Unidos hay más oportunidades. Aquí, por más que uno se esfuerce terminará siempre limpiando o trabajando en la construcción.» (Paulinho)
Como se desprende de las entrevistas, se trata de un conjunto de factores que definen la estructura de oportunidades donde se enmarcan las acciones y estrategias de muchos inmigrantes que no consiguen recuperar sus estatus iniciales. En definitiva, cabe subrayar que la condición de provisionalidad de los proyectos migratorios influye directamente en la ocupación de puestos de trabajos que no están acordes con su formación y/o clase social.
Los inmigrantes ponen en evidencia una segmentación étnica del mundo laboral español que se reproduce y se perpetúa de modo polarizado. Por un lado, un mercado de trabajo cualificado para trabajadores nacionales y, por otro, «un mercado de trabajo para inmigrantes», reservado precisamente para la parte inferior de la jerarquía social. Así, la estructura de estos dos polos se encuentra en el principio de la división social del trabajo, de acuerdo con una clasificación inseparablemente técnica y social. Aunque técnicamente el inmigrante tenga una formación específica, socialmente será considerado siempre como un trabajador poco cualificado, puesto que el inmigrante sólo «existe» para la sociedad de inmigración a partir del día que atraviesa sus fronteras. Se desconoce todo lo que antecede a esta existencia, incluso, su formación técnica. Tal vez se trata de otra versión del etnocentrismo: sólo es conocido y reconocido lo que se tiene interés en conocer y entender (Sayad, 1998).
4.4. La inserción laboral de los brasileños sin cualificación y/o
recursos de clase en los sectores 1 (trabajos de reproducción social), 2 (trabajos no manuales de rutina) y 3 (trabajos
manuales)
La polarización social de Brasil, donde existe una enorme distancia entre una parte de la población empobrecida y otra en condiciones privilegiadas en cuanto al acceso a los recursos, contribuye a la emigración. La precariedad de las condiciones de vida, la profunda desigualdad en el acceso a las oportunidades, combinada con la percepción de escasez, arbitrariedad e injusticia generan incertidumbre, descontento y frustración ante la falta de expectativas de movilidad social.
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 135
A mediados de la actual década hemos observado cómo muchos brasileños recurren a la emigración hacia España como medio para obtener de modo más rápido un importante logro económico, con la finalidad de regresar a su país con una situación más solvente. La incorporación inmediata a una actividad laboral en el «mercado de trabajo para inmigrantes», se convierte en la manera más rápida de reunir el dinero suficiente para poder retornar a Brasil y conseguir movilidad social y/o ocupacional. El sueño de abrir un negocio propio, comprar una vivienda o mejorar su posición laboral son algunos de los elementos apuntados por los inmigrantes a la hora de construir sus proyectos migratorios. En estos casos, la emigración se considera una estrategia para conseguir llevar a cabo sus aspiraciones económicas. El relato de Maria ilustra este proceso.
«En Brasil cobraba 700 reales trabajando como dependienta en una pequeña tienda y con este dinero tenía que pagar mis gastos y de mis dos hijos. Aquí cobro 700 euros haciendo lo mismo que hacía en Brasil… pero si convierto 700 euros en reales sale en torno a 1800 reales. Entonces cobro más que el doble de lo que cobraba en Brasil. Aunque sea muy difícil dejar Brasil y las personas a que amo, económicamente merece la pena. Aquí apreto un poco el cinturón y consigo ahorrar bastante. En Brasil hay muchas oportunidades, pero para crecer y poder dar una mejor oportunidad a mis hijos todavía es muy difícil. Trabajando aquí y enviando dinero allá puedo ayudar a mis hijos a crecer y estudiar en una universidad.» (Maria)
Tales evidencias nos llevan a considerar una idea que late en el testimonio de Maria, aunque de modo tan sutil que pasa casi desapercibida y se pierde en el conjunto. La clave nos la da la expresión «En Brasil hay muchas oportunidades, pero para crecer y poder dar una mejor oportunidad a mis hijos todavía es muy difícil. Trabajando aquí y enviando dinero allá puedo ayudar a mis hijos a crecer y estudiar en una universidad». Por un lado revela la contrariedad interna que suscita el hecho de la todavía difícil movilidad social dentro de las fronteras nacionales y, por otro lado, confirma las oportunidades que se generan a través de la migración. Todo ello nos lleva a la constatación de la existencia de este «brasileño emigrante», un personaje que debido a las condiciones sociales se ha visto «forzado» a dejar su país, como alternativa a una difícil movilidad social dentro de las fronteras nacionales.
De aquí que Sayad (1998) advierta de la necesidad de entender el «sistema de la migración»59 como un proceso dialéctico, que surge a partir de la oposición intrínseca entre el mundo de
59 Basado en la idea de Sartre (1988) de que la «colonización es un sistema», Sayad (1998) realiza, por un lado, una analogía de orden histórico, al afirmar que la inmigración es frecuentemente hija de la colonización directa o indirecta y, por otro, de orden estructural al constatar que la inmigración ocupa, en la actualidad, el ámbito de las relaciones de dominación, lugar ocupado otrora por la colonización.
136 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
la emigración (que tiende a confundirse con el mundo subdesarrollado) y el mundo de la inmigración (identificado con el desarrollo). Esta dialéctica se constituye en un sistema, al estar dotado de una lógica propia, que tiene sus efectos y causas también propias, además de sus condiciones casi autónomas de funcionamiento y de autoperpetuación.
La inmigración brasileña sin cualificación profesional ocupa puestos de trabajo muy parecidos a la mayoría de los inmigrantes sin formación en España. Los estudios de Izquierdo (1996), Cachón (2000) y Pajares (2003) demuestran que la labor llevada a cabo por los inmigrantes en general está restringida a trabajos que la mayoría de los españoles no aspira a desempeñar60.
Un elemento que destaca en muchas de las entrevistas de los brasileños incorporados a estos sectores laborales (sector 1, 2 y 3) es el hecho de referirse excesivamente a Brasil como un país «exótico», con mucho «samba, fútbol y carnaval», «un país abundante en riquezas naturales», «un paraíso de mujeres ardientes», entre otros. Entre todos los estereotipos utilizados, la tríada «samba, fútbol y carnaval» conforma las ideas más generales y peculiares de autorrepresentación que los inmigrantes utilizan para caracterizar la imagen de Brasil.
De esta manera, tanto los jugadores de fútbol, que son considerados alegres y creativos, muchas veces admirados por su modo extrovertido y dinámico de jugar, como la idealización de la mujer brasileña caracterizada por una sensualidad «exótica» componen dos categorías que constituyen la imagen más frecuente autorrepresentada por una parte del colectivo, como lo expresan nuestros informantes.
«Nosotras sólo por ser de Brasil ya somos tratadas de forma diferente. Cuando abrimos la boca y decimos que somos brasileñas los hombres se vuelven locos. Piensan que tenemos algo diferente por ser de Brasil… tienen muchas fantasías con las brasileñas… dicen que tenemos el baile en la sangre, que ser brasileña es ser diferente, que somos abiertas y todas esas cosas… creo que hasta cierto punto es bueno porque somos tratadas con más ventajas que otras mujeres.» (Milena)
«La verdad es que nosotros brasileños somos mejores tratados que otros inmigrantes. Cuando saben que somos brasileños ya piensan en la alegría, el baile, el fútbol, el placer… es bueno decir que somos brasileños porque si no hay muchos que podemos ser confundidos con los marroquíes. Y es mucho mejor ser visto como brasileño que como
60 Estos estudios también desmontan el argumento utilizado para limitar la afluencia de inmigrantes en tanto que «nos quitan puestos de trabajo», puesto que, según los autores, estos argumentos parten del supuesto de una economía estática y cerrada, en la que cuando alguien accede a un trabajo éste es necesariamente perdido por otra persona. Pero no se considera que el dinamismo económico, en este caso impulsado por la inmigración, pueda ser un motor que repercuta en mayor ocupación.
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 137
marroquí. Yo hago de todo para ser identificado como brasileño. Si pudiera llevaría un cartel escrito en la cara que dijera que soy brasileño.» (Joel)
De cierto modo, esta idea de Brasil expresada por los entrevistados está estereotipada en el imaginario de una gran parte de la población autóctona. Esto se debe, en parte, al hecho de que —según Ribeiro (1986)— el propio Estado brasileño, con fines turísticos y de solidificación de la identidad nacional, siempre ha difundido —a través de agencias especializadas en ofertar el turismo brasileño en otros países— imágenes de Brasil asociadas a un país exótico y tropical. Así, las fotografías de mujeres negras y mulatas semidesnudas —que aparecen en escenas de carnaval— identifican Brasil con la idea de tierra de la alegría, ocio y erotismo. Según el autor, éstas son las imágenes más extendidas de Brasil en el extranjero por los medios de comunicación de masas61.
Estas imágenes vigentes en el imaginario español también corresponden a las jerarquías raciales presentes en Brasil desde su proceso de colonización. Según Freyre (1969), Brasil se constituye a partir de la jerarquización racial entre el «encuentro» de los indios nativos, portugueses colonizadores y negros esclavos traídos de África. De este modo, según el autor, se organiza económica y civilmente la sociedad brasileña, un país en que la noción de «raza» pasa a ser una variable significativa en el acceso a los recursos materiales.
La idea de una posible democracia racial y de una igualdad multirracial en Brasil ha sido cuestionada y refutada por la intelectualidad brasileña (Skidmore, 1994; Fernandes, 1965; Cardoso, 1970; Ianne, 1986; Bastos & Moraes, 1993). Esta idea de democracia racial ha sido analizada como un «mito», puesto que estos investigadores constatan que la mayoría de la población negra e indígena aún posee pocas posibilidades de ascender socialmente, debido a las estructuras y prejuicios raciales todavía vigentes en la sociedad brasileña. En la actualidad, el prestigio y el poder económico permanecen vinculados al grupo social dominante, heredado del pasado colonial y conservado por los blancos62. Así, la jerarquía racial persiste en Brasil entre distintas «razas» que implican diferentes clases sociales, disímiles niveles de derechos e incluso ocupación territorial.
En los países de inmigración, los brasileños etnicizan estas formas racializadas y jerarquizadas de la diferencia presentes todavía en Brasil. Machado (2003) constata que en el contexto de la
61 En una fiesta específica de promoción del turismo brasileño en Barcelona a la que el equipo investigador tiene la oportunidad de acudir, se percibe cómo las imágenes que procuran caracterizar a Brasil se reducen a mostrar escuelas de «samba», carnaval y mujeres semidesnudas.
62 De acuerdo con los datos del Instituto de Pesquisas Económicas Aplicadas (IPEA), las diferencias históricas entre blancos, negros e indígenas perduran en la actualidad. Los negros y mulatos conforman el 45% de la población, pero representan el 64% de los pobres y el 69% de los indigentes. Además, el ingreso medio mensual de un blanco es tres veces superior al de un negro. Datos disponibles en http://www.ipea.com.br/estd, acceso el 30 de noviembre de 2009.
138 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
inmigración en Portugal los brasileños absorben algunos privilegios frente a otros grupos de inmigrantes —en las “jerarquías de las alteridades”— a partir de una exotización de la imagen de Brasil en el país luso. Vistos como alegres, festivos, portugués-hablantes y simpáticos, los brasileños en Portugal gozan de una determinada “ventaja estructural” frente a otros inmigrantes en cuanto al acceso a determinados puestos de trabajo (camareros, representantes de ventas, encargados de tiendas, recepcionistas de hoteles, atención al cliente, músicos…).
Sin embargo, Machado (2003) advierte que estos estereotipos son ambivalentes y obedecen a una subordinación sistematizada que reproduce la antinomia clásica del pensamiento colonial: a saber, la división entre el salvajismo y la civilización. Al tiempo que son considerados simpáticos y alegres, son vistos como menos intelectualizados, sexualmente desinhibidos, ruidosos y un largo etcétera.
En el contexto español, hemos observado que existe una inflación del uso de imágenes exóticas de Brasil por parte de los propios inmigrantes brasileños. Al exotizar Brasil en España, una parte del colectivo, al igual que ocurre en Portugal, trata de obtener una cierta ventaja en el acceso a los recursos materiales, a través de la obtención de determinados puestos de trabajo, como es el caso de algunas actividades vinculadas al sector de la hostelería, el trabajo sexual o la animación cultural, por citar algunos ejemplos. En otras palabras, los inmigrantes tratan de resignificar las jerarquías raciales de Brasil reconstruyéndolas, una vez en España, en términos étnicos.
«En Brasil hay mucho racismo. No se admira al negro o al mulato. Pero aquí es diferente. Si digo que soy brasileño, profesor de capoeira y cuando me miran con esta piel que es una mezcla entre negro y mulato las mujeres se vuelven locas. Mientras que unos amigos brasileños que tengo aquí y que son blancos de ojos azules no triunfan como yo. Me siento mejor valorado que muchos brasileños blancos. Es diferente de Brasil. No sé cómo explicar. Aquí es todo lo contrario de Brasil. Lo que es mal visto en Brasil, aquí es valorado. No sé, es diferente y no sé explicar bien el porqué.» (Cristiano)
De las palabras de los inmigrantes se desprende cómo tiene lugar en España una inversión de las jerarquías raciales de Brasil. La clave nos la da la expresión «aquí es todo lo contrario de Brasil. Lo que es mal visto en Brasil, aquí es valorado. No sé, es diferente, no sé explicar bien el porqué». Es como si un Brasil racialmente democrático pudiera existir en el contexto de la inmigración. Sin duda, una perspectiva esencialista y homogeneizadora tanto de Brasil como de los brasileños.
Hay que aclarar que si bien, por un lado, esta visión esencialista de lo «brasileño» puede favorecer a una parte del colectivo en cuanto a la preferencia para determinados puestos de trabajo; por otro lado, genera una serie de procedimientos discursivos que normalmente les encarcela en roles y perfiles que los etnicizan de tal manera que la propia heterogeneidad de los inmigran09
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 139
tes queda homogeneizada63. Aquí los inmigrantes no son solamente sujetos pasivos de esta injusta homogenización, sino sujetos activos de este proceso.
Asimismo, esta lógica extremadamente esencializadora genera nuevas formas de relaciones asimétricas, jerarquizadas y desiguales. Por lo tanto, no se trata sólo de un análisis simbólico, sino que este proceso tiene implicaciones sociopolíticas en el cotidiano del colectivo brasileño en España, conforme nos comentan algunos informantes.
«Muchas veces digo que soy portuguesa para no pasar por brasileña, porque es horrible. Ya quieren luego ligar. Piensan que somos una máquina de sexo o cosa parecida. Hasta en el aeropuerto un policía me hizo una broma. Cuando presenté mi pasaporte brasileño miró mi foto y mi dijo un piropo. Me quedé indignada. Me sentí muy mal. Este policía no haría lo mismo a una inglesa, americana o japonesa, ¿verdad? Entonces, ¿por qué lo hacen con las brasileñas?» (Rita)
«Por un lado es bueno cuando saben que somos brasileños, pero por otro sólo piensa que servimos para fútbol o algo así. Cuando digo que no me gusta el fútbol se quedan sorpresas. Me preguntan cómo a un brasileño no le puede gustar el fútbol… Y cuando fue hacer una entrevista para un trabajo de gerencia, uno me dijo que por ser brasileño era mejor buscar trabajo como animador de discoteca o algo con el baile porque gerencia es un trabajo muy serio. ¿Te lo puedes creer?» (Mauricio)
Esta visión esencialista tanto de los autóctonos como de los propios inmigrantes deja de reconocer que los actuales contextos urbanos están formados por procesos de hibridación generalizados. Niega que toda realidad sea plural; que las identidades sean dialógicas, construidas a partir de procesos que están siempre en reconstrucción, continuamente sujetos a los juegos de poder de la vida cotidiana. Entre los investigadores sociales existe cada vez un mayor consenso contra la concepción esencialista de la sociedad y de la cultura. Concretamente, el esencialismo cultural ha sido rechazado de manera más convincente en los escritos de Barth (1976), Sahlins (1994), Wolf (2003) y Vertovec (2001), entre otros.
Además, los brasileños etnicizan las jerarquías raciales de Brasil para desmarcarse de la imagen de otros colectivos de inmigrantes que están más estigmatizados socialmente, especialmente de los africanos o árabes. Esto se debe en parte a que los brasileños pueden, fácilmente, pasar por africanos, árabes, asiáticos, europeos, etc., dado el profundo mestizaje fenotípico de Brasil que se reproduce en España. Esa diversidad permite que presenten una invisibilidad relativa, ya que son confundidos con otros grupos de inmigrantes.
63 En este sentido, Said (1978) nos advierte que el «encarcelamiento simbólico (estereotipo)» es posible a partir de cómo determinadas imágenes sobre el otro son construidas y pasan a tener autonomía simbólica.
140 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
De este modo, los negros o mulatos, los colectivos más estigmatizados socialmente, y que podrían confundirse con africanos o árabes, son los que hacen mayor hincapié en la esencialización de Brasil y de los brasileños. Así, creen que se alejan de la condición social del «inmigrante genérico», asociado a toda clase problemas sociales, conforme nos aclara el siguiente relato.
«Aquí hay muchos marroquíes, africanos y árabes que dan mucho problemas. Y como brasileño es muy parecido a todo mundo, es mejor siempre decir que eres brasileño, llevar una camiseta o algo que puedan asociar a Brasil. Es lo mejor, porque si piensan que somos árabes o africanos peor. Siempre digo: “Soy de Brasil, brasileño, Ronaldinho, Kaká, Roberto Carlos… y ya se abre la sonrisa. Todo cambia cuando saben que soy brasileño.”» (Jorge)
No está de más decir que el «estigma» (Goffman, 1989) es, ante todo, un proceso y que se mantiene a partir de dos funciones sociales: la normalidad y la estigmatización. Los brasileños más parecidos al imaginario del fenotipo europeo afirman que nunca tuvieron dificultades, por ejemplo, con la policía, y que son considerados cotidianamente como «normales». Mientras que aquéllos que llevan en la piel el estigma de ser identificados como inmigrantes hacen referencia en las entrevistas al hecho de tener la extranjería «pintada en la cara» (Stolcke, 1996), lo que implica que están a merced de una percepción que les sitúa en un lugar socialmente diferente.
El inmigrante toma conciencia de esta apreciación a través de las miradas incisivas de algunos autóctonos, del abordaje de los policías solicitando su documentación, de la prohibición de entrar en ciertos bares y discotecas, entre otros motivos. Paradójicamente, en un espacio social urbano donde todo el mundo es de por sí «diferente» y «otro», se supervalorizan estas diferencias a través del «estigma» del inmigrante.
A modo de maniobra para minimizar tales diferencias fenotípicas, muchos brasileños utilizan la idea de «Brasil» para conseguir un diferencial positivo a la hora de obtener determinados puestos de trabajo, incluso en trabajos donde no necesariamente se exigen requisitos como la alegría o el baile. De este modo, los brasileños tratan de sacar ventajas en la incorporación laboral incluso para el acceso a puestos de trabajo como la construcción o la industria. En algunas actividades, como el trabajo sexual, por ejemplo, este diferencial es un capital inestimable que favorece incluso movilidad ocupacional dentro de esta profesión, tal y como se mostrará en el siguiente capítulo.
4.5. Los trabajos cualificados en el sector 4 (asalariados
en actividades cualificadas)
Los inmigrantes que en Brasil ya cuentan con un elevado estatus ocupacional y que en España siguen ejerciendo estas mismas profesiones son personas con una fuerte inversión en capital
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 141
humano y/o recursos de clase. En algunos casos han sufrido inconsistencia de estatus al llegar a España; pero en otros, sus recursos de clase les han permitido «esperar» un determinado tiempo hasta conseguir más adelante puestos de trabajo acordes a su estatus en la sociedad de origen.
Tanto los inmigrantes cualificados como sus patrones de circulación a través de las fronteras nacionales han sido ampliamente estudiados en la literatura internacional64. Son muchos los factores que favorecen la inserción ocupacional de los trabajadores cualificados. Según Portes (2003), el mercado de trabajo de los países desarrollados se parece a un gran reloj de arena a la hora de absorber la población inmigrante. Se necesita, por un lado, inmigrantes muy cualificados, especialmente en áreas como la biotecnología o la informática, entre otras. Por otro lado, también demanda mano de obra para los servicios que los nacionales ya no realizan, como por ejemplo: trabajos de reproducción social y construcción.
En algunos casos, los inmigrantes con elevada cualificación se encuentran ocupados en actividades que no se corresponden con sus habilidades. Sea por el desconocimiento del entorno durante los primeros años de la inmigración, por la falta de redes migratorias o porque su for64
Son muchos los autores que han definido este tipo de inmigración en la actualidad: «Nómadas de alta tecnología» (Beck, 1999), «trabajadores en red o del sector de la información» (Castells, 1999; Castles, 2000; Rifkin, 1996; Hardt y Negri, 2002), «comunidades trasnacionales de la ciencia» (Beck, 1998), «subelites, elites y superelites» (Tofler, 1999); «elites del negocio o profesional» (Rodríguez, 1999), «brain power» (Porter, 1991); «migraciones globales e integrados» (Beck, 2000), «transeúntes» (Appleyard, 1992), «clase capitalista trasnacional» (Sklaier, 2000), «cosmopolitas», «personas con alto capital humano» (López-Bassols, 2002), «fuga de cerebros», «intercambio de cerebros» (Portes, 2003; Pellegrino, 2000), entre otros.
FIGURA 3
ESTRUCTURA DEL MERCADO LABORAL EN CUANTO A DEMANDA DE POBLACIÓN INMIGRANTE
Fuente: Elaboración propia a partir de Portes (2003).
142 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
mación no encuentra aplicabilidad inmediata en la sociedad de destino, como es el caso de los juristas, estos inmigrantes terminan sufriendo «inconsistencia de estatus». Cuando esta situación se prolonga en el tiempo se convierte en un brain waste para ambas sociedades de la migración.
En el contexto europeo se han impulsado medidas para aumentar la competitividad en el marco de la Estrategia de Lisboa, como el proyecto de la llamada «tarjeta azul», que busca atraer a nacionales extracomunitarios para fines de empleo altamente cualificado. El objetivo es hacer más atractivo el mercado laboral en Europa. Aunque se trata de un proyecto europeo, la competencia de contratación es de cada Estado miembro. Los requisitos para la obtención de la tarjeta azul incluyen una alta cualificación profesional o un mínimo de cinco años de experiencia profesional en el sector65. El sueldo mínimo de estos profesionales tiene que superar 1,5 veces el salario medio del país receptor —en el caso de los sectores que estén necesitados de trabajadores, la contratación se podrá realizar con salarios que superen 1,2 veces la media nacional—. En el caso de Brasil, tanto exporta capital humano como importa trabajadores cualificados66.
En el trabajo de campo hemos identificado algunos brasileños que, a pesar de contar con una cualificación elevada, en su primera etapa de la inmigración cuentan con niveles de ocupación e ingresos bajos respecto a otros migrantes y a los autóctonos. Este es el caso de Tadeu, con altos conocimientos en programación en 3D que, antes de poder trabajar en la postproducción de una película ganadora de un Goya, tuvo que pasar por diferentes trabajos muy por debajo de su cualificación.
«Llegando aquí fue lo típico de… yo al principio no tenía trabajo estuve lo que fueron los dos primeros meses planeando cómo llegar a las productoras de vídeo, de posproducción, cogiendo todos mis trabajos, estudiando, investigando un poco del mercado, qué herramientas se utilizaban… Entontes, luego pasados dos meses y medio empecé yo a tener contactos con las productoras de aquí de Madrid, de audiovisuales y todo eso, pero no conocía a nadie y no sabía cómo acercarme, no hablaba… bueno estaba más perdido y he grabado… me acuerdo que grabé 60 DVD de mi bobina… me fui como a 60 productoras y no pasaba del conserje… Caminé por toda Madrid y no me salió nada, me quedé cuatro meses esperando, no se qué y total, no me salía, eso, no me salía y empecé a trabajar de subempleo… Y total me quedé ahí como siete, ocho meses y ahí se fue un año, un año y pico y nada de las productoras ni nada, y yo intentaba varias veces, miraba las páginas de Internet, un poco buscando las productoras, siempre enviaba bobinas.» (Tadeu)
65 El proyecto europeo de la «tarjeta azul» es muy similar a la «tarjeta verde» americana, que también busca atraer a los mejores profesionales. Por otro lado, es importante matizar que para algunos países en vías de desarrollo la pérdida permanente de capital intelectual puede representar una descapitalización de su capital humano.
66 Un ejemplo que ilustra esta tendencia es la facilidad dispuesta en la ley de extranjería de Brasil para que los trabajadores cualificados puedan obtener visa de trabajo en Brasil.
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 143
Durante un año y medio Tadeu desarrolló trabajos que no eran acordes con su formación. A pesar de sus elevados conocimientos técnicos en la edición en 3D, se ve obligado a ocupar empleos secundarios, con gran inestabilidad y bajos salarios. Una vez que consigue incorporarse a su área de conocimiento, recupera el estatus inicial de su sociedad de origen, incluso con movilidad ascendente.
«Entonces, pasado casi un año y medio por ahí yo ya estaba harto de trabajar de sub-empleo, estaba harto de haber perdido un año y medio, quería volver a trabajar con lo que me gustaba, estaba cansado, mi chica igual, ella no conseguía nada en su sector. Entonces una pareja que había visto un DVD vio que estaba por ahí y trabajaba en una productora y entonces esta pareja salió de la productora que trabajaba y cogió mi DVD, me llamó y saltó el buzón y me dejaron un mensaje que decía: “Mira, que vamos a abrir una productora, hemos visto tu bobina y nos interesa mucho”. Era un trabajo para Jetix, los canales de la cadena de niños, y a mí me fascinó, yo estaba de camarero, yo estaba harto… Entonces me quedé cuatro meses trabajando y luego de ahí empecé a conocer la gente y no sé qué, entonces empezó a salir trabajos de 3D y ahí empecé a tener más contacto, me salió el castellano… por fin… Desde entonces me pasé dos años, casi tres años trabajando en el sector de 3D y ahí de productora en productora, vamos, participar de películas aquí, ahora el año pasado estaba participando de tres películas, una fue ganadora del Goya que, vamos, todo eso, yo lo miro así, para mí fue una conquista, sabes, fue una victoria al final. El verano del año pasado estaba ganando mogollón, un pastón, estaba súper feliz, me sentía guay como muy madrileño.» (Tadeu)
Un caso semejante al de Tadeu es el de Roberto, un médico de prisiones en Cataluña. Mientras concluye su formación de medicina en Barcelona, Roberto trabaja como repartidor de pizzas a domicilio.
«De hecho, un primero trabajo que hice aquí, recién llegado fue pintar unos muñecos en casa. Después conocí a un amigo que me dijo para trabajar entregando pizza. Entonces fue trabajar entregando pizza. Me quedé con este trabajo durante cinco años. En esta época estudiaba y por las noches entregaba pizza.» (Roberto)
Tras terminar su periodo de formación como médico residente y ya ejerciendo como médico en la prisión de mujeres de Barcelona, Roberto recupera su estatus inicial y nos comenta que su jornada laboral y su actual sueldo poco tienen que ver con su situación en su anterior profesión de repartidor de pizzas.
«Llego al trabajo sobre las tres horas de la tarde y me quedo hasta las nueve, de lunes a viernes. Atiendo urgencias, consultas e ingresos, porque todas las presas que llegan el
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médico tienen que hacer el ingreso, que son análisis de rutina… Y ahora cobro más o menos unos tres mil y quinientos euros al mes.» (Roberto)
Otro caso ilustrativo de este tipo de inmigración cualificada es la trayectoria de Jonhatan. Con capital de clase y una elevada formación académica —un MBA en gestión de empresas por la Universidad de Harvard—, al llegar a la capital catalana sufre inconsistencia de estatus y empieza trabajar en el servicio de seguridad de discotecas.
«Cuando llegué en Barcelona empecé a trabajar como seguridad en la portería de una discoteca que se llamaba Baja Beach Club. Era una discoteca muy conocida aquí en Barcelona. Y empecé a trabajar como seguridad a través de un amigo. Como hablaba muy bien inglés y empecé a hablar con el propietario en inglés, este propietario que era holandés me dijo: “Bien, ya estás contractado.” En esta época no tenía los papeles. Y empecé a trabajar en la parte de seguridad de la discoteca. Pasé tres años trabajando en esta discoteca y ellos me dieron un permiso de trabajo a través de una amnistía para inmigrante.» (Jonhatan)
Una vez en Barcelona, su capital de clase y su capital social le permiten compartir directamente espacios de ocio con futbolistas brasileños del Barcelona Fútbol Club. Estas redes de relaciones sociales proporcionan a Jonhatan las herramientas necesarias para poner en marcha sus conocimientos de MBA y desarrollar proyectos cualificados en Barcelona, en el área del ocio. En la actualidad, Jonhatan gestiona tres importantes discotecas en esta ciudad.
«Después de un tiempo en Barcelona empecé a salir de marcha con un amigo que su hermano era amigo del futbolista del Barça, Ronaldo. Entonces empecé a salir mucho con los jugadores del Barça. Después llegaron otros jugadores: Ronaldinho, Beletti, Edmilson y Deco. Entonces salía mucho con ellos de marcha. En este periodo conocí a mucha gente. En esta época también empecé a participar de un grupo de brasileños que empezaba a hacer fiestas aquí en Barcelona. Porque Barcelona no tenía promotores para discotecas. Es decir, abrían las discotecas jueves, viernes y sábado. Y no existían promotores, los promotores eran los propietarios de las discotecas. Entonces fue en esta época que empezó el boom… actualmente llevo la dirección de cuatro discotecas en Barcelona.» (Jonhatan)
Sin embargo, hay otros inmigrantes que ya desde su llegada realizan una trayectoria ascendente en la sociedad de destino. El capital de clase acumulado en la sociedad de origen les permite no aceptar trabajos precarios. Se trata más bien de una trayectoria en forma diagonal.
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 145
Este es el caso de Aristóteles. Procede de una familia de músicos que ha podido dedicarse con éxito a la música tanto en España como en Brasil.
«Siempre tocando, he tenido la suerte de tocar, y en Brasil también […] mi historia con la música ha sido un poco peculiar, porque yo de pequeño, o sea, mi madre es pianista y me gestó y me amamantó mientras tocaba el piano, o sea, que siempre he tenido un contacto muy íntimo con la música» (Aristóteles, Madrid, Trabajo de campo, 2009).
4.6. El empresariado brasileño en España
Una vez analizados los aspectos de la inserción laboral de los brasileños como asalariados por cuenta ajena, en este apartado se ofrece un análisis de su incorporación laboral a través de diferentes iniciativas emprendedoras. Los estudios sobre el desarrollo de la actividad empresarial de los inmigrantes han introducido un prisma nuevo a los estudios sobre migración, en tanto que permiten abordar nuevas dimensiones e incorporar matizaciones en relación al género, la clase y la etnicidad. Además, obliga a trascender los enfoques que han tratado la inmigración exclusivamente como fuerza de trabajo por cuenta ajena.
Es cierto que dadas las condiciones actuales de los lugares de origen y destino, hablar de inmigración y «emprendimiento» es casi un pleonasmo, puesto que el propio proyecto migratorio internacional ya implica en sí mismo un evento emprendedor, puesto que muy pocos consiguen lograr los recursos necesarios para salir del país.
FIGURA 4
PERFILES «DIAGONAL-SHAPED» DE LOS INMIGRANTES BRASILEÑOS
Fuente: Elaboración propia a partir de Chiswick, Liang Lee, Miller (2005).
146 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
En este apartado, presentaremos las principales bases teóricas sobre el empresariado de origen inmigrante en España67, así como las principales causas que llevan a una persona a pasar de trabajar por cuenta ajena a trabajar por cuenta propia. Posteriormente, analizaremos las principales características del empresariado brasileño en España, a partir de dos materiales empíricos: en primer lugar, las entrevistas en profundidad realizadas en las ciudades de Madrid y Barcelona a empresarios de origen brasileño. En segundo lugar, los resultados de un mapeo en forma de censo realizado en la ciudad de Madrid durante los meses de marzo a julio del año 2009, que incluye una entrevista a todos los empresarios brasileños residentes en la capital, con la finalidad de conocer las características de las empresas —un total de 51 negocios—.68
4.6.1. Un acercamiento a las causas que conducen al empresariado inmigrante
Los estudios sobre la inserción laboral de la población inmigrada en España se han centrado principalmente en su incorporación al mercado laboral general, en calidad de trabajadores asalariados. Si bien en los últimos años han proliferado las investigaciones sobre empresariado inmigrante, siguen siendo todavía insuficientes los estudios que se ocupan de las iniciativas económicas desarrolladas por la población extranjera, especialmente en lo que concierne a las causas que explican por qué algunos inmigrantes abandonan el trabajo por cuenta ajena y optan por el autoempleo.
Al contrario del caso español, en otros países con más tradición como sociedades de inmigración, se han desarrollado —sobre todo en Estados Unidos y en algunos países europeos, como los Países Bajos— diferentes abordajes teóricos sobre el empresariado de origen inmigrante en España. Podemos distinguir tres grandes grupos de teorías. En primer lugar, las teorías de carácter étnico-cultural —teorías culturales—, que ponen el énfasis en la afinidad entre las características culturales y el éxito empresarial. En segundo lugar, las teorías que identifican el auge de los negocios étnicos como consecuencia directa de factores contextuales de la sociedad receptora, entre los que destacan las desventajas que afectan a los inmigrantes en su inserción en el mercado de trabajo. Una tercera aproximación, el «modelo integrador», se
67 La parte teórica de este apartado resume parte del marco conceptual recogido en la investigación: El empresariado inmigrante en España, publicada por la Fundació La Caixa en el año 2007 (Solé, Parella, Cavalcanti, 2007).
68 El cuestionario incluye cinco apartados. Un primer apartado con preguntas referentes a la identificación de la empresa. En un segundo bloque de preguntas se identifica al entrevistado y su trayectoria migratoria. Un tercer apartado incluye cuestiones relacionadas con el entorno familiar directo del entrevistado; el cuarto apartado aborda las características del negocio y la trayectoria que éste ha seguido desde su creación. Por último, el quinto apartado se orienta a las perspectivas de futuro de la empresa. Hay que mencionar que la mayoría de las preguntas han sido abiertas, aspecto que ha permitido la recodificación de algunas de las variables y su posterior tratamiento cuantitativo a través del programa SPSS.
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 147
centra en la interacción entre los recursos internos de los distintos grupos —recursos de clase y recursos étnicos— en función de las estructuras externas de oportunidades. En Europa, aparte de seguir las directrices marcadas por Estados Unidos, se elabora la teoría de la “incrustación mixta” —mixed embeddedness—, concepto acuñado por Kloosterman (1996), que intenta superar las limitaciones del enfoque integrador cuando se aplica al contexto europeo.
Del mismo modo, hay diferentes enfoques teóricos que analizan los factores explicativos que conducen a un inmigrante a dejar de trabajar por cuenta ajena y pasar a trabajar por cuenta propia. La primera aproximación, el «enfoque de la desventaja» (disadvantage thesis) (Min y Bozorgmehr, 2003) explica la proclividad de algunos inmigrantes hacia el autoempleo como reacción a las barreras y obstáculos a los que se enfrentan en el mercado de trabajo, tanto en el acceso como en la movilidad laboral. Se trata de un mercado de trabajo segmentado a partir del género, la etnia y la edad, que ofrece escasas oportunidades de calidad a la fuerza de trabajo inmigrante. Algunos entrevistados argumentan que su decisión de trabajar por su cuenta se debe, principalmente, a la necesidad de hacer frente a dichas dificultades, entre las que destacan: el desempleo, la discriminación laboral por su condición de inmigrantes, las barreras idiomáticas, la dificultad de reconocimiento de sus credenciales educativas, no pertenecer a las asociaciones profesionales o carecer de redes de contacto adecuadas (Light, 1979; Light y Gold, 2000).
Portes y Sensenbrenner (1993) subrayan la importancia de la incrustación (embeddedness) en las redes sociales. Ante las escasas posibilidades de éxito profesional y de movilidad laboral, emergen sentimientos de solidaridad intragrupal, que constituyen una importante fuente de capital social para la creación y consolidación de pequeñas empresas. El bloqueo de las oportunidades económicas para los inmigrantes determina, en gran medida, el potencial de estas iniciativas empresariales. Buena parte de las investigaciones realizadas desde la década de los setenta intentan dilucidar las causas que explican por qué son precisamente las minorías que experimentan mayores procesos de discriminación las que presentan una elevada proporción de negocios de su propiedad (Cebrián y Bodega, 2002). Factores como la pobreza, el paro, la discriminación y los bajos salarios en el mercado general (open market) favorecen que determinados grupos opten por el autoempleo.
Además, las dificultades de conseguir movilidad laboral ascendente o de acceder a ocupaciones con condiciones laborales aceptables (conseguir la estabilidad laboral) por su condición social de inmigrante motivan a muchos brasileños a montar su propio negocio. En algunos casos, el negocio se convierte en un complemento económico de unos ingresos insuficientes para la economía familiar, obtenidos desde el trabajo por cuenta ajena. En estas circunstancias, la creación de empresas obedece no tanto a la oportunidad, sino que, a menudo, existen negocios calificados por diversos autores como «empresas de necesidad», como reacción de emergencia ante situaciones de desempleo, subocupación o precariedad (Brunet y Alarcón, 2005).
148 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
El «enfoque de la desventaja» permite identificar estrategias activas por parte de los trabajadores inmigrantes a la hora de hacer frente a la discriminación laboral, así como a eventuales crisis económicas que puedan suponer un recorte del empleo en los sectores de actividad en los que mayormente se concentran como asalariados, especialmente en la construcción.
Sin embargo, los proyectos empresariales no siempre surgen como reacción ante situaciones adversas, más bien se trata de iniciativas empresariales que se orientan por el enfoque de la «estructura de oportunidades» favorable en la sociedad de inmigración. Algunas iniciativas son la culminación de proyectos que se materializan tras un tiempo de permanencia y experiencia del inmigrante en el mercado de trabajo general de la sociedad receptora. En este caso, se atribuye la génesis del proyecto emprendedor a la percepción de un «contexto de recepción» adecuado, como es la existencia de consumidores con demandas no satisfechas, mercados poco explotados, con escasa competencia, o bien normativas y condiciones de acceso a los negocios que faciliten la vía empresarial. Algunos inmigrantes diseñan estrategias en la sociedad receptora que persiguen la capitalización de una innovación y permiten optimizar su capital humano, social y relacional —obtenido a lo largo de su trayectoria tanto en la sociedad de origen como en la de destino—, ante una «estructura de oportunidades» percibida como favorable.
Al remarcar la «estructura de oportunidades» como causa de la iniciativa empresarial, nos referimos a aquellos inmigrantes que deciden establecerse por su cuenta después de valorar positivamente las oportunidades que perciben en su entorno para poder montar negocios: a saber, unas condiciones de mercado favorables (existencia o no de consumidores de productos étnicos, por ejemplo); o bien, unas condiciones de acceso a los negocios que faciliten la iniciativa empresarial (vacantes resultado del progresivo «abandono» por parte de los comerciantes nacionales, tipos de políticas gubernamentales, concesión de licencias, etc.).
Finalmente, existen los inmigrantes que deciden establecerse por su cuenta por razones no derivadas de los factores externos de la sociedad receptora. Se trata de proyectos empresariales que se gestan con independencia del propio proceso migratorio —algunos ya son empresarios antes de emigrar—. Son reflejo de la cultura emprendedora y los recursos de clase con los que cuenta el inmigrante una vez en la sociedad receptora, a partir de sus vínculos familiares o connacionales. Elementos etnoculturales, como los valores y patrones de conducta, que se transmiten a través de una socialización emprendedora, así como los elementos de carácter material, legados a través de la herencia familiar (propiedad privada de los medios de producción y distribución, patrimonio, capital humano, capital financiero) explican una mayor o menor propensión hacia el autoempleo.
Ciertamente, pueden atribuirse muchos proyectos empresariales a los recursos de clase; a saber, los atributos educativos, formativos y materiales (propiedad de los medios de producción,
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 149
patrimonio, etc.) propios de una socialización emprendedora, que acostumbra a transmitirse en el seno de la familia. En cualquier caso, los «recursos de clase» mencionados parecen influir no tanto en la ayuda material (financiación), sino sobre todo en la transmisión de una serie de valores que socializan al inmigrante en la cultura emprendedora.
Otros inmigrantes han optado por trabajar por su cuenta a través de la optimización de su titulación o de su experiencia profesional como empresarios en el país de origen. Trabajar por cuenta propia en su misma profesión, en la sociedad de destino, forma parte de su proyecto
Tipo de causas
Descripción
Ejemplos de los brasileños
«El enfoque de la desventaja» (disadvantage thesis)
Respuesta a los obstáculos en el mercado de trabajo de la sociedad receptora (desempleo, discriminación laboral por su condición de inmigrantes, barreras idiomáticas, dificultad de reconocimiento de sus credenciales educativas, etc.)
«Cuando llegué aquí hice de todo y trabajé en muchas cocinas de otros restaurantes… también trabajé como empleada doméstica. Fatal, me explotaban, pagaban poco, y todo lo demás, sólo por ser inmigrante… Si una persona es inmigrante y todavía es empleado es lo peor que le puede pasar. Sólo me he estabilizado económicamente y emocionalmente también, cuando abrí mi empresa… Todo cambió.» (Marina)
El enfoque de la «estructura de oportunidades» favorable en la sociedad de inmigración
Un entorno económico, social y legal que favorece la creación de negocios (concentración residencial de connacionales, demandas de productos y servicios no explotadas, existencia de vacantes, normativa favorable, etc.)
«Aquí la posibilidad de conseguir un microcrédito, por ejemplo, es muy alta y fácil. En Brasil conseguir un préstamo es difícil. Y el interés de los bancos aquí es muy bajo si comparo con Brasil… Aquí es una sociedad que ayuda mucho a que las personas sean empresarios.»(Gilvan)
El enfoque de la cultura emprendedora y los recursos de clase
Elementos etnoculturales (valores y patrones de conducta) y de carácter material (propiedad medios de producción, patrimonio, capital humano, financiero, etc.) que se transmiten a través de una socialización emprendedora y de la herencia familiar
«Desde pequeño siempre conviví en el mundo de los negocios. Mi abuelo tenía un colmado donde vendía verduras, frutas, hortalizas, pollo… de todo… todos los viernes por la tarde y todo el día del sábado pasaba con mi abuelo ayudándole en el colmado… Fue mi universidad. Nunca fue a una escuela de negocios o de administración de empresas… hoy mi empresa va mejor que la de mucha gente que tiene cursos universitarios y másters, pero que son muy malos para los negocios… esto no se aprende con la teoría, hay que aprender en el día a día, en la práctica.» (Mateos)
CUADRO 2
PRINCIPALES ENFOQUES TEÓRICOS QUE EXPLICAN LAS CAUSAS QUE CONDUCEN AL
EMPRESARIADO INMIGRANTE
Fuente: Elaboración propia a partir de Solé, Parella y Cavalcanti (2007).
150 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
migratorio. Una de las principales razones por las que deciden emigrar es la obtención de una mayor rentabilidad de la profesión que desempeñaban en el país de origen. Mientras en algunos casos se trata de iniciativas emprendedoras que requieren la previa homologación de la titulación (odontólogos, psicólogos, abogados, etc.), en otros no se precisa este requisito (actividades como las terapias alternativas, músicos, academias de formación, servicios a empresas vinculados a las nuevas tecnologías).
A modo de síntesis, el Cuadro 2 recoge los principales enfoques teóricos que determinan las causas que conducen al empresariado inmigrante.
4.6.2. Algunas características del empresariado brasileño en España. El caso de Madrid
El empresariado brasileño afincado en Madrid se caracteriza por su diversidad en cuanto a las regiones de procedencia de los propietarios, aunque se observa una presencia destacada de personas procedentes de la región Sureste. Así, el Gráfico 17 muestra que casi un 40% procede de esta zona. Aparte de esta región, cabe destacar el gran predominio de empresarios brasileños originarios sobre todo de la región Nordeste y Centro-Oeste. Estas tres regiones concentran el 70,6% del empresariado brasileño que desarrolla su actividad en la ciudad de Madrid.
Otra de las características sociodemográficas se refiere a la distribución por sexo. En este sentido, como queda reflejado en el Gráfico 18, el empresariado brasileño es un colectivo fuertemente feminizado, con un 70% de mujeres. La fuerte presencia de mujeres es la tónica predominante
GRÁFICO 17
DISTRIBUCIÓN DEL EMPRESARIADO BRASILEÑO EN MADRID POR REGIONES DE PROCEDENCIA
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009
5,9%39,2%11,8%3,9%7,8%15,7%15,7%0%5%10%15%20%25%30%35%40%45%NorteCentro-OesteNordesteSuresteSurFuera deBrasilNS/NC
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 151
para todas las regiones de procedencia, con porcentajes que oscilan entre el 66,7% (región Norte) y el 87,5% (región Nordeste) (véase Gráfico 19).
En lo que concierne a la distribución por grupos de edad, el empresariado brasileño es un colectivo joven, en edad de trabajar. Mientras que el 13,7% de los encuestados se concentra en el grupo de edad 20-30 años, más de la mitad (56,8%) se encuentra en la franja de 31-45 años. Concretamente, casi el 30% de los empresarios brasileños encuestados tiene entre 36 y 40 años. Por último, del Gráfico 20 cabe resaltar la escasa presencia de encuestados que superen los 56 años, con un porcentaje que no alcanza el 5%.
GRÁFICO 18
DISTRIBUCIÓN DEL EMPRESARIADO BRASILEÑO EN MADRID POR SEXO
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009.
Hombres; 29,4%Mujeres; 70,6%
GRÁFICO 19
DISTRIBUCIÓN DEL EMPRESARIADO BRASILEÑO EN MADRID POR REGIÓN DE PROCEDENCIA Y SEXO
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009.
66,787,575,070,083,350,025,0NorteNordesteCentro-OesteSuresteSurFuera de BrasilNS/NC%Hombres%Mujeres0%20%40%60%80%100%
152 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
En el Gráfico 21, observamos una mayor homogeneidad en la distribución de las mujeres entre los principales grupos de edad, en comparación con los hombres. En este sentido, del total de empresarias brasileñas registradas, el 33,3% son mujeres con edades comprendidas entre 36 y 40 años, mientras que para el caso de los hombres, el grupo de edad que más varones concentra es el de 46-50 años. Tal y como se pone de manifiesto en el Gráfico 21, el 33,3% del total de hombres se encuentra en esa franja de edad. A su vez, es destacable la falta de mujeres en las edades que superan los 55 años, aspecto que en el caso de los hombres se da en las franjas inferiores a los 30 años.
En el Gráfico 22, se presenta la distribución del empresariado por nivel de estudios. Según la disGRÁFICO
20
DISTRIBUCIÓN DEL EMPRESARIADO BRASILEÑO EN MADRID POR GRUPOS DE EDAD
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009.
5,9%
7,8%17,6%29,4%9,8%17,6%7,8%2,0%2,0%0%5%10%15%20%25%30%35%20-2526-3031-3536-4041-4546-5051-5556-60> 61
GRÁFICO 21
DISTRIBUCIÓN DEL EMPRESARIADO BRASILEÑO EN MADRID POR SEXO Y EDAD
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009.
6,7%
6,7%33,3%13,3%20,0%20,0%11,1%11,1%8,3%33,3%16,7%11,1%8,3%20-2526-3031-3536-4041-4546-5051-5556-60> 61MujeresHombres40,0%20,0%0,0%20,0%40,0%
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 153
tribución porcentual, más de la mitad de los encuestados (60,7%) cuenta con estudios medios. Asimismo, un alto porcentaje (35,3%) ha cursado estudios superiores. Cabe señalar los bajos porcentajes de empresarios sin estudios o con estudios básicos, que no supera el 4%.
4.6.3. Origen del negocio y las vinculaciones entre el negocio
y el entorno familiar
Según los resultados del mapeo, los principales sectores de las empresas regentadas por el colectivo brasileño en Madrid son, por ese orden: estética, alimentación y gestoría.
GRÁFICO 22
DISTRIBUCIÓN DEL EMPRESARIADO BRASILEÑO EN MADRID POR NIVEL DE ESTUDIOS
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009.
2,0%
60,8%35,3%2,0%0%10%20%30%40%50%60%70%Sin estudiosEstudios básicosEstudios mediosEstudiossuperiores
TABLA 47
DISTRIBUCIÓN DEL EMPRESARIADO BRASILEÑO EN MADRID POR SECTORES DE ACTIVIDAD
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009.
Número
%
Total
51
100,00
Estética
13
25,49
Alimentación
12
23,53
Gestoría
6
11,76
Salud
4
7,84
Educación/Cultura
3
5,88
Turismo
3
5,88
Comercio
3
5,88
Tercer Sector
3
5,88
Comunicación/Prensa/Publicidad
2
3,92
Otros
2
3,92
154 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Concretamente, casi la mitad de los empresarios encuestados (49%) desarrolla actividades en el sector de la estética o la alimentación, mientras que los negocios en torno a los servicios de gestoría se configuran como el tercer sector entre las actividades del colectivo, con un 11,8%. En cuarto lugar, es resaltable el sector de la salud, si bien se sitúa cuatro puntos por debajo del sector de gestoría (con un 7,8%).
¿Cuáles son las razones por las que estos migrantes deciden emprender un negocio en un determinado sector de actividad? La respuesta se recoge en el Gráfico 23. La distinción que se establece entre las principales motivaciones se ha podido elaborar gracias a la pregunta formulada de manera abierta sobre este ítem y que posteriormente ha sido (re)codificada.
Como podemos observar en el gráfico de sectores, la principal motivación a la hora de abrir un negocio en un sector determinado es la necesidad de los encuestados de aprovechar la experiencia previa en el sector o de poner en práctica los conocimientos y habilidades que han ido adquiriendo a lo largo de sus trayectorias profesionales. Mientras un 45,1% alega que el desarrollo de su actividad empresarial responde al deseo de aprovechar la experiencia acumulada a lo largo de los años, un 33,3% afirma haberse sentido motivado por otras razones. Para este 33,3%, abrir un negocio en un sector concreto se interpreta principalmente en clave de oportunidad. Por consiguiente, las razones tienen que ver con la demanda de productos o servicios por parte del mismo colectivo brasileño y que no queda cubierta por la oferta de negocios existente. En esta categoría encajan las peluquerías brasileñas, restaurantes especializados en cocina brasileGRÁFICO
23
DISTRIBUCIÓN DE LAS MOTIVACIONES QUE LES HAN LLEVADO A PLANTEARSE
UN NEGOCIO EN UN DETERMINADO SECTOR DE ACTIVIDAD
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009.
Para responder alas necesidades delcolectivo; 33,3% Para aplicar losconocimientos y laexperiencia en elsector; 45,1%Otros; 21,6%
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 155
ña, incluso consultas de odontología donde los clientes puedan ser atendidos en portugués. Por último, un 21,6% de los empresarios declara haber abierto el negocio en un sector determinado guiado por otro tipo de motivaciones, lo que nos ha permitido generar la categoría «otras razones», dentro de la que se incluyen las razones de tipo personal.
En lo que concierne al año de apertura del negocio (véase Gráfico 24), aproximadamente seis de cada 10 empresas regentadas por el colectivo brasileño de Madrid (58,8%) se han creado entre los años 2007 y 2009, mientras que una cuarta parte del total (25,5%) se han abierto durante el periodo 2004-2006. Merecen ser destacados los bajos porcentajes de negocios abiertos antes del año 2003 (9,8%) y antes del año 2000 (5,9%). En este sentido, el relevante aumento de negocios encabezados por personas procedentes de Brasil no es más que el reflejo del incremento de la llegada de extranjeros brasileños a España a partir de mediados de la actual década.
El número de dependientes ha sido otra de las variables explotadas en el mapeo realizado en Madrid (Gráfico 25). Por «dependiente» se ha entendido cualquier persona que de manera formal o informal da soporte al desarrollo de las actividades cotidianas del negocio. A grandes rasgos, más de la mitad de las empresas del colectivo brasileño (66,7%) son negocios de pequeño tamaño, cuyo número de dependientes no supera las cinco personas; tan sólo el 2% cuenta con seis a 10 dependientes. Es más, en la mayoría de los casos, los dependientes son miembros de la familia o amigos cercanos. Por último, cabe resaltar que tres de cada 10 empresas brasileñas (31,4%) no tiene ningún dependiente.
GRÁFICO 24
DISTRIBUCIÓN DEL EMPRESARIADO BRASILEÑO EN MADRID
POR AÑO DE APERTURA DEL NEGOCIO
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009.
Antes del año
20005,9%9,8%25,5%58,8%0%10%20%30%40%50%60%70%2000-20032004-20062007-2009
156 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Otro de los aspectos que se ha analizado a través del mapeo realizado en Madrid es el de las vinculaciones entre el emprendimiento y los recursos de clase del empresario y su entorno familiar. Para ello, se han formulado una serie de preguntas cuyo análisis cuantitativo se presenta a continuación. Concretamente, en el Gráfico 26 se muestra la distribución del colectivo empresarial brasileño en relación a las experiencias empresariales de la familia. En este sentido, cabe destacar que aproximadamente siete de cada 10 (68,6%) empresarios procede de entornos familiares emprendedores, en los que uno o varios miembros de la familia habían desarrollado alguna actividad empresarial.
En cuanto a la distribución por sector de actividad de las experiencias empresariales previas de la familia del emprendedor (Tabla 48), los sectores del comercio, alimentación y salud se configuran como los más relevantes en términos porcentuales. Mientras que una cuarta parte del total de empresarios entrevistados (25,5%) afirma que sus familiares han desarrollado una actividad empresarial en el sector del comercio, el 15,7% declara haberlo hecho en el sector de la alimentación. En tercer lugar y casi seis puntos porcentuales por debajo del sector de la alimentación, se encuentra el sector de la salud (9,8%). Existe pues una evidente correlación entre los sectores de actividad escogidos por los migrantes y los sectores de actividad de las empresas regentadas por sus familiares.
GRÁFICO 25
DISTRIBUCIÓN DEL EMPRESARIADO BRASILEÑO EN MADRID EN RELACIÓN
AL NÚMERO DE DEPENDIENTES
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009.
Ninguno; 31,4%1-5dependientes;66,7%6-10dependientes; 2,0%
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 157
A fin de indagar más en el posible vínculo que estos empresarios establecen con sus familias, en el cuestionario se han incluido dos preguntas: una relacionada a la cercanía que dicho migrante tiene con la familia —pregunta que queda reflejada en el Gráfico 27— y una segunda pregunta que mide la influencia ejercida por la familia en la decisión de emprender un negocio, cuya distribución se puede observar en el Gráfico 28.
En términos generales, los Gráficos 27 y 28 ponen de manifiesto la influencia que ha tenido el tejido familiar en el colectivo emprendedor. En primer lugar, casi tres cuartas partes (74,5%)
GRÁFICO 26
DISTRIBUCIÓN DEL EMPRESARIADO BRASILEÑO EN MADRID EN RELACIÓN A LA EXISTENCIA DE EXPERIENCIAS EMPRESARIALES DE LA FAMILIA
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009.
Sí68,6%No31,4%
TABLA 48
DISTRIBUCIÓN DEL EMPRESARIADO BRASILEÑO DE MADRID POR SECTOR DE ACTIVIDAD
DE LA EMPRESA FAMILIAR
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009.
Número
%
Total
51
100,00
Comercio
13
25,49
Alimentación
8
15,69
Salud
5
9,80
Turismo
4
7,84
Estética
3
5,88
Agricultura
2
3,92
Sin negocio
16
31,37
158 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
del empresariado encuestado declaran tener una relación muy cercana con la familia. Pero la influencia de la dimensión familiar queda patente desde el momento en el que más de la mitad de los encuestados (64,7%) afirma que la familia ha ejercido un alto grado de influencia a la hora de emprender su negocio. En las familias donde existen ejemplos de actividades emprendedoras
GRÁFICO 27
DISTRIBUCIÓN DEL EMPRESARIADO BRASILEÑO EN MADRID EN RELACIÓN AL
VÍNCULO CON LA FAMILIA
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009.
Lejano; 2,0%Cercano; 23,5%Muy cercano; 74,5%
GRÁFICO 28
DISTRIBUCIÓN DEL EMPRESARIADO BRASILEÑO EN MADRID EN RELACIÓN AL GRADO
DE INFLUENCIA EJERCIDA POR LA FAMILIA A LA HORA DE EMPRENDER EL NEGOCIO
Fuente: Elaboración propia según el mapeo realizado en Madrid durante los meses de marzo a julio de 2009.
11,8%
9,8%13,7%64,7%0%10%20%30%40%50%60%70%NuloBajoMedianoAlto
UN ACERCAMIENTO CUALITATIVO A LA INSERCIÓN DE LOS BRASILEÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL 159
y donde a su vez las relaciones entre los miembros de las familias son muy cercanas, estos recursos de clase favorecen las iniciativas empresariales y las oportunidades de movilidad laboral y social en los países de destino.
En resumen, y a raíz de lo ya anotado, es importante destacar que el mapeo realizado en la Comunidad de Madrid sobre el empresariado de origen brasileño apunta —a tenor de las diferentes razones que esgrimen los inmigrantes para convertirse en empresarios— a que establecer un negocio en la sociedad de inmigración también proporciona movilidad social ascendente. Las empresas de los inmigrantes crean relaciones más horizontales con la población autóctona y permiten la movilidad social de sus familiares también en los países de origen, mediante el envío permanente de remesas. Además del capital económico que estas iniciativas comerciales generan —en ambos países— a través de inversión y creación de puestos de trabajo, también contribuyen de forma directa a forjar nuevo capital social y cultural.

UNA APROXIMACIÓN
CUALITATIVA
A LAS TRAYECTORIAS
LABORALES DE LAS
MUJERES BRASILEÑAS
QUE RESIDEN
EN ESPAÑA

UNA APROXIMACIÓN CUALITATIVA A LAS TRAYECTORIAS LABORALES DE LAS MUJERES BRASILEÑAS QUE RESIDEN EN ESPAÑA 163
5. UNA APROXIMACIÓN CUALITATIVA A LAS TRAYECTORIAS LABORALES DE LAS MUJERES BRASILEÑAS QUE RESIDEN EN ESPAÑA69
5.1. Introducción
Los anteriores capítulos han puesto de manifiesto la marcada presencia femenina dentro de los flujos migratorios procedentes de Brasil y unos patrones de incorporación laboral tanto para los varones como para las mujeres mucho más diversificados que los que pueden identificarse para otros colectivos latinoamericanos, como Colombia, Ecuador o Bolivia, por ejemplo. Para el caso de las mujeres brasileñas, los datos muestran una menor concentración en el servicio doméstico y una mayor presencia en puestos cualificados, tal y como puede apreciarse en la Tabla 49, con patrones de incorporación similares a los que sigue Argentina, uno de los colectivos latinoamericanos con pautas de incorporación laboral marcadas también por la heterogeneidad, en los que coexiste una importante presencia de migración que consigue empleo cualificado en España. Esta especificidad de Brasil se produce a pesar de tratarse, como hemos visto, de un grupo nacional que ha experimentado un crecimiento reciente; por consiguiente, con menor tiempo medio de residencia en España que otros colectivos que presentan mayores dificultades a la hora de desplegar trayectorias laborales de carácter ascendente.
69 Una versión de este capítulo, titulada «La movilidad ocupacional de las mujeres inmigrantes brasileñas en España», a cargo de Sònia Parella y Leonardo Cavalcanti, ha sido publicado en Revista Sociedad y Economía, núm. 19, 2010, pp. 11-32 (ISSN:1657-6357)
164 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Tales patrones no son exclusivos del contexto español, por cuanto la heterogeneidad de proyectos y trayectorias define sin duda las experiencias migratorias que siguen las mujeres brasileñas que residen en Europa, Estados Unidos y Japón. Son ya numerosas las investigaciones que en los últimos años han visibilizado a la mujer inmigrante brasileña como objeto de estudio y han señalado tal heterogeneidad de perfiles (Bogus, 2000; Messias y Hilfinger, 2001; Assis, 2003; Beserra, 2007; Piscitelli, 2004, 2007, 2008b, 2009).
Total
Ingenieros y
licenciados
Ingenieros técnicos. Peritos
Jefes
administrativos y de taller
Ayudantes no
titulados
Oficiales adminis-trativos
Sub-alternos
Auxiliares adminis-trativos
Oficiales de 1ª y 2ª
Oficiales
de 3ª
y espe-cialistas
Peones
Trabajadores menores de 18 años
No consta
Hombres
Argentina
19.574
967
401
434
574
2.542
613
5.221
2.308
3.291
3.210
11
2
%
100,00
4,94
2,05
2,22
2,93
12,99
3,13
26,67
11,79
16,81
16,40
0,06
0,01
Bolivia
10.068
89
26
31
169
346
492
1.453
1.026
2.288
4.147
0
1
%
100,00
0,88
0,26
0,31
1,68
3,44
4,89
14,43
10,19
22,73
41,19
0,00
0,01
Brasil
7.615
189
56
159
175
683
249
1.381
1.044
1.677
1.998
3
1
%
100,00
2,48
0,74
2,09
2,30
8,97
3,27
18,14
13,71
22,02
26,24
0,04
0,01
Colombia
53.489
684
390
426
964
3.299
2.170
9.763
6.715
11.711
17.334
31
2
%
100,00
1,28
0,73
0,80
1,80
6,17
4,06
18,25
12,55
21,89
32,41
0,06
0,00
Ecuador
83.157
242
176
222
1.090
3.170
3.454
13.070
8.530
17.701
35.470
24
8
%
100,00
0,29
0,21
0,27
1,31
3,81
4,15
15,72
10,26
21,29
42,65
0,03
0,01
Mujeres
Argentina
28.197
1.538
433
917
796
2.386
880
2.339
8.381
4.481
6.011
31
4
%
100,00
5,45
1,54
3,25
2,82
8,46
3,12
8,30
29,72
15,89
21,32
0,11
0,01
Bolivia
18.296
131
31
54
145
227
405
462
6.251
3.086
7.496
4
4
%
100,00
0,72
0,17
0,30
0,79
1,24
2,21
2,53
34,17
16,87
40,97
0,02
0,02
Brasil
6.824
238
89
193
141
307
153
412
2.013
1.212
2.055
10
1
%
100,00
3,49
1,30
2,83
2,07
4,50
2,24
6,04
29,50
17,76
30,11
0,15
0,01
Colombia
58.701
901
304
555
752
1.800
1.751
2.759
18.404
11.314
20.037
117
7
%
100,00
1,53
0,52
0,95
1,28
3,07
2,98
4,70
31,35
19,27
34,13
0,20
0,01
Ecuador
123.414
362
100
378
865
1.769
2.601
3.165
42.673
24.215
47.139
118
29
%
100,00
0,29
0,08
0,31
0,70
1,43
2,11
2,56
34,58
19,62
38,20
0,10
0,02
TABLA 49
TRABAJADORES EXTRANJEROS EN ALTA LABORAL EN LA SEGURIDAD SOCIAL
EN EL RÉGIMEN GENERAL O EN EL R.E. DE LA MINERÍA DEL CARBÓN SEGÚN SEXO, NACIONALIDAD
Y GRUPO DE COTIZACIÓN
Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Inmigración 2007 (OPI).
UNA APROXIMACIÓN CUALITATIVA A LAS TRAYECTORIAS LABORALES DE LAS MUJERES BRASILEÑAS QUE RESIDEN EN ESPAÑA 165
Sin duda, un rasgo distintivo de este flujo migratorio es la pluralidad de bagajes educativos y orígenes sociales y raciales de las mujeres que emigran. Tales aspectos, que se relacionan con las dimensiones de la clase social y la etnicidad o la raza, influyen en las posiciones que las mujeres inmigrantes logran en la sociedad receptora (Piscitelli, 2007). Se trata de un perfil de mujer migrante variado, en el que se identifican tanto proyectos sustentados en las necesidades económicas de carácter más familiar, protagonizados por mujeres con hijos, como proyectos en los que prima la promoción individual (Pontes, 2004). Tal heterogeneidad oscila desde mujeres deportadas que son rechazadas en países donde no se requiere de visado para turistas con nacionalidad brasileña, por ser consideradas pobres y «sospechosas» de querer trabajar como prostitutas (Piscitelli, 2007), hasta mujeres cualificadas que se emplean como administrativas, en el sector del comercio, así como en los servicios educativos y sanitarios, o bien culminando proyectos empresariales (Cavalcanti, 2006). El trabajo de campo realizado permite señalar que las mujeres brasileñas con nivel educativo medio o elevado se enfrentan a la inconsistencia de estatus en menor medida que otros colectivos de mujeres migrantes también cualificadas, a tenor de las especificidades de sus proyectos migratorios y de su capital social. Sin embargo, no hay que olvidar que una parte importante de estas inmigrantes brasileñas se emplean en los nichos laborales en los que se concentra buena parte de la migración femenina procedente de los países más pobres, como son los servicios relacionados con la reproducción social (trabajo doméstico asalariado, cuidado de niños y ancianos, etc.) y el trabajo sexual o industria del sexo.
Los desplazamientos de mujeres jóvenes que dejan el país para emplearse en la industria del sexo ha sido ampliamente documentada por diversas investigaciones que aportan datos sobre sus trayectorias y el papel que juegan las redes integradas por amigas o conocidas u otros intermediarios (Messias, 2001; Oliveira, 2006; Mayorga, 2006; Piscitelli, 2007). Sin embargo, qué duda cabe que la relevancia del trabajo sexual para el colectivo de mujeres brasileñas es amplificada desde los medios de comunicación70. Se trata de una actividad que es reflejo de una fuerte exotización de su imagen en los países de destino, construida desde la creencia de que la población brasileña es más liberal y abierta al sexo (Beserra, 2007)71. Dicha exotización no sólo se traduce en elevados beneficios económicos para las mujeres y transexuales brasileñas que se dedican al trabajo sexual, sino que, de acuerdo con Piscitelli (2007), resulta altamente rentable para el mercado matrimonial, donde se proyecta la imagen de mujer sensual, dulce, sumisa y, además, con buenas dotes como cuidadora.
70 Véase al respecto el capítulo 6, donde se muestra que las noticias relacionadas con la prostitución constituyen la principal imagen desde la que se construye la mujer brasileña inmigrante en España.
71 Esta imagen está tan profundamente arraigada, que los trabajos de Beserra (2007) muestran cómo incluso algunas mujeres brasileñas llegan a mentir o a ocultar su nacionalidad para evitarla.
166 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Por lo tanto, asumiendo que las migrantes brasileñas se enfrentan a estereotipos uniformizadores y a condicionantes estructurales que promueven su concentración en ocupaciones específicas, no es posible elaborar una categoría homogénea bajo las coordenadas del empleo en el servicio doméstico o del trabajo sexual. A tal efecto, este capítulo analiza, desde una perspectiva de género y más allá de los determinantes estructurales que fijan las posiciones laborales que ocupan las mujeres inmigradas y sus oportunidades de movilidad (política migratoria, mercado de trabajo segmentado, etc.), los itinerarios laborales de las migrantes brasileñas más representativos en términos de tipicidad (no de representatividad estadística), teniendo en cuenta la influencia de las características individuales y la agencia de las propias trabajadoras a la hora de formular sus propias estrategias72. Para ello, se analizan 16 entrevistas en profundidad a mujeres brasileñas que residen en Madrid y Barcelona, seleccionadas en función del tipo de empleo que desempeñan en el momento de ser entrevistadas y el tiempo de permanencia en España.
Las entrevistas en profundidad han sido analizadas según tres niveles, adaptando la propuesta de Chevalier (1979):
• lectura diacrónica de los acontecimientos narrados: identificación del proyecto migratorio y de la trayectoria laboral seguida en España;
• lectura temática y sincrónica de los temas relativos a las características individuales y al ciclo de vida de las trabajadoras inmigradas: modos de determinación de las estrategias y trayectorias desde la perspectiva de las características de las mujeres brasileñas (capital, recursos, orientaciones, expectativas);
• lectura que toma en cuenta la incidencia de las estructuras (sociales, económicas, políticas, institucionales) sobre el desarrollo de la vida del individuo: influencia del «contexto de recepción» sobre las expectativas y estrategias desplegadas por las trabajadoras extranjeras en sus trayectorias.
5.2. Factores estructurales que inciden en la ocupabilidad y en la movilidad laboral de la mujer inmigrante
En primer lugar, hay que abordar los factores externos —económicos, políticos y sociales— que condicionan las oportunidades objetivas de acceso, permanencia y movilidad de las trabajadoras brasileñas en el mercado de trabajo. Se trata de presentar los factores más relevan72
Por estrategias, de acuerdo con L. Garrido y E. Gil Calvo (1993), entendemos la selección de cursos alternativos de acción (recursos tácticos) para producir resultados futuros (objetivos estratégicos) en situaciones de incertidumbre. Esta concepción del comportamiento estratégico aplicada a nuestro objeto de estudio permite definir las estrategias como el margen disponible de las personas a la hora de optimizar sus recursos, con el fin de adaptarse a las constricciones del medio social en términos de mantener o mejorar su posición en el mercado de trabajo.
UNA APROXIMACIÓN CUALITATIVA A LAS TRAYECTORIAS LABORALES DE LAS MUJERES BRASILEÑAS QUE RESIDEN EN ESPAÑA 167
tes a la hora de definir la estructura de oportunidades dentro de la cual se enmarcan las acciones y estrategias que puedan llevar a cabo las mujeres inmigrantes.
La movilidad ocupacional de la trabajadora extranjera se analiza como proceso dentro de un contexto estructural dado, definido dentro del marco de las dinámicas de la globalización, las políticas migratorias, la regulación del mercado de trabajo y la organización social de la gestión del cuidado. Estos parámetros permiten delimitar y diferenciar los patrones que rigen sus procesos de incorporación laboral y movilidad laboral. En consecuencia, la posición laboral de las mujeres inmigrantes no sólo se ve afectada por las restricciones de una estructura ocupacional sexualmente segregada, en la que las mujeres tienen más bajos salarios, menor estabilidad y menos oportunidades de promoción que sus homólogos masculinos, independientemente de su capacitación. Los inconvenientes que entraña el hecho de ser jurídicamente extranjeras y socialmente definidas como inmigrantes económicas implica que la trabajadora inmigrante, en comparación con la mujer autóctona, se halle en los estratos más bajos de la estructura ocupacional, cubriendo los puestos de trabajo peor pagados, de menor prestigio social y no deseados por las trabajadoras autóctonas por ser emblemáticos de la discriminación de género. Nos estamos refiriendo, principalmente, a actividades como el servicio doméstico o el trabajo sexual.
Ser mujer, de clase trabajadora y de origen inmigrante o de una nacionalidad determinada73 supone experimentar diversas formas de diferencia y de discriminación que, lejos de ser secuenciales o sucesivas, actúan de forma simultánea y las sitúa en una situación de «vulnerabilidad social», al margen de los rasgos y características individuales de estas mujeres (nivel educativo, actitudes y expectativas, por ejemplo). Esta realidad es la que autoras como Monica Boyd (1984) o Saskia Sassen (1984) denominan «doble negativa o desventaja» y que investigadoras como Mirjana Morokvasic (1984) describen como resultado de la articulación de múltiples procesos de discriminación, según el género, la discriminación racial o de etnia y la explotación como clase trabajadora, a la que denominan «triple discriminación» (Parella, 2003).
5.2.1. La feminización de los flujos migratorios en España en el contexto de la «globalización del cuidado»
La globalización del trabajo de cuidado (globalization of care work) constituye un necesario punto de partida al abordar los actuales procesos de feminización de las migraciones internacionales y la forma en que las dinámicas de la globalización inciden sobre las desigualdades de género en contextos de crisis de la reproducción social (Zimmerman et al., 2005). A nivel mundial, países
73 Los privilegios diferenciados según la etnia son ubicuos y pueden referirse a divisorias muy diversas (color de la piel, origen nacional, creencias religiosas, lengua, etc.) (Colectivo Ioé 2000).
168 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
como Perú, Bolivia, México, Sri Lanka, Indonesa, India, Tailandia, Filipinas o los países de Europa del este proporcionan mano de obra femenina a numerosos países europeos, Estados Unidos, Canadá, así como a las grandes ciudades y conurbaciones latinoamericanas o a las zonas urbanas de los recientemente industrializados países de Asia o de los países ricos en petróleo de Oriente Medio (Hondagneu-Sotelo, 1997, 2000). En las economías postindustriales proliferan las ocupaciones que tienen que ver con la reproducción social, lo que se ha traducido en una demanda de fuerza de trabajo a escala global, bajo patrones que se mantienen diferenciados según el género y que intensifican los sistemas globales de estratificación. Tales ocupaciones incluyen los servicios de limpieza, el cuidado de niños y ancianos y contemplan tanto el empleo doméstico (el hogar como empleador), como las empresas de servicios domiciliarios o los servicios sociales de carácter público y otras modalidades híbridas institucionalmente mediadas (Vega, 2009).
En los últimos 40 años, el porcentaje de mujeres que ha migrado hacia otro país ha sido prácticamente igual al de los hombres y se ha mantenido más o menos estable: 47% en 1960 y 49% en la actualidad, según la UNFPA (2006). Por consiguiente, cuando hablamos de la feminización de los flujos migratorios no nos estamos refiriendo a un repentino incremento cuantitativo de la proporción de mujeres migrantes. Las mujeres siempre han protagonizado procesos migratorios tanto internos como internacionales. El verdadero salto cualitativo es el hecho de que cada vez sean más las mujeres que, lejos de trasladarse para reunirse con sus parejas en los países de destino, deciden desplazarse por motivaciones principalmente económicas y laborales, siendo ellas las que inician procesos migratorios autónomos a escala internacional (Ribas, 2005; Paiewonsky, 2007). A veces se enrolan en programas de contratación estatales que las convierten en trabajadoras migrantes de carácter temporal; otras veces emigran con el respaldo de redes migratorias que les permiten trabajar como empleadas de hogar —o en otras ocupaciones de escasa cualificación en el sector servicios—, de forma indocumentada y dentro de la economía sumergida74. Para el caso de los países latinoamericanos, se ha incrementado el número de mujeres con responsabilidades familiares que, desde su papel de sustentadoras económicas, llevan a cabo la estrategia familiar de emigrar a otro país para obtener recursos y mejorar las oportunidades del grupo doméstico que permanece en el país de origen, debiendo asumir que las funciones de cuidado de los miembros de su familia, desde su dimensión presencial, van a tener que ser transferidas a otras mujeres (Oso, 2005).
Al analizar los cambios de patrones que tienen que ver con las migraciones femeninas, debemos ir más allá de la suma de decisiones individuales y situar estas transformaciones en un plano
74 Mientras en algunos países como Canadá, Hong Kong y Singapur se han desarrollado importantes programas de reclutamiento de empleadas domésticas extranjeras, sumamente formalizados, en el sur de Europa y en Estados Unidos predominan modelos más informales, con fuerte predominio de la economía sumergida y de mujeres en situación indocumentada (Hondagneu-Sotelo, 2000).
UNA APROXIMACIÓN CUALITATIVA A LAS TRAYECTORIAS LABORALES DE LAS MUJERES BRASILEÑAS QUE RESIDEN EN ESPAÑA 169
estructural que comprende los procesos de globalización. Desde la perspectiva de los países de origen, las migraciones femeninas de carácter internacional se deben a las escasas oportunidades de empleo en los países de origen, a los nefastos impactos de los planes de ajuste estructural, unido al incremento de las jefaturas de hogar femeninas y a otros condicionantes de género (huida de situaciones de violencia de género, etc.). Tales procesos tienen que ver tanto con la feminización de los denominados circuitos globales de supervivencia, en los términos de Saskia Sassen (2002, 2003), como con las transformaciones en los mercados de trabajo de los países receptores, que se han convertido en destacados reclutadores de mano de obra femenina para llevar a cabo las tareas de cuidado.
Saskia Sassen (2002, 2003) conecta las mujeres con la migración a través de las «ciudades globales» (global cities), que precisan de fuerza de trabajo femenina para ocupar empleos mal remunerados en el sector servicios que permitan dar soporte a las demandas de los empleados profesionales altamente remunerados. Se trata de trabajadores que ocupan las mejores posiciones que generan estos centros urbanos y que trasladan hacia el mercado una parte considerable del trabajo reproductivo. De ese modo, las características de las «ciudades globales» y las transformaciones en los mercados de trabajo provocan que las estrategias de supervivencia económica dependan cada vez más de las mujeres migrantes, tanto en los países de origen como para los hogares y gobiernos de las sociedades receptoras.
La actual transferencia de cuidado es un fenómeno social no sólo por el volumen y la intensidad bajo la que se presenta, sino por la imposibilidad de poder captar la complejidad del trabajo reproductivo desde un marco analítico que no sea global, fruto de una serie de factores de crisis que, partiendo de la clasificación de Mary K. Zimmerman et al. (2005) al respecto, podemos resumir en dos:
a) Déficit de cuidado o crisis de cuidado (care crisis)
Se trata de un déficit vinculado al empleo femenino y a la posición de la mujer tanto en la división sexual del trabajo como en las relaciones de clase. En la actualidad, bajo los supuestos de que la familia se erige como principal proveedora de bienestar y que en todo hogar hay mujeres encargadas de planificar y ejecutar el trabajo doméstico y familiar de sus miembros, la crisis de cuidado es el resultado de la difícil cuadratura entre una serie de factores que han hecho emerger la necesidad de mercantilizar una parte importante de las responsabilidades de cuidado. Algunos de los más relevantes son: la creciente presencia de la mujer en el mercado de trabajo (generalización de la «familia de doble ingreso»); un mercado de trabajo globalizado y precarizado, cada vez más exigente en cuanto a dedicación y disponibilidad de tiempo tanto para los hombres como para las mujeres con una profesión; el envejecimiento de la población en las sociedades occidentales —que se traduce en un alarmante incremento de las situaciones
170 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
de dependencia física y/o psíquica entre las personas ancianas—; por último, y no menos importante, la falta de una cultura pública del cuidado en muchos países que permita avanzar hacia modelos de organización social que no supongan la separación entre la figura del «sustentador económico» (generalmente varón) y la persona «cuidadora» (generalmente mujer) (Fraser, 2000).
Con el fin de ilustrar convenientemente las especificidades del sur de Europa en cuanto a su destacado potencial a la hora de reclutar mujeres migrantes como empleadas domésticas, remitimos a la tipología de regímenes de bienestar de Kofman (2008: 86), en la que se clasifica el caso de España como un tipo de régimen de bienestar «conservador del Sur» (conservative southern) en cuanto al vínculo entre migración y empleo femenino. El insuficiente gasto en servicios para las familias y en servicios sociales genera pautas de empleo de las mujeres inmigrantes basadas principalmente en el trabajo doméstico asalariado (entendido como empleo dentro de los hogares), en detrimento del empleo en servicios sociales, educativos, sanitarios, etc. (véase Cuadro 3).
b) La mercantilización del cuidado como elemento de crisis
Como respuesta a la situación de «colapso del sistema de cuidado» (Harrington, 2000), las mujeres de origen inmigrante realizan gradualmente desde el mercado parte del trabajo reproductivo que hasta el momento se había asignado a las mujeres nativas en el ámbito privado y sin remuneración a cambio. De esta forma, se asiste a una nueva división del trabajo entre familia,
PAÍS
RÉGIMEN
DE BIENESTAR
PROVISIÓN DE SERVICIOS
PAUTAS DE EMPLEO
DE LAS MUJERES MIGRANTES
Suecia
Socialdemócrata
Abundante para la infancia y para las personas ancianas
Insignificante volumen de TDA*
Elevado empleo en el ámbito social**
Alemania
Conservador del norte
Limitada tanto para la infancia como para las personas ancianas
Escaso volumen de TDA
Escaso empleo en el ámbito social bajo
Francia
Conservador
Abundante para la infancia y limitada para las personas ancianas
Bastante volumen de TDA
Escaso empleo en el ámbito social
España
Conservador del sur
Limitada tanto para la infancia como para las personas ancianas
Elevado volumen de TDA
Escaso empleo en el ámbito social
Reino Unido
Liberal con rasgos socialdemócratas
Escasa para la infancia y abundante para las personas ancianas
Escaso volumen de TDA
Elevado empleo en el ámbito social
CUADRO 3
TIPOLOGÍA DE REGÍMENES DE BIENESTAR, MIGRACIÓN Y EMPLEO FEMENINO
Fuente: Elaboración propia a partir de la clasificación de Kofman (2008: 86).
* TDA se refiere al trabajo doméstico asalariado que se concreta desde el empleo en los hogares.
** Empleo en el ámbito social se refiere al empleo en servicios educativos, sanitarios y comunitarios.
UNA APROXIMACIÓN CUALITATIVA A LAS TRAYECTORIAS LABORALES DE LAS MUJERES BRASILEÑAS QUE RESIDEN EN ESPAÑA 171
mercado y Estado, que supone transitar desde el modelo «familiar» de cuidado hacia un modelo de cuidado «mujer migrante en la familia» que opera desde el mercado (Bettio et al., 2006). El modelo de cuidado «mujer migrante en la familia» (Bettio et al., 2006) para las sociedades del sur de Europa permite aligerar las responsabilidades familiares de las familias con «dos salarios» y, en definitiva, posibilita la reproducción social de sociedades que se enfrentan a serias dificultades a la hora de seguir organizando socialmente el cuidado desde los modelos tradicionales de división sexual del trabajo.
Esta mercantilización del cuidado es interpretada en clave de elemento de crisis, por cuanto en los países del sur de Europa se sustenta en empleos bajo condiciones de máxima vulnerabilidad, marginalidad, invisibilidad y explotación (Parella, 2003). Muchas mujeres inmigrantes se ocupan en este sector desde pésimas condiciones de trabajo, lo que en muchos casos supone —especialmente cuando se trata de empleadas domésticas internas que residen en el hogar en el que trabajan— asumir que su desempeño es incompatible con la posibilidad de cuidar de su propia familia (Anderson, 2000, 2007; Andall, 2000).
5.2.2. El «marco interpretativo» de las políticas migratorias y laborales en España. Las «mujeres inmigrantes» como fuerza de trabajo invisible y marginal75
R. Mestre (2005: 141) nos recuerda que si las mujeres del sur migran al norte a «realizar trabajos de mujeres», ello es así por cuanto la sociedad de destino les asigna estas ocupaciones. Para ello es menester un tipo de regulación normativa que, por acción u omisión, contribuya a delimitar determinadas pautas de incorporación laboral para la mujer inmigrante, que se traducen en diferencia, desigualdad y subordinación.
En primer lugar, la política migratoria española favorece la concentración laboral de la mujer inmigrante en el servicio doméstico. La provisión inadecuada de servicios de cuidado por parte del Estado se solventa a través del incremento de la demanda de trabajadoras domésticas desde las familias. La oferta de trabajadoras domésticas ha sido promovida por el propio Estado, a través de un amplio abanico de estrategias que, por acción u omisión, garantizan la disponibilidad de fuerza de trabajo femenina y de origen inmigrante, a bajo coste, para llevar a cabo el trabajo reproductivo que las familias no pueden asumir. Tanto para el contingente anual de trabajadores extranjeros de régimen no comunitario en España como las otras vías de contrataciones de extranjeros en sus países de origen (Régimen General o la contratación de temporada) las ofertas
75 Apartado que ofrece un resumen extraído del capítulo: Parella, S. (2009), «La gestión política del género y la mujer inmigrante». En: R. Zapata (coord.), Políticas y gobernabilidad de la inmigración en España, Madrid: Ariel. págs. 207-226.
172 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
de servicio doméstico tienen un peso destacado. Veamos a continuación algunos ejemplos de otros factores legales que inciden en cierta medida en las trayectorias laborales de las mujeres brasileñas:
• La situación irregular de muchas mujeres inmigrantes impide su acceso al mercado de trabajo formal y las orienta, casi de forma ineludible, a la economía sumergida —principalmente como empleadas de hogar—. Los canales organizados de migración previstos por el Estado responden principalmente a necesidades computables al mercado formal de trabajo, lo que excluye las actividades que mayormente realizan las mujeres, caracterizadas por la pseudorregularización (el servicio doméstico, con un peso importante de la economía sumergida, como veremos más adelante) o por no considerarse una actividad laboral (el trabajo sexual) (Mestre, 2005)76. Para las mujeres brasileñas, al no precisar de visado para poder entrar en España como turistas, se incorporan al mercado laboral en la economía sumergida, de forma irregular. Esta situación jurídica, a veces, se mantiene en el tiempo e incrementa las posibilidades de que las mujeres sólo puedan obtener ingresos económicos en el trabajo doméstico asalariado y en el trabajo sexual.
• Los extranjeros que cuentan desde un inicio con un permiso de trabajo inicial durante el primer año de estancia sólo pueden trabajar en un único sector de actividad, en una determinada provincia y bajo una modalidad de empleo específica, lo que dificulta la movilidad laboral de las personas que están sobrecualificadas77.
Las restricciones en el procedimiento de homologación y convalidación de títulos académicos y profesionales extranjeros, o los retrasos en su tramitación, comportan perjuicios a las personas trabajadoras extranjeras en general y a las mujeres inmigrantes con estudios superiores en particular, que ven fuertemente obstaculizada su movilidad laboral fuera del servicio doméstico. Se trata de un requisito que actúa de filtro a la hora de determinar qué ocupaciones pueden desarrollar las trabajadoras extranjeras.
En segundo lugar, la construcción de la ciudadanía en términos laborales utiliza estrategias de negación y subordinación de los trabajos de las mujeres, que ha supuesto la legitimación de la
76 Una de las figuras que recoge el artículo 45.2.a) del Reglamento de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social es la autorización de residencia temporal y trabajo por circunstancias excepcionales por arraigo laboral. El arraigo laboral, sin requerimiento de visado, exige, entre otros requisitos, la permanencia continuada durante un periodo mínimo de dos años y demostrar la existencia de relaciones laborales con una duración no inferior a un año. Para la trabajadora extranjera en situación irregular, la dificultad de demostrar la existencia de la relación laboral es máxime, ya que muchas veces no existen pruebas ni contratos y la eventualidad de haber interpuesto alguna denuncia por parte de la trabajadora extranjera para demostrar dicha relación es poco probable.
77 La Ley Orgánica 2/2009, de 11 de diciembre (BOE núm 299, de 12 de diciembre) prevé la facilitación de los trámites para el cambio de sector de actividad, de área geográfica y de la modalidad de empleo.
UNA APROXIMACIÓN CUALITATIVA A LAS TRAYECTORIAS LABORALES DE LAS MUJERES BRASILEÑAS QUE RESIDEN EN ESPAÑA 173
exclusión de las empleadas de hogar y de las trabajadoras sexuales (Mestre 2005). La no legalización del ejercicio voluntario del trabajo sexual impide su reconocimiento legal y social como actividad laboral e ignora la diversidad de condiciones en las que se realiza. Como ponen de manifiesto las investigaciones de Licit (Línea de Investigación y Cooperación con Inmigrantes Trabajadoras del Sexo), no debe confundirse la «trata de mujeres» —de carácter delictivo—, con el ejercicio libre de la prostitución, por parte de mujeres que optan por esta vía ante la falta de mejores oportunidades laborales y económicas. Más allá de la controversia que el debate en torno a la regulación de esta actividad plantea dentro del feminismo, la falta de derechos sociales y laborales sitúa a estas trabajadoras en condiciones de máximo riesgo y desprotección (Juliano, 2004; Holgado, 2009).
Tal y como ponen de manifiesto los trabajos de Nicola Yeates (2004) y Eleonore Kofman y Parvati Raghuram (2006), debemos huir de todo reduccionismo y de la idea de que toda la globalización del trabajo de cuidado transcurre bajo las coordenadas del empleo en el servicio doméstico. En muchos casos, las mujeres inmigrantes se incorporan como profesionales en ocupaciones cualificadas en relación con la reproducción social (enfermeras, educadoras, etc.) y son empleadas en el sector público o en empresas y no por los hogares, bajo condiciones laborales satisfactorias78. Sin embargo, asumiendo la necesidad de matizar los patrones de incorporación de las mujeres a los circuitos de trabajo global vinculados con la reproducción social, una parte nada desdeñable de la circulación de fuerza de trabajo femenina para el desempeño del trabajo doméstico remunerado tiene que ver con la falta de oportunidades laborales «dignas» que se ofrece a las mujeres en las sociedades de origen, de la que se aprovechan las sociedades receptoras a través de la devaluación del trabajo doméstico y la falta de protección legal de las trabajadoras inmigrantes (Parella, 2003). Ello genera empleos desregulados en torno al cuidado, con menos derechos laborales y familiares, dentro de los parámetros de un mercado global.
En lo que concierne al trabajo doméstico remunerado en España, aunque se haya elevado a la categoría de trabajo asalariado ñmediante su regulación en el año 1985, a través del Real Decreto 1424/1985 de 1 de agosto, se trata de una actividad no incluida en el Estatuto de los trabajadores, al considerarse una relación laboral de carácter especial. Las condiciones que reglamenta dicho decreto, a través de un régimen especial de la Seguridad Social, son discriminatorias en relación con el resto de sectores laborales y sitúa a sus trabajadores —mayormente mujeres—
78 Véase al respecto la interesante investigación de Sheba Mariam George (2005), centrada en un grupo de enfermeras procedentes de la India contratadas para trabajar en los Estados Unidos en el sector sanitario. Estas mujeres, pioneras del proceso migratorio, experimentan movilidad económica y profesional con fuertes impactos no sólo a nivel personal y de sus familias (empoderamiento, cambio en las relaciones de género, etc.), sino también para el conjunto de la comunidad en el país de origen. Asimismo, véanse los trabajos de Nicola Yeates (2005) sobre los programas de reclutamiento de enfermeras filipinas en Irlanda.
174 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
en los estratos más bajos de la estructura ocupacional. Por consiguiente, la actual regularización del servicio doméstico certifica la invisibilidad social, económica y jurídica de las mujeres que se emplean en este sector.
Efectivamente, la actual regulación del servicio doméstico, por contraposición al Régimen General de la Seguridad Social, delimita un marco legal de discriminación negativa que se traduce en desprotección y vulnerabilidad para las personas empleadas, principalmente mujeres. Tal ausencia de derechos laborales no afecta sólo a las mujeres inmigrantes. Es reflejo de la ancestral invisibilización —social, económica y normativa— del trabajo doméstico en general y de los empleos femeninos en particular. Determinadas modalidades del servicio doméstico, como el régimen interno, están reclutando prácticamente sólo a trabajadoras extranjeras, muchas de ellas desde la irregularidad. Esto se debe a que, por un lado, las mujeres nacionales no aceptan una ocupación sumamente desprestigiada, que exige residir en el domicilio del contratante y renunciar a la privacidad. Al tiempo, se asiste a una creciente necesidad de personas dedicadas a tiempo completo a este tipo de empleo, por parte de familias que resuelven el cuidado y atención de las personas mayores dependientes o personas enfermas desde «soluciones privadas» a través del mercado, ante la provisión insuficiente de servicios públicos de cuidado. Ante un escenario que precisa de fuerza de trabajo a bajo coste, el acceso al sector principalmente de mujeres inmigradas, socialmente «invisibles», permite un engarce idóneo para seguir invisibilizando el trabajo doméstico remunerado (Mestre, 2005).
5.2.3. Los prejuicios y estereotipos sociales en relación a las mujeres inmigrantes en general y brasileñas en particular
Los factores estructurales antes mencionados operan y a la vez son legitimados a partir de la construcción simbólica. De ese modo, el vínculo entre mujer inmigrante y determinadas ocupaciones se va consolidando a través de los prejuicios, los estereotipos, el etnocentrismo o el androcentrismo. El objetivo de las prácticas discriminatorias no es la mera privación material de la mujer inmigrante (cualquier forma de exclusión o limitación de la participación), sino el poder garantizar el acceso a una fuerza de trabajo barata para ocupar determinados segmentos laborales.
Los estereotipos son visiones compartidas sobre los rasgos de grupos de personas, que se asignan globalmente a los individuos integrantes de un grupo y se atribuyen, en común, determinadas diferencias respecto a los miembros de otros grupos (del tipo, «las mujeres brasileñas son sensuales, sumisas y cariñosas») (Tajfel, 1984). De ese modo, los estereotipos se aplican a un individuo en función de su pertenencia a un grupo y sin tener en cuenta sus características individuales. La mayor parte de estereotipos no proceden de aseveraciones testadas, sino de abstracciones que tienen poco que ver con las percepciones individuales, construidas desde lo
UNA APROXIMACIÓN CUALITATIVA A LAS TRAYECTORIAS LABORALES DE LAS MUJERES BRASILEÑAS QUE RESIDEN EN ESPAÑA 175
remoto y no desde la proximidad (experiencias individuales, contactos directos, etc.). Además, los estereotipos tienden a perdurar y a ser resistentes ante las evidencias empíricas contradictorias (Allport, 1955).
Para el caso específico de la mujer brasileña, las desigualdades múltiples que operan de forma interrelacionada en su acceso y promoción dentro del mercado de trabajo se concretan en prejuicios y estereotipos que dan forma a procesos discriminatorios según:
El género
La construcción de los roles de género se manifiesta tanto en las identidades individuales como en la interacción social. Los roles de género son el resultado de la combinación de dos dimensiones: la formación de las identidades de género y la reproducción de las estructuras sociales de género (Peterson y Runyan, 1993: 19). La primera dimensión se centra en la socialización, a través del papel que juegan instituciones como la familia, la escuela, las instituciones religiosas o los medios de comunicación. La segunda dimensión, las estructuras sociales de género, se refiere al control sistémico o estructural, que debe situarse en las prácticas y las instituciones existentes que mantienen y promueven la jerarquía de género. Ambas dimensiones cristalizan en presunciones y creencias que justifican que la sociedad atribuya a las mujeres el cuidado de los hijos y las tareas del hogar, al tiempo que legitiman que las estructuras del mercado de trabajo las discrimine dentro del mundo laboral, ya sea limitando su acceso y promoción o bien relegándolas a determinados segmentos laborales (Peterson y Runyan, 1993: 19-29).
La condición de inmigrante
Las prácticas discriminatorias derivadas de la construcción de la figura del inmigrante son el resultado de la confluencia de prejuicios y estereotipos de distinta índole:
• La extranjería como estatuto jurídico es generadora de menores derechos laborales, sociales y políticos para determinadas nacionalidades, máxime si las personas residen en España en situación irregular. Tal situación genera representaciones sociales que legitiman que estos colectivos ocupen posiciones económicas y sociales inferiores.
• La categoría social de «inmigrante». Determinados sujetos son adscritos a dicha categoría social, mediante procesos de construcción social del «inmigrante» como exponente máximo de la figura social de la alteridad (Santamaría, 2002). Esta categoría puede operar al margen de la extranjería. De ese modo, afecta también a individuos que, no siendo extranjeros, por el hecho de profesar una determinada religión, por tener un fenotipo concreto o por hablar con un acento específico, se les atribuye origen «inmigrante» como categoría social. Cuando es así, se enfrentan a situaciones de discriminación social o laboral que su condición de ciu10
176 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
dadanos de pleno derecho (ser hijos de inmigrantes nacidos en España, por ejemplo) o la adquisición de la nacionalidad española no evitan.
• Prejuicios y estereotipos de base étnica, racial, cultural, nacional, religiosa, lingüística, etc. En el caso de la población brasileña, muchas investigaciones que analizan los grupos etnorraciales en Brasil distinguen entre los «blancos», (descendientes de los flujos migratorios procedentes de Portugal, Italia, España, Reino Unido y Alemania), «negros» (descendientes de los africanos); amerindios y asiáticos (principalmente de origen japonés), junto con los mixed-race o «pardos». Dichas categorías interaccionan con la clase social y crean jerarquías sociales generadoras de fuertes desigualdades entre individuos y colectivos sociales (las clases medias son principalmente «blancas» en Brasil) (Parra et al., 2003). Se trata de prejuicios y estereotipos resultado de las jerarquías etnorraciales procedentes de las administraciones coloniales (Grosfoguel, 2003). En este sentido, permanecen en las sociedades modernas rasgos de estratificación social y política basados en el racismo y heredados del sistema de poder colonial clásico. Esta «colonialidad del poder» afecta también a los inmigrantes, en la medida en que se instalan en un entorno con características «coloniales» en el que se perpetúan los prejuicios y donde las relaciones de poder según dichas jerarquías etnorraciales están ya establecidas.
Para el caso específico de las mujeres brasileñas, se combinan estereotipos de base sexual y racial, como resultado de procesos históricos que fusionan la ideología colonizadora con la hegemonía masculina europea. La combinación de jerarquías étnico-raciales y de las desigualdades de género presenta homogéneos imaginarios y representaciones asociadas a la sensualidad, la fogosidad y la disposición a satisfacer los deseos físicos del hombre. De acuerdo con Congolino (2006), dichos estereotipos pueden cumplir una función tanto de inclusión como de exclusión. De inclusión, en tanto que permiten a las mujeres participar del mercado erótico-sexual con ciertas «ventajas» ligadas a su capital corporal. De exclusión, por cuanto su valoración como sujetos predominantemente sexuales se convierte en un factor que las discrimina de los espacios laborales y sociales y limita el ejercicio de su libertad como sujetos y su empoderamiento.
5.3. La trayectoria laboral de las mujeres inmigrantes brasileñas desde la interacción entre los factores estructurales
y las características individuales que definen su experiencia migratoria
Las entrevistas realizadas en nuestro estudio señalan un fuerte peso del proyecto personal en la toma de decisiones en torno a la migración, centrado en el logro de ascenso tanto económico como social, a través de proyectos migratorios a menudo de carácter temporal, que contemplan el retorno a Brasil (Assis, 2003). Mientras el logro económico se vincula princi10
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palmente a la obtención de ingresos, el logro social tiene que ver con la necesidad de romper con un contexto de origen y con unos roles de género asignados que dificultan a estas mujeres definir, como sujetos, sus propias trayectorias. Este mayor peso de los proyectos de carácter individual, en detrimento de proyectos familiares, sin duda constituye un factor clave a la hora de comprender los diferenciados patrones de incorporación laboral que van a seguir estas mujeres en la sociedad receptora y permite entender, tal y como señala Assis (2003), la mayor propensión del colectivo de mujeres brasileñas a contraer matrimonio con hombres extranjeros79.
5.3.1. Las trayectorias laborales dentro del trabajo doméstico asalariado y el trabajo sexual
Las mujeres entrevistadas cuya trayectoria laboral transcurre en España dentro del servicio doméstico y el trabajo sexual, comparten proyectos migratorios de carácter principalmente económico y con objetivos de promoción social orientados hacia Brasil. Muchas de ellas viven la experiencia migratoria en España desde la transitoriedad, sin esperar convertirse en residentes permanentes. Se trata de mujeres pioneras del proceso migratorio, cuyo proyecto se materializa gracias al capital social acumulado en sus localidades de origen, tal y como ponen de manifiesto las narraciones. Este capital social, de acuerdo con Portes (1998), se refiere a la capacidad de obtener recursos (bienes económicos o bienes intangibles tales como la información acerca de las condiciones del mercado, información sobre dónde encontrar empleo, etc.) a través de su pertenencia e inserción en redes sociales.
Es a través de dichas redes sociales femeninas, que la ayuda e información proporcionada por hermanas o amigas que ya han emigrado posibilita que ellas tomen la decisión de emigrar, a sabiendas de que van a contar con un empleo en el servicio doméstico o en el trabajo sexual al llegar a Barcelona o a Madrid, por ejemplo. El argumento esgrimido es siempre el mismo: «Vente a España, que aquí vas a ganar mucho más dinero». Lógicamente, se trata de redes sociales basadas en criterios adscriptivos en cuanto a etnicidad, raza, género y bagaje de clase social, cuya influencia facilita el proceso migratorio, a la vez que se traduce en resultados que perpetúan las posiciones subordinadas que las mujeres ocupan en el mercado de trabajo (Fernández-Kelly, 1995).
El tipo de actividades laborales que desarrollan estas mujeres en España las mantiene generalmente dentro de la irregularidad; por cuanto se trata de mujeres que han entrado a España como turistas, con el pasaporte, y que carecen de permiso de residencia y trabajo. Asimismo, a diferencia de lo que señalan los estudios sobre mujeres brasileñas en los Estados Unidos, la
79 Para el caso español, los datos presentados en el capítulo 2 muestran que son las mujeres brasileñas las extranjeras que más se casan con hombres españoles y el colectivo que en mayor medida accede a la nacionalidad a través del matrimonio con un ciudadano español.
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no exigencia de visado facilita trayectorias de migración «yo-yo» en los términos de Margolis (1995, 1998), con la posibilidad de realizar visitas periódicas a Brasil aun tratándose de mujeres en situación irregular.
Liliana, una joven de 28 años que llega a Madrid en el año 2007, procedente de Salvador, admite haber tomado la decisión de emigrar para poder sobrevivir económicamente y ayudar a su madre a través del envío de remesas. Su hermana, que ya residía en España, le consigue un trabajo como empleada doméstica. Percibe 800 € mensuales y manda todos los meses 250 € a su madre. Su objetivo es lograr comprar una casa en Brasil para su madre y una para ella en Perú. Su novio, al que ha conocido en España, es de nacionalidad peruana, y tienen previsto trasladarse a Perú dentro de unos años.
«Vivía en Victoria, Espíritu Santo, con mi madre y ella también trabajaba por horas y un salario no bueno, por eso es que yo me vine para España, el salario era muy bajo y yo trabajaba por horas pero era poco, no daba para sobrevivir. Entre yo y mi madre daba para algo, pero yo solita no podía sobrevivir.» (Liliane)
La decisión de Paula, en cambio, no está tan determinada por la presión económica, sino por su deseo de cambiar de estilo de vida. Ejercía de secretaria en una pequeña localidad de la provincia de Minas Gerais y estudiaba por las noches. Cuando una amiga le propone irse a Barcelona para emplearse como doméstica en casa de una sobrina que acababa de dar a luz, no se lo piensa dos veces. Soltera y sin pareja, cree que es el mejor momento para salir del país y lograr un futuro mejor. Llega en el año 2006 y desde entonces sigue como empleada doméstica para la misma familia. Su jornada empieza a las 7 de la mañana y concluye a las 10 de la noche. Su salario se ha incrementado de 600 € a 900 € mensuales a lo largo de sus tres años en España. Su intención es poder cursar formación en tratamientos estéticos, como estrategia para lograr otro tipo de ocupación que le proporcione una movilidad laboral ascendente.
Para las mujeres entrevistadas que trabajan en el trabajo sexual, los elevados logros económicos que esta actividad les reporta permiten compensar los costes y riesgos que su ejercicio entraña. Proyectan su movilidad fuera del trabajo sexual y generalmente la materializan en logros materiales y sociales en Brasil, principalmente en inversión educativa (concluir estudios universitarios que generalmente se han visto truncados por la falta de recursos), en el logro de independencia económica con respecto a la figura masculina y en la compra de propiedades (tener su propia casa o comprarse un apartamento como segunda residencia). Sus testimonios ponen claramente de manifiesto que, en estos casos, no se trata de mujeres que han sido engañadas con promesas de falsos matrimonios o de empleos en España en otros sectores, sino de decisiones tomadas como resultado de valorar sus propias circunstancias, dentro del marco de las redes migratorias que les sirven de apoyo.
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Así lo admite Verónica, una joven de 22 años que ejerce la prostitución en Madrid. Estudiaba en la Facultad de Administración de Empresas en Brasilia cuando, ante la falta de dinero y las necesidades económicas de su madre y de un hermano desempleado, decide emigrar a España a través de una amiga que ya ejercía de prostituta en un piso. Verónica percibe casi 10.000 € mensuales, si bien reconoce que tan elevada cantidad sólo puede conseguirla por el hecho de estar dispuesta a consumir drogas junto con sus clientes, lo que supone graves perjuicios para su salud.
«Al mes, 10.000 €, ahora mismo gano eso, el único problema de ganar 10.000 € es que tú tienes que tomar drogas, quedarte 24 horas despierta, seis meses atrás yo estaba esto [indica que estaba delgada], yo me quedaba 24 horas colocada y tú tienes que ponerte también porque la mayoría quiere verte poner con ellos también, entonces es muy complicado y me quedé tres meses descansando justamente por la droga, porque yo no aguantaba más, sabes, entonces este es un problema que nosotras tenemos que hacer, sabes, la mayoría de las veces.» (Verónica)
Verónica tiene previsto regresar pronto a Brasil, tras haber reunido ingresos suficientes para costear la finalización de sus estudios universitarios y comprarse una casa. Asegura que «ya tengo dinero para comprar mi casa y pagar mi facultad y ya, quiero ser una persona normal otra vez». Ser «normal» significa para ella no tener que contar a nadie su trayectoria como trabajadora sexual en España. Anhela encontrar una relación de pareja con un hombre que no sepa de su pasado como «prostituta», aunque reivindica por encima de todo su deseo de culminar sus estudios y ser económicamente independiente.
Amanda es una joven de 20 años, soltera, procedente de Campinas, con dos años de estudios universitarios como técnica en química en Brasil. Su proyecto migratorio es ambiguo. Reconoce que emigra para ayudar a su novio a pagar sus deudas, si bien admite que, una vez en España, la relación ya había finalizado y que «pensaba también en la familia y en conseguir algo para mí». Reconoce que ella tenía previsto inicialmente trabajar como bailarina de striptease. Sin embargo, es cuando descubre los elevados gastos que le conlleva vivir sola en España que opta por dedicarse a la prostitución. Sus ingresos son elevados (entre 9.000 y 10.000 € los «meses buenos»), lo que le ha permitido mandar unos 4.000 € mensuales a Brasil y renovar por completo la casa de su madre («hay piscina, hay de todo, está maravillosa»). Admite que su trabajo le permite comprar en Brasil lo que habría tardado muchos años en conseguir de no haber emigrado. Quiere dejar la prostitución, regresar a Brasil y montar su propio negocio.
Beti es la única de las trabajadoras sexuales entrevistadas con responsabilidades familiares en Brasil, ya que tiene una hija de nueve años. Admite que su situación económica en Salvador era estable y que percibía una pensión alimenticia de su ex marido. Como empleada en el sector del
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turismo conoce a un adinerado turista italiano con el que decide trasladarse a Roma. La relación con el multimillonario no prospera a causa del carácter posesivo de su pareja y del control que quiere ejercer sobre ella. Una amiga la convence para trasladarse a Barcelona y ejercer la prostitución en un club. Con los 3.000 € mensuales que percibe, tiene previsto regresar pronto a Brasil para reunirse con su hija y utilizar las ganancias económicas de estos años para estudiar en la universidad y abrir una discoteca de ambiente gay junto con dos de sus tíos.
En el caso de María, su trayectoria como trabajadora sexual no empieza en España. En Vitoria, su ciudad natal, combinaba su trabajo como profesora de educación física con la prostitución los fines de semana. Un amigo travesti la convence para emigrar a Europa, donde le asegura que va a ganar mucho más dinero. Así ha sido, por cuanto hoy cuenta con una casa en propiedad y dos apartamentos. Se ha casado con un catalán, lo que le ha permitido legalizar su situación. Si bien tiene previsto dejar la prostitución, no sabe cuál va a ser su siguiente actividad laboral. Lo que sí tiene claro es que no va a regresar a Brasil.
«En Brasil yo ya era una puta. Primero, estaba bien, porque me llenaba y además me gustaba ir al gimnasio. Me llenaba profesionalmente. Segundo, no podría vivir sin ella. No es que me guste, es que no podría vivir sin ella. Porque cobraba 1.200 reales, en la época, como todavía cobro. Y con 1.200 reales, ¿Quien realmente puede vivir con este sueldo? Te diré una cosa, ¿por qué los brasileños se van de Brasil? Mira, yo con la educación superior, con P5 de postgrado en la provincia [P5: profesor con formación universitaria superior] que cobra un salario, por ejemplo, si quisiera pagar una universidad para mi hijo, como he pagado una universidad privada, sólo la universidad costaba unos 700 reales y yo cobraba 1.200. ¿Me explico? Y la Unimed, ¿corazón? [Unimed: seguro de salud privado]. La Unimed de mi madre costaba 800 reales, entonces ¿lo que queda para mí? Casi nada. Así que en realidad no se puede vivir en Brasil. Brasil es un país de ricos, de millonarios. Si no eres rico no se vive en Brasil. Dudo de quien sea capaz de comer con un salario mínimo interprofesional en Brasil. No come.» (María)
5.3.2. Las trayectorias laborales en los servicios poco cualificados
Si bien el trabajo sexual se convierte en la «puerta de entrada» y en la «puerta final» de la mayor parte de las mujeres brasileñas que se incorporan al mercado de trabajo español por esta vía, el caso del trabajo doméstico asalariado tiende a constituir un «primer estadio», a partir del cual se trazan trayectorias laborales que, con mayor o menor esfuerzo, permiten el acceso a otras actividades laborales. Éste ha sido el caso de muchas de las mujeres entrevistadas que, tras pasar una temporada como empleadas domésticas, consiguen empleos en otros servicios poco cualificados. La posibilidad de cotizar a la Seguridad Social y conseguir regular la situación jurídica son las principales ventajas esgrimidas.
UNA APROXIMACIÓN CUALITATIVA A LAS TRAYECTORIAS LABORALES DE LAS MUJERES BRASILEÑAS QUE RESIDEN EN ESPAÑA 181
El caso de Carmen, una joven con estudios secundarios incompletos, que llega a España en el año 2003, ejemplifica este tipo de trayectoria. Emigra tras su divorcio y deja a sus dos hijos en Brasil. Atribuye su decisión tanto a la pérdida de poder adquisitivo (su marido era empresario y ella había sido ama de casa mientras estuvo casada), como a su deseo de «huir por un tiempo» y «vivir una aventura» junto con su nueva pareja, a la que conoce en Brasil. Inicia en Barcelona una trayectoria laboral dentro del sector de la hostelería. Inicialmente, se emplea sin contrato como limpiadora y camarera en un «casal» de ancianos. Admite que su desconocimiento del catalán le supone graves problemas de comunicación. Más tarde consigue otro empleo como limpiadora de finalización de obras, también sin contrato, en una empresa regentada por connacionales. De ahí consigue otro empleo en un hotel, lavando platos, que le permite legalizar su situación. En la actualidad cotiza como autónoma y se dedica a ofrecer servicios de estética (manicuras, pedicuras…) a domicilio.
Vilma, en cambio, emigra por motivaciones estrictamente económicas. Esta mujer licenciada en ballet clásico, madre soltera de tres hijos adolescentes, trabajaba como representante para tres marcas de ropa en Salvador, su ciudad natal. Cada vez le resultaba más difícil poder mantener el elevado nivel de vida que deseaba para sus tres hijos (seguros sanitarios privados, escuelas privadas…). Una amiga de la infancia la anima a emigrar a España: «Ah, vamos para España, porque aquí esta muy mal y España es guay y los chicos ya son mayores». Su trayectoria laboral se inicia en el servicio doméstico en la isla de Ibiza y prosigue como limpiadora en un restaurante en Barcelona, en el que pronto pasa a ser su cocinera. Su salario de 800 € mensuales le permite el envío regular de remesas a sus hijos. Su sueño es regresar a Brasil y montar un restaurante.
Entre los inconvenientes, algunas mujeres entrevistadas señalan la discriminación por ser extranjeras y la inconsistencia de estatus que resulta de dicho proceso. Cuando el hecho de contar con estudios superiores no se traduce en el acceso a empleos de mayor cualificación en España, se vive de forma negativa, especialmente para aquellos casos en los que no existe un proyecto más o menos definido de retorno a Brasil. El declive inicial entre el estatus ocupacional en el país de origen y la situación laboral en la sociedad de destino (inconsistencia de estatus) inherente al proceso migratorio y a los condicionantes estructurales antes mencionados, se asume como algo necesario durante los primeros años; algo que va a cambiar en la medida que su nivel educativo, la experiencia profesional previa y un mejor conocimiento del idioma y del entorno les permita lograr la tan anhelada movilidad laboral. Sin embargo, cuando tales expectativas no se cumplen y su situación laboral no se ve compensada por los ingresos esperados o por el acceso a un empleo cualificado, aparece un discurso de frustración.
Así lo narra Juliana, una joven de 26 años, graduada en diseño industrial, que se traslada a España en el año 2006 por el simple deseo de vivir una experiencia nueva en Europa. Escoge Barcelona porque tiene una amiga en la ciudad que se ofrece a ayudarla. La trayectoria laboral de Juliana
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se caracteriza por la «inconsistencia de estatus». Empieza como empleada en una empresa de cátering, con jornadas laborales de 16 horas diarias y sin contrato. El empresario es español y todos los empleados, excepto ella, son rumanos «sin papeles». De ahí se traslada a una tienda de productos deportivos y a un comercio especializado en la venta de zapatos, siempre sin contrato. Actualmente no tiene empleo y planea regresar a Brasil si no consigue pronto un empleo cualificado de su área de formación. Juliana atribuye sus dificultades actuales a la discriminación que padece por ser extranjera e inmigrante y a los estereotipos que existen para la mujer brasileña.
«Hay discriminación. Quizás no era así en la cara. Pero no es fácil encontrar un trabajo. Creo que es porque como inmigrante uno no es español, no es catalán. Creo que sí. Tuve la discriminación en el trabajo que tenía. Sentía un cierto prejuicio. Pero poco a poco, en momentos puntuales, pude eliminar este prejuicio. Pero con las personas mayores es muy fuerte este prejuicio.» (Juliana)
Lo mismo le ha ocurrido a Sandra, una joven carioca, formada en la Escuela de Arte, que llega a España en 2007 tras una exitosa carrera como diseñadora, con elevados ingresos (entre 1.500 y 200 euros mensuales). Su boda con un español precipita su viaje a España, donde constata la dificultad de encontrar un empleo acorde con su formación. Actualmente trabaja como dependienta en unos grandes almacenes. Para Sandra, la experiencia migratoria le ha supuesto tanto un menor estatus social como una pérdida de ingresos.
«Cambió profesionalmente; me encontré tantos problemas para reubicarme, creí que no iba a tener tantos problemas para reubicarme y al final no es fácil, ¿sabes? Eso es muy curioso, porque estando fuera de Brasil yo sigo siendo tan valorada ahí, cada vez más, y aquí, en España, sigo aquí doblando ropa, y coloco una percha, y planchando, y ya está.» (Sandra)
5.3.3. Las trayectorias laborales hacia empleos cualificados o hacia el autoempleo
Las mujeres empresarias o con trayectorias laborales cualificadas en España cuentan generalmente con estudios medios o superiores, así como con proyectos migratorios menos definidos y orientados en mayor medida a la promoción personal. No se trata de una incorporación inmediata en los segmentos más cualificados, sino que describen trayectorias laborales en forma de «U», en los términos de Chiswick et al. (2002)80. Habitualmente parten de trayecto80
Dicho modelo contempla un declive en el estatus ocupacional inicial de los inmigrantes en comparación con su estatus ocupacional en el país de origen (si bien por lo general sí supone ingresos superiores), a tenor de una serie de factores estructurales y de factores que tienen que ver con el acto migratorio en sí mismo (pérdida de capitales y de conocimiento del entorno) y sus características individuales.
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rias descualificadas en el trabajo doméstico asalariado u otros servicios poco cualificados. La movilidad hacia el autoempleo o hacia empleos cualificados se produce a base de acumular capital social en España, lo que consiguen tras un prolongado tiempo de permanencia o a través de matrimonios mixtos o relaciones de pareja con un español. En este sentido, algunos estudios muestran que para las mujeres migrantes el noviazgo o el matrimonio mixto con un español pueden favorecer la movilidad social orientada hacia el logro de una mejor inserción laboral en España (obtención de papeles, seguridad económica si el cónyuge tiene una actividad remunerada, etc.), a la vez que relacional (apertura a las redes sociales de la sociedad receptora), lo que incrementa el capital social más allá de las redes integradas por otros connacionales (Oso, 2005).
Lya, nacida en Mato Grosso, se traslada a Madrid en el año 2004, con 29 años. Responde a un proyecto migratorio de carácter económico y familiar. Separada y con un hijo, decide emigrar porque la situación de la empresa de informática en la que trabajaba era difícil («las cosas iban un poquito mal») y sus ingresos no le permitían poder costear unos estudios privados de calidad para su hijo.
«Mi situación no era del todo mala, no era mala, pero vivías apretado; o sea, tenía mi casa propia, tenía mi coche propio, teníamos una finca en Brasil. Pero lo que pasa es que la situación ahí es más difícil. El colegio de mi hijo era de pago, siempre ha estudiado en colegio de pago, era el Salesianos, uno de los más caros que había por ahí y el niño va creciendo, va necesitando de más cosas y decidí venir para España.» (Lya)
Cuando Lya llega a Madrid en el año 2004, sus redes familiares (su hermana y su cuñado ya habían emigrado) le permiten conseguir su primer empleo en una cafetería en Burgos, donde conoce a su actual pareja, un español con el que decide montar un bar en esa ciudad y, años más tarde, una cafetería en el barrio madrileño de Carabanchel. Su hijo ya ha sido reagrupado y actualmente vive con ella. Lo que inicialmente fue un proyecto migratorio temporal, orientado a la obtención de ingresos con los que mejorar las oportunidades educativas de su hijo y montar un negocio en Brasil, se ha convertido en algo permanente.
Mónica es una mujer de 44 años, procedente de Recife, que se instala en Barcelona en el año 1992. En su país natal había trabajado como camarera durante ocho años (sólo tiene estudios primarios) y un año como policía. Decide emigrar no tanto por una cuestión económica, sino porque ve en la emigración una forma de poder pensar en sí misma y evitar tener que ocuparse de sus cinco hermanos. Aunque empieza siendo un proyecto de sólo un año, se ha convertido en una dilatada trayectoria residiendo en España (17 años).
«Para mí fue… Pensé más en mí porque yo estaba muy agobiada, yo con 27 años, trabajando, llegó un momento en que yo estaba muy molesta de preocuparse sólo con la
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familia. Entonces, ni pensé en la situación financiera, no pensé en esto, pensé un poco en mí, en salir de Brasil y conocer mundo porque estaba cansada de cargar con toda mi familia. Entonces, pensaba en salir un poco. Pero mi decisión no fue financiera, aunque pasaba por situaciones económicas apretadas, pero podría vivir, no tenía el deseo de conocer otro país y ganar dinero. Pensaba en salir, pensando en mí.» (Mónica)
La trayectoria de Mónica en España empieza como empleada doméstica y, al cabo de un año, consigue trabajo en un restaurante regentado por un connacional, aunque sin contrato. Permanece en él durante más de cuatro años. Su situación en España ha sido legal desde el inicio, ya que se casa con un español el mismo año de su llegada, en 1993. Pronto se plantea montar su propio negocio. En un principio pretende hacer sociedad con una amiga, de la que se desmarca al averiguar que se dedica al tráfico de drogas. Consigue que otro amigo se convierta en su socio y desde entonces ambos regentan un restaurante. Su proyecto es regresar a Brasil y montar una posada o un pequeño supermercado.
Karina reside en Barcelona desde el año 2004. Actualmente tiene 31 años. Licenciada en administración de empresas y empleada en el Banco de Brasil en su ciudad natal, Salvador, admite que decide emigrar como desafío personal, para conocer otras culturas y sin contar con amigos o familiares que hubieran pasado por esta experiencia.
«Las razones que me llevaron a emigrar no eran prácticamente casi nada profesional. Fue un desafío personal. Siempre he querido salir de Brasil, siempre pensé que era pequeño para mí. Yo quería conocer otras cosas, otra cultura, otro idioma… Y en ese punto en mi vida había una situación coyuntural que propició mi salida. Había terminado la universidad, aún no había empezado un postgrado, porque el postgrado lo hice aquí. Estaba soltera, no tenía responsabilidades como una carga familiar, por ejemplo, tenía 26 años y la madurez suficiente como para venir. Entonces llegó el momento.» (Karina)
En la actualidad, Karina es empleada en una oficina de La Caixa en Barcelona. Pero conseguir este empleo no ha sido fácil ni algo inmediato. Karina inicia su trayectoria laboral como camarera, repartidora de publicidad y, finalmente, como empleada en un locutorio, donde consigue legalizar su situación a través del proceso de normalización del año 2005. De ahí da el salto hacia el sector bancario. Accede a este empleo por su formación, su experiencia y su conocimiento del español. Se plantea cambiar de empleo y reconoce que sus posibilidades de promoción profesional en España son bastante limitadas por su condición de extranjera.
«Porque yo no quiero ser como una silla, toda mi vida fue como una silla. Voy a tener que empezar de nuevo y no sé si Barcelona me da la oportunidad de empezar de nuevo. Lo que tengo que hacer ahora es una elección: o bien tengo la calidad de vida o tengo calidad profesional.» (Karina)
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Aline es una joven de 34 años, con un máster de ingeniería civil, que llega a Madrid en el año 2002, recién terminados sus estudios. Hija de un topógrafo y una odontóloga, se traslada a España por razones estrictamente matrimoniales. Conoce a su actual marido, de nacionalidad española, en Brasil. Tras cuatro años de relación a distancia deciden instalarse en España. Aunque inicia su trayectoria laboral en el servicio doméstico y como limpiadora, al cabo de cinco años en Madrid consigue un empleo como controladora técnica de obras en una empresa de ingeniería. Aline atribuye su actual posición laboral a sus estudios y al hecho de conocer bien el idioma español. En la actualidad está intentado homologar su título para poder subir de categoría profesional dentro de la empresa.
«Entonces he trabajado cuidando de una señora mayor cuando he llegado aquí a España, vecina nuestra, he trabajado limpiando en casas, he trabajado limpiando en el Metro, ya fue cuando empecé con contratos temporales por meses, pero ya eran trabajos con contrato y tenía derechos a vacaciones, a todo. Lo que limpiaba las casas lo dejé porque conseguí lo del Metro y como era con contrato y tal, entonces me interesaba más y entonces lo dejé por eso y en el Metro estuve dos años con contratos de seis meses, estaba un mes sin trabajar estaba otros tres meses trabajando y me llamaban cuando hacía falta para cubrir una baja y eso y después justo a los dos años que me iban a hacer fija allí en el Metro, ya fue cuando conseguí el trabajo en la empresa esta y lo dejé porque claro era un trabajo en una empresa de ingeniería de lo que había estudiado yo y que me interesaba mucho más.» (Aline)
Cambiar de vida por un tiempo es la principal razón por la que Cinthia, secretaria de una empresa en una pequeña localidad, Itabuna (Bahía), decide emigrar tras finalizar una larga relación con su novio y trasladarse a Madrid.
«Salir de aquí y no verle más, tener posibilidad financiera, o sea, otra perspectiva de vida, aprender otro idioma, porque me gusta mucho el tema de idiomas, y te esperas a, de estudiar no pensaba, porque no creí que era tan fácil ir a la universidad aquí, pero yo pensé que podría pasar por aquí un tiempo y volver a Brasil, tener otro conocimiento, otra oportunidad como secretaria…, más o menos ha sido así la idea.» (Cinthia)
La joven Cinthia llega a Madrid con 19 años en el año 1999, gracias a la intermediación de una amiga que le consigue un empleo en el servicio doméstico (cuidar los hijos de la prima de la amiga). Financia el viaje con el finiquito de la empresa. Tras nueve años en España y con un novio español en la actualidad, su proyecto inicial de retorno se ha disipado por completo. Tras abandonar el servicio doméstico se emplea en la hostelería, donde consigue regularizar su situación legal. Abandona el trabajo de camarera para poder proseguir sus estudios en ciencias empresariales mientras percibe el desempleo y pronto su conocimiento de la lengua portuguesa
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le permite conseguir su empleo actual: empleada en un call center de asistencia en carretera. Cinthia considera este empleo muy parecido al que tenía en Brasil, pero con un salario más elevado. Pretende concluir sus estudios universitarios para poder promocionarse.
5.4. A modo de síntesis
La diversidad de orígenes sociales y circunstancias que explican los proyectos migratorios de las mujeres brasileñas que residen en España proporcionan nuevos parámetros para interpretar los impactos en las trayectorias laborales que siguen una vez en España. Los factores estructurales relacionados con el tipo de régimen de bienestar, los patrones de organización del trabajo en general y de los segmentos laborales feminizados en particular, junto con el peso de la política migratoria, impactan de forma diferenciada en las mujeres brasileñas en función de cómo se articule la lógica de raza, clase social, sexualidad y género (Crenshaw, 1995).
La pluralidad de orígenes sociales de estas mujeres, fuertemente relacionados con la cronología de las etapas de la migración brasileña hacia España que se han descrito en los anteriores capítulos, se concreta tanto en mujeres jóvenes con formación elevada, procedentes de zonas urbanas y con proyectos migratorios construidos con el objetivo de mejorar su estatus económico y social en España, como en mujeres que emigran a la búsqueda de «empleos femeninos de inmigrantes» (como puede ser el servicio doméstico o el trabajo sexual), a menudo de origen rural y con menos recursos de clase. Estas últimas cuentan con proyectos migratorios muchas veces construidos desde la voluntad de retorno, que persiguen la acumulación de ingresos económicos para enviar a sus contrapartes en Brasil o bien para ascender económica y socialmente a su regreso.
A modo de síntesis, a continuación enumeramos los rasgos más característicos de las mujeres brasileñas entrevistadas y que han sido mencionados a lo largo del análisis que presenta este capítulo como influyentes a la hora de definir las trayectorias laborales seguidas en España:
• El tiempo de permanencia en España constituye un elemento clave para entender las trayectorias. El tiempo de estancia en la sociedad española permite superar los obstáculos jurídicos que determinan y limitan las actividades a las que pueden acceder y desarrollar las trabajadoras extranjeras, lo que amplía sustancialmente el margen de trayectorias posibles y el abanico de estrategias a diseñar. Además, influye en el incremento de las oportunidades laborales por cuanto proporciona mayor conocimiento del entorno social y laboral, de los canales de información, mayor «poder social de negociación» de las condiciones de empleo, etc.
• La no exigencia de visado para la entrada en España facilita que muchas de estas mujeres presenten dilatadas trayectorias de irregularidad en España, lo que las confina laboralmente a la economía sumergida. Este rasgo dificulta la movilidad laboral hacia sectores más cualificados
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para los que se requiere una autorización de residencia y trabajo, con independencia de su cualificación.
• Hemos visto que el predominio de proyectos migratorios de mujeres jóvenes en los que prima la motivación individual (ascenso económico y social, lograr capital para invertir en su propia educación, huida de adscripciones de género como el tener que ocuparse de otros miembros de la familia, el deseo de «cambio», etc.), sin la presencia de una fuerte presión económica de familiares directos dependientes en origen, facilita estrategias revalorizadoras de su capital cultural y social en España y se concreta en movilidad laboral y trayectorias laborales de carácter ascendente.
• Para las mujeres que diseñan su proyecto migratorio como instrumento para el ascenso económico y social en Brasil, el trabajo doméstico o el trabajo sexual constituyen un fin en sí mismo, una «etapa» que, a pesar de los costes, les proporcionan las ganancias económicas suficientes para materializar dichos proyectos. Cuando se trata de trabajadoras sexuales, las representaciones asociadas a la sensualidad y fogosidad de la mujer brasileña les permiten participar en el mercado erótico-sexual con ciertas «ventajas» asociadas a su capital corporal (Congolino, 2006).
• Como se desprende de las trayectorias analizadas, las redes migratorias integradas por otras familiares y mujeres connacionales juegan un papel clave tanto a la hora de tomar la decisión de emigrar, como en la inmediata incorporación laboral de las inmigrantes brasileñas en empleos que pertenecen al ámbito de la reproducción social.
• Asimismo, el fuerte componente individual de los proyectos migratorios favorece que muchas de estas mujeres construyan sus proyectos desde el apoyo afectivo y económico que les proporciona una relación sentimental, de carácter mixto, con hombres españoles o bien que estas relaciones surjan una vez ellas ya están instaladas en España. El trabajo cualitativo nos ha permitido profundizar en el dato que muestra que las mujeres brasileñas son las extranjeras que más se casan con hombres españoles, en la medida en que hemos podido explorar su impacto en sus trayectorias laborales. Sin duda constituye un factor que proporciona capital social y relacional de carácter mixto a la mujer inmigrante, lo que se traduce en patrones de incorporación laboral más cualificados y más acordes con su nivel de cualificación (Assis, 2003).
• Por último, cabe destacar que para las mujeres con elevada cualificación, las trayectorias laborales de carácter ascendente no resultan fáciles. La inconsistencia de estatus sigue siendo una constante para buena parte de las entrevistadas que encajan dentro de este perfil, a pesar de la movilidad laboral. A los factores que limitan sus oportunidades laborales de carácter estructural (situación legal) o directamente relacionados con su proyecto migratorio (falta
188 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
de capital social, desconocimiento del idioma, etc.), se añaden las dinámicas de discriminación derivadas de su triple condición de mujeres, inmigrantes económicas y «brasileñas», con todas sus implicaciones en términos de exclusión de los espacios laborales y sociales más cualificados. De ese modo, algunas de las mujeres entrevistadas constatan la tensión existente entre el logro económico y el estatus social en España y lo plantean a modo de disyuntiva: obtener mayores ganancias económicas que en Brasil, a cambio de asumir que tendrán que desempeñar empleos menos cualificados, que suponen un punto de inflexión y tendencia hacia abajo con respecto a su trayectoria laboral como profesionales en Brasil.
TRATAMIENTO
MEDIÁTICO
DE LA INMIGRACIÓN
BRASILEÑA EN ESPAÑA

TRATAMIENTO MEDIÁTICO DE LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA 191
6. TRATAMIENTO MEDIÁTICODE LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA
Nicolás Lorite y Maria Badet (MIGRACOM)81
6.1. Introducción
No es fácil mediatizar los movimientos migratorios. Normalmente, los medios de comunicación suelen sesgar bastante esa realidad de la misma manera que lo hacen con cualquier otra. El medio (re)presenta un fragmento, a veces demasiado minúsculo, de cualquier acontecimiento. La sensación que tenemos al vivirlo de cerca es diferente. A menudo, la realidad mediática y la realidad real nos parecen muy distintas. Una es la realidad real del Brasil diverso, de una población que también lo es y que, al migrar, sigue componiendo una diáspora diversa, empezando por las diferentes incorporaciones que se llevan a cabo en el ámbito laboral, educativo y deportivo y otra, esa realidad mediática de ese Brasil tópico, arquetípico y estereotipado asociada principalmente con su exotismo femenino.
A continuación, abordamos ciertos criterios principales de los mensajes informativos televisivos sobre la migración brasileña desde las vertientes cualitativa y cuantitativa que nos permiten comprender cuáles son las temáticas con las que se asocia el proceso migratorio brasileño, así como el tratamiento e implicación que les otorga a los protagonistas de la noticia.
81 En este capítulo las principales fuentes utilizadas son originarias de los estudios realizados en el seno del grupo de investigación MIGRACOM (Observatorio y Grupo de Investigación sobre Migración y Comunicación) de la Universitat Autónoma de Barcelona.
192 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Una de las temáticas en la que profundizamos es la de la relación de la prostitución con la inmigrante brasileña y una segunda, que también adquiere relevancia en años como el 2008, es la de los controles policiales de entrada a España. Ambos ejemplos nos permiten entrever de dónde emergen ciertos estigmas negativos con los que se asocia el colectivo brasileño, al igual que se hace con cualquier otro.
6.2. Las diferentes miradas de los medios
Para comprender el tratamiento que le otorgan los medios de comunicación españoles a la inmigración brasileña, hay que contextualizarla en el proceso informativo desde el que se ha ido abordando la inmigración en general. Desde esta óptica, observamos que se han tratado las migraciones desde diferentes miradas en cada momento cronológico82.
En el año 1996, la mirada de los medios es bipolar. Se trata de un momento en el que apenas hay población inmigrante en España y las pocas noticias ofrecidas se dan desde un doble prisma dramático-negativo o festivo-paternalista.
En los años 2000 y 2006, tiende a darse una mirada unipolar. Son momentos de llegadas masivas de inmigrantes. La información se centra en el ingreso o intento de ingreso de la población inmigrante. La llegada es calificada por los medios de «oleada» o «avalancha». Dicho tratamiento unipolar permite instaurar en el imaginario colectivo el icono de la patera como símbolo de las migraciones contemporáneas venidas a España (sustituido, en parte, posteriormente, por el cayuco). Es evidente que dicha mirada mediática unipolar sintetiza excesivamente, a la vez que distorsiona y dramatiza, la realidad migratoria. Los medios no informan de las llegadas masivas en avión. La mayoría de inmigrantes extranjeros, entre ellos los brasileños, entran por los aeropuertos, principalmente por el de Barajas. Tan sólo un 5% suele hacerlo en pateras o cayucos. Pero la entrada en avión no es noticia porque se produce desde la más absoluta de las normalidades. Sólo adquiere, puntualmente, noticiabilidad cuando surge algún caso como el de la polémica que se suscitó entre Brasil y España por el control de los pasaportes en 2008.
A un periodo unipolar le sucede otro multipolar. A las miradas unipolares de los años 2000 y 2006, centradas en las pateras y cayucos, les siguen las miradas multipolares de los años 2002 y 2007, respectivamente. Las llegadas dramáticas en barco pierden actualidad. La reiteración informativa diluye el interés de los periodistas y de las audiencias por el mismo tema. La información tiende a centrarse en otros focos novedosos de la actualidad. Predomina, entonces, una
82 Según recogen los estudios llevados a cabo en el MIGRACOM (Observatorio y Grupo de Investigación sobre Migración y Comunicación) de la Universitat Autónoma de Barcelona sobre el tratamiento informativo de la inmigración en España desde 1996.
TRATAMIENTO MEDIÁTICO DE LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA 193
mirada más amplia y multipolar que refleja bastantes situaciones del «aquí» o del «están entre nosotros», mostradas desde diferentes bloques informativos como el de política, sociedad o laboral, aunque desde un tratamiento poco integrador.
De miradas bipolares y multipolares, derivamos en 2008 hacia una mirada tripolar centrada en tres vértices: la política, los conflictos y las llegadas. En el primer vértice, el político, se desarrollan temas relacionados con la crisis económica como el de la regularización de los flujos migratorios, el paro y los reajustes necesarios para que la mano de obra inmigrante pueda reubicarse en otros sectores económicos sin causar problemas al sistema social (se suele plantear principalmente desde esta perspectiva). Un segundo vértice informativo es el de los conflictos. En este caso a la población inmigrante, denominada como tal o como extranjera, se le vincula con diferentes actos delictivos y violentos (violencia doméstica y violencia social), en los que se les destaca como agresora, agredida o como ambas cosas a la vez. El tercer vértice corresponde al «clásico» tema de las llegadas en barco, que sigue siendo noticia, aunque en menor grado que en los años precedentes, debido a la menor afluencia de inmigrantes.
6.3. Presencia informativa
Una manera de comprender las dimensiones reales del tratamiento informativo de la inmigración (entre ella la brasileña) en los medios de comunicación españoles pasa por conocer la presencia informativa o tiempo real que le destinan las radios y televisiones en sus informativos diarios.
Según una muestra extraída entre el 1 de marzo y el 30 de noviembre de 2008, vemos que las cinco cadenas televisivas de ámbito estatal (TVE, Antena 3, Tele 5, Cuatro y La Sexta) le destinan un promedio del 4,5% de su tiempo en los informativos de tarde-noche. Con las televisiones autonómicas (TV3, Canal Sur, Tele Madrid, Canal 9, ETB-1 y TVG), se observa una proporción similar del 4,2%. Y lo mismo ocurre con las radios de difusión estatal (Cadena SER, COPE, Onda Cero y RNE-1), con un promedio del 4,1%.
Si tomamos como referencia un mismo periodo de los años anteriores83, llegamos a la conclusión de que la presencia informativa de la inmigración en los programas informativos de la televisión aumenta considerablemente entre los años 1996 y 2006. A partir de 2007, se produce un descenso considerable que prosigue en los años 2008 y 2009, tanto en las cadenas estatales como las autonómicas, según recogen los Gráficos 29 y 30.
83 Idéntica muestra de informativos de tarde-noche de radio y televisión, en concreto de 2008 (del 28 de abril al 1 de junio), 2007 (30 de abril al 3 de junio), 2006 (del 1 de mayo al 4 de junio), 2002 (del 27 de mayo al 16 de junio), 2000 (del 22 de mayo al 19 de junio) y 1996 (del 6 de mayo al 2 de junio). Periodo extraído por la similitud de las dinámicas productivas de los medios y las dinámicas sociales en cada año.
194 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
6.4. Temáticas relacionadas con la inmigración de Brasil
Por lo que respecta a la migración brasileña, recogida en la muestra del año 200884, observamos que durante este periodo se difunden 41 informaciones en los telenoticiarios de tarde-
84 Muestra que abarca un periodo mayor que la de 2009 y permite profundizar mejor cuantitativamente en el tratamiento informativo.
GRÁFICO 29
PRESENCIA INFORMATIVA DE LA INMIGRACIÓN. TELEVISIÓN ÁMBITO ESTATAL. PERIODO 1996-2009
0%
4%8%12%Antena 3CuatroLa SextaTele 5TVE19962000200220062007200820090,6%2,3%2,9%9,3%5,5%5,7%5,2%0,8%0,5%2,1%7,1%8,8%9,2%9,6%3,0%9,0%4,6%4,4%3,0%2,9%4,9%3,4%3,9%1,7%3,9%5,3%3,2%10,5%
Fuente: Estudio Tratamiento Informativo de la Inmigración en España. Año 2008, Migracom (UAB) y Dirección General de Integración de los Inmigrantes (MTIN).
Nota: Cuatro y La Sexta arrojan márgenes del 0,0% en los años en que aún no habían iniciado sus emisiones.
GRÁFICO 30
PRESENCIA INFORMATIVA DE LA INMIGRACIÓN. TELEVISIÓN AUTONÓMICA. PERIODO 1996-2009
Canal Nou
7,4%3,7%6,4%4,7%2,5%4,5%4,9%2,8%0,7%2,8%8,1%6,0%9,3%7,5%2,6%6,1%6,5%3,4%5,7%1,1%4,7%2,8%2,8%5,2%1,4%4,6%1,4%0%4%8%12%8,6%3,9%4,3%Canal SurETBTelemadridTV3TVG1996200020022006200720082009
Fuente: Estudio Tratamiento Informativo de la Inmigración en España. Año 2008, Migracom (UAB) y Dirección General de Integración de los Inmigrantes (MTIN).
Nota: Cuatro y La Sexta arrojan márgenes del 0,0% en los años en que aún no habían iniciado sus emisiones.
TRATAMIENTO MEDIÁTICO DE LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA 195
noche de las cadenas televisivas estatales y otras 43 en los de las cadenas televisivas autonómicas. Al examinar estas informaciones (Badet, 2009), se constata que se da la tendencia general a concentrarse en muy pocas temáticas, de la misma manera que sucede con las demás noticias sobre inmigración.
La adopción de medidas de control de la inmigración, con 17 minutos y 11 segundos, es la temática más destacada en las televisiones estatales. Este tiempo aumenta considerablemente durante este periodo, porque se produce el caso de control de visados en los aeropuertos de Brasil y España. Le sigue el interés por mostrar sucesos relacionados con la violencia de género (15 minutos y 48 segundos) y a continuación las noticias que asocian la inmigración brasileña con la prostitución (6 minutos y 50 segundos). No obstante, lo que llama la atención de estos datos es el hecho de que todas las informaciones asocian la inmigración brasileña con un tratamiento negativo, similar al que se le otorga muchas veces a cualquier temática, y en concreto con: violencia de género, prostitución, tráfico de drogas, actos delictivos y violencia callejera.
Cabe señalar que se dan ciertas diferencias entre los canales estatales. Tele 5 se muestra bastante más interesada que el resto por abordar noticias que relacionan a la población brasileña con la
TABLA 50
ANÁLISIS DE LAS UNIDADES INFORMATIVAS DE BRASIL. TEMÁTICAS
POR CADENAS. TELEVISIÓN ÁMBITO ESTATAL
Fuente: Estudio Tratamiento Informativo de la Inmigración en España. Año 2008, Migracom (UAB) y Dirección General de Integración de los Inmigrantes (MTIN).
Nota: Periodo del 1 de marzo al 30 de noviembre de 2008.
Temáticas
Total
Antena 3
Cuatro
La Sexta
Tele 5
TVE 1
Total
Nº unidades informativas
41
6
5
4
16
10
Tiempo
0:54:15
0:08:17
0:05:34
0:03:06
0:23:53
0:13:25
% unid. inf.
100,0%
100,0%
100,0%
100,0%
100,0%
100,0%
Adopción de medidas de control de la inmigración
Nº unidades informativas
12
2
2
1
2
5
Tiempo
0:17:11
0:03:22
0:03:19
0:01:27
0:01:35
0:07:28
% unid. inf.
29,3%
33,3%
40,0%
25,0%
12,5%
50,0%
Violencia de género
Nº unidades informativas
13
1
1
2
6
3
Tiempo
0:15:48
0:01:31
0:01:18
0:01:03
0:07:56
0:04:00
% unid. inf.
29,1%
18,3%
23,4%
33,9%
33,2%
29,8%
Prostitución e inmigración
Nº unidades informativas
6
0
1
0
4
1
Tiempo
0:06:50
0:00:00
0:00:26
0:00:00
0:05:52
0:00:32
% unid. inf.
12,6%
0,0%
7,8%
0,0%
31,3%
10,0%
Trafico de drogas
e inmigración
Nº unidades informativas
3
0
1
1
1
0
Tiempo
0:02:15
0:00:00
0:00:31
0:00:36
0:01:08
0:00:00
% unid. inf.
7,3%
0,0%
20,0%
25,0%
6,3%
0,0%
Actos delictivos
Nº unidades informativas
2
1
0
0
1
1
Tiempo
0:03:40
0:00:30
0:00:00
0:00:00
0:02:15
0:01:25
% unid. inf.
6,8%
16,7%
0,0%
0,0%
9,4%
10,0%
Violencia callejera
y conflictos ciudadanos
Nº unidades informativas
1
1
0
0
0
0
Tiempo
0:01:19
0:01:19
0:00:00
0:00:00
0:00:00
0:00:00
% unid. inf.
2,4%
16,7%
0,0%
0,0%
0,0%
0,0%
196 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
prostitución y la violencia de género, según recoge la Tabla 50, aunque son datos escasamente representativos como para extraer conclusiones en este sentido.
En la muestra de informativos de las televisiones autonómicas prevalecen las noticias que asocian la población inmigrante brasileña con la violencia de género (16 minutos y 13 segundos), aunque resalta el hecho de que el ámbito de difusión de estas cadenas, por su condición de mayor proximidad que las estatales, aborda una mayor diversidad temática. Hasta es posible encontrar alguna nota positiva relativa a los inmigrantes emprendedores o a la integración a través del deporte. De todas formas, las temáticas relativas a la prostitución, tráfico de drogas y redes y mafias de inmigración «ilegal» adquieren bastante más presencia informativa que las notas positivas anteriores, según puede observarse en la Tabla 51.
TABLA 51
ANÁLISIS DE LAS UNIDADES INFORMATIVAS DE BRASIL. TEMÁTICAS POR CADENAS.
TELEVISIÓN AUTONÓMICA
Fuente: Estudio Tratamiento Informativo de la Inmigración en España. Año 2008, Migracom (UAB) y Dirección General de Integración de los Inmigrantes (MTIN).
Nota: Periodo del 1 de marzo al 30 de noviembre de 2008.
Temática
Total
Canal 9
Canal
Sur
ETB 2
Tel
Madrid
TV3
TVG
Total
Nº unidades informativas
43
4
10
4
12
1
12
Tiempo
0:54:21
0:06:05
0:14:00
0:05:08
0:11:05
0:01:22
0:16:41
% unid. inf.
100,0%
100,0%
100,0%
100,0%
100,0%
100,0%
100,0%
Violencia de género
Nº unidades informativas
14
1
2
2
6
0
3
Tiempo
0:16:13
0:01:36
0:02:33
0:02:47
0:04:36
0:00:00
0:04:41
% unid. inf.
32,6%
25,0%
20,0%
50,0%
50,0%
0,0%
25,0%
Adopción de medidas de control de la inmigración
Nº unidades informativas
8
1
3
0
2
1
1
Tiempo
0:10:52
0:01:06
0:05:06
0:00:00
0:01:59
0:01:22
0:01:19
% unid. inf.
18,6%
25,0%
30,0%
0,0%
16,7%
100,0%
8,3%
Prostitución
e inmigración
Nº unidades informativas
7
0
2
0
2
0
3
Tiempo
0:08:45
0:00:00
0:02:05
0:00:00
0:02:33
0:00:00
0:04:07
% unid. inf.
16,3%
0,0%
20,0%
0,0%
16,7%
0,0%
25,0%
Trafico de drogas
e inmigración
Nº unidades informativas
4
2
0
0
0
0
2
Tiempo
0:06:25
0:03:23
0:00:00
0:00:00
0:00:00
0:00:00
0:03:02
% unid. inf.
9,3%
50,0%
0,0%
0,0%
0,0%
0,0%
16,7%
Agresiones de cuerpos de seguridad a inmigrantes
Nº unidades informativas
3
0
2
0
0
0
1
Tiempo
0:04:36
0:00:00
0:03:46
0:00:00
0:00:00
0:00:00
0:00:50
% unid. inf.
7,0%
0,0%
20,0%
0,0%
0,0%
0,0%
8,3%
Redes y mafias
de inmigración “ilegal”
Nº unidades informativas
3
0
1
0
1
0
1
Tiempo
0:02:03
0:00:00
0:00:30
0:00:00
0:00:22
0:00:00
0:01:11
% unid. inf.
7,0%
0,0%
10,0%
0,0%
8,3%
0,0%
8,3%
Inmigrantes
emprendedores
Nº unidades informativas
1
0
0
0
0
0
1
Tiempo
0:01:31
0:00:00
0:00:00
0:00:00
0:00:00
0:00:00
0:01:31
% unid. inf.
2,3%
0,0%
0,0%
0,0%
0,0%
0,0%
8,3%
Actos delictivos
Nº unidades informativas
1
0
0
0
1
0
0
Tiempo
0:01:35
0:00:00
0:00:00
0:00:00
0:01:35
0:00:00
0:00:00
% unid. inf.
2,3%
0,0%
0,0%
0,0%
8,3%
0,0%
0,0%
Opiniones o propuestas
de los partidos políticos sobre inmigración
Nº unidades informativas
1
0
0
1
0
0
0
Tiempo
0:01:53
0:00:00
0:00:00
0:01:53
0:00:00
0:00:00
0:00:00
% unid. inf.
2,3%
0,0%
0,0%
25,0%
0,0%
0,0%
0,0%
Inmigración e integración en el deporte
Nº unidades informativas
1
0
0
1
0
0
0
Tiempo
0:00:28
0:00:00
0:00:00
0:00:28
0:00:00
0:00:00
0:00:00
% unid. inf.
2,3%
0,0%
0,0%
25,0%
0,0%
0,0%
0,0%
TRATAMIENTO MEDIÁTICO DE LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA 197
A nivel general (todas las noticias de inmigración), observamos que al agregar los tiempos de las cinco cadenas de ámbito estatal el bloque temático al que se le destina más tiempo es al de los actos delictivos en los que están implicados los inmigrantes, denominados como tal, como extranjeros o por el gentilicio. En concreto, se le destinan a este tipo de informaciones tres de cada 10 minutos en los informativos de tarde-noche de 2008 de las cadenas estatales. Le siguen los temas políticos y a continuación se detecta interés por temas relacionados con la violencia social y por las recurrentes llegadas a España en cayuco o patera.
Las diferencias de las cadenas son bastantes significativas. Antena 3 y Tele 5 muestran un interés mayor que las otras tres cadenas estatales (TVE, Cuatro y La Sexta) por los actos delictivos y mucho menos por la perspectiva política.
Estos datos indican, a la vez, que la inmigración deriva hacia este tipo de macrotemáticas y apenas se preocupa de abordar temas relacionados con los procesos de integración, según vemos en el Gráfico 31 en el caso de los informativos de tarde-noche de las televisiones estatales.
6.5. Fuentes informativas
Una de las formas de comprender el tipo de tratamiento de la inmigración es mediante el estudio de las fuentes informativas o diferentes testimonios que aparecen en las noticias. Los ciudaGRÁFICO
31
TEMÁTICAS PRINCIPALES SOBRE INMIGRACIÓN. TELEVISIÓN ÁMBITO ESTATAL. AÑO 2008
0%
10%20%30%40%50%Antena 3CuatroLa SextaTele 5TVEPolíticaActosdelictivosViolencia SocialRacismoy XenofobiaLlegadasEconomíaIntegraciónOtros temas4,4%26,0%5,1%16,4%16,1%6,5%10,2%6,3%7,3%7,2%45,5%13,3%20,9%39,6%24,1%13,3%9,6%8,5%15,8%11,9%4,3%1,8%6,6%2,6%1,8%10,0%15,0%18,8%7,9%13,9%6,3%5,3%1,4%3,3%14,3%17,8%17,3%20,4%21,7%
Fuente: Estudio Tratamiento Informativo de la Inmigración en España. Año 2008, Migracom (UAB) y Dirección General de Integración de los Inmigrantes (MTIN).
Nota: Cuatro y La Sexta arrojan márgenes del 0,0% en los años en que aún no habían iniciado sus emisiones.
198 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
danos autóctonos son los que aparecen, más a menudo, para opinar sobre hechos que guardan
relación con la inmigración, tanto con la general como con la brasileña.
En el caso concreto de la inmigración de Brasil, observamos que las noticias relacionadas con
ellos alcanzan el promedio del 25,8%, porcentaje por encima del que se obtiene con los inmigrantes
provenientes de otros países. No obstante, esta presencia de fuentes de Brasil se debe,
en gran parte, a un caso puntual, como la polémica desatada en los aeropuertos de Brasil y España
con los controles de pasajeros. En las unidades informativas relativas a violencia de género
y prostitución, la voz de los testimonios brasileños disminuye, aunque no la presencia física tal y
como sucede, por ejemplo, con la prostitución.
Este porcentaje es similar al que arrojan las diferentes cadenas al analizar la participación de
fuentes informativas inmigrantes en las noticias sobre inmigración en general. El porcentaje de
fuentes provenientes de la población autóctona está bastante por encima del de inmigrantes,
según recoge el gráfico siguiente.
GRÁFICO 32
FUENTES INFORMATIVAS INMIGRANTES O AUTÓCTONAS. TELEVISIÓN ÁMBITO ESTATAL. AÑO 2008
0%
20%
40%
60%
80%
100%
Inmigrantes No inmigrantes
Antena 3 Cuatro La Sexta Tele 5 TVE
25,3%
45,4%
45,3%
18,7%
19,5%
74,7%
54,6%
54,7%
81,3%
80,5%
Fuente: Estudio Tratamiento Informativo de la Inmigración en España. Año 2008, Migracom (UAB) y Dirección General de Integración de los Inmigrantes
(MTIN).
TRATAMIENTO MEDIÁTICO DE LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA 199
La proporción de fuentes autóctonas o inmigrantes en los informativos de las televisiones autonómicas españolas es similar a la de las televisiones estatales. En este caso, el promedio de opiniones de la población brasileña es del 22,6%. Las primeras fuentes siguen siendo las provenientes de la población autóctona, con un 30,8%. Sin embargo, la tercera fuente es en este ámbito regional la de los cuerpos de seguridad del Estado, con un 16,5%, valor que se concentra entre las cadenas Canal 9, Tele Madrid y TVG. Se verifica que la gran presencia de las fuentes de cuerpos de seguridad se concentra en las unidades sobre actos delictivos y criminales.
De estos datos se desprende el hecho de que la población autóctona (ciudadanos, políticos y cuerpos de seguridad del Estado, sobre todo) es la que opina mayoritariamente sobre los temas relacionados con la población brasileña y que, por lo tanto, son informaciones que no cumplen con el contraste objetivo de fuentes recomendado por manuales fundamentales de referencia como el del Consell de l’Audiovisual de Catalunya (CAC, 2004) o el del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia, de la Secretaría de Inmigración y Emigración del Ministerio de Trabajo e Inmigración. En muchos casos, además, se constata que no siempre el espacio dedicado a los testimonios de Brasil guarda relación con el interés de los medios por contrastar la noticia, sino con el de reforzar los estereotipos.
6.6. Tratamiento de género
La mujer es la protagonista principal de las noticias sobre población inmigrante de Brasil en la televisión informativa estatal y autonómica. En este sentido, se invierte la tendencia con relación a los inmigrantes provenientes de otros países, que suele ser masculina85, tanto al mencionarse verbalmente el género, como al mostrase visualmente los protagonistas, según recoge la Tabla 52, extraída del estudio Tratamiento Informativo de la Inmigración en España, año 2008.
En el caso de las noticias relacionadas con la inmigración brasileña, observamos que 14 citan textualmente al género femenino en las televisiones estatales. De estas, tres personalizan el tratamiento como femenino singular y las otras 11 como femenino plural. En cuanto al género masculino, son solamente cinco las unidades que lo destacan, según recoge la Tabla 53 (Badet, 2009).
En la presentación visual86 de los inmigrantes de Brasil, los valores se aproximan mucho a los observados en la mención verbal por parte del periodista. Es decir, en general, cuando se habla
85 En el análisis cualitativo de los temas y del género realizado se considera como fundamentales las metodologías específicas para la observación del tratamiento informativo desde la perspectiva de género (Diéz, 2005; Ferin, 2006; Nash, 2007; Rodal 2007). Por otra parte, también son importantes referencias los estudios de Análisis Crítico del Discurso, mass media e inmigración (Van Dijk, 1997).
86 Se entiende como representación visual las imágenes que aparecen de colectivos de inmigrantes de Brasil durante las noticias. Por ejemplo, aparece una mujer brasileña como fuente informativa de Brasil o aparece una referencia del reportero con imágenes de mujeres que son citadas como brasileñas.
200 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
de mujer/es u hombre/s inmigrantes brasileñas/os, se tiende a mostrar también a estas personas de manera visual, cosa que se da en menor grado con la demás población inmigrante, que en este caso tiende a inclinarse por la población masculina, según queda recogido en la Tabla 52.
Cabe resaltar que el protagonismo de las mujeres brasileñas al mencionar y/o mostrar el género de los protagonistas de las noticias se centra en pocos enfoques temáticos, sobre todo la prostitución, asociación que contribuye a la (re)presentación de una perspectiva estereotipada de la imagen de la mujer brasileña y a la postre de Brasil. En concreto, de las 11 unidades informativas en las que se muestran protagonistas del género femenino en las cadenas estatales, seis tratan
TABLA 52
GÉNERO DE LOS INMIGRANTES EN LAS UNIDADES INFORMATIVAS. TELEVISIÓN
ÁMBITO ESTATAL. AÑO 2008
Fuente: Estudio Tratamiento Informativo de la Inmigración en España. Año 2008, Migracom (UAB) y Dirección General de Integración de los Inmigrantes (MTIN).
Nota: Periodo del 1 de marzo al 30 de noviembre de 2008.
Total
Antena3
Cuatro
La Sexta
Tele5
TVE
Género (texto)
Total
Nº unidades informativas
1.573
325
280
167
407
394
% unid. inf.
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
Femenino singular
Nº unidades informativas
97
23
14
9
34
17
% unid. inf.
6,2%
7,1%
5,0%
5,4%
8,4%
4,3%
Femenino plural
Nº unidades informativas
73
18
6
7
20
22
% unid. inf.
4,6%
5,5%
2,1%
4,2%
4,9%
5,6%
Masculino singular
Nº unidades informativas
207
55
29
21
67
35
% unid. inf.
13,2%
16,9%
10,4%
12,6%
16,5%
8,9%
Masculino plural
Nº unidades informativas
230
49
27
15
73
66
% unid. inf.
14,6%
15,1%
9,6%
9,0%
17,9%
16,8%
Ambos (masculino y femenino)
Nº unidades informativas
875
165
187
102
193
228
% unid. inf.
55,6%
50,8%
66,8%
61,1%
47,4%
57,9%
No pertinente
Nº unidades informativas
91
15
17
13
20
26
% unid. inf.
5,8%
4,6%
6,1%
7,8%
4,9%
6,6%
Género (visual)
Femenino singular
Nº unidades informativas
64
17
5
6
23
13
% unid. inf.
4,1%
5,2%
1,8%
3,6%
5,7%
3,3%
Femenino plural
Nº unidades informativas
66
10
8
4
25
19
% unid. inf.
4,2%
3,1%
2,9%
2,4%
6,1%
4,8%
Masculino singular
Nº unidades informativas
175
41
26
18
51
39
% unid. inf.
11,1%
12,6%
9,3%
10,8%
12,5%
9,9%
Masculino plural
Nº unidades informativas
208
48
34
22
51
53
% unid. inf.
13,2%
14,8%
12,1%
13,2%
12,5%
13,5%
Ambos (masculino y femenino)
Nº unidades informativas
402
66
81
57
91
107
% unid. inf.
25,6%
20,3%
28,9%
34,1%
22,4%
27,2%
No pertinente
Nº unidades informativas
658
143
126
60
166
163
% unid. inf.
41,8%
44,0%
45,0%
35,9%
40,8%
41,4%
TRATAMIENTO MEDIÁTICO DE LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA 201
asuntos relacionados con la prostitución y otras dos con violencia de género. Lo mismo ocurre en los informativos de las televisiones autonómicas: de las 10 unidades en las que aparecen mujeres, en siete se asocian con la prostitución, la violencia de género o los actos delictivos.
TABLA 53
GÉNERO DE LOS INMIGRANTES BRASILEÑOS EN LAS UNIDADES INFORMATIVAS.
TELEVISIÓN ÁMBITO ESTATAL. AÑO 2008
Fuente: Estudio Tratamiento Informativo de la Inmigración en España. Año 2008, Migracom (UAB) y Dirección General de Integración de los Inmigrantes (MTIN).
Nota: Periodo del 1 de marzo al 30 de noviembre de 2008.
Total
Antena 3
Cuatro
La Sexta
Tele 5
TVE 1
Género (texto)
Total
Nº unidades informativas
41
6
5
4
16
10
Tiempo
0:54:15
0:08:17
0:05:34
0:03:06
0:23:53
0:13:25
% unid. inf.
100,0%
100,0%
100,0%
100,0%
100,0%
100,0%
Ambos/Genérico
Nº unidades informativas
22
3
4
2
7
6
Tiempo
0:28:09
0:04:53
0:05:03
0:02:02
0:07:19
0:08:52
% unid. inf.
53,7%
50,0%
80,0%
50,0%
43,8%
60,0%
Femenino plural
Nº unidades informativas
11
1
0
0
7
3
Tiempo
0:18:17
0:01:35
0:00:00
0:00:00
0:13:34
0:03:08
% unid. inf.
26,8%
16,7%
0,0%
0,0%
43,8%
30,0%
Femenino singular
Nº unidades informativas
3
0
0
1
2
0
Tiempo
0:03:28
0:00:00
0:00:00
0:00:28
0:03:00
0:00:00
% unid. inf.
7,3%
0,0%
0,0%
25,0%
12,5%
0,0%
Masculino plural
Nº unidades informativas
5
2
1
1
0
1
Tiempo
0:04:21
0:01:49
0:00:31
0:00:36
0:00:00
0:01:25
% unid. inf.
12,2%
33,3%
20,0%
25,0%
0,0%
10,0%
Género (visual)
Ambos/Genérico
Nº unidades informativas
10
1
2
1
3
3
Tiempo
0:15:19
0:01:52
0:03:19
0:01:27
0:03:49
0:04:52
% unid. inf.
24,4%
16,7%
40,0%
25,0%
18,8%
30,0%
Femenino plural
Nº unidades informativas
9
1
1
0
6
1
Tiempo
0:13:32
0:01:35
0:00:26
0:00:00
0:10:59
0:00:32
% unid. inf.
22,0%
16,7%
20,0%
0,0%
37,5%
10,0%
Femenino singular
Nº unidades informativas
2
0
1
0
1
0
Tiempo
0:02:42
0:00:00
0:01:18
0:00:00
0:01:24
0:00:00
% unid. inf.
4,9%
0,0%
20,0%
0,0%
6,3%
0,0%
Masculino plural
Nº unidades informativas
5
2
0
0
2
1
Tiempo
0:05:11
0:02:00
0:00:00
0:00:00
0:01:24
0:01:47
% unid. inf.
12,2%
33,3%
0,0%
0,0%
12,5%
10,0%
Masculino singular
Nº unidades informativas
1
0
0
1
0
0
Tiempo
0:00:36
0:00:00
0:00:00
0:00:36
0:00:00
0:00:00
% unid. inf.
2,4%
0,0%
0,0%
25,0%
0,0%
0,0%
Sin imágenes de las fuentes brasileñas
Nº unidades informativas
14
2
1
2
4
5
Tiempo
0:16:55
0:02:50
0:00:31
0:01:03
0:06:17
0:06:14
% unid. inf.
34,1%
33,3%
20,0%
50,0%
25,0%
50,0%
202 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
6.7. Inmigrantes brasileñas y prostitución
Por los datos anteriormente expuestos, se constata que las noticias relacionadas con la prostitución constituyen la primera temática al especificar el género femenino de la población de Brasil. La primera opción de las cadenas, al informar sobre prostitución e inmigración, es mencionar el país o zona de origen de esas mujeres. Sin embargo, en el análisis de los países, se constata que las cadenas, cuando deciden destacar el país de origen para hablar de esa realidad, se centran principalmente en cinco países: Brasil, Rusia, Rumanía, Colombia y Ecuador. A partir de estos datos, se comprueba el protagonismo de Brasil en los informativos de las televisiones españolas en 2008 cuando el tema es la prostitución. Es decir, tanto en las cadenas estatales como las autonómicas, Brasil es el país número uno del ranking para ilustrar noticias de prostitución. Dicho de otra manera, Brasil se destaca en las televisiones analizadas en 2008 como el país que más se relaciona con la prostitución.
Esta muestra de noticias sobre prostitución está compuesta por casos que enfocan el tema desde diferentes perspectivas, desde noticias más usuales sobre la desarticulación de una mafia de prostitución, hasta unidades que abordan los problemas del tráfico de personas. Sin embargo, se constata que las imágenes tienden a mostrar escenas de la policía durante las detenciones de las bandas, así como imágenes de mujeres víctimas de las mafias. Llama la atención que, cuando aparecen las imágenes de las mujeres, destacan, generalmente, sus cuerpos desnudos o semidesnudos. Se encuentran desde imágenes un poco más lejanas, hasta aquéllas que llegan a enfocar primeros planos. Se trata de un tratamiento que erotiza y explota aún más la sensualidad de esas mujeres, sin contribuir a la compresión de la magnitud de los hechos.
Mayoritariamente, los discursos mediáticos analizados priorizan la asociación directa de la brasileña con la prostitución. La diferencia es que algunos discursos optan por la contextualización en espacio/tiempo de los hechos y otros no. También llama la atención que la denominación
IMAGEN 1
TRATAMIENTO VISUAL DE LAS INMIGRANTES BRASILEÑAS EN LA TELEVISIÓN ESPAÑOLA
TELE MADRID
ANTENA 3
TELE 5
TRATAMIENTO MEDIÁTICO DE LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA 203
de esas brasileñas va desde la erotización y poder de seducción, hasta la victimización y la esclavización que dichos colectivos sufren. En esta línea, encontramos ejemplos como el de Canal Sur (17/05/08), donde se afirma que: «La policía ha liberado a nueve brasileñas de un club de alterne de un local en Murcia, donde eran obligadas a ejercer la prostitución». O bien el de la televisión autonómica de Galicia, TVG (15/07/08) que informa que: «La policía nacional detuvo a cinco mujeres de origen brasileño en un control rutinario de un club de citas del centro de Pontevedra.» Tele 5 (29/10/08) argumenta sobre el mismo caso que: «La policía ha desmantelado una red dedicada a la prostitución. Las mujeres viajaban a España desde zonas marginales, zonas pobres de Brasil.»
En las informaciones también se resalta el efecto comparativo con otros países, tratamiento que permite redimensionar la asociación de la inmigración brasileña con la prostitución. Esto ocurre con noticias como la de Tele 5 (28/03/08) que asegura que: «La mayoría de las mujeres que trabajan en ese local son brasileñas». O esta otra de Tele Madrid (14/08/08) que afirma que: «Su cliente tipo son prostitutas, principalmente de origen brasileño». E incluso ésta de Cuatro (14/08/08) que resalta que: «Por 500 euros los miembros de esa organización conseguían que las prostitutas, en su mayoría brasileñas, pasasen por turistas ante las autoridades.»
Destacar a las mujeres brasileñas se justifica en parte, ya que es el colectivo con más víctimas del tráfico de personas para fines de prostitución en España. Sin embargo, también podría adoptarse la denominación de otros colectivos o las denominaciones generales para no crear una asociación directa del tema con las brasileñas. Encontramos un intento más completo de abordar el tema en las dos informaciones del día 25 de marzo de 2008 de Tele Madrid y Canal Sur. El canal autonómico madrileño recoge el testimonio de Yolanda Besteiro, presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, que indica el siguiente escalonamiento: «Mayoritariamente son brasileñas, seguidas de ecuatorianas y éstas de mujeres colombianas.» En el canal autonómico andaluz la voz en off del periodista informa que «proceden sobre todo de Brasil, Ecuador y Colombia. Llegaron a España con la promesa de un trabajo digno y se encontraron con la prostitución».
En concreto, sobre la imagen erótica, transgresora y prostituta de la mujer brasileña encontramos esta noticia del 28 de marzo de 2008 del informativo de tarde-noche de Tele 5 sobre un club de alterne en Villanueva del Fresno en el que los «encantos de las chicas brasileñas» están llevando a los hombres de la ciudad al burdel, y por lo tanto se las considera «destructoras de familias». Las imágenes se alternan entre la vida tranquila del pueblo y las imágenes oscuras del club. Todo ello acompañado con una canción como segundo plano sonoro. El discurso destaca por las declaraciones de los clientes habituales del club que refuerzan el estereotipo de la mujer brasileña en declaraciones como, por ejemplo, «…como una brasileña, no hay nada. Para hacer el amor, o como tú lo quieras decir, como una brasileña, no hay nada…»
204 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Otro modelo de tratamiento informativo lo encontramos el día 14 de octubre de 2008 en una noticia sobre la detención de una red de falsificación de visados de entrada en el espacio Schengen. Según las informaciones de las noticias, las principales «clientes», de acuerdo con Tele Madrid (14/10/08), eran, en su mayoría, brasileñas. Esa asociación aparece explicitada en las tres unidades del caso encontradas, en las cuales también se percibe un tratamiento del tema basado en imágenes facilitadas por la policía, principalmente en las unidades exhibidas por Cuatro y Tele 5 que presentan noticias breves87.
Cuatro (14/10/08) presenta imágenes ofrecidas por la policía con encuadres de planos cerrados e imágenes de las mujeres detenidas escondiendo el rostro y al mismo tiempo mostrando sus cuerpos. Mientras se muestran imágenes como las que aparecen a continuación, el presentador del programa argumenta el siguiente discurso: «La policía ha detenido a 84 personas relacionadas con una red especializada en la falsificación de sellos de entrada y salida del espacio Schengen. Por 500 euros los miembros de esa organización conseguían que las prostitutas, en su mayoría brasileñas, pasasen por turistas ante las autoridades. La policía se ha incautado de sellos falsificados, fichadores y justificantes de envío de dinero a Brasil.»
Tele 5 (14/10/08) muestra imágenes similares a las de Cuatro de la policía y las mujeres y, en este caso, el presentador explica que «La policía nacional ha desarticulado una red dedicada a la falsificación y venta de visados a prostitutas para regularizarlas como turistas. A cambio, esas mujeres sólo tenían que pagar 500 euros. Ha habido 84 detenidos. Todos ellos de origen brasileño.»
87 Una noticia breve es cuando el presentador repasa directamente la información, acompañada de imágenes de los hechos (off conductor del presentador más las imágenes).
IMAGEN 2
TRATAMIENTO VISUAL DE LA DETENCIÓN DE UNA RED DE FALSIFICADORES DE VISADOS. CUATRO, INFORMATIVO DE TARDE-NOCHE, 14 DE OCTUBRE DE 2008
TRATAMIENTO MEDIÁTICO DE LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA 205
En el informativo de Tele Madrid del mismo día (14/10/08), la noticia sobre la red de falsificación de visados a prostitutas se presenta en formato de reportaje. Mientras habla un policía, se muestran imágenes diferentes de las observadas en las otras dos cadenas estatales. Puede ser que la cobertura más detallada del caso se deba al hecho de que las detenciones ocurrieron en Madrid y, por lo tanto, el acceso a la información fuera más fácil por parte de la cadena y de mayor interés para el público local. En el informativo de Tele Madrid, el presentador asegura que: «Falsificaban pasaportes y luego se los vendían a prostitutas por 500 euros. Ellas trabajan en clubs de Madrid. La policía ha desmantelado a esa organización. La mayoría son brasileños. Hay 84 detenidos», mientras se muestran imágenes de las prostitutas, facilitadas por la policía. A continuación, muestra un miembro del Cuerpo Nacional de Policía que aparece como fuente informativa sobre el caso.
IMAGEN 3
TRATAMIENTO VISUAL DE LA DETENCIÓN DE UNA RED DE FALSIFICADORES DE VISADOS. TELE 5, INFORMATIVO DE TARDE-NOCHE, 14 DE OCTUBRE DE 2008
IMAGEN 4
TRATAMIENTO VISUAL DE LA DETENCIÓN DE UNA RED DE FALSIFICADORES DE VISADOS.
TELE MADRID, INFORMATIVO DE TARDE-NOCHE, 14 DE OCTUBRE DE 2008
206 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Como contrapunto, encontramos algún caso donde las prostitutas brasileñas son consideradas víctimas de los actos delictivos relacionados con su profesión, como en el caso de agresión policial en Marbella. Las brasileñas involucradas en los hechos son entrevistadas y aparecen como fuentes informativas principales, hecho que no se observa con frecuencia en las noticias analizadas de prostitución y colectivos brasileños y en las de inmigración en general. Como dato significativo, el caso muestra a prostitutas brasileñas denunciando las agresiones sufridas por los policías mediante planos medios similares a los que se adopta con cualquier fuente informativa ciudadana u oficial. Deja así de verse la imagen de prostitutas semidesnudas que no dan su versión de los hechos. Sin embargo, sigue habiendo un problema, ya que a estas mujeres no se las identifica en el rótulo, aunque sean las protagonistas.
Así se recoge, por ejemplo, en Antena 3 (01/10/08). La voz en off del periodista asegura que: «Los dos policías acudían esta mañana a prestar declaración ante el juez. Sobre ellos pesa la denuncia de esta mujer brasileña que trabaja en uno de los clubs de alterne de Marbella. Se atrevió a ir a la comisaría y poner una denuncia por agresión sexual y malos tratos. Ahora, ella y sus compañeras temen las consecuencias.» Aparece una de las mujeres implicadas que asegura que «estamos con mucho miedo, mucho miedo». En Tele 5 (02/10/08) aparece otra mujer que pide justicia: «Queremos justicia, queremos que todas las víctimas, como yo, denuncien sin miedo.» Una tercera mujer aparece en Canal Sur (30/09/08) asegurando que: «Yo tenía miedo, porque ellos dijeron que ellos eran poderosos, que iban a ponerme en un barco. Que irían a enviarme a mi país. Pero yo tengo papeles.»
Las fuentes de las inmigrantes brasileñas contrastan con las de la policía comprometiéndose a averiguar los hechos e incluso con la madre de un policía que cuestiona las declaraciones de las brasileñas y las tilda de oportunistas, como se observa en Tele 5 (02/10/08), una declaración que explicita la dificultad de legitimar el discurso de esas inmigrantes y profesionales del sexo. La voz en off del periodista introduce el testimonio afirmando que «La madre de un agente asegura que él es inocente.» A continuación, aparece la mujer argumentando que: «Yo ya no sé si esas muchachas están formando aquí un montaje muy grande. Yo no sé lo que esas putas están liando. Yo no sé si quieren ir a su país y quieren coger dinero. Yo sé que mi hijo no ha pegado ni violado.»
6.8. El caso de la polémica en los aeropuertos de Brasil y España
El caso al que se le destinó más tiempo de la muestra de noticias relacionadas con la población migrante brasileña en 2008 (Lorite, 2008) fue el de la polémica suscitada en varios aeropuertos de Brasil y España con el control de los pasaportes. Un caso que al principio se asocia totalmente con los colectivos inmigrantes que llegan a los aeropuertos de España, pero que, conforme se profundiza, deriva hacia la hibridación de la condición turística con la inmigrante.
TRATAMIENTO MEDIÁTICO DE LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA 207
La magnitud mediática del caso permite ampliar la visibilidad de Brasil en los mass media de España y propicia un cambio en la percepción de los brasileños que viven en Brasil respecto a España como país de destino de emigrantes y turistas. Este suceso ocurrió durante los meses de marzo y abril de 2008. Las primeras noticias sobre el tema se propagaron en Brasil después del 10 de febrero, cuando la brasileña Patricia Camargo Magalhães, que realizaba una conexión en el aeropuerto de Barajas con destino a Portugal para participar en un Congreso de Física, fue repatriada después de pasar tres días en el aeropuerto español. Al llegar a Brasil, la estudiante denunció en los medios de comunicación la situación vivida. El 5 de marzo, otro grupo de 30 brasileños también fue repatriado desde el aeropuerto de Barajas. Al día siguiente, 6 de marzo, ocho españoles fueron repatriados desde el aeropuerto de la ciudad de Salvador de Bahía. A partir de esa fecha, se sucedieron varias detenciones de posibles turistas en Brasil y España que generaron un problema diplomático, al que se le destinó un espacio significativo en los principales telediarios de ambos países.
Durante todo el mes, se recogieron diversos testimonios, en los diferentes telediarios de Brasil, de personas que habían vuelto y otras que estaban organizando su viaje con miedo de que pasase algo. En el «Jornal das 10» de TV Globo (08/03/08), se recoge el testimonio de Lecy, una abogada que asegura tener miedo y considera que «para viajar tenemos que ir tranquilos, bien dispuestos, sólo buscando encontrar cosas buenas.»
Las noticias de Brasil refuerzan la idea de que el país tiende a cumplir la ley de la reciprocidad. Así, se destaca en el «Jornal Nacional» de TV Globo (6/03/08). El periodista resalta que: «Sólo el año pasado, 3.000 brasileños fueron detenidos en España. En Brasilia, el embajador español informó que la media es de ocho retenidos por día porque no cumplen las exigencias para entrar en el país. Él mismo considera que el número es alto y ha dicho que va a luchar para reducirlo.» El presentador del programa subraya que «El embajador español dijo aún que no hubo discriminación contra los brasileños. El Itamarati declaró que Brasil podrá dispensar el mismo tratamiento a los españoles que lleguen aquí.» Después de las primeras declaraciones del gobierno brasileño sobre la tendencia de la reciprocidad, el día 11 de marzo, fueron deportados tres españoles en Salvador, Brasil. A partir del día siguiente, 12 de marzo, el caso de los españoles detenidos se destacó en los mass media de Brasil y la temática empezó a salir en los telediarios de España.
Al analizar las noticias exhibidas en las cadenas españolas, se percibe que la manera de comprender la cuestión fue cambiando a lo largo de los días que se abordó. Por otra parte, algunas cadenas dramatizaron más aún el tema con textos e imágenes que transmiten a los oyentes la sensación de inseguridad de ir a Brasil o de venir a España. En el sentido de dramatización, destaca una parte de la unidad de La Sexta (13/03/08), donde el telespectador se queda al final con la sensación de que el sueño de Brasil, marcado por la imagen estereotipada de la ciudad
208 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
de Río de Janeiro, puede no hacerse realidad para muchos españoles. Una imagen que refuerza la idea «tropicalista»88 de Brasil.
El presentador argumenta lo siguiente: «Y cuidado si pretende viajar a Brasil en estas vacaciones porque a muchos turistas se les está dando la vuelta. Supuestamente, en represalia por el endurecimiento de los controles aquí en España. Una ciudadana brasileña lleva cuatro días retenida en Barajas. Por ese asunto, su agencia de viajes insiste en que tiene todos los papeles en regla.»
Desde el 14 al 17 de marzo, encontramos ocho noticias que están marcadas por los mismos criterios temáticos. Sólo cambian los ejemplos de brasileños y españoles detenidos como: turistas españoles con destino a Brasil, otros españoles a los que se les impide la entrada, la vuelta de la brasileña Janaína Magalhães y las dificultades para la repatriación del cuerpo de un brasileño desde España. Este caso se concluye con dos noticias de Canal Sur y de TVE, del día 1 de abril, que informan del fin de la crisis entre Brasil y España por medio de un acuerdo entre los dos países. Sin embargo, a lo largo de 2008 y de 2009 el problema sigue vigente.
Es importante resaltar que a la vez que la temática fue adquiriendo importancia en los mass media de Brasil, se iba observando que amagaba detrás aspectos como el de los deseos de la población brasileña de migrar a otros países. En el programa «Domingo Espetacular» de TV Record (09/03/08), el periodista asegura que: «Sólo en el mes de febrero, 452 personas que volaron de Brasil a España fueron bajadas al desembarcar… España no es el único país que dificulta la entrada de brasileños…»
Cabe subrayar que las dificultades de los colectivos brasileños para entrar en países de la Unión Europea o en Estados Unidos no tuvieron lugar solamente en el mes de marzo de 2008. Sin embargo, los mass media no trabajan exactamente a tiempo real todos los acontecimientos y se basan en agendas importantes para la difusión mediática. Este caso sólo ocupó espacio porque a algunos estudiantes que viajaban como turistas se les impidió entrar en España y dicha acción ha conseguido espacio en la agenda mediática.
Las noticias analizadas muestran que la cuestión, en la mayoría de los casos, se centró en sucesos aislados, sin una profundización de los porqués de dicha situación. La falta de contextualización puede haber creado en el imaginario social, en parte, la idea de que la temática era una novedad, hecho que, como se demostró, no se corresponde con la realidad.
88 Según considera Ribeiro (2002: 9), la primera narración del imaginario europeo de Brasil asociada al «tropicalismo» fue la carta de Pero Vaz de Caminha en 1500, en la que se destacaba el deseo por el cuerpo desnudo de una nativa. Desde este periodo hasta la actualidad, el cuerpo de la mujer brasileña se viene reafirmando en el imaginario social como símbolo de Brasil (Ribeiro, 2002: 9).
TRATAMIENTO MEDIÁTICO DE LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN ESPAÑA 209
6.9. Conclusiones
Los datos cuantitativos y observaciones cualitativas llevadas a cabo a lo largo de este capítulo permiten afirmar que la población de Brasil se aborda desde una perspectiva bastante monotemática en los telenoticiarios españoles de mayor impacto social, así como en otros medios escritos. Dicha visión sesgada no permite mostrar a las audiencias españolas la realidad tan sumamente diversa y compleja del país latinoamericano. La dificultad de representar mediáticamente dicha realidad sigue la tendencia de gran parte de los medios de comunicación de todo el mundo de simplificar al máximo la información, simplificación que muchas veces conlleva la fácil representación visual, sonora y textual de los tópicos y estereotipos de siempre.
Al mostrar cómo la televisión informativa española difunde las dinámicas de la población brasileña y, en concreto, aspectos relacionados directa o indirectamente con la movilidad migratoria, podemos constatar la tendencia a reiterar la asociación de dicha migración con el género, en particular con las brasileñas y a la postre con el exotismo y la prostitución. De las 84 noticias de televisión sobre Brasil que se dieron en 2008 en los informativos de tarde-noche de las televisiones estatales y autonómicas españolas, la mayoría las protagonizan mujeres. Un protagonismo que en gran parte está destinado a abordar un buen número de temas en los que se asocia la mujer inmigrante brasileña con la prostitución. Mediante estas informaciones, no es posible visibilizar que reside en España un amplio colectivo de brasileñas que desempeñan diferentes roles profesionales, educativos y culturales. Estas mujeres parecen no existir y su invisibilidad da paso a una sola visibilidad, la de la perspectiva de la prostitución y la de la del conflicto, en particular, la de la violencia doméstica y social.
A casos destacados por los medios españoles como el de la polémica suscitada en los aeropuertos de Brasil y España, con el control de los pasaportes, se le destinó un tiempo significativo. En concreto se abordó en 20 de las 84 noticias difundidas sobre Brasil, entre el 1 de marzo y el 30 de noviembre de 2008, en las televisiones españolas, y vemos que, al estudiar la temática desde la doble mirada de la televisión brasileña y española, nos permite comprender cómo una misma realidad migratoria se interpreta de manera diferente en el país de origen que en el de acogida. Cabe resaltar que es bueno que adquiera importancia esta perspectiva sociopolítica, porque permite mostrar, un poco más de cerca, la realidad diversa de Brasil y, en particular, la de los procesos migratorios. No obstante, tal y como se ha recogido anteriormente, el tratamiento informativo del tema derivó hacia la perspectiva dramática y contribuyó negativamente a generar una sensación de pánico entre los emigrantes y entre los turistas cuyo destino era España.
Por último, cabe subrayar que los datos mostrados pretenden servir para buscar soluciones para
210 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
un mejor tratamiento informativo de los colectivos brasileños, no sólo en España, sino también en los países emisores de emigrantes. Un tratamiento de calidad y respetuoso con la diversidad y realidad de los brasileños pasa por ir más allá de la tendencia monotemática reinante y derivar hacia el contraste de matices informativos.
A MODO
DE CONCLUSIÓN

A MODO DE CONCLUSIÓN 213
A MODO DE CONCLUSIÓN
El estudio de la inmigración brasileña en España confirma que el fenómeno migratorio contemporáneo, lejos de obedecer únicamente a lógicas económicas, es diverso en cuanto a proyectos, situaciones y condicionantes sociales. Esto se comprueba cuando observamos que el aumento del flujo emigratorio brasileño hacia España coincide tanto con la pujanza económica de Brasil, como con el reposicionamiento geopolítico del país en el escenario internacional. Es preciso, por consiguiente, trascender la visión binaria clásica entre personas de países de «emigración» (pobres) que se mueven hacia países de «inmigración» (ricos) y acercarnos a un análisis complejo y dinámico que tenga en cuenta el actual contexto de la globalización.
El presente estudio demuestra con datos concretos cómo una explicación estrictamente económica se queda corta a la hora de explicar los actuales desplazamientos de personas entre Brasil y España. Pues si bien Brasil es un país en auge económico sigue emitiendo mano de obra a la vez que importa trabajadores cualificados de Europa, Asia y Norteamérica; y atrae inmigrantes de países vecinos y de naciones africanas de habla portuguesa. Por otra parte, en términos económicos, Brasil no sólo produce flujos migratorios hacia España, sino que genera beneficios a las empresas españolas situadas en Brasil (buena parte de los resultados de algunas empresas españolas que cotizan en Bolsa se generan en Brasil. Éste es el caso de Banco Santander, Telefónica, OHL o Abengoa).
Al igual que en otros países —desde la crisis del sistema fordista de producción—, la migración interna ya no es garantía de movilidad ocupacional y social en Brasil. Por otro lado, en las últimas décadas del siglo XX comienza a descender el número de inmigrantes que llegan a
214 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Brasil, al tiempo que empiezan a incrementarse los flujos emigratorios. Es precisamente a partir de mediados de la «década perdida»89 (1980) que los movimientos migratorios internacionales cambian de rumbo. De esta manera, Brasil pasa a exportar capital humano, siendo España uno de los destinos elegidos.
La consolidación de España como país de inmigración, junto con la puesta en marcha de políticas restrictivas que dificultan la entrada de inmigrantes en los destinos tradicionales de emigración brasileña (como es el caso de Estados Unidos y Reino Unido), provocó -a principios del siglo XXI- un cambio de dirección en los flujos emigratorios brasileños. Las crecientes dificultades de la emigración hacia Estados Unidos, la constante devaluación del dólar en relación a la moneda brasileña, el fortalecimiento del euro y el aumento del control de las fronteras aeroportuarias del Reino Unido convierten a España en una alternativa viable para culminar los proyectos migratorios de brasileñas y brasileños. A todo esto se añade el papel de las redes migratorias ya consolidadas en España, a través de las cuales se concreta la decisión de emigrar. Y con ella, el cuándo, el dónde y a menudo también el cómo.
Por otra parte, muchos inmigrantes residentes en Portugal terminan emigrando hacia España. En efecto, los relatos de los inmigrantes confirman que Portugal es un país donde se realiza un «rito de paso» de algunos proyectos migratorios de brasileños hacia Europa. La cercanía física entre estos dos países, la semejanza lingüística entre sus lenguas oficiales, la libre circulación entre ambos países y sus diferencias salariales, motivan el flujo de brasileños y brasileñas de Portugal hacia España.
Estas son algunas de las razones por las que, al contrario de lo que sucede con otros grupos de inmigrantes, el colectivo brasileño presenta un crecimiento constante, continuo y relativamente tardío en España.
A la hora de abordar cuáles son los proyectos migratorios de las y los brasileños en España, debe tenerse en cuenta la heterogeneidad de orígenes y circunstancias que subyacen tras la etiqueta «inmigración brasileña», en cuanto a clase social, estatus, género, edad y modos de generaciones. Y tomar consciencia de que las desigualdades sociales y las heterogeneidades presentes en los contextos de origen están también presentes en diferentes modos en España.
Por otra parte, si bien la inmigración brasileña en España muestra una progresiva tendencia hacia la paridad en el número de hombres y mujeres, se trata de un colectivo feminizado, como
89 Expresión muy utilizada por los economistas latinoamericanos para caracterizar la década de 1980 como un periodo en el que se produce un gran descenso de los indicadores económicos debido a las sucesivas crisis económicas que afectan a los países latinoamericanos y que generan un aumento considerable de la pobreza (Sales, 1998). En esta década se agudiza el abismo social en cuanto a acceso a los recursos, junto con una inflación galopante, aumento del desempleo y pérdida de poder adquisitivo de las clases medias.
A MODO DE CONCLUSIÓN 215
sucede con otros flujos de latinoamericanos. Asimismo, las pautas matrimoniales de las y los brasileños se concretan, en gran medida, a partir de matrimonios mixtos. Las mujeres brasileñas son el colectivo de extranjeras que en mayor medida se casa con hombres españoles.
Las y los brasileños se encuentran dispersos por el territorio español. Aunque se observa una mayor presencia en las comunidades autónomas de Cataluña y Madrid, se constata una ocupación territorial bastante disgregada. Además, en las ciudades donde reside el colectivo, tampoco se detecta una concentración específica en barrios o zonas concretas. A nivel provincial, los destinos con mayor número de empadronados son Madrid (23.453) y Barcelona (17.351). A gran distancia le siguen Valencia (4.901) y Málaga (4.715).
Tal como se desprende de la presente obra, en líneas generales la emigración de brasileñas y brasileños hacia España se produce en dos etapas diferenciadas. La primera, iniciada a mediados de la década de los noventa hasta la primera década del siglo XXI, está conformada en su mayoría por proyectos migratorios que no responden a factores estrictamente económicos, sino que más bien se trata de proyectos protagonizados, principalmente, por personas de clase media que buscan mantener o ampliar su capital de clase -como por ejemplo los proyectos que persiguen lograr ingresos para costear la educación de los hijos-. Así lo han expresado muchos de nuestros entrevistados de clase media y media-alta, al señalar cómo los recursos económicos y educativos del migrante pueden jugar un papel destacado a la hora de concretar el proyecto migratorio, sobre todo a medio y a largo plazo. Esta inmigración incluye una población joven, urbana, muy especializada, con buena formación académica y con proyectos migratorios construidos con el objetivo de capitalizarse cultural, social, laboral y económicamente. Este tipo de inmigración explica en buena medida por qué el nivel educativo de las y los brasileños es más elevado que el de la media de extranjeros no comunitarios en España.
Por otro lado, ya a partir de 2004 se complejiza el flujo migratorio cuando aparecen nuevos perfiles de inmigrantes brasileños procedentes de las clases trabajadoras. La situación económica y la pertenencia a una clase social específica determinan en gran parte el carácter de los proyectos migratorios y el tipo de vinculación con las redes migratorias. En el caso de las personas procedentes de los sectores económicos más bajos, la decisión de emigrar se construye como una estrategia familiar de subsistencia. Se trata de un perfil que busca cualquier actividad laboral en el «mercado de trabajo para inmigrantes», con el objetivo de acumular el máximo posible de dinero para enviar a sus contrapartes en Brasil.
De este modo, el colectivo muestra un incremento continuado de este nuevo perfil de inmigrante a partir de la mitad del primer decenio del siglo XXI. Una inmigración sin cualificación académica y en su mayoría sin permisos de residencia y trabajo. Así lo demuestra la cifra de empadronados que es considerablemente más elevada que la de las personas con autoriza12
216 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
ción de residencia. El periodo de mayor incremento relativo se produce durante el 2004-2005, cuando se pasa de 37.995 a 54.115 empadronados brasileños. Este aumento continuó de forma significativa, ya que en enero de 2008, un total de 116.548 nacionales de Brasil se encuentra empadronado en los diferentes municipios de España, lo que significa que se ha sextuplicado la cifra existente en el año 2001.
Siguiendo la misma tendencia anterior, una importante parte del colectivo no cuenta con permisos de residencia y trabajo. Si comparamos la cifra de brasileños empadronados (116.548) con el conjunto de los brasileños con autorización de residencia, la estimación de personas en situación irregular es elevada. Si a esta cifra le restamos las personas nacionalizadas (695) y las personas con autorización de residencia (39.170), el resultado sería una estimación de brasileños en situación de irregularidad alrededor de 76.378 personas. Esta cifra supone el 66,4% del total de empadronados. En otras palabras, casi dos tercios de los brasileños en territorio español no han podido regularizar su situación.
Una peculiaridad de esta inmigración es la diversidad de zonas de origen. Si bien en términos absolutos hay un importante flujo de inmigrantes procedentes del sureste brasileño, especialmente de los poblados estados de São Paulo y Minas Gerais, también se constata una presencia significativa de inmigrantes procedentes de zonas más del interior y/o rurales, como las personas originarias de Rondonia (especialmente de la ciudad de Ji-Paraná) y de los Estados de Goiás y Paraná.
Esta inmigración proveniente de los estratos inferiores de la sociedad es muy reciente y persigue completar ingresos para lograr determinados objetivos; como el pago de una deuda o la compra de una casa. En este caso, las diversas redes migratorias son cruciales para determinar este tipo de inmigración. Sean redes familiares (incluyendo la familia extensa), religiosas (principalmente de las iglesias evangelistas), profesionales o de amigos. Más allá de la ayuda en la gestación del proyecto migratorio, las redes también cumplen una función esencial a la hora de ubicar al inmigrante en las relaciones de clase dentro de la sociedad receptora.
Grosso modo, se trata de un colectivo formado por perfiles laborales diferenciados según género. De esta manera, los hombres están preferentemente ocupados en trabajos no manuales de rutina (vigilancia y limpieza de edificios, empleado de bares, restaurantes, servicios de hospedaje, camarero, cocinero, empleado de servicios de transporte, servicios de mantenimiento, entre otros), y en trabajos manuales (construcción e industria). Últimamente se constata un aumento en el trabajo sexual masculino. En cambio, la mayoría de las mujeres realiza también trabajos no manuales de rutina (dependienta de tiendas, relaciones públicas, asistencia sanitaria, auxiliar de oficina, recepcionista, empleada en el sector de hostelería, entre otros.) y trabajos de reproducción social (trabajo doméstico asalariado —interno o por horas—, trabajo sexual y otros trabajos de reproducción social —cuidado de ancianos, niños, etc.—).
A MODO DE CONCLUSIÓN 217
A pesar de los condicionantes estructurales y sus indiscutibles efectos uniformizadores y limitadores de las oportunidades laborales para los inmigrantes en general, hemos observado que en el colectivo brasileño -de forma más acentuada que para otros colectivos- predomina la pluralidad en términos de cualificación profesional, estrategias de incorporación en el mercado de trabajo, perfiles profesionales, experiencia laboral, entre otras. Las trayectorias profesionales observadas en este estudio están marcadas básicamente por el capital de clase social de los inmigrantes.
Las desigualdades de género y clase social, los obstáculos jurídicos, los recursos de clase y la segmentación étnica del mercado de trabajo español son factores que dibujan el mapa laboral y lo distribuyen en diferentes nichos de mercado de trabajo. Para una buena parte del colectivo, especialmente para los inmigrantes originarios de las zonas urbanas en Brasil y con una buena formación académica, la «inconsistencia de estatus» sigue siendo una constante, puesto que se trata de personas con un capital humano alto (nivel educativo, experiencia profesional previa) que no consiguen empleos acordes con su formación. No obstante, el tiempo de permanencia en España, el capital social, la formación recibida en la sociedad de destino y la adquisición de competencias lingüísticas influyen positivamente en la recuperación del estatus inicial o en la movilidad ascendente.
También el autoempleo o la vía empresarial permiten la movilidad laboral ascendente, encaminada a lograr mayores ingresos y recuperar estatus social, así como es una estrategia para poder adquirir bienes e inmuebles en la sociedad de origen. Por lo general, el paso hacia la actividad emprendedora es precedido de una larga trayectoria laboral en el mercado de trabajo por cuenta ajena.
En otro orden de cosas, en el contexto español existe una inflación del uso de imágenes exóticas de Brasil por parte de los autóctonos y de los propios inmigrantes brasileños. Al igual que ocurre en otros países, una parte del propio colectivo trata de «exotizar» la imagen de Brasil en España con la finalidad de obtener cierta ventaja en el acceso a los recursos materiales (acceso a determinados puestos de trabajo, como es el caso de algunas actividades vinculadas al sector de la hostelería, el trabajo sexual o la animación cultural). De este modo, los brasileños tratan de sacar ventajas en la incorporación laboral incluso para el acceso a puestos de trabajo como la construcción o la industria. En algunas actividades, como el trabajo sexual, por ejemplo, este diferencial es un capital inestimable que favorece incluso movilidad ocupacional dentro de esta profesión.
En otras palabras, algunos inmigrantes con determinado fenotipo tratan de resignificar las jerarquías raciales de Brasil reconstruyéndolas, una vez en España, en términos étnicos para desmarcarse de la imagen de otros colectivos de inmigrantes que están más estigmatizados socialmente, como los africanos o los árabes.
218 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Esta visión esencialista de lo «brasileño» favorece a una parte del colectivo en cuanto a las preferencias de los empleadores para determinados puestos de trabajo. Sin embargo, también genera un discurso que normalmente les encorseta en roles y perfiles que los etnicizan, de manera que la propia heterogeneidad de las y los inmigrantes queda ensombrecida. Asimismo, esta lógica extremadamente esencializadora genera nuevas formas de relaciones asimétricas, jerarquizadas y desiguales.
Como se puede apreciar a lo largo de estas páginas, la inmigración brasileña en España presenta un crecimiento relativamente tardío comparado con otros colectivos de inmigrantes en España. Tardía también ha sido la visibilización de la inmigración brasileña en los discursos políticos, mediáticos e incluso académicos sobre la inmigración. La visibilización del colectivo coincide con la denegación de entrada a un mayor número de turistas de origen brasileño en España: sólo en 2008 se impide la entrada a 2.500 personas. Si bien es cierto que en 2009 esta cifra disminuye un 24%, los brasileños siguen siendo uno de los colectivos que tiene más dificultad para entrar en España.
A raíz del conflicto diplomático entre Brasil y España -ocurrido en febrero de 2008 y que impidió la entrada de turistas por parte de ambos países: el denominado «caso Barajas»-, la inmigración brasileña ha ganado presencia sonora en el discurso político y mediático. Este conflicto diplomático dejó entrever la paradoja brasileña; ya que siendo Brasil un país emisor de emigrantes a España, es también el segundo país de todo el continente americano en número de turistas hacia España, sólo quedando atrás de Estados Unidos.
Con el aumento de la inmigración, también hubo una inflación en las imágenes y noticias del colectivo. Una singularidad presente en el discurso mediático es el predominio de noticias relacionadas con las mujeres brasileñas. Se trata de un patrón poco común entre los demás colectivos, en los que el impacto mediático de las mujeres ha sido muy reducido, en sintonía con su escasa visibilidad social. Sin embargo, las noticias y sucesos relacionados con las mujeres brasileñas son predominantes y es una característica muy peculiar del colectivo.
Para finalizar, y a raíz de todo lo anotado, esta obra sugiere algunas propuestas para futuros estudios:
• La presente investigación constituye un estudio pionero en la aproximación hacia un colectivo que hasta el momento ha sido escasamente estudiado de forma global en España. Con esta investigación esperamos poder arrojar luz sobre el fenómeno de las migraciones en el contexto español y contribuir a aportar respuestas y nuevos interrogantes, específicamente con referencia a las especificidades de la inmigración brasileña. Además, el presente estudio permite plantear cuestiones «buenas para pensar», por utilizar una expresión de Levi-Strauss, y que dejamos abiertas para futuros estudios y reflexiones.
A MODO DE CONCLUSIÓN 219
• Un dato singular de la inmigración brasileña es su desplazamiento pendular. Al no requerirse el visado para entrar en el territorio de los países que conforman el espacio Schengen
—formado por la mayoría de los Estados miembros de la Unión Europea y otros países—, algunos inmigrantes realizan una migración pendular, con trabajos por temporadas en España. Incluso algunos trabajadores se desplazan de forma circular entre dos o más países de la Unión Europea. Esta característica de la movilidad pendular también se ha constatado en otros países, como por ejemplo en Estados Unidos, donde Margolis (1994) utiliza el término «migración yo-yo» en la década de los noventa. Profundizar en su conocimiento es fundamental para identificar y analizar las prácticas transnacionales del colectivo brasileño en España y en Europa.
• Asimismo, respecto al proyecto de retorno a Brasil, el estudio identifica que el retorno se concibe como una «vuelta a casa» transitoria. Así, las estancias en el país de origen se caracterizan por ser breves y constantes, especialmente para aquéllos que ya cuentan con el permiso de residencia. Los relatos sobre esta experiencia muestran la paradoja de que aunque es factible retornar al espacio geográfico del que se partió, no es posible reencontrarse con el lugar imaginario al que se sentían pertenecientes. Aproximarse empíricamente a las estrategias de las y los migrantes brasileños residentes en España ante el retorno es imprescindible para la elaboración de políticas públicas junto con las comunidades de origen y a través de programas de co-desarrollo.
• Puesto que la llegada de la inmigración brasileña en España es relativamente tardía en comparación con otros colectivos —se produce especialmente en un periodo de tiempo en el que ya habían finalizado los dos últimos procesos de regularización extraordinaria llevados a cabo por el gobierno español (en 2000 y 2005)— presenta una alta tasa de inmigrantes que carecen de autorización de residencia. Junto con los bolivianos, los extranjeros procedentes de Brasil ocupan uno de los primeros puestos en cuanto a tasa de irregularidad. Profundizar en el análisis de las estrategias laborales y de supervivencia de las y los inmigrantes irregulares permitiría afianzar el conocimiento del colectivo en España. Además, en el futuro muchos pueden lograr la autorización de residencia y trabajo por arraigo social, lo que al mismo tiempo potenciará pautas de reagrupación familiar específicas del colectivo.
• En los últimos años, el movimiento asociativo de las comunidades brasileñas en el extranjero ha crecido de forma exponencial en los principales países de destino. El propio gobierno brasileño se moviliza -a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores- para lograr mantener un diálogo permanente con los diferentes colectivos de brasileños en el extranjero90. La
90 La organización y financiación en los últimos cuatro años de dos encuentros en Río de Janeiro con representantes de las comunidades brasileñas de todo el mundo se puede interpretar en clave de reconocimiento de este movimiento asociativo en el extranjero, además de la voluntad de repensar la gestión del Estado más allá de las fronteras nacionales.
220 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
organización en forma de movilización política de las comunidades inmigrantes puede ser interpretada como reacción ante las medidas antiinmigración que proliferan en los países de destino. El fortalecimiento del tejido asociativo brasileño merece ser analizado en profundidad en futuras investigaciones.
• Finalmente, conviene tener presente el impacto de la pujante coyuntura económica de Brasil en las pautas migratorias de las y los brasileños. Un escenario económico favorable es decisivo en las prácticas económicas transnacionales del colectivo, así como en el flujo y destino de las remesas y sus estrategias de retorno. Realizar investigaciones profundas sobre estas temáticas, sin lugar a dudas, contribuirá a un mayor entendimiento de la complejidad que caracteriza el fenómeno migratorio brasileño.
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ANEXOS

ANEXOS 269
1. ÍNDICE DE TABLAS
CAPÍTULO 1
Tabla 1. Entrada de inmigrantes Europeos. Período 1861-1930…………………………………… 29
Tabla 2. Brasileños en diferentes regiones del mundo. Año 2008……………………………….. 35
Tabla 3. Inmigración brasileña en América del Norte. Año 2008…………………………………. 37
Tabla 4. Inmigración brasileña en Estados Unidos, según jurisdicción consular. Año 2008. 38
Tabla 5. Inmigración brasileña en Asia. Año 2008…………………………………………………….. 40
Tabla 6. Inmigración brasileña en Europa. Año 2008………………………………………………… 41
Tabla 7. Inmigración brasileña en América del Sur. Año 2008…………………………………….. 43
Tabla 8. Brasileños en África, Oriente Medio, América Central y Oceanía. Año 2008…….. 44
CAPÍTULO 2
Tabla 9. Turistas internacionales en España por país de residencia. Año 2007.
Miles de personas……………………………………………………………………………………. 52
Tabla 10. Turistas en España residentes en Brasil. Años 2002-2007………………………………. 52
Tabla 11. Evolución de extranjeros brasileños con autorización de residencia en vigor.
Años 1997-2009. Comparativa con nacionalidades latinoamericanas más
destacadas……………………………………………………………………………………………… 53
Tabla 12. Distribución por comunidad autónoma y provincia de residencia de los
brasileños con autorización de residencia en vigor. Años 1997-2009……………….. 55
Tabla 13.1. Evolución de extranjeros brasileños empadronados. Años 2001-2009…………….. 57
Tabla 13.2. Tasas de crecimiento de los extranjeros brasileños empadronados.
Años 2001-2008………………………………………………………………………………………. 57
270 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Tabla 14. Distribución por comunidad autónoma y provincia de residencia de los
extranjeros brasileños empadronados. Años 2001 y 2008………………………………. 59
Tabla 15. Distribución por comunidad autónoma y provincia de residencia de los
brasileños empadronados. Comparativa con las nacionalidades latinoamericanas
más destacadas. Año 2008……………………………………………………………………….. 60
Tabla 16. Brasileños empadronados en municipios españoles según nacionalidad
y país de nacimiento. Año 2008…………………………………………………………………. 61
Tabla 17. Tabla comparativa (Padrón, Nacionalizados, Residentes, Estimación irregulares).
Año 2008……………………………………………………………………………………………….. 61
Tabla 18. Distribución por comunidad autónoma, provincia de residencia y sexo de los
brasileños empadronados. Años 2001-2008………………………………………………… 63
Tabla 19.1. Evolución de brasileños empadronados por grupo de edad. Años 2001-2008….. 66
Tabla 19.2. Extranjeros brasileños empadronados por grupo de edad y sexo.
Años 2001 y 2008……………………………………………………………………………………. 67
Tabla 20. Nivel de estudios de los extranjeros brasileños. Comparativa con principales
nacionalidades latinoamericanas………………………………………………………………… 68
Tabla 21. Acceso a la nacionalidad española de los nacionales brasileños. Comparativa
con las nacionalidades latinoamericanas más destacadas. Año 2007……………….. 69
Tabla 22. Matrimonios de españoles con cónyuge extranjero por sexo y país de
nacionalidad del cónyuge. Año 2007………………………………………………………….. 70
Tabla 23. Extranjeros de nacionalidad brasileña que han contraído matrimonio en España,
según sexo y nacionalidad del cónyuge. Año 2007……………………………………….. 71
Tabla 24. Hijos nacidos de madre extranjera en España. Año 2007……………………………….. 72
Tabla 25. Extranjeros con autorización de estancia por estudios en vigor según
nacionalidad y solicitante. Año 2008………………………………………………………….. 74
Tabla 26. Extranjeros con autorización de estancia por estudios en vigor según sexo
y nacionalidad. Años 1998-2008………………………………………………………………… 75
Tabla 27. Alumnado extranjero brasileño matriculado en enseñanzas universitarias
de 1er y 2o ciclo, por sexo y área de conocimiento. Curso 2004-2005………………. 76
Tabla 28. Resoluciones favorables de homologación de títulos extranjeros de enseñanzas
no universitarias según nacionalidad, sexo y tipo de estudios. Año 2006…………. 77
Tabla 29. Resoluciones favorables de homologación de títulos extranjeros de enseñanzas
universitarias según nacionalidad, sexo y ciclo. Año 2006……………………………… 78
Tabla 30. Extranjeros reclusos en centros penitenciarios españoles por nacionalidad.
Año 2007……………………………………………………………………………………………….. 79
Tabla 31.1. Reclusos brasileños en centros penitenciarios españoles por sexo. Año 2007…… 80
Tabla 31.2. Reclusos brasileños en centros penitenciarios españoles. Años 2004-2007………. 80
Tabla 32. Extranjeros brasileños afiliados a la Seguridad Social por sexo. Años 2001-2007.. 81
Tabla 33. Afiliados a la Seguridad Social por periodo de alta inicial en la Seguridad Social.
Comparación extranjeros brasileños con otras nacionalidades. Enero 2007……… 82
Tabla 34. Extranjeros brasileños afiliados a la Seguridad Social por comunidad autónoma
y provincia. Enero 2007……………………………………………………………………………. 83
ANEXOS 271
Tabla 35. Extranjeros brasileños afiliados a la Seguridad Social por régimen de afiliación.
Años 2001-2007………………………………………………………………………………………. 84
Tabla 36. Extranjeros brasileños afiliados a la Seguridad Social por régimen de afiliación.
Comparación con otras nacionalidades. Enero 2007…………………………………….. 85
Tabla 37. Régimen de afiliación en la Seguridad Social de los extranjeros brasileños
por sexo. Evolución años 2003-2007………………………………………………………….. 86
Tabla 38. Trabajadores extranjeros en alta laboral en la Seguridad Social por dependencia
laboral. Comparativa con las nacionalidades latinoamericanas más destacadas
y evolución años 2003-2007……………………………………………………………………… 87
Tabla 39. Trabajadores extranjeros brasileños en alta laboral en la Seguridad Social en el
Régimen general o en el R. E. de la minería del carbón por grupo de cotización.
Años 2004-2007……………………………………………………………………………………… 88
Tabla 40. Trabajadores extranjeros brasileños en alta laboral en la Seguridad Social en el
Régimen general o en el R. E. de la minería del carbón por sexo y grupo
de cotización. Años 2004-2007…………………………………………………………………. 89
Tabla 41. Trabajadores extranjeros brasileños en alta laboral en la Seguridad Social
en el Régimen general o en el R. E. de la minería del carbón por grupo
de cotización. Comparativa con las nacionalidades latinoamericanas más
destacadas. Enero 2007……………………………………………………………………………. 90
Tabla 42. Trabajadores extranjeros brasileños en alta laboral en la Seguridad Social según
periodo de alta actual. Comparativa con las nacionalidades latinoamericanas
más destacadas. Enero 2007……………………………………………………………………… 91
Tabla 43. Extranjeros brasileños empadronados que cambiaron de municipio
en el año 2008………………………………………………………………………………………… 92
CAPÍTULO 3
Tabla 44. Evolución de la población brasileña según regiones de procedencia. Madrid.
Años 2002-2008……………………………………………………………………………………… 104
Tabla 45. Distribución de la población brasileña según regiones de procedencia.
Barcelona……………………………………………………………………………………………….. 105
CAPÍTULO 4
Tabla 46. Distribución de los sectores laborales de los inmigrantes brasileños……………….. 127
Tabla 47. Distribución del empresariado brasileño en Madrid por sector de actividad……… 153
Tabla 48. Distribución del empresariado brasileño de Madrid por sector de actividad de la
empresa familiar………………………………………………………………………………………. 157
CAPÍTULO 5
Tabla 49. Trabajadores extranjeros en alta laboral en la Seguridad Social en el Régimen
general o en el R.E. de la Minería del carbón según sexo, nacionalidad
y grupo de cotización………………………………………………………………………………. 164
272 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
CAPÍTULO 6
Tabla 50. Análisis de las unidades informativas de Brasil. Temáticas por cadenas. Televisión
ámbito estatal…………………………………………………………………………………………. 195
Tabla 51. Análisis de las unidades informativas de Brasil. Temáticas por cadenas. Televisión
autonómica ……………………………………………………………………………………………. 196
Tabla 52. Género de los inmigrantes en las unidades informativas. Televisión ámbito estatal.
Año 2008……………………………………………………………………………………………….. 200
Tabla 53. Género de los inmigrantes brasileños en las unidades informativas. Televisión
ámbito estatal. Año 2008………………………………………………………………………….. 201
2. ÍNDICE DE GRÁFICOS
CAPÍTULO
Gráfico 1. Entrada de inmigrantes – periodo 1861-1930………………………………………………. 29
Gráfico 2. Españoles en Brasil – periodo 1890-1940……………………………………………………. 30
CAPÍTULO 2
Gráfico 3. Alumnado extranjero brasileño matriculado en enseñanzas universitarias
de 1er y 2o ciclo. Curso 2004-2005…………………………………………………………….. 76
CAPÍTULO 3
Gráfico 4. Evolución del total de la población brasileña. Madrid. Años 2002-2008…………. 104
Gráfico 5. Distribución de la población brasileña según regiones de procedencia.
Barcelona……………………………………………………………………………………………… 105
Gráfico 6. Evolución de la población brasileña según las principales provincias
de procedencia de la Región Norte. Madrid……………………………………………….. 106
Gráfico 7. Distribución de la población brasileña según estados de procedencia
de la Región Norte. Barcelona…………………………………………………………………. 107
Gráfico 8. Distribución de la población brasileña según estados de procedencia
de la Región del Centro-Oeste. Madrid……………………………………………………… 108
Gráfico 9. Distribución de la población brasileña según estados de procedencia de la región
del Centro-Oeste. Barcelona……………………………………………………………………. 109
Gráfico 10. Distribución de la población brasileña, según estados de procedencia
de la Región del Sur. Madrid……………………………………………………………………. 110
Gráfico 11. Distribución de la población brasileña según estados de procedencia
de la Región del Sur. Barcelona………………………………………………………………… 110
Gráfico 12. Distribución de la población brasileña según estados de procedencia
de la Región Nordeste. Madrid…………………………………………………………………. 111
ANEXOS 273
Gráfico 13. Distribución de la población brasileña según estados de procedencia
de la Región Nordeste. Barcelona…………………………………………………………….. 111
Gráfico 14. Distribución de la población brasileña, según estados de procedencia
de la Región Sureste. Madrid……………………………………………………………………. 112
Gráfico 15. Distribución de la población brasileña, según estados de procedencia
de la Región Sureste. Barcelona……………………………………………………………….. 112
CAPÍTULO 4
Gráfico 16. Sectores laborales de los brasileños………………………………………………………….. 127
Gráfico 17. Distribución del empresariado brasileño en Madrid por regiones
de procedencia………………………………………………………………………………………. 150
Gráfico 18. Distribución del empresariado brasileño en Madrid por sexo………………………… 151
Gráfico 19. Distribución del empresariado brasileño en Madrid por región de procedencia
y sexo…………………………………………………………………………………………………… 151
Gráfico 20. Distribución del empresariado brasileño en Madrid por grupos de edad………… 152
Gráfico 21. Distribución del empresariado brasileño en Madrid por sexo y edad……………… 152
Gráfico 22. Distribución del empresariado brasileño en Madrid por nivel de estudios……….. 153
Gráfico 23. Distribución de las motivaciones que les han llevado a plantearse un negocio
en un determinado sector de actividad………………………………………………………. 154
Gráfico 24. Distribución del empresariado brasileño en Madrid por año de apertura
del negocio…………………………………………………………………………………………… 155
Gráfico 25. Distribución del empresariado brasileño en Madrid en relación al número
de dependientes…………………………………………………………………………………….. 156
Gráfico 26. Distribución del empresariado brasileño en Madrid en relación a la existencia
de experiencias empresariales de la familia…………………………………………………. 157
Gráfico 27. Distribución del empresariado brasileño en Madrid en relación al vínculo
con la familia…………………………………………………………………………………………. 158
Gráfico 28. Distribución del empresariado brasileño en Madrid en relación al grado
de influencia ejercida por la familia a la hora de emprender el negocio…………… 158
CAPÍTULO 6
Gráfico 29. Presencia informativa de la inmigración. Televisión ámbito estatal.
Periodo 1996-2009…………………………………………………………………………………. 194
Gráfico 30. Presencia informativa de la inmigración. Televisión autonómica.
Periodo 1996-2009…………………………………………………………………………………. 194
Gráfico 31. Temáticas principales sobre inmigración. Televisión ámbito estatal. Año 2008… 197
Gráfico 32. Fuentes informativas inmigrantes o autóctonas. Televisión ámbito estatal.
Año 2008……………………………………………………………………………………………… 198
274 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
3. ÍNDICE DE MAPAS
CAPÍTULO 2
Mapa 1. Extranjeros brasileños con autorización de residencia en vigor.
Distribución provincial. 1-1-2008…………………………………………………………………… 54
Mapa 2. Varones con nacionalidad brasileña empadronados por provincia. Año 2007……… 65
Mapa 3. Mujeres con nacionalidad brasileña empadronadas por provincia. Año 2007………. 65
4. ÍNDICE DE FIGURAS
CAPÍTULO 4
Figura 1. Perfiles «U-Shaped» de los inmigrantes brasileños………………………………………….. 132
Figura 2. Perfiles «L-Shaped» de los inmigrantes brasileños…………………………………………… 133
Figura 3. Estructura del mercado laboral en cuanto a demanda de población inmigrante…. 141
Figura 4. Perfiles “Diagonal-Shaped” de los inmigrantes brasileños……………………………….. 145
5. ÍNDICE DE CUADROS
CAPÍTULO 4
Cuadro 1. Tipología de los sectores laborales de los brasileños en España……………………… 126
Cuadro 2. Principales enfoques teóricos que explican las causas que conducen
al empresariado inmigrante……………………………………………………………………….. 149
CAPÍTULO 5
Cuadro 3. Tipología de regímenes de bienestar, migración y empleo femenino ………………. 170
6. ÍNDICE DE IMÁGENES
CAPÍTULO 6
Imagen 1. Tratamiento visual de las inmigrantes brasileñas en la televisión española…………. 202
Imagen 2. Tratamiento visual de la detención de una red de falsificadores de visados.
Cuatro, Informativo de tarde-noche, 14 de octubre de 2008………………………….. 204
ANEXOS 275
Imagen 3. Tratamiento visual de la detención de una red de falsificadores de visados.
Tele 5, Informativo de tarde-noche, 14 de octubre de 2008……………………………. 205
Imagen 4. Tratamiento visual de la detención de una red de falsificadores de visados.
Tele Madrid, Informativo de tarde-noche, 14 de octubre de 2008……………………. 205
276 LA INMIGRACIÓN BRASILEÑA EN LA ESTRUCTURA SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA
Colección Documentos del Observatorio Permanente
de la Inmigración
Últimos títulos publicados
6. Inmigrantes en el barrio. Un estudio cualitativo de opinión pública.
Carmen González Enríquez y Berta Álvarez-Miranda.
7. Inmigración y vivienda en España.
Colectivo IOÉ.
8. Hijos de inmigrantes que se hacen adultos: marroquíes, dominicanos, peruanos.
Rosa Aparicio Gómez y Andrés Tornos Cubillo.
9. Nacionalidad de los hijos de extranjeros nacidos en España. Regulación legal e interpretación jurisprudencial sobre un análisis de datos estadísticos de los nacidos en territorio español durante el período 1996-2002.
Aurelia Álvarez Rodríguez y Observatorio Permanente de la Inmigración.
10. La movilidad laboral y geográfica de la población extranjera en España
Pablo Pumares Fernández, Arlinda García Coll y Ángeles Asensio Hita.
11. Senegaleses en España. Conexiones entre origen y destino.
Mercedes Jabardo Velasco.
12. Empresariado étnico en España.
Joaquín Beltrán, Laura Oso y Natalia Ribas (coordinadores).
13. Literatura sobre inmigrantes en España.
Federico Bardají Ruiz.
14. Inmigración y mercado de trabajo. Informe 2007. Análisis de datos de España y Cataluña.
Miguel Pajares.
15. Ecuatorianos en España. Una aproximación sociológica.
Emilio J. Gómez Ciriano, Andrés Tornos Cubillo y Colectivo IOÉ.
16. El discurso político en torno a la inmigración en España y en la UE.
Ricard Zapata-Barrero, Elisabet González y Elena Sánchez Montijano.
17. Inmigración y mercado de trabajo. Infome 2008.
Miguel Pajares.
18. Los sindicatos ante la inmigración.
Carmen González Enríquez (Directora de la edición).
19. Nuevos retos del transnacionalismo en el estudio de las migraciones.
Carlota Solé, Sonia Parella y Leonardo Cavalcanti.
20. Las personas inmigrantes con discapacidad en España.
Eduardo Díaz, Agustín Huete, María de los Ángeles Huete y Antonio Jiménez.
21. Inmigración y mercado de trabajo. Informe 2009.
Miguel Pajares.
22. Inmigración y remesas informales en España.
Iñígo Moré (Director de la edición).
23. Mortalidad y principales causas de muerte en la población inmigrante residente en España, 2001-2005.
Grupo de Estudio sobre Inmigración y Salud. Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid.
24. Encuesta Nacional de Inmigrantes 2007: el mercado de trabajo y las redes sociales de los inmigrantes.
Colectivo IOÉ y Mercedes Fernández.
25. Inmigración y mercado de trabajo. Informe 2010.
Miguel Pajares.
26. Las asociaciones de inmigrantes en España. Una visión de conjunto.
Rosa Aparicio Gómez y Andrés Tornos Cubillo.

Esta publicación recoge los resultados de una investigación centrada en la población brasileña asentada en España, que permite conocer las principales características de este colectivo, en el que las mujeres tienen un papel destacado. La investigación presta especial atención a las estrategias de inserción laboral del colectivo, y a los itinerarios laborales de las mujeres brasileñas.
Siguiendo un enfoque cualitativo y cuantitativo, a lo largo del libro se contextualiza el fenómeno migratorio en Brasil, mostrando las coyunturas sociales, políticas y económicas que explican el proceso a partir del cual ese país ha pasado de ser tierra de inmigración a convertirse en un país de emigrantes. Además, a lo largo de la obra, se presentan las características sociodemográficas de la inmigración brasileña en España y se abordan las motivaciones y expectativas que determinan los proyectos migratorios, con una especial atención al importante papel desempeñado por las redes migratorias. Asimismo, mediante el análisis de las entrevistas en profundidad realizadas a inmigrantes brasileños, se analizan sus principales itinerarios laborales en España, prestando atención a las iniciativas emprendedoras de la inmigración brasileña y los patrones de incorporación laboral de las mujeres brasileñas residentes en España. Finalmente, la obra presta atención al estudio de la imagen del colectivo brasileño que se proyecta desde los medios de comunicación en España.

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Mapa de Violência 2010, Anatomia dos Homicídios no Brasil.

Sumario

Apresentação

Introdução ……….7
1. Notas Conceituais …..9
2. Notas Técnicas …………. 13
3. Homicídios na População Total …. 17
3.1. Evolução dos Homicídios nas Unidades Federadas ………………………………………………………… 17
3.2. Evolução dos Homicídios nas Capitais ……………………………………………………………………………… 23
3.3. Evolução dos Homicídios nas Regiões Metropolitanas ………………………………………………….. 28
3.4. Evolução dos Homicídios nos Municípios ………………………………………………………………………… 30
3.5. Comparações Internacionais ………………………………………………………………………………………………. 39
4. Homicídios de Crianças e Adolescentes ………………………………………………………………………………. 43
4.1. Evolução dos Homicídios de Crianças e Adolescentes nas UF ……………………………………… 43
4.2. Evolução dos Homicídios de Crianças e Adolescentes nas Capitais …………………………….. 49
4.3. Evolução dos Homicídios de Crianças e Adolescentes nas Regiões Metropolitanas ……. 54
4.4. Evolução dos Homicídios de Crianças e Adolescentes nos Municípios ………………………. 55
4.5. Comparações Internacionais ………………………………………………………………………………………………. 62
5. Homicídios na População Jovem (15 a 24 anos) ……………………………………………………………….. 65
5.1. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 24 anos) nas Unidades Federadas …………………. 65
5.2. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 24 anos) nas Capitais ……………………………………….. 72
5.3. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 24 anos) nas Regiões Metropolitanas …………… 76
5.4. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 24 anos) nos Municípios …………………………………. 78
5.5. Comparações Internacionais ………………………………………………………………………………………………. 87
4
6. Homicídios na População Jovem (15 a 29 anos) ……………………………………………………………….. 89
6.1. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 29 anos) nas Unidades Federadas …………………. 89
6.2. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 29 anos) nas Capitais ……………………………………….. 95
6.3. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 29 anos) nas Regiões Metropolitanas …………… 97
6.4. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 29 anos) nos Municípios …………………………………. 98
6.5. Comparações Internacionais ……………………………………………………………………………………………..107
7. Questões de Gênero e de Cor/Raça ……………………………………………………………………………………..109
7.1. Questões de Gênero ……………………………………………………………………………………………………………109
7.2. Homicídios por Cor/Raça ……………………………………………………………………………………………………115
8. Interiorização da Violência e Vitimização Juvenil ……………………………………………………………125
8.1. Interiorização da Violência …………………………………………………………………………………………………125
8.2. Vitimização Juvenil ……………………………………………………………………………………………………………..132
9. Considerações Finais ……………………………………………………………………………………………………………….141
Bibliografia …..151

Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
5
Violencia, Educacao, Cidadania
Diversos fatores podem afetar negativamente o desempenho de educadores e estudantes em sala
de aula. Um deles, porém, chama especialmente a atenção por seu caráter perturbador: a violência,
sobretudo a que resulta em morte. Uma educação de qualidade depende, antes de tudo, de ambiente
pacífico, que ofereça condições físicas e psicológicas favoráveis ao ensino e à aprendizagem.
Espaços marcados pela violência em suas diversas formas prejudicam enormemente a educação,
como o comprovam numerosos estudos sobre o tema.
Atuando há 12 anos no setor de educação, a Sangari Brasil não poderia deixar de tratar da questão
da violência e de estudar a situação do país nesse aspecto. Por intermédio do Instituto Sangari,
portanto, a empresa vem apoiando a realização das mais recentes edições do Mapa da Violência no
Brasil, com ênfase na apuração e análise sobre homicídios de jovens. E, desde 2008, a instituição
tem em seu próprio corpo de dirigentes o sociólogo Julio Jacobo Waiselfisz. Agora, à frente do
setor de pesquisas sociais, ele prossegue na elaboração desse precioso diagnóstico das condições
de vida e do cenário de oportunidades no Brasil.
Com iniciativas como o presente estudo, o Instituto Sangari espera contribuir para o enriquecimento
do debate sobre a violência no país e fornecer insumos para a elaboração de políticas
públicas nessa área, inclusive no âmbito educacional, que nem sempre contemplam essa questão.
Afinal, parece haver nesse aspecto uma via de mão dupla: se a violência, em suas diversas formas,
tem impacto negativo na educação, também é verdade que a educação pode ter impacto positivo
no enfrentamento da violência. Uma educação de qualidade para todos tem o poder de desviar da
criminalidade crianças e jovens, graças às oportunidades que oferece.
6
Quando se trata da juventude – maioria da população em fase escolar –, a preocupação com a
violência deve tornar-se ainda mais urgente. O presente Mapa demonstra, por exemplo, que considerado
o tamanho da população, a taxa de homicídios entre os jovens passou de 30,0 (em 100.000
jovens) em 1980 para 50,1 no ano 2007, enquanto essa taxa, no restante da população (não jovem),
permaneceu relativamente constante, inclusive com leve queda: de 21,2 em 100.000 para 19,6 no
mesmo período. Segundo o autor do estudo, “isso evidencia, de forma clara, que os avanços da
violência homicida no Brasil das últimas décadas tiveram como motor exclusivo e excludente a
morte de jovens.”
Cabe salientar, por fim, que o atual Mapa da Violência, quinto de uma série publicada desde
1998, traz novidades. Além das tradicionais análises de dados sobre homicídios tanto na população
em geral quanto entre jovens, a presente edição oferece dados com recorte de cor (raça) e
gênero. Os resultados impressionam, mas o Instituto Sangari espera que, além do impacto inicial,
os números aqui apresentados também levem a ações concretas e mudanças. Os jovens estudantes
de todo o país merecem.
Ben Sangari
Presidente do
Instituto SANGARI
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
7
Introducao
No ano de 1998 era publicado o primeiro Mapa da violência1. Nesse trabalho pretendia-se realizar
uma leitura social das mortes violentas da juventude brasileira. Considerávamos já nessa época que as
mortes por causas violentas representavam a ponta do iceberg de uma situação de violência bem mais
generalizada, que ceifava e vitimava a juventude do país. Nem toda, nem a maior parte das violências
cotidianas acabam em morte; mas a morte representa o grau extremo da violência que a relação entre
os seres humanos pode atingir. Da mesma forma que as taxas de mortalidade infantil não só refletem a
quantidade de crianças que estão morrendo, mas também nos dão boa ideia da infraestrutura de atendimento
infantil, das epidemias, das condições de higiene e de saneamento básico, dos mecanismos
culturais, políticos e sociais de tratamento das crianças etc., as taxas de mortalidade juvenil, e especificamente
as atribuíveis a causas violentas, indicam também os diversos modos de sociabilidade e as
circunstâncias políticas e econômicas que exprimem mecanismos específicos de negação da cidadania.
Nessa linha, e aproximadamente a cada dois anos, atualizamos dados decenais sobre a mortalidade
por causas violentas no país, tendo divulgado, depois desse primeiro, mais quatro Mapas,
o mais recente em 2006. O subtítulo comum dessa série foi Os jovens do Brasil, precisamente pela
sua focalização na mortalidade violenta da faixa jovem. Nessa série de trabalhos, entendia-se por
mortalidade violenta os óbitos por suicídio, em acidentes de transporte, por homicídio e mais uma
categoria: as mortes por armas de fogo.
Com essa finalidade, eram retrabalhadas, periodicamente, as informações de óbitos disponibilizadas
pela Base de Dados Nacional do Sistema de Informações de Mortalidade (SIM), do Ministério da Saúde,
para as faixas etárias de 15 a 24 anos e para o conjunto da população. Os cortes geográficos estudados
eram: o país, as macrorregiões, as unidades federadas, as capitais dos estados e as regiões metropolitanas.
1. WAISELFISZ, J. J. Mapa da violência: os jovens do Brasil. Rio de Janeiro: UNESCO, Instituto Ayrton Senna, Garamond, 1998.
8
Quando elaboramos o Mapa da violência de 20042, um novo fenômeno chamou nossa atenção:
se até 1999 os polos dinâmicos da violência localizavam-se nas grandes capitais e grandes metrópoles,
a partir dessa data, nessas áreas, seu crescimento estagnou, mas começou a acelerar no interior
dos estados. Como era um fenômeno muito recente (nessa oportunidade contávamos com dados só
até o ano de 2002), ainda supúnhamos que poderia ser um fato meramente circunstancial.
Mas em 2005, quando elaboramos e divulgamos o Mapa da violência de São Paulo3, esse fato
ficou bem evidente para o estado, confirmando mais tarde, no Mapa da violência 20064, a estabilidade
dessa tendência, ao menos, para vários estados de grande peso demográfico no país.
Com esse processo, que denominamos Interiorização da Violência, surgiam diversas evidências de
que as políticas de enfrentamento exitosas tinham um cunho marcadamente municipal: os casos de
Bogotá
e Cali, na Colômbia, o Tolerância Zero, de Nova York, o caso dos municípios da Região Metropolitana
de São Paulo. Todas essas considerações nos levaram a propor, em 2006, a estruturação de uma
nova série de Mapas, centrados agora na situação e evolução da mortalidade violenta nos 5,6 mil municípios
do país. Seria a série batizada como Mapa da violência dos municípios brasileiros, que teria, além
do acima mencionado, uma atualização no ano de 20085. Novamente aqui o eixo centrava-se na mortalidade
violenta: óbitos por suicídio, em acidentes de transporte, por homicídio e por armas de fogo.
Diversas demandas de instituições ligadas à problemática da criança, da adolescência e da juventude,
no sentido de trabalhar outras faixas etárias além da tradicional juventude, nos levaram,
em 2009, a propor um estudo mais pontual, centrado, por um lado, nos homicídios, e por outro,
em várias outras faixas etárias – infância, adolescência, juventude –, segundo a definição dos diversos
instrumentos legais do país.
Esse foi o objetivo da elaboração deste novo Mapa: verificar o histórico, as características e
tendências da violência homicida no país, em diversas faixas etárias significativas da população.
Tomando como foco a violência homicida, trabalhou-se desagregando não só para unidades federadas,
capitais, regiões metropolitanas, senão também para os municípios. Perante a impossibilidade
de detalhar, nesta publicação, a totalidade dos quase 5,6 mil municípios do país, optou-se
por listar, em cada capítulo referente às faixas etárias – capítulos 3 a 6 – os 300 municípios mais
violentos, e disponibilizar no site da instituição6 uma planilha Excel com a totalidade dos dados
referentes aos 5.564 municípios do país.
2. WAISELFISZ, J. J. Mapa da violência IV: os jovens do Brasil. Brasília: UNESCO, Instituto Ayrton Senna, SEDH, 2004.
3. WAISELFISZ, J. J. e ATHIAS, G. Mapa da violência de São Paulo. Brasília: UNESCO, 2005.
4. WAISELFISZ, J. J. Mapa da violência 2006: os jovens do Brasil. Brasília: OEI, 2006.
5. WAISELFISZ, J. J. Mapa da violência dos municípios brasileiros 2008. Brasília: RITLA, Instituto Sangari, Ministério
da Justiça, 2008.
6. http://www.institutosangari.org.br/mapadaviolencia
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
9
1. Notas Conceituais
O contínuo incremento da violência cotidiana configura-se como aspecto representativo e problemático
da atual organização da vida social, especialmente nos grandes centros urbanos, manifestando-
se nas diversas esferas da vida social. Assistimos, desde o último quartel do século passado,
a uma profunda mudança nas formas de manifestação, de percepção e de abordagem de um fenômeno
que parece ser uma das características marcantes da nossa época: a violência. Como assevera
Wieviorka7,
“mudanças tão profundas estão em jogo que é legítimo acentuar as inflexões e as
rupturas da violência, mais do que as continuidades”. Efetivamente, assistimos, por um lado, a um
incremento constante dos indicadores objetivos da violência: taxas de homicídios, conflitos étnicos,
religiosos, raciais etc., estruturas de criminalidade, incluindo aqui o narcotráfico, corrupção nos
diversos níveis do setor público e do privado etc. Mas também assistimos, nas últimas décadas, a
um alargamento do entendimento da violência, uma reconceitualização, pelas suas peculiaridades
atuais e pelos novos significados que o conceito assume, “(…) de modo a incluir e a nomear como
violência acontecimentos que passavam anteriormente por práticas costumeiras de regulamentação
das relações sociais”8, como a violência intrafamiliar, contra a mulher ou as crianças, a violência
simbólica contra grupos, categorias sociais ou etnias, ofensas contra os direitos humanos etc.
Ainda que existam dificuldades para definir o que se nomeia como violência, alguns elementos
consensuais sobre o tema podem ser colocados: noção de coerção ou força; dano que se produz em
indivíduo ou grupo de indivíduos pertencentes a determinada classe ou categoria social, gênero
ou etnia. Concorda-se, neste trabalho, com a noção de que “há violência quando, em uma situação
7. WIEVIORKA, M. O novo paradigma da violência. Tempo Social: Revista de Sociologia da USP, v. 9, n. 1, 1997.
8. PORTO, M.S.G. A violência entre a inclusão e a exclusão social. VII Congresso Sociedade Brasileira de Sociologia.
Brasília, agosto, 1997.
10
de interação, um ou vários atores agem de maneira direta ou indireta, maciça ou esparsa, causando
danos a uma ou a mais pessoas em graus variáveis, seja em sua integridade física, seja em sua
integridade moral, em suas posses, ou em suas participações simbólicas e culturais”9.
Os estudos mais recentes sobre a violência têm se concentrado de forma crescente na área urbana,
o que se explica pelo fato de que as grandes questões da sociedade se localizam, principalmente, nas
grandes cidades. Segundo Dubet10, o espaço urbano aparece como sintoma, símbolo e representação
“da civilização e da barbárie modernas”. Isso explica os níveis de desagregação das informações utilizados
no presente estudo: Unidades Federadas, capitais dessas Unidades e suas regiões metropolitanas.
Inclusive diante das diversas evidências sobre a interiorização da violência arroladas ao longo do
estudo, estamos ainda em presença de estruturas urbanas, mas do interior dos estados.
Faltaria ainda apontar o porquê da utilização das mortes por homicídio como indicador geral
de violência na sociedade, além do sentido atribuído, neste trabalho, ao conceito. Dois grupos de
argumentos justificam essa decisão de utilizar homicídios como indicador geral de violência. Em
primeiro lugar, e como já apontamos acima, a violência da forma anteriormente definida cobre
um espectro significativamente mais amplo de comportamentos do que as mortes por homicídio.
Nem toda violência, sequer a maior parte das violências cotidianas, conduz necessariamente à
morte de algum dos protagonistas implicados. Porém, a morte revela, de per si, a violência levada
a seu grau extremo. Da mesma forma que a virulência de uma epidemia é indicada, frequentemente,
pela quantidade de mortes que origina, também a intensidade nos diversos tipos de violência
guarda relação com o número de mortes que origina.
Em segundo lugar, porque não existem muitas alternativas. O registro de queixas à polícia sobre
diversas formas de violência, como ficou evidenciado em nossa pesquisa no Distrito Federal11,
tem uma notificação extremamente limitada. Nos casos de violência física, só 6,4% dos jovens denunciaram
à polícia; nos casos de assalto/furto, só 4%; nos casos de violência no trânsito, só 15%.
Já no campo dos óbitos, contamos com um Sistema de Informações sobre Mortalidade (SIM) que
centraliza informações sobre as mortes em todo o país.
Dada a utilização desse Sistema, entenderemos como morte violenta, no contexto do presente
estudo, os óbitos acontecidos por homicídios, ou seja, agressões intencionais fatais. O que permite
unificar, numa categoria única, circunstâncias pouco semelhantes? Diferentemente das mortes por
causas endógenas, que remetem a uma deterioração da saúde causada por algum tipo de enfermidade
ou doença, nos casos aqui tratados, a morte é resultado de uma intervenção humana, ou seja,
resultado de alguma ação dos indivíduos originando danos que levam à morte de outras pessoas.
9. MICHAUD, Y. A violência. São Paulo: Ática, 1989.
10. DUBET, F. Penser le sujet. S/l. Fayard, 1995.
11. WAISELFISZ, J. J. Juventude, violência e cidadania. Os jovens de Brasília. São Paulo: Cortez/UNESCO, 1998.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
11
Se cada uma dessas mortes tem sua história individual, seu conjunto de determinantes e causas,
diferentes e específicas para cada caso, irredutíveis em sua diversidade e compreensíveis só a partir
de seu contexto específico, sociologicamente falando temos de apontar, como será evidenciado ao
longo do trabalho, sua regularidade e constância. Um número determinado de homicídios acontece
todos os anos, levemente maior ou menor que o número de mortes ocorridas no ano anterior.
Sem muito esforço, a partir desses dados, poderíamos prognosticar com certa margem de erro,
quantas pessoas morreriam em nosso país no próximo ano por homicídio. E são essas regularidades
que nos possibilitam inferir que, longe de ser resultado de decisões individuais tomadas por
indivíduos isolados, estamos perante fenômenos de natureza social, produto de determinantes que
se originam na convivência dos grupos e nas estruturas da sociedade.
Durkheim12, em fins do século XIX, escreveu um tratado sobre o tema do suicídio que pode
ser considerado uma das pedras basais da moderna sociologia. Ressaltava o autor que as taxas de
suicídio representam um excelente indicador da situação social, e que seus movimentos se encontram
fortemente associados a problemas gerais que afetam o conjunto societal. Entendia ele que
a sociedade não é simplesmente o produto da ação e da consciência individual. Pelo contrário, as
maneiras coletivas de agir e de pensar resultam de uma realidade exterior aos indivíduos que, em
cada momento, a elas se conformam. O tratamento do crime, da violência e do suicídio como fato
social permitiria reabilitar cientificamente esses fenômenos e demonstrar que a prática de um crime
depende não tanto do indivíduo, senão das diversas formas de coesão e de solidariedade social.
Do mesmo modo, ao longo deste trabalho, pretendemos indicar que as diversas formas de produção
homicida, longe de serem produtos aleatórios de atores isolados, configuram “tendências”
que encontram sua explicação nas situações sociais, políticas e econômicas que o país atravessa.
Também a definição de faixas etárias correspondentes às diversas etapas do “ciclo de vida” do
ser humano pode adquirir conotações diversas e passíveis de serem identificadas segundo os interesses
de cada área do conhecimento, de cada sociedade e/ou cultura, de cada momento histórico.
A alternativa fácil do recorte etário, se por um lado introduz uma referência concreta, não permite
superar o problema da caracterização dos conceitos que iremos utilizar ao longo do trabalho:
criança, adolescente, jovem. Mas, inclusive em relação às faixas etárias, também existem divergências
na definição das categorias. Em geral, hoje são reconhecidas, como etapas do ciclo de vida: a
infância, a adolescência, a idade jovem, o adulto jovem, a idade adulta e a velhice. Nas categorias
que iremos utilizar neste documento, seguiremos as definições etárias das instituições que operam
no país com tais categorias:
12. DURKHEIM, E. O suicídio: estudo sociológico. Lisboa: Presença, 1996.
12
• Criança. Estatuto da Criança e do Adolescente: de 0 a 12 anos incompletos.
• Adolescência. Estatuto da Criança e do Adolescente: de 12 a 18 anos de idade.
• Jovem. Sistema Nações Unidas: de 15 a 24 anos de idade.
• Jovem. Secretaria Nacional de Juventude: de 15 a 29 anos de idade, pela incorporação da
noção de adulto jovem.
Se o termo infância nos remete aos termos criança e adolescência, que encontram-se referenciados
por fortes indicadores físicos e fisiológicos, o termo juventude é muito mais recente e
nos remete a definições socialmente delimitadas. Para a Organização Pan-americana da Saúde e
a Organização Mundial da Saúde (OPS/OMS), adolescência e juventude diferenciariam-se pelas
suas especificidades fisiológicas, psicológicas e sociológicas. Para a OPS/OMS13, a adolescência
constituiria um processo fundamentalmente biológico durante o qual se acelera o desenvolvimento
cognitivo e a estruturação da personalidade. Abrangeria as idades de 10 a 19 anos, divididas nas
etapas de pré-adolescência (dos 10 aos 14 anos) e de adolescência propriamente dita (de 15 a 19
anos). Já o conceito juventude resumiria uma categoria essencialmente sociológica, que indicaria
o processo de preparação para os indivíduos assumirem o papel de adultos na sociedade, tanto no
plano familiar quanto no profissional, estendendo-se dos 15 aos 24 anos, ou 15 a 29, no entendimento
das instituições brasileiras.
13. OPS/OMS. La salud del adolescente y el joven en las Américas. Washington, DC, 1985.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
13
2. Notas Tecnicas
A partir do ano de 1979, o Ministério da Saúde passou a divulgar o seu Subsistema de Informação
sobre Mortalidade (SIM) cujas bases de dados foram utilizadas como fonte principal para a
elaboração do presente estudo.
Pela legislação vigente no Brasil (Lei nº 15, de 31/12/73, com as alterações introduzidas pela Lei
nº 6.216, de 30/06/75), nenhum sepultamento pode ser feito sem a certidão de registro de óbito
correspondente. Esse registro deve ser feito à vista de atestado médico ou, na falta de médico na
localidade, por duas pessoas qualificadas que tenham presenciado ou constatado a morte.
A certidão, normalmente, fornece dados relativos a idade, sexo, estado civil, profissão, naturalidade
e local de residência. Determina, igualmente, a legislação que o registro do óbito seja sempre
feito “no lugar do falecimento”, isto é, no local da ocorrência do evento. Visando ao interesse
de isolar áreas ou locais de “produção” de violência, utilizou-se no presente trabalho este último
dado, o do local de ocorrência, para a localização espacial dos óbitos. Isso, porém, não deixa de
trazer alguns problemas que, no formato atual da certidão de registro, não têm solução. É o caso
das situações onde o “incidente” causante do óbito acontece em local diferente do lugar de falecimento.
Feridos em “incidentes” levados para hospitais localizados em outros municípios, ou até
em outros estados, aparecem contabilizados “no lugar do falecimento”.
Outra informação relevante para o nosso estudo, exigida pela legislação, é a causa da morte.
Até 1995, tais causas eram classificadas pelo SIM seguindo os capítulos da nona revisão da Classificação
Internacional de Doenças (CID-9). A partir daquela data o Ministério da Saúde adotou a
décima revisão (CID-10).
Os aspectos de interesse para o presente estudo estão contidos no que o CID-10, em seu Capítulo
XX, classifica como “causas externas de morbidade e mortalidade”. Quando um óbito devido a causas
externas (acidentes, envenenamento, queimadura, afogamento etc.) é registrado, descreve-se tanto a
14
natureza da lesão como as circunstâncias que a originaram. Assim, para a codificação dos óbitos, foi
utilizada a causa básica, entendida como o tipo de fato, violência ou acidente causante da lesão que
levou à morte. Dentre as causas de óbito estabelecidas pelo CID-10, foi utilizado o agrupamento X85
a Y09, que recebe o título genérico de Agressões. Este capítulo caracteriza-se pela presença de uma
agressão de terceiros, que utilizam qualquer meio para provocar danos, lesões ou a morte da vítima.
As informações usadas sobre a cor/raça das vítimas são as que constam no sistema. O SIM
começou a incorporar essa informação com a adoção, em 1996, do CID-10, utilizando o mesmo
esquema classificatório do Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística (IBGE): branca, preta,
amarela, parda e indígena. Mas, nos primeiros anos, até praticamente 2000, o sub-registro da cor/
raça das vítimas era muito elevado. Por tal motivo, começamos a considerar essa informação a
partir do ano de 2002, quando 92% das vítimas de homicídios, acidentes de transporte e suicídio
já tinham a informação de raça/cor. Além disso, para simplificar as análises, as categorias preta
e parda foram somadas para constituir a categoria negra, e foram desconsideradas as categorias
amarela e indígena por seu baixo número na população (entre ambas, menos de 0,5%).
Nesta quinta versão do Mapa da Violência, da mesma forma que na primeira e na quarta versões,
foram desenvolvidas análises específicas relativas às regiões metropolitanas do país. Foram
estudadas, nessas análises, as nove regiões metropolitanas tradicionais – Belém, Fortaleza, Recife,
Salvador, Belo Horizonte, Rio de Janeiro, São Paulo, Curitiba e Porto Alegre – criadas ao longo
da década de 1970, agregando também a região metropolitana de Vitória, que, por ser bem mais
recente, apresenta um interesse específico quando se trata de analisar a violência letal no país.
Para as comparações internacionais, foram utilizadas as bases de dados de mortalidade da
Organização
Mundial da Saúde14 (OMS) em cuja metodologia se baseou o nosso SIM. Tal fato
propicia que ambas as séries de dados sejam totalmente compatíveis, possibilitando comparações
internacionais em larga escala. A partir dessas bases, foi possível completar os dados de mortalidade
de 82 países que utilizam o CID-10. Mas, como os países demoram em atualizar os dados
na OMS, não foi possível emparelhar todos os dados para o mesmo ano. Assim, utilizaram-se os
últimos dados disponibilizados pela OMS que, segundo o país, variam de 2000 a 2004. Os dados
da Colômbia, por estarem desatualizados nessa base, foram obtidos diretamente do seu Departamento
Administrativo Nacional de Estatística – DANE.
Não se pode negar que as informações do sistema de registro de óbitos ainda estão sujeitas a
uma série de limitações e críticas, expostas pelo próprio SIM15, e também por outros autores que
trabalharam com o tema (Mello Jorge16; Ramos de Souza et al.17).
14. WHOSIS, World Health Organization Statistical Information System. World Mortality Database.
15. SIM/DATASUS/MS. O Sistema de Informações sobre Mortalidade. S/l, 1995.
16. MELLO, Jorge. Como Morrem Nossos Jovens. In: CNPD. Jovens acontecendo na trilha das políticas públicas. Brasília, 1998.
17. RAMOS de SOUZA, et al. Qualidade da informação sobre violência: um caminho para a construção da cidadania.
INFORMARE
– Cadernos do Programa de Pós-Graduação em Ciências da Informação. Rio de Janeiro, v.2, n.1, jan./jun. 1996.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
15
A primeira grande limitação, assumida pelo próprio SIM, é o sub-registro. Esse sub-registro se
deve, por um lado, à ocorrência de inúmeros sepultamentos sem o competente registro, determinando
uma redução do número de óbitos declarados. Por outro lado, também a incompleta cobertura
do sistema, fundamentalmente nas regiões Norte e Nordeste, faz com que a fidedignidade das
informações diminua com a distância dos centros urbanos e com o tamanho e disponibilidades
dos municípios. O próprio SIM18 estima que os dados apresentados em 1992 podem representar
algo em torno de 80% dos óbitos acontecidos no país. Mas, pelas evidências existentes, esse sub–
registro afeta bem mais as mortes por causas naturais do que as mortes violentas.
Não só a quantidade, mas também as qualidades dos dados têm sofrido reparos: mortes sem
assistência médica, o que impede o apontamento correto das causas e/ou lesões; deficiências no
preenchimento adequado da certidão etc. Apesar dessas limitações do SIM, existe ampla coincidência
em indicar, por um lado, a enorme importância desse sistema e, por outro, a necessidade
de seu aprimoramento.
Para o cálculo das taxas de mortalidade, foram utilizadas as estimativas intercensitárias disponibilizadas
pelo DATASUS/MS, baseado em estimativas populacionais do IBGE. Contudo,
estas estimativas intercensitárias oficiais não estão desprovidas de uma certa margem de erro.
Assim, por exemplo, as estimativas oficiais utilizadas para o ano 2000 (inclusive pelo Tribunal de
Contas da União – TCU – para os fundos de participação) davam conta de uma população total
de 166,1 milhões de habitantes para o Brasil. Mas o Censo Demográfico desse ano revelou que,
na verdade, existiam 169,8 milhões, o que representa um erro de 2,2% nas estimativas. Quanto
à elaboração do Mapa II, as informações populacionais disponíveis e utilizadas foram as estimativas
do IBGE. Já no Mapa III, foram utilizados os resultados preliminares do Censo 2000, e
reestimados os dados populacionais a partir de 1996 para dar maior precisão às taxas. Por isso,
entre as versões II e III, podem existir pequenas diferenças nas taxas, fundamentalmente entre
os anos de 1996 e 1998.
Para a atual versão, foram novamente utilizadas as estimativas do IBGE disponibilizadas pelo
DATASUS/MS.
Uma última ressalva deve ser colocada. Refere-se à peculiar situação do Distrito Federal, cuja
organização administrativa específica determina que os parâmetros da UF coincidam com os de
Brasília como capital. Em muitos casos, quando tratada como UF, ela apresenta valores relativamente
altos, devido a sua peculiar forma de organização e elevado grau de urbanização, focus da
violência homicida.
18. SIM/DATASUS/MS op. cit.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
17
3. Homicidios na Populacao Total
3.1. Evolução dos Homicídios nas Unidades Federadas
Na década 1997/2007, o número total de homicídios registrados pelo SIM passou de 40.507
para 47.707, o que representa um incremento de 17,8%, pouco inferior ao incremento populacional
do período que, segundo estimativas oficiais, foi de 18,6%.
No Gráfico a seguir pode ser visto que o número de homicídios cresceu sistemática e significativamente
até o ano de 2003, com incrementos elevados: em torno de 5% ao ano. Já em 2004,
essa tendência se reverte, quando o número de homicídios cai 5,2% em relação a 2003. Essa queda
– como veremos mais adiante – pode ser atribuída às políticas de desarmamento desenvolvidas a
partir de 2003.

Com menor intensidade, as quedas continuam ao longo de 2004, mas a partir desse ano os
números absolutos começam a oscilar: elevam-se em 2006 e caem novamente em 2007.
Levando em conta o crescimento populacional do período, as Taxas de Homicídio – Gráfico
3.1.2. e Tabela 3.1.1. – permitem observar que, ainda nesse último tramo – 2006 e 2007 –,
registram-se quedas nas taxas de homicídio, ainda que bem menos expressivas se comparadas ao
período anterior – 2003/2005.
Se focarmos a situação e evolução nas grandes regiões do país, ou nas Unidades da Federação,
teremos um panorama bem mais complexo e heterogêneo.
A Tabela 3.1.1. permite verificar que na década estudada todas as regiões, salvo a Sudeste, evidenciam
crescimento no volume de homicídios. E em todas elas o ritmo de crescimento foi significativamente
superior à média nacional de 17,8%. Neste sentido, destacam-se as regiões Norte
e Nordeste, onde os elevados índices de crescimento de Maranhão, Pará e Alagoas fazem quase
triplicar o número de homicídios da década analisada. Mas também Piauí, Rio Grande do Norte
e Sergipe ostentam elevados índices de crescimento, levando as regiões a sustentar incômodas
taxas de crescimento de 97,9% (Norte) e 76,5% (Nordeste). Também o Sul mostra um expressivo
aumento (62,9%) no número de homicídios, puxado pelo incremento de 96,2% do Paraná. Já no
Centro-Oeste, os homicídios cresceram em ritmo menor: 33,8%, mas também acima da média
nacional. Mas é na região Sudeste onde encontramos a maior polarização: por um lado, Minas
Gerais,
onde os homicídios cresceram 213,9%, isto é, mais que triplicou o número de homicídios,
ainda que com indícios de processo de reversão a partir de 2004, processo mais evidente ainda
em sua Capital e Região Metropolitana, com veremos mais à frente. No outro extremo, São Paulo,
com quedas expressivas e sistemáticas a partir de 1999, onde o número absoluto de homicídios,
em 2007, fica reduzido à metade do nível de 1997.
Dado o elevado peso demográfico do Estado de São Paulo, suas quedas puxam para baixo não
só os índices regionais, que caem 20,3%, mas também os nacionais. Também o Rio de Janeiro, com
menor intensidade que São Paulo, vê seu número absoluto de homicídios cair 20,8% na década,
principalmente a partir de 2002, coincidindo temporalmente com a Campanha do Desarmamento.
Focando as Unidades Federadas, ficam evidentes modos de evolução altamente heterogêneos e
diferenciados, com extremos que vão de Maranhão, Pará, Alagoas e Minas Gerais, onde os índices
decenais se elevam drasticamente, até uns poucos estados, como São Paulo e Rio de Janeiro e, em
menor medida, Mato Grosso do Sul, cujos números caíram na década considerada.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
Mas o que realmente impressiona nesses números são suas magnitudes. No ano de 2007, com
todas as quedas havidas, aconteceram acima de 47,7 mil homicídios, o que representa 131 vítimas
diárias. Isto representa um número bem maior que um massacre do Carandiru19 a cada dia desse
ano. Na década analisada morreram por homicídio nada mais, nada menos que 512 mil pessoas.
Tomando em consideração o crescimento populacional, a evolução na década apresenta-se
como uma grande pirâmide – Gráfico 3.1.2. – com os anos extremos praticamente idênticos (25
homicídios em 100 mil habitantes) e um pico pronunciado nos anos centrais – 2002 e 2003 –,
quando as taxas se elevam para quase 29 homicídios em 100 mil habitantes.
Em 18 das 27 Unidades Federativas, a década trouxe incremento nas taxas de violência homicida,
com casos extremos como os de Alagoas, Maranhão e Minas Gerais, onde os índices aumentam
de 150% para cima. Só em 9 unidades o crescimento foi negativo, incluindo o já mencionado
caso de São Paulo, onde os índices caem 58,6%.
19. Um tumulto na Casa de Detenção do Complexo de Carandiru, na zona norte de São Paulo, originou a intervenção
das forças policiais que deixou um saldo de 111 mortes segundo os dados oficiais. Esse fato ficou conhecido internacionalmente
como “Massacre do Carandiru”.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
Essas mudanças alteram o mapa tradicional dos homicídios no país, como pode ser visto na
Tabela 3.1.3., onde encontramos as Unidades Federadas ordenadas pela situação de suas taxas de
homicídio em 1997 e em 2007.
Um estado como Alagoas, que até poucos anos atrás apresentava taxas moderadas, abaixo
da média nacional, em poucos anos passa a liderar o ranking da violência homicida, com crescimento
vertiginoso a partir de 1999. De forma semelhante, Paraná e Pará, que em 1997 apresentavam
índices relativamente baixos, em 2007 passam a ocupar lugares de maior destaque
nesse mapa da violência. No sentido contrário, São Paulo, que com sua taxa de 29,1 homicídios
em 1997 ocupava a 5ª posição nacional, em 2007, dez anos depois, com taxa de 17,1 homicídios em
100 mil habitantes, caiu para a 25ª posição.

Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
23
3.2. Evolução dos Homicídios nas Capitais
Considerando exclusivamente as Capitais, é possível verificar que a evolução decenal de homicídios
foi inferior à experimentada pelas UF como um todo, indicando que os polos dinâmicos da
violência homicida já não se concentram nas grandes capitais do país, como teremos oportunidade
de analisar mais à frente. Com 17.249 homicídios em 1997, o quantitativo nas capitais cai para
16.490 em 2007, o que representa uma diminuição de 4,4% na década (contra 17,8% de aumento
nas UF). Isto, de per si, já está a indicar uma mudança nos padrões vigentes até fins da década de
90, período caracterizado por fortes incrementos concentrados nas capitais e nas grandes metrópoles
do país, como teremos oportunidade de evidenciar no item 3.4.
Excetuando Palmas, pela sua recente constituição, umas poucas capitais, como Maceió e Florianópolis,
tiveram um incremento vertiginoso, mais que triplicando o seu estoque anual de homicídios.

Incrementos elevados também podem ser observados em Belo Horizonte, Curitiba, São Luís,
Teresina, João Pessoa e Aracaju, onde os homicídios mais que duplicam no período. Só que Belo
Horizonte e Florianópolis parecem ter iniciado um processo de reversão, fato que não acontece
nas outras Capitais mencionadas.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
25
Em sentido oposto, os números absolutos da cidade de São Paulo caíram de forma pronunciada
a partir do ano 2000. Desde essa data até o final do período analisado, o número de homicídios em
São Paulo ficou reduzido para menos de um terço do que era no ano 2000. Foram quedas expressivas,
da ordem de 15,5% ao ano. Também Rio de Janeiro, Recife, Vitória, Campo Grande e Cuiabá
apresentaram quedas no número absoluto de homicídios.
A Tabela 3.2.2. relaciona o número de homicídios com a população existente nas capitais.
Permite
verificar que:
a. As taxas das capitais são bem maiores que as taxas das UF (a taxa nacional, no ano 2007, foi
de 25,2 homicídios em 100.000 habitantes, enquanto a taxa das capitais foi de 36,6), indicando
a existência, ainda, de uma forte concentração de violência nas capitais do país.
b. Mas essa concentração da violência homicida nas Capitais e grandes cidades vai perdendo
peso de forma gradual, caindo ao longo do tempo, como pode ser visto no Gráfico 3.2.2.
c. Isso se explica pelo fato de as taxas das capitais terem caído 19,8% no período, quando as taxas
das UF só caem 0,7%. Ao longo da década analisada, as taxas das capitais foram caindo
progressivamente.
d. 11 das 27 Unidades Federadas tiveram crescimento negativo na década, com valores bem
significativos para São Paulo, cujas taxas, na década, regridem 69,4%, isto é, menos de um
terço do que eram em 1997.
e. Maceió, Recife e Vitória lideram, em 2007, as capitais pelas suas taxas de homicídio. Por
outro lado, capitais como São Paulo e Palmas são as que apresentam as menores taxas. Mas,
ainda assim, são taxas que, quando comparadas com os valores internacionais vigentes,
resultam muito elevadas, como veremos ainda no presente capítulo.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
3.3. Evolução dos Homicídios nas Regiões Metropolitanas
Pela Tabela 3.3.1. fica evidente que, de forma global, na década considerada, os homicídios
nas Regiões Metropolitanas apresentaram crescimento negativo de 9,6%, marcadamente inferior
ao ritmo do país (crescimento positivo de 17,8%) ou, inclusive, das Capitais (negativo de 4,4%).
Esse fenômeno, junto com as visíveis quedas nas capitais, deverá ser analisado em um capítulo
específico, quando examinarmos as áreas em conjunto e o processo de interiorização da violência.
Ainda assim, a Tabela permite verificar uma evolução decenal extremadamente complexa, sujeita
a determinantes diferenciados segundo o local.
Em primeiro lugar, podemos observar que em oito das dez Regiões os números cresceram e, em
casos como o de Belo Horizonte, de forma muito expressiva, mais que triplicando seus quantitativos.
Mas também Belém e Curitiba evidenciam índices preocupantes de crescimento, só que no caso de
Belo Horizonte, o crescimento violento aconteceu até o ano de 2004, a partir do qual se inicia um
processo de refluxo, fato que não fica evidente em Belém nem em Curitiba. Compensando decididamente
esses incrementos, a Região Metropolitana de São Paulo evidencia fortes e expressivas quedas.
Essa Região, pelo seu peso demográfico, influencia decididamente nos resultados gerais, mas também
o Rio de Janeiro apresentou uma moderada redução (29,4%) nos seus quantitativos.
Tomando em conta as magnitudes populacionais, a Tabela 3.3.2. evidencia uma significativa
queda dos índices de homicídio no período: 25% atribuíveis às quedas em primeiro lugar, de São
Paulo, em segundo, do Rio de Janeiro e, ainda, em menor medida, de Vitória.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
29
Focalizando as taxas, vemos na Tabela e no Gráfico a seguir que a RM de Vitória, com um
índice
de 78,4 homicídios em 100 mil habitantes, e, pouco abaixo, a de Recife, com 72,6, encabeçam
a lista das Regiões Metropolitanas por seus índices de violência homicida.
3.4. Evolução dos Homicídios nos Municípios
Como ficou esclarecido nas considerações metodológicas, outro tipo de tratamento foi realizado
ao desagregar os dados por município de ocorrência dos homicídios. Dadas as possíveis
oscilações
por fatos ocasionais em municípios de pequeno porte, optou-se por incluir, no cômputo,municípios
com mais de 2.000 habitantes. Para municípios acima de 2.000 habitantes, foi utilizada
a técnica da média móvel. Para Municípios com mais de 50 mil habitantes em 2007, foram utilizados
os dados (de homicídio e de população para estimar as taxas) do último ano, isto é, de 2007.
Para municípios de 10 até 50 mil habitantes, foi utilizada a média de homicídios dos últimos três
anos; em nosso caso, de 2005, 2006 e 2007. Para municípios abaixo de 10 mil habitantes e acima
de 2.000, a média dos cinco últimos anos (de 2003 a 2007). O número de anos utilizados para
calcular as taxas pode ser encontrado na coluna média/anos da Tabela 3.4.1. Como existem 5.564
municípios no país, seria materialmente impossível incluir a totalidade nesta edição. Por tal motivo,
foram detalhados os 300 municípios com maiores índices de homicídio na população total do
país. Mas, para os interessados, as planilhas em Excel contendo a totalidade dos municípios foram
disponibilizadas no site da instituição20.
20. http://www.institutosangari.org.br/mapadaviolencia
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil

3.5. Comparações Internacionais
Como indicado no capítulo metodológico, as comparações internacionais foram possíveis pela
estruturação e disponibilização, por parte da Organização Mundial da Saúde (OMS), de uma base
de dados de mortalidade no seu WHOSIS21, que abrange o conjunto de países membros da organização.
A enorme vantagem de utilizar essas bases são as definições unívocas e compartilhadas
por todos os países membros, com documentação especificamente desenvolvida e comissões nacionais
que operam para seu ajuste e divulgação (as sucessivas versões corrigidas e melhoradas da
Classificação Internacional de Doenças (CID) que já se encontra em sua 10ª versão). Mas como
os países demoram ou atrasam o envio de informações para o Whosis, se incluíssemos todos os
países, teríamos informações muito defasadas no tempo. Por esse motivo, foram tabulados os resultados
de 91 países do mundo cujo único critério de seleção foi possuir dados para um período
relativamente homogêneo de tempo: entre 2003 e 2007.
Os resultados dessa comparação podem ser encontrados na Tabela a seguir. Alguns pontos
merecem destaque.
• Em primeiro lugar, chamam a atenção os elevados índices do Brasil. Se em anos anteriores
já estiveram em situação ainda menos confortável, encabeçando o ordenamento em alguns
capítulos ou em algum dos três primeiros lugares, sua queda para sexto lugar foi em virtude
mais de uma forte eclosão de violência nos países da América Central do que de quedas em
seus próprios índices.
• América Latina e também o Caribe destacam-se pelos seus elevados índices de violência
homicida. Os três primeiros lugares no ranking correspondem a países da região. Cincodos
seis primeiros lugares são da América Latina.
• Nos últimos anos, países da América Central, como El Salvador ou Guatemala, substituírama
Colômbia no trágico reinado que durante décadas esta ostentou nos rankings da violência
internacional22.
21. WHOSIS, World Health Organization Statistical Information System. World Mortality Database.
22. Relatório de Desenvolvimento Humano da América Central 2009/2010, recentemente divulgado pelo PNUD, no
mês de outubro de 2009, constata que os índices da região continuaram aumentando vertiginosamente. Para 2008,
segundo o documento, Honduras registra a maior taxa de homicídios por 100.000 habitantes com 58, seguido por
El Salvador (52) e Guatemala (48).
• Isso representa não só uma mudança geográfica, mas também conceitual e permite verificar
a existência de um processo de reconfiguração, tanto geográfica quanto conceitual, da violência
homicida na região. Historicamente, os polos dinâmicos da violência encontravamse
localizados na América do Sul, principalmente na Colômbia e no Brasil. Colômbia, por
seu longo histórico de violência ligada ao narcotráfico. Assim, apesar de não ser totalmente
correto, nas últimas décadas a violência na América Latina virou sinônimo de tráfico de
drogas, com seu aparelho criminal infiltrado nas diversas instâncias da sociedade civil e política
e seus assentamentos territoriais. Porém, os dados pesquisados indicam, por um lado,
quedas significativas nos elevados índices da Colômbia a partir do ano de 2002 e também
declínio, ainda que moderado, no Brasil a partir de 2003. Paralelamente, os índices de El
Salvador, Nicarágua e Guatemala crescem de forma drástica, aproximadamente na mesma
época, a partir de mecanismos de violência ligados às gangues juvenis. Com isso, se no
continente sul observa-se um arrefecimento, o crescimento dos índices na América Central
faz com que países da região ultrapassem os níveis de violência homicida tanto do Brasil
quanto, e principalmente, da Colômbia, fato inédito nas últimas décadas.
• Temos de observar também que inclusive os países que apresentam as menores taxas totais
de homicídio na América Latina encontram-se, no contexto internacional, em posição intermediária
ou, até mesmo, entre os de violência elevada. Assim, a menor taxa regional, a
do Uruguai, com seu índice total de 4,5 homicídios em 100 mil habitantes, encontra-se na
35ª posição no ordenamento internacional, isto é, no grupo das taxas moderadas para cima
e bem longe da maior parte dos países da Europa ou da Ásia, cujos índices nem chegam a 2
homicídios em 100 mil habitantes.
Fontes: Whosis e Census
4. Homicidios de Criancas e Adolescentes
Diante de diversas demandas para incluir nos estudos aspectos referidos às crianças e adolescentes,
decidimos incorporar um capítulo específico dedicado a essa faixa, tal como definida pelo
Estatuto da Criança e do Adolescente em vigor.
Um esclarecimento deve ser colocado. O Estatuto, promulgado em 1990, define sua aplicabilidade
às crianças (até os 12 anos de idade incompletos) e aos adolescentes (até os 18 anos de
idade). Como em muitas bases de dados, resulta impossível tal desagregação, principalmente
para cálculo das taxas, que demandam dados de população ou para as estatísticas internacionais.
Como estimativas intercensitárias para idades simples vão perdendo confiabilidade à medida
que se distanciam da data do último censo, julgou-se conveniente trabalhar com dados até
os 19 anos de idade, isto é, utilizar agregações quinquenais que, aliás, é o modo de divulgação
também das estatísticas internacionais.
4.1. Evolução dos Homicídios de Crianças e Adolescentes nas UF
Uma primeira constatação global referente a homicídios nessa faixa etária é sua extrema heterogeneidade.
É a faixa de maior variabilidade de situações entre as analisadas neste estudo. Apresenta
fases com índices extremamente baixos e outras de extrema vitimização homicida. Desagregando
os dados disponíveis por idades simples e tomando os anos extremos: da década 1997/2007, temos
o panorama detalhado na Tabela 4.1.1. Vemos que, efetivamente, o corte realizado pelo Estatuto
entre crianças e adolescentes marca também uma mudança radical quanto à violência letal. Até os
12 anos de idade os índices são extremamente baixos, tanto em termos absolutos quanto relativos,
rondando em torno de um homicídio a cada 100 mil crianças. É a partir dos 12 anos que se inicia
44
uma crescente espiral de violência, que irá ter seu ápice lá nos 20 ou 21 anos de idade, como deverá
ser visto no capítulo dedicado aos jovens.
Comparando os anos extremos da década nessa faixa até os 12 anos de idade, vemos que a
evolução, tanto dos números absolutos quanto das taxas, não segue padrão muito definido – salvo
na faixa de menos de 1 ano de idade, com índices sistematicamente mais elevados, triplicando os
homicídios das restantes idades infantis. No resto, ora foram maiores na década passada, ora são
maiores em 2007, indicando a presença de fatores circunstanciais quanto à idade das crianças vítimas
de homicídio. Entre as crianças, no cômputo total da faixa (0 a 11 anos), o número e as taxas
de homicídio entre 1997 e 2007 permanecem muito próximos, sem muita variação.
O mesmo não acontece quando focamos a faixa dos adolescentes:
• Os números vão crescendo brutalmente à medida que avança a idade dos adolescentes.
• Entre os 12 e os 15 anos de idade, a cada ano de vida, praticamente duplica o número – e as
taxas – de adolescentes vítimas de homicídio.
• Diferentemente das crianças, números e taxas, entre 1997 e 2007, crescem significativamente:
acima de 24%.
• As idades com maior índice de crescimento das taxas de homicídio na década são as que se
localizam entre os 14 e os 16 anos de idade, com incremento acima de 30%.
Desagregando os dados do período 1997/2007 para as Unidades Federadas, a Tabela 4.1.2. e o
Gráfico 4.1.1. permitem ter uma boa imagem da evolução anual do número de vítimas no período.
Vemos que os números cresceram. Igualmente às outras faixas etárias: os números aumentam
significativamente entre 1997 e 2002, crescimento interrompido pela Campanha do Desarmamento
em 2003. Mas observamos que as quedas no período da campanha foram bem menores que
em outros grupos etários analisados e também na população total.
500 592 612 621 639 639 634 605 628 41,1
Brasil 6.645 7.181 7.355 8.132 8.480 8.817 8.787 8.309 8.361 8.414 8.166 22,9
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
47
Essas quedas só duram até 2004, a partir do qual os números se estabilizam, com algumas
oscilações. Só que na década, o número de crianças e adolescentes assassinados cresceu 22,9%,
principalmente na faixa adolescente, como tivemos oportunidade de ver acima.
Só três Unidades apresentaram quedas absolutas no período: Amapá, Rio de Janeiro e São
Paulo. Nesta última, para bem menos da metade dos números que ostentava em 1997. Mas, em
contrapartida, 24 unidades mostram crescimento e, em alguns casos, muito preocupante, como
os casos de Alagoas, Maranhão e Minas Gerais, onde os assassinatos de crianças e adolescentes
quadruplicam ou quintuplicam no período.
Relacionando esses quantitativos com a população de 0 a 19 anos, temos o panorama da Tabela
5.1.3. Vemos que o crescimento decenal das taxas (23%) foi quase idêntico ao do número de homicídios:
22,9%, pelo que as ponderações são praticamente as mesmas.
Focalizando o ano inicial e o final da década, vemos, na Tabela 4.1.4., que também nos homicídios
de crianças e adolescentes aconteceram algumas mudanças dramáticas:
• Alguns estados, notadamente Alagoas, Paraná e Minas Gerais, de uma situação de relativa
tranquilidade em 1997, passam para posições de destaque, devido ao forte aumento de seus
índices no período.
• Por outro lado, estados como São Paulo ou Amazonas, que em 1997 apresentavam taxas
elevadas, caem para posições relativamente baixas.
• Os maiores índices podem ser observados em Espírito Santo, Alagoas e Pernambuco; os
menores, em Santa Catarina, Tocantins e Piauí.
4.2. Evolução dos Homicídios de Crianças e Adolescentes nas Capitais
Focando a atenção nas capitais, vemos que o movimento foi parcialmente diferente ao observado
no global das UF. Nas Capitais, registra-se leve queda nos quantitativos, que passam de 3.216
para 3.145, o que representa uma diminuição de 2,2%, comparada ao crescimento de 22,9% para
as UF no seu conjunto.
Centro-Oeste 272 339 337 381 386 350 400 361 327 314 327 20,2
Brasil 3.216 3.380 3.236 3.718 3.737 3.721 3.742 3.510 3.295 3.309 3.145 -2,2
Regionalmente, as quedas só acontecem no Sudeste, mas neutralizando os grandes incrementos
experimentados pela região Sul, que duplica seus registros na década analisada. Aqui,
Florianópolis – fundamentalmente pelos baixos índices iniciais – e Curitiba, que triplica seus
números, adquirem amplo destaque. Mas também Belo Horizonte e Maceió evidenciam incrementos
muito elevados, realmente preocupantes.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
51
Em contraposição, Capitais como São Paulo, Rio de Janeiro, Vitória, Rio Branco e Macapá
experimentam
queda no número de homicídios de crianças e adolescentes, o que não deixa de ser
uma referência positiva.
52
Como foi esclarecido no capítulo de considerações metodológicas, as estimativas populacionais
intercensitárias existentes para as capitais por idades simples ou por faixas etárias são
extremamente
problemáticas. As estimativas para a década passada puderam ser reajustadas pelos
resultados do Censo Demográfico de 2000. Também para o ano de 2007 em diante, a Contagem
de População desse ano e um novo projeto do IBGE de reajuste das estimativas permitem ter
mais confiança nos dados. O problema, neste campo, reside nas estimativas de 2001 a 2006. Por
tal motivo
decidiu-se, para o cálculo das taxas das capitais, em todos os capítulos em que se desagregam
faixas etárias: crianças e adolescentes, jovens de 15 a 24 anos ou jovens de 15 a 29 anos de
idade, trabalhar só com os anos extremos da década: 1997 e 2007.
Incorporando nos cálculos as respectivas populações, vemos que os índices caíram 4,5% entre
as datas analisadas, com aproximadamente as mesmas características que já vimos nos quantitativos
das Capitais.
Vendo a evolução no período, novamente aqui impressiona a escalada de violência em Capitais
como Maceió, Curitiba e Belo Horizonte, contrapostas às quedas de São Paulo, Rio Branco ou
Macapá, cujas quedas tornam suas Capitais relativamente tranquilas quando comparadas com as
restantes do país.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil

Brasil/Capitais 22,3 21,3
54
4.3. Evolução dos Homicídios de Crianças e Adolescentes nas Regiões Metropolitanas
Pela Tabela 4.3.1., podemos verificar que, da mesma forma e com ritmo quase idêntico ao das
Capitais, o número absoluto de homicídios na faixa de 0 a 19 anos de idade nas Regiões Metropolitanas
experimenta uma leve queda entre 1997 e 2007, evidenciando também a mesma evolução
decenal em forma de sino com ápice no ano de 2002/2003, em virtude da mencionada Campanha
do Desarmamento.

Total RM 4.173 4.393 4.400 4.816 4.866 4.959 4.904 4.584 4.354 4.230 4.013 -3,8
São as RM de Belo Horizonte e de Curitiba que nesta faixa etária vão adquirir destaque pelo
elevado crescimento a partir de 1997. Já as RM de Rio de Janeiro e, de forma mais evidente, de
São Paulo são as únicas que na década conseguem diminuir os quantitativos.
Já em termos relativos, considerando as diferenças populacionais, pela Tabela 4.3.2., podemos
ver que:
• Em 2007 as RM de maiores índices são a de Vitória, com uma taxa de 47,2 em 100 mil, e a
de Recife, com 46,2 em 100 mil.
• Cabe destacar também que são as duas RM que, com a do Rio de Janeiro, conservam tradicionalmente
as primeiras posições ao longo da década.
• No outro extremo, a de menor nível de homicídios de crianças e adolescentes é a RM de São
Paulo, única com índice abaixo de dois dígitos.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
55
4.4. Evolução dos Homicídios de Crianças e Adolescentes nos Municípios
Para a análise municipal dos índices de homicídio de crianças e adolescentes, foi seguida a
metodologia já indicada nas Notas Metodológicas, sintetizada a seguir.
Para prevenir possíveis oscilações em municípios de menor porte, foram utilizadas taxas médias
dos últimos anos com os seguintes critérios:
• Para municípios com universo de mais de 50 mil casos (neste capítulo: população de 0 a 19
anos de idade), foram utilizados os dados do último ano disponível: 2007, tanto para homicídios
quanto para população residente no município.
• Para municípios com mais de 10 mil e menos de 50 mil, as médias de homicídio dos últimos
três anos: 2005 a 2007.
• Para municípios com mais de 3 mil e menos de 10 mil crianças e adolescentes, a média de
homicídios dos cinco últimos anos: 2003 a 2007.
• Municípios com 3 mil casos ou menos não entraram no cômputo.
O número de anos utilizados para calcular as taxas pode ser encontrado na coluna Média/Anos
da Tabela 4.4.1. Como existem 5.564 municípios no país, seria materialmente impossível incluir
a totalidade na edição. Por tal motivo, na publicação, foram incluídos os 200 municípios com os
maiores índices. Para os interessados, as planilhas em Excel contendo a totalidade dos municípios
foram disponibilizadas no site da instituição.23
56
Antes de entrar na lista dos municípios, são necessárias algumas ponderações.
Frequentemente, nesse campo dos homicídios de crianças, ou de adolescentes, ou de jovens,
escuta-se o interrogante, principalmente vindo de municípios de pequeno porte: por que meu
Município está na lista, se aqui aconteceram uns poucos casos? Noutras palavras, a morte de crianças,
ou de jovens, ou de adolescentes, aparece com um ar de certa naturalidade, de certa inevitabilidade.
Porém, deveríamos primeiro nos perguntar, a partir de quantos assassinatos uma pessoa
se converte em homicida? Essa naturalidade da morte violenta de crianças, adolescentes ou jovens
quebra-se facilmente se considerarmos:
Pelas Tabelas completas, com os dados da totalidade dos Municípios do Brasil, disponibilizadas
no site anteriormente referenciado, podemos conferir que:
• Só 1.209 Municípios, isto é, 21,7% do total de 5.564 Municípios do país tiveram registros
de homicídio nessa faixa no último ano, isto é, em 2007. Em 4.355 Municípios – 78,3%
do total – não houve nenhum registro de homicídio nessa faixa. Noutras palavras, inclusive
no Brasil, esse fato, tomado como natural, constitui uma exceção, e não uma regra.
• E não são todos eles municípios de pequeno porte. Entre os municípios sem registro de
óbito em 2007, há Ilhéus, Porto Seguro, Paranaguá ou Nova Friburgo, todos com mais
de 50 mil crianças e adolescentes, ou acima de 150 mil habitantes.
• Mais ainda: 2.494 Municípios, isto é, 44,8% do total, tiveram registros de algum homicídio
na faixa de 0 a 19 anos de idade nos últimos 5 anos: de 2003 a 2007. Em 3.071
municípios – 55,2% do total – não houve nenhum homicídio nessa faixa nos cinco anos.
• Diversos municípios brasileiros, de médio porte, ostentam um número de homicídio de
crianças e adolescentes bem maior que muitos países do mundo, com população infinitamente
maior. Só a título de exemplo, os municípios de
– Itabuna, na Bahia, com 206 mil habitantes e 59 homicídios de crianças e adolescentes
em 2007;
– ou Campina Grande, na Paraíba, com 383 mil habitantes e 71 homicídios;
– ou Petrolina, em Pernambuco, com 266 mil habitantes e 54 homicídios na faixa de
0 a 19 anos de idade…
apresentam maior número de homicídios que:
– Costa Rica, com 4 milhões de habitantes e 16 homicídios na faixa de 0 a 19 anos de idade;
– Japão, com 126 milhões de habitantes e 57 homicídios;
– Espanha, com 43,3 milhões de habitantes e 27 homicídios;
– Itália, com 58 milhões de habitantes e 31 homicídios.
Noutras palavras: a morte de crianças, ou de adolescentes, não pode, em nenhum caso, ser
tomada como um fato natural e inevitável.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
4.5. Comparações Internacionais
A Tabela 4.5 permite verificar as taxas de homicídio de crianças e adolescentes em 91 países
para os quais as bases de dados do Whosis permitem determinar os óbitos na faixa etária de 0 a 19
anos de idade para o último ano disponibilizado, que consta na Tabela.
Vemos pelos dados que, com sua taxa declarada de 12 homicídios de crianças e adolescentes
para cada 100 mil, o Brasil posiciona-se no quinto lugar entre os 91 países listados. Devemos notar
que a maior parte dos países, exatamente 52, apresenta taxas abaixo de 1 em 100 mil crianças e
adolescentes vítimas de agressão intencional. Também devemos apontar que 7 dos 10 países com
maior número de vítimas pertencem à América Latina.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
65
5. Homicidios na Populacao Jovem (15 a 24 anos)
5.1. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 24 anos) nas Unidades Federadas
Como tivemos oportunidade de destacar nos capítulos anteriores, é nesta faixa que se concentram
os maiores índices de homicídio do país. E, mais precisamente, no pico dos 20 e 21 anos de idade.
Segundo estimativas, contávamos, no ano de 2007, com um contingente de 35 milhões de
jovens,o
que representa 18,6% do total de 189,3 milhões de habitantes que o país contava nesse
ano. Ainda assim, a participação dessa faixa na violência homicida excede, em muito, seu peso na
população. Nesse ano de 2007, as vítimas na faixa de 15 a 24 anos de idade representaram 36,6%
do total de homicídios no país. Além disso, e mais preocupante ainda, é uma participação que vem
se incrementando ao longo do tempo, apesar das quedas desses últimos anos.
Considerando as informações disponíveis24, o Gráfico 5.1.1. nos permite verificar que a proporção
de homicídios de jovens, no total, foi crescendo ao longo do tempo, passando de menos
30% do total no início da década de 80 para perto de 40% no início da década atual.
Podemos verificar pelo Gráfico 5.1.2. e pela Tabela 5.1.1. que o crescimento quantitativo de
homicídios entre 1997 e 2003 foi praticamente contínuo, passando de 14,3 mil para 19,7 mil, o que
representou um aumento de 38,3% em escassos seis anos.
24. As bases de dados do Subsistema de Informações de Mortalidade começaram a ser disponibilizadas a partir de 1979.
270 15.284 15.765 17.501 18.135 19.207 19.731 18.599 17.994 18.073 17.475 22,5
68
A partir desse ano de 2003 registram-se quedas, também significativas, nos índices do país. Várias
circunstâncias conjugadas parecem concorrer para explicar essas quedas. Em primeiro lugar,
nos anos de 2003 até 2005, com a entrada em vigor do novo Estatuto do Desarmamento, que torna
mais rígidas as penas por posse e porte de armas de fogo, e a Campanha do Desarmamento, de
entrega voluntária de armas com contraprestação financeira. Paralelamente, fato que se torna bem
mais evidente a partir de 2005, políticas de cunho estadual como as de São Paulo e Rio de Janeiro
resultam em quedas quantitativas que, pelo peso demográfico desses Estados, incidem fortemente
nas taxas globais do país.
Se no primeiro período, de 1997 até 2003, os quantitativos cresceram 38,3%, no segundo, de
2003 a 2007, os números sofreram uma queda de 11,4%. Com isto, ao longo de todo o período, o
número de homicídios juvenis cresceu 22,5%, acima do crescimento total de homicídios no país,
que foi de 17,8%.
Só três Estados, Rio de Janeiro, Acre e, principalmente, São Paulo, conseguiram ver seus números
reduzidos entre os anos extremos da década analisada.
Nas restantes Unidades, os números cresceram e, em alguns casos, de forma descontrolada. É o
caso de Maranhão, Alagoas e Minas Gerais, onde se registra uma vertiginosa espiral de violência,
com números mais que quadruplicando na década. Mas tem-se que apontar que os números de
Minas Gerais, neste quesito, começam a cair a partir de 2005, reversão que não se observa nos
restantes casos.
Relacionando esses quantitativos com a população jovem das Unidades, teríamos o panorama
do Gráfico 5.1.3. e da Tabela 5.1.2. Vemos que o crescimento decenal dos homicídios na juventude
foi bem moderado, na faixa de 11%, mas ainda assim bem superior ao total de homicídios, cujas
taxas caíram 0,7% nesse período.
Esse crescimento médio dos homicídios juvenis é produto de uma enorme heterogeneidade de
situações, que vai de Alagoas e Minas Gerais, cujos índices quadruplicaram, até São Paulo, cujas
taxas caíram para praticamente um terço dos níveis iniciais, revelando modos de evolução marcadamente
diferenciais, que remetem a políticas estaduais nas áreas de segurança e de juventude.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
37,3 41,3 41,4 49,1 49,9 51,6 54,4 53,9 53,6 53,7 53,8 44,1
Brasil 45,1 47,7 48,5 51,4 52,3 55,0 56,1 52,4 50,9 51,4 50,1 11,0
70
Colocando lado a lado os anos extremos da década analisada, vemos que também nos homicídios
juvenis aconteceram algumas mudanças dramáticas, seguindo aproximadamente as pautas já
vistas quando analisamos a população total:
• Alagoas, de uma situação de moderada tranquilidade em 1997, pula em 2007 para o primeiro
lugar no ranking nacional de homicídios juvenis ao quadruplicar sua taxa. Em menor medida,
também Paraná, Pará e Minas Gerais experimentam incrementos dramáticos.
• Por outro lado, em estados como São Paulo as taxas caem também de forma intensa, o que
permite à Unidade passar da 5ª para a 24ª posição. Sem essa mesma intensidade, também
Acre, Amazonas, Rio Grande do Sul e Roraima têm seus índices em queda, com posições
marcadamente diferentes nos extremos da década.
5.2. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 24 anos) nas Capitais
Colocando nosso foco nas capitais, vemos que as mudanças no período também foram significativas.
Novamente aqui, o crescimento no número de homicídios do período foi menor nas
capitais do que nas UF como um todo.
Se na faixa de 15 a 24 anos os homicídios nas UF cresceram 22,5% na década, nas capitais esse
incremento foi bem menor: 1,5%. Também neste caso pode ser observada a existência de dois
grandes períodos: o que vai até 2003 e o que se inicia naquele ano. Efetivamente, entre 1997 e 2003
o número de homicídios juvenis nas capitais cresceu de forma acelerada: 25%. Mas, no segundo
momento, a partir da promulgação do Estatuto do Desarmamento, as taxas caíram 18,8%. A evolução
ao longo da década e a distribuição dos dados por Estado e Região podem ser visualizadas
na Tabela 5.2.1.
Uma questão interessante surge quando desagregamos os dados segundo as idades simples das
vítimas de homicídio nessa faixa jovem. Pela Tabela 5.1.4., podemos observar que, na década, a
mortalidade por homicídio cresceu bem mais nas idades mais novas. Focando as taxas, vemos que
o maior crescimento na década operou-se nos 15 e 16 anos de idade, aumentado acima de 30%.
Nos 17 e 18 anos de idade, o crescimento cai para menos de 20%. Acima dos 20 anos de idade, praticamente
não se observam grandes mudanças na década analisada. Esse incremento dos 15 aos
17 anos provavelmente está relacionado com a imputabilidade etária estabelecida no Estatuto da
Criança e do Adolescente, que deriva em maior aproveitamento dessa faixa no crime organizado.
ro-Oeste 516 623 644 716 732 736 805 733 694 672 703 36,2
Brasil 6.652 6.903 6.876 7.841 7.888 8.047 8.314 7.728 7.035 7.079 6.755 1,5
74
Se excluirmos Palmas, por sua criação recente no início da década considerada, capitais como
Maceió, Belo Horizonte e Florianópolis mais que quadruplicam o número de homicídios. E muitas
capitais, como Fortaleza, João Pessoa, Natal, São Luís, Curitiba e Goiânia, mais que duplicam
o número de vítimas juvenis na década. Em contrapartida, Rio Branco, Rio de Janeiro, Vitória e,
principalmente, São Paulo apresentam crescimento negativo.
Como foi esclarecido no capítulo de considerações metodológicas, as estimativas populacionais
intercensitárias existentes para as capitais, quando são desagregadas idades simples e/ou faixas
etárias, são extremamente problemáticas. As estimativas para a década passada puderam ser
reajustadas pelos resultados do Censo Demográfico de 2000. Para o ano de 2007 em diante, a
Contagem de População desse ano e um novo projeto do IBGE de reajuste das estimativas permitem
maior confiança nos dados. O problema reside, então, nas estimativas de 2001 a 2006. Por esse
motivo, decidiu-se, para o cálculo das taxas das capitais para as diversas faixas etárias, trabalhar só
com os anos extremos da década: 1997 e 2007.
Vemos pela Tabela 5.2.2. que as taxas das Capitais são, em muitos casos, bem mais elevadas.
Maceió e Recife apresentam taxas de homicídio juvenil que superam as 200 vítimas para cada
100 mil jovens. Só que em Maceió o fenômeno é recente: cresce vertiginosamente no último
quinquênio. Já no Recife, o quadro da elevada vitimização juvenil é histórico. Paradigmática é a
evolução de Belo Horizonte, que, em 1997, apresentava uma taxa de 32,6 homicídios a cada 100
mil jovens, passando para 137,1 em 2007, o que implicou passar da posição 23ª, em 1997 (um
dos cinco estados mais tranquilos do país), para a 4ª posição em 2007. Esse mesmo fenômeno,
Brasil/Capitais 87,0 83,2
com menor intensidade, repete-se em Curitiba e em João Pessoa, que evidenciam um pesado
incremento nos seus índices, passando de níveis intermediários a ocupar posições de destaque
no ordenamento das Capitais.
No outro extremo, os índices das Capitais, como Manaus, Rio Branco e São Paulo, que em 1997
ocupavam posições de destaque, em 2007 caíram de tal forma que ocupam as últimas posições
relativas na escala.
76
5.3. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 24 anos) nas Regiões Metropolitanas
As Regiões Metropolitanas apresentaram uma leve queda de 6,2% nos homicídios juvenis entre1997
e 2007. Podemos ver no Gráfico 5.3.1. o grave incremento acontecido entre 1997 e 2003,
quando as vítimas passam de 9.140 para 11.140, que representa um aumento da ordem de 18%.
Mas também as quedas entre 2003 e 2007 foram significativas: os homicídios passam de 11.140
para 8.576, com queda de 23%.
Gráfico 5.3.1. Número de Homicídios Jovens na População de 15 a 24 anos. Regiões Metropolitanas. Brasil, 1997/2007.
Novamente aqui as quedas se explicam:
a. Pelo forte declínio dos índices da Região Metropolitana de São Paulo, que entre os anos
2000 e 2007 caem de 3.506 homicídios para 1.169, o que representa uma queda de 66,7%.
Em sete anos os homicídios juvenis da RM de São Paulo foram reduzidos para quase a quarta
parte das magnitudes do ano 2000.
b. Pela Campanha do Desarmamento, que impactou de forma global algumas regiões.

Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
77
Tomando como eixo as taxas de homicídio, vemos que a dos jovens nas Regiões Metropolitanas
é extremamente elevada, semelhante às das Capitais.
Da mesma forma e pelos mesmos motivos que no caso das Capitais, deveremos só levar em
conta as taxas de homicídios juvenis de 1997 e 2007.
Total RM 95,3 82,1 -13,8
78
Em primeiro lugar, impressiona o crescimento das regiões de Belém, Curitiba e Belo Horizonte.E
no caso de BH os dados disponíveis (como se pode ver pela evolução do número de homicídios)
parecem indicar um processo de reversão que se inicia em 2004. Já para Curitiba e Belém, os dados
indicam agravamento da situação.
Também, aqui, São Paulo e Rio de Janeiro marcam um contraponto, evidenciando fortes quedas,
especialmente a primeira.
5.4. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 24 anos) nos Municípios
Na Tabela 5.4.1., a seguir, são detalhados os municípios com maiores índices de homicídio na
faixa jovem, que vai dos 15 aos 24 anos de idade.
Dadas as possíveis oscilações por fatos esporádicos em municípios de pequeno porte, optou-
-se por incluir no cômputo só municípios com mais de 2.000 jovens dessa faixa etária. O total de
municípios nessa situação em 2007 foi de 2.831.
Para Municípios acima de 2.000 habitantes, foi utilizada a técnica da média móvel. Para Municípios
com mais de 50 mil jovens, em 2007, foram utilizados os dados (de homicídio e de população
para a estimativa das taxas) do último ano disponível, isto é, de 2007. Para municípios de 10 até 50
mil jovens, foi utilizada a média de homicídios dos últimos três anos; em nosso caso, 2005, 2006 e
2007. Para municípios abaixo dos 10 mil habitantes, a média dos cinco últimos anos (de 2003 a 2007).
O número de anos utilizados para calcular as taxas pode ser encontrado na coluna Média/Anos.
Como existem 5.564 municípios no país, seria materialmente impossível incluir a totalidade na
edição da publicação. Por tal motivo, nesta publicação foram incluídos os 300 municípios com
maiores índices do país. E, para os interessados, as planilhas em Excel contendo a totalidade dos
municípios foram disponibilizadas no site da instituição25.
25. http://www.institutosangari.org.br/mapadaviolencia
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
87
5.5. Comparações Internacionais
A Tabela a seguir ordena os 91 países para os quais o Whosis divulgou dados sobre homicídios
na faixa de 15 a 24 anos de idade para um ano compreendido entre 2003 e 2007.

Vemos por esses dados que o Brasil, nesta área, ocupa uma incômoda 6ª posição, logo abaixo
de países com evidentes problemas com suas gangues juvenis, como El Salvador e Guatemala,ou
países de longa história de guerrilhas e narcotráfico, como a Colômbia. A situação do Brasil, com
50,0 homicídios a cada 100 mil jovens, encontra-se bem longe da de países como Japão, Hong
Kong,Islândia
ou Cingapura, que praticamente não registram homicídios jovens, ou a de países
como Itália, Polônia, Grécia, Suécia, Coreia, Austrália, Reino Unido, França, Noruega, Suíça, entre
outros, que registram menos de um homicídio em 100 mil jovens.
Para o setor jovem são válidas as análises sobre o significado desses dados realizadas no capítulo
3, mas ainda assim deveremos voltar sobre o assunto no capítulo 7, ao fazer uma análise integrada
da situação e evolução dos homicídios no país.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
89
6. Homicidios na Populacao Jovem (15 a 29 anos)
Considerando que as diversas instituições e propostas atualmente existentes que fazem parte da
Política Nacional de Juventude27 definem a juventude como a fase compreendida entre 15 e 29
anos de idade, julgou-se útil incorporar um novo capítulo relativo, especificamente a essa faixa
etária. Como muitas das considerações elaboradas para a faixa dos 15 aos 24 anos são válidas
e pertinentes para a definição ampliada de juventude, tentaremos apresentar de forma sintética
alguns
dados, remetendo, quando necessário, ao capítulo anterior.
6.1. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 29 anos) nas Unidades Federadas
Segundo as estimativas do IBGE, contidas em sua Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios
de 2007, contávamos para esse ano com um contingente de 49,8 milhões de jovens na faixa de
15 a 29 anos de idade, o que representa pouco mais de um quarto – 26,5% – do total de 189 milhões
de habitantes do país. Mas, sua participação na violência homicida excede acentuadamente
sua representatividade populacional: nesse ano de 2007, as vítimas de homicídio na faixa de 15
a 29 anos de idade representaram 54,7% do total de homicídios. Além disso, e mais preocupante
ainda, essa participação vem aumentando ao longo do tempo.
Podemos ver, pela Tabela e pelo Gráfico 6.1.1, que o crescimento dos homicídios entre 1997 e
2003 foi praticamente contínuo, passando de 21,1 mil para 28,5 mil, o que representou um aumento
de 35,1% nesses seis anos.
27. Conselho e Secretaria Nacional de Juventude, Projeto de Lei, em fase final de tramitação, que estabelece o Plano
Nacional de Juventude.
90
Já a partir de 2003 podem ser observadas quedas: de 28,5 mil para 26,1 mil vítimas de Homicídio
Jovem, isto é, os quantitativos sofrem uma queda de 8,4%. Como indicado no capítulo anterior, várias
circunstâncias conjugadas explicam essas quedas. Em primeiro lugar, de 2003 até 2005, o novo
Estatuto do Desarmamento e a Campanha do Desarmamento. E, paralelamente, o que se torna evidente
a partir de 2005, políticas de cunho estadual, como a de São Paulo, e em menor escala, a do Rio
de Janeiro, pelo peso demográfico dessas Unidades, pressionam fortemente nas taxas globais do país.
Fonte: SIM/SVS/MS
510 23.056 25.058 26.298 27.655 28.494 27.003 26.331 26.814 26.102 23,8
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
91
Em contraposição, diversas Unidades, como Alagoas, Maranhão e Minas Gerais, mostram um
crescimento elevado, superior a 300%. Contudo, no caso de Minas, a partir de 2004, é possível
observar um refluxo, embora ainda com níveis bastante elevados de violência. Mas muitas outras
Unidades, como Pará, Piauí, Ceará, Rio Grande do Norte, Sergipe e Paraná têm forte incremento,
mais que duplicando o número de homicídios na faixa etária analisada. No conjunto, nessa faixa,
entre 1997 e 2007, os homicídios tiveram crescimento de 23,8% .
Relacionando esses quantitativos com a população na faixa dos 15 aos 29 anos de idade, teríamos
o panorama do Gráfico e da Tabela 6.1.2. Vemos que o crescimento decenal das taxas de
homicídio na juventude foi moderado, na faixa de 5,6%.
-Oeste 39,8 41,5 42,0 48,7 49,1 51,8 52,7 53,0 50,0 49,5 51,8 30,0
Brasil 47,1 49,5 50,1 52,3 54,0 56,1 57,0 53,3 50,5 50,7 49,7 5,6
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
93
Colocando lado a lado o ano inicial e o final da década analisada – Tabela 6.1.3 –, vemos
que também nos homicídios da faixa de 15 a 29 anos aconteceram algumas mudanças dramáticas,
seguindo aproximadamente as pautas já vistas quando analisamos os jovens de 15 a 24
anos de idade:
• Alguns estados pulam de uma situação moderada, em 1997, para posições de elevada violência,
ao incrementar drasticamente suas taxas. Essa é a situação de Alagoas que, de uma
taxa de 34,2 homicídios em 100 mil jovens, em 1997, que representa a posição 16 na escala
desse ano, passa a ocupar o primeiro lugar do ranking, com uma taxa de 122,7 homicídios.
Em menor medida, também no Paraná, Bahia e Pará, pode-se observar o mesmo fenômeno.
• Por outro lado, em estados como São Paulo, as taxas caem também de forma intensa – passam
de 77,9 para 30,1 homicídios em 100 mil jovens, o que permite à Unidade ir da 4ª para
a 24ª posição. Sem a mesma intensidade, também Amazonas, Acre e Roraima têm índices
declinantes, com posições marcadamente diferentes na década.
6.2. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 29 anos) nas Capitais
Novamente, aqui, como nos outras faixas, os incrementos foram menores nas capitais do que
nas UF em conjunto.
Se nas Unidades os homicídios cresceram 23,8%, nas capitais esse incremento foi bem menor:
2,5%, também dividido em dois grandes períodos: o que vai até 2003 e de 2003 a 2007, quando
a Campanha do Desarmamento e políticas de seguridade pública em alguns estados conseguem
reverter o processo de crescimento do período anterior.
87,0 78,6
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
97
Considerando os contingentes populacionais, vemos, pela Tabela 6.2.3, que houve uma queda
significativa nas taxas de Homicídios Jovens de 15 a 29 anos de idade. Os índices nacionais passam
de 87 homicídios em 100 mil jovens, em 1997, para 78,6, em 2007, o que representa uma queda
de perto de 10%. Ainda assim, duas Capitais – Maceió e Recife –
ultrapassam o patamar de 200
vítimas de homicídio em cada 100 mil jovens de 15 a 29 anos de idade.
6.3. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 29 anos) nas Regiões Metropolitanas
Nas Regiões Metropolitanas tradicionais, as taxas de homicídio regrediram 17,7% entre 1997 e
2007. Novamente, nesse caso, as quedas se explicam:
a. Pelo forte declínio nos índices da Região Metropolitana de São Paulo, que, entre 1997 e 2007,
caem de 5.299 para 1.877, representando um decréscimo de 64,6%.
b. Também no Rio de Janeiro as taxas caem 25,8% no mesmo período.
c. Em contraposição, o número de homicídios praticados contra jovens cresce 284,7% em
Belo Horizonte; também é grande o crescimento em Belém, Curitiba e Fortaleza.
Fonte: SIM/SVS/MS
RM 13.307 13.854 14.140 14.994 15.201 15.507 15.902 14.703 13.612 13.354 12.595 -5,4
98
Tomando como eixo as taxas de homicídio, vemos, nas Regiões Metropolitanas, índices extremamente
elevados, semelhantes aos das capitais.
Recife, Vitória e Salvador, nessa ordem, aparecem encabeçando as regiões metropolitanas
quanto à taxa de homicídios.
6.4. Evolução dos Homicídios Jovens (15 a 29 anos) nos Municípios
Dadas as possíveis oscilações devidas a fatos esporádicos em municípios de menor porte,
optou-
se por incluir no cômputo só municípios com mais de 3.000 jovens na faixa de 15 a 29 anos
de idade. O total de municípios nessa situação, em 2007, foi de 3.464.
Para o ordenamento, empregou-se a técnica da média móvel. Para Municípios com mais de 50
mil jovens, em 2007, foram utilizados os dados de homicídios do último ano disponível, isto é,
de 2007. Para Municípios de 10 até 50 mil jovens, utilizou-se a média de homicídios dos últimos três
anos – em nosso caso, de 2005, 2006 e 2007; para municípios com menos de 10 mil habitantes,
a média dos cinco últimos anos (de 2003 a 2007).
O número de anos utilizados para calcular as taxas pode ser encontrado na coluna Média/Anos.
Como existem 5.564 municípios no país, seria materialmente impossível incluir a totalidade nesta
edição. Por esse motivo, na publicação, foram incluídos os 300 municípios com maiores índices
do país. Mas, para os interessados, as planilhas em Excel contendo a totalidade dos Municípios
encontram-se disponibilizadas no site da instituição28.
Fonte: SIM/SVS/MS
6.5. Comparações Internacionais
A Tabela 6.5, a seguir, detalha os 91 países para os quais o WHOSIS divulgou dados sobre homicídios
ocorridos na faixa de 15 a 29 anos de idade.
Tabela 6.5. Ordenamento dos Países por Taxas de Homicídio na População de 15 a 29 anos de idade.
Pais Ano Taxa Pos.
El Salvador 2006 104,4 1º
Colômbia 2005 82,7 2º
I. Virgens (EEUU) 2005 78,2 3º
Venezuela 2005 68,0 4º
Guatemala 2006 67,8 5º
Brasil 2005 50,5 6º
Ilhas Cayman 2004 50,5 7º
Porto Rico 2005 50,5 8º
Equador 2006 26,1 9º
Guiana 2005 25,9 10º
Panamá 2006 23,8 11º
Paraguai 2004 23,4 12º
África do Sul 2005 18,1 13º
Nicarágua 2005 17,0 14º
Rússia 2006 17,0 15º
Seychelles 2005 13,9 16º
Cazaquistão 2007 13,4 17º
EEUU 2005 13,1 18º
México 2006 12,0 19º
Costa Rica 2006 11,7 20º
Dominica 2004 11,3 21º
Barbados 2003 10,9 22º
Rep. Dominicana 2004 10,1 23º
Chile 2005 9,4 24º
Argentina 2005 9,1 25º
Ucrânia 2005 7,1 26º
Cuba 2006 7,1 27º
Martinica 2005 6,8 28º
Guadalupe 2005 6,7 29º
Bielorrússia 2003 6,7 30º
Uruguai 2004 6,6 31º
Guiana Francesa 2005 6,3 32º
Albânia 2004 6,1 33º
Pais Ano Taxa Pos.
Quirguistão 2006 5,7 34º
Estônia 2005 5,6 35º
Antígua e Barbuda 2006 5,1 36º
Lituânia 2007 4,9 37º
Maurício 2007 4,7 38º
Rep. da Moldávia 2007 4,6 39º
Israel 2005 4,6 40º
Macedônia 2003 4,3 41º
Letônia 2007 3,5 42º
Sri Lanka 2003 3,4 43º
Sérvia 2007 3,2 44º
Escócia 2007 3,0 45º
Bulgária 2004 3,0 46º
Uzbequistão 2005 2,9 47º
Irlanda 2007 2,7 48º
Canadá 2004 2,6 49º
Haiti 2003 2,6 50º
Luxemburgo 2005 2,4 51º
Finlândia 2007 2,2 52º
Chipre 2006 2,2 53º
Croácia 2006 1,9 54º
Nova Zelândia 2005 1,9 55º
Irlanda do Norte 2007 1,9 56º
Tadjiquistão 2005 1,7 57º
Suriname 2005 1,6 58º
Dinamarca 2006 1,4 59º
Romênia 2007 1,4 60º
Eslováquia 2005 1,4 61º
Holanda 2007 1,2 62º
Itália 2006 1,2 63º
Espanha 2005 1,2 64º
Malta 2007 1,1 65º
Grécia 2007 1,1 66º
continua
108
O Brasil, com referência aos homicídios de jovens na faixa de 15 a 29 anos de idade, ocupa a
sexta posição entre os 91 países listados, e só fica abaixo de nações com notórios problemas com
suas gangues juvenis, como El Salvador e Guatemala, ou países com histórico de guerrilhas e narcotráfico,
como a Colômbia. Mas a situação do Brasil, com 50,5 homicídios em 100 mil jovens, é
muito distante da realidade da maior parte do mundo.
Para o setor jovem de 15 a 29 anos são válidas as análises realizadas no capítulo 5 para os jovens
de 15 a 24 anos de idade. Ainda assim, deveremos voltar sobre o assunto no capítulo 7, ao fazer
uma análise integrada da situação e evolução dos homicídios.
Pais Ano Taxa Pos.
Reunião 2005 0,5 80º
Alemanha 2006 0,5 81º
Inglaterra e Gales 2007 0,5 82º
Japão 2007 0,3 83º
Cingapura 2006 0,3 84º
Hong Kong 2007 0,2 85º
Azerbaijão 2007 0,2 86º
Aruba 2004 0,0 87º
Granada 2005 0,0 87º
Maldivas 2005 0,0 87º
Islândia 2007 0,0 87º
San Marino 2005 0,0 87º
Fontes: Whosis e Census
Pais Ano Taxa Pos.
Rep. da Coreia 2006 1,1 67º
Eslovênia 2007 1,0 68º
Rep. Tcheca 2007 1,0 69º
Suécia 2006 0,9 70º
Austrália 2004 0,9 71º
Polônia 2006 0,8 72º
Noruega 2006 0,8 73º
Hungria 2005 0,8 74º
França 2006 0,8 75º
Reino Unido 2007 0,7 76º
Áustria 2007 0,7 77º
Armênia 2006 0,7 78º
Suíça 2006 0,7 79º
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
109
7. Questoes de Genero e de Cor/Raca
Neste capítulo, tentaremos verificar a incidência de fatores relativos a gênero e a cor/raça na
configuração da violência homicida do Brasil.
7.1. Questões de Gênero
Nos mapas que vêm sendo elaborados desde 1998, emerge uma constante: a elevada proporção
de mortes masculinas nos diversos capítulos da violência letal do país, principalmente quando a
causa são os homicídios. Assim, por exemplo, no último Mapa da violência: os jovens do Brasil29
verificou-se, para o ano de 2004, que, na população total, pertenciam ao sexo masculino:
• 92,1% das vítimas de homicídio;
• 85,1% das mortes por acidentes de transporte e
• 78,7% dos suicidas.
Para 2007 continua exatamente a mesma proporção nos homicídios da população total – 92,1%
– e levemente superior – 93,9% – para a população jovem de 15 a 24 anos de idade.
O panorama também resulta muito homogêneo quando desagregamos os dados por Unidades
Federadas ou por regiões, como podemos ver nas Tabelas 7.1.1. e 7.1.2. No estado em que essa proporção
é menor – Roraima –, o sexo masculino representa 83,6% do total de homicídios na população
total. Na UF de maior participação – Maranhão –, esse percentual eleva-se para 94,4%.
29. WAISELFISZ, J. J. Mapa da violência 2006. Os jovens do Brasil. Brasília, OEI, 2006.
110
Entre os jovens, Tabela 7.1.2., a situação não é muito diferente. Também acima de 90% de mortes
masculinas, a variabilidade é muito reduzida: vai de 88,5% em Tocantins a 97,7% no Amapá.
Essa Tabela permite verificar que a taxa feminina do Brasil – 3,9 em 100 mil mulheres – é extremamente
baixa se comparada à dos homens: 47,2 em 100 mil homens. Em outras palavras, para cada
mulher vítima de homicídio no Brasil morreram, em 2007, acima de 12 homens. Mas estados como
Espírito Santo e Roraima apresentam taxas muito mais elevadas (10,3 e 9,6), enquanto no Maranhão,
Piauí e em Santa Catarina as taxas andam perto de dois homicídios em 100 mil mulheres.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
113
Ainda que nessa referência comparativa com os homicídios masculinos a taxa feminina de 3,9
pareça baixa, e mais baixas ainda as taxas do Maranhão, Piauí e Santa Catarina, se tomarmos como
referência o contexto internacional, com os dados detalhados na Tabela 7.1.4., podemos verificar
que, nesse contexto internacional, nossas taxas femininas resultam muito elevadas.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
115
7.2. Homicídios por Cor/Raça
Outro forte eixo de diferenciação de níveis de violência homicida encontra-se na cor ou raça da
população. Como já alertamos nas considerações metodológicas:
• O Sistema de Informações de Mortalidade do Ministério da Saúde começou a processar
informações referentes a raça/cor no ano de 1996, mas com sérios problemas nos dados,
que permaneceram muito incompletos até 2001. Por isso, só foi possível começar a analisar
as informações referentes a raça/cor em 2002.
• Os dados aqui expostos referentes a 2002 e 2004 são oriundos de estudos realizados para
dois mapas anteriores30. Só para 2007 foram trabalhadas diretamente as bases de dados de
mortalidade e da PNAD.
• A categoria Negro aqui utilizada resulta do somatório de pretos e pardos usado pelo IBGE.
• As taxas elaboradas relacionando número de homicídios por cor/raça (contidas nas bases
de dados do SIM) com os respectivos contingentes populacionais apresentam problemas
metodológicos que devem ser levados em conta. A fonte de dados para população por raça
ou cor é a Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios – PNAD, do IBGE, que coleta esses
dados por autoclassificação do entrevistado, que escolhe uma entre cinco opções: branca,
preta, parda, amarela ou indígena. Já nas certidões de óbito, que configuram a nossa fonte
para homicídios, a classificação é realizada por um agente externo ou documentação preexistente
utilizando as mesmas categorias do IBGE. Ambas as classificações nem sempre,
nem necessariamente, são coincidentes. Por tal motivo, não os números absolutos, mas sim
as taxas de homicídio e os índices de vitimização expostos nas Tabelas 7.2.2. e 7.2.4. devem
ser tomados com cautela: são mais aproximativos do que assertivos.
Mas, voltando à classificação por raça ou cor das certidões de óbito, na Tabela 7.2.1., podemos
observar que, com grandes diferenças entre as Unidades Federadas, a tendência geral é de queda
no número absoluto de homicídios na população branca e de aumento na população negra.
Efetivamente, no quinquênio 2002-2007, para a População Total:
• o número de vítimas brancas caiu de 18.852 para 14.308, o que representa uma queda significativa,
da ordem de 24,1%;
• entre os negros, o número de vítimas de homicídio aumentou de 26.915 para 30.193, o que equivale
a um crescimento de 12,2%. Com isso, a brecha preexistente cresceu, no quinquênio, 36,3%.
30. O mapa referido na nota anterior é o Mapa da violência IV: os jovens do Brasil, de 2004.
116
Já a Tabela 7.2.2. relaciona esses números de homicídios com a população de cada local, além
de calcular os Índices de Vitimização Negra, que resultam da relação entre as taxas de brancos
e as taxas de negros. O que nos diz esse índice? Em que proporção morrem mais negros do que
brancos por homicídio. Se o índice é 0, morre a mesma proporção de negros e de brancos. Se o
índice é negativo, morrem proporcionalmente mais brancos do que negros. Se positivo, morrem
mais negros do que brancos. Assim, um índice nacional de 73,1 da Tabela 7.2.2. para o ano de 2004
indica que nesse ano morreram proporcionalmente 73,1% mais negros do que brancos.
Essa Tabela nos permite verificar que as taxas de homicídio de brancos caíram de 20,6 para 15,5
homicídios em cada 100 mil brancos, o que representa uma queda de 24,9% entre 2002 e 2007. Já
na população negra, as taxas passaram de 30,0 em 2002 para 32,1 homicídios para cada 100 mil
em 2007, o que representa um aumento de 7%.
Desagregando por região, e mais ainda por Estado, o panorama mostra-se muito variado e heterogêneo,
principalmente quando se observa a taxa de vitimização de negros. Um primeiro dado
que impressiona pela sua crueza é a recente evolução da vitimização negra:
• Em 2002, o índice nacional de vitimização negra foi de 45,8. Isto é, nesse ano, no país,
morreram
proporcionalmente 45,8% mais negros do que brancos;
• só dois anos mais tarde, em 2004, esse índice pula para 73,1 (morrem proporcionalmente
73,1% mais negros do que brancos).
• em 2007, surge um novo patamar: morrem proporcionalmente 107,6% mais negros do que
brancos, isto é, mais que o dobro!
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
117
,3 15,5 30,0 31,7 32,1 45,8 73,1 107,6
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
119
Vemos pelas Tabelas 7.2.2. e 7.2.3. a situação das Unidades Federadas quanto às taxas de homicídio
por raça/cor e índices de vitimização negra:
• Paraíba encabeça a lista de níveis de vitimização e não a atual; isso é histórico, desde que
temos dados disponíveis. Mas a escalada no quinquênio foi muito violenta. Se as taxas de
homicídio branco do Estado já eram extremamente baixas – são as menores do país – elas
caem mais ainda ao longo do quinquênio, passando de 3,3 homicídios em 100 mil brancos
para 2,5 em 2007. Já as taxas negras praticamente duplicam no mesmo período, pulando de
16,3 homicídios em cada 100 mil negros para 31,9 em 2007. Com tais taxas: 2,5 para brancos
e 31,9 para negros, o índice de vitimização do estado se eleva a 1.189. Isto significa que
morrem no Estado 1.189% mais negros do que brancos: 12 vezes mais!!!
• Também o estado de Pernambuco se aproxima muito desses índices, mas por um movimento
diferente. Aqui vão cair significativamente as taxas de homicídio branco (de 16,9
em 2002 para 8,2 – menos da metade – em 2007), enquanto as taxas negras oscilam pouco
(passam de 71,4 para 75,6). Com isso, o índice de vitimização negra do Estado se eleva em
2007 para 826. Morrem, proporcionalmente, oito vezes mais negros do que brancos.
• Também Alagoas, Amapá e Distrito Federal apresentam elevados índices de vitimização negra.
• A única UF com índices negativos de vitimização negra é o Paraná, fato histórico já apontado
em nossos estudos anteriores. O Estado, em 2007, apresentou um índice de vitimização negativo
de 36,8. Isso significa que morreram, proporcionalmente, 36,8% mais brancos do que negros.
As Tabelas 7.2.4. a 7.2.6., que analisam os mesmos dados, mas focalizam a faixa jovem de 15 a
25 anos, evidenciam que o fenômeno de sobrevitimização negra aconteceu com maior intensidade
ainda nessa faixa.
• O número de homicídios de jovens brancos caiu significativamente no quinquênio 2002/2007,
passando de 6.592 para 4.512, o que representa uma queda de 31,6% nesses cinco anos.
• Já entre os jovens negros, os homicídios passaram de 11.308 para 11.905, o que representa
um incremento de 5,3%. Com isso, a brecha de mortalidade entre brancos e negros cresceu
38% num breve período de tempo.
• Da mesma forma, se as taxas relativas aos brancos caíram 27,2% (de 39,3 para 28,6), as taxas
referentes aos negros cresceram 5,7% no período.
• Com esse diferencial de evolução entre brancos e negros, a brecha histórica de vitimização
negra se incentiva drasticamente no quinquênio:
– Em 2002 morriam proporcionalmente 58,7% mais negros do que brancos.
– Se esse já é um dado grave, em 2004 esse indicador sobe mais ainda, para 85,3%.
– E em 2007 o índice atinge 130,4%.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
Em outras palavras, para cada branco assassinado, morrem 2,2 negros nas mesmas circunstâncias,
e, pelo balanço histórico do último quinquênio, a tendência desses níveis pesados de vitimização
é crescer ainda mais.
Impressionam, aqui, tanto nos números absolutos quanto nas taxas, os elevados índices de vitimização
dos negros da Paraíba ou de Pernambuco, índices esses, em geral, e os do ano de 2007,
em particular, que atingem níveis históricos.
Esses dados nos levam a postular a necessidade de reorientar as políticas nacionais, estaduais
e municipais em torno da segurança pública, para enfrentar de forma real e consequente
essa grave anomalia.
Essa hipótese parece atuar de forma bem evidente nos números da população total (ver Tabela
7.2.1.) de Estados como:
• Alagoas: no quinquênio, os homicídios de brancos caem 29%, enquanto os de negros sobem 92%;
• Pernambuco: queda de 49,3% no número de homicídios de brancos e aumento de 12,8%
nos de negros;
• Espírito Santo: queda de 6,6% nos homicídios de brancos e aumento de 49,6% nos de negros;
• Mato Grosso do Sul: queda de 9,7% nos homicídios de brancos, e aumento de 85,9% nos
de negros.
Com algumas exceções, como Sergipe, Distrito Federal e Santa Catarina, onde não se observa
grande diferencial na evolução quinquenal dos homicídios de brancos e negros, no restante do
país esse diferencial parece ser uma constante.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
125
8. Interiorizacao da Violencia e Vitimizacao Juvenil
Nos diversos capítulos até aqui desenvolvidos, tanto as agregações geográficas – Unidades Federadas,
Capitais, Regiões Metropolitanas, Municípios – quanto os agrupamentos etários – População
Total, Crianças e Adolescentes, Jovens de 15 a 24 anos, Jovens de 15 a 29 anos de idade – foram
apresentados de forma relativamente autônoma e independente.
O estudo conjunto das agregações geográficas e dos agrupamentos etários que propomos fazer
no presente capítulo permitirá evidenciar algumas especificidades e tendências relevantes da
evolução recente da violência homicida no país, notadamente o processo de interiorização, e mais
uma elevada carga de vitimização, a juvenil, que o Brasil suporta.
8.1. Interiorização da Violência
Com a finalidade de destacar essas novas modalidades na evolução da violência homicida no
país, julgou-se necessário introduzir outra categoria geográfica, residual e derivada das anteriores,
procurando caracterizar, além das Unidades Federadas, das capitais e das dez regiões metropolitanas,
o Interior dos Estados. No contexto do estudo, definiremos operacionalmente o interior
como os Municípios que não são capital nem fazem parte das regiões metropolitanas tradicionais
(as dez regiões metropolitanas trabalhadas nos diversos capítulos).
Em primeiro lugar, e focando a atenção nas Capitais, vemos, pelo Gráfico 8.1.1., que a sua participação
na produção total de homicídios no país foi caindo progressivamente na década analisada.
Se, em 1997, 42,6% dos homicídios do país aconteciam nas capitais, essa proporção cai rapidamente
para, em 2007, representar 34,6%. Isto é, um ritmo de queda perto de 1% ao ano.
126
Mais intensas ainda foram as quedas das Regiões Metropolitanas (ver Gráfico 8.1.2). As dez
Regiões Metropolitanas contavam, em 2007, com 58,6 milhões de habitantes, o que representava
31% da população do país. Mas concentravam quase a metade – 45% – do total de homicídios
acontecidos nesse ano. Essa proporção já foi maior: em 1997, as Regiões Metropolitanas foram
responsáveis por 58,6% do total de homicídios do país, mas essa proporção foi caindo gradual e
sistematicamente para chegar, em 2007, a 45%.
Ainda assim, inclusive contando com essas quedas significativas, os elevados quantitativos indicam
claramente que o locus privilegiado da violência homicida continua nas grandes cidades e
grandes metrópoles.
Até o início da década analisada, os polos dinâmicos da violência, isto é, o crescimento da
espiral homicida, centravam-se, primordialmente, nas capitais e nas grandes regiões metropolitanas
do país. Mas, a partir de meados da década passada, o crescimento da violência nas capitais
e grandes metrópoles estagna ou vira negativo, enquanto as taxas globais continuam a crescer, ao
menos, até 2003. Isso nos indica que os polos dinâmicos da violência mudaram, em nosso caso,
para os municípios do interior, como veremos seguidamente. Essa mudança de eixo não significa
que os números ou as taxas de homicídio do interior superam as dos grandes centros urbanos.
Significa, simplesmente, que o crescimento dos homicídios, sua expansão, concentra-se agora em
municípios do interior dos estados.
Essas transformações, acontecidas precisamente antes e no início da década analisada, podem
ser melhor visualizadas no Gráfico 8.1.3, que detalha a participação de Capitais e Regiões Metropolitanas,
ano a ano, desde 1986, no total de homicídios do país.
Podemos ver que, de 1986 até 1996/1997, com oscilações, a tendência global foi de crescimento
da participação nos homicídios tanto das Regiões Metropolitanas quanto das Capitais, com pico
no ano de 1996, quando estas participam com 43,4% e aquelas com 58,7% do total nacional de
homicídios. Já a partir dessa data, a tendência é no sentido contrário: queda quase constante na
participação, o que indica claramente uma mudança nos padrões vigentes.

Na Tabela 8.1.1. podemos observar que as várias desagregações geográficas que utilizamos
neste estudo apresentam modalidades de crescimento bem diferenciadas. No país como um todo,
as taxas de homicídio entre 1997 e 2007 até caíram levemente (0,7%). Mas a queda nas Capitais
foi bem maior (19,8%) e a das Regiões Metropolitanas tradicionais maior ainda (25%). Na última
metade do período considerado, capitais e regiões metropolitanas arrefeceram no crescimento da
violência homicida, que começou a cair de forma mais ou menos contínua. Mas, apesar dessas
quedas em capitais e regiões metropolitanas, as taxas dos Estados permaneceram mais ou menos
constantes, indicando o aparecimento de novos eixos de violência fora das capitais ou das grandes
regiões metropolitanas do país. Foram esses conglomerados que lideraram a enorme escalada de
violência acontecida no país até meados da década de 1990, produto do acúmulo de contradições
derivadas do inchaço urbano.
Mas, a partir de meados para fins da década passada, as taxas das regiões metropolitanas e
capitais, salvo contadas exceções, ou estagnaram ou caíram, em alguns casos, de forma acelerada,
como na região metropolitana de São Paulo. Esse fenômeno limita-se às Capitais e Regiões Metropolitanas.
No interior dos estados, os índices continuam a crescer lenta, mas constantemente,
como pode ser visto na Tabela 8.1.1. e no Gráfico 8.1.4.
Contrário às quedas nas taxas de homicídios das Capitais e Regiões Metropolitanas no interior
dos estados, observa-se um crescimento de 37,1% entre 1997 e 2007. Essa diferença de ritmos,
com Regiões Metropolitanas e Capitais estagnando ou caindo enquanto o interior continua crescendo,
é o que denominamos, já desde os trabalhos de 2002, Interiorização da Violência, e que
indica uma mudança nos polos dinâmicos do crescimento dos homicídios.
Também podemos observar que a década considerada pode ser dividida em dois grandes momentos.
No primeiro, que vai de 1997 até 2002, já se evidencia uma ruptura com o que vinha
acontecendo desde a década de 80: Capitais e Regiões Metropolitanas constituindo o eixo do crescimento
da violência homicida no país, com uma taxa de crescimento de 6,1% ao ano. Essa taxa
era bem superior à do interior, que crescia a um ritmo de 4,9% ao ano. Já desde 1997 e até 2003,
são as taxas do interior as que crescem rapidamente (24,5%) enquanto as das Capitais e Regiões
Metropolitanas (0,8% e 0,7% respectivamente) praticamente estagnam.
No segundo momento, que vai de 2003 a 2007, os homicídios nas Capitais e nas Regiões Metropolitanas
começam a cair rapidamente, enquanto no interior praticamente estagnam. Assim,
no país como um todo, pelo peso populacional das capitais e regiões metropolitanas, observa-se,
nesse segundo período, uma significativa queda: 14,5%.
Tudo isso parece indicar uma forte tendência de interiorização da violência homicida, restando
ainda indagar sobre suas possíveis causas (o que será retomado e aprofundado no capítulo final
do presente documento).
Em primeiro lugar, a emergência de polos de crescimento em municípios do interior de diversos
Estados do país torna-se atrativa para investimentos e para as migrações devido à expansão
do emprego e da renda. Mas esses polos convertem-se, também, pelos mesmos motivos, em locais
atrativos para a criminalidade, na ausência de esquemas de proteção do Estado.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
131
Em segundo lugar, investimentos nas capitais e nas grandes regiões metropolitanas declaradas
prioritárias a partir do novo Plano Nacional de Segurança Pública, de 1999, e do Fundo Nacional de
Segurança, instituído em janeiro de 2001. Assim, foram canalizados recursos federais e estaduais,principalmente
para aparelhamento dos sistemas de segurança pública nos grandes conglomerados.
Isso dificultou a ação da criminalidade organizada, que migrou para áreas de menor risco.
E em terceiro lugar, a melhoria na cobertura dos sistemas de coleta de dados de mortalidade,
principalmente no interior do país, diminuiu a subnotificação existente nessa área. Em outras palavras,
fenômenos que antes não eram registrados, passam a incidir nas estatísticas.
Dessa forma, começam a se tornar visíveis, nos Mapas da Violência georreferenciados31, constelações
de municípios do interior com elevadas taxas de homicídios que superam, muitas vezes
com folga, os níveis de violência captados nas capitais ou nas regiões metropolitanas. Uma breve
tipificação dessas constelações de Municípios com elevados níveis de violência permite distinguir:
a. Novos Polos de Crescimento no Interior. Consolidação, durante a década de 1990, de um
processo de desconcentração econômica que faz emergir novos polos atrativos de investimentos,
trabalho, migrações, e também, diante das deficiências da presença do Estado e da
Segurança Pública, aumento da criminalidade e da violência.
b. Municípios de Fronteira. Municípios de pequeno e médio porte que, por sua localização
de fronteira internacional, institucionalizam fluxos de elevada violência potencial, como
grandes organizações de contrabando de produtos ou armas, pirataria e tráfico de drogas.
c. Municípios do Arco do Desmatamento. Permeados por trabalho escravo, madeireiras ilegais,
grilagem de terras e grandes empreendimentos agrícolas que ocupam as terras desmatadas.
d. Municípios de Turismo Predatório. Localizados, principalmente, na orla marítima, atrativa
de população flutuante de finais de semana.
e. Municípios de Violência Tradicional, que existem e subsistem ao longo do tempo, como o
“polígono da maconha” de Pernambuco.
Todas essas novas reconfigurações da violência homicida demandam, ainda, ações específicas
do Estado, não só na área da Segurança Pública, mas também, e fundamentalmente, no plano econômico
e social, dado que todas essas configurações representam estruturas que permeiam os interesses
das populações locais, ao encontrar modos de existência e subsistência nessas configurações.
31. Ver, por exemplo, WAISELFISZ, J. J. Mapa da violência dos Municípios brasileiros 2008. Brasília: RITLA, Instituto
Sangari, Ministério da Justiça, Ministério da Saúde, 2008.
132
8.2. Vitimização Juvenil
Para verificar em que medida existe concentração de homicídios na população jovem de uma
área ou região determinada, foi elaborado um Índice de Vitimização Juvenil por Homicídios, indicador
que resulta da relação percentual entre a taxa de óbitos por homicídio da população de 15
a 24 anos de idade e as taxas correspondentes ao restante da população: a considerada Não Jovem.
Essa população é a que ainda não chegou à juventude – a população de 0 a 14 anos – ou a que já
passou dessa faixa: acima de 25 anos de idade. Quanto maior for o Índice de Vitimização, maior
concentração de homicídios na população jovem. Se o Índice de Vitimização for próximo de 100%,
os homicídios atingem por igual tanto a faixa jovem quanto o resto da população. Índices menores
de 100 indicam que a juventude encontra-se relativamente preservada e protegida, enquanto os
homicídios incidem de forma mais pesada nas outras faixas etárias.
O Gráfico e a Tabela 8.2.1. permitem verificar que as taxas de homicídio juvenil na faixa dos 15
aos 24 anos de idade são muito elevadas quando comparadas às do restante da população.
Efetivamente, podemos observar que:
a. Em todos os anos da década considerada, as taxas juvenis mais que duplicam as taxas da
população não jovem.
b. Ainda mais: a tendência nos Índices de Vitimização foi de crescimento, na década, de forma
mais acelerada entre 1997 e 2002, menos acelerada a partir de 2002, mas sempre crescente.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
133
Pela Tabela 8.2.2. é possível conferir que, em todas as regiões e UF do país, existe uma forte
vitimização juvenil. Em todas as regiões, os homicídios juvenis mais que duplicam as taxas de homicídio
do resto da população. Nos estados, o panorama não é menos preocupante.
O estado de menor vitimização juvenil, Mato Grosso, tem 65% mais vítimas juvenis do que nas
outras faixas etárias. No outro extremo, o Amapá ostenta quase quatro vezes mais mortes juvenis
do que nas outras faixas. Mas também Alagoas, Pernambuco, Minas Gerais e Paraná apresentam o
triplo de homicídios juvenis quando comparados com o restante da população.
Com isso, o Índice de Vitimização nacional foi de 256, o que significa que temos, proporcionalmente,
duas vezes e meia mais homicídios juvenis do que nas demais faixas etárias.
Muito preocupante, também, é a constatação de que esse Índice de Vitimização vem crescendo
historicamente, de forma lenta mas gradual, e sistematicamente. No início da década analisada,
o Índice de Vitimização Juvenil era de 220 (2,2 Homicídios Jovens por homicídio Não Jovem).
Em 2007, esse índice aumenta para 256, o que representa um crescimento de 16,2% no índice.
136
Esses elevados níveis de vitimização juvenil constituem um fato relativamente recente, mas
não se originaram na última década. As características da mortalidade juvenil não permaneceram
congeladas ao longo do tempo, mas mudaram radicalmente sua configuração a partir do que poderíamos
denominar “novos padrões da mortalidade juvenil”.
Estudos históricos realizados em São Paulo e Rio de Janeiro (Vermelho e Mello Jorge32) mostram
que as epidemias e doenças infecciosas, que eram as principais causas de morte entre os
jovens há cinco ou seis décadas, foram progressivamente substituídas pelas denominadas “causas
externas” de mortalidade, principalmente acidentes de trânsito e homicídios. Os dados do SIM
permitem verificar essa significativa mudança. Em 1980, as “causas externas” já eram responsáveis
por aproximadamente a metade (52,9%) do total de mortes dos jovens do país. 27 anos depois, em
2007, quase 3/4 da mortalidade juvenil deve-se a causas externas. E, como já tivemos oportunidade
de expor ao longo dos capítulos, o principal responsável é o capítulo de homicídios.
Uma evidência mais acurada da estruturação histórica da violência homicida e seu significado
para nossa juventude pode ser obtida comparando-se a evolução diferenciada das taxas de homicídios
da população jovem e da não jovem ao longo do tempo, como detalhado no Gráfico 8.2.2.
32. VERMELHO, L.L. e MELLO JORGE, M.H.P. Mortalidade de jovens: análise do período de 1930 a 1991 (a transição
epidemiológica para a violência). Revista de Saúde Pública. 30 (4). 1996. Apud: MELLO JORGE, M.H.P. Como morrem
nossos jovens. In: CNPD. Jovens acontecendo na trilha das políticas públicas. Brasília, 1998.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
137
Levando em conta o tamanho da população, teríamos que a taxa de homicídios entre os jovens
passou de 30,0 (em 100.000 jovens) em 1980 para 50,1 no ano de 2007. Já a taxa no restante da
população (não jovem) permaneceu relativamente constante, evidenciando, inclusive, uma leve
queda: passou de 21,2 em 100.000 para 19,6 no mesmo período. Isso evidencia, de forma clara, que
os avanços da violência homicida no Brasil das últimas décadas tiveram como motor exclusivo e
excludente a morte de jovens. No restante da população, os índices até baixaram.
Essas situações, que demarcam os complexos problemas da violência juvenil, aparecem, tanto
na mídia como em boa parte da bibliografia, como uma constante de nossa modernidade, como
consequência quase natural de certo fenômeno denominado “juventude”, como se o termo juventude
estivesse inexoravelmente associado à violência. Assim, violência juvenil começa a aparecer
como uma categoria explicativa quase universal e natural de nossa cultura globalizada, quando, na
realidade, é um fenômeno que ainda tem que ser explicado, fato notadamente social e cultural. Em
primeiro lugar, sobre a “universalidade” da violência juvenil: os dados internacionais disponíveis
parecem ir na contramão dessa pretensa generalidade.
Podemos ver, pela Tabela 8.2.3., que sintetiza as taxas de Homicídios Jovens (15 a 24 anos de
idade) e as de Não Jovens, além dos Índices de Vitimização em 79 países do mundo, que:
• Os Índices de Vitimização Juvenil por Homicídio do Brasil são anormalmente elevados,
considerando o contexto internacional. Seu Índice é 265 – isto é, os Homicídios Jovens foram,
proporcionalmente, 265% mais elevados do que os índices Não Jovens.
• Isso coloca o Brasil na 5ª posição entre os 79 países aqui analisados.
• A partir da, aproximadamente, 40ª posição, as taxas de Homicídios Jovens tendem a se
emparelhar, ou ser ainda menores que os índices Não Jovens. Essa situação pode ser encontrada
na metade dos países analisados que não aparentam ter problemas de “juventude
violenta”.
• Em 36 dos 79 países, isto é, em 46% deles, as taxas de Homicídios Jovens são, inclusive,
menores que as dos Não Jovens, evidenciando novamente que não existe tal universalidade
da violência entre os jovens.
• Interessante apontar que, dos dez países com maiores Índices de Vitimização Juvenil do
mundo, seis são da América Latina, o que torna essa região não só uma das mais violentas
do planeta, mas também a de maior Vitimização Juvenil, como tivemos oportunidade de
conferir em estudo recente33.
33. WAISELFISZ, J. J. Mapa da violência. Os jovens da América Latina 2008. Brasília: Ritla, Instituto Sangari, Ministério
da Justiça, 2008.
138
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
141
9. Consideracoes Finais
Os dados trabalhados ao longo dos diversos capítulos permitem afirmar que os anos de 1997 a
2007 constituem uma década atípica na história recente da violência homicida no país. Pela primeira
vez, desde que foram disponibilizados os primeiros dados de mortalidade pelo Ministério
da Saúde, em 1979, é possível observar um período de queda nos índices de homicídio do país.
Até 2003, os índices de homicídio foram crescendo com assustadora regularidade, a uma taxa que
superava a casa de 5% ao ano. A partir desse ano e com algumas oscilações, as taxas de homicídio
mostram uma tendência declinante inédita no país. Que conjunturas explicam essa reversão? Pensamos
que foram, fundamentalmente, dois fatores relativamente independentes:
• Por um lado, o Estatuto do Desarmamento, que entra em vigor nos últimos dias de 2003,
tornando mais rígidas as penas por porte e/ou posse de armas de fogo, e a consequente
Campanha do Desarmamento, que se inicia em meados de 2004 e retira muitas armas de
circulação pela entrega voluntária com contraprestação financeira.
• Por outro lado, o sucesso de políticas estaduais em uns poucos estados do país, que, pelo seu
grande peso demográfico, incidem de forma significativa nas taxas nacionais, num processo
ainda muito focalizado em umas poucas áreas geográficas.
Efetivamente, São Paulo inicia esse processo na virada de século. Também Minas Gerais, que
a partir da virada de século tinha experimentado um brutal crescimento que dura até 2004, período
no qual passa de 1.546 homicídios para 4.241, inicia em 2005 um significativo processo de
refluxo. Aqui devemos incluir também o Rio de Janeiro, que, liderando historicamente os índices
de violência homicida do país, a partir de 2003, começa a evidenciar uma tendência de queda em
142
suas taxas, que vêm declinando de forma lenta, mas sistemática, a partir dessa data. Não devemos
esquecer que esses três estados representavam, no ano 2000, 41% da população e 55% dos homicídios
cometidos naquele ano. É obvio que qualquer alteração nesses estados, pelo seu peso, deverá
ter visível repercussão nas taxas nacionais.
Como contraponto dessas quedas, para as restantes Unidades Federadas, a década foi ou de
estagnação,
como em Pernambuco, Espírito Santo, Rondônia ou Acre, ou de crescimento, e alguns
casos muito significativos, como no Maranhão, Alagoas, Piauí e Minas Gerais (até 2004), entre outros.
Com isso, nos anos extremos da década, a situação do país permaneceu praticamente inalterada,
com uma taxa de 25,4 homicídios em 100 mil no ano de 1997 e uma taxa de 25,2 em 2007.
Diferente foi o percurso das Capitais e Regiões Metropolitanas do país. Nelas, tanto os números
absolutos de homicídios quanto os relativos, considerando as populações, evidenciam quedas bem
significativas entre os anos extremos da década: quedas da ordem de 25% nas RM e de 19,8% nas
Capitais. Também o movimento ao longo da década foi diferente: estagnação nas taxas até 2003,
quando nos estados os aumentos são sistemáticos e significativos, com quedas bem pronunciadas
a partir de 2004.
Os fatores explicativos dessas quedas são os mesmos: Estatuto e Campanha do Desarmamento,
por um lado, e políticas de cunho estadual que resultaram efetivas em uns poucos Estados, mas de
grande peso demográfico: Minas Gerais, São Paulo e Rio de Janeiro.
Mas essa dissonância na evolução das taxas entre os estados e suas Capitais e/ou Regiões Metropolitanas
indica que as políticas de Seguridade Pública, tanto Federais quanto Estaduais, implementadas
no período:
1. tiveram forte concentração nas Capitais e Regiões Metropolitanas;
2. contribuíram para gerar um novo fenômeno que, desde nossos trabalhos de 2002, vimos
denominando “interiorização da violência”.
Se esta é a situação e evolução dos homicídios no conjunto da população, também nos demos
à tarefa de analisar diversos cortes etários com idêntica finalidade: verificar a situação atual e
evoluçãodos
homicídios em algumas faixas etárias relevantes: 0 a 18 anos de idade, em virtude
dos limites
etários do Estatuto da Criança e do Adolescente; 15 a 24 anos de idade, segundo a definição
da categoria Jovem pelo sistema das Nações Unidas; e 15 a 29 anos de idade, segundo a
definição do Brasil para a categoria Juventude.
Considerando a categorização contida no próprio Estatuto – crianças de 0 a 12 anos de idade
incompletos, e adolescentes de 12 a 18 anos –, temos aqui um panorama bem diferenciado.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
143
• Crianças. A década praticamente não apresenta mudanças nem nos números nem nas taxas,
que permanecem estancadas em 0,9 homicídios em 100 mil crianças. Também não
existe tendência na evolução para cada idade simples.
• Adolescentes. Os números vão crescendo drasticamente à medida que avança a idade. Entre
os 12 e os 15 anos de idade, a cada ano de vida, praticamente duplicam o número e as taxas
de homicídio. Diferentemente das crianças, os índices entre 1997 e 2007 crescem significativamente:
acima de 24%. As idades com maior crescimento na década são as que se localizam
entre os 14 e os 16 anos de idade, com incremento acima de 30%.
Para o conjunto da faixa de 0 a 18 anos, com uma taxa de 12 em 100 mil homicídios, o Brasil
ocupa o 5º lugar entre os 91 países estudados. Internamente, destacam-se, por suas taxas acima
de 20 homicídios em 100 mil: Espírito Santo, Alagoas, Pernambuco e Distrito Federal. No outro
extremo,
Piauí, Tocantins e Santa Catarina apresentam taxas abaixo de seis homicídios em 100 mil.
Já no terreno dos jovens na faixa de 15 a 24 anos de idade, vemos que os números se avolumam
de forma significativa. É nesta faixa que se concentram os maiores índices de homicídio do país,
mais precisamente no pico dos 20 e 21 anos de idade. Apesar de representar apenas 18,6% da população
do país em 2007, ela concentrava 36,6% dos homicídios acontecidos nesse ano.
Sua evolução na década acompanha o movimento dos quantitativos da população total, mas
com maior intensidade: entre 1997 e 2003 os homicídios juvenis cresceram 38,3%. De 2003 a 2007,
pelos motivos já apontados na população total, os números experimentaram uma queda de 11,4%.
Aqui também observamos fortes diferenças nos ritmos de crescimento das áreas: se os homicídios
juvenis nos estados cresceram 22,5% entre 1997 e 2007, nas capitais os números estagnam, e
nas regiões metropolitanas caem 6,2%, evidenciando que o crescimento nos estados devia acontecer,
necessariamente, no interior.
Esse aspecto é especificamente abordado no Capítulo 8. Se até meados da década de 90 as
grandes metrópoles do país constituíram-se nos polos dinâmicos do crescimento da violência,
desde meados para fins dessa década —
consequência, entre outros fatores, do processo
de desconcentração econômica —, pode-se observar uma estagnação nas grandes capitais e
regiões metropolitanas também no plano de violência homicida. Assim, as taxas de homicídio
(em 100 mil):
• caem, nas Capitais, de 45,7, em 1997, para 36,6, em 2007;
• a queda nas dez Regiões Metropolitanas tradicionais é maior ainda: de 48,4 para 36,6;
• Enquanto isso, as taxas do interior dos estados elevam-se de 13,5, em 1997, para 18,5, em 2007.
144
Estes dados indicam, claramente, uma mudança nos polos dinâmicos da violência homicida.
Isso não significa que os números ou as taxas de homicídio do interior são maiores que as
dos grandes centros urbanos, mas indica, simplesmente, que o crescimento dos homicídios, sua
expansão,
concentra-se agora em municípios do interior dos estados.
Quais seriam as causas dessa reversão? Em primeiro lugar, a emergência de polos de crescimento
em municípios do interior de diversos Estados do país, que, atraindo investimentos e gerando
emprego e renda, tornam-se também atrativos para a criminalidade, em situação de virtual
ausência de esquemas de proteção do Estado.
Em segundo lugar, investimentos em segurança nas capitais e nas grandes regiões metropolitanas
declaradas prioritárias a partir do novo Plano Nacional de Segurança Pública, de 1999, e do Fundo
Nacional de Segurança, instituído em janeiro de 2001. Foram canalizados recursos federais e estaduais,
principalmente para aparelhamento dos sistemas de segurança pública nos grandes conglomerados.
Isso dificultou a ação da criminalidade organizada, que migra para áreas de menor risco.
E em terceiro lugar, melhoria na cobertura dos sistemas de coleta de dados de mortalidade,
principalmente no interior do país, onde diminui a subnotificação existente. Fenômenos que antes
não eram registrados começam a incidir nas estatísticas de mortalidade.
Por um ou outro motivo, consolidam-se configurações espaciais que reformulam o dinamismo
da letalidade homicida centrada nos grandes centros urbanos: os já mencionados polos interioranos
de desenvolvimento, municípios de fronteira, áreas, principalmente, litorâneas, de turismo
predatório, zonas de grilagem e grandes empreendimentos agrícolas no grande arco de desmatamento
amazônico, zonas de pistoleragem tradicional etc.
Considerando inclusive esse movimento de queda iniciado em 2004, os dados existentes indicam
que, entre 1997 e 2007, morreram no país, vítimas de homicídio, acima de meio milhão de
pessoas, exatas 512,2 mil. Já à primeira vista parece um número muito elevado, elevado até demais.
Mas grandes números, por estarem fora de nossa experiência cotidiana, geralmente não nos permitem
ter uma boa noção, uma boa perspectiva, por nossa carência de referentes que permitam
dimensionar corretamente seu significado.
Num outro estudo34, realizado faz poucos anos, tivemos a necessidade de compilar, utilizando
fontes confiáveis, os números da mortalidade em diversos conflitos armados do mundo.
A Tabela a seguir relaciona alguns desses conflitos.
34. WAISELFISZ, J. J. Mortes matadas por armas de fogo no Brasil. 1979/2003. Brasília, UNESCO, 2005.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
145
Vemos que o número de mortes anuais por homicídio do Brasil na década 1997/2007 – país
sem guerra civil, sem conflitos armados, religiosos, ou raciais, ou de etnias, sem problemas de
fronteiras – ultrapassa, e de forma por vezes bem significativa, o número de mortes em muitos dos
conflitos acontecidos no mundo.
Esses elevados níveis de violência homicida do país se concretizam melhor quando atentamos
para as comparações internacionais realizadas nos diversos capítulos do presente estudo. Por suas
taxas, o Brasil ocupa sempre a quinta ou a sexta posição no contexto dos 81 países analisados,
geralmente precedido por nações de violência histórica e endêmica, como El Salvador, Colômbia
ou Guatemala. Se em anos anteriores já teve uma posição internacional menos confortável ainda,
encabeçando ou ocupando algum dos primeiros lugares no contexto internacional, sua queda para
o quinto ou o sexto lugar foi devida mais a uma eclosão de violência nos países da América Central
do que à melhoria dos próprios índices. Também observamos que:
• América Latina e Caribe têm marcado destaque pelos elevados índices de violência homicida.
Os três primeiros lugares no ranking correspondem a países da região. Cinco dos seis
primeiros lugares pertencem à América Latina.
• Nos últimos anos, países da América Central, como El Salvador ou Guatemala, substituíram
a Colômbia no reinado que, durante décadas, ostentou este país no ranking da
violência internacional35.
• Isso significou um deslocamento tanto geográfico quanto conceitual. Historicamente, os
polos dinâmicos da violência encontravam-se localizados na América do Sul, principalmente
na Colômbia e no Brasil. Colômbia, por seu longo histórico de violência ligada ao
narcotráfico e à guerrilha; o Brasil, também parcialmente ligado ao narcotráfico, focado em
alguns Estados. Assim, apesar de não ser totalmente correto, nas últimas décadas, violência,
na América Latina, virou sinônimo de tráfico de drogas, com seu aparelho criminal infiltrado
nas diversas instâncias da sociedade civil e política e seus assentamentos territoriais. Porém,
quedas significativas nos índices da Colômbia a partir do ano de 2002 e também, ainda
que moderado, no Brasil a partir de 2003, e o concomitante crescimento em El Salvador,
Nicarágua e Guatemala, a partir de mecanismos de violência ligados às gangues juvenis,
mudam o panorama conceitual, agora mais ligado a questões juvenis.
Também no Brasil a problemática juvenil aparece em primeiro plano, quando falamos de violência
homicida. O brutal crescimento nas últimas décadas do número e dos índices de homicídio
pode ser explicado, de forma exclusiva, pelo aumento dos homicídios no setor jovem de sua sociedade.
No Capítulo 8, foi possível evidenciar que, a partir da década de 80, o aumento da violência
homicida no país foi causado, em realidade, pelo crescimento descontrolado dos homicídios entre
os jovens. Entre 1980 e 2007, fora da faixa dos 15 aos 24 anos de idade, os índices de homicídio
permaneceram estagnados ou até caíram levemente. Em 1980, as taxas de homicídio não jovem
foram de 21,1 a cada 100 mil; já em 2007, essa taxa cai para 19,8 em 100 mil. Mas, entre os jovens
de 15 a 24 anos de idade, se em 1980 a taxa de homicídios foi de 30 em 100 mil jovens, passou
para 50,1 em 2007, o que revela, de forma inequívoca, a exclusiva participação juvenil no drama
do crescimento da violência letal do país. Assim, pode-se afirmar que a história recente de sua
violência homicida é a história do desenvolvimento de sua questão juvenil e que uma não terá
solução sem a outra.
35. O Relatório de Desenvolvimento Humano da América Central 2009/2010, recentemente divulgado pelo PNUD, no
mês de outubro de 2009, constata que os índices da região continuaram aumentando vertiginosamente. Para 2008,
segundo o documento, Honduras registra a maior taxa de homicídios a cada 100 mil habitantes, com 58, seguido
por El Salvador (52) e Guatemala (48).
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
147
Mas essa situação, que demarca os complexos problemas de nossa juventude, aparece, na mídia
e em boa parte da bibliografia, como uma constante de nossa modernidade, consequência natural
de certo fenômeno denominado “juventude”, como se o termo estivesse inexoravelmente associado
à violência.
Porém, os dados internacionais expostos parecem ir na contramão dessa pretensa universalidade
da violência juvenil. No Capítulo 8, foi possível estabelecer, em primeiro lugar, que os Índices de
Vitimização Juvenil do Brasil são anormalmente elevados, considerando o contexto internacional:
morrem, aqui, por homicídio, proporcionalmente, 2,6 jovens para cada não jovem, índice pouco
comum no mundo. E não é só isso; metade dos 79 países analisados não parece apresentar tais problemas
de violência em sua juventude: ou porque morre, proporcionalmente, a mesma quantidade
de jovens que não jovens, ou porque morrem menos jovens que pessoas fora dessa faixa etária.
Isso indica que, longe de ser um fenômeno universal, a violência homicida nos jovens tem uma
configuração marcadamente social e cultural.
Procurando estudar os fatores explicativos dos elevados índices de homicídio existentes no
país, num estudo recente36, correlacionamos diversos indicadores do Índice de Desenvolvimento
Humano do ano 2007/200837 e Índices de Homicídio de 70 países do mundo. Para a associação,
foram utilizados os coeficientes de correlação r de Pearson, e para interpretar os resultados foi
utilizado o coeficiente de determinação r2.
O IDH evidenciou uma correlação de fraca para moderada e negativa com os índices de violência
homicida dos países analisados, de forma tal que, com o aumento do IDH, tendem a cair, de
forma leve, as taxas de homicídio. Nesse caso, o IDH explica 11,2% da variação dos índices totais
de homicídio.
Já o PIB per capita, indicador de riqueza ou pobreza de um país, apresenta uma associação bem
mais robusta com os índices de homicídio, explicando 18,7% das taxas totais. Uma questão bem
significativa deve ser aqui apontada: os índices de homicídio juvenil são bem menos afetados pela
renda per capita do que os índices de homicídio não jovem. O Índice de Renda do IDH, que se
constrói com base na renda per capita, apresenta comportamento semelhante, mas com coeficientes
um tanto inferiores, devido aos mecanismos empregados para sua construção.
36. WAISELFISZ, J. J. Mapa da Violência. Os jovens da América Latina 2008. Brasília, Instituto Sangari, RITLA, Ministério
da Justiça, 2008.
37. PNUD. Relatório de Desenvolvimento Humano 2007/2008. Coimbra, UNDP, 2007.
148
Mas os indicadores que surpreenderam pela elevada capacidade explicativa foram os relativos à
concentração/distribuição da renda. Vemos que os coeficientes de correlação, nesse caso, são muito
elevados, principalmente os do indicador que só leva em conta os extremos da distribuição: quantas
vezes maior é a renda dos 10% mais ricos em relação aos 10% mais pobres. Vemos que aqui o
coeficiente
de correlação gira em torno de 0,700, com um poder de determinação total de 47,9%.
Noutras palavras: quase 48% da variação dos índices de homicídio total é explicado
pela variação dos
índices de concentração de renda. Mais ainda, diferentemente do que acontece com o indicador de
pobreza, o referente à concentração da renda explica
melhor os homicídios juvenis (50,7%) do que os
homicídios não jovens (45,2%). Isto é, os jovens seriam mais afetados pelos diversos efeitos e manifestações
da concentração
de renda. O índice Gini, que é um segundo indicador de concentração de
renda, mas que leva em conta toda a distribuição, tem um comportamento muito semelhante com o
anterior, mas refletindo níveis menores de associação ainda muito expressivos.
Com isso podemos concluir que, mais do que a pobreza absoluta ou generalizada, é a pobreza
dentro da riqueza, são os contrastes entre ambas, com sua sequela de maximização e visibilidade
das diferenças, a que teria maior poder de determinação dos níveis de homicídio de um país.
Existe no Brasil farta bibliografia indicando a estreita relação entre concentração de renda e
educação.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
149
Desde os trabalhos pioneiros de Langoni38, que, procurando explicar os elevados níveis de
desigualdade na renda da população e seu crescimento ao longo da década de 60, conclui que as
diferenças educacionais constituem o fator de maior poder explicativo das diferenças de renda
aferidas pela população, tem-se acumulado uma sólida bibliografia sobre o papel de destaque da
educação na geração das desigualdades na distribuição da renda e na superação dessas desigualdades.
Neste campo, trabalhos mais recentes, como os de Bonelli e Sedlacek,39 Barros e Mendonça,40
Ferreira,41 entre outros, confirmam que entre 30% e 50% das disparidades de renda originam-se
nas desigualdades educacionais.
A equação neste campo apresenta-se muito clara e solidamente fundamentada: se algo em
torno de 50% dos índices de homicídio é explicado pela concentração de renda, e se essa concentração/
diferenciação no Brasil tem sua fonte fundamental nas diferenças educacionais de sua população,
tudo indica que deverá ser via nivelamento educacional, via democratização horizontal
do acesso a níveis superiores de educação, que encontraremos uma luz no final do túnel da espiral
de violência homicida que atravessa o país nas últimas décadas.
Ficou evidente que os índices de masculinidade da violência homicida são muito elevados: em
torno ou acima de 90% das vítimas de homicídio do país são homens, com escassa variação de
estado para estado ou de região para região, e esta é uma realidade que pouco mudou nos últimos
anos e se estende, com menor rigor, para outros capítulos de mortalidade violenta (em acidentes
de trânsito, ou em suicídios).
Se as características da violência homicida, vista a partir da ótica do gênero, não evidenciam grandes
mudanças nos últimos anos, o mesmo não se pode dizer das injunções por raça/cor, que cresceram
brutalmente entre 2002 – ano inicial do qual temos dados relativamente confiáveis – e 2007.
Efetivamente, nesse quinquênio, se o número de vítimas brancas caiu de 18.852 para 14.308
(queda de 24,1%), as vítimas negras não só não caíram, mas aumentaram, passando de 26.915 para
30.193 (crescimento de 12,2%). Assim, a brecha preexistente, que já era larga, aumentou ainda mais:
no período cresceu 36,3%. Em 2002, considerando as magnitudes populacionais, morriam proporcionalmente
45,8% mais negros que brancos. Em 2004 essa proporção eleva-se para 73,1%, para, em
2007, chegar à casa de 107,6%. Assim, proporcionalmente, em 2007 morre mais o duplo de negros do
38. LANGONI, C.G. Distribuição da renda e desenvolvimento econômico no Brasil. Rio de Janeiro: Expressão e Cultura, 1973.
39. BONELLI, R.; SEDLACEK, G.L. Distribuição da renda: evolução no último quarto de século. In: SEDLACEK, G.L.;
BARROS, R.P. de. Mercado de trabalho e distribuição da renda: uma coletânea. Rio de Janeiro: Ipea, 1989.
40. BARROS, R.P. de; MENDONÇA, R.S.P. Os determinantes da desigualdade no Brasil. Economia brasileira em perspectiva
– 1996. Rio de Janeiro: Ipea, 1996.
41. FERREIRA, F.H.G. Os determinantes da desigualdade de renda no Brasil: luta de classes ou heterogeneidade educacional?
In: HENRIQUES, R. (Org.). Desigualdade e pobreza no Brasil. Rio de Janeiro: Ipea, 2000.
150
que brancos, numa escalada que tem graves e preocupantes significações. Até que ponto as políticas
públicas, sejam federais, estaduais e/ou municipais não estão reproduzindo uma antiga diferenciação
e segmentação estrutural: as políticas públicas oferecem, para o conjunto da população, um mínimo
– e muitas vezes menos do que mínimo – de possibilidades de acesso a benefícios sociais considerados
básicos, e para aqueles setores com condições financeiras, a possibilidade de aceder a um plus
de qualidade via acesso a serviços privados. Isso já aconteceu, antigamente, nas áreas de saúde e
educação, por exemplo, e, mais recentemente, na previdência social. Essa mesma transformação está
se gestando, na área da segurança. Não surpreendem, então, as fantásticas taxas de crescimento do
setor de segurança privada nos últimos anos: acima de 30% ao ano, como também não surpreende
que, quantitativamente, o contigente de recursos humanos na segurança privada exceda, em muito,
o contigente humano lotado na segurança pública, incluindo aqui polícia civil, militar, corpo de
bombeiros e as forças armadas.
Todos os aspectos até aqui apontados exigem uma séria revisão das políticas vigentes de combate
e enfrentamento da violência. E os caminhos dessa revisão não são difíceis de delinear: deverse-
á procurar promover políticas e estratégias que estimulem a plena inserção e papel protagônico
para os principais atores e vítimas desse processo, os jovens e os negros; que se articulem esforços
e iniciativas do setor público, seja federal, estadual, municipal, da esfera privada, das organizações
não governamentais da sociedade. Desenvolver estratégias que promovam o conhecimento, a revalorização
e o fortalecimento das identidades de jovens e negros e sua participação, como setor
ativo e consciente da construção da cidadania e do desenvolvimento do país. Se este documento
contribuir de alguma forma para alcançar esse objetivo, terá cumprido sua finalidade e tornado
válido o esforço de sua elaboração.
Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
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Bibliografia
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Mapa da Violencia 2010: Anatomia dos Homicidios no Brasil
153
Conselho Administrativo
Presidente
Ben Sangari
Secretário
John George de Carle Gottheiner
Tesoureira
Bianca Penna Moreira Rinzler
Conselho Consultivo
Carlos Brito Cruz
Cláudio Moura Castro
Célio da Cunha
Fredric Litto
John Penick
Jorge Klor D’Alva
José Eli da Veiga
Raquel Teixeira
Corpo Diretivo
Vice-Presidente
Jorge Werthein
Diretora Executiva
Bianca Penna Moreira Rinzler
Diretor de Pesquisa
Julio Jacobo Waiselfisz